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Explicando A Kant

El trabajo explica que quiere decir Kant en la siguiente cita: Kant, Fundamentación a la Metafísica de las Costumbres, ed. Las cuarenta pp. 59-60 // Ed. Ateneo pp. 496-497
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Explicando A Kant

El trabajo explica que quiere decir Kant en la siguiente cita: Kant, Fundamentación a la Metafísica de las Costumbres, ed. Las cuarenta pp. 59-60 // Ed. Ateneo pp. 496-497
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Primer parcial - Filosofía

Cátedra Naishtat, comisión: 4


1º Cuatrimestre de 2022

Docente: Laura Herrera


Alumna: María Regina Schanzenbach D.N.I. 43.085.328

Citas elegidas:
Kant
“Pero esta metafísica de las costumbres –totalmente separada y sin mezcla alguna de
antropología, ni de teología, ni de física o hiperfísica, o menos aún de cualidades ocultas
– no es sólo un sustrato indispensable de todo conocimiento teórico y seguramente
determinado de los deberes, sino al mismo tiempo un desiderátum de la mayor
importancia para la verdadera realización de sus preceptos. Porque la representación
pura del deber, y en general, de la ley moral, sin mezcla alguna de adiciones ajenas
provenientes de estímulos empíricos, tiene sobre el corazón humano, por el solo camino
de la razón –que con esto se da cuenta por primera vez de que puede ser por sí misma
una razón también práctica-, una influencia tan superior a todos los demás móviles que
pudieran sacarse del campo empírico, que –consciente de su dignidad- desprecia estos
últimos y puede poco a poco transformarse en su dueña. En cambio, una teoría de la
moralidad que esté mezclada y compuesta de móviles sacados de los sentimientos y de
las inclinaciones, y al mismo tiempo de conceptos racionales, tiene que dejar el ánimo
oscilante entre causas determinantes diversas, irreductibles a un principio y que pueden
conducir al bien sólo de manera contingente y a veces determinar el mal”. Kant,
Fundamentación a la Metafísica de las Costumbres, ed. Las cuarenta pp. 59-60 // Ed.
Ateneo pp. 496-497

Kant

A lo largo de la obra Fundamentación de la Metafísica de las Costumbres, Kant intenta


demostrar la posibilidad de realización de dicha metafísica. Es importante comprender
qué encuadra este concepto dentro del campo del conocimiento racional: la filosofía,
bajo los preceptos kantianos.
Al comienzo de la cita podemos observar cómo el autor refiere a una
Metafísica particular de las costumbres y la distingue de otros tipos de conocimiento;
esto quiere decir que hay determinados límites en el abarcamiento de esta Metafísica.
Primeramente, esta se aboca a un conocimiento de tipo material, es decir, está dirigida
hacia el estudio de los objetos y las leyes que los regulan. Sin embargo, no se trata aquí
de objetos de estudio empíricos, como sería el caso de la física o la antropología
pragmática, sino objetos de los cuales no se tiene experiencia sensible, y es
precisamente en esto último donde reside la denominación de Metafísica. 

La pretensión de Kant es hallar una moral que funcione como una legislación
universal, que sea de carácter puro, a priori. Esta pretensión resulta innovadora en el
sentido de que, previo a la contribución kantiana, el estudio de la moral se pensaba en
términos de una búsqueda de la “felicidad”, o una “buena vida”. Crítico de esta
visión, Kant considera a la felicidad como subjetiva y contingente: se encuentra en una
relación de total dependencia con las particularidades humanas. En lenguaje kantiano,
se critica por un lado su formulación mediante imperativos hipotéticos, los cuales
poseen un carácter asertórico: están fundamentados en la experiencia sensible e indican
el modo en que debemos obrar con relación a un fin específico; y por otro, el carácter
subjetivo de esta moral, que hace que se separe en principios diversos que no pueden ser
sintetizados en una ley moral suprema y singular.

Por el contrario, lo que Kant intenta explicarnos en la cita es lo que él propone como


una moral apodíctica, buena en sí misma y no como medio para conseguir un fin.
Además, posee otras dos cualidades: concierne a acciones que un sujeto puede querer
universalizar; y por otro, rige para todos sin excepciones, cual ley de la naturaleza.

El sustento de esta moral se encuentra en el desarrollo del concepto del deber, en el


cual su principio máximo es el de una buena voluntad, que actúa por deber. Por eso la
cita nos menciona que esta metafísica de las costumbres es una base sustancial para
lograr el conocimiento de los deberes, es decir, es indispensable para entender cómo
debemos comportarnos, desarraigados de nuestras inclinaciones y deseos en tanto
voluntades impuras.

Pero además de presentar un determinado tipo de moral y diferenciarla de aquello que


no es, Kant en esta cita nos destaca la noción práctica de la Metafísica de las
Costumbres, “la verdadera realización de sus preceptos”,  y referido a esta esfera nos
menciona un proceso mediante el cual la razón, en un estado de consciencia, descarta
los “estímulos empíricos”, es decir los deseos e inclinaciones inherentes a las
voluntades impuras y “se transforma en su dueña”. A lo que Kant hace referencia aquí
es al concepto de autonomía, la capacidad de una voluntad de determinarse a sí misma,
de darse su propia ley moral. De este modo, al obrar uno podrá preguntarse a si
mismo  ¿puedo querer que esta máxima sea universalizable?

Esto significa que el hombre, como sujeto que posee inclinaciones y deseos, es capaz
de constreñir estas impurezas mediante leyes morales logrando así actuar por
deber, y ser por tanto, una buena voluntad.
Bibliografía utilizada:

 Kant, I. (1951). Fundamentación de la metafísica de las costumbres. Buenos


Aires: El Ateneo.

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