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¿Hermanos, dónde está su esperanza?
SU ESPERANZA Y MI ESPERANZA no está en la TIERRA, aquí hay muchas cosas buenas (familia,
momentos buenos, posesiones necesarias, COMUNIÓN entre hermanos), también hay una gran lista de
cosas malas (enfermedad, pobreza, muerte, corrupción, dolor).
Pero haciendo un balance entre los BUENO y lo MALO, nuestra ESPERANZA REAL ESTÁ EN EL CIELO.
El APOSTOL PABLO encerrado en una cárcel y después de pasar por momentos maravillosos y momentos
terribles, por la inspiración divina nos enseña que NUESTRA ESPERANZA ESTÁ GUARDADA Y GUARDADA
EN CIELO y que por medio del EVANGELIO SABEMOS ESTA VERDAD Y TENEMOS TOTAL CERTEZA DE ELLA.
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NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO NOS HABLA SOBRE EL CIELO.
EN LOS EVANGELIOS ENCONTRAMOS PINCELADAS DE CÓMO ES EL CIELO, DÓNDE ESTÁ EL CIELO, QUIÉNES
ESTARÁN EN EL CIELO, CÓMO ENTRAR AL CIELO.
EN FIN, REFLEXIONAR SOBRE EL CIELO ES PRIMORDIAL PARA TODO CRISTIANO, PORQUE ESA ES NUESTRA
META, OBTENER LA SALVACIÓN MEDIANTE EL SACRIFICIO EN LA CRUZ Y ESTAR CON CRISTO POR LA
ETERNIDAD EN EL CIELO.
EN MATEO 5:10-12, LEEMOS: “11 Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan,
y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. 12 Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón
es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros”.
DEBEMOS ESTAR CON GOZO Y ALEGRES, PORQUE NUESTRO GALARDÓN (Premio que se concede por
méritos", es recompensa, compensación) y ¿cuál es la recompensa que Dios ofrece a los cristianos?
Dios promete dar vida eterna EN EL CIELO a quien le busque a Él de todo corazón y se arrepiente de
todos sus pecados, se bautice y sea fiel hasta la muerte.
¿Y QUÉ TAN GRANDE SERÁ ESE GALARDÓN? No lo puedo expresar con palabras ni medir con
números, pero es algo que no tiene comparación en toda la tierra, es tan GRANDE, que no tenemos
ni siquiera la forma de imaginarlo de una manera cercana.
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En Mateo 6:19-21, leemos: “19 No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el
orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; 20 sino haceos tesoros en el cielo,
donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. 21
Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón”.
¿CUÁNTAS HORAS DEDICAMOS A HACER TESOROS EN LA TIERRA, 8, 10, 12 MÁS?
¿QUÉ PASA CON LAS RIQUEZAS TERRENALES? El gobierno nos cobra impuestos, la
inflación produce que el dinero pierda valor, tenemos pérdidas inesperadas, los
ladrones roban…
¿CUÁNTO TIEMPO DEDICAMOS A HACER TESOROS EN EL CIELO?
¿PUÉDE ALGO O ALGUIEN QUITARNOS LOS TESOROS EN EL CIELO?
¿DÓNDE ESTÁ NUESTRO TESORO? EN LAS POSESIONES, EN LOS PASATIEMPOS, EN LA
CUENTA DEL BANCO, EN EL TÍTULO PEGADO EN LA PARED… ESOS TESOROS NO TIENEN
COMPARACIÓN, CON LOS TESOROS QUE PODEMOS TENER EN EL CIELO.
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En Mateo 7:13-14, leemos: 13 Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el
camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; 14 porque estrecha es la puerta, y
angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.
¿QUÉ ENTENDEMOS POR ENTRAR POR LA PUERTA ESTRECHA? Entiendo que es apartarse de lo malo,
huir cuándo caigamos en tentación, pensar en lo bueno, hacer lo bueno, y la puerta ancha es seguir la
vida de la gente del mundo, pensando y haciendo el mal, continuamente, en este mundo es más fácil
hacer lo malo que lo bueno.
La puerta estrecha, el camino angosto lleva a la vida y la vida eterna está en el cielo, lugar donde
tenemos la promesa de llegar, si somos fieles.
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En Mateo 7:21-23, leemos: “21 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos,
sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 22 Muchos me dirán en aquel día: Señor,
Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre
hicimos muchos milagros? 23 Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de
maldad”.
Podemos extraer varias ideas de estos versículos:
a) El Reino de los Cielos es real, Cristo así lo afirma, el CIELO EXISTE, no es un mito, no es una idea
ambigua.
b) Muchos creen que van a ir al cielo, pero esto no es así.
c) Los que entran al cielo, deben hacer la voluntad del Padre que está en los cielos, o sea no solo es que
existe Dios, sino que hay que hacer la VOLUNTAD DEL PADRE, implica obediencia a sus mandamientos
y fidelidad durante la vida en la tierra.
d) Muchos hacen cosas y creen que tendrán entrada al cielo, pero Dios sabe y decide quién entra al
cielo y quién no.
En Mateo 19:16-22, leemos: “16 Entonces vino uno y le dijo: Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la
vida eterna? 17 Él le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios. Mas si quieres
entrar en la vida, guarda los mandamientos. 18 Le dijo: ¿Cuáles? Y Jesús dijo: No matarás. No
adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio. 19 Honra a tu padre y a tu madre; y, Amarás a tu
prójimo como a ti mismo. 20 El joven le dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. ¿Qué más me
falta? 21 Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás
tesoro en el cielo; y ven y sígueme. 22 Oyendo el joven esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas
posesiones”.
¿Cuáles mandamientos se citan en estos pasajes:
a) No matarás.
b) No adulterarás.
c) No hurtarás.
d) No dirás falso testimonio.
e) 19 Honra a tu padre y a tu madre; y,
f) Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
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MATEO 24:36
36
Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino solo mi Padre.
LUCAS 13:23-24
24
Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán.
¿Nos esforzamos lo suficiente para entrar por la puerta angosta?
¿Cómo podemos mejorar nuestro esfuerzo, para alcanzar el objetivo de pasar por la puerta angosta?
¿A dónde nos llevará cruzar la puerta angosta? AL CIELO.
Muchas personas creen que podrán entrar y no será así, muchos creen que la entrada es automática,
otros creen que DIOS es solo AMOR y por tanto no hay castigo, otros están cegados por FALSAS
DOCTRINAS.
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LUCAS 15:7-10
7
Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y
nueve justos que no necesitan de arrepentimiento. 8 ¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde
una dracma, no enciende la lámpara, y barre la casa, y busca con diligencia hasta encontrarla? 9 Y
cuando la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas, diciendo: Gozaos conmigo, porque he encontrado
la dracma que había perdido. 10 Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un
pecador que se arrepiente.
En estos pasajes podemos inferior el gozo que se produce en el CIELO:
a) Cuando un pecador se arrepiente y entra a formar parte del cuerpo de Cristo.
b) Cuando un cristiano que se había apartado, se arrepiente y VUELVE a ingresar al cuerpo de Cristo.
JUAN 3:13
13
Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo.
Juan 3:13 dice, "Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el
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cielo".
Este versículo es algo difícil de interpretar y a menudo se malinterpreta.
Mirando el versículo en contexto, especialmente los versículos 10-12, vemos que Jesús está hablando sobre
el tema de la autoridad y la validez de Su enseñanza.
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Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes esto? 11 De cierto, de cierto te digo, que lo
que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio. 12 Si os he dicho
cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?
En el versículo 13, Jesús explica a Nicodemo, por qué solo Él está calificado para hablar de estas cosas, es
decir, porque Él es el único que ha ido alguna vez al cielo y luego regresa con conocimiento del cielo para
enseñar a la gente.
Ningún hombre, por lo tanto, puede hablar de cosas celestiales con tanta autoridad como Jesús. Para
hablar de esas cosas se requiere un íntimo conocimiento de ellas y exige que hayan sido vistas y
experimentadas como sólo lo ha hecho Jesús.
Como nadie ha ascendido al cielo y regresado, así que no hay nadie capacitado para hablar de estas cosas
sino Él que descendió del cielo. Jesús estaba diciendo que sólo Él era quien había visto al Padre, y solo Él
estaba calificado para declarar a Dios y darlo a conocer (Juan 1:18).
Juan 14:1-3 No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. 2 En la casa de mi Padre
muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. 3 Y si
me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros
también estéis.
En la casa de mi Padre muchas moradas hay: Jesús habló con absoluta confianza sobre el cielo, aquí
mencionado como la casa de su Padre.
Jesús no se preguntaba por la vida después de la muerte: él la conocía y les dijo a sus discípulos que había
habitaciones para todos en el cielo (muchas moradas).
Todos nosotros soñamos con tener una de esas moradas, en esta vida hay momentos difíciles, pero
tengamos la esperanza puesta en esas moradas y luchemos por alcanzar una de ellas.
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a) No matarás.
b) No adulterarás.
c) No hurtarás.
d) No dirás falso testimonio.
e) Honra a tu padre y a tu madre; y,
f) Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
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Romanos 8:18: 18 Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con
la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.
El tema de este versículo es que una gloria incomparable nos espera.
Esta gloria no se puede comparar con nada que haya en la tierra.
Cuando Cristo venga todo el daño, la angustia, la injusticia, la debilidad, el sufrimiento de nuestra vida
pasarán para siempre.
El Apóstol Pablo nos dice en este versículo que la intensidad de los sufrimientos que experimentamos
no es ni comparable a una gota en el océano.
Esta “gloria venidera” no solo nos va a ser revelada a nosotros, SINO EN NOSOTROS.
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2 Corintios 5:1-2: 5 Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere,
tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos. 2 Y por esto también
gemimos, deseando ser revestidos de aquella nuestra habitación celestial;
Pablo no dice: “esperamos”, tener una morada o tenemos “una expectativa” o “creemos” tener una
morada, Pablo expresó con total “certeza”, con “total seguridad” SABEMOS.
Pablo compara al cuerpo humano, con un “tabernáculo”, “morada terrestre”.
Este tabernáculo o morada terrestre, se deshace, es frágil, débil, tiende a enfermarse y termina
perdiendo la vida.
En este versículo entonces, el cuerpo terrenal, que es temporal, es comparado con el CUERPO
CELESTIAL, que es ETERNO.
Filipenses 3:20: Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al
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Señor Jesucristo;
Los hijos de Dios tenemos un permiso de residencia que nadie nos puede quitar.
Somos ciudadanos del cielo.
Nuestro hogar está en el Cielo.
El cristiano siempre debe de vivir como peregrino.
Si en nuestro corazón late más el deseo de disfrutar las cosas de este mundo que prepararnos para la
eternidad algo anda mal.
Si el tiempo libre que tenemos, lo dedicamos más a cosas para disfrutar el tiempo presente, que
invertirlo en riquezas para la eternidad, hay cosas que tenemos que cambiar.
La promesa de un nuevo cuerpo y una nueva creación, que además de ser mucho más gloriosos, serán
eternos, deben alentar nuestros corazones día a día para buscar tomar parte de esta promesa, antes de
dejarnos envolver y ser atraídos por lo que este mundo ofrece.
“NO ES UN TONTO AQUEL QUE DA LO QUE NO PUEDE RETENER PARA GANAR LO QUE NO PUEDE
PERDER”.
Colosenses 1:5 5 a causa de la esperanza que os está guardada en los cielos, de la cual ya habéis oído
por la palabra verdadera del evangelio,
Podemos perder esta esperanza sino somos fieles, sino guardamos los mandamientos, si nos
rebelamos.
Creemos esta promesa por la palabra verdadera del evangelio.
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Colosenses 3:1-4: Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo
sentado a la diestra de Dios. 2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. 3 Porque
habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. 4 Cuando Cristo, vuestra vida, se
manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.
Si, pues, habéis resucitado con Cristo: Ya que sabemos que Jesús realmente resucitó de entre los
muertos, entonces nuestra identidad con Él se hace real. Es solamente por el hecho de que
nosotros hemos resucitado con Cristo de que podemos buscar las cosas de arriba.
Debido a que habéis resucitado con Cristo, nosotros deberíamos de actuar de la misma manera que
Jesús actuó cuando Él resucitó.
Después de Su resurrección: A) Jesús dejó la tumba. Nosotros deberíamos hacer lo mismo – nosotros
ya no vivimos allí: B) Después de Su resurrección Jesús pasó Su tiempo restante estando y ministrando
a Sus discípulos. Nosotros deberíamos hacer lo mismo – vivir nuestras vidas para estar con otros y
servirles. C) Después de Su resurrección Jesús esperaba el cielo, sabiendo que Él pronto ascendería allá.
Nosotros deberíamos hacer lo mismo – reconociendo que nuestra ciudadanía está en el cielo.
Para enfatizarlo aún más, Pablo añadió la frase sentado a la diestra de Dios: “Esta frase
particularmente hace alusión al Salmo 110 (versículo: 1 y 5), enfocando su atención en el gobierno
soberano de la cual Cristo ahora ejercita.
Poned la mira en las cosas de arriba: Lo mejor de la vida Cristiana viene del fijar la mirada en las cosas
de arriba. Lo mejor de nuestra vida NO ESTÁ AQUÍ EN LA TIERRA.
“El creyente debe de ‘buscar las cosas … de arriba’ La palabra ‘buscar’ tiene un enfoque de ambición,
deseo y pasión … A fin de buscar estas cosas la mente debe estar puesta en ellas.” (Morgan)
“No todas las ‘cosas terrenales’ son malas, pero algunas si lo son. Aún aquellas cosas que en sí mismas
no causan daño se convierten en dañinas si se les permite que tomen el lugar que debiera estar
reservado para las cosas de arriba.”
Cristo, vuestra vida. Algunas veces nosotros decimos, “La música es su vida” o “El deporte es su vida” o
“Él vive por su trabajo.” Del Cristiano se debería de decir, “Jesucristo es su vida.”
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4 para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros,
Aquí tenemos una herencia que es incorruptible, lo cual QUIERE DECIR QUE ES INDESTRUCTIBLE. No
puede ser dañada de ninguna manera, por factores humanos que afectan a los bienes materiales, como
el óxido, las polillas o el fuego.
Esa herencia es inmaculada, lo cual nos indica que NO PUEDE SER MANCHADA O CONTAMINADA POR
NADA. Y nosotros no recibiremos esta herencia de forma ilegal
Además, la herencia no se marchitará. Es decir, que NO LA RECIBIREMOS PARA DESCUBRIR DESPUÉS
QUE HA PERDIDO SU VALOR como, por ejemplo, un capital en acciones que una vez tuvo un cierto valor
y después se devaluó completamente.
Y añadió el apóstol Pedro que la herencia está reservada en los cielos para vosotros. O sea, que la
herencia está guardada. Dios el Padre, Dios el Hijo, y Dios el Espíritu Santo la están cuidando para
nosotros. ¡NO PODRÍAMOS TENER UNA CAJA DE SEGURIDAD MÁS FIABLE!
Muchas herencias de diverso tipo son afectadas o disminuidas por circunstancias humanas
imprevisibles. Pero nosotros, estimado oyente, TENEMOS UNA HERENCIA QUE ES INDESTRUCTIBLE.
Nada la puede afectar. Hoy, nosotros tenemos algo que podemos esperar
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2 PEDRO 1:10-11
10
Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas
cosas, no caeréis jamás. 11 Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino
eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.
a. Tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección: ¿Cómo podemos estar seguros de que
Dios nos ha llamado y que somos elegidos? Haciendo estas cosas las que se hablaron en 1 Pedro 1:5-7
(fe, virtud, conocimiento, dominio propio, paciencia, piedad, afecto fraternal, y amor). Al ver estas
cosas en nuestras vidas, sabemos que nuestras vidas se están haciendo más como la naturaleza de
Jesús. Demuestra que estamos siendo conformados a la imagen de Su Hijo (Romanos 8:29).
I PEDRO 1:5-7
5 vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud,
conocimiento; 6 al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad;
7 a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor.
Romanos 8:29
29 Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la
imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.
b. Porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás: Al buscar estas cosas nos mantenemos sin tropiezo.
Crecimiento y progreso continuo en la vida cristiana es la manera segura de evitar el tropiezo.
c. Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro
Señor y Salvador Jesucristo: Pedro les recuerda a sus líderes de la gran recompensa de una vocación y
elección hecha firme. Entrarán al cielo de manera gloriosa.
18
2 PEDRO 3:13
13 Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia.
Este «nuevo orden» es descrito más completamente por Juan en Apoc. 21: 1-5 (5 Y el que estaba sentado
en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son
fieles y verdaderas).
De hecho, este «nuevo cielo y nueva tierra» con su «celestial ciudad «es el destino final de los redimidos!
«SEGÚN SU PROMESA:
Esperamos este «cielo nuevo y tierra nueva» debido la promesa de Dios.
¿Qué promesa? La única promesa hecha con respecto a tales cosas antes de Pedro y Juan es el que se
encuentra en Isa 65:17-19 (17 Porque he aquí que yo crearé nuevos cielos y nueva tierra; y de lo primero no
habrá memoria, ni más vendrá al pensamiento. 18 Mas os gozaréis y os alegraréis para siempre en las cosas que yo
he creado; porque he aquí que yo traigo a Jerusalén alegría, y a su pueblo gozo. 19 Y me alegraré con Jerusalén, y
me gozaré con mi pueblo; y nunca más se oirán en ella voz de lloro, ni voz de clamor.
En estos versículos de Isaías se usa un lenguaje que proporciona consuelo especial para los israelitas de
los días de Isaías.
Si Pedro alude a las promesas de Dios a través de Isaías, hay una implicación importante.
Isaías no solo predijo eventos relacionados con la primera venida.
Isaías también predijo eventos relacionados con la segunda venida.
En cualquier caso, ciertamente tenemos la promesa de Pedro y Juan de los cielos nuevos y tierra nueva
como se encuentran en el Nuevo Testamento.
En este mundo en el cual usted y yo vivimos, no predomina la justicia; parece que ésta no se siente como
en casa en esta tierra. Pero la justicia habitará en la nueva tierra y en los nuevos cielos.
19
I PEDRO 1:4
4
para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros,
10
Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo
estas cosas, no caeréis jamás. 11 Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en
el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.
13 Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la
justicia.
20
Apocalipsis 21:4
4
Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor,
ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.
"Enjugará" - Esta frase pone de manifiesto la compasión y la ternura del Señor. La historia de la raza
humana está llena de miseria, dolor, muerte, hambre, lágrimas, conflictos y sinsabores; pero todo eso
estará ausente en el cielo. "El antiguo orden con sus desconsuelos y sus pesares cederá paso a un
nuevo orden de bendiciones y de felicidad eterna."
"muerte" - Serán eliminados cinco aspectos trágicos de la vida; el más temible de todo debe ser la
muerte.
En el cielo no habrá: necrología (anuncio de la muerte de una persona), ni cementerios, ni lápidas, ni
coronas fúnebres, ni funerales.
En la eternidad tendremos un gozo que jamás terminará, y ya no habrá más muerte, dolor, llanto, dolor
o cualquier pena.
En este mundo pasamos muchas dificultades y adversidades, pero debemos comprender que un día
todo esto quedará en el olvido ya que Dios enjugará todas nuestras lágrimas y nuestro gozo será
completo.
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22
MATEO 5:45, 48
45
para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y
que hace llover sobre justos e injustos. 48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los
cielos es perfecto.
MATEO 7:21
21
No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi
Padre que está en los cielos.
I Tesalonicenses 4:17
17
Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las
nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.