0% encontró este documento útil (0 votos)
40 vistas3 páginas

Derecho Civil La Posesion

La posesión se refiere al poder de hecho sobre un bien o derecho y comprende un elemento intencional y físico. Ha evolucionado a través de los derechos romano, canónico y germánico. En el derecho contemporáneo, la posesión puede recaer sobre cosas corporales e incorporales y derechos reales y de crédito, pero no sobre bienes extracommercium o derechos personalísimos. Se pierde la posesión al dejar de ejercerla o cuando el poseedor renuncia expresamente a ella.

Cargado por

maria tovar
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
40 vistas3 páginas

Derecho Civil La Posesion

La posesión se refiere al poder de hecho sobre un bien o derecho y comprende un elemento intencional y físico. Ha evolucionado a través de los derechos romano, canónico y germánico. En el derecho contemporáneo, la posesión puede recaer sobre cosas corporales e incorporales y derechos reales y de crédito, pero no sobre bienes extracommercium o derechos personalísimos. Se pierde la posesión al dejar de ejercerla o cuando el poseedor renuncia expresamente a ella.

Cargado por

maria tovar
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Poder de hecho y poder jurídico

La posesión es el poder de hecho que una persona tiene sobre un bien o sobre un derecho y
realiza actos materiales que manifiestan las facultades que ese bien o derecho confieren.

Se refiere al poder de hecho y derecho que tiene una persona sobre una cosa material, constituido
por un elemento intencional (la creencia y el propósito de tener la cosa como propia) y un
elemento físico (la tenencia o disposición efectiva de un bien material)

Artículo 771 del Código Civil: “La posesión es la tenencia de una cosa, o el goce de un derecho que
ejercemos por nosotros mismos o por medio de otra persona que detiene la cosa o ejerce el
derecho en nuestro nombre.”

Concepción histórica
Derecho Romano: El análisis de la posesión en Roma señala que su noción y efectos no fueron
siempre los mismos a través de su historia o de sus tiempos, por lo que no puede entenderse la
posesión sin que se haga un estudio de la misma en los períodos que comprendieron el derecho
romano, es decir, pre-clásico, clásico y post-clásico.
I. Período pre-clásico (siglo IV a.C. al siglo I d.C.): En el período pre-clásico la posesión se
consideraba como un poder de hecho que no estaba reconocido por una norma de carácter
general, pero que gozaba de protección, la cual se basaba en la decisión aislada del Pretor
contenida en un edicto.
II. Período clásico (siglo I al siglo III d.C.): En este período, la doctrina romanista mayoritaria
recoge las relaciones materiales del hombre con las cosas en dos clases o categorías
a. Naturales Possessio: O relaciones de mera detentación; aquellas en las que la persona se
relaciona con una cosa sin tener el ánimo de hacerla suya o el ánimo de dueño.
b. Civilis Possessio: O relaciones posesorias jurídicas; aquellas en las que la persona se relaciona
con una cosa con el ánimo de dueño.
En este sentido, el que ejercía la civilis possessio era reputado como un verdadero poseedor, a
quien se le concedieron dos derechos, el de usucapir (prescribir) e intentar los interdictos para la
protección y tutela judicial de la posesión que ejercía.
III. Período post-clásico (siglo III d.C. hasta la caída del Imperio Romano): En este tiempo se
reconoce el estado de hecho correspondiente al ejercicio de un derecho distinto al derecho de
propiedad, pero que, de cierta manera, se relacionaba con éste. Se comenzó a hablar de la iuris
possessio o quasi possessio, lo que permitió la extensión del concepto posesorio material a las
cosas incorporales, como eran los derechos reales sobre una cosa ajena. Lo cual es admitido hasta
el día de hoy.
b) Derecho Canónico: El poderío eclesiástico, derivado de la libertad de cultos del Edicto de Milán
(año 313 d.C.), influyó, de manera general, en todas las figuras jurídicas existentes, influencia que
también recayó sobre la posesión, ampliándose su ámbito y defensa. En este período se amplía el
concepto de posesión, considerándose que se podía ejercitar sobre derechos reales y sobre otros
derechos como los de familia y los de estado, exceptuando los de crédito. Asimismo, crea acciones
tendientes a proteger la posesión en los casos en que el mero detentador fuera perturbado en su
ejercicio. Estas acciones eran la exceptio spolii y la actio spolii. Sin embargo, como una especie de
medida, el derecho canónico crea la possessium summarissima, instituida como una incidencia
tendiente a mantener su ejercicio durante su litigio.
c) Derecho Germánico: En el derecho germánico medieval toda relación de poderío de un hombre
sobre las cosas, bien de hecho o de derecho, se denominaba Gewere, la cual no distinguía si el
ánimo con el que se ejercía era de dueño o no, por tanto, tenía Gewere tanto el propietario, como
el usufructuario o el arrendatario.
En virtud de la no distinción de las relaciones del hombre con la cosa en este período, se hizo
necesario, pues, distinguir varios tipos de Gewere, en ese sentido se tenía:
I. Gewere jurídica, que correspondía a la titularidad de cualquier derecho sobre una cosa.
II. Gewere corporal o real, que implicaba el poder de hecho que se tenía sobre una cosa,
prescindiendo del título jurídico, y
III. Gewere ideal, que era la que se tenía sobre una cosa sin necesidad de ejercer un señorío de
hecho sobre ella, por ejemplo, la que correspondía al heredero al momento de la apertura de la
sucesión. Situación que en la actualidad se puede evidenciar en el artículo 781 del Código Civil
Venezolano, el cual establece que “La posesión continúa de derecho en la persona del sucesor a
título universal.”
d) Derecho Contemporáneo: Ya en el derecho actual, los principios que se consagraron en los
derechos romano, canónico y germánico sobre la posesión, tienen plena vigencia y aplicación.
Se puede ver que del derecho romano se ha mantenido la distinción entre posesión y detentación,
entre posesión de buena fe y de mala fe y la necesidad de proteger su ejercicio a través de los
interdictos.
El derecho canónico, por su parte, influye en la extensión del interdicto restitutorio a favor de toda
clase de poseedor.
Del derecho germánico se conserva el paralelismo y los grados posesorios sobre una misma cosa,
es decir, la coposesión y la concurrencia de posesiones, así como la consagración de la posesión
ideal o presunta.
Objeto
A pesar de que en el artículo 771 del Código Civil Venezolano el legislador consagra como objeto
de la posesión “… la tenencia de una cosa, o el goce de un derecho…”, no todas las cosas ni todos
los derechos son objeto de posesión, por lo que es necesario señalar cuáles pueden serlo y cuáles
no.

a) Pueden ser objeto de posesión

a. Las cosas corporales dentro del comercio, apropiables (muebles e inmuebles), las cosas
susceptibles de tráfico jurídico y las universalidades de muebles.
b. Las cosas incorporales, por ejemplo, la marca o los derechos de autor.
c. Los derechos reales.
d. Los derechos de crédito.
e. Bienes patrimoniales del Estado (Art. 1960 del Código Civil Venezolano).
b) No pueden ser objeto de posesión

a. Las cosas cuya propiedad no puede adquirirse (Art. 778 del Código Civil Venezolano), por
ejemplo, los bienes extra-commercium.
b. Los derechos personalísimos, de familia, políticos, electorales y los de crédito que se agotan
recibiendo una prestación de tracto único.
c. Bienes no patrimoniales del Estado.
Pérdida de la posesión
El razonamiento o la lógica permiten pensar que la posesión, al ser un poder de hecho, subsiste en
la medida en que se ejercita, si no se ejercita, sencillamente, se pierde.

En ese sentido, aun cuando el legislador guarda, igualmente, silencio al momento de establecerse
las causales de pérdida de la posesión, se puede considerar, basando tales hechos en el criterio
doctrinario, que existen dos modalidades de pérdida de la posesión, una pérdida absoluta y una
pérdida relativa. La primera de ellas radica en la imposibilidad de que el bien objeto de posesión
sea susceptible de posesión, en tanto que la pérdida relativa supone la extinción de la posesión
para el poseedor actual, pero puede subsistir para otros.

Se pierde la posesión solo animus, cuando el poseedor tiene el firme propósito de renunciar a ella,
por ejemplo, si el poseedor de una casa habiéndola enajenado a una tercera persona se queda
habitándola a titulo de inquilino, pues, ya deja de ser poseedor y solo será un instrumento de la
posesión del adquiriente.

También podría gustarte