El cutting o autolesiones en la adolescencia, son provocadas principalmente para
sanar de manera momentánea el dolor emocional que los o las adolescentes
presentan. Se manifiesta a través de cortes que se realizan en la piel de manera
intencionada, repetitiva y que tienen que ver con el inadecuado manejo del control
del impulso.
Es importante reconocer las consecuencias de dichos comportamientos porque
funcionan igual que cualquier adicción al alcohol o a las drogas, se trata de evadir
una realidad dolorosa y encontrar en ello una salida al dolor.
Este fenómeno se presenta como una alternativa para los jóvenes de señalar,
denunciar, expresar y hasta a veces gritar a través de estas lesiones el dolor del
que han sido objetos y del que actualmente presentan.
Por lo tanto, las heridas que se realizan funcionan como calmantes, minimizan el
dolor emocional convirtiéndose en un dolor físico que provoca bienestar debido a
que la herida da paso a la expresión del sentimiento de manera simbólica.
Algunos signos son los siguientes:
1. Uso de camisetas o camisas de manga larga, pantalones, brazaletes, pulseras,
o cualquier tipo de accesorio que pueda cubrir las heridas y cicatrices, sin importar
el clima.
2. Llevar o tener dentro de sus pertenencias (mochilas o bolsas de mano) cualquier
objeto punzo-cortante, del cual se niega a desprenderse.
3. Heridas o cicatrices de las cuales no puede dar explicación alguna.
4. Manchas de sangre en ropa, toallas o ropa de cama.
5. El o la adolescente pasa mucho tiempo solo o sola en su cuarto o en el baño.
6. Manifestación de aislamiento, irritabilidad o vulnerabilidad emocional.
7. Prestar especial atención si el o la joven habla de autolesionarse.
8. Identificar otros medios de autolesión, ya que no solo pueden cortar su piel, sino
pueden infringirse quemaduras, provocarse moretes o realizar ejercicio en exceso.
9. Presta atención al estado emocional, del o de la adolescente ya que muchos
jóvenes que se auto-lesionan suelen sentirse abrumados, estresados, deprimidos,
tristes o iracundos. No todos los y los jóvenes que se sienten así, se cortan, sin
embargo, es importante que te asegures que no suceda.
De acuerdo a la Revista La Razón de México, uno de cada 10 adolescentes se
autolesiona en México. Cuando una persona se autolesiona no tiene la intención de
quitarse la vida, pero tiene siete veces más probabilidad de decidir suicidarse.
De las personas que se autolesionan el 55% sufrió abuso sexual o físico, el resto
violencia intrafamiliar, familias que no se comunican y niños que sufren acoso
escolar.
La pandemia y en especial el confinamiento ha sacudido la salud emocional de
nuestros adolescentes. Según Carmen Molina, directora de Sensibilización y
Políticas de Infancia de Unicef, actualmente España es el país de Europa en el que
los adolescentes tienen más problemas de salud mental, destacando depresión y
ansiedad. Afirma que en nuestro país, casi el 21% de la población de entre 10 y 19
años presenta trastornos mentales.
Debido a esta situación, según Chus Pérez Crespo, coordinadora de bienestar y
protección del British Council School, “ha subido la incidencia de autolesiones
porque es una forma de liberar la ansiedad. Con esas heridas focalizas y generas
defensas internas fisiológicas y liberas energía. Además, es adictivo.”
Adolescentes que se autolesionan ¿cómo son?
Podemos diferenciar dos grandes grupos de adolescentes que practican el cutting,
según su personalidad.
1.- Adolescentes que reaccionan o actúan con respuestas habitualmente
impulsivas, como correr riesgos, rechazar valores de los padres, rebeldía, hacer
visible su capacidad de decisión con su cuerpo, etc. Buscan ser aceptados o
admirados por sus compañeros.
2.- Adolescentes con un carácter contrario al anterior, que implosionan.
Responden haciéndose daño ante una situación incapacitante como la
desesperación o la impotencia.
¿Qué lleva a un adolescente a autolesionarse? Factores sociales
la ruptura de la familia o conflicto
las dificultades de relación con los otros
conocer a otras personas que se inflijan daño
tener un historial familiar de autolesiones en adultos
sentirse intimidado
problemas en la escuela o universidad
abuso de alcohol y drogas
haber sufrido en el pasado trauma, abuso o negligencia