COLECISTITIS
Es la inflamación de la vesícula biliar, un pequeño órgano digestivo ubicado
detrás del hígado.
La cual es ocasionada por cálculos que obstruyen el tubo que conecta la vesícula biliar
con el intestino delgado.
El hígado produce alrededor de 500 a 600 mL de bilis por día; la bilis es isoosmótica respecto
del plasma y está compuesta sobre todo por agua y electrolitos, pero también por compuestos
orgánicos: sales biliares, fosfolípidos (en particular lecitina), colesterol, bilirrubina y otros
productos endógenos o compuestos ingeridos, como por ejemplo proteínas que regulan la
función gastrointestinal y fármacos o sus metabolitos.
La bilirrubina es un producto de degradación del hemo procedente de los eritrocitos
senescentes y es el pigmento que le confiere a la bilis su color amarillo-verdoso.
Si no se trata, la colecistitis puede producir complicaciones graves, a veces mortales, como la
rotura de la vesícula biliar.
Entre los síntomas de la colecistitis están los siguientes:
• Dolores intensos en la zona superior derecha o central del abdomen.
• Dolor que se extiende al hombro derecho o a la espalda.
• Sensibilidad en el abdomen cuando lo tocas.
• Náuseas.
• Vómitos.
• Fiebre.
Los síntomas de la colecistitis suelen aparecer después de una comida, sobre todo si es
abundante o grasosa, el tener cálculos biliares es el principal factor de riesgo de padecer
colecistitis. Si no se trata la colecistitis, esta puede llevar a complicaciones serias, como las
siguientes:
• Infección dentro de la vesícula. Si la bilis se acumula dentro de la vesícula y produce
colecistitis, la bilis puede llegar a infectarse.
• Muerte del tejido de la vesícula. La colecistitis sin tratar puede causar la muerte del
tejido de la vesícula (gangrena). Es la complicación más común, en especial en
personas mayores, personas que esperan a recibir tratamiento y personas con diabetes.
Esto puede llevar a un desgarro en la vesícula o que esta reviente.
• Desgarro en la vesícula. Un desgarro (perforación) en la vesícula puede
producirse como consecuencia de la hinchazón de este órgano, de una
infección o de la muerte del tejido.
Puedes reducir el riesgo de tener colecistitis mediante los siguientes pasos para prevenir
cálculos biliares:
• Baja de peso gradualmente. La pérdida de peso rápida puede aumentar el riesgo de
tener cálculos biliares.
• Mantén un peso saludable. El sobrepeso puede aumentar el riesgo de tener cálculos
biliares. Para lograr un peso saludable, reduce la cantidad de calorías que consumes y
aumenta la actividad física. Mantén un peso saludable mediante una buena alimentación
y ejercicio.
• Elige una dieta saludable. Las dietas ricas en grasa y bajas en fibra pueden aumentar el
riesgo de cálculos biliares. Para reducir el riesgo, opta por una dieta rica en frutas,
verduras y granos o cereales integrales.
El tratamiento de la colecistitis suele implicar la hospitalización para controlar la
inflamación de la vesícula y en algunas ocasiones, se necesita una cirugía.
Colecistitis aguda
Es la inflamación de la vesícula biliar que se desarrolla en horas, en general debido
a la obstrucción del conducto cístico por un cálculo, cuando un cálculo queda
retenido en el conducto cístico y lo obstruye en forma persistente, se desarrolla una
inflamación aguda.
La mucosa lesionada secreta más líquido hacia la vesícula biliar que el que absorbe, la
distensión resultante estimula la liberación de más mediadores de la inflamación
(prostaglandinas), lo que empeora la lesión la mucosa y provoca isquemia, todos eventos
que perpetúan la inflamación
Si la inflamación aguda se resuelve y se presentan recurrencias, la
vesícula biliar puede fibrosarse y contrarse, lo que determina que no
concentre la bilis ni se vacíe con normalidad, cualidades típicas de
la colecistitis crónica.
La colecistitis alitiásica es una colecistitis sin cálculos, este cuadro es responsable
del 5 al 10% de las colecistectomías indicadas debido a colecistitis aguda, los
factores de riesgo incluyen los siguientes:
• Enfermedad crítica (cirugía mayor, quemaduras, sepsis o traumatismos).
• Ayuno prolongado o nutrición parenteral total, ambos predisponen a la estasis biliar.
• Shock.
• Inmunodeficiencia.
• Vasculitis (lupus eritematoso sistémico, poliarteritis nudosa).
El dolor provocado por la colecistitis posee las mismas características y localización que el
cólico biliar, pero es más prolongado (> 6 h) y más grave y en los adultos mayores, el
primero o el único síntoma podría ser sistémico e inespecífico (anorexia, vómitos,
malestar general, debilidad, fiebre) y en algunas ocasiones no se desarrolla fiebre.
Empieza a mejorar en 2 a 3 días y se resuelve dentro de la semana en el 85% de los
pacientes incluso sin tratamiento.
Sin tratamiento, el 10% de los pacientes experimenta una perforación
localizada y el 1% desarrolla una perforación libre con peritonitis, otras
complicaciones incluyen lo siguiente:
• Síndrome de Mirizzi: Rara vez un cálculo queda retenido en el conducto cístico por lo
que comprime y obstruye el conducto colédoco y ocasiona colestasis.
• Pancreatitis litiásica: Los cálculos biliares se desplazan de la vesícula biliar a las vías
biliares y bloquean el conducto pancreático.
• Fístula colecistoentérica: Con escasa frecuencia, un cálculo grande erosiona la pared
vesicular y crea una fístula con el intestino delgado; el cálculo puede desplazarse con
libertad u obstruir el intestino delgado.
El diagnóstico de colecistitis aguda se basa en los signos y los síntomas:
• Ecografía. Puede desencadenar hipersensibilidad abdominal localizada sobre la vesícula
biliar (signo de Murphy ecográfico).
• Colegammagrafía. Si los resultados de la ecografía son controversiales o si se sospecha
una colecistitis alitiásica, dado que el defecto de llenado de la vesícula biliar por el
radionúclido sugiere una obstrucción del conducto cístico.
El tratamiento requiere hospitalización, líquidos por vía intravenosa y
analgésicos, como un antiinflamatorio no esteroide (ketorolaco) o bien opioides,
el paciente no debe recibir nada por vía oral y debe instituirse aspiración
nasogástrica si presenta vómitos o íleo.
La colecistectomía cura la colecistitis aguda y aliviar el dolor biliar. En las siguientes
situaciones, suele preferirse la colecistectomía temprana, de ser posible durante las
primeras 24 a 48 h de evolución:
• El diagnóstico es certero y los pacientes presentan un riesgo quirúrgico bajo.
• Los pacientes son mayores o tienen diabetes y, en consecuencia, presentan un riesgo
más alto de desarrollar complicaciones infecciosas.
• Los pacientes presentan empiema, gangrena, perforación o colecistitis alitiásica.
La cirugía tardía podría aumentar el riesgo de complicaciones biliares recurrentes,
aunque puede retrasarse cuando los pacientes tienen un trastorno crónico grave
subyacente (enfermedad cardiopulmonar o enfermedad hepática grave) que aumenta
los riesgos quirúrgicos.
Colecistitis crónica
Es la inflamación de la vesícula biliar de larga data, casi siempre secundaria a la
presencia de cálculos biliares, la lesión puede caracterizarse por un infiltrado leve de
células inflamatorias crónicas o progresar hasta producir fibrosis de la vesícula biliar con
reducción de su tamaño y su calcificación extensa de la vesícula biliar producida por
fibrosis se denomina vesícula en porcelana.
Los cálculos biliares obstruyen en forma intermitente el conducto cístico, por lo que causan
cólicos biliares recurrentes, estos episodios de dolor no siempre se asocian con inflamación
vesicular franca, y la magnitud de la inflamación no se correlaciona con la intensidad o la
frecuencia del cólico biliar.
Generalmente es causada por ataques repetitivos de colecistitis aguda y en la mayoría de
estos ataques son causados por cálculos biliares en la vesícula biliar, estos ataques llevan al
engrosamiento de las paredes de la vesícula biliar.
Es más común después de la edad de 40 años, las píldoras anticonceptivas y el
embarazo son factores que incrementan el riesgo de cálculos biliares.
Los pacientes podrían experimentar hipersensibilidad en los cuadrantes
superiores del abdomen, pero en general no tienen fiebre ya que sugiere una
colecistitis aguda; una vez que el paciente comienza a presentar episodios, es
probable que recidiven.
La colecistitis crónica se sospecha en pacientes con cólicos biliares recurrentes y cálculos
biliares, la ecografía u otro estudio de diagnóstico por la imagen suelen revelar una
vesícula biliar fibrosa de tamaño reducido.
El diagnóstico se realiza en pacientes con antecedentes de cólicos
biliares recurrentes y evidencias ecográficas de litiasis vesicular.
La colegammagrafía podría mostrar la ausencia de la vesícula biliar,
pero es menos precisa.
La colecistectomía por vía laparoscópica se indica para prevenir la
recurrencia de los síntomas y las complicaciones biliares
adicionales, este procedimiento es particularmente apropiado para
la vesícula en porcelana asociada con carcinoma vesicular.
Bibliografía
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