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Tendencias de la Psicología Contemporánea

Las tendencias contemporáneas de la psicología incluyen: 1) La psiconeurobiología, que reduce lo psíquico a procesos fisiológicos y biológicos, como la psicofísica y el behaviorismo. 2) El psicoanálisis y la psicología del inconsciente, que explican la actividad psíquica a través de las producciones del inconsciente y su influencia en lo consciente. 3) La psicología de la Gestalt, que estudia las "formas" que integran los estímulos y resp

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Tendencias de la Psicología Contemporánea

Las tendencias contemporáneas de la psicología incluyen: 1) La psiconeurobiología, que reduce lo psíquico a procesos fisiológicos y biológicos, como la psicofísica y el behaviorismo. 2) El psicoanálisis y la psicología del inconsciente, que explican la actividad psíquica a través de las producciones del inconsciente y su influencia en lo consciente. 3) La psicología de la Gestalt, que estudia las "formas" que integran los estímulos y resp

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IV.

LAS TENDENCIAS DE LA PSICOLOGÍA


CONTEMPORÁNEA
No podemos pretender hacer aquí una exposición sistemática y completa de las
tendencias doctrinales, metodológicas y filosóficas, que componen el movimiento
psicológico contemporáneo. Por lo tanto, nos contentaremos con indicar el sentido
general de las grandes corrientes de la psicología.

A.—LAS TENDENCIAS DE LA PSICONEUROBIOLOGÍA

Ciertos psicólogos, siguiendo las concepciones "empiristas" y "sensacionistas" Reducción del


de principios del siglo xix, han pensado que la psicología humana debe ser reducida "psiquísmo'a
al estudio de fas funciones nerviosas, sensoriales o cerebrales. El método de esta sus funciones
"ciencia psicológica" no puede ser sino experimental (Helmholtz, Wundt, Ebbing-
haus, etc.). Ello supone afirmar que, en definitiva, el hecho psicológico es "cuanti-
tativo", por ejemplo, con relación a la fisiología física de la sensación (Fechner); o al
registro y evocación de imágenes por la memoria (Piéron); o, también, a las funcio-
nes asociativas que conexionan los estímulos exteriores a las imágenes o las imáge-
nes entre sí.

1." La "Psicofìsica". Fue fundada especialmente a partir de la psicofisiologia -iosprocesos


de la sensación y de la percepción (Fechner). La ley de Weber-Fechner (relación loga- fisicobiológicos
rítmica del estímulo y de la sensación) es la expresión fundamental de esta manera de áe base~
considerar la psicología sensorial. Un aspecto moderno de estas tendencias, que
consideran la psicología según el modelo de las ciencias fisiológicas e incluso físicas,
está representado por las posiciones psicológicas de numerosos neurofisiólogos y
electroencefalografistas. Una tendencia idéntica se observa en las concepciones ciber-
néticas aplicadas a la psicología.
El laboratorio de psicología experimental es el lugar privilegiado en donde deben
ser estudiadas las reacciones a los estímulos que constituyen la base de estos méto-
dos. Ribot, Binet, Piéron y G. Dumas en Francia; Wundt y su escuela, en Alemania,
han sido los protagonistas más o menos sistemáticos de esta tendencia, en la que la
experimentación y la observación clinica de las enfermedades nerviosas y mentales se
combinan para proporcionar al psicólogo "hechos objetivos".
La psicología experimental americana ha sido constituida por Cattell y Titchener,
discípulo de Wundt. La escuela de Chicago (Dewey) se ha interesado en orientar la
psicología experimental hacía el estudio de las "adaptaciones" al medio y al ambiente
a que deben reducirse todas las funciones psíquicas (funcionalismo).

2." Rtflexología. Cibernética. Behaviorismo. La obra del gran fisiólogo ruso, Reducción del
I. P. Pavlov, se basó en los trabajos de Setschenov (1863) y de forma más general, "psiquismo" a
las conduclas
por la influencia de las ciencias naturales y de la fisiología de las sensaciones (Locke, -
Condíllac, etc.). Puede resumirse como la noción de la plasticidad de las funciones
superiores de la actividad nerviosa; ésta, en efecto, es capaz de superponer a las
conexiones específicas (reflejos condicionados, endógenos e instintivos) conexiones
ocasionales y temporales que condicionan la conducta en un primer grado (el de los
reflejos condicionados clásicos) y en un segundo grado (segundo sistema de señales)
propiamente lingüístico. Pavlov supo extraer de sus experiencias una concepción
general de las relaciones entre la excitación y la inhibición en el córtex cerebral, que
es un auténtico modelo.
Este modelo, con toda seguridad, se relaciona con el modelo cibernético (Wiener)
por cuanto el sistema nervioso es considerado por él como un sistema "con entrada"
y que funciona como un ordenador que trata, codifica, vehiculiza y utiliza la infor-
mación (McCulloch, Ashby, etc.).
Se emparenta también con las concepciones behavioristas y más particularmente
con el Behaviorismo "molecular" de Watson, Hull, Kinner, etc., por ser esencial-
mente "conexionista".
Pero desde hace ya algún tiempo, la reflexología se enraizó en la motivación (el
denominado Condicionamiento Instrumental u Operante, basado en un sistema de
premios y castigos); por otro lado, el Behaviorismo "molar" (Tolman) abandonó lo
que tenía de excesivo mecanicismo y exclusivo asociadonismo, para asemejarse a la
" Gestaltpsy chologie".
Aqui señalaremos simplemente, que con Anokhin (el principio de referencia,
"trigger-afference"), Krushinski y la Escuela georgiana, la Reflexología tiende de
nuevo a incluir la "motivación", es decir, el reflejo como necesidad, o incluso, como
deseo; y que además, tras el Congreso de Teddington, la Cibernética, limitada a
reproducir el pensamiento en su forma algorítmica, se ha visto obligada a renunciar
a representar el pensamiento heurístico (aguijoneada por la inspiración y el incons-
ciente afectivo).

...oa las 3." La "psicología de la GestaltConstituye una psicología de inspiración


'formas" que semejante, por lo menos para esta tendencia que, separándose de su primera posi-
integran los
estímulos y
ción dinamísta y estructural i sta (la de Ehrenfeld, de la escuela de Leipzig con
respuestas... Krueger y de la escuela de Graz con Mcinong y Benussí), ha propuesto, a través de
la escuela de Berlín (Wertheímer, Köhler) y, posteriormente, de la escuela americana
(Kofka, Kurt Lewin), fundar la psicología sobre la noción de "forma" (o de Gestalt),
concebida como un conjunto significativo de relaciones entre los estímulos y las res-
puestas del comportamiento8. Esta noción de "forma", aplicada en un principio a la
percepción y más tarde a todos los actos funcionales de la memoria, la inteligencia y
el pensamiento en general, ha sido utilizada tanto para la psicología animal como
...en el campo
para la psicología humana. Este aspecto "biológico" de la "psicología de la forma"
de la ucción o de (Guillaume) ha encontrado su campo natural de experimentación y de investigación
¡a situación. en la patología de las funciones nerviosas (K. Goldstein).
A esta última tendencia, en la que se combinan behaviorismo y psicología de la
forma, la aportación del psicoanálisis y una inflexión de esta psicología "objetívista"
misma en el sentido de la intencionalización y del subjetivismo (Kantor, Tolman,
Cochill), se vincula a un tipo de psicología del comportamiento, del cual es el proto-
tipo la obra de Masserman (y también H. Laborit, 1973).
Pero, ya se trate de un behaviorismo del tipo de Watson o de un "behaviorismo
molar y finalista", de una "Gestalpsychologie" que tiene en cuenta el papel formador
del psiquismo o de su inflexión organísmica (Goldstein), todas estas concepciones
psicológicas convergen hacia una "psicología funcional" que tiende a convertir en
un mosaico de funciones o de reacciones, objetivamente observables y mensurales, el
objeto de la psicología.

De tal forma que, en los movimientos de la Psicología de la Gestalt se constatan conflictos, si no


contradicciones, similares a las de la Psicofisiologia.
B . - L A S TENDENCIAS DE LA PSICOLOGÍA PROFUNDA
(EL PSICOANÁLISIS Y LA PSICOLOGÍA
DEL INCONSCIENTE)

En tanto que los movimientos psicológicos, a que acabamos de referirnos, dirigen Explican la
su interés hacia la periferia del ser psíquico (sea a nivel de los "sentidos", sea a nivel actividad
de las respuestas, de las funciones motrices o del comportamiento frente « "situa-¿tçtçr/n Pf'^uicat,or
ItiQCiotk €s
ciones"), desde Freud se "ha desplazado el centro de gravedad de la psicología. Para ¡,KomCientes
la escuela psicoanalítica, que ha influido a este respecto todas las investigaciones
sociopsicológicas, su objeto de estudio ha venido a ser la profundidad de la vida
psíquica del sujeto, es decir su Inconsciente. En la psicología freudiana se encuentran,
desde luego, vestigios de empirismo y de asociado ni smo (la teoría de la acción
estructurante de las circunstancias externas de la vida infantil), que han permitido
como veremos (pág. 59) una aproximación de la teoría psicoanalítica a la reflexología
y al behaviorismo, pero lo esencial de la concepción psicológica de Freud hace de ella
una psicología dinámica o psicodínámica de las fuerzas que componen el inconscien-
te del Sujeto.
El inconsciente ocupa tal lugar que tiende no tan sólo a dominar al consciente
sino a eclipsarlo.
De manera que, en esta teoría, la vida psíquica está gobernada por el inconsciente ...y sus
en la "vida cotidiana" (lapsus, actos fallidos, sublimación de los instintos, relaciones producciones o
sociales) —en la concepción "metapsicológica" del mundo (mitos, religión)— y en la
construcción de la persona (el Yo no es sino una "función" de defensa contra las
pulsiones del inconsciente).
Es decir que esta psicología deliberadamente dirigida hacia los instintos y las
formas arcaicas de la existencia primitiva (cuyo "lugar" es el inconsciente), no se
interesa por la "forma" y "funciones" de la vida psíquica (lenguaje, pensamiento,
conducta) más que en la medida en que expresan y simbolizan las fuerzas incons-
cientes de las que, por así decirlo, son simplemente el efecto.
Es por lo tanto el ensueño, como prototipo de la producción imaginaria simbó-
lica del inconsciente, lo que constituye el núcleo de las investigaciones de la psicología
analítica.
En esta producción de imágenes sometida a las leyes del pensamiento inconsciente
(liberación simbólica condensación, desplazamientos, sustitución del contenido mani-
fiesto relativamente por el contenido latente), Freud y la escuda psicoanalítica han
descubierto una dimensión de la psicología humana que ha revolucionado nuestros
conocimientos sobre la estructura dinámica del ser psíquico, poniendo en primer
plano lo imaginario y el mundo de los fantasmas que representan las pulsiones.
Otro aspecto fundamental de esta psicología y del más gran interés para la com-
prensión de las tendencias actuales de la Psicología, es su aspecto genético. Es decir
que el psicoanálisis considera el pasado del individuo no sólo como el contenido de
la "memoria", sino también como un estrato todavía viviente de experiencias, las
cuales, y a pesar de ser en su mayoría inconscientes, intervienen en las situaciones,
ideas y sentimientos actuales. De ahí la importancia de los estadios de desarrollo de la
vida psíquica y especialmente de la sucesión de las fases instintivoafectivas pregeni-
tales y después genitales (o edipicas) que, más o menos reprimidas, intervienen en la
estratificación de la persona.
C . - L A S TENDENCIAS DE LA PSICOLOGÍA ESTRUCTURA LISTA
DE LA CONCIENCIA Y DE LA EXISTENCIA

Para ciertos autores y ciertas escuelas, el objeto de la psicología es el Sujeto


en tanto que artífice y centro de su vida de relación. Es, pues, a sus experiencias inti-
Intentan mas, a su actividad propia, a su existencia, a las que la psicología debe dirigirse en
aprehender la tanto que ciencia del hombre y no solamente a su parte animal (psicobiologia) o a su
vida psíquica en
parte inconsciente (psicoanálisis). En Francia fue Bergson el filósofo que representó
su dinamismo y
en su estructura a principios de siglo esta tendencia psicológica "pura". Fue incluso tan lejos en la
e intencionalidad descripción de lo psicológico "puro" que se le ha reprochado el haber separado la
globales. energía espiritual del cuerpo. Pero si bien es cierto que este exceso es insostenible, no
lo es menos que su obra ha sido fecunda al reintroducir en la psicología el dinamismo
del pensamiento, el cual garantiza a la psicología humana su autonomía.
En efecto, todas las obras y las escuelas de que vamos a hablar aquí tienen esto
de común: el esforzarse en penetrar en el &yeto, en su pensamiento, su conciencia,
y su existencia. Por ello se les ha llamado a veces "subjet i vistas", lo cual es cierto
sólo parcialmente, ya que la penetración del sentido y de la actividad psíquica forma
parte de nuestra común experiencia, que es necesariamente "intersubjetiva". En
todo caso, estas escuelas se oponen a las "psicologías sin conciencia" que acabamos
de exponer.
Otro elemento común de estos movimientos psicológicos contemporáneos es la
noción de estructura en cuanto ésta implica que un fenómeno psicológico no es
aislable del conjunto del pensamiento ni del mundo que, en un momento dado, carac-
teriza su historia.
Psicología Desde Maine de Biran pasando por Bergson, F. Ravaisson y J. Lachelier, este
subjetmsla movimiento psicológico "subjetivista" ha sido siempre muy importante en Francia.
del acto
psíquico.
En el curso de estos últimos años, M. Delacroix, E. Le Roy, Maurice Blondel, etc.,
han sido los representantes de lo que se ha denominado tanto "subjetivismo espi-
ritual", como "espiritualismo vitalista", y que sitúa en el centro de la psicología
humana "el fluir de la conciencia" y las fuerzas del pensamiento.
Psicologia La escuela de Wurtzbourg en Alemania (Kulpe, Marbe, Ach, K. Buhle) intentó,
comprensiva. en los inicios de este siglo, instituir la introspección en método experimental para
alcanzar el movimiento íntimo det pensamiento y describir la estructura misma de la
conciencia. El encuentro de este movimiento dinámico con la psicología de la estruc-
tura de la escuela de Leipzig (Krueger) y, sobre todo, con las poderosas corrientes
de la psicología comprensiva de Brentano, Dilthey y Spranger, preparó el gran predi-
camento que debía conocer en nuestros días la fenomenología en tanto que descrip-
ción de los fenómenos de la vida psíquica a partir de las experiencias fundamentales
de la vivencia (Erlebnis).
La aparición de las Ideen de Husserl fue, según J.-P. Sartre, el acontecimiento
más grande de la filosofía en los comienzos del siglo. La fenomenología, destacan-
La fenomenología do la necesidad lógica de una vuelta a la experiencia humana como objeto de una
y el análisis descripción de sus "esencias", debía (con Jaspers y Heidegger en Alemania, y con
exislenáal del
J. P. Sartre y Merleau-Ponty en Francia) renovar profundamente la psicología de
"Dasein".
la conciencia humana, dado que ésta no era ya considerada como un campo de
subjetividad, sino como el acto por el cual el sujeto se abre al mundo y lo constituye.
De tal manera que la vida psíquíca se realiza en cada uno de sus instantes como una
tal manera que la vida psíquica se realiza en cada uno de sus instantes como una
manera de estar en el mundo (Dasein), y particularmente en el mundo de la coexisten-
cía, de la intersubjetividad de las relaciones con los otros. La comprensión de estas
relaciones, vehiculizada por el lenguaje, su sintaxis, sus metáforas, su coeficiente
de creación personal, constituye el método por excelencia de este conocimiento in-
tuitivo y profundo. En esta perspectiva, la vida de relación deja de ser una serie de
funciones que ligan el mundo exterior al sujeto, para ser la organización del Yo y
de su Mundo, la existencia en tanto que se despliega, en el mundo geográfico de la
naturaleza y el mundo "antropológico'' de la coexistencia intersubjetiva, como
una red de ideas, comportamiento y lenguaje que realiza la trama real de nuestra
vida.
Es en este sentido cuando estas concepciones y las tendencias psicológicas que
derivan de ellas se denominan a sí mismas "antropológicas", puesto que, en efecto, la
fenomenología del espíritu y el análisis existencial que proponen como objeto y mé-
todo de la psicología aspiran a alcanzar al hombre en su humanidad, es decir como
ser social (socius).

D . - L A S TENDENCIAS DE LA SOCIO PSICOLOGÍA

Implicadas en ciertos aspectos del "Behaviorismo" (el psiquismo es la respuesta al Tienden


medio ambiente), de la reflexología (el pensamiento es una relación asociativa sim- 0 >"lcer
bólica, efectuada a través de los signos sociales del lenguaje); del psicoanálisis (las ^pender el
ti rt- , 7 - psiquismo
fuerzas inconscientes provienen del conflicto con el medio social), y profundamente ¿e¡ medio
inscritas, como acabamos de ver, en este sentido mismo de la psicologia fenomeno- social.
lógica, estas tendencias representan uno de los aspectos típicos de la psicología
contemporánea (Baldwin). Hemos visto que el empirismo psicológico, viejo como el
mundo, ha intentado siempre construir la vida psíquica a partir del Medio, pero esta
noción de Medio ha sido tan profundamente revisada desde que, en las especulaciones
filosóficas, el medio social ha suplantado al medio natural (Hegel, Karl Marx), que
la psicología empírica ha cesado de ser sensacionista para hacerse esencialmente
sociológica. Es la sociedad quien hace al hombre; el hombre se constituye en estruc- Teoría del
tura psicológica a través de la estructura social de la que depende: esta tesis, que la campo
escuela francesa de
, ,
sociología (Durkheim, Lévy-Bruhl)
, . ,
ha contribuido
,
de manera
,,, .
tan. . . s o ciol¿ s' co y
déla naturaleza
importante a establecer a principios de siglo, ha sido tomada como un leitmotiv soeiaiy
por numerosos psicólogos y especialmente por la escuela americana- Entre dichos cultural de
autores, unos son de tendencia reflexológica y behaviorista (F. H. Allport), otros la personalidad.
han ampliado el concepto de "Gestalt" sustituyendo la noción de campo psicológico
por la de campo social (Kurt Lewin). Otros, en fin, han tomado del psicoanálisis y
de su teoría de las relaciones inconscientes del Super-Yo la importancia de sus traba-
jos psicosociológicos (Karen Homey, Kardiner, Margaret Mead, etc.). El elevado
número de t r a b a o s actuales sobre el papel del grupo social y de la estructura de las
sociedades (Lévi-Strauss) sobre la psicología humana (noción esencialmente social
de la personalidad de base, de Kardiner) es un índice de la importancia de esta nueva
dimensión que la psicología contemporánea, si no ha añadido, por lo menos ha
desarrollado como objeto de la ciencia del hombre.

Conviene presentar aquí brevemente el punto de vista culturalista subyacente en numerosas


tesis soctopsicológicas de la psiquiatría, la sociología y una parte del psicoanálisis contempo- Presentación
ráneos. Esta escuela está formada sobre todo por nombres americanos, porque en América del de la
Norte ha adquirido un desarrollo considerable. Psiquiatras como Sullivan o Kardiner, etnoso- Antropología
ciólogos como Ruth Benedict, Margaret Mead o Linton, psicoanalistas como Karen Horney c u ! t u m I -
o Erich Fromm han escrito obras muy conocidas y ejercido una enorme influencia (escuela
de la Antropología cultural).
Se trata de una aplicación de determinadas nociones psicoanalíticas en las ciencias huma-
nas. Es fácil comprender el papel que puede desempeñar el psicoanálisis en la etnología, la
sociología, la psiquiatría y todas las "ciencias del hombre": el de una hipótesis teórica. Si estas
ciencias se refieren a la observación objetiva, reúnen hechos, pero casi nunca pueden relacio-
narlos unos con otros. Ésta es la razón por la que ciertas tesis generales han apoyado el esfuer-
zo de los etnológos, por ejemplo: el evolucionismo, en tiempo de Frazer, después el difusio-
nismo, punto de vista histórico de Boas, Kraeber, o incluso el funcionalismo de Malinowski.
La escuela de antropología cultural se ha servido del psicoanálisis como hipótesis explicativa
de la etnología.
Algunos, Freud (Malestar en la civilización, Moisés, etc.) y luego, W. Reich comprendie-
ron con rapidez que el análisis del Inconsciente conduce necesariamente al radical inconsciente
de la Humanidad, que se manifiesta en sus mitos y en sus instituciones (G. Roheim). Los tra-
bajos de B. Bettelheim, o los de R. Bastide (2.a ed. 1973) se inscriben en esta "sociología psi-
coanalítica". No obstante, algunos sociólogos (G. Devereux) están en desacuerdo con los estu-
dios sociopsicoanalíticos de Malinowski, en particular.
Pero la interpretación de las modalidades y de las leyes de las instituciones sociales a tra-
vés de los núcleos inconscientes comunes a toda la Humanidad casi se ha generalizado en los
medios socio-político-ideológicos, sobre todo bajo la influencia de H. Marcuse. La estructura
social ha remplazado a la estructura individual, es decir, que la represión, lo reprimido y el
Inconsciente son considerados en esta extrapolación de la teoría freudiana como efectos de la
represión ejercida sobre los individuos por las leyes de la Sociedad, cualquiera que ésta sea.

Los estfuctnralismos.—Acabamos de evocar las tendencias estructuralistas de la


psicología de la conciencia y de la existencia; y en efecto, la fenomenología, la psi-
cología comprensiva, la Psicología de la Gestalt, convergen hacia una misma con-
cepción "estructuralista" y "dínamista" de la organización (de la ontogénesis y de la
Ontologia) del ser humano, de sus experiencias y de sus operaciones mentales. Todo
esto equivale a decir simplemente que el campo de la conciencia se organiza necesa-
riamente en y por la intencionalidad del sujeto.
Aunque en otro plano, también corresponde a esta noción de organización en
campo, la idea de estructura en la teoría de los campos o de los coty'untos matemá-
ticos que forman sistemas, es decir, totalidades de composición que mantienen su
forma a través de sus transformaciones operacionales.
A este estructuralísmo lógico-matemático antihistórico y antigenético se opone el
estructuralismo biológico que constituye la lógica de lo viviente (F. Jacob), es decir,
la conformidad de los fenómenos de la vida a un plan de organización especifica.
La aplicación de la noción de estructura a la psicología requiere una transforma-
ción bastante profunda (ya necesaria, según K. Goedel, en la formalización matemá-
tica). La estructura debe ser dinámica, genética e histórica, o no es tal (J. Piaget).
A este nivel, el estructuralismo psicológico sólo puede ser una teoría o un concepto
operacional de la construcción ontogénica, y precisamente en dicho sentido se
constituyó, particularmente el "estructuralismo alemán" a partir de la Aktpsycho-
logie y de la psicología intencional (Dilthey-Brentano, etc.), como ya indicamos
anteriormente.
La aplicación del estructuralismo a la Sociología, sea en forma de estructuración
de los campos microsociales (K. Lewin) considerados en la totalidad de sus relacio-
nes recíprocas entre sus partes, sea con T. Pearson, en el plano microsocial de las
interrelaciones, ha sido transformada por Claude Lévi-Strauss (estructuralismo
antropológico); los trabaos de este gran socioantropólogo, discípulo de Mauss, han
hecho aparecer una estructura de inteligibilidades comunes o constantes a través de
ciertos tipos de instituciones y de prohibiciones a ese mito. De este modo, pueden
descifrarse por códigos sociológicos estructuras antropológicas que, como reveló
la interpretación de los sueños de Freud en el "Pensamiento salvaje", son como un
Inconsciente colectivo, un Super-Yo de reglas o de formas constantes en su exigencia.
Más adelante tendremos ocasión de hablar acerca del estructuralismo lingüís-
tico (véase "Semiología de la Comunicación") que oscila entre la estructuración sin-
crónica más sistemática (de Saussure) y el estructuralismo diacrónico genético, aún
llamado transformista (el de la gramática genética de N. Chomsky o el de las sintaxis
de 2. Harris).
La labor más radical para aplicar la formalización algorítmica, es decir las estruc-
turas lingüísticas de los significantes, se basa en la idea de que el lenguaje significa
otra cosa distinta de lo que dice. De ahí la importancia otorgada a la metáfora y a la
metonimia, figuras de estilo que únicamente adquieren su significado de sus relaciones
(intervalos-cortes). Por ello, queda separado radicalmente el significante del signi-
ficado por la barrera que no puede franquear el Inconsciente. Se trata de un estruc-
turalismo con dos facetas, en la misma articulación de la charnela que une y que
separa al mismo tiempo, a nivel del simbolismo, el deseo que circula en las metáforas,
de los significantes que forman ta cadena algorítmica cuyo tropo más significante
viene representado por la metonimia; para J. Lacan, el Inconsciente se estructura
como un lenguaje, puesto que se rige por la ley del orden simbólico (sus prohibi-
ciones).
Este instrumento de análisis es de naturaleza tal que puede hacer inteligible
"aquello que habla" en el Inconsciente, o más exactamente, aquello que no puede
hablar si no es con la condición de callar su sentido. Pero está claro que un formalis-
mo tan abstracto puede llegar a ser tan artificial como ingenioso, cuando no es mane-
jado con el estilo brillante característico de su autor.
Así pues, sí aceptamos el estructuralismo algorítmico del que acabamos de ha-
blar, todos los movimientos, todas las tendencias de la Psicología contemporánea
convergen hacia una especie de concepción común del Hombre. Es esto tan cierto que,
en el espíritu de cada uno de estos autores o en la doctrina de las diversas escuelas
que acabamos de citar, esta convergencia se impone como una necesidad de síntesis,
complementaria de la insuficiencia de cada punto de vista particular. Esta difícil
síntesis, todos la presienten. No nos alejaremos mucho de la postura ecléctica al
afirmar que las tendencias de la psicología contemporánea son:
1.") Una tendencia a superar el dualismo cartesiano de cuerpo y espíritu por una
visión más dinámica de las relaciones entre lo físico y lo moral.
2.°) Una tendencia a sustituir el análisis estático de las facultades o de las fun- Convergencia
ciones por una perspectiva genética (la del desarrollo, evolución del ser psíquico). de las tendencias
actuales de la
3.°) Una tendencia a considerar la organización, la "complejidad" de la vida Psicologia hacia
psíquica como una estructura dinámica y jerarquizada. una psicología
genética donde
4.°) Una tendencia a integrar la neurobiotogía y la sociología en el objeto mis- predominan
mo de la psicología, es decir, hombre total. las nociones
de desarrollo,
Estas tendencias sintéticas son complementarias y se imbrican profundamente estructura y
organización
para formar esta imagen general y simple —sino simplista— de la psicología que
del ser
hemos querido situar al principio de este Tratado. psíquico.
Desearíamos que estos elementos de Psicología, ofrecidos al lector con el objeto de
facilitarle la comprensión de la Psiquiatría, le permitieran acceder a la idea, simple El objeto de
p e r o i n d i s p e n s a b l e , de q u e EL DOMINIO DE LA PSIQUIATRÍA ES EL DE LA IMAGEN la Psiquiatría
es la imagen
INVERTIDA D E ESTA PSICOLOGÍA. Y a q u e l a s e n f e r m e d a d e s m e n t a l e s q u e e s t u d i a l a invertida del
psiquiatría no son comprensibles si no se las considera i o m o la inversión o la re- objeto de la
gresión del desarrollo estructural de la vida psíquica del hombre que construye su Psicología.

existencia.

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