Las Cetonas.
Una cetona es un compuesto orgánico que tiene un grupo funcional carbonilo unido a dos
átomos de carbono, a diferencia de un aldehído, en el que el grupo carbonilo se une a al
menos un átomo de hidrógeno.1 Cuando el grupo funcional carbonilo es el de mayor
relevancia en dicho compuesto orgánico, las cetonas se nombran agregando el sufijo -ona
al hidrocarburo del cual provienen (hexano, hexanona; heptano, heptanona; etc.). También
se puede nombrar posponiendo cetona a los radicales a los cuales está unido (por ejemplo:
metilfenil cetona). Cuando el grupo carbonilo no es el grupo prioritario, se utiliza el prefijo
oxo- (ejemplo: 2-oxopropanal).
Clasificación
ºCetonas alifáticas ºCetonas mixtas
ºCetonas aromáticas
Propiedades Químicas:
Al hallarse el grupo carbonilo en un carbono secundario son menos
reactivas que los aldehídos.
Solo pueden ser oxidadas por oxidantes fuertes como el
permanganato de potasio, dando como productos dos ácidos con
menor número de átomos de carbono.
Por reducción dan alcoholes secundarios.
No reaccionan con el reactivo de Tollens para dar el espejo de plata
como los aldehídos, lo que se utiliza para diferenciarlos.
Tampoco reaccionan con los reactivos de Fehling y Schiff.
Usos:
En la industria se observan muchas veces las cetonas en
los perfumes y pinturas, tomando papeles de estabilizantes
y preservativos que evitan que otros componentes de la
mezcla se degraden; también tienen un amplio espectro
como solventes en aquellas industrias que fabrican
explosivos, pinturas y textiles, además de la farmacéutica.
La acetona (la cetona más pequeña y sencilla) es un
solvente muy reconocido mundialmente, y es utilizado como
removedor de pintura y thinner.
En la naturaleza las cetonas pueden aparecer como
azúcares, llamadas cetosas. Las cetosas son monosacáridos
que contienen una cetona por molécula. La cetosa más
conocida es la fructosa, la azúcar encontrada en las frutas y
la miel.