La educación inclusiva en la Reforma Educativa de México
Dr. Ismael García Cedillo (Universidad Autónoma de San Luis Potosí, México)
Por Díaz López Christian
El proceso de educación inclusiva inició su modalidad de integración educativa en
México en 1993, cuando se aplicaron cambios legales de un acuerdo entre el
sindicato de maestros y la Secretaría de Educación Pública, pero se demostraría
que este primer proceso sería escaso para las necesidades de la época, por lo que
la entonces Subsecretaría de Educación Básica y Normal, con el apoyo de la
Agencia Española de Cooperación Internacional, puso en marcha el Proyecto
Nacional de Integración Educativa. Gracias a los resultados en 2002 se creó el
Programa Nacional de Fortalecimiento de la Educación Especial y de la Integración
Educativa. En el año 2013 la SEP dispuso que se integraron distintos programas
que atendían a una población diversa (niños indígenas, migrantes, con
discapacidad, con capacidades y aptitudes sobresalientes, entre otros), a un nuevo
programa, el Programa Nacional para la Inclusión y la Equidad Educativa.
La creación del programa representó un problema al proceso de
integración/inclusión, pues su operación implicó la invisibilización del tema para el
sistema educativo y también representó una pérdida significativa en el presupuesto
asignado a los subprogramas que lo componen. El personal de educación especial
y los docentes de la educación regular han estado esperado a que la SEP diseñe e
implemente políticas públicas orientadas a promover la educación inclusiva en el
país. El modelo actual de integración educativa ha quedado desfasado y urgen
cambios en los propósitos y en la manera de operar de los distintos servicios de
educación especial y también de las llamadas escuelas integradoras, las cuales son
escuelas que cuentan con el apoyo de alguna unidad de educación especial
(llamadas Unidades de Servicio de Apoyo a la Educación Regular, USAER) y de las
escuelas especiales (llamadas Centros de Atención Múltiple, CAM). este punto