Universidad Da Vinci de Guatemala
Campus Central Huehuetenango
Licenciatura en Ciencias Jurídicas y Sociales
Curso: Derecho Procesal Civil y Mercantil
Lic. Wilson Orlando Escobar Palacios
Tema:
PROVIDENCIAS CAUTELARES
Nombre: Ardany Bosbelí Ordoñez Nolasco
Carné: 201926287
Secc: “B” Fecha: 21/04/23
INTRODUCCIÓN:
Las providencias cautelares son medios autónomos que sirven para garantizar el correcto
desarrollo de otro proceso. Ciertamente, las medidas cautelares, tienen carácter de urgencia en
sentido provisional. Ahora bien, no existe una regulación legal que obligue a los juzgadores a
tomar en cuenta determinados presupuestos procesales para el otorgamiento de las
providencias cautelares. Por lo tanto, resulta necesaria la consideración en forma legal, que
establezca los presupuestos para otorgar las medidas cautelares.
Resulta indispensable que se interprete, aplique correcta y sensatamente el Derecho, sin
perjuicios de ninguna clase, sin olvidar la administración de justicia social pronta y verdadera.
Entonces, el proceso civil se fundamenta sobre la base de los principios de celeridad, de
igualdad y otros.
PROVIDENCIAS CAUTELARES
La providencia cautelar es la distribución que se ocupa después que sucede un hecho para
poder corregir o disminuir sus resultados, estos resultados tienen por objetivo asegurar un
derecho cierto, que es el derecho de crédito en el cual la presentación no está determinada en el
momento de perfeccionarse el título y así evitan un accidental fallo condenatorio de la
incapacidad de la ejecución, de ahí su responsabilidad provisional limitado a los resultados de
juicio, de forma que si la decisión que absuelve quedará sin efecto, de lo contrario será
determinante. La voz cautelar significa «prevenir», «precaver».
La CONVENCIÓN INTERAMERICANA SOBRE CUMPLIMIENTO DE MEDIDAS CAUTELARES,
en su artículo 1, dice que las expresiones de “medidas cautelares”, o “medidas de seguridad” o
“medidas de garantía”, se consideran equivalentes cuando se utilizan para indicar todo
procedimiento o medio que tienda a garantizar las resultas o efectos de un proceso actual o futuro
en cuanto a la seguridad de las personas, de los bienes o de las obligaciones de dar, hacer o no
hacer una cosa específica, en procesos de naturaleza civil, comercial, laboral y en procesos
penales en cuanto a la reparación civil.
En principio la esfera jurídica de las personas que aparecen como parte en un proceso no
debiera verse afectada por la iniciación del mismo. El proceso, en su propia existencia, responde
a una situación de incertidumbre y ésta no debiera permitir alteraciones en la situación jurídica
de las partes. Estas alteraciones deberían producirse cuando de la incertidumbre se pasa a la
certeza, esto es, cuando el proceso ha llegado a establecer la distribución irrevocable de
los derechos y obligaciones.
Es cautelar una medida procesal, puesto que sin ser autónomas las mismas, sirven para
garantizar el buen fin de otro proceso.
Estas medidas a menudo son de urgencia, puesto que el peticionario tiene el derecho de
obtener desde el inicio la satisfacción de su derecho sin haberse agotado el conocimiento del
juez, porque en estos casos la urgencia es más importante que la certeza. Las Medidas
Cautelares son: “Cualquiera de las adoptadas en un juicio o proceso, a instancia de parte o de
oficio, para prevenir que la resolución del mismo pueda ser más eficaz”.
“Todo lo cautelar es urgente pero no todo lo urgente es cautelar”
CLASIFICACIÓN DE LAS MEDIDAS CAUTELARES
El autor Mario Estuardo Gordillo Galindo, “estima propicia la clasificación que hace Calamandrei,
citado por Mario Aguirre Godoy con relación al proceso cautelar:
Providencias introductorias anticipadas: son aquellas que pretenden preparar la
prueba para un futuro proceso de conocimiento o de ejecución, a través de ellas
se practican y conservan ciertos medios de prueba... El Código Procesal Civil y Mercantil las
denomina. Pruebas Anticipadas y las regula en la sección segunda de su libro segundo.
A) Providencias dirigidas a asegurar la futura ejecución forzada: ...pretende garantizar
el futuro proceso de ejecución.
B) Providencias mediante las cuales se decide interinamente una relación
controvertida: ...son ejemplos típicos los alimentos provisionales (Art.231 CPCyM),
suspensión de la obra (Art.264 CPCyM) y el derribo de la obra (Art.265 CPCyM)
estas dos últimas providencias propias de las acciones interdictales.
C) Providencias que imponen por parte del Juez una caución: Son las típicas
providencias cautelares y cuyo requisito previo es la constitución de garantía...”39
Otra clasificación aceptada, es la siguiente: “... que divide a los procesos
cautelares en conservativos e innovativos, los primeros tienen como objeto
mantener un estado de hecho o la de inmovilizar las facultades de disposición de
un bien con el propósito de asegurar los resultados de un proceso ulterior y los
segundos aseguran el resultado del proceso ulterior pero creando nuevas
situaciones de hecho que faciliten el resultado, ejemplo del primero anotación de
demanda y del segundo el embargo”.
Atendiendo a la clasificación que regula nuestro ordenamiento legal Código Procesal Civil y
Mercantil, Decreto-Ley No.107 se encuentran:
Seguridad de las personas Artículo 516
Medidas de Garantía
Artículo 523
El Arraigo
Anotación de demanda Artículo 526
Embargo Artículo 527
Secuestro Artículo 528
Intervención Artículo 529
Providencias de urgencia Artículo 530
MEDIDA DE SEGURIDAD DE PERSONAS
El objeto de la medida de seguridad de personas según Balaguer dice que “lo que va a
determinar la Medida Cautelar a aplicar...cuando existen malos tratos... para solicitar una medida
de seguridad no es necesario el requisito de prestar garantía.”
Esta disposición la encontramos regulada en el Código Procesal Civil y Mercantil, Decreto Ley
número 107, y su objetivo es proteger a las personas de cualquier clase de maltrato o
menoscabo.
Artículo 516 del Código Procesal Civil y Mercantil, Decreto-Ley No.107 establece que: “Para
garantizar la seguridad de las personas, protegerlas de malos tratos o de actos reprobados por
la ley, la moral o las buenas costumbres, los jueces de Primera Instancia decretarán, de
oficio o a instancia de parte, según las circunstancias de cada caso, su traslado a un lugar
donde libremente puedan manifestar su voluntad y gozar de los derechos que establece la
ley.
Los jueces menores pueden proceder en casos de urgencia, dando cuenta inmediatamente al
juez de Primera Instancia que corresponda con las diligencias que hubieren practicado.”
Artículo 517 del Código Procesal Civil y Mercantil. Trámite. ” El juez se trasladará a donde se
encuentre la persona que deba ser protegida, para que ratifique su solicitud, si fuere el caso, y
hará la designación de la casa o establecimiento a que deba ser trasladada.
Seguidamente hará efectivo el traslado a la casa o establecimiento designado, entregará
mediante acta los bienes de uso personal, fijará la pensión alimenticia que deba ser pagada, si
procediere, tomará las demás medidas necesarias para la seguridad de la persona protegida y
le entregará orden para que las autoridades le presten la protección del caso. Si se
tratare de un menor o incapacitado, la orden se entregará a quien se le encomiende la guarda
de su persona”.
Artículo 518 del Código Procesal Civil y Mercantil. ”Si se tratare de menores o incapacitados se
certificará lo conducente, de oficio, al Ministerio Público, para que bajo su responsabilidad
inicie las acciones que procedan”.
Artículo 519 del Código Procesal Civil y Mercantil. “Si hubiere oposición de parte legitima a
cualquiera de las medidas acordadas por el juez, ésta se tramitará en cuerda separada por el
procedimiento de los incidentes. El auto que la resuelva es apelable, sin que se interrumpan
dichas medidas”.
Artículo 520 del Código Procesal Civil y Mercantil. “Siempre que por cualquier medio llegue a
conocimiento del juez que un menor de edad o incapacitado, ha quedado abandonado por
muerte de la persona a cuyo cargo estuviere o por cualquiera otra circunstancia, dictará, con
intervención del Ministerio Público, las medidas conducentes al amparo, guarda y representación
del menor o incapacitado”.
Artículo 521 del Código Procesal Civil y Mercantil. “A solicitud de los padres, tutores,
guardadores o encargados, el juez dictará las medidas que estime oportunas a efecto de
que el menor o incapacitado que haya abandonado el hogar, sea restituido al lado de las
personas a cuyo cuidado o guarda estaba.”
Artículo 522 del Código Procesal Civil y Mercantil. “El juez hará comparecer al menor o
incapacitado a su presencia, levantará acta haciendo constar todos los hechos relacionados con
la causa del abandono y dictará las disposiciones que crea necesarias e iniciará, en su caso,
los procedimientos que correspondan.
Estas diligencias se harán saber al protutor, si lo tuviere el menor o incapacitado, a fin de que
practique en su defensa las gestiones que correspondan”
MEDIDAS DE GARANTÍA
1. ARRAIGO
Consiste en prevenir al demandado que no se ausente del lugar del juicio sin dejar
representante legítimo suficientemente instruido y expensado para responder de las resultas de
aquel. Debe existir el temor de que se ausente u oculte la persona que va a ser demandada.
El objeto del arraigo, citado por el Licenciado Orellana Donis es “cuando una persona pretenda
salir del país y se quiere sujetarlo a un futuro proceso.
El arraigo es una medida controversia' ya que con ella se considera se perjudica a la libre
locomoción de las personas, por ello y su gran controversia, los legisladores la regulan en dos
cuerpos legales distintos. Uno de ellos es el Código Procesal Civil y Mercantil guatemalteco,
Decreto-Ley número 107, y el otro es el Decreto 15-71 del Congreso de la Republica.
El Código Procesal Civil y Mercantil guatemalteco, Decreto-Ley número 107, en el Artículo 523
establece: "Cuando hubiere temor de que se ausente u oculte la persona contra quien deba
entablarse o se haya entablado una demanda, podrá el interesado pedir que se le arraigue en el
lugar en que deba seguirse el proceso. El arraigo de los que estén bajo patria potestad, tutela o
guarda, o al cuidado de otra persona, solicitado por sus representantes legales, se decretará sin
necesidad de garantía, siendo competente cualquier juez; y producirá como único efecto,
mantener la situación legal en que se encuentre el menor o incapaz".
Artículo 524 del Código Procesal Civil y Mercantil. “Al decretar el arraigo el juez prevendrá al
demandado que no se ausente del lugar en que se sigue o haya de seguirse el proceso, sin
dejar apoderado que haya aceptado expresamente el mandato y con facultades suficientes para
la prosecución y fenecimiento del proceso, y, en su caso, sin llenar los requerimientos del
párrafo siguiente.
En los procesos sobre alimentos, será necesario que el demandado cancele o deposite el monto
de los alimentos atrasados que sean exigibles legalmente y garantice el cumplimiento de la
obligación por el tiempo que el juez determine, según las circunstancias. En los procesos por
deudas provenientes de hospedaje, alimentación o compras de mercaderías al crédito, el
demandado deberá prestar garantía por el monto de la demanda. También deberá prestar esa
garantía el demandado que hubiere librado un cheque sin tener fondos disponibles o que
dispusiere de ellos antes de que transcurra el plazo para que el cheque librado sea presentado
al cobro.
Apersonado en el proceso el mandatario; prestada la garantía a satisfacción del juez en los
casos a que se refiere el párrafo anterior, y cumplido en su caso lo relativo a alimentos
atrasados, se levantará el arraigo sin más trámite.
Si el mandatario constituido se ausentare de la república o se imposibilitare para comparecer en
juicio, el juez sin formar artículo nombrará un defensor judicial del demandado. Tanto el
mandatario constituido como el defensor judicial, tendrán en todo caso, por ministerio de la ley,
todas las facultades necesarias para llevar a término el proceso de que se trate.
El juez de oficio y en forma inmediata, comunicará el arraigo a las autoridades de migración y de
policía, así como a las dependencias que estime conveniente, para impedir la fuga del arraigado.
En igual forma se comunicará el levantamiento del arraigo.
Artículo 525 del Código Procesal Civil y Mercantil. “El arraigado que quebrante el arraigo o que
no comparezca en el proceso por sí o por representante, además de la pena que merezca por su
inobediencia, será remitido a su costa al lugar de donde se ausentó indebidamente, o se le
nombrará defensor judicial en la forma que previene el artículo anterior, para el proceso en que
se hubiere decretado el arraigo y para los demás asuntos relacionados con el litigio.
En el Decreto No.15-71 del Congreso de la República de Guatemala, regula acerca del “tiempo
de duración del arraigo y de su caducidad, para los efectos del orden administrativo.”
2. ANOTACIÓN DE DEMANDA
La anotación de demanda es la preventiva que permite a terceros, por el Registro de la
Propiedad, conocer la existencia de un juicio que puede afectar a un inmueble. La anotación se
efectúa por orden de juez competente y previa petición de parte legítima al iniciar la demanda o
en el curso del litigio, cuando según la autoridad judicial exista motivo para ello.
El autor César Balaguer, cita al tratadista Palacio para definir está diciendo que: “Es una medida
cautelar de carácter conservativa y pretende que cualquier enajenación o gravamen posterior a la
anotación que se efectúe sobre un bien mueble o inmueble registrable, no perjudique el derecho
del solicitante”.
La Anotación de Demanda es aquella que se decreta cuando se discute la declaración,
constitución, modificación o extinción de algún Derecho Real sobre inmueble.
El Código Procesal Civil y Mercantil guatemalteco, Decreto-Ley número 107, encontramos
regulada esta figura en el Artículo 526: "Cuando se discuta la declaración, constitución,
modificación o extinción de algún derecho real sobre inmuebles, podrá el actor pedir la anotación
de la demanda, de acuerdo con lo dispuesto en el Código Civil.
Igualmente podrá pedirse la anotación de la demanda sobre bienes muebles cuando existan
organizados los registros respectivos. Efectuada la anotación, no perjudicará al solicitante
cualquier enajenación o gravamen que el demandado hiciere sobre los mencionados bienes."
3. EMBARGO
Es un acto procesal por virtud del cual se aseguran determinados bienes, según la naturaleza de
los mismos, para que estén a las resultas del juicio. El embargo, en su acepción procesal, se
llama preventivo cuando tiene por finalidad asegurar los bienes durante la tramitación del juicio.
El Embargo procede sobre los bienes de una persona cuando lo que se está litigando es una
cantidad líquida y exigible, hablemos de dinero... surge la figura del embargo con lo cual se va a
garantizar el cumplimiento de la obligación adquirida.
En la legislación guatemalteca se encuentra contemplado en el Artículo 527 del Código Procesal
Civil y Mercantil, que dice: “Podrá decretarse precautoriamente el embargo de bienes que
alcancen a cubrir el valor de lo demandado, intereses y costas, para cuyo efecto son aplicables
los Artículos referentes a esta materia establecidos para el proceso de ejecución”.
Se integra al Artículo anterior con lo establecido en el Artículo 214 del Código Procesal Civil y
Mercantil, que versa sobre el Juicio Oral de Alimentos, sus medidas precautorias y ejecución,
que literalmente dice: “El demandante podrá pedir toda clase de medidas precautorias, las que
se ordenarán sin más trámite y sin necesidad de prestar garantía. Si el obligado no cumpliere se
procederá inmediatamente al embargo y remate de bienes bastantes para cubrir su importe, o al
pago si se tratare de cantidades en efectivo”.
4. SECUESTRO:
Éste consiste en el desapoderamiento de la cosa de manos del deudor para ser entregada en
depósito a un particular o a una institución legalmente reconocida con prohibición de servirse en
ambos casos de la misma.
Secuestro judicial, también denominado depósito judicial, supone la aprehensión de un bien
mueble o inmueble acordado por la autoridad judicial mientras se decide acerca de su legítima
pertenencia
o posesión. El secuestro dura mientras se prolongue el litigio que lo motivó, salvo que se
acuerde lo contrario por las partes o que el juez decida, por una justa causa, que el secuestro no
continúe.
Dentro del ámbito del proceso y en un sentido amplio, secuestro es el apoderamiento físico de
cosas en virtud de una orden judicial, para su depósito transitorio o custodia.
En el Código Procesal Civil y Mercantil guatemalteco, Decreto-Ley número 107, se encuentra
regulado en el Artículo 528: "El secuestro se cumplirá mediante el desapoderamiento de la cosa
de manos del deudor, para ser entregada en depósito a un particular o a una institución
legalmente reconocida, con prohibición de servirse en ambos casos de la misma. En igual forma
se procederá cuando se demande la propiedad de bienes muebles, semovientes, derechos o
acciones, o que se constituya, modifique o extinga cualquier derecho sobre los mismos."
5. INTERVENCIÓN
Con las características de un embargo, ésta medida pretende limitar el poder de disposición
sobre el producto o frutos que produce los establecimientos o propiedades de naturaleza
comercial, industrial o agrícola, a través de un depositario llamado interventor, que tiene la
facultad de dirigir las operaciones del establecimiento, la finalidad de esta Medida es con el
objeto de evitar que los frutos puedan ser aprovechados indebidamente.
La Intervención trata de que no se interrumpan las actividades propias del establecimiento, evita
que se apropien los frutos para con ello, lograr garantizar la obligación contraída.
El objeto primordial de la intervención es evitar un perjuicio económico; permitir con la
continuidad del funcionamiento del establecimiento. En la intervención se nombra a un
interventor el que tiene facultades como el de cuidar, vigilar y supervisar cada uno de los
movimientos comerciales de dicho establecimiento.
La intervención la encontramos regulada en el Artículo 529: "Cuando las medidas de garantía
recaigan sobre establecimientos o propiedades de naturaleza comercial, industrial o agrícola,
podrá decretarse la intervención de los negocios.
Podrá decretarse, asimismo, la intervención, en los casos de condominio o sociedad, a los
efectos de evitar que los frutos puedan ser aprovechados indebidamente por un condueño en
perjuicio de los demás. El auto que disponga la intervención fijará las facultades del interventor,
las que se limitarán a lo estrictamente indispensable para asegurar el derecho del acreedor o del
condueño, permitiendo en todo lo posible la continuidad de la explotación. Asegurado el derecho
del acreedor, se decretará de inmediato el cese de la intervención."
6. PROVIDENCIAS DE URGENCIA
Son aquellas que se decretan como Medidas Cautelares cuando el objeto no se puede
encuadrar en los casos regulados en las Medidas Cautelares.
Mediante las providencias de urgencia reguladas en nuestro ordenamiento legal, el Juez puede
dictar las providencias que considere adecuadas, siempre que no sean de las señaladas o
comprendidas en los artículos anteriores, sin olvidar su finalidad de proteger el derecho del
actor.
Artículo 530 del Código Procesal Civil y Mercantil. “Fuera de los casos relacionados en los
apartados anteriores, quien tenga fundado motivo para temer que durante el tiempo necesario
para hacer valer su derecho a través de los procesos instituidos en el Código Procesal Civil y
Mercantil, se halle tal derecho amenazado, por un perjuicio inminente e irreparable, puede pedir
por escrito al juez las providencias de urgencia que, según las circunstancias, parezcan más
idóneas para asegurar provisionalmente los efectos de la decisión sobre el fondo”.
7. DE GARANTÍA
Para el Diccionario de la Lengua Español la garantía es: "Garantía: Cosa que asegura y protege
contra algún riesgo o necesidad.
“Seguridad o certeza que se tiene sobre algo." La figura de la garantía que autores, como el
jurisconsulto Enrique Lino Palacio, la denomina contra cautela, consiste en: "la garantía que
deben suministrar quienes las solicitan con el objeto de asegurar la reparación de los daños que
aquéllas pueden ocasionar al afectado, en el supuesto de haber sido decretadas
indebidamente".
El Código Procesal Civil y Mercantil, Decreto-Ley número107, en el Artículo 531 contempla la
figura de la garantía “De toda providencia precautoria queda responsable el que la pide. Por
consiguiente, son de su cargo las costas, los daños y perjuicios que se causen, y no será
ejecutada tal providencia si el interesado no presta garantía suficiente, a juicio del juez que
conozca del asunto. Esta garantía, cuando la acción que va a intentarse fuere por valor
determinado, no bajará del diez por ciento ni excederá del veinte por ciento de dicho valor
cuando fuere por cantidad indeterminada, el juez fijará el monto de la garantía, según la
importancia del litigio.
Para el efecto de la fijación de la garantía, el que solicite una medida precautoria está obligado:
a) A determinar con claridad y precisión lo que va a exigir del demandado;
b) A fijar la cuantía de la acción, si fuere el caso; y
c) A indicar el título de ella”.
ACUMULACIÓN DE PROCESOS:
Según Montero Aroca, la acumulación de procesos de una forma descriptiva y externa, como la
reunión en un solo procedimiento de varios procesos que se incorporan separadamente, de
manera que se sustancien de forma conjunta y se decidan por una sola sentencia.
La acumulación de procesos se encuentra regulada en el título II, libro quinto del Código
procesal civil y mercantil. En la acumulación de procesos se mueven dos intereses, el particular
representado por el que tienen las partes y que se traduce para ellas, en evitar el costo mayor
que supone varias actuaciones judiciales, y desde luego, el de evitar fallos contradictorios; pero
esta finalidad se ve más acentuada por otro interés cuyo carácter público no puede
desconocerse.
Siempre que alguno o algunos de los elementos de la pretensión sean comunes a dos o más
procesos, resultará que estos tienen en todo o en parte un contenido común. Es decir, un mismo
contenido. Y si los procesos se siguen por separado resultará que el contenido común queda
recortado. Es decir que se divide su contenido procesal. El término contenido de la causa, alude
directamente al de mitad del proceso o que sea una la acción principal, uno el juez y otra las
partes que lo sigan hasta la sentencia; si estas se dividen se sustanciaran en diferentes
procesos, reclamaciones idénticas o estrechamente unidas o relacionadas entre si.
La existencia de una Litis pendiente, da origen a la excepción denominada litispendencia la cual
se encuentra regulada en el artículo 116 del Código Procesal Civil y Mercantil; Tiene carácter
previo, pero también puede interponerse en cualquier estado del proceso y resolverse por el
procedimiento incidental.
La accesibilidad, se funda en la desigualdad de importancia entre una y otra pretensión que
determina para alguna de ellas efectos jurídicos derivados de los efectos señalados a otra, por
ejemplo: con aquellos juicios que tengan por objeto repartir los bienes del deudor entre sus
acreedores.
En el título II, del libro quinto referente a la acumulación de procesos en el Código Procesal Civil
y Mercantil, se identifican tres casos de acumulación.
1. “Cuando diversas demandad entabladas provengan de una misma causa, aun cuando
sean diferentes las personas que litigan y las cosas que sean objeto de las demandas¨.
Se hace referencia únicamente a la identidad de causa pretendi (eadem causa petendi), es
decir, la demanda y la decisión que hizo transito a cosa juzgada deben tener los mismos
fundamentos o hechos como sustento. Cuando además de los mismos hechos, la demanda
presenta nuevos elementos, solamente se permiten el análisis de los nuevos supuestos, caso en
el cual, el juez puede retomar los fundamentos que constituyen cosa juzgada para proceder a
fallar sobre la nueva causa.
2. “Cuando las personas y las cosas son idénticas, aunque las pretensiones sean
diferentes;”
Aquí se menciona a la identidad de objeto; es decir, la demanda debe versar sobre la misma
pretensión material o inmaterial sobre la cual se predica la cosa juzgada. Se presenta cuando
sobre lo pretendido existe un derecho reconocido, declarado o modificado sobre una o varias
cosas o sobre una relación jurídica. Igualmente se predica identidad sobre aquellos elementos
consecuenciales de un derecho que no fueron declarados expresamente. Y la identidad de
partes; cuando que al proceso deben concurrir las mismas partes e intervinientes que resultaron
vinculadas y obligadas por la decisión que constituye cosa juzgada.
3. “En general, siempre que la sentencia que haya de pronunciarse en un juicio deba
producir efecto de cosa juzgada en otro”.
Genéricamente se entiende por cosa juzgada la totalidad de los efectos que ocasiona una
sentencia. Pero la doctrina y la jurisprudencia distingue la cosa juzgada “formal” de la “material”.
Siendo cosa juzgada formal el efecto de la sentencia que ha ganado firmeza, la cosa juzgada
material es el estado jurídico de una cuestión sobre la que ha recaído la sentencia firme, (con
autoridad de cosa juzgada), que tiene la eficacia de vincular al órgano jurisdiccional en otro
proceso. Esta eficacia es negativa o excluyente, cuando se repite la misma cuestión y en este
otro proceso no se entra en el fondo por acogerse la cosa juzgada como excepción. Y la eficacia
es positiva o prejudicial cuando dicha cuestión no es el objeto único del otro proceso, sino que
forma parte de éste, en suyo caso la sentencia que recaiga deberá tener como punto de
partida y en ningún caso contradecir lo resuelto en la anterior sentencia.
1. REQUISITOS
La acumulación de procesos solo podrá decretarse a petición de parte, salvo los casos en que
conforme a la ley deba hacerse de oficio, primer párrafo del artículo 539 del Código procesal civil
y mercantil.
Y ese mismo artículo en su segundo párrafo es muy claro y estable que no procede la
acumulación de procesos que por naturaleza de sus procedimientos sean distintos; tampoco
procede cuando se trate de procesos de ejecución singular y en los interdictos o cuando los
procesos se encuentren en diferentes instancias.
2. TRATAMIENTO PROCESAL DE LA ACUMULACIÓN DE AUTOS
Se estará a lo dispuesto en el Código Procesal Civil y Mercantil.
Cuando se debe realizar la petición: en cualquier estado del proceso antes de pronunciarse
sentencia definitiva. Artículo 541 Código Procesal Civil y Mercantil.
Ante quién, se formulará ante el juez que conozca del proceso más antiguo. Para efectos de
determinar la antigüedad cuando los procesos son tramitados por jueces de igual categoría, en
cuanto a la alteración de la competencia por acumulación de procesos esta se determinará, ya
sea por la fecha en que se notificó el auto admisorio de la demanda o el mandamiento ejecutivo
según el caso, o por la fecha en que se practicaron las medidas cautelares.
Salvo que, si alguno se tramitara ante un Tribunal de mayor jerarquía, la acumulación se hará
sobre el que se tramita ante él.
La parte que solicite la acumulación, deberá cumplir con los requisitos de la petición
establecidos en el Artículo 542. Del mismo cuerpo legal anteriormente referido.
1. EL juzgado en que se sigan los procesos que deben acumularse;
2. Las personas que en ellos sean interesados;
3. La acción que en cada uno de ellos se ejercite;
4. EL objeto de cada uno de los procesos; u,
5. Los fundamentos legales en que se apoye la acumulación.
Artículo 543 Código Procesal Civil y Mercantil. EL Juez resolverá la acumulación y la resolución
que se dicte es apelable, ante el tribunal superior.
SI los jueces que tramitan los procesos cuya acumulación se pide pertenecen a distintas salas,
conocerá de la apelación la Corte Suprema de Justicia.
CONCLUSIONES
1. Las medidas cautelares, a menudo son de urgencia, puesto a que quien lo pide tiene
el derecho de obtener desde el inicio, la satisfacción de su pretensión.
2. Las medidas cautelares fueron creadas para cumplir con la finalidad genérica de
garantizar el cumplimiento de una obligación.
3. En la actualidad, las medidas cautelares no se aplican con la eficacia y celeridad
debida, en virtud de que los órganos jurisdiccionales no atienden los
presupuestos de su otorgamiento.
BIBLIOGRFIA:
AGUIRRE GODOY, Mario. Derecho Procesal Civil Guatemalteco.
Editorial Centroamericana. Guatemala, 1982. 775 págs.
BALAGUER, César. Medidas Cautelares. Editorial Astrea. Argentina, 1997. 407 págs.
CARNELLUTI, Francesco. Instituciones del Proceso Civil. 2 Vol. Ediciones
Jurídicas Europa-América, Buenos Aires, Argentina, 1973. 840, 765 págs.
COUTURE, Eduardo. Derecho Procesal Civil. Editorial De Palma.
Buenos Aires, Argentina, 1998. 390 págs.
E-GRAFIA
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