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Diálogo en comisaría: Tiempo de silencio

El resumen presenta un diálogo entre un policía y una mujer en una comisaría. El policía le dice a la mujer que no puede darle información sobre la persona que pregunta, ya que todos los detenidos están incomunicados durante las primeras setenta y dos horas. A pesar de las súplicas de la mujer, el policía insiste en que no puede ayudarla y le dice que vuelva al día siguiente.
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Diálogo en comisaría: Tiempo de silencio

El resumen presenta un diálogo entre un policía y una mujer en una comisaría. El policía le dice a la mujer que no puede darle información sobre la persona que pregunta, ya que todos los detenidos están incomunicados durante las primeras setenta y dos horas. A pesar de las súplicas de la mujer, el policía insiste en que no puede ayudarla y le dice que vuelva al día siguiente.
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En comisaría

Debéis completar el diálogo. En el texto original — Tiempo de silencio, de L. Martín Santos


— solo aparecen las intervenciones del policía —en negrita—.)

— ¿Por quién pregunta?

— No. No se puede.

— ¿Usted qué es de él?

— No. No puedo decirla nada.

— ¿Usted qué es de él?

— No se apure señorita. Todo acaba siempre arreglándose… Se lo digo yo que las

he visto de todos los colores.

— No puedo pasarle ningún recado.

— No, no es grave.

— Todos están incomunicados las setenta y dos horas.

— Sí, setenta y dos horas.

— Lleva solo tres horas.


— ¿Quién se lo ha dicho?

— No, yo no lo puedo saber.

— Ya le he dicho que no puedo ayudarle. Lo siento.

— Usted no se preocupe.

— Usted váyase tranquila y a dormir.

— Usted no debe llorar con esos ojos.

— No se lo tome tan a pecho.

— Ya le digo yo que es imposible. Si no fuera imposible…

— ¡No faltaba más!

— Absolutamente imposible.

— Claro que sí. Puede usted volver mañana.

— ¿Cómo dijo que se llamaba usted?

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