SISTEMA DE EVALUACIÓN DE LA CONDUCTA EN NIÑOS Y ADOLESCENTES – BASC
Descripción: Mide diferentes aspectos del comportamiento y la personalidad, incluyendo descripciones
positivas (adaptativas) y negativas (clínicas).
Tiempo: 15 a 20 minutos
Población: Padres de familia del alumno
Aspectos a tener en cuenta:
• Nivel 1 3 años – 6 años
• Nivel 2 6 años – 12 años
• Nivel 3 12 años – 18 años
Normas de aplicación
Se brinda al padre la consigna de acuerdo a lo mencionado en el protocolo del test.
Si en un ítem hay más de dos elementos que no se pueden puntuar, entonces no se podrá corregir el
protocolo.
Clasificación:
Escala adaptativa Escala clínica Rango de puntuación T
Muy alto Clínicamente significativo 70 a más
Alto En riesgo 60 - 69
Medio Medio 41 – 59
En riesgo Bajo 31 - 40
Clínicamente significativo Muy bajo 30 a menos
*El término en riesgo indica la presencia de problemas significativos que aunque requieren tratamiento
no son lo suficientemente severos como para realizar un diagnóstico formal. Sin embargo, es un problema
potencial o en desarrollo, y es necesario vigilar cuidadosamente.
*Clínicamente significativo, denota un nivel alto de conducta desadaptada.
Índices de validez y tendencia de respuesta:
El BASC incluye índices para juzgar la calidad del cuestionario, por lo que existen factores que pueden
amenazar la validez.
• La falta de atención al contenido de un elemento.
• El descuido
• El intento de describir al niño de una forma “muy positiva” o “muy negativa”.
• La falta de motivación para contestar con sinceridad.
• Pobre comprensión
Patrón de respuestas:
Se debe revisar la presencia de patrones de respuesta: el informante marca siempre nunca o alterna
respuesta de manera repetitiva, en estos casos el protocolo resultaría ser Inválido.
1° Patrón: Secuencia cíclica de respuestas.
2° Patrón: Respuestas sucesivas idénticas a un gran número de elementos.
Normas de clasificación:
1. Pasar las respuestas al software de calificación: Llenar datos, ingresar los puntajes, cambiar los
puntajes de los recuadros de color naranja (inversa).
2. Resultados: Cambiar las puntuaciones T haciendo uso de los baremos del manual, de acuerdo a
los puntajes directos obtenidos.
3. Para el uso de baremos: Para las escalas clínicas y adaptativas ubicar el tipo de protocolo (P1, P2 o
P3), edad y sexo, haciendo uso del puntaje directo ubicar el puntaje T y colocarlo en el cuadro
correspondiente en el Software. Para las Dimensiones Globales ubicar los baremos
correspondientes, teniendo en cuenta el tipo de protocolo, edad y sexo-, ubicar la puntuación T y
ubicarla en el cuadro correspondiente del Software.
Interpretación de las puntuaciones en las Escalas:
Escalas clínicas: Miden escalas desadaptativas
1. Agresividad: Tendencia a hacer daño físico o emocional a otros, mide el grado de agresión física y
verbal (discutir, insultar, amenazar a otros, criticar, romper cosas de otros, maltratar a los
animales, golpear a otros). Esta escala se correlaciona con la escala Exteriorizar Problemas y
tiende a ser elevado en niños con trastorno de comportamiento (TDAH – Tx. Oposicionista).
2. Hiperactividad: tendencia a ser excesivamente activo, ejecuta precipitadamente los trabajos,
actividades y actúa sin pensar. Mide aspectos del TDAH e impulsividad (golpes con el pie, se
levanta durante la comida, actúa sin pensar, incapaz de esperar su turno). Además de
hiperactividad y problemas de atención, las escalas tienden a dar elevada puntuación (T de 60 a
mas) en los niños con TDAH con agresividad, problemas de aprendizaje, problemas de conducta y
depresión, esperándose puntuaciones bajas en Habilidades Sociales.
3. Problemas de atención: tendencia a distraerse fácilmente y la incapacidad para concentrarse
durante un periodo prolongado de tiempo. Esta escala es útil en el diagnóstico de TDAH
(Hiperactividad, impulsividad, déficit de atención). Al contrario de lo que pasa en Hiperactividad,
la escala de Problemas de Atención puntúa alto en el factor de exteriorizar problemas, queriendo
decir que los niños pueden ser distraídos sin presentar problemas de los incluidos dentro de
exteriorizar problemas.
4. Atipicidad: tendencia a comportarse de formas inmaduras, consideradas “extrañas”, también
asociadas a Psicosis. Esta escala mide el nivel de Psicotismo (alucinaciones y pobre contacto con la
realidad), así mismo, es un indicador de inmadurez o retraso evolutivo.
5. Depresión: sentimiento de infelicidad, tristeza y estrés que pueden dar como resultado una
incapacidad para llevar a cabo actividades de la vida cotidiana, como también pueden traer
consigo pensamientos de suicidio. Experimenta sentimientos de soledad, tristeza e incapacidad
para disfrutar de la vida. La escala mide el estado de ánimo disfuncional, ideas suicidas,
aislamiento de otros y auto reproches, los sentimientos de desesperación, pesimismo y temor.
6. Ansiedad: tendencia a estar nervioso, asustado o preocupado por problemas reales o imaginarios,
evidenciando una preocupación excesiva. Una puntuación elevada en ansiedad no será suficiente
por sí misma para apoyar el diagnóstico de un trastorno de ansiedad, ya que habitualmente se
acompañará de otros síntomas. Por tanto la combinación de puntuaciones elevadas en
somatización y ansiedad puede ser una base más apropiada que la puntuación de ansiedad sola
para determinar si un niño cumple con los criterios diagnósticos del DSM IV para el trastorno de
ansiedad generalizada, por separación o por evitación.
7. Retraimiento: tendencia de un niño para evadir a otros y evitar el contacto social en su forma
leve, puede representar un síntoma de depresión. También se asocia con sentirse abandonado o
rechazado por sus iguales. Los niños retraídos padecen más frecuentemente soledad y tienden a
no responder adecuadamente al entrenamiento en habilidades sociales. Una puntuación
altamente significativa (+ de 70) pueden sugerir aislamiento patológico similar al del carácter
autista, algunos indicadores significativos podrían ser: evitación de otros, rechazo a conversar y a
unirse a las actividades de grupo. Es importante tener en cuenta que los niños pueden ser
retraídos sin estar deprimidos.
8. Somatización: tendencia a presentar quejas somáticas, las que en su mayoría, no puede explicarse
por una deficiente salud.
Escalas adaptativas: Miden conductas positivas y deseables
1. Adaptabilidad: variable de temperamento que se correlaciona con el rendimiento escolar
temprano, entre los que se incluyen la atención, distractibilidad y nivel de actividad. Los
elementos de esta escala evalúan la capacidad para adaptarse a los cambios de rutina y a nuevos
profesores, cambiar de una tarea a otra, compartir juguetes o pertenencias con otros.
2. Habilidades sociales: Aspectos interpersonales de la adaptación social (admitir errores, felicitar a
otros, animar a otros, ofrecer ayuda, iniciar conversaciones adecuadamente, decir por favor y
gracias), una puntuación menor de 40 puede indicar la necesidad de entrenamiento en
Habilidades sociales. Los elementos individuales pueden determinar las conductas específicas que
convendrían trabajar. El nivel de socialización proporciona la diferenciación más clara entre los
niños diagnosticados con retraso mental y los diagnosticados como autistas.
3. Liderazgo: adaptación a la comunidad y a la escuela, evalúa el potencial de liderazgo. Esta escala
está relacionada a las Habilidades Sociales y cognitivas implicadas en solución de problemas, el
tener muchas ideas, realizar buenas sugerencias y tomar decisiones con facilidad.
Interpretación de las Habilidades Globales
Esta escala brinda conclusiones generales acerca de la conducta del niño con conducta adaptativa o
desadaptativa, las dimensiones globales representan dimensiones la conducta que son distintas pero no
totalmente independientes.
1. Exteriorizar Problemas: Están relacionadas con aquellas conductas que se muestran
externamente: agresividad, hiperactividad, problemas de conducta; es también la conducta
insuficientemente controlada, la que tiene un pronóstico menos favorable. Los niños que
evidencian un puntaje elevado en esta escala tienden a alterar las actividades de sus compañeros,
como de los adultos, son insensibles a las instrucciones del adulto y tienen relaciones muy
problemáticas con sus pares.
2. Interiorizar problemas: Son las conductas excesivamente controladas, como la ansiedad,
depresión, somatización. Este tipo de niños tienden a controlar sus propias acciones, son sumisos
y sus problemas pueden pasar inadvertidos fácilmente.
3. Habilidades adaptativas: Esta dimensión resume las habilidades prosociales y conductas de
carácter adaptativo, como son la adaptabilidad, las habilidades sociales y liderazgo.
4. Índice de Síntomas Comportamentales (ISC): Es la combinación de escalas clínicas que mide el
nivel global de la conducta problema. Mide el conjunto del comportamiento de una forma muy
parecida a un test de inteligencia que mide la dimensión subyacente “g”. Las escalas consideradas
en este índice son: Agresividad, Hiperactividad, Problemas de atención, Atipicidad, Ansiedad y
Depresión.