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Identidad Libanesa en México

Los inmigrantes libaneses llegaron a México y América Latina entre finales del siglo XIX y principios del XX. Construyeron una nueva identidad étnica basada en su origen común para sobrevivir y lograr movilidad social. Esta identidad se basó en redes sociales inclusivas basadas en lazos familiares y alianzas políticas y comerciales. A través de estas redes y su identidad étnica, los inmigrantes libaneses pudieron establecer pequeños negocios que con el tiempo se convirtieron en grandes empresas

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Identidad Libanesa en México

Los inmigrantes libaneses llegaron a México y América Latina entre finales del siglo XIX y principios del XX. Construyeron una nueva identidad étnica basada en su origen común para sobrevivir y lograr movilidad social. Esta identidad se basó en redes sociales inclusivas basadas en lazos familiares y alianzas políticas y comerciales. A través de estas redes y su identidad étnica, los inmigrantes libaneses pudieron establecer pequeños negocios que con el tiempo se convirtieron en grandes empresas

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IDENTIDAD PERSISTENTE Y NEPOTISMO ÉTNICO:

MOVILIDAD SOCIAL DE INMIGRANTES LIBANESES


EN MÉXICO

Luis Alfonso Ramírez Carrillo*

Resumen: Entre los inmigrantes de origen libanés asentados en México y América Latina se
construyó, a lo largo del último siglo, una nueva identidad étnica como estrategia de sobrevi-
vencia y movilidad social en el contexto del tránsito de una vida que se desplazó del campo a la
ciudad. Esa identidad se conformó a partir de la vinculación de diversos tipos de redes sociales
incluyentes y superpuestas basadas en el parentesco y en las alianzas personales, políticas y de
negocios. En ese contexto se exploran aquí los conceptos relacionados tanto con la endogamia,
la familia extensa y el asociacionismo, como con los de endogrupo y nepotismo étnico.
Palabras clave: migración libanesa, identidad, endogamia, endogrupo, movilidad social,
nepotismo étnico.

Persistent Identity and Ethnic Nepotism:


Social Mobility of Lebanese Immigrants in Mexico
Abstract: In the transition from country life to city life during the last century, immigrants of
Lebanese origin built a new ethnic identity in Mexico and Latin America as a strategy for sur-
vival and social mobility. This identity was created by linking various kinds of inclusive and
overlapping social ties based on kinship and personal, political, and business alliances. In this
context, throughout the article we explore concepts related to endogamy, the extended family
and the formation of associations, as well as endogroups and ethnic nepotism.
Keywords: Lebanese migration; identity; endogamy; endogroup; social mobility; ethnic
nepotism.

L
os inmigrantes de origen libanés a pequeña escala su primera actividad
llegaron en gran número desde económica, sin embargo, algunos de
Medio Oriente a México y a otros los que fueron sus primeros quehace-
países de América entre el último cuar- res para crear recursos se encuentran
to del siglo xix y el primero del xx. En en el siglo xxi, en la cima de la labor
su mayoría encontraron en el comercio empresarial y política. Sin negar la im-
portancia de conocer las razones de la
especialización económica de los inmi-
* Doctor en Ciencias Sociales con especialidad grantes, ya sea empresarial o laboral,
en Sociología, Universidad Autónoma de Yucatán.
Línea principal de investigación: globalización, el objetivo de este trabajo es analizar
desarrollo y pobreza. Correo electrónico: lrami- la organización y las redes sociales que
[email protected] les permitieron desarrollarla y los

9
10 Luis Alfonso Ramírez Carrillo

elementos culturales particulares de cana primero y de la globalización hace


que dispusieron, tanto para sobrevi- poco tiempo.
vir como para obtener movilidad
social. Entre estos elementos cultu- LA CONSTRUCCIÓN
rales destacaremos la identidad étnica, DE LA IDENTIDAD ÉTNICA
los códigos de relaciones interétnicas
e interreligiosas y la transformación La identidad étnica, fuera libanesa,
de la permeabilidad de las fronteras siria o palestina, parecería haber sido
establecidas entre grupos étnicos a lo la primera condición del inmigrante, la
largo de la historia en Medio Oriente. que marcaba su trato, la que definía
La pregunta que se plantea no es el núcleo de sus iniciales relaciones
qué hacen los inmigrantes sino cómo sociales. Pero todos los recién llegados
lo hacen y sobre todo con quién lo ha- eran para los mexicanos “árabes” o
cen. Como un viejo empresario libanés, “turcos”, por su idioma o por su pasa-
migrante nacido en Líbano me decía porte, súbditos del Imperio otomano.
hace algunos años: A su vez los inmigrantes, rechazando
la identidad turca, se sabían pertene-
No me preguntes que negocio puse o cientes a distintas regiones dentro de
voy a poner. Sé que voy a poner sólo la Gran Siria que correspondían a te-
el negocio que se pueda. Pregúntame rritorios históricos identificados en
con quién lo voy a poner y dónde. Ese torno al Monte Líbano, al Sultanato
es el problema. La decisión más difí- Sirio de Damasco o a Palestina.
cil. Lo era cuando llegue. Lo sigue Había una identidad común, pero
siendo ahora para mis hijos.1 la analogía en torno a la comunidad
de origen era con mucho la más fuerte:
Hablamos pues de la estructura se era primero de Trípoli, de Beirut,
social, del entramado cultural y de las de Batrumin, de Hamas. Después se
redes sociales que están dentro del era de alguno de los seis grandes grupos
mercado y sostienen las actividades religiosos: maronitas, drusos, chiítas,
económicas de los inmigrantes, pre- sunitas, ortodoxos del Patriarcado de
sentes desde la búsqueda de un empleo Antioquía y hasta algunos pocos orto-
hasta que se cierra el negocio. Estos doxos del Patriarcado de Alejandría,
elementos culturales influyeron du- extraviados por las tierras del protec-
rante el medio siglo cuando México torado otomano que era entonces la
recibió grandes contingentes de inmi- Gran Siria. Obviamos a los inmigran-
grantes levantinos y continuaron tes católicos o judíos provenientes de
siendo importantes para las siguientes la región, que se colocaron en otra
dos generaciones, antes de disolverse categoría desde el principio y se ins-
en la marea de la nacionalidad mexi- talaron de otra forma en América.
De esa manera, surgió una nueva
1
Empresario Asís Abraham Dáguer, comu- identidad en América Latina y, por
nicación personal, 2002. supuesto, en México. Ésta puede con-
Identidad persistente y nepotismo étnico... 11

siderarse una afinidad étnica particu- trucción de esta identidad no se ha


lar que incluía en una sola categoría detenido. Bajo otras vías y con otros
a los tres grupos, dado su origen común significados, se ha extendido a sus
y su diferenciación cultural, lingüísti- descendientes en la actualidad, como
ca y religiosa, con la sociedad indígena es el caso del libanismo en el siglo xxi,
o mestiza que la rodeaba. No se trata- corriente cultural y estrategia política
ba de una personalidad trasplantada impulsada por el Estado libanés y
de Medio Oriente, sino de una nueva apoyada por las asociaciones naciona-
construcción colectiva ideada y desa- les de sucesores de este origen, para
rrollada para adaptarse a México y crear identidades, recuperar compa-
América Latina. Podemos mencionar triotas y otorgar nacionalidades en el
algunos de sus rasgos nuevos, distintos extranjero. Pero el libanismo es un
a los que regían sus códigos de conduc- fenómeno exógeno en las sociedades
ta en el Levante: la fusión de orígenes locales de herederos libaneses y tiene
y la aceptación de alianzas sociales y connotaciones internacionales de otro
matrimoniales entre individuos ori- tipo, las cuales observamos aquí.
ginarios tanto de Líbano como de Siria En este prolongado proceso de crea-
o Palestina; una mayor tolerancia re- ción, consolidación y transformación
ligiosa entre maronitas, ortodoxos y de la identidad étnica de los inmi-
drusos y, aunque en menor medida y grantes entre 1880 y 2017, se pueden
no sin conflictos, también con musul- distinguir varios tipos de relaciones
manes chiítas y sunitas; apertura a sociales: algunas incluyentes y estruc-
realizar actividades distintas a las que turadas, otras exclusivas y otras más
efectuaban en sus comunidades de personalizadas.
Medio Oriente y la mayor mezcla entre
individuos provenientes de diferentes LAS RELACIONES SOCIALES
clases sociales, en especial para la rea- VINCULADAS A LA MIGRACIÓN
lización de negocios conjuntos.
La identidad libanesa vinculada al La primera etapa fue la de la migración
Estado-nación y al territorio libanés individual, que observamos a partir
actual es un proceso que, si bien tiene de la llegada del primer inmigrante
viejas raíces políticas en el siglo xix, en 1879.2 Estas migraciones individua-
se inició en forma después de la Pri-
mera Guerra Mundial, pero no fue 2
El asunto del “primer inmigrante”, aunque
visible de manera consolidada sino es anecdótico, suele llamar poderosamente la aten-
ción. La colonia de la Ciudad de México lo ubica
hasta terminar la Segunda Guerra allí en 1878; mientras que otras fuentes ubican a
Mundial. La creación de Líbano como un señor de apellido Simón afincándose en Yuca-
Estado-nación en 1946 permitió a los tán en el mismo año (Cuevas, 2009), y otra más
inmigrantes consolidar no sólo una considera a Santiago Sauma el primero en llegar
vía el puerto de Progreso, y se afincó en Mérida
identidad étnica, sino una nacionalidad en 1879 (Julio Sauma, bisnieto, comunicación
como libaneses en todo el mundo. La personal y archivo familiar, Mérida, 12 de diciem-
politización en el proceso de cons- bre de 2010). Otros ubican a Pedro Dib llegando
12 Luis Alfonso Ramírez Carrillo

les obedecían a razones personales de en particular, la migración comunitaria


viajeros, exiliados políticos o aventu- trasplantó segmentos importantes de
reros en busca de fortuna que avisaron población de muchas comunidades li-
a sus amigos de las posibilidades de banesas durante más de una década,
establecerse en algunas de las regiones pues la intensidad migratoria no se
de México. Aquí la relación social es- detuvo sino hasta la emisión en Méxi-
tructurante fue la amistad y la relación co de la Ley de Inmigración de 1926 y
individual cara a cara. Este tipo de su aplicación a partir 1927. La migra-
inmigrante solitario duró poco tiempo ción de comunidades abrió paso a nue-
pues, desde mediados de la década de vas estrategias adaptativas basadas en
los ochenta del siglo xix, se dio paso las relaciones preferenciales para el
con rapidez a una migración escalona- trabajo, los negocios y el matrimonio.
da de carácter familiar. Los migrantes Las redes de parentesco se ampliaron
individuales se concentraron en traer para incluir a los nativos de los mismos
a sus familias: esposas, hijos, hermanos pueblos en las nuevas actividades eco-
y en menor medida padres. Este tipo nómicas que los primeros migrantes
de migración familiar escalonada que ya estaban desarrollando. Los tres tipos
parece haber predominado hasta 1900, de inmigración no fueron excluyentes
se transformó en otro tipo de despla- en este medio siglo, pues éstos se si-
zamiento: la migración comunitaria, guieron practicando, pero acabó pre-
que se volvió común a partir de inicios dominando la migración comunitaria.
del siglo xx y luego predominó hasta Sucedió lo mismo con las redes sociales:
generalizarse a partir de 1914 con el a las de amistad originales se sumaron
inicio de la Primera Guerra Mundial. las de parentesco y a éstas las comu-
La migración comunitaria se volvió nitarias en el país receptor, que ya
el patrón por excelencia de los libane- empezaban a ser identificadas con
ses maronitas. Fue aún más fuerte al claridad como redes étnicas; es decir
terminar la Gran Guerra y abrirse la establecidas más allá del conocimiento
navegación al tráfico trasatlántico. En personal y de la relación filial o paren-
el caso de América Latina y de México tal por la identidad de origen.

LAS RELACIONES SOCIALES


al puerto de Veracruz en 1882; en ese sentido,
también podríamos considerar al reverendo Bou- VINCULADAS AL MATRIMONIO:
tros Raffoul, sacerdote maronita, pues estaba “LA COMPRA DE ESPOSAS”
presente en México en 1872, aunque no era pro- Y LA ENDOGAMIA
piamente un inmigrante. Lo cierto es que también
hay un censo elaborado por el Ayuntamiento de
Tampico, en 1852, que ubica a un comerciante Este tipo de relaciones fue fundamen-
Salvador Darquí, y a una niña con el de nombre tal para construir una comunidad y
de Mónica Salam, originaria de Yucatán, quienes mantener la identidad étnica casi un
eran vecinos del puerto y estaban registrados como
personas de origen árabe (Zéraoui, 2004: 7). Para
siglo; duró mucho tiempo pues llegó
una discusión al respecto, véase a Ramírez Carri- hasta los años setenta del siglo xx y a
llo (1994: 451-486; 2014: 38-46 y 2015). partir de entonces se impuso un patrón
Identidad persistente y nepotismo étnico... 13

de mestizaje y de asimilación que con- greso del porcentaje restante. La mayor


tinúa hasta el día de hoy en México. parte eran comerciantes independientes.
Desde principios del siglo xxi están Los maronitas libaneses representaban
disponibles nuevas fuentes que arrojan más de 60 % de la comunidad árabe
información: a partir de 1926 se cuen- registrada en ese periodo y el resto
ta con datos no sólo sobre la inmigra- practicaba otras doctrinas, como los
ción sino también sobre las prácticas ortodoxos de Antioquía, los drusos y
matrimoniales, que son las tarjetas musulmanes (Zéraoui, 2004: 7). Por otra
migratorias de identidad F143 de in- parte, entre los inmigrantes registrados
migrantes árabes levantadas entre de 1926 a 1950, 63 % se declaraba de-
1926 y 1950 por la Secretaría de Re- dicado al comercio independiente. Tam-
laciones Exteriores (sRe), que también bién se subrayaba el éxito económico
cuenta con censos de registros de in- que ya habían alcanzado los libaneses
migrantes de entre 1950 y 1990. En hacia 1950 y se consideraba que los ára-
esas tarjetas se consigna la presencia bes tenían en sus manos la mitad de los
de 7 533 inmigrantes de origen árabe negocios de los inmigrantes de todas
en México entre 1926 y 1950, menos las nacionalidades que había en México
de la mitad de los consignados en otras (Marín y Zéraoui, 2003; Marín, 1996 y
fuentes,4 por tanto, en estricto sentido, 1997: 123-154).
el conteo de Relaciones Exteriores debe En la muestra oficial de datos, que
ser considerado una aproximación. es como debemos considerar las F14,
Un análisis de los inmigrantes que se observa que una tercera parte de
quedaron contabilizados en las F14 los inmigrantes eran mujeres y el
muestra que 79 % entró por el puerto resto varones, pero lo más interesan-
de Veracruz, 6% por Tampico y sólo 3% te es que 75% de los hombres estaban
por Progreso. No se conoce la ruta de in- casados con libanesas.5 Este dato no
coincide con el número de mujeres
3
Las F14 son tarjetas individuales levanta-
registradas como inmigrantes que se
das por la sRe y guardadas en el Archivo Gene- declararon casadas, lo que significa
ral de la Nación (agn). Son poco más de 164 000 que algunos de los varones que se
registros de extranjeros que se internaron en declararon casados al momento de
México entre 1926 y 1950. El 16 % son asiáticos
o del Medio Oriente, 35 % estadounidenses y 49 %
llenar las fichas de identidad F14,
europeos. levantadas entre 1926 y 1950, años
4
En el caso de México contamos con los cen- después del arribo de la mayoría, lle-
sos nacionales de Población y, además de las garon solteros y se habían casado con
formas F14, existen registros de 1950 a 1990 en
archivos de la sRe. Tenemos otras fuentes adi-
mujeres libanesas más jóvenes de la
cionales para calcular —siempre un aproxima- segunda generación ya nacidas en
do— la intensidad de la migración libanesa, que
nos muestran más del doble de los consignados
en el agn (Abud y Nasr, 1948; Castro, 1965; Zé- 5
Cálculo de la Embajada de Líbano en Mé-
raoui, 1997 y 2006; Pastor de María y Campos, xico, 20-28 de enero de 2011; Club Libanés de
2009a: 31-71. Para el caso de Yucatán véase México A. C., 17 de octubre de 2012 (comunicación
Cuevas, 2009; Ramírez, 2014 y 2016). personal).
14 Luis Alfonso Ramírez Carrillo

México, o bien, recurrieron a la “com- a su vez, la primera generación de in-


pra de esposas” o matrimonios concer- migrantes también tendió a ser recha-
tados entre familias, trayéndolas de zada por la sociedad mexicana, lo que
Líbano sin registrarlas, una práctica dificultaba los matrimonios. Las fichas
usual y fácil de realizar en las aduanas migratorias de 1950 a 1990 registran
por medio siglo. El subregistro migra- un descenso de la inmigración árabe al
torio parece haber sido una constante mismo tiempo que hubo un crecimiento
hasta 1950. Sólo 12% del total de hom- de su descendencia, pues otra fuente
bres y mujeres inmigrantes declaró menciona que se pasó de 1 365 familias
haberse casado con una mexicana o en 1942 a 5 627 en 1982 (Ruiz, 1992: 24).
mexicano en el cuarto de siglo, que
fue de 1926 a 1950, al menos en las de- Las relaciones sociales de parentesco:
claraciones oficiales hechas a las au- familia extensa y empresa
toridades.
Es decir, hasta 1950 el patrón en- Los matrimonios arreglados cambiaron
dogámico se mantuvo con singular la naturaleza inicial de la migración
fuerza en todo México, con un bajo y permitieron extender en el tiempo
mestizaje y una lenta integración cul- las cadenas de salida y transformarlas
tural. Este dato es de la mayor impor- de lo individual y familiar a lo comu-
tancia, pues si consideramos los tres nitario. El intercambio matrimonial de
cuartos de siglo de inmigración hasta la segunda generación siguió fortale-
entonces transcurridos, en los años ciendo la endogamia temprana, ex-
cincuenta no podía hablarse todavía tendiendo los lazos de reciprocidad y
de una mezcla étnica ni de una fusión confianza más allá de las familias de
social con los mexicanos. No fueron origen y sentando las bases de una nue-
motivos religiosos los que impidieron va comunidad en el país receptor, que
el mestizaje y la integración durante al crecer se transformaría en un en-
tres cuartos de siglo sino, por el lado dogrupo con personalidad propia. La
de los inmigrantes, la práctica de una endogamia fue la base para mantener
estrategia de sobrevivencia que bus- en las primeras tres generaciones la
caba primero la seguridad y luego organización familiar con la que esta
el ascenso y la movilidad social, es- población árabe y mediterránea llegó
tableciendo alianzas con los conna- a finales del siglo xix. Ésta dio origen a
cionales del mismo nivel social o de familias trigeneracionales, es decir,
clases más altas. grupos de parentesco extenso vivien-
Tampoco estuvo ausente en esta do en un mismo hogar por tres gene-
falta de integración la discriminación raciones y trabajando en la misma
negativa hacia los grupos indígenas y empresa familiar bajo la autoridad de
menos pudientes de la sociedad recep- un patriarca.6
tora, por indicadores de color de piel,
pobreza y raza. No olvidemos que, así 6
La migración de carácter familiar y la in-
como ellos rechazaban a los indígenas, corporación de una creciente presencia femenina
Identidad persistente y nepotismo étnico... 15

En términos generales la familia terminaba por su muerte o inhabili-


extensa se mantuvo como modelo du- tación.
rante casi un siglo, y empezó a debili- La segunda fue la adscripción pa-
tarse desde 1970 hasta el día de hoy a trilocal de las tres generaciones de la
favor de la nuclear. Fueron cuatro las familia. Es decir, cuando la esposa del
características de esta estructura pa- abuelo y las de los hijos y los nietos se
rental que se repitieron7 en los nu- incorporaban a los esfuerzos de la
merosos casos en que los inmigrantes familia. Esto incluyó su trabajo no sólo
emprendieron negocios particulares. doméstico, sino su rápida inclusión en
La primera fue una organización pa- muchas de las etapas de los negocios
triarcal centrada en el varón domi- familiares, desde la venta ambulante,
nante de la generación primaria, cuya de alimentos, de ropa o de mostrador,
autoridad y decisiones de negocios hasta el cobro de abonos, la confección,
fueron respetadas por hijos y nietos. la contabilidad, el transporte, los pagos,
Esta potestad podía mantenerse por entre otros. El tercero fue la transmi-
la centralización en su persona de las sión patrilineal de las redes del pa-
redes de crédito, compras y ventas rentesco y de la empresa. Es decir, la
de la empresa, en la que los demás identidad y pertenencia a las asocia-
miembros de la familia participaban ciones pasaba de abuelos a padres e
de manera subordinada. La estancia hijos varones, y el hecho de mantener-
del jerarca al frente del negocio sólo se en esta línea de transmisión otor-
gaba derechos de participar en los
negocios y establecía deberes de leal-
fue la base que permitió desarrollar con rapidez
una estructura parental y una red de apoyo que
tad comercial y empresarial entre sí,
se tejió en el intercambio entre mujeres, permi- por encima de los compromisos asu-
tiendo la construcción de una identidad colectiva. midos con otras personas o compañías.
Los lazos comunales llevaron a la rápida cons- Esta lealtad establecida por la patri-
trucción de un endogrupo, donde se organizaron
de manera jerárquica las primeras redes empre-
linealidad les otorgó mayores posibi-
sariales para desarrollar su temprana actividad lidades de supervivencia ante las
comercial. crisis que a otros empresarios.
7
Estudios longitudinales realizados sobre una El cuarto y último rasgo fue un
decena de casos de empresarios libaneses exito-
sos que se han mantenido al menos por tres ge-
patrón hereditario caracterizado por
neraciones en la élite de la actividad económica no otorgar a los hijos la herencia de la
de la península de Yucatán, muestran que la o las empresas en vida del patriarca,
familia trigeneracional con estas cuatro caracte- manteniendo juntos todos los activos
rísticas fue la base sobre la que se montó y arti-
culó la empresa familiar. En la medida en que el
y propiedades de las organizaciones
modelo familiar fue funcional, también lo fue por décadas. Además, así se evitaba
el modelo de empresa y tuvieron mayor éxito en o demoraba en lo posible la apertura
los negocios a largo plazo. En sentido contrario, de nuevas corporaciones en los mismos
la debilidad o ruptura del ciclo familiar extenso
detenía el crecimiento de las empresas (Ramírez,
sectores del mercado, disminuyendo
1994a: 451-486; 1994b; 2000: 145-166; y 2015: con ello la competencia. Cuando se
103-124). lograba mantener el control patriarcal
16 Luis Alfonso Ramírez Carrillo

de los negocios, y llevarlos con éxito de relaciones sociales compartidas y


hasta tercera generación, lo que era más o menos fijas. Lewin en sus estu-
una conjunción difícil, se heredaban dios pioneros sobre el tema (1947a y
empresas más ricas y capitalizadas 1947b), ya mencionados, planteaba que
que si se hubieran heredado en vida. el endogrupo está unido al espacio
Si bien la lógica del parentesco es vital colectivo y no individual, y es el
el elemento que explica con mayor conjunto de personas con las que un
fuerza la capacidad de crear empresas sujeto particular se identifica.
y hacerlas crecer con el paso del tiem- El endogrupo se refiere en primera
po, superando las crisis, hay que sumar instancia a una comunidad de relacio-
la lógica del endogrupo que considera nes preferenciales entre individuos con
la tendencia al aumento de la actividad quienes se reconocen semejanzas,
empresarial del conjunto de inmigran- frente a otras comunidades formadas
tes. Lo que nos lleva al siguiente tipo por individuos con los que se reconocen
de relación social. diferencias y se consideran como exo-
grupos. El primero opera mediante un
Relaciones sociales y endogrupo código dual en el que los mismos ele-
mentos que generan identificación, son
El concepto de endogrupo está ligado los que generan diferenciación. La
de manera íntima a las teorías de la configuración de la identidad social de
identidad social y la autocategorización los grupos se da porque sus miembros
(Tajfel, 1978; Brewer, 1979; Turner, perciben sus semejanzas de manera
1999; Quiles, Leyens y Rodríguez, 2001; positiva (Rocca y Schwartz, 1993: 581-
Simon, 2004; Morales, 2007),8 según 595). Se atribuye mayor corrección y
las cuales, las personas necesitan es- eficacia a las características propias,
tablecer una comunicación social po- que se pueden extender a otros cuan-
sitiva a través de la identificación, do se acepta que las tienen. En otras
comparación y clasificación, y esto se palabras, se elige privilegiar, por ejem-
hace más rápido y fácil con los afines plo, el aspecto físico, el color de la piel,
que con los distintos. El endogrupo la lengua, la religión o la historia común
sirve para preservar el sentido positi- para establecer cualquier tipo de re-
vo de la identidad social. En principio lación social.
no tiene que depender de un espacio En el caso de los inmigrantes liba-
físico ni de un origen común, pero sí neses, su similar origen geográfico y
luego nacional se convirtió en clave
8
El concepto de endogrupo como una forma
de la identidad étnica al entrar en
de autocategorización con un alto contenido contacto con grupos culturales distin-
emocional, basado en la percepción de iguales, tos al migrar a América. Reconocer
ayuda a comprender la construcción afectiva de esa afinidad fomentó una mejor inte-
la identidad social que rige la identificación de
miembros y los mecanismos que motivan y man-
gración entre ellos a la manera en que
tienen en el tiempo la solidaridad moral entre la define Barth (1993, 1976, 1975),
ellos. privilegiando la similitud grupal sobre
Identidad persistente y nepotismo étnico... 17

las diferencias individuales. La per- el famoso Barrio Turco junto al viejo


cepción de la semejanza intergrupal mercado de Santiago del Estero en
tendió a disminuir los prejuicios Argentina, y en muchas otras partes
particulares y religiosos que podían del continente. Estos barrios o ghettos
impedir la creación de un endogrupo acompañaron la formación del endo-
entre las comunidades originales en grupo y fueron el campo privilegiado
Líbano, pero que dejaban de tener de la interacción social, económica y
sentido en México. La primera gene- matrimonial de los miembros de la
ración de libaneses percibió una ma- colonia. Terminaron y desaparecieron
yor similitud entre sí que con los también con el endogrupo, cuando la
hispanos, mestizos o indígenas de cada movilidad social dispersó a sus miem-
región de México, a los que identificó bros hacia nuevos puntos de las ciu-
como exogrupos. Trasladado al mun- dades, que empezaron a expandirse
do del empleo y los negocios, esta con fuerza desde los años cincuenta
percepción apoyó que los recursos en toda Latinoamérica.
propios y comunales, desde el trabajo Además de la concentración espacial
hasta el crédito, la información y la urbana, el endogrupo se formalizó me-
proveeduría, se aprovecharan para las diante asociaciones que no dejaron de
empresas del grupo migrante. La ca- sucederse unas a otras desde finales
pacidad de mantener al endogrupo del siglo xix hasta la actualidad. Sin
vigente prolongó este apoyo durante embargo, éstas no representaban en
tres generaciones. sí a la totalidad del endogrupo ni crea-
Los libaneses se inclinaban desde ron la identidad étnica; ambos tipos
el principio a instalarse en centros de interacción humana vivían y se
urbanos, o después de una temprana realizaban en el uso de las redes so-
inserción rural buscaron migrar lo más ciales, en la percepción y el trato diario
pronto posible a la ciudad, como par- de los individuos que se reconocían
te de su proceso de movilidad social. como parte de un colectivo. Por ello, la
Para el surgimiento del endogrupo fue mudanza de los inmigrantes a los es-
primordial el desarrollo de un referen- pacios urbanos, y la subsecuente crea-
te espacial urbano mediante la creación ción de ghettos, fue un factor que
de una base territorial, de un barrio permitió a las asociaciones consolidar
o de un ghetto libanés al confinarse el la identidad y las redes sociales. Con
grueso del grupo en una zona del cen- el paso de los años las asociaciones
tro de las ciudades latinoamericanas. fueron una expresión institucional del
Lo podemos encontrar en Buenos Aires, endogrupo y su cara formal, tanto ha-
en los barrios de Floresta, Palermo y cia el interior de la colonia como hacia
San Cristóbal; en los alrededores del la sociedad circundante, al exterior, y
mercado de La Merced y en las calles mostraron algunos de los contenidos
de República del Salvador, Tres Cruces estereotipados de la identidad étnica
y Mesones de la Ciudad de México; en (la cultura libanesa, el “ser” libanés),
la calle 50 de la ciudad de Mérida; en pero nunca fueron en sí el endogrupo.
18 Luis Alfonso Ramírez Carrillo

Dicho grupo de referencia lo cons- dades religiosas, a través de las cuales


tituía la gente unida por las redes también se hacen negocios, pero que
sociales y el parentesco, el conjunto en esencia tienen un credo, un funda-
de individuos que compartían la mento ideológico y un objetivo ecle-
percepción y creían en una serie de siástico propio. En el 2012 se podían
valores y conductas comunes. Se trans- contar en distintas entidades de todo
formó y al fin murió después de un México 14 centros libaneses, que son
siglo, cuando el tipo de relaciones el club “oficial” de la colonia; a ellos
sociales que lo crearon y mantuvieron habría que añadir 6 sociedades de
se volvió innecesario o imposible de distintos tipos de profesionistas, 4 sólo
sostener por el número de descen- de mujeres, 3 de jóvenes, 1 mutualis-
dientes de los libaneses, por la des- ta, 2 de beneficencia, 1 cultural, 6 de
igualdad económica y social entre tipo religioso sin vinculación directa
ellos y la asimilación a la identidad con las iglesias, 2 que reúnen a fami-
nacional de la mayoría a partir de la lias originarias de un mismo poblado,
tercera generación. Las asociaciones, un premio nacional anual y un feste-
sin embargo, han mantenido la ban- jo mundial reflejado cada año en todo
dera de la identidad étnica, pero el país:9 en total existían 39 agrupa-
ahora abrazan una identidad nacional ciones y dos grandes eventos anuales.
libanesa externa al grupo local, vincu-
lada a la narrativa del Estado-nación ENDOGRUPO
libanés, a la propuesta internacional Y NEPOTISMO ÉTNICO
del libanismo y son selectivas en su
membresía. Las relaciones sociales basadas en la
identidad reconstruida en el territorio
DEL ENDOGRUPO mexicano, se conjugaron con relacio-
AL ASOCIACIONISMO LIBANÉS nes preferenciales en la vida econó-
mica y social de las comunidades
El asociacionismo libanés ha sido fun- receptoras que, en el proceso de cons-
damental para desarrollar una colonia trucción del endogrupo, fueron más
que en lo social ha funcionado como allá del parentesco entre los inmigran-
un endogrupo, cuyos miembros reali- tes de primera generación y de los que
zan todo tipo de actividades empresa- siguieron llegando durante muchos
riales ancladas a los compromisos años. Si en un principio se traía y
sociales cotidianos. Para los inmigran- apoyaba a los parientes, al transitar
tes se volvió indispensable desarrollar hacia un modelo de migración comu-
una identidad pública y política que nitaria se empezó a apoyar a los miem-
los ayudara a identificarse como par- bros del propio pueblo o barrio de
te de una comunidad. Por ello, a lo
largo de un siglo se han desarrollado 9
Embajada de Líbano en México, 20-28 de
en México multitud de asociaciones, enero de 2011; Club Libanés de México A. C., 17
sin incluir a las iglesias y a las socie- de octubre de 2012. Comunicación personal.
Identidad persistente y nepotismo étnico... 19

origen, en especial para acomodarlos más que paisanos,10 aunque éstos aún
y emplearlos a su llegada. La larga no hablaran bien ni maya ni español
duración de la migración y el número y hubiera sido más simple y barato
creciente de personas permitió que, emplear indígenas como vendedores.
en sus propios negocios y oficios, los Pero con los coterráneos recién llega-
que ya estaban instalados utilizaran dos sentía confianza y control, y ellos
a los que iban llegando. a su vez se comportaban agradecidos
La red de favores y lealtades se y subordinados. Y el proceso de cap-
consolidaba aceptando también ayu- tación y contratación le permitía a su
dar a los recomendados; de tal mane- vez mantenerse como un miembro
ra, en pocos años el endogrupo libanés activo y hasta aumentar su importan-
se consolidó porque pudo transitar del cia como parte de las redes del endo-
parentesco a las alianzas comunales, grupo libanés en la península, aun
y de allí a las coaliciones por identi- viviendo en las lejanas selvas de Peto.
dad recurriendo al nepotismo étnico. Tenemos también el caso del influ-
La solidaridad creada acabó sobre- yente empresario Domingo Kuri, quien
pasando incluso a la comunidad de abordaba los barcos que arribaban al
origen. Después de cincuenta años, puerto de Veracruz preguntando quién
la “comunidad de origen” para hacer hablaba árabe para identificar a sus
negocios, conseguir un empleo o crear paisanos y después les ofrecía empleo
pactos no se encontraba en algún en su idioma, facilitando su desembar-
pueblo de Líbano o Siria sino en la co y llegando a contratar decenas y
propia comunidad libanesa en Méxi- quizás centenares de personas para
co y en el tener la recomendación de trabajar en las fábricas textiles de em-
un paisano. presarios libaneses en Puebla y la Ciu-
Esta conducta solidaria preferencial dad de México, o como buhoneros en
se manifestaba de múltiples maneras, Toluca. Una conducta que era mitad
pero era en especial visible en las solidaria y mitad empresarial, pero que
actividades económicas. Nos encon- generó el agradecimiento colectivo de
tramos con casos tan extremos como los recién llegados y se mantiene hasta
el de un pequeño tendero que vivía el presente entre los descendientes y
en Peto, en el corazón de la zona maya en la memoria de la colectividad libanesa.
al sur de Yucatán, en la frontera con Se pasó así de la lealtad del paren-
la selva de Quintana Roo, que empleó tesco a la lealtad de la identidad y de
durante muchos años hasta a dos allí a la solidaridad étnica, en una con-
docenas de paisanos como vendedores ducta social que puede ser considerada
ambulantes, “aboneros” de sus géne- como una manifestación del “nepotismo
ros y mercancías que ofrecían a los étnico”. Esta categoría defendida y po-
campesinos mayas en pueblos, ran-
cherías y campamentos chicleros 10
Rubén Calderón Cecilio, nieto del persona-
diseminados por las selvas del sur. je, comunicación personal, Peto, Yucatán, 12 y
Los alojaba en su casa y nunca empleó 13 de diciembre de 2015.
20 Luis Alfonso Ramírez Carrillo

pularizada por Pierre Van den Berghe pios alrededor de los cuales el ser
(1981, 1983, 2015) y ampliada y discu- humano se realiza como ente cultural
tida por otros autores como Frank Salter y social. Por lo tanto… junto con el
(2003), no goza de mucha popularidad género, la familia y la comunidad, la
en la antropología pues se le vincula etnia parece ser uno de estos princi-
con los planteamientos de la sociobiolo- pios básicos de integración social
gía, cuyos críticos, sacando conclusiones (Stavenhagen, 1992: 63-64).
extremas, la vinculan con determinismos
biológicos o raciales. El planteamiento La formación del endogrupo y la
del nepotismo étnico en realidad es movilidad social de los libaneses se
difícil de sostener en su totalidad por puede comprender en parte bajo el
la carga genética y evolucionista que concepto de nepotismo étnico estudia-
implica, más que por el racismo, pero do por el propio Van den Berghe, en
sostiene que en la selección del paren- la medida en que intenta explicar las
tesco (kin selection) los individuos bases sociales por las que la gente
tienden a preferir a los parientes cer- prefiere interactuar con gente de su
canos que a los más lejanos o ajenos, propia etnia, raza o familia. En este
y que inmediatamente existe una caso, yo identifico el concepto más aso-
preferencia innata por el propio grupo ciado al ámbito de las actividades
cultural y étnico, y se identifican con profesionales, económicas y políticas.
su etnia como quien se identifica con Este nepotismo étnico con su secuela
su familia. de altruismo hacia los iguales y recha-
Aunque se antoja descartarlo con zo y discriminación a los diferentes,
rapidez como racismo, el planteamien- generó una conducta de inclusión/ex-
to no es tan ingenuo, y Van den Berg- clusión en el otorgamiento de empleos
he aclara que lo que importa es la y en las alianzas para emprender ne-
percepción y creencia que el individuo gocios y empresas, consolidando así la
tenga de tal parentesco más que su creación del endogrupo libanés.
realidad; o para el caso que nos ocupa, En el caso mexicano debemos com-
la percepción que tenían de su identi- prender el nepotismo como una con-
dad étnica libanesa. En ese sentido, el ducta derivada de una identidad
papel de la carga genética parecería étnica construida y codificada en las
ser secundario. En efecto, se ha seña- tierras de acogida, no la que se tenía
lado que: en las tierras de origen. En Medio
Oriente, hombres y mujeres de distin-
[...] los seres humanos son entes cul- tos pueblos, clases sociales, oficios y
turales y sociales por definición, y no educación difícilmente hubieran inte-
sólo conjuntos de genes y que la so- ractuado ni ayudado entre sí como los
ciabilidad humana y la producción obligó a hacerlo el crisol de la emigra-
cultural se manifiestan a través de ción hacia las distintas regiones de
cierto número limitado de principios América Latina. El nepotismo étnico
de integración social, es decir princi- es mejor comprendido en el ámbito de
Identidad persistente y nepotismo étnico... 21

lo público que en el de lo privado, como superiores y media de la estratificación


estrategia de interrelación social sobre social en la actualidad. Por otra parte,
todo en la distribución de recursos, ya la disolución de las redes sociales que
fueran prestamos de dinero, mercancías sostuvieron la comunidad étnica de
a crédito, empleos o para establecer origen y del endogrupo se intensificó
sociedades de negocios. Pero no se tra- a partir de 1970 y se ha completado
ta sólo de altruismo, sino de la bús- en la segunda década del siglo xxi.
queda de beneficios mutuos entre La desvinculación se fue dando por
individuos desiguales, con distinto sustitución, conforme se construyeron
poder y riqueza; y el concepto encubre otros espacios y asociaciones negocian-
también relaciones verticales basadas do redes adaptadas a nuevas situacio-
no sólo en la confianza sino también nes sociales. También ha tenido lugar
en la subordinación y el dominio. mediante la ubicación de los descen-
dientes en los espacios de interacción
POR úLTIMO y las redes de los grupos sociales lo-
cales. La consecuencia ha sido la in-
Más allá de la capacidad personal de tegración cultural a las sociedades de
los inmigrantes y sus descendientes, las regiones y ciudades donde se han
y de su alta motivación individual al establecido, lo que es común cuando
logro, hay que destacar la importancia se estudian procesos de movilidad
de la identidad étnica y la organización social en países multiétnicos como
colectiva, así como de la cobertura de México.
sus redes sociales para acumular ca-
pital cultural, social y político, que con BIBLIOGRAFÍA
el tiempo se convirtió en capital eco-
nómico y también derivó en mejores abud, Salim, y Julián nasR (1948), Direc-
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las comunidades étnicas no son está- nias: libanesa-palestina-siria, residentes
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sociales y gran parte de su éxito adap- lleres Linotipográficos Casa Velux.
tativo se refleja en una movilidad social aRana ceRvantes, Marcos (2006), Ramas
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