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1.7 El poder de la Iglesia
La organizacién de la Iglesia
La Iglesia era la ica institucién organizada de akcance internacional en la Europa
medieval.$u riqueza, organizacion e iniluencia sobre la poblacién le dieron mucho
poder Posela gran parte de las tierras y tenia derecho al diezmo, un imouesto que
correspondia a la décima parte de las cosechas de los agricultores/La cabeza espiri
‘wal de la Iglesia era el papa, quien también era soberano dé los Estados Pontificios.
(os representantes de la Iglesia conformaban el clero, que se dividia en dos grupos
* El clero secular agrupaba a los representantes de la Iglesia que vivian junto con
los laicos: el papa, los arzobispos, jos obispos y los pArrocos. Estos tiltimos tenfan
mayor contacto con la poblacién y estaban a cargo de pequefios distritos llama:
dos parroquias. Alli oficiaban los sacramentos e instruian a los fi
+ Fl clero regular estaba conformado por abades, monjes y monjas, religiosos que
=a diferencia del clero secular vivian aislados y congregados en monasterios
In orden benedictine Doc, I, De ese modo, se alejaban de las actividades mundanas para dedicarse
a la oracién, et estudio y el trabajo comunitario. La mayorfa de los monasterios
europess se regian por la regla de san Benito, escrita por Benito de Nursia en italia
@ 41281 529.A.losreigiosos que practcaban esa rega se les lamaba benedictinos
eek eek La situacién del clero
" La riqueza y el poder de la Iglesia origin que poco a poco las cos-
tumbres del clera se relajaran. Dos de los principales vicios ce la época
ZN, fueron la simonia, que consist’a en la comora de cargos eclesidsticos
San Benito de Nursia
a través de influencias o dinero; y lel nicolaismo, es decir, el rechazo al
elibato relgioso, Adernis, habla una gran corrupcién en la alta jerargut
incluyende la corte papal.
cuexo sequen" cusno REGULAR
4 ; reforma al interior de los monesterios benedictinos. El primero aparecié
is en ia abadia de Cluny (Franda, 910) y reforzé la discipina monacal. Sin
Ont ‘Ababa principales: embargo, a mediados de! siglo Xil, los clunacenses se enriquecieron y se
alejaron de sus ideales, Por ello, siguié una segunda reforma que partié
del monasterio de Citeaux o Cister (Francia, 1098). Su principal promo.
tor Bernardo de Claraval, difuncid los ideales de la orden cisterciense
por Europa en el siglo XI
R En respuesta a esta situacién surgieron, desde el siglo Xi, movimientos de
Swperoresdelos coments Poder religioso y poder secular
Snes Segtin el pensamiento medieval, Dios entregé a los hombres un poder
espiritual, que daba a [a Iglesia la autoridad religiosa, y un poder temporal,
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i que estaba en manos de los jefes politicos de la Tierra. Los papas medie~
vales, siguiendo la llamada /doctrina de las dos espadas, plantearon que
be ' ae e! poder espiritual era mayor que el poder temporal y, por lo tanto, los
Frale mons monias monarcas debian estar sujetos a la autoridad del papa
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No obstante, el poder de los jefes politicos se impuso, progresivamente, sobre las
autoridades religiosas. Asi, desde el siglo X. los monarcas decidieron reservarse-el
derecho de la investidura, es decir la faculiad de elegir o investir a los obispos.
En el siglo xi, las reformas monacales emprendidas por el papa Gregorio Vlllibe:
raron al clero regular de la injerencia laica, pero quedé pendiente e! asunto de la
investidura de los obispos.
Sin embargo, en el afio 1075, Gregorio Vil prohibié a los laicos investir a cualquier
"Jerarca de la Iglesia. Esta decisién origind un large conflicto entre el papado y los
peradores del Sacro Imperio Romano Germénico, conocido como la. querella
de las investiduras) Los conflictos finalizaron en |122 con la firma del Concordato
de Worms, por el cual se definié que el emperador renunciaba para siempre a la
designacién de obispos, quienes serian nombrados por el papa.
La fe medieval
Con las reformas rélgiosas, la Iglesia catélica alcanzé una gran influencia social. Ello
reforz6 la religiosidad popular que se habja venido formando desde la caida del
Imperio romano. La fe de los cristianos mecievales se fundaba en la esperanza de
tuna vida mejor. Esa fe se expresaba tanto en la veneracién a la Vingen, a los santos
y alas reliquias como en jas peregrinaciones.
La Iglesia orientaba esa religiosidad popular a fin de que los fieles no cayeran en
herejfas o falsas creencias. Para conseguirlo, disponia de dos poderasos medios: la
‘excomuni6n y la Inquisicién. A través de la excomunidn se expulsaba de la Iglesia
a todo aquel que ho obedecia sus érdenes, Este fue el peor castigo de la época
medieval
La Inquisis
jon
La Inquisici6n fue una institucién judicial creada por el papado para
localiza, procesar y sentenciar a las personas culpables de herejia
Doe. 12.Fue establecida en | 184 por el papa Lucio Il para comba-
tir el movimiento de los cétaros. En ese tiempo, la Inquisicidn estuvo
bajo la autoridad de los obispos
Posteriormente, en 1231, el papa Gregorio IX puso a los inquisidores
bajo la jurisdiccién del papado, que de esa manera conté con un ins-
trumento poderoso para influir en los paises europeos. La Inquisicién
adquiris fama de crueldad por la cureza de sus procedimientos.
Los castigos podian ser la peregrinacién, un suplicio public, una
mutta, el encarcelamiento o la confiscacién de propiedades. La pena
mas severa que imponia era la prisién perpetua, ya que la pena.
capital era ejecutada por las autoridades civiles a peticién de la
Inquisici6n.
Las peregrinaciones
Las peregrinaciones eran largos viajes que realizaban feligreses ricos
y pobres hacia diferentes santuarios religiosos. Entre los siglos Xx!
y Xill se produjo el auge de las peregrinaciones debido a la expan-
sién cultural occidental a través de las cruzadas y las guerras, el Taare eee
desarrollo econémico y comercial que facilitaban los viajes, o el descubrimiento de Inquisicin eastgata os
nuevas reliquias (objetos que supuestamente pertenecieron a algiin santo y que se deitos contra laf
crefa tenian paderes sobrenaturales).
Los lugares de peregrinacién més importantes eran Tierra Santa (Jerusalén), Roma
y Santiago de Compostela (Espafia).