D.E.I.P., de Barranquilla, (Atlántico).
Diecinueve (19) de mayo de 2023
Señores:
TRIBUNAL SUPERIOR DE CUCUTA
Cordial saludo,
MANUEL JESÚS NAVARRO BIMBER, persona mayor de edad, identificado con cedula de
ciudadanía Nº [Link] y portador de la Tarjeta Profesional N° 277.650, del Honorable
Consejo Superior de la Judicatura con domicilio principal en la ciudad de Barranquilla,
Mediante la presente con el debido respeto, me permito recurrir a su Honorable Despacho en
aras de presentar un habeas corpus en condición de agente oficioso del señor JOSÉ
ANTONIO FERNANDEZ CARDENAS, identificado con la cedula N° 88.256.105 expedida en
Cúcuta y quien se encuentra recluido en la Estación del Gaula cuando este ya cumplió su
condena de 36 meses. Además, que se le ha negado su expediente físico o digital el cual lo
solicito.
FUNDAMENTOS:
Todos sabemos que el habeas corpus, como garantía constitucional y fundamental, tanto así
que La Carta Magna de 1991 se ha distinguido por ser insistente en cuanto a garantizar la
efectividad de los derechos fundamentales, ofreciendo mecanismos tan eficaces para ello
como el Habeas Corpus. Es así como el artículo 11 ibidem consagra el derecho a la vida, el
12 el de la integridad personal, el 28 el de la libertad y el 30 prevé que “Quien estuviere privado
de su libertad, y creyere estarlo ilegalmente, tiene derecho a invocar ante cualquier autoridad
judicial, en todo tiempo, por sí o por interpuesta persona, el habeas corpus, el cual debe
resolverse en el término de treinta y seis horas”. Asimismo, por medio de la Resolución 2200
A (XXI) el 16 de diciembre de 1966. Colombia suscribió el Pacto el 21 de diciembre de 1966
y lo consagró en la legislación nacional mediante la Ley 74 de 1968, entrando en vigencia el
23 de marzo de 1976. En su artículo 9, numeral 4 consagra que: Toda persona que sea privada
de libertad en virtud de detención o prisión tendrá derecho a recurrir ante un tribunal, a fin de
que éste decida a la brevedad posible sobre la legalidad de su prisión y ordene su libertad si
la prisión fuera ilegal.
En hora buena, durante la Conferencia Especializada Interamericana de Derechos Humanos,
celebrada el 22 de noviembre de 1969 en San José de Costa Rica, se suscribió el llamado
Pacto de San José, aprobado por la Ley 16 de 1972, entrando en vigencia en Colombia el 16
de julio de 1978.
El habeas corpus constituye un derecho fundamental y una acción constitucional, elevada a
este rango en la Carta Política de 1991, artículo 30, e instituida como garantía de protección
del derecho a la libertad. El Congreso de la República al reglamentar dicha disposición, señala
que dicho mecanismo es un derecho fundamental y una acción constitucional a la que puede
acudirse en dos eventos, a saber:
1. Cuando la persona es privada de la libertad con violación de las garantías
constitucionales o legales, y
2. Cuando la privación de la libertad se prolonga ilegalmente.2 Pues bien, son varias las
razones que tiene este Despacho para confirmar la sentencia impugnada: La primera,
porque el juez de habeas corpus no es el competente para decidir si una persona a
quien se le imputa la comisión de una conducta punible, se le ha demostrado su
inocencia, o si la valoración probatoria fue incorrecta o, incluso, si se encontraba
plenamente identificado al momento de librarse la orden de captura en su contra,
asuntos que son del resorte exclusivo de los jueces con función de control de
garantías y de conocimiento.
En efecto, no sólo la Corte Constitucional ha sostenido que “...los jueces dentro de la órbita
de sus competencias, son autónomos e independientes y en sus providencias sólo están
sometidos al imperio de la ley (art. 230 C.P.)’; la valoración probatoria y la aplicación del
derecho frente al caso concreto, son circunstancias reservadas al juez de la causa que las
ejerce dentro de la libertad de interpretación que le otorgan la Constitución y la ley.
Al punto, la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia ha sostenido, que “su
ejercicio sólo es viable en tanto no pretenda el actor excluir o eludir los instrumentos de orden
legal que prioritariamente determinan una actuación ni puede propender por sustituir al
funcionario al que directamente compete el conocimiento de determinado proceso y
pronunciarse en relación con específicos temas relativos a la libertad, ante quien, por lo
demás, deben ejercerse los recursos habilitados e inclusive acudir ante su superior en
expresión de inconformidad y salvaguarda, cuando fuere el caso.
Por lo anterior y en consecuencia honorables magistrados, solicito muy respetuosamente la
libertad del señor JOSÉ ANTONIO FERNANDEZ, y el envió de su expediente digital completo.
NOTIFICACION
El suscrito recibe notificaciones en el correo manuelnavarrobimber@[Link], el PPL, se
encuentra en el GAULA CUCUTA.
De usted,
MANUEL JESÚS NAVARRO BIMBER
C.C. Nº [Link] de Barranquilla.
PODERDANTE T.P. N° 277.650.
3022190287