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Angelología y Cristología en Llull

Este documento presenta una introducción a un análisis de la angelología y cristología en Ramon Llull. Comienza con una breve biografía de Llull y una reseña de trabajos previos sobre su cristología. Luego, propone una reconstrucción teológica sobre estas doctrinas para situar los fragmentos de Llull, recurriendo a autores como Scheeben. Finalmente, introduce las cuestiones fundamentales sobre la encarnación y su relación con la soteriología que abordará en el análisis de Ll
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Angelología y Cristología en Llull

Este documento presenta una introducción a un análisis de la angelología y cristología en Ramon Llull. Comienza con una breve biografía de Llull y una reseña de trabajos previos sobre su cristología. Luego, propone una reconstrucción teológica sobre estas doctrinas para situar los fragmentos de Llull, recurriendo a autores como Scheeben. Finalmente, introduce las cuestiones fundamentales sobre la encarnación y su relación con la soteriología que abordará en el análisis de Ll
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SL48 (2008), 41-68

C. Li [Link] P I I . M I

Angelologia y Cristologia en Ramon Llull

Carles Llinas Puente


Universitat R a m o n Llull
cllinaste [Link]

Lsi alius locus angelorum, qui esi extra, sicul esi cae-
lum empyreum, in quo quidam angeli suni in uno loco,
alii uero in alio secundum quod propinquores sunl
domino nostro lesu Christo (ROL XXV. 532-533).'

Introduccion

El objetivo del presenle trabajo es explicitar la arliculacion interior de la


doeirina angelologica de Llull con su cristologia en el marco de mis anteriores
contribuciones a la cuestion/ Los trabajos sobre la cristologfa luliana, muehos
mas en numero que los dedicados a la doctrina sohre los angcies del beato y,
algunos de ellos, de gran calidad y contcniendo aportaciones probablcmentc
irreversibles. ponen de maniliesio que la doctrina luliana sobre la Encarnacion
del Verbo y los demas misterios eon ella vinculados es de una riqueza sorpren-
dente. eon paralelos en otros autores incsperados y anticipaciones lcmaticas dc
indudable originalidad en su momento.' Nuestra larea se limilara a delerminar
los lugares de esta en quc se incardinan los lemas angelologicos, intcntando

1
No sc liaran deiuasiailas ivlcicncias ilircclas al ICMO Jc Ia parlc ilcl Aiiwr scientiae quc loniainos
couio lcina dc eslc trabajo. Una dctallada eonsideracion del Arborangeliealis cn Llinas (2(100).
" Bellalerra, Pacullal dc Llcires dc la llnivcrsilal Auldnonin dc Barcclona. Dcparlamcnt dc l-ilosolin.
1995. Publicada postcrionncnlc cn Lliniis (2000).
Los principalcs liiulos sohie cristologia luliana son: D'Algaida 119311. Kijo Garaj (1942) Hugues
(2001), Hughes (2005), Longpre (1969), Nicolau (1958), Kubi (1959).
42 CARLHS LLINAS PUENTE

desarrollar al maximo esios puntos de anclaje tanto en lo que se reliere a la pro-


pia doctrina de los espiritus superiores como cn lo que respeeta a las eonexiones
cristologicas. Esto nos llevara a repasar algunos de los aspectos mas fundamen-
tales de la vision luliana del Hijo de Dios encarnado. muerto y resucilado. per-
mitiendonos cl gozo de contemplar admirados la coherencia interna de un siste-
ma qtie dcmasiado a menudo es pasado por allo a catisa dc la excesiva preemi-
nencia, que cl propio Llttll propicio, de los aspectos mas formales y «exoticos»
dc sti sistematica.
Precisamente es estc primado de lo formal-sistematico del Artc sobre cl con-
tenido el que nos ha parccido que hacia recomendable cl mctodo algo peculiar
que hcmos seguido en estc trabajo. Supuesta la fragmentariedad con la que sc
presenia frecuentemente cl material especulativo luliano, mas preocupado por la
manera en que sistemali/.aba y unificaba las doctrinas recibidas que por cons-
1
trtiir nuevas teorfas," hemos pensado en hacer preceder la exposicion de los
temas lulianos sohrc el particular de una seccion cn la que se llevara ;t caho la
exposicion-iiiaieo de una teologfa parcialmente «affn» a la de Llull: la de Malt-
5
hias Joseph Scheeben, nnis o menos ampliada cn algunos puntos por las aporla-
ciones dc otros autores. La presentacion de esta debera ser lo mas completa
posible con cl objetivo de que nos sirva luego para siluar los fragmentos lulia-
nos. aunquc no sera necesariamente exhaustiva, pues no se trata de explicar a
csos teologos y sus doclrinas en todas las conexiones que pudieran poseer, sino
dc «usar» tina icorfa cohcrentcmente desarrollada sobrc las recfprocas implica-
ciones dc angelologfa y crislologfa para, sobre su fondo, como si de una singu-
lar clasc dc marqueterfa se tratara, explicitar la presencia de tales o ctiales temas
cn Lltill. «rellenando» o «coloreando» los lugares dc la exposicion-marco que
encuentran correlato en las doclrinas del beato.

' Vcr la introduccion gcncral ilc [Link] (20001. dondc sc nicncionan los pasajcs dc ilos csludiosos
Itilianos que confirman esta visidn de la «original originalidad» luliana; Longpre (1926. 1112) y Gayti
l
( l « S . 36).
' Matthias Joseph Schechen (1835-1888) es conocido sobre lodo poi dos grandcs obras: Die Myste-
rien cles Christentums, de 1865, y Haiulbueh derkatholischen Dogmatik, de IS77. qtie pcnuanccio inaca-
bada. Cito la traduecion caslcllana cle la primera, Schcchcn (1964). y la lianeesa de la segunda. Schccben
(1877-18X2). Sc ha senalado cpie su lcologia. siguicndo la recuperueicin dc los 1'adrcs clc la Iglcsia -sohrc
loclo griegos- que iniciaia Johann Adani Miihler (1796-1838), ahie esa rique/.a inagolablc tainbicn para
los lesoros cle la cscolasiica nicdieval. piincipalinenle la tomisla. I.o quc nqui nos inlcresa es cjiie la aper-
tura de espiTiiu dc Schechcn cs lo suficientemente generosa como para aprovechar anipliainenlc los cau-
clales cle la doeliina cristianu incclicval y paliislica. Su leologia constituye tin inosaico niuy variado cn cl
quc cneuenlian su lugar opiniones y leorias pciTecianienle iiadieionales. [Link] en los siglos X V I y
siguicntes por los constructos clc cina escolaslica decadentc; opiniones y icorias quc pucdcn scrvir cn eslc
articulo para los proposilos quc heinos ido indicando.
ANGKLOLOGIA Y CRISTOLOGIA KN RAMON LLULL 43

Que los lemas y tesis angelologico-cristologicos de la teologta de esta cxpo-


sicion-marco son «afincs» a los lulianos significa que hay una proximidad cn
los problcmas. cn cl plunteamienlo de los mismos y cn las solucioncs dadas. En
ningiin caso quicrc dccir quc sc produzca tina perfeeta idcntidad dc los mismos.
ni. aiin mcnos, quc Llull y Schcebcn (y los otros) coincidan cn sus presupuestos
y/o cn todos los demas apartados dcl eatalogo tcmatico de la teologfa. Esta afi-
nidad, por otra partc. dcbcra scr aceptada por cl lector como un u priori metodo-
logico; solo lucgo podra jti/.gar. una vc/. colocados los fragmentos lulianos sobre
cl tapi/. teologico completo, si la congrueneia cntrc cllos cs suliciente como para
suponcrque Llull sostuvo una posicion aproximadamcntc semejante.

1. Telon de fondo teologico

Si dc lo que sc trala aqtif cs de ver «cn abstracto» las posibles relaciones c


implicaciones recfprocas cxistcntcs cntrc cristologia y angelologfa, para poder
luego situar «cn concrelo» las posicioncs dc Llull, scra convcnicnte cmpe/.ar por
algunas cxplicacioncs prcvias acerca de las lcsis fundamenlales de ambos trata-
dos teologicos. A este efecto comentaremos algunos de los principales aspectos
dc la doctrina teologica sohrc el Dios-Hombre, en el eurso de la cual ircmos
incorporando las observaciones sobre la cuestion ungelica. La construccion que
proponcmos no podra dcjar dc parecer algo artificial. Al menos en cl sentido dc
quc dehemos dcjar dc momenlo en suspcnso cl sabcr si ha hahido en el pasado o
hay cn la actualidad teologo alguno quc la haya mantcnido en lodos sus puntos.
No obstante, el hecho de que recurramos a lo largo de este proceso a autores de
la talla de Ballhasar, Boulgakov y. sobre todo, Scheeben, no dejara dc confcrirle
una cierta plausibilidad a todos los nivclcs." Las principales linalidades de un tal
«invento» son eehar una ojeada sobre el contenido especulativo mas o menos
tinilicado dc la cristologia y la angelologfa dc Llull. mas alla dc los intereses
inmediatamenle apologeticos que suelen dominar stis escritos. Pcro csta eons-
truceion tendra un indudable potencial heurfstico: en la medida en que los frag-
mcntos dc Llull vayan coincidiendo con las «tcsis» de nuestra construccion
«artificial», tendremos cada vez mds razones para suponer que, en aquellos pun-
tos cn quc nos aparezcan «agujeros» (lugares dc la reconstruccion para los que

Ailcmas dc las oluas dc Schccbcn \a ciladas. cniplcarcmos lambien Ballhasar (2000), sohrc lodo la
seccitin primera: «Hnearnacion y Pasidn», pp. 13-43; Baithasar 11993), sobre lodo cl eapilulo dedieado a
angeles v demonios, pp. 423-460; Boulgakov (1982); Boulgako\ (1987); llauhsi (1969) y Peterson
11966). En general, para loda la cuestidn erisioldgica. es uiil el \ oluiuen Mysierium (I )l 1. 111. II i.
l
44 CARLES LLINAS PUENTE

todavfa no tenemos el correspondiente fragmento luliano), a) o bien es que aiin


dcbcmos buscar mas cn los tcxtos dcl beato; b) o bicn cs que debemos suponer
que nunca fue desarrollado por razones dc tipo apologetico (por la rclativa irre-
levancia de la cuestion para la prioritaria finalidad luliana de convertir a los
infieles) o por razoncs dc adecuacion sistematica (la mayor o mcnor dificultad
que presente ese punto para poder scr «artfsticamente» formalizado), pero que
podrfa constituir en principio un legftimo despliegue teorico de los temas de
fondo dc su pensamiento, cl o bicn cs quc debcmos admitir la posibilidad dc
quc scan obligados ciertos reajustes de nucstra hipotcsis.
La cuestion mas general y preliminar que cl dogma del Dios-Hombre planlea
a la inteligencia creyente cs la siguicnlc: la Encarnacion, ^aparece solo como cl
mcdio dc la redencion y dc la reconciliacion dc Dios con cl hombre, cs dccir, cn
cstc scntido. como la consecuencia de la cafda (;ut fcli.x Adae culpa!) y. por
tanto, como un acto meramente soteriologico? ',C) cs independiente de la sote-
(

riologia y cabc alirmar que, cn tin cierto sentido, ha sido preestablecida en si


misma? «Es dc cstc modo que habitualmente se pone esta cuestion cn la tcolo-
gia y cn la patrologfa. y sc rcspondc lanlo cn cl primcro como cn cl scgundo
scntido». Hay, pues, cn principio, al mcnos dos interpretaciones posibles del
dogma cn cuestion: la que aqui llamaremos cristologfa soteriologica (cl fin o
motivo dc la Encarnacion fue la redencion dcl pecado, por lo que Cristo no se
habrfa hecho hombrc dc no habcr mediado la cafda dc Adaii) y la que aqui lla-
maremos cristologfa leolanica (cl lin o molivo dc la Encarnacion fuc la glorili-
cacion dc Dios ad [Link]. cn las criaturas. a traves dc la recapitulacion y deifica-
cion dc toda la crcacion, visiblc c invisible, cn Cristo. por lo que puede decirse
C]LIC la Encarnacion fue preestableeida dcsde toda la eternidad cn cl seno de la
Trinidad divina. y que se hubicra producido aun euando cl hombrc no huhicra
pecado).
Pucstas asi las cosas. y atm cuando cn la Escritura sc pueden cncontrar lex-
los a favor dc cualquiera dc las dos posibilidades," cabc afirmar que la rcspuesta

c
Boulgakov (IVX2. 95). Aqui Boulgakov (IS7l-l )[Link]. uno de los niayores tedlogos rusos del sigln
xx, no hace sino referirse a algo perfeclamente conocido en la historia de la teologia: la exislencia (y la
coirtpetencia) dc dos grandes «tipos» dc cristologia. Hn particular, y para desgracia dc la propia crislolo-
gfa, las dos leologfas en cuestidn tomaron a llnalcs dc la Edad Media la forma de una poleunca eiilre
loinisias y cscolisias cn lorno a la pregunia Cur Dcus homo, intiv csircchaiiicnic forniulada cn los lcrnii-
nos dc si Dios s c huhicra cneainado cn cl caso dc que el hoinhic no huhicse pecudo. Cf. Bullhasai |2()(I().
13) y llaubsl 11969. caps. I-III).
" Textos a favor de la interprelacion leofanicu: «Crisio. predesiinudo uiucs de la eicacidn del mundo
y inanifestado en los ultimos tiempos a causu de vosoiros» (I l'e 1.20). «Huhlamos de unu suhiduiin de
Dios misleriosa, escondida, dcsiinutlu por Dios tlcsdc antes tlc los siglos para gloria nuesiiu» (I Co 2.7).
«Y esclurceei' edint) sc ha dispcnsatlo el Misierio escondiilo tlestlc siglos cn Dios, Creador dc lotlus las
ANGKLOLOGIA Y CRISTOLOGIA EN RAMON LLULL 15

predominante (sobre todo en los Padres de la Iglesia) ha ido mas hien en la


direcci6n de la cristologfa soteriologica.'' La afirmacion del Credo segrj | j n a c u a

cl Verbo se hizo carne «por nosotros, los hombres, y por nuestra salvacion»,
parece confirmar esta posibilidad como la mas adecuada a la revelacio . n

No obstante, puede resultar plausible la observacion de que la p r i m milad e r a

dc csta formula del Credo («por nosotros, los hombres») tiene un sentido mas
general que la aplicacion particular de la segunda mitad («y por nuestra salva-
1
cion»). " En general, en cl Nuevo Testamento parece que estan presentes ambas
linalidadcs. por lo quc dificilmente puede prescindirsc dc ninguna d n . | ) c C a s c

hecho, no creo que nadie en la historia del pensamiento cristiano haya pretendi-
do una tal cosa. Sc trata mas hicn dc una cuestion de acentos cuya relevancia
solo sc pone en primer plano cuando sc exige una perentoria respuesta a la pre-
gunta: ,'quc habria sucedido si el hombre no hubiera pecado? Es entonces cuan-
do las dos cristologias dclinen miis nitidamente sus posiciones y sus diferencias.
Sin cmbargo. cabc argumeniar que la pregunta es. desde el propio punto de vista
teologico. fundamentalmente ociosa.
El lexto de la Epfslola a los Efesios 1.4-10 cs una huena prueba de que en la
yuxtaposicion de los dos fines, soteriologico y leofanico-escatologieo, no hay
un aut, aut, sino un et, et." Ambos lines aparecen cn la determinacion neotesta-
mentaria del motivo de la Encarnacion. El problema es anicularlos. Ha habido
muchos intentos de conciliacion que, en la medida en que han permanecido en
el lenguaje y las problematicas de las escuelas. no han dejudo de ser supcrficia-

cosas, para quc la mullirormc sahidiiriu dc Dios sea ahora iuanilcsiada a los Principados \ u las Poiesla-
des cn l o s cielos. niediante la iglcsia. confornie al previo dcsignio cierno que reali/d en Crislo Jesiis.
Seiior nueslro» (Ef. 3, 9-1 11. A esios tcxios eabria qui/a aiiadir. por ejemplo. los del Apocalipsh que sc
iclicicn a Crislo conio Principio j l-'in de lodas las eosas. como Alfa y Oinega, conio el Primero y cl fjlli-
ino (cf. Ap 1,8: Ap 1,17: Ap 2.S: Ap 22,13). Con un lono nuis claianienlc soierioldgieo icncinos. cnire
inuchisinios olros. por cjeniplo cl siguicnlc liagnienlo ile san .luan: «Porque Dios no ha enviado a s u I lijo
al iiiundo para juzgar al niuinlo. sino para quc cl mundo sc salve por cl •• (Jn 3.17). El siguienlc lexto. cn
canihio. parece comhinar aproblemalicanienle las dos linalidailes. solerioldgica \ leolanica. por lo quc
nos servini i]tii/;i eonio indieaeidn de la exisicneia de una posihlc siiilcsis linal: «Por euanio nos ha elegi-
clo en el anles de la luiiclacion del nitindo. para ser sanlos e inniaculados en su ptcscncia. en cl amor; eli-
giendonos clc antemano pafii scr s u s hljos adoptivos por medio dc jesucristo. segun el beneplacito de sii
voluntad, para alahan/a dc la gloria dc su gracia. con la que nos agraeici en cl Aniado. Kn cl lencinos por
nicclio cle su sangie la redcncidii. el pcrdcin de los dclitos, scgtin la liquc/a dc su gracia. quc ha prodigado
sobrc nosolros en loda sahidtuia e inleligencia, dandonos a conocer cl Mislerio de s u volunlad segiin el
bcncvolo dcsignio c[tic eu el sc propuso clc anicniano. paia reali/ailo cn la plenilud cle los lienipos: haeer
que lodo lenga a Crisio por Cubcza, lo quc esia cn los cielos \ lo que estii en la lierra» (Ef 1.4-10).
- Cf. Scheeben (1964. 442 s s . ) y Boulgako\ (1982. 95».
"' Boulgakov 11982, 95).
:1
CT. [Link]!.
46 CARLES LLINAS PUENTE

12
lcs. como podria serquiza cl caso de Suarez. En los uulores a partir de los cua-
lcs estamos hablando, sin embargo, en particular Boulgakov y Scheeben, cl
intento dc conciliacion llega a fonnuluciones de alta densidad que, en gran
medida. no creemos que sean niuy distintas entre si'." Podrfamos decir. si no
parece que estamos jugando con las palabras, que, en la alternativa cntrc una
cristologfa puramente soteriologica y otra puramente teofanica, la solucion se
cncuenlra cn lo qtic pudieramos denominar cristologfa teofanico-soteriologica:
siendo irrenunciahles ambas linalidades. lo soteriologico «va despues» y se
4
subordina a lo teofanico-escatologico' o, por decirlo en otros lerminos, se inclu-
ye en ello:

El problema soteriologico esta incluido en el problema cscatologico, como el


niedio en el fin: la redencidn es el c a m i n o hacia «nuestra gloria». Es por csto que la
mejor solucion a la cuestidn: > e hahrfa producido la Encarnacidn si no htibicra habi-
(

do peeado original?, consiste qui/a e n e l i n i i n a r la cuestion misma, en tanto que


casus irrealis, o en tanto que antropomorfismo proyectado a las obras de Dios. La
Encarnaeidn se ha cumplido en la totalidad dc sti significacion lal y como e s i a habfa
s i d o eternaniente establecida en el consejo de Dios. inas s e ha cumplido a catisa del
hoinbre e a f d o . A consecuencia de la cafda. ella aparece ante todo e o n i o el m e d i o de

Cf. BaJthasar(2000, 13).


" No es preciso insisiir cn que lo niisnio vale para Balthasar, atinque prescntc ucentos pecuiiares. Lo
dejanios dc lado, sencillamente, porque lu prolijidad de su siniesis hnee que sea niucho inas dificil de
incardinar cn cl esquenia qtie esloy Uaiando de iia/.ai. Por otra parlc. cl merito fundainental del lihro de
llaubsi (1969) radica, precisainentc. en que. adcmas de inlroducir al lector cn la posicidn de la pregunta
Cur Deus hoinu (cap. I) y de deseribir con aiuplilud ainhas posihilidadcs o inleiprelacioncs hasicas (caps.
II y III). acaba proponicndo vias para superar la aparente contrudieeidn de las niisnias (eap. IV. sohrc
l o d o pp. 204 ss.i. quc no dejan dc ircn la inisnia direccidn i|ue las que csho/an Schechcn y Boulgakov cn
sus ohras.
" Scheeben eneticniia por esie eaniino tina manera incluso de explicar la aparenie priniacia coneedi-
da p<» nitichos Padres dc la Iglesia a la inicipieiacidn soterioldgica: «Por consiguiente, si los Padres
regularmente subrayan como lin dc la Encarnacion precisanienle la supresion y destruccion del pecado.
ello sc explica inuy seneillanicnte porotros motivos, sin tpic sea ncccsario admilir csic lin coiuo objetivo
principal dc la Kncamacidn. Los Padies regularmente prcscntan la Encarnacidn bajo cl aspcclo con que
se iiiuestia al linaje huinano segun el eslado cleetivo dc estc: suhitiyaii el elcclo quc para nosolros es mas
neccsario y que. al iiiisino tiempo, cs condicidn dc lodos los cleclos stiperiores. Vcn cn clla anlc lodo el
uiedio de alejar cl mal qtie pcsa sobrc el linaje, sin ncgar ni siquieru olvidar los inconmensurublcs bienes
que ha de traemos. '.Por ipie llaniaifan lcli/. a la ctilpa de Adiin. por hahernos iraido iul y iun graiule
(

Rcdcntor. si opinascn quc Crisio no hi/.o inas t|tie supiiniii el rcalo stn iraernos algo nuis elevado dc lo
quc habia exislido anles dc la culpa? I)e niodo que la cancelacidn dcl pecado ha dc considciatse sienipre
eonio tin lin subordinado |...|. [...] cl aiuor de Dios a si inisino -amor que quicrc manifeslar <ul exini lu
gloria divina Irinilaria- y cl amor de Dios al Hombrc-Dios - a l cual quiere [Link] de un inodo infi-
nilo c o m o a ningunu crialura- s o n inolivos de la Kncarnacidn cn la inisnia inedida y atin nias que la lihe-
raeiiin y la exaltacidn dc la crialuru». Scheehcn 11964. 444-445).
ANGKLOLOGIA Y CRISTOLOGIA KN RAMON LLULL 47

la salvaeion y la redencion. conservando sin embargo toda la plenitud de su scntido.


1,
incluso nias alla dc la redencion, pues csta no lo agolu en ubsolulo.

L o mismo, y casi c o n las m i s m a s i n f l e x i o n e s , p u e d e e n c o n t r a r s e cn S c h e e -


ben:'"

Pero, /.hemos negado nosotros que el llijo de Dios se humand «por amor a noso-
tros» y para redimirnos del pccado'.' Precisamente ensenamos explicitamente que la
Encarnacion redunda de un niodo eminente en provccho nuestro. y que Dios. por lo
lanto, la quiso tambien por anior y benevolencia inefables para con nosotros. [...]
Adcmas. ,henios negado quc la Encamacion se dcstine a lihrar de su pecado prccisa-
(

mente al hombrc «cafdo». y quc. por consiguiente. ei amor dc Dios. que es el molivo
dc la Encarnacion, sea prccisaniente un anior «miscricordioso»? Solo ncgamos quc
este amor limite su rique/a a los poslulados de la conipasion y quc pueda ser eon
csta limitacion el principio y el motivo de la Encarnacion. Su principio y molivo solo
pucde seiio el amor sobreabundante que Dios -contra lo que era de esperar y por
cncima dc todo c o n c e p t o - despliega despues dcl pccado. Y asf negamos tambien quc
la elevacion dcl hoinbre catdo fuese el fin unico y hasta supremo, y que el amor al
mismo fuese el moiivo fjnico y supremo de la Encarnacion: la gloria de Ciislo y de
Dios mismo es cl fin suprcmo; el ainor dc Dios a sf misino y a Cristo el motivo
supremo de la Encurnacidn. |...| Aun cuando sc quicra tracr a colacion la cucslion dc
«si Crislo se hubicsc hecho hombre en caso de no pecar Adan», de todos modos hay
quc dejar sentado que sin el pecado los fincs mas importantcs de la Encarnacion
hahrfan «podido» motivar la rcalizacion dc la misnia. Porque las relaciones dc la
Encarnacion eon los motivos y consumacion dei ordcn dc la gracia. eon la consuma-
cion dcl universo en general y eon la glorificacion infiniia de Dios. habrtan tcnido su
puesto tambien en tal easo. [...] Por consiguiente hcmos dc calificar eomo categori-
camente insostenible la opinion scgtin la cual sin la miseria del genero humano oca-
sionada por la caida. la Encarnacion seria indigna dc Dios. y que Dios. por asf decir-
lo. siilo «obligado» por la niiscria dcl hombrc llcgo a rcali/.ar la Encarnacion.

F i j c m o n o s cn q u c S c h e e b e n evita dc m o d o p a r e c i d o a B o u l g a k o v los l e r m i -
nos m i s m o s dc la p o l e i n i c a e s c o l a s t i c a : no hay r e s p u e s t a taxaliva a la c u e s t i o n de
q u e habrfa o c u r r i d o si cl h o m b r e no h u b i e r a p e c a d o (la p r e g u n t a , en este s c n t i d o ,
csla mal p l a n t e a d a ) . S o l o sc a l i r m a c a t e g o r i c a m e n t e q u e lo q u e n o p u c d c h a c c r s c
cs. si sc h u b i c s c d a d o a q u e l c a s o . « d c c l a r a r i m p o s i b l e » la E n c a r n a c i o n . N o s a b e -
m o s q u c h a b r i a h e c h o D i o s si Adaii no h u b i c r a p e e a d o . S o l o s a b c m o s : a) q u e cl
lin q u c sc p r o p u s o c o n la H n c a r n a c i o n luc s u p e r i o r a la m c r a r e d e n c i o n dcl p c c a -

Boulgakov ( P)X2. 95-96). «Escatoldgica» es conio Boulgakov llania a la cristologia que aqui yo lie
llamado «teofanica». I.a eonexion enire anihos significados es evidente.
'" Seheeben ( 1964. 4 4 3 y 4 4 6 - 7 ) .
48 CAKLHS LLINAS PUHNTH

do: glorificarse a si mismo cul extra revelandose cn toda la creacion (introduccion


dc la gencrucion clcrna cn la creacion) y glorificar a la criatura deilicandola (con-
sumacidn de la creacidn recapitulandola cn la generacion cterna): b) que la
redencidn cra la condicidn de este lin supcrior (Dios se h i / o hombre para auto-
glorilicarse en la creacion y para quc cl hombrc pudicra haccrse dios. pero para
tal lin tuvo anles que salvar al hombre de su intento de hacerse Dios por su cuen-
ta); y c) que Dios habfa prccstablecido cl fin superior desde toda ht eternidad y
que desde toda la eternidad habfa sabido que el hombre pecarfa.
Las dilicultades de ntiestro problema teologico ceden cn cuanto damos por
aceptado quc la cristologfa con mas visos de corresponderse con cl Nuevo Tes-
tamcnto y, e n general, la que resulta teologicamente mas satisfaetoria, es la que
aquf hcmos ido llamando leolanico-solcrioldgica. En la medida en que pueda
alirmarse que esta serfa la que mejor articularfa la doble. pero asimcTrica. y en
cuanto asimetrica, linalidad de la Encarnacion del Verbo de D i o s . tin conjunto
importantc de consecuencias cn relacion al lema angeloldgico sc sigucn de ella
1
casi cn cascada.
En primer lugar, si se da por supucsta la tcsis de quc Cristo cs el Primogenito
de loda criatura e n el sentido de que desde la etcrnidad fue predestinado a reca-
pituhir la tolalidad dc lo visiblc y dc lo invisible. resulta que Cristo debe conver-
tirsc. tras su muerte, resurreccion y ascension a los cielos, en la Cabe/.a de
1
«toda» la creacion; por tanto, tambien e n Cabc/.a dc los angcles. " Dc csta. cn cl
fondo. reformulacion global dc la crislologfa leofanico-soteriologica, se sigucn
por su parte dos consecucncias inmedialas:
a) [Link] a toda la distancia natural quc scpara los linajes humano y angelico,
la capitalidad dc Cristo los tmc cn tui mismo dcstino sobrenatural; cn cuanto

1
Algunas de las notas a pie de pagina que el leeior podra encontrar en lo sueesivo. prelenden alen-
der preeisamenie a esla eseneial eiretilaridad del asunio qtie nos ocupa. Por oiro lado. es preciso advertir
aqui que la exposicton de las lesis siguientes se hara de la Ibrma mas «naYI» posible, sin atender ;i las opi-
niones que hablan de la iniposibilidad dc consiiuii una angclologfa sistemdtica a pailir dc los dalos hihli-
cos. CT. Balthasar (1993, 429); ver tambien en general: Seemann-Zahringer (1969, 1047-8), Tavard
(1973) y Vacani (1923). La linalidad del presente trabajo, que no es olra que reconslruir tin fragmenlo de
una angelologia nicdicval sislcnialiea. jtistiliea sulieicnlciiienle nueslra opeion.
'* «Hl Verbo humanado, Cahc/a de todos los principados y polcstades v Primogeniio dc totlas las
crialuras. segtin el Apiisiol. luc predeslinado ya cte cmteiiiciiiv cn cl plan univcrsal dc Dios para Cabe/.a y
Kcy dc los angelcs». Scheehcn (1964, 2X7). «Constiiuyendose. ptics, el Ilonihrc-Dios cn Cahc/a dc la
humanidad, sc constituyc anlc lodo lambien en Cahe/.a de la naturale/a niaiciial. euya cahe/.a natural ptc-
cisamenle es cl hombre; pero al misnio licnipo sc hacc lanihicn Cahe/.a de los angeles, descollando sohrc
ellos inliniianicnle por sti dignidad divina. y cnlrando cn tclaeion con ellos. si no mediantc la unidad dcl
linaje. si medianle la siniiliiud de la naluialc/.a y la unidad oiganica del universo...». Schechcn (1964.
42.S).
ANGKLOLOGIA Y CRISTOLOGIA KN RAMON LLULL 49

Cristo cs Cabeza de todo el universo, angeles y hombres quedan, por encima de


toda distincion natural, fundamenlalmente equiparados por lo que se reliere al
cumplimiento linal (escatologico) de su ser.'"
b) Es mas: de la capitalidad de Cristo sc sicuc incluso una cierla superiori-
dad dcl hombrc con respecto al angel, que sc expresa contundentemente cn el
«teologiimeno» quc ulirma quc la recapitulacion dc la creacion en Ciisto. la
introduccion dc todas las criaturas en la eterna dinamica de las procesiones tri-
nilarias. «solo» podfa tcncr lugar a traves dc la Encarnacion dcl Vcrbo divino en
el hombrc. y no cn el angel. En efecto, el hombre, por su alma y sti cuerpo, par-
ticipa tanto dc la naturalc/a cspiritual como dc la material. Encarnandose, el
Hijo dc Dios asumc tanto los entes corporeos como los propios angeles. «Angc-
li/.andose». en cambio, la Trinidad divina habrfa asumido la rcalidad creada
cspiritual (cspfritus puros y, como mucho, el alma humana). pero no la creacion
malcrial.""

" Esto es, y purudojicumcnic: por niayor quc scu la disiiniliiud nulural de unihos linujes. iuuyor es. en
virtud ile lu capitalidad de Cristo, su similitud sobrenutural. Seheehen encontruha anticipada ya esla «pro-
ximidud ontoldgica» cn Adan. la elevacidn de cuya naiuiulc/n cn cl Parafso lc hi/.o profundantcnlc scine-
jante a los angeles. Cf. Scheebcn 11964, 234). Si esto fue asi cn nuestro printeros padres scgtin la naiura-
le/.a, cuunto nius no dcheru ulliniaisc lo iuisnio i iniensivaiiienie) en Crisio, cuando cl don sobrenaturul
hecho al piiiiier Adan cs resiauiailo y llevado a sti inesperuhle pleniltid absoluta. No dchc extiariai lain
poco que dc aqui sc siga. conio veremos mas udclunic. que los hombres pueden, cn virtud dc la Encarna-
cidn. oetipur cn los eielos los lugarcs vacios dejados por los angeles caitlos: tania cs la cercania melatisi-
co-sobrcnattiral de anihos linajes. Por oua paile. y conio lunihien tendremos oeasidn de vei imis adclantc.
se encuenlra en csie liecho tina de las posihles molivueiones del propio pecudo ungclico: In cnvidia dc
Adiin y el rccha/.o de la unidad dc nnihos linajcs. Cl. ulgo dc csto cn Ballhasar (1493. 450). Tal expliea-
eion. sin cinhnrgo. sdlo rcsulia plcnaincnic intcligible con lo que hcnios dc decir a eontinuacidn.
Ml
«Si hicn cl Hombre-Dios en primer lugar sc puso cn relacidn con cl linajc humano. sin embargo
[...] medianie la humanidad, cl microcosmos luc puesto cn relacion eon todo cl cosmos. Kn la naluralc/.a
huinana conlluyen las dos panes del univeiso. lu nuiurule/u espirilual y la inalcrial; clla sirve de cslahon
cnirc unibus. y Ins muestra eonio tin lodo unillcado. jcrurquienmenic niliculudo. Consiiluvendosc. pucs,...
|y siguc con cl segundo lexto cilado cn la noia IS|». Schechcn ( l % 4 . 424-42.S). » Y siendo asi quc cn cl
lionihic estii rcprcscniudn lu criatura integral. la espiritual y la corporal. por cslo lumbicn cn cl \ no cn
los ungelcs- sc eoncenlru cl plun univcrsnl. sobienalural y uiistcrioso dc Dios. (...) El qtie Dios sca glori-
ficado dc tin niodo inlinito tambien ml exlra. sdlo podni lograrsc saliendo ml extra csia palabra inicrior.
imprimiendose subsiancialmenle esta iniagcn cn tina naturaleza creada > anuneiando asi atlextra la gran-
dc/a infinita de su conicnido \ dc su original. honrando \ adorando cn esta naturaleza creada el Hijo
natural de Dios a su 1'adre. Y para que cn csle liihulo tlc honoi \ glorificacidn inlinilos dc Dios estuvicse
icpicsenlutlu loda la nalurale/a eicada. la espiritual y la corporal. cl Hijo de Dios. coino instiiiiuciito. no
hahia dc asuiuii la uaiuialc/a piiraniciiic cspiiilual tlc Itis angclcs. sino ln naluralc/a hiiniana. quc unc cn
si la naturalc/a espiritual \ la corporal. [...] K2 [cl lionibie| es cl iiiicrocosinos. cl mundo cn miniutura: sti
nauiralc/a cs cl compendio de csos tlos exiremos, cl foco cn quc eonfluyen. |...| Si la niisidn del Hijo
liahia tlc sci piolongacion. o incjor. la introduccion dc la produccidn clcrna tlc Dios cn la crcacidn. habia
tlc dirigirse a la naluiule/n huninnu. que es la ohra ccnlrica dc Dios adextra: a la nulurulc/u litiinunn. t|tic
so CA RLES LLl NÁS PUI-:NTE

En seg undo lu ga r, la les is de que C ri slo es e l Pri mogé nilo de loda cri alura
signilica ade más qu e Cri slo es, en su espírilu y en su carne, prin cipio de loda
gracia y dignidad so hrenatural es para la c reac ió n en s u co niunl o ~ 1 y, por lalllO ,
lamh ié n pa ra los á n ge l es. ~~
En le rcer lu ga r, y supu es la la uni versa l mediac ión c ri slo l6g ica alirlllada en e l
punlo an le ri or, qu e corresponde al Di os-H o mhre en c uan lo Ca beza de lodas las
crialUras , y en la medida e n qu e había sido ya dec idida por Dios de an lemano

Imientras l por abajo se alian za e n d Illund o material. por arriba penétra en e l nlUn do de los espíritu,. y
que ti ene e n él uni ve rso un a doble pos ició n sellleja nt e a b dd llIi sll lO Hij o de Dios en él se no de la divi-
nidad. ya que él procedé dd Padre y da ori ge n al Espíritu Sa nt o. Diri giéndose a b naturaleza hUlllan a.
abarcó también las dos naturalezas. que están elll parentadas y unid as co n aqué lb en d istintos respec tos.
Si se hu hiera diri gid o a una natu ra!cza pu ralllent e esp iritual. la cOllwni cac ió n de la d ivina naturak /.a se
habría detenid o en és ta. y no se habría ex tendido talllhi é n a la natu rak l.a IIlateria l. Péro uni éndose con la
hUlllana. d Hij o de Di os hace parti cipar de su di vinidad a la naturakl.a esp iritual y a la l1lateri:d a un
ti elll po: es ciert o que d..: esa Illanera pasa a la v..: ra de los :íng..:les. sin d": l..: n..: rse. pem no pr..:sc inde de
d ios. pon lue la natu rale za angé li ca eSlá re presen lada lalllhi én en el e k ll lenlo esp irilual de la nalura k l.:1
humana." . Scheebe n ( 1964. :179-lliO. llD -:l li4). Se puede enlelHler llIejo r así. CO IllO indi ca ha en b nola
anleri o r. b ca usa de la ca ída de los :ín gdes: d pecado de orgullo d..: Lu ci lá no s..: lilllil ó :1 rec ha!.ar 1:1
prox illlidad co n él infe rior li naje hum ano que la Enca rn ac ión suponía. sino qu..: tenía una ra zón IIlu cho
mús pro funda (c ri slológica. co mo no podía se r dé Olro modo) : ese «no de tene rse» Cri slo y «pa,ar a la
vera de los :í ngeks» para recapitu lar d universo é ntero. " El org ull o de Luc ifer co nsistió Idi ce Sc heehe n
en plen o vé rti go l en ree lalll ar p:lra sí la uni ó n hipostálica » ( 196-1. 2lil:\): su p..:cado signilicaha el re ch:l/ll
de la Encarnación en c uan lo tal y. con d la. e n c uan to s..: tra ta de la revdac ión de la Trinid ad ud ex/ro que
en C,.i ~ I O introduce la gC llcrac iú n Clcrna en la creación. el aterrador inle nt o de « dl! v ~I S lar d sellU IIlÜS ínti -
1110 de Di m, .. ( 196-1. 2X.1) . Sohre d p..:cado e n ge ncral CO IllO negac ió n dd J¡ o llloo/l.l'io.l'. CO II \() al..:ntado
co nlra 1:1 consubslan ciali dad Irinilaria. ve r Flon.: nsky ( 1975. caps. VIII -IX) .
!I La nalurale l.a IllUllan a de Cri sto. en la Illedida en que es eOlll pendi o de loda b creaci6n . ,e co nvi..:r-

le e n ve hícul o (ex clusivo) de la glo ri a d ivin a para todo el un iverso. visihle ..: in visihle. b lo signi lic:1. en
parti cular. que . eunsagrado y s:lIllifi C:ld o por la I~ ncarn :lc i ó n. el IIl undo llIaleria l h:1 :Idq uirido una illlpo r-
¡aneja singul ar ~ n el [Link] so brena tu ral. (d~ s u s-C hri s l en a rail J' organc e l le v¿ hi culc des g r~lcc s qui
découlcn t de lui : il a élc vé la nalure , emible il la di gnil é de sac rellle n!. c'eSl -á-dire de sY lllbolc vivan l e t
I\:cond du surnaturd sririluel H. Sc heehe n ( IK77 - IHR 2. IV. ~ 179. par. 111 9. p. 72). Hasta qué puni D e, IO
pucda lener algo que ver co n d Illundo 41 1l ge li co (e n que /l lcd ida lt; ng¡1Il los üngel cs que ver CO Il C S I ~1
«l11ale ri :did ad .. de la cap it alidad de Cristo). puede al llIe nos e ntr..:verse en la IIIUtU:1 illlpli c:lc ión que 1:1
tradi citín ha vislo desde el prin cipi o entre el c ult u lelTeSlre d..: la Igk sia y d c ull o celes le de los :í ngeks.
C r. Peler,o n ( 1966. so bre lodo la Segunda Pan el. P":nJ es que. III:í, :111 :í de eSla vin culación de los :íngek s
al aspeclo ca rnal -sacra llle nlal . la EncarnacilÍn del Hij o. e n cuan lO :ISUI11": e l allll:1 del hOlllbre y. co n ell a.
la enlera nalur:lle l.:1 espirilual creada. convi..:rt e necesa ri alllenl": a por ell o al HOIllhre-Di os en el llIed ia -
dur de loda gracia para los ángeles. I-:s lo lendrü consec uencias que pronl o podre llu)s enlre ver (e lllpeza nd o
por la nula sigui ente) .
" ,, 1-:1 Ve rbo hUllIanado. Cab":I.:1 d..: lodos los prin cipados y pOl estades y Prinulgé nilo d..: Imlas las
crialuras. seg ún el Apóst ol. fu..: prede, linado ya ti/! lII1f/!lIIl1l/fJ en d plan un ive rsal de Dios para Cabe l.;) y
Rey de los ünge les v ("O /l/U /(11 Ilt/hll/ d e Sf'I' /{IlIIhi él/ !,l/ro "l/o.\, ji/ el/le ti/! g m cill .1' ti" g lllrio m/¡r/! l/ lI f11m -
les » . Sc hce hcn ( 196-1, 2X7); la fr:lsc en c ursiva es la que ralt ah:¡ a e,le leXlo. ya ci lado Ill:ís arriha.
ANGKLOLOGIA Y CRISTOLOGIA KN RAMON LLULL 51

(predestinacion eterna de Cristo y de todo en Cristo), no puede extrafiar que se


saqtte inmediatamenie la consecuencia de que la originaria santificacion de los
angeles" Itte otorgada por Dios a los espiritus puros en previsidn de la gracia de
Cnsto o, dieho de otro modo, qtic solo con la Encarnacidn tienc lugar la defini-
B
tiva instauracion dc la santidad dc los angeles en el fundamento que Dios le
26
habfa predestinado desdc toda la ciernidad. De aquf sc sigucn. por su lado, un
par de consecuencias mas:
a) La primera, que el gozo eterno de los angeles en el cielo, su visidn dc Dios,
dcbc cstar tambien mediada por Cristo. La vision beatffica dc los angeles, cn la
mcdida cn que loda gracia y lodo don sobrenaturales. incluida la gloria elerna.
dependen de la mediacion cristoldgica, dcbe consistir esencialmente, como hemos
visto hasta la saciedad, en lo mismo en que consistc la gloria de los santos: en la
participacidn dc la divinidad en Cristo (en la visidn dc Cristo). Es otra mancra de
aproximarse al mistcrio de la equiparacidn de los hombres y los angeles en la
unica nalurale/a creada (alma y cuerpo) de Cristo. Otra manera de aproximarse
que, de nuevo. arroja luces indirectas sobre el misterio del pecado angelico.
b) La scgunda. quc la inslatiracidn dclinitiva dc la sanlidad angelica en el fun-
damento que Dios le habfa predestinado desde la elernidad. eslo es. la Lncarna-
cidn del Verbo. debe significara su vez la compensacidn sobreabundante dcl vacfo
dejado por los angeles rebeldes en los coros celestes; compensacidn en la que, por
lanlo, podran tomar parte k)s homhres que. en Cristo. alcancen la beatitud eterna.
que podran ocupar tambien los lugares vacfos dejados por los demonios.''

:
' Que luvo lugar segiin la mayor parte do la tradicidn duranlc el piiinerdia de l;i crcacidn, en aparcn-
le independcncia con respecto al poslcrior drama lcoantropoldgico CT.. por cjeniplo. Pcdro Loinhardo.
Sententiarum libri auattuor, f'l. 192. cols. 519-964. Sohrc los angeles, vcr las distinciones de la II a la XI
dcl libro II. cols. 655-675. Kn conjunto. todas csias paginas dcdicadas al lenia angelico son una explica-
cion dcl prinier dia dc la creacidn.
' Ballhasar (1993. 453). Asi. pues, los angeles laiubien serian. cn cl lenguaje ballhasariano, «perso
najes del leodrania». contra lo que parecc decir Boulgako\ ( I 9 S 7 , 143); aunque intervcndriun cn el
niisnio conio los quc sc han decidido dcsdc sieinprc por Dios (por Crisioi.
Instaurare es cl verbo lalino con cl quc la Vulgula hahla uadueido cl «anakephalaiousthai» dc Kl'
I. II). «recapilular» en las versiones inas inodcrnas dcl Nucvo Testainento. (T. Scheeben (1964, 4 2 d i
' «La insiauraeion |ieeapiiulacion| de los angeles al verilicarse rcalinenie la Kncarnacidn. no puede.
por lo lanio. consisiir sino en que sii santidad luc cnionccs prolunda \ lirineinenie ascntada sobrc los
ciniicnlos que Dios hahla predeslinado desde loda la elcrnidad. \ luc adornada con la corona quc hahia de
eoinunicarlc su consagracion suprcnia. |...| Mas siendo asique |...| cl Aposiol hahla de una insinurucion dc
lotlo euanio exisle en el ciclo y sohie la lierra. hcnios dc lelerlrlo ncccsariaincnlc a la perfeecuin acalxula
adi|uiridu por los angelcs hucnos al haccrse Cristo Cahe/a dc los niisinos.». Schceben ( 1 0 6 4 . 4 2 7 ) .
«Al niisnio liempo podeiuos lainhien conccbir la instauracidn |rccapitulacidn| relaciondndola con
el hecho de llenar cl vacio causado cn cl eiclo poi los angcles caldos; porque lanihien este vaeio hahia de
eonipcnsarse con la tique/a inliniia dc la Cahe/a di\ ina. reparando esta por una partc cl uliraje inlcrido a
52 CARLKS LLINAS PUKNTK

En cuurto lugar, podcmos gcncrali/.ur y alirmar: la decision inicial de los


angeles, tanto la de los que optaron por Dios como la dc los quc optaron contra
Dios. tiene (dcbe tcncr) un evidentc caracler cristologico. Si dc Cristo lcs viene
loda gracia. hasta el punto dc quc cs posiblc decir quc fue en prevision de la
gratia Christi cn la Encarnacion que los angeles bttcnos fucron originalmente
santihcados. cs L|UC en gcncral la decision fue una decision por o contra Cristo
y. por tanto. que tambien ha dc scr legftimo aseverar quc toda «dcs-gracia» dcbc
vcnirles dc Cristo. en cl scntido dc quc la caidu dc los angeles inlieles tuvo que
hallar su ultimo motivo o razon cn el rccha/.o dc Cristo y dc la Encarnacion.
Dc acuerdo con la tradicion judeocristiana mtis general, la eafda dcl hombre
consistio en un radical (original) pecado dc orgullo: el hombre quiso acceder
por sti cuenta, prescindiendo dcl don y dcl amor dc Dios. al conocimiento del
bien y del mal y, con a la condicion dc dios creado. La causa proxima dc cste
pccado sc encuentra cn la tentacion diabolica, por lo cual es necesario rcmontar-
sc hasta la cafda dc Suianas para esclarecer las razones ultimas del peeado origi-
nal dc Adtin.
En ullimo termino, la explicacion teologica dc la cafda dcl diablo siempre
tiendc a establecer algtin tipo dc relacion con cl Vcrbo divino: siempre se trala
dc tin acto dc rebeldfa con rcspecto al Hijo dc Dios. A partir dc cstc ptinto. sin
cmbargo, sc distingucn al mcnos dos posibles vfas dc [Link]. En san Aguslfn.
por ejemplo, asi como en muchos otros autores latinos,"* la cafda dcl diablo se
producc por la ncgativa dc Lucifer (cn muchos lugares sc afirma que precisa-
mcntc Luciler cra un angcl especialmente ccrcano a Dios) a haccr rcmontar sti
conocimiento linito de la creacion (conocimienlo vesperlino) al conocimiento
dc la misma quc tcnfa cl ungcl cn cl Vcrbo o Arlc dcl Padrc antcs de la creacion,
esto cs. cn los modelos eternos (conocimiento diurno) dc la mcntc divina. Sata-
nas qucdi) dc este modo cnsimismudo cn lus linieblas dc su defecluoso conoci-
micnto creatural (por mas elevado que cstc fuera, siempre scrfa deslallecicnte
comparado con el conocimicnto que de las cosas tiene el Verbo), mientras para
los angclcs bucnos amaneefa un lercer tipo dc conocimicnto. cl matutino. por cl
quc su conocimicnto vespertino qucdii abicrto a la Iti/, dcl conocimicnto ditirno.
Un punlo dcslaca con claridad cn csta cspeculacioii: la cafda dcl diablo ticnc
una rclacion dirccta con cl Vcrbo divino, pero con cl Vcrbo cn su eternidad y cn
sti inlinitud «puras». sin referencia algtina a la postcrior Encarnacion. En otros
autores, cn cambio -sobre todo Padres orientales, pero tambien en muchos pen-

Dios por cl pecado de los dngeles e introdueiendo por otra a los hombres en los puestos t|iic habian que-
dado vacios.». Scheeben (1964. 427).
J
* Pedro Lomburdo, el maestro de las sentencias, entre ellos.
ANGELOLOGIA Y CRISTOLOGIA HN RAMON LLULL 53

sadores inedicvales latinos que es razonable pensar que fueron mas o mcnos
influidos por la Patrfstica griega (por ejemplo, Alejandro de Hales, etc.)—, el
acto dc rebeldfa quc da lugar a la cafda del diahlo se reliere inmcdiatamentc al
Verbo «encarnando», no al puro Logos cterno. Segun esta tesis. los angeles
habrfan conocido de antemano la futura Encarnacidn del Hijo de Dios en un
hombre. Por orgullo y por envidia de Adan. cntonccs. habrfan cafdo los angeles
malos y habrfan querido hacer caer al hombre.
Resulta bastante evidente que la segunda teorfa mencionada acerca de la
cafda de los angeles y del homhre (la que la hace depender del preconoeimienlo
angelico de la Encarnacidn divina) presupone nccesariamente alguna versidn de
la doctrina teofanica dc la Encarnacidn.
Por otra parte. esta claro tambien que ambas doetrinas luchan por manlener
la conexidn del tema de los angeles, criaturas dc Dios. con el punto central de la
generacidn del Verbo. en cuanto esta cs cl modelo etcrno dc la generacidn tem-
poral del mundo. La primera lo hacc vinculando la cafda dcl angel directamente
al Verbo eterno del Padre. La scgunda. vinculandola al Verbo que se ha de
encarnar y. por consiguiente, relacionandola a la vez con la generacidn temporal
(creacidn) en la que la Encarnacidn introduce las procesiones trinitarias. Me
parece obvio que es la segunda la que, ligando el tema angclico (cn cste caso, la
cafda del angel) con el Verbo de Dios que sc ha de encarnar. consigue concretar
de forma mucho mas radical y coherente la conexidn entre procesidn eterna y
generacion creatural. Por consiguiente, podemos dar por aceptada en icrminos
generales y para nuestros propdsitos la opinidn teoldgica que relaciona la cafda
dc los lingelcs con la Encarnacidn dcl Hijo. El propio Seheeben la introducc
como un cierlo lugar baslante eonuin: «Segtin la aludida opinidn, bastante gene-
ral, a los angeles les fue revelada, antes de su cafda, la futura Encarnacidn del
Hijo de Dios»."' Mas resulta evidente que esta opinidn sdlo puede fundarse «en
la suposicidn - n o tan general- de que el Verbo humanado, Cabeza dc todos los
principados y postcstades y Primogenito de todas las criaturas, segun el Apds-
tol. lue predestinado ya "de antemano" en el plan universal de Dios para Cabe/.a
y Rey de los angeles y como tal habfa de ser tambien para ellos fttentc de gracia
y dc gloria sobrenalurales»/"
Hemos visio quc quiza hay ra/oncs teoldgicas no angeloldgicas para oplar
por una crislologfa leolanica o. para scr mas exaetos, por una eristologfa tcofa-
nico-soterioldgica. Y esta es presupuesto fundamental (condicidn necesaria, por
no dccir tambten sulicienle) para mantener la segunda de las doctrinas acerca dc

J
"Scheeben(1964, 287).
Ibid.
54 CARLES LLINAS PUKNTK

lu cafda dc los angeles (la cafda dc los angeles sc produjo por una acto dc rcbcl-
dfa contra cl Dios-Hombre)." Puesto que muchos teologos habfun oplado ya por
lu leorfu segiin la cual los angclcs conocieron dc anlcmano. antcs dc su cafda, la
lutura Encarnacion dcl Vcrbo. debe scguirsc dc ahf quc todos cllos deberian
habcr considcrado quc la cristologfa mas plausible cs. al mcnos. la teolVmico-
soteriologica. Esta salc asf retroactivamente reforzada por la doctrina de los
angeles.
Resumiendo lo principal dc cstc uiiimo punto: si toda gracia vicnc dc Cristo,
neccsariamcnlc toda des-gracia debe venir dcl rcchazo dc Cristo. Por tanto. si sc
sostienc una cristologfa al mcnos teolVtnico-soleriologica. dcbc sostenerse la
scgunda doctrina sohrc la cafda dc los angclcs. Pero cs quc. a la invcrsa. lam-
bicn ocurre que sostener la segunda doctrina accrca dc la cafda dc los angeles
debc signilicar a su vcz sostener una eristologfa al mcnos teofanico-soterioldgi-
cu. por lo que ul linal dc nucstro camino. al alcan/.ar la ultima dc las consecuen-
cias de una determinada cristologta, nos encontramos con que esta consecuen-
cia. accptada por bastantcs leologos dc forma aparentemente independiente,
confirma la susodicha cristologfa y parece casi como inseparable de la misma.
Estos son los ptinlos fundamenlales dcl tapi/. teologico dc fondo con respec-
to al cual hcmos dc dclinir la posicion luliana:
1. Doctrina teoiVmico-soleriologica de la Encarnacion: el motivo principal dc
la humanacion dcl Vcrbo cs la revelacion ad extra dc la Trinidad divina, la inlro-
duccion en la ereacion de la ctcrna gcneracion dcl Hijo. la manifestacion eom-
pleta dc la gloria dc Dios. la glorilicacion suprcma dc Dios cn las criaturas, que
tiene lugar en la mcdida que Dios llcva a cubo el efecto mas grandc quc cabfa
imaginar (el Dios-Hombrc) y, con el, la deificacion dc la creacion cnlcra. La
creacion, por tanto, tenfa eomo lin predeterminado dcsdc toda la eternidad la
Encarnacion dcl Vcrbo. a la cual todo qucda ordcnado. La redeneion dcl pecado,
dcsdc csla perspeclivu, scilo pucdc scr un lin subordinado a la eseatologica tco-
fanfa dcl Dios Tri-Hipostatico en Cristo, un medio que Dios tuvo que poner para
que cl hombrc cafdo pudicra go/.ar dc los beneficios absolutos dc la union dcl
Creador y la crialura en Cristo.
2. Cristo. por lanto, sc convierte tras su muerte, resurreccion y asccnsion a
los ciclos, en la Cabe/.a de toda la crcacion, incluidos los angclcs. Esto suponc.
por una partc, la equiparacion (el mas extremo acercamiento onloldgico sobrc-
natural) dc los linajes humano y angelico, por cuanlo ambos Lienen una misma
Cabeza.

" «Kl orgullo ilc Lucilcr consislid cn rcclaniar para si la unidn hipostatica». Schcchcn (1964. 2SX).
CT'. supra cl ullimo panalo dc la nola 20.
ANGELOLOGIA Y CRISTOLOGIA EN RAMON LLULL 55

3. Por otra, incluso, una cierta superioridad relativa del linaje humano, por
cuanto el Hijo de Dios sdlo podfa convertirse en la Cabeza de toda la creacidn
encarnandose, h u m a n a n d o s e , no «angclizandose». Pues sdlo Cristo, Dios \
Hombre, resume toda la creacidn en su propio ser y la unc a Dios. De acuerdo
con cl dogma de Calccdonia. Cristo. vcrdadcro Dios y vcrdadcro homhrc. unc
cn la hipdstasis dcl Hijo la naturaleza divina, que es la suya propia, con la nam-
raleza humana, que, por estar constituida de alma y cuerpo, resulta ser por su
partc un compendio de loda la creacidn, visible-material por su cuerpo, invisi-
ble-espiritual por su alma.
4. Cristo. por tanto. primogenito dc toda la crcacidn. cs cl mcdiador de toda
criatura en su relacidn con Dios. Toda la creacidn goza en el Dios-Hombre de la
presencia vivificante del Amor trinitario. Sdlo la mediacion dc Cristo puede
constituirse en el principio de toda gracia y dignidad sobrenaturales. Por tanto.
la originaria santidad sdlo les fue concedida a los angeles en previsidn de la gra-
cia de Cristo, en cuya Encarnacidn es definitivamente inslaurada [recapitulada]
en cl fundamcnto que Dios le habfa predestinado desde toda la eternidad. Es por
cllo que, aun cuando los angeles buenos no han pecado. y aunque no ticnen
cuerpo. disfrutan de la proximidad divina lambien a traves de la mediacidn dc
Cristo. y solo a traves dc esta mediacidn. Hl go/.o angclico en los cielos sdlo
pucde consistir en la visidn-participacidn de la naturale/a divina a traves de
Cristo. como en cl caso dc los santos.
5. Y cs por ello tamhien que la deliniliva recapitulacidn de los angeles en
Cristo (de la generacidn temporal o creacidn de los angeles en la generacidn
eterna del Verbo) implica a hi vez la compensacidn sobreabundante del vacfo
dejado cn los cielos por la defeccidn de los angeles rebeldes: eompensacidn que.
a su ve/. implica que las almas de los santos. incorporadas a Cristo. podran ocu-
par esos lugares vacantes.
6. Por tanto. tambien la cafda [des-gracia] del angel debc lener en ultimo lcr-
mino una explicacidn cristoldgica, como decisidn tomada desde siempre conlra
Cristo, contra la Encarnacidn del Verbo. que habrfa sido anunciada a los espfri-
tus puros poco dcspues de su creacidn.
7. La incorporacidn ;i Cristo por la fe en esta vida, y por la visidn bcaliTtca
en la otra. implica u i u i iransllguracidn tanto del «alma» del hombrc (y dc su
ra/.dn) como de su cuerpo (materia. sentidos). La ra/.dn Iransllgurada, como los
«sentidos espirituales», proporcionan al homhrc. ya cn esta vida, pero sobre
todo tras hi muerte, la participacidn de la naturaleza divina cn la que consiste la
eterna beatiiud. como participacidn cum humanitate Christi cn la divinidad.
Tambien la participacidn angelica cn Dios (de la que goza incoativamenle desde
su decisidn en cl primer momento de su crcacidn) tienc lugaren ultimo lermino,
56 CARLES LLINAS KUKNTK

supuesta Ia eapitalidad dc Cristo, a traves del alma dc la naturaleza humana del


Hombre-Dios. cn quien amhos linajes han sido rcunidos. Pucdc alirmarsc cnton-
ees, por tin lado, que la razon transfigurada del hombrc cs, cn virtud de csta uni-
dad con cl angcl en el alma dc Cristo, una semejanza (tamhien una parlicipa-
cion) dc la razon transfigurada y transfigurante dcl angel; pero la universal
mediacion cristologica supone tambien, por otra parte, que los propios angcles,
aun no siendo entes corporeos, deben poder participar tambien dc la vision de
Crislo, Dios y hombre, en lo quc ticnc dc materiul-sensible; cosa quc scilo parc-
cc scr posiblc para cllos a iraves dc los scntidos espiritualizados (dc la corpora-
lidad transligurada) del hombrc cn Cristo. Sc da. pucs. una doble sincrgfa entrc
cl hombre y el ungel: en lo intelectual, cl angel proporciona el paradigma de la
participacion humana cn Dios; en lo scnsible. el mundo material sacramentali-
zado a traves dc la humanidad completa (tambien corporal) dc Cristo. propor-
ciona el vehfculo necesario ul angel para que su participacion cn Dios sca plena
y completa, y para que cl conocimiento que tiene dc la creacion matcrial divini-
zada (sacramcntal) no qucde en mcra melafora. Este scgundo elemento de la
doblc sincrgfa humano-angeiica es el c|tic. en eierlo modo, se eontiene en el leo-
logiimeno que mas arribu hemos visto dc pasada (en nota): el cullo sensible
tcrrcstrc y el culto cspiritual celeste son un mismo culto y, por lanto, los angeles
participan dc la liturgia «sensible» dc la Iglcsia.

2. Angelologia y Cristologia en Ranion Llull

En Llull podcmos confirmar lextualmente los puntos I. 2, 3, 4 y 5. No


conozco ningun texto que confirme el punto 6 y puedo confirmar parcialmente
el 7. Dc hccho, todu mi lcsis doctoral constituyc una conlirmacion dc la parte
dcl punto 7 quc sc rclicrc al aspcclo racional dcl conocimiento humano dc Dios
(rationes necessariae) y a su semejanza con el angelico. Por lo quc respecta al
aspecto sensible dcl mismo, cs sabido que Llull, sobrc todo en stis primcras
obras (Libre clc contemplacio cn Dcu), introdujo cl tcma dc los sentidos espiri-
tuales." Sin embargo, la tinica conexidn que en esa obra establece con cl tema
angelico," aunque muy interesante, es bastantc sumaria, tratando dcl hecho de
quc tanto los angeles buenos como los malos. con el lin respectivo dc acercar o

Libre de contemplacio cn Deu, L. III. distincions XXVIII-XXXII. OE II, 432-668. Sobre cl tema
dc los sentidos cspiiilnalcs cn general, vcr lus penctrantcs paginas de Balthasar (1985. 323-375).
" Libre de contemplacid en Deu, L. III. distineid XXVIII, cap. CLII («Coni hoinc eogita cn co que
fan los angels c l s dcinonis..). OE II. 439-442.
ANGELOLOGIA Y CKISTOLOGIA 1-N KAMON LLULL 57

de alejar al hombre del conoeimiento de Dios, intervienen sobre stis senlidos


espirituales, llegando incluso a tomar forma sensible; pero no habla en momento
alguno de tma participacidn dcl angel del conocimiento sensible-sacramental
humano de Dios. Dilicultad a la quc sc ahade que la cuestidn de los sentidos
espirituales desaparece poco despues del corpus luliano. La razdn dc csta dcsa-
paricidn hay quc buscarla probablcmentc. y cn cste aspecto cstoy de acuerdo
con el Dr. Gaya, en la diffcil incardinaeidn del tema cn la sistematica artfstica.
Se tratarfa. asf. dc otro capftulo mas de las dilieultades que introduce en cl trata-
miento especulativo luliano de las cuestiones lilosdlicas y leoldgicas cl primado
de la dimensidn formal, artfstico-apologetica. quc ya hemos dicho mas arriba
que es lo que sc encuentra en la raf/ del caracter a veces fragmentario, a veces
parcial, a vcces las dos cosas. del desarrollo de los temas especulalivos en el
pensamiento luliano. No creo quc sea ninguna harbaridad alirmar que es quiza
en la amdncia luliana. en cuanto consliluye una especie de contrapeso «afecti-
M
vo» dc la cientia, donde deberfamos buscar raslros de esta ausencia, y qtie es
cn estc ambito de la mfstica del heato que qui/.a sc encuentren indicaciones cn
la direeeidn de la cuestidn de los sentidos espirituales y de la de su vinculacidn
con cl conocimiento angelico y la mediacidn cristoldgica del mismo. Por otra
parte, no lengo constancia tampoco dc que Llull hable en lugar alguno de la pre-
sencia de los angeles cn cl culto liturgico de la Iglesia. Ln cstc caso. sin embar-
gt). la opinidn es tan general, sobre todo en la patrfstica tanto oceidental como
15
oriental, que no serfa sorprendenle encontrar algtin texto del bcato al rcspeclo.
En cualquicr caso las coincidencias entre el tapiz de londo y el pensamiento
dc Llull son lo sulicientcmenle signilicalivas como para que pueda avenlurarse.
como mfnimo en forma de hipdtesis, quc Llull sosluvo, ;il menos para sf mismo
y qui/.a en ciertos perfodos, el punto 6 y el 7 en su integridad.
Por lo que concierne al punto I. esto es. al hecho de qtie Llull sosluvo la
cristologfa teofanica, no creo que pueda haber a estas alturas dtida ninguna.
Limilandonos a los estudios de Eijo Garay (1942) y Longpre (1969). y a los
cscritos dcl beatt). es cvidcnte que. al menos a partir de 1285, Llull fue partida-

'' Sobre el tema de la amancia y la aplicacion dcl arte a la misiiea, \ c i por ejeniplo la brevc pero liiil
inlroduccion de Marta Roniano y Erancesco Sanii al Ars amativa boni, ROi. XXIX, xv-xviii.
Conio demuestra cl opusctilo dc Pelerson (1966. 180-186). Enlre olros, ademas ilc inulliiud dc lex-
los lilurgicOs, sc mencionan cn las paginas del citado irabajo los siguienies Padres dc la Iglesia: Tenulia-
no. san Opiaio. Clcmenie de Alcjandna. san Gregorio Nacianeeno. san Cirilo de Jerusalen, Romanos el
Mclodioso. Santiago de Edesa, san Jtian Crisldsloiuo. san Gregorio Magno. cl Pseudo-Cipriaino. Alcui-
iio. san Beda, eic. IV Peierson depende cn esle punto la obra de Vagaggini ( 1965, 326-342) que, a los
nombres ya cilados por cl ledlogo aleman, aiiadc entre otros los dc Clcmcnte Roniano, (Irigenes. Didinio
Alejandrino, san Benilo, eic.
58 CARLES LLINAS PUENTE

rio de la doctrina que hace independiente la Encarnacion dcl pecado del hom-
brc. En su arliculo de 1942. cl obispo Eijo Garay fue el primero en darsc cuenta
dc la existencia dc una evolucion en la cristologfa de Llull. En mi opinion cl
cambio no sc producc dcsdc una tcorfa puramente soteriologica a una tcorfa
puramente teofanica. Los textos previos al aiio 1285 creo que son lo sulicicntc-
mente ambiguos como para que se pueda hablar dc transito de una doctrina
soteriologico-teofanica a una teof&nico-soteriologica cn el sentido en que antcs
la hcmos expuesto. Si csto fuera cierto, simplemenle reforzarfa la impresion,
que Longpre ya hacc suya, dc quc la evolucion dcl pcnsamiento luliano podrfa
habcrsc dcbido perfectamente a reflexiones personales dcl propio beato y a la
dinamica interna de su pensamiento, que lentamente lc habrfa impuesto una lal
conclusion. Esto no excluirfa, por otra parte, y eomo tambien senala Longpre,
t|tie Llull hubicra conocido la cvolucion de la cristologfa franciscana dc la
cpoca. asf como un tcxto especialmente importante por lo que sc refiere a la
transmision cn Occidente de la eristologfa teofanica: el libro XIII dcl De gloria
et honore Filii hominis de Ruperto dc Deut/.."' La cita dc la epfstola a los Hebre-
1
os 2.10 quc sc encuentra cn cl De contemplatione Raimimcli, siendo tan infre-
cuentes las referencias a las autoridadcs bfblicas cn Llull, y dado qttc sc encuen-
tra en el mencionado escrito dc Ruperlo relacionada con la misma ctiesiion tlc la
que hahla el beato, podrfu scr una prueba definiliva del hccho dc t | t i c [Link]
htibicra lefdo esta obra dircctamcnte o en ulgtin flarilegio.'* En cualquier caso,
sin embargo, cs evidente t|tic la cristologfa luliana bcbc tlc fuentes no puramenle
agustinianas. En efccto. aparte tlc los textos dc Lltill citados por Eijo y Longpre,
v
unos cuantos sorprendentes y preciosos Iragmcntos de \aArs compendiosa Dei '
nos permitiran ucahar dc conlirmar csta cuestion. Se trata, dc nucvo. dc t m lexto
alfpico, ptics en ei Llull se dedica a comentar auloridadcs de la Escritura; csto
cs, sc dcdica a dcmostrar quc su metodo artfstico sirvc tambien para dar con las

Ruporti Tuilicnsis, De gloria el honore Filii hominis super Matiheum. CCC 'M XXIX 11979).
l)e conteinplatioiie Raimundi, Parisiis 1297/98, ROL XVII, 20-50 (la cita <lc Hebr. 2.10 se encuen-
tra cn csiu cclicitin cn la p. 27). Existe al inenos tina eilicidn nuis untigun dc cslti ohra: Contemplalio Ray-
mmiili, ORl. XVIII. 393-435 (la cila de llchr. 2. II) se encuentra cn csin cdicidn cn lu p. 402). Ver cl texto
ilc R()l. XVII. 27. cn csle iiiisino trnhajo, eorrespondicndo u la nola 4').
" [Link] Honorio dc Aultin. qui/a? Bijo Garay alirina que csic conoce a Ruperto, y es indiidahle que
lias los esltidios ile Yalcs (1985. Ramon Llnll i Juun Escol Eriiinena) y Gayii (1988). podenios dar easi
por seguro que [Link] licnc cn Honorio unu dc sus posibles fuentes, u iruves de lu euul le liegan otras coiuo
l . s c o l o Eriugena o cl propio Rupcrlo dc Dctit/. (Jui/.ii csie hecho (la posiblc preseneia en ainhos dc
Ruperto dc Dcul/) sca un indicio mas cn lu dircecidn dc unu dcinoslrnciiin dc la inllucncia dc Honorio
sobrc Llull.
Ars cuinpendiosu Dei, in inonic 1'cssulano nnno 1.108 eomposila, ROL XIII (I98.S).
ANGKLOLOGIA Y CRISTOLOGIA KN RAMON LLULL 59

mejores interpretaciones dc las propias autoridades que algunos consideran el


unico mcdio para hacer la apologfa dc la fe.
La cuarta autoridad quc Lltill comenta en csta parte dc la Ars compendiosa
Dei cs el primer versfculo dcl Genesis: /// principio creauit Deus caelum et
icrrain.'" La exposicion sc hacc dc acuerdo con los cuatro sentidos dc la Escritu-
ra (litcral. alegdrieo, tropoldgico y anagdgico) tal y como estos son interpreta-
dos a partir dcl Artc dcl bcalo. Dejamos dc lado la cuestidn de la manera en que
Llttll sc apropia dc la doctrina tradicional dc los cuatro scntidos dcl tcxto sagra-
do." y nos concentramos en cdmo lleva a cabo la exegesis dc las autoridades en
concreto. En los sentidos tropoldgico y anagdgico, [Link] interpreta el principium
de cstc versfculo dcl Genesis dc las siguientes mancras:

Principium tropologice signat principium crealum summum, in gradu compara-


tiuo posiiuni. Et i s t u d principiuni est Christus honio. In q u o clauduntur omnes ordi-
ncs creaturarum; sicut centrum in medio circuli, a quo omnes lineae diametrales pro-
cedunt ct in ipso quiescunl. Vltinnini principium consistit per scnsLiin superlatiuum
ct anagogicum, eo quia signat Filium ultimum summum, qui est D e u s KiliLis Dei
Patris. In quo D c u s Pater crcauit omnia (Ioh. 1.3). respectu l i n i s . Et dicitur, quo cre-
a u i l in i p s o o n i n i a . h o c cst proptcr ipsum s i u e ratione i p s i u s . q u i a ipse Filius erai
incarnandus. rcparaturus ct omnes creaturas per suani sanctam inearnationcm exalta-
lurus.

El «principio» cn cl quc Dios cred eielo y ticrra. dice Llull. cs Chrisius


homo. Ya dc entrada nos alejamos de la [Link] tfpicamente agustiniana, que
pondrfa ese principium cn cl Verbo eterno, previo a e independienle de la idea
misma de la Encarnaciiin. Pcro lo quc siguc utin confirma mas contundentemen-
lc lo qtic vcnimos dicicndo: el Pudrc cred todus lus cosus. cielo y tierra, cn cl
Hijo, y las cred por razdn de su lin. quia ipse Filius erat incaniandus, reparatu-
rus ci omnes creaturasper suam sanctam incarnalionem exaltaturus. Sdlo cn la
mcdida cn que CrisUi cstaba ya predeslinado u lu Encarnacidn como fin de todas
las crialtiras. puede decirse que Dios Padrc cred cn el (in principio) todas las
cosas.
;
Por su parte, al hacer la e\c ccsis del caelum, relevante aqui por razones
obvias. Llull rcmitc a sti antcrior interpretacidn del Pater noster, qui es in
11
caclis. No toca aquf directamente la cuestidn de la cristologfa, pero si que nos

"ROL XIII. 320-322.


" Paniel leina. ver [Link] (1959).
' ROL XIII. 317-318.
60 CARLES LLINAS PUENTE

interesa comentarlo ahora para ir viendo cdmo sc nos confirman los puntos 2. 3 .
4 y 5 dc la sfntcsis antcrior y cdmo sc establece la conexidn cntrc la cristologfa
y la angelologfa. Comcntando la oracidn dominical, Llull afirma que:

quoad sensum tropologicum et graduni comparatiuum caelum siue caeli signifi-


cant altiores actus altitudinis. QLU actus sunt Dci Patris in creando angelos cl animas.

Es decir, y volviendo al Genesis, cuando en cl primer versfculo se nos dice


quc Dios cred cn cl principio el cielo y la tierra. se nos esta diciendo que Dios
Padrc cred la naturale/a espiritual dc angeles y hombrcs («cielo») en Cristo
hombre, cl Verbo de Dios predestinado desdc la cternidad a la Encarnacidn,
reparacidn y exaltacidn dc toda criatura material y espiritual. Por lo que se refie-
re a la «tierra», y como ya era de esperar, en el mismo comentario a Gen. 1,1
Llull indiea que con ella el autor sagrado se relierc a la creacidn de los cuerpos
inanimados compuestos por los elementos (segun el sentido alegdrico), a las
plantas y a los animalcs (segun cl sentido tropoldgico) y a la tierra que hay e n el
hombre, cxaltada por cl alma racional (segun cl sentido anagdgico): cs decir,
con terram, y por oposicidn al caelum, dice Lltill cjric el aulor sagrado habla dc
la creacidn dc la naturaleza matcrial de la que sc compone la totalidad del cos-
mos visible. Todo cllo, por tanto, lo visible (tierra: materia. cuerpos) como lo
invisiblc (ciclo: espfritu puro y espfritu humano), fuc creado por Dios cn Cristo
Jesiis, el Dios Hombre. en cuanto sdlo e n 61 y por su Encarnacidn alcanzarfan
lodas las criaturas el lin que les es propio.
Como era lambien de esperar, la exegesis del primer versfculo del Genesis
conecla con la dcl primer versfculo del Evangelio de San Juan: In principio eral
4J
Vcrhiim." Esta es la 6" auloridad que Llull comenta. Dejamos al texto del beato
que se exprese con toda su elocuencia (nos limitamos a transcribir lo quc se
relierc ;i los sentidos tropoldgico y anagdgico):

Sensus tropologicus ascendil supru scnsuni allegoricum, eo quia consislit in coin-


paraiiuo gradu, ullegorico exislenlc in positiuo. Ei sic eonsideral, quod in principio,
quando Deus creauit nuindum. Deus creauil mundum propler Verhuni. hoc esl prop-

11
La tradicion de coneclar el «in principio» del Genesis con el del prdlogo del evangelio de san Juan.
se remonta a los primeros grandcs representantes del pensaniienlo palrfslieo. 1'ueden hallaise ejeniplos ya
en san Agusiin y, anles. en Origenes. I)e esie. vcr por ejeniplo cl Comentario sobre el tvangelio cle san
Jituii cn laedieidn de «Souices Chreiiennes» n" 120. (Paris: Cerl, 1966). Al explicarel «in principio» dcl
prdlogo joanico (I. ^§ 90-124). Origenes reniiic al «in principio» del primer versiculo ilel Genesis (I. s;
9riss) a travcs dc la incdincidn dcl lcina de la Sahiduifa velcroleslanicnlaria (I. S5 I 10-1 I I. cf, Prov.
S.22).
"ROL XIII, 323-324.
ANGELQLOGIA Y CRISTOLOGIA KN RAMON LLULL (-1

ler Filiuni Dei incamandum, qui erat reparalurus, participalurus cum creaturis per
huntanam naturam. sihi coniunctam.
Scnsus anagogicus, in superlaliuo gradu positus. considerat altius auctoritatcm.
quam sensus tropologicus, eo quia considerat quod in principio, hoc esl in Patre
aeterno, crat Vcrhum aeternum. Quoniam Deus Paler concipil Filium aeternum. ut
tanlum sil agcns. quantum existens. quoad suam honitalem. magnitudincm. aelernita-
tem ete.: eliam quoad suam neccssitalem. cssenliam. naturam etc. Aliler. sine tali
conccptu, cssct otiosus ah actcrno et in aeternum. et exira sua correlatiua sihi coes-
sentialia cuacualus cum uacuitate suae honitatis. magnitudinis etc, exlra summita-
tem perfectionis posilarum; quod est impossibile. Dum sic sensus anagogicus consi-
dcrat auctoritatem. inuenit in sc quielem, eo quia ultra non est suus ascensus.

I.a autoridad dcl primcr versfculo dcl Evangclio j o a n i c o cs interpretada


segun un doble scntido: cn primer lugar. el principium sc retiere a la creacion
del mtindo. Estc. cielo y tierra, ha sido creado cn cl Vcrbo como razon dc lin.
propter Verbum, hoc csi propter Filium Dci incarnandum, qui erat reparaturus,
participaturus cum creaturis per humanam naturam, sibi coniunctam. Las
expresiones repiten las dcl comentario dcl primer versfculo dcl Gencsis. El
mundo. cielo y ticrra. visible c invisible, angcl. alma y cuerpo, ha sido creado cn
cl Vcrbo en cuanto este habfa sido ya predestinado a la Encarnacion gracias a la
cual loda falta sciia reparada y toda criatura participarfa en la naturaleza divina.
La inlerpretacion dc este primer versfculo evangelico segiin el sentido anagogi-
co, cn segundo Itigar. no hacc mas que remarcar la distancia que separa a Llull
de la exegesis tfpicamente agustiniana, sin renunciar a asumirla. En efecto,
segtin csc sentido anagogico el «principio» en el que era el Verbo tambien se
reliere al Verbo ctcrno. pero, como hcmos visto, no exclusivamente a 61. Ade-
mas, la interpretacion luliana aiiadc otro factor dc diferenciacion: ese Verbum
aeternum concebido desde siempre por el Padre, y quc nos rcmite por tanto al
scno mismo dc la Trinidad divina, recibe en cl beato un acento dinamico muy
caraclcrfslico (la referencia a la imposiblc otiosiias divina. asf como a las digni-
dadcs y a los correlativos. resultara conocida a todo hucn leclor dc Llull) que lo
aleja bustuntc -ul menos, como decfamos, en cl a c e n t o - del Verbo modelo esta-
45
tico elerno del santo obispo dc Hipona.

" Por asi decirlo, el scntido iropoldgico del «prineipium» jounico. que es el Verbo que ha de enear-
naise. no es inas que la nianiteslaeidn plenaria ad extra del «principium» joanico en su senlido anagdgi-
co, el Verbo eierno de Dios, en el eual subsisien en aciividad inlinita > eierna l a s dignidudes que el pro-
pio Veibo eoinunieara ad extra, priniero linitamenie en la ereaeidn (ya en vistas a la Kneaniaeidn), >
luego en la propiu Enearnacidn, eonio deliiiiliva (eseaiologieai reeapiiulaeidn a iiaves ile Cristo de los
ati ilnilos divinos eoniunieudos a la eiiattua en el seno de la Trinidad
62 CAKLHS LLINAS PUHNTK

La objecion quc qui/.a alguien haya adclanlado a csias alluras. accrca dc la


referencia quc sc hacc cn los dos comcnlarios (cl dcl Gcnesis y el del Evangclio
de san Juan) al Verbo como reparaturus, que parece introducir algiin elemento
de la cristologfa soterioldgica, puede ser contestada de modo relativamente sim-
plc. En primer lugar, y como ya hemos dicho mas arriba. muchos autores, inclu-
s o medievales, aunque opten por una u otra cristologia, intentan siemprc salvar
4
lo que pueden de la otra y mostrar que. en cl Ifmite, no son incompatibles. " En
scgundo lugar, debemos colocar cl lexto luliano que comentamos cn el contexto
de los demas fragmentos de la epoca, algunos de ellos muy claros. Veanse, por
ejemplo, el siguiente dcl Liber Clericorum o el del De contemplatione Raimun-
di que puede encontrarse en el prdximo subapartado. entre muchfsimos olros:'

Presbyter significai Christum, in quo clauditur oninis ordo creaturaruni. Creavit


enim Deus univcrsum. el ea oinnia quc in ipso sunt, ut ipstim exallaret. se hominem
laciendo. quia aliter non potuit universuni exallari. Nain cuin h o m o sii omnis crealu-
ra que extra Deum esl. erit Christus Deus homo omnium creaturanun el consequen-
ter totius universi exaltalio. Itaque ereationis universi linis fuit ui Deus se facerel
hominem, quo nullus altior creationis universi ftnis essc potuit: quoniam divina
bonitas non magis bonificare actum suum potuit (et) ad linem ordinare, quam ttine
fecit in Christo Jhesu Deo el homine. nec divina magniludo suum magnilicare aut
1
alic|ua aliarum divinarum rationum suum actum." "

"' Para ser mas exaclos, cs necesario reconocer, coino ya hcinos hccho cn cl primer apanado clc csic
articulo. c|uc la oposicion enlre las clos leorfas sobre la Knearnaeidn antes esbozada sdlo se endiuece en la
hisioria de la teologia a parlit cle las disputas escolarcs enlre toniislas y escotistas. Kn general. sin cnihar-
go, y coino era mas que ra/.onahle suponer, la mayor parte de los aulorcs pairisiieos y niedievales intenta-
ron elahorar sti crislologia salvanclo ainhos aspeeios, solcriologico y teofanico, coino escneiales al niisle-
rio del I lijo de IJios encarnado, acentuando, eso si, uuis una cosa que la olra. Una ve/ clcsalada la polcini-
ca intercscolar, a su ve/. menudearon los intentos de haeet una sintcsis enire anibas «tinalidades». Kn
tillinio leniiino. hcnios poclido vcr c|tie la c|tic nias consenso sc alrac o. al nienos. la quc concila la aproha-
cidn dc los insignes teologos que nias he cinplcado en esie articulo, es la c]ue hc llaiuado cristologia teo-
fanico•sotorioldgica, la cual, pot su parle, y a mi parecer, coincide bastanle hicn con la cristologia dc las
ciapas linales clel pensaniicnlo luliano.
" Me permito aqtii hacer iclcrcncia cn general a la inayor parle de las grandes obias y optisculos pos-
teriores al ano 12X5 en las que Llull trata aqtii o alli del lenia cle la Kncarnacicin. Kn la nicdida en que cs
uno dc los ptinios fundamenlales de su misidn eclesial, no es cxlraiio quc apaic/ca con gran Irecuencia en
stis eserilos. A partir cle dicho ano, casi loclas cstas rclereneias podrian considerarse pruebas clc la con-
cepcidn al incnos predominantcmenlc lcolanicu clc la lUiearnaeidn sostcnida por Llull. Algunos liiulos
1
importantes serian, por ejemplo: Disputacio <lc cinc savis (1294). ATCA 5; Libre de Diu (1300). II' part
[De Jhesuchrist), Obrus <!<• Rumdn [Link], cd. Jeninimo Uossclld, (Pulina, 1901, pp. 331 -374); Liber de
Trinitate ei Incurnutione (1.305). II'' dislincidn. ROI. XII, I 15-137; y la 2'' dislincidn de los opiisculos
[Link] tle ente absoluto. Liber <!<• <« iu maiori, Liber <lc divinis dignitatibus infmitis et benedictis. etc,
loclos ellos dcl aiio 1313, ROI. I.
' [Link] Clericortim, cap. XXIX, ORL I. 343.
ANGELOLOGIA Y CRISTOLOGIA HN KAMON LLULL 63

Sobre cl punto 3 ya hemos hecho alguna referencia, que ahora podremos


aeabar de eoneretar. En el comentario luliano al caelum del primer versfculo del
Genesis, qtie el propio beato remitc a su comentario del Pudrenuestro, podfa ya
entreverse la fniima conexidn existente entrc la naturalc/a espiritual dcl hombre
y la del angel: ambos son csc «cielo» crcado por Dios Padrc en Cristo Hombre.
Pero atin podcmos remitirnos a otros textos cn los que la vinculacidn angel-
alma. rccapilulada por la naluralc/a humana espiriltial de Crislo. sc hacc atin
mas estrccha y cxplica. por ejemplo, por que motivo el Verho se encarnd y no sc
«angelicd»:

lesu benedicte! Quia tu es Deus. omnes creaiurae corporales in te suuni lineni


attingunt non sine medio, quia tu non es attingibilis per corporeilatem, cum lu sis
insensibilis. inunohilis. non illuminahilis. inelemeniabilis. non uegetabilis neque
imaginabilis. Sed quia tu es Deus homo ei tua humaniias corporalis naturaliter parti-
cipat cum omnibus creaturis corporalibus, onines creaturae in te homine, qui es
earuin linis, quiescunt sicul simile in similitudine sua. Hoc idem est de tua anima
benedicta. quae sccundum nalurani spiritualem parlicipat cuni angelis ei cuin aniina-
hus bealoruni. inedianle qua natura quiescunt in tua deilale, cuin qua lua anima est
coniuncta. Et propler hoc dicit quidam, quod angeli heaii et aniniac heaiae addilio-
neni hahent in gloria per tuam benignissiniam inearnationcni. Vnde. cuni iia sii. quid
inirum. si heatus Paulus de tc loquens dixit: «Propler quem omnia el per qucni omnia
sunt» (Ilcbr. 2.10)? Hoc est propter te et per tc. qui es Christus benedictus, quem
adoro. laudo et benedico. et te multuni uidere cupio, cuni sis finis meus et mea per-
feclio; et sinc te neque bonum neque magnum neque aliquod uirtuosum facere pos-
seni. [...]
El quia lu. lesa beuedicte el gloriose. Filius es. ei creaturae sunl lilii Dei per ere-
ationem, ualde libi conueniebal inearnari. ut in te filialiones praedictae conuenirent
siue concordarent. |... |
Ralio. quare lu. Fili Dei. incarnari uoluisti et non angelicari. esl. quia per incarna-
lionem in homine faciam generaliter eum omnibus creaturis participare uoluisti, sed
4
non per angelum. cum angelus cum corpore non sil coniunclus. ''

Cristo. en cuanto hombrc. rcsume toda la ereacidn: en su naturale/a corporal


alcan/an su fin (la union con la naturale/a divina del Verho) todas las criaturas
corporales: cn su nalurale/a espiritual alcanzan sti fin (la unidn con la naluraleza
divina del Verbo) lodas las criaturas espirituales (el angel y el alma humana). En
Cristo-Hombre eslaban todas las cosas predesiinadas a su fin. la deiftcacidn, y
porello cn el tienen sti «principio».

De eomemplatiime Raimundi (1297/98), ROL XVII, 27.


64 CARLES LLINAS 1'UHNTK

En el Libcr de intelligere Dci de 1314 enconlramos un texlo semejante, que


preiende ademas constituirse en demostracion o «razon nccesaria» de la Encar-
nacion dcl Verbo:

Si est incamatio. omnia corpora beatorum habebunt gloriam in paradiso in vidcn-


do Christum et in audiendo ipsuni; ct in scicndo. quod Chrislus cst Dcus honio;
ctiam angeli, qui gaudebunt, quod ipsi participant in natura cum anima Christi,
5
coniuncta cum divina natura: cl sic de animabus beatorum; ergo incarnalio est. "

Sobrc el punto 4. que la mediacion cristologica cs la condicion universal de


toda vision beatffica escatologica, incluida la dc los angeles, tambien algo ha
quedado adelantado con cl comentario dcl caehim dcl Gcnesis y dcl Padrenues-
tro. En los tcxtos meneionados en el punto antcrior hu quedado ratificado defini-
livamente (angeli beati... additionem habenl in gloria per ttiam benignissimam
incarnationem). Pero por si atin no luera hustanle, nos permitimos mcncionar un
par de textos mas.
En primcr lugar, aqucl hcrmoso pasaje dcl Libre de meravelles en el que sc
nos dicc que los angeles cstan con los santos en el cielo emptreo gozando dc la
vision de Cristo y dc la Madrc dc Dios: «cstan los ungels c les animes dels sants
M
homcns en lo ccl impcri dcnant Jcsucrist c noslra Dona».
En segundo lugar, cl pcqucho fragmento del Arbor angelicalis que ha abierto
nuestra investigacion, y que ahora adquiere supongo su sentido mas pleno: Est
alius locus angelorum, cpii est exira, sicut est coelitm empireum, in quo quidam
angeli sttni in uno loco, alii nero in alio secundum quod propinquorcs sunt
52
Domino nostro Icsu Christo.
En el cielo empfreo, los angeles comparten con las almas dc los jtistos. dc
acuerdo con su dignidad y su grado jerarquico, la vision de Cristo, mediador
linico y univcrsal.
Sobre el punto 5, podemos aducir aqui cl estremecedor lexto del Libre de
contemplacio en que Llull hucc expresamente suya la antigua doctrina, que
c o m p a r t e n m u c h o s a u t o r e s c o m o p o r e j e m p l o san A n s e l m o " y P e d r o
54
Lombardo, scgtin la cual las almas de los sanlos ocupan en el cielo los espa-
cios vacfos dejados por los angeles cafdos:

ROL 1,451.
" [Link] ih- meravelles, 111. 17. ORL II. 78.
I I enfasis cs iino.
Cur Deus Itoiiio. I. 16,
1
Senienliarum libriquuttuor, VI. Wl. L. [Link]. IX, 7-9, cols. 671-672.
ANGELOLOGIA Y CRISTOLOGIA KN RAMON LLULL 65

Gldria c vertut e benediccid sia a vds. senyer Deus, qui havels promes als
hdinens catolics los locs dels quals enderrocas los denionis. ()n vds, Senyer, havets
promes aquells llocs als hdmens justs, per rud de les bones obres que clls lan per
ainor de vds: car enaxi eom los dimonis perderen paradfs per pecat, enaixf vds volcls
55
que-ls hdmens hagen parafs per merit de bones obres.

No creo que sea necesario aducir mas pruebas dc que las doctrinas angelold-
gicas y cristoldgicas lulianas suponen una gran proximidad entrc cl angel y el
hombrc (punto 2 ) . Al haber demoslrado que Llull sostiene una cristologfa teofd-
nico-solerioldgica («toda» criatura es recapitulada cn Cristo —punto 1). que hi
mediacidn de Cristo. universal. unc a angeles y santos en una misma visidn y cn
una misma heaiilud (punto 4 ) . hasta el punto de que los hombres pueden Ilegar a
ocupar los lugares vacfos dejados por los angeles cafdos (punto 5 ) . creo evidente
que, mas alla de las expresas afirmaciones Iulianas aeerca de la natural superio-
ridad dc los angeles.*" y quiza prccisamcnte en conexidn con ellas (como ocurria
5
en Scheebcn), el angel y el hombre reeiben en Cristo un mismo destino sobre-
nalural (son reunidos cn cl alma de la naturaleza humana de Cristo -punto 3) y
son. porello. substancialmente igualados.

" OE II. 176. Para los lectores puntillosos, cabe afiadir la siguiente observacion: en efeeto. a lo largo
de csic irahajo 1110 hc csiado rcfiricndo. sin cxplicitarlo con loda claridad. al csiadio linal de la evolucidn
dcl pensaniienio luliano cn general, y dc lu crisiologia y la ungclologia cn purticular. Podria sorprcndcr
que ahora sc adu/ca un lcxlo dc una dc sus priniciisinias ohras. Mi justificacion cs la siguicnle: a) no
creo quc la evolucidn del pensainiento de Llull afecte al conienido de eslc texlo: hi es cierto que no hc
cnconlrado lexios posleriorcs que introduzcan de ntievo la cucsiion del «rellenado» de los lugares vacios
dejados por los angelcs caulos: o pero esio cieo que puede explicarse por la austeridad especulativa que
[Link] deinuestra euando iin icnia no resulia particularmente relevante desde el punto de visla apologetico
\ de la sisieniaiica Ibrmal del Arte ladenias de que, evidentemente, el hecho de que yo no los haya
cneonlrado aun 110 significa necesariamentc que no exislan); il) y que. nuis hien al conirario. la presencia
de csle texlo cn el Libre de eontemplueio en Ihn creo quc prucba qlie su cristologia solerioldgica inicial
linuy anselmiana. por oira parle) eonlenia ya. al nienos en gernien (que cl luego desarrollaria), la idea de
una nicdiaeion cristoldgica universal. que quiza es el fundamcnto uliiino que mejor pucde dar i'a/.iin de
csa leoria de la «intcrcalacidn» dc angeles \ hombres cn cl cieio.
" (T. por ejemplo, el Libre de meravelles, II. I. ORL 11. 60-70. donde Llull «deniueslra» la exisiencia
dc los angeles arguiuentando quc, si no exisiieran. Dios no hahna creado un enie quc se le asemejara ai
nuiximo (lo eual supone que el angel es superior al honihre. quc no alean/aria a scr lan parecido a Dios
coino los espirilus puros). cosa que resuliaiia inconveniente a su supienia pei leecidn.
Cf. supra noia 19.
66 CARLES LLINAS PUENTE

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Palabras clave
cristologfa, angelologfa

Key Words
angelology, Chrislology

Resumen

El artfculo invesliga las eonexiones cxislentes cn la obra luliuna entre la cris-


tologfa y la doctrina de los angeles. La principal diilcultad radica en la falta de
dcsarrollo especulativo explfcito de lales tratados teologicos por parte de Llull.
Ll artfcuk) propone una "reconstruccidn" hipotetica gcneral de tales cuestiones
a partir de la obra de otros aulores y, a continuacidn, trala dc verificar la presen-
cia o ausencia de los motivos particulares cn los escritos lulianos. Las conclu-
siones conslalan el caracter "teofanico" dc la cristologfa de Llull y su rica arti-
culacidn con la angelologfa dentro del gran tema de la "manifestacidn" dc las
dignidades divinas.

Abstract

This article invcstigatcs the conncctions existing in LlulFs woi'ks between


his Chrislology and his doctrinc with regard lo angels. Thc principle dilliculty is
thc lack of explicit speculalive developmenl in thc relevant Lullian theological
treatises. The article proposes a hypothetical general "reconstruction" ol such
qucslions on thc basis ol the work ol olher authors, and then tries to verily ihe
prcscnce or absencc of thc samc specilic lopics in LlulPs writings. Thc conclu-
sions bear witncss lo the "theophanic" nature of LlulPs Christology and ils rich
articulation with his angclology wilhin the larger themc of the "manifestalion"
ol the Divinc dignities.

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