JESUCRISTO ES EL SEÑOR
1. La profecía lo reconoció
MATEO 22:41-45 Y estando juntos los fariseos, Jesús les preguntó, 42diciendo: ¿Qué pensáis del
Cristo? ¿De quién es hijo? Le dijeron: De David. 43Él les dijo: ¿Pues cómo David en el Espíritu le
llama Señor, diciendo: 44Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi derecha, Hasta que ponga a tus
enemigos por estrado de tus pies. 45Pues si David le llama Señor, ¿cómo es su hijo? 46Y nadie le
podía responder palabra; ni osó alguno desde aquel día preguntarle más.
Ahora Jesús les cuestiona, similar al libro de Job, cuando este le confronta, y luego el Señor le
cuestiona igualmente, Jesús que piensan aquellos del Cristo, el ungido, el Mesías esperado por la
nación. De quien es hijo el Cristo?, de David?, no es el enviado de Dios, su propio hijo?
La revelación deja sin argumento a aquellos que dicen conocer la palabra. La autoridad de la
palabra es indiscutible, pues solo ella nos revela la verdad. Si tienes alguna duda o inquietud
busca en la escritura ella te dará respuesta siempre y cuando lo busques con una actitud de
humildad, anhelo de aprender y ponerla en práctica.
¿Cómo pudo David dirigirse a su hijo como a un superior, a menos que lo fuese? La única
respuesta lógica a esta pregunta es el nacimiento virginal de Cristo. Jesús era el hijo de David,
pero era más grande que David. Un hijo de David no podía ser más eminente que David, a no ser
que hubiera un elemento extraordinario introducido en la línea de su descendencia, que diese
lugar a la llegada de un hijo más grande y destacado. Los relatos del nacimiento sobrenatural de
Jesús ofrecen la única respuesta satisfactoria.
SALMO 110:1 Jehová dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por
estrado de tus pies.
Este Salmo, escrito por David, muestra a Jehová hablando al Mesías. David le llamó al Mesías "mi
Señor"; y cualquier judío que admitiera que el Mesías era descendiente de David tenía que
enfrentarse con este Salmo, donde David llamó al Mesías su "Señor" y lo reconoció como
superior.
2. El ángel lo reconoció
LUCAS 2:10,11 Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que
será para todo el pueblo: 11que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO
el Señor.
Esa fue la manera en que Dios entró en el mundo. Él podría haber llegado tal como vendrá a la
tierra por segunda vez, con gran poder y gloria. En cambio, en esta ocasión vino de la forma más
débil en que era posible llegar; como un niño recién nacido.
Christos es una palabra griega y Mesías es una palabra hebrea. “Ambas palabras significan
‘ungido.’ Ser ungido significa ser reconocido y consagrado con alguna capacidad especial,
generalmente como rey y agente de Dios.
3. Juan el bautista lo reconoció
LUCAS 3:3,4 Y él fue por toda la región contigua al Jordán, predicando el bautismo del
arrepentimiento para perdón de pecados, 4como está escrito en el libro de las palabras del profeta
Isaías, que dice: Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor; Enderezad sus
sendas.
Arrepentimiento: Significa un cambio radical de corazón que lleva al cambio de vida. Al llegar a
su bautismo el pueblo confesaba sus pecados. Esto debería indicar que iban a dejar sus pecados
y seguir el camino del Señor.
4. Jesús mismo se reconoce
JUAN 13:13 Vosotros me llamáis Maestro, y Señor; y decís bien, porque lo soy.
5. Jesús es señor en el día de reposo
LUCAS 6:5 Y les decía: El Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo.
Afirma que Él es el Señor del día de reposo; es decir, Jesucristo, por ser el autor del
mandamiento, es capaz de interpretar correctamente su diseño y propósito del él, determinando
así si hay violación de él, o no.
6. Dios lo reconoció
FILIPENSES 2:5-11 Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, 6el cual,
siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, 7sino que se
despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; 8y estando en la
condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
9Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre,
10para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y
debajo de la tierra; 11y toda lengua confiese, que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.
Nuestra actitud debe reflejar nuestras convicciones y fe, por eso debemos imitar a Cristo en todo.
Es maravilloso este pasaje en donde la naturaleza divina que había en Cristo se hace manifiesta,
mas pudiendo haber sido considerado igual a Dios mientras vivió, no se aferró a ello, más bien se
liberó de todo título o posición para alcanzar el propósito al cual fue llamado.
Aunque tenía la naturaleza divina manifiesta en su ser, se rebajó y despojo voluntariamente para
tomar la naturaleza de siervo, de esclavo, haciéndose semejante a los seres humanos.
Manifestarse implica hacerse de la misma sustancia que el hombre, someterse a tal situación
implica la humillación y negación de sí mismo, para someterse a la voluntad del Padre, la cual
implicaba la muerte en el madero, haciéndose maldición, pagando el precio y redimiendo a toda la
humanidad. Su obediencia y sometimiento a la voluntad del Padre debe confrontarnos con la
desobediencia, la pasividad y la falta de compromiso para con Dios.
Su sacrificio obediente, la humillación y negación de sí mismo, son tomadas por el Padre como
prenda de servicio fiel para exaltarle a lo más alto, la posición más privilegiada, y con ello también
le otorga un nombre que ya no requiere humillación, ahora está por sobre todo nombre, en la
gloria del Padre.
Ahora exaltado a lo sumo, por encima de todo, no como una posición sino como un faro que nos
guía e ilumina, todo el que se humilla voluntariamente, sometiendo su ego, puede alcanzarle
como Señor y Salvador. Para que sometiéndose pueda ser liberado de la mentira y el engaño en
el que vive.
Sin humillación es imposible que el ego sea tratado, y que el espíritu del hombre cobre vida y
salga a flote, por eso toda lengua que confiese a Jesucristo como Señor, puede entender el
significado de la vida y la impotencia de sí mismo para alcanzar la salvación.
7. La magnificencia celestial lo reconoció
APOCALIPSIS 5:8-14 cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro
ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que
son las oraciones de los santos;9y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y
de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has Redimido para Dios, de todo
linaje y lengua y pueblo y nación; 10y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y
reinaremos sobre la tierra. 11Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los seres
vivientes, y de los ancianos; y su número era millones de millones, 12que decían a gran voz: El
Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra,
la gloria y la alabanza. 13Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra,
y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al
Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos. 14Los cuatro seres
vivientes decían: Amén; y los veinticuatro ancianos se postraron sobre sus rostros y adoraron al que
vive por los siglos de los siglos.
8. Ser cristiano es vivir aceptado su señorío
MATEO 7:13,14 Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que
lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; 14porque estrecha es la puerta, y angosto el
camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.
Lo que recomienda el camino ancho es la facilidad con que es transitado, y la abundancia de
acompañantes que han de hallarse en él y la única desventaja de este camino es su fin: “lleva
a la destrucción”. Si no evidencias dificultad en el camino entonces no vas por el camino
correcto, pide revelación y sabiduría al Señor.
En otras palabras, todo el trayecto es tan difícil como el primer paso, y una de sus
características es que son pocos los que la encuentran, no multitudes como algunos quieren
hacer creer. Muchos toman “la puerta” aquí, no por el primer paso en la vida espiritual, sino por
el último; pues las puertas no se abren a los caminos, más los caminos terminan en las
puertas, que conducen al Reino.
MATEO 7:21-23 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que
hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 22Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor,
¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos
muchos milagros? 23Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de
maldad.
La reduplicación del título “Señor”, indica el celo de ellos en otorgarlo a Cristo, mas algunos
que conocen el título y honor de Cristo, no entraran en el Reino, pues no le conocen, ni le
obedecen, así que es necesario obedecer la voluntad del Padre como requisito para entrar en
el Reino.
Existe una gran ansiedad en aquellos que son llamados por enseñar, predicar, evangelizar
pero sin antes haber sido probados, y disciplinados por la enseñanza de Dios, por eso algunos
profetizan sin haber sido enseñados y entonces son engañados, algunos predican por tener la
habilidad mas no el don y la gracia, sin reconocer que solo bajo el permiso y la guía del Espíritu
Santo es que debe realizarse, lo cual nos lleva actuar de manera apresurada, sin el cual de
Dios es imposible que se manifieste en obras humanas.
Dios prefiere claramente una relación en donde pueda conocerte, más que hagas obras para
El, solo el decidirá el tiempo y el momento adecuado, mas no te apresures pues la maldad
puede obrar en tu corazón debido a la desobediencia.
9. Solo obedeciendo encontramos su plenitud
JUAN 14:21,23 El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me
ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él. 22Le dijo Judas (no el Iscariote):
Señor, ¿cómo es que te manifestarás a nosotros, y no al mundo? 23Respondió Jesús y le dijo: El que
me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.
no solamente sabe hablar de ellos, sino que los guarda en su corazón y los practica en su vida.
Esta es la evidencia verdadera del amor a Cristo: guardan su enseñanza. Esto no significa
obediencia perfecta
Nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo. Isaías 57:15
dice, "Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu"
10. La salvación en Jesús en puntual y definitiva:
LUCAS 19:9,10 Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de
Abraham. 10Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.
A pesar de que Zaqueo buscó a Jesús, resultó que era él el que se había perdido, y Jesús lo
buscó (vino a buscar). Zaqueo estaba perdido para sus padres; perdido para los religiosos,
perdido para su comunidad, perdido para cualquier amigo que el haya tenido – y aun así en
cierto sentido, no estaba perdido para Dios.
A quienes Jesús desea recibir: a los perdidos.
Como Jesús quiere que lo recibas: gozosamente
LUCAS 23:42,43 Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. 43Entonces Jesús le
dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.
Este era un ladrón malo, no un ladrón bueno, pero debido a su fe en el Hijo de Dios, se
convirtió en un ladrón salvado.
Nuestro Señor hizo una declaración notable; que este ladrón estaría con Él ese mismo día en
el paraíso. Aquellos 2 ladrones habían sido detenidos por el mismo crimen, procesados por el
mismo delito y estaban muriendo por la misma causa. ¿Cuál era la diferencia entre ellos? No
había ninguna, pues ambos eran ladrones. La diferencia radicaba en el hecho de que uno de
ellos creyó en el Señor Jesucristo y el otro no.
Su señorío es un extenso proceso:
MATEO 11:29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de
corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.
Su yugo se refiere al peso que debemos soportar que aunque no es fácil, por su ayuda, y amor
se hace factible de llevar, sucede lo mismo en el trabajo, es más viable trabajar cuando en
casa se tiene una gran familia, se recibe mucho amor, el perdón es cotidiano, y la paz lo inunda
todo, en cambio si tienes un trabajo estresante y tu casa es igual, la frustración, la amargura y
dolor llenaran tu corazón apartándote de lo que amas y te robara hasta el último centímetro de
gozo que existía en tu corazón, por eso Jesús nos devuelve a nuestra casa, donde el Padre
nos recibe con amor.
LUCAS 6:46 ¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?
Las expresiones externas no son tan importantes como la obediencia. No es
suficiente llamar a Jesús Señor, Señor; un creyente debe hacer lo que Él dice.
Quien oye a Jesús y actúa de acuerdo a ello, estará seguro.
La adopción de su señorío santificación:
ROMANOS 6:19,22 Hablo como humano, por vuestra humana debilidad; que así como para iniquidad
presentasteis vuestros miembros para servir a la inmundicia y a la iniquidad, así ahora para
santificación presentad vuestros miembros para servir a la justicia. 22Mas ahora que habéis sido
libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la
vida eterna.
Lo que antes ofrecíamos en nuestra limitación humana para servicio de la maldad que produce
mayores frutos de maldad, ahora con la gracia inmerecida, poderosa recibida, podamos servir
a la justicia que santifica. Esto nos dice que en la medida en que ponemos por obra la justicia
de Dios declarada en Su palabra alcanzamos un nivel mayor de santificación en nuestro ser
completo, cuerpo, alma y espíritu.
Los verdaderos creyentes han sido liberados del pecado con total certeza y sin sombra de
duda; ahora se disponen a servir a Dios, y sirviendo o dando fruto mediante la muerte a
nosotros mismos como la semilla somos santificados (consagrados) y conducidos a la vida
eterna como el fin último de todo creyente verdadero. La experiencia de la santificación se
alcanza a través del conocimiento y la experiencia vivida de la escritura que se perfecciona en
la completa extensión sobre cada área de nuestro ser. También adquirimos la vida en el
espíritu, de aceptación delante de Dios, de conformidad a su imagen (la cual se forma en
nosotros), de acceso descubierto a él, y de inefable comunión con él por toda la eternidad.
1 TESALONICENSES 4:3 pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de
fornicación.
Si no conoces la voluntad de Dios para tu vida, este versículo puede ser revelador, pues Su
voluntad es que seamos santificados, perfeccionados, apartados, para que podamos
trascender nuestra naturaleza carnal y podamos vivir en la naturaleza divina, que es en donde
podemos vivir apartados de todo comportamiento sexual que nos aparta de Dios.
Hechos 2:36 Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros
crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo.