Medellín, Antioquia (14/06/2013)
Señor:
JUEZ REPARTO.
E. S. D.
Asunto: ACCIÓN DE TUTELA
Accionante: Fabián Andrés mesa valdes.
Accionado: Coomeva E.P.S.
Derechos Vulnerados: Derecho a la vida y a morir dignamente
Yo, Fabián Andrés mesa valdes, identificado (a) con la cédula de ciudadanía 1000652761 de
puerto Berrio, Antioquia, acudo a su Despacho en ejercicio de la ACCIÓN DE TUTELA
consagrado en el Art. 86 de la Constitución Política en contra de Coomeva E.P.S., por cuanto
esta entidad vulneró mi derecho fundamental a la vida y a morir dignamente consagrados en
los artículos 11 de la Constitución Política de Colombia, respectivamente. Lo anterior lo
fundamento en los siguientes:
HECHOS
• El 14 de julio de 2013 el señor Fabián interpuso acción de tutela contra Coomeva
EPS, en procura de la protección de sus derechos fundamentales a la vida y morir
dignamente (Art. 11 C.P.), los cuales estivo vulnerados por la EPS Coomeva.
Fundamento su demanda en los siguientes hechos:
• En su escrito de tutela, el peticionario sostuvo que padece una enfermedad terminal
que compromete gravemente sus funciones vitales. En el año 2008 la Clínica el
Rosario dictaminó que padecía cáncer de vejiga.
• Mediante una tomografía realizada en febrero de 2012, la Clínica el Rosario concluyo
que la enfermedad había hecho progresión hacia los pulmones y recto. En
consecuencia, su médico tratante dispuso que el paciente debía recibir varios ciclos de
quimioterapia.
• Pese a ello, el 23 de febrero de 2012 el accionante manifestó su voluntad de no recibir
más ciclos pues su tratamiento le causaba “intensa astenia, náuseas y vomito” todos
ellos efectos secundarios que le impedían desarrollar sus actividades cotidianas sin
ayudas de alguien.
• Fue así́ como en los meses posteriores, el señor Fabián fue hospitalizado por presentar
“cuadro de obstrucción intestinal”, necesitar apoyo para su cuidado, padecer dolor
abdominal severo, entre otros. El 4 de junio de 2013, un médico oncólogo de la
Clínica el Rosario dejó constancia de que el cáncer que padecía el paciente, quien
para ese momento había perdido trece 13 kilogramos de peso, no solo se encontraba
en “franca progresión”, sino que además había deteriorado su estado funcional y
calidad de vida. En consecuencia, el especialista ordenó suministrarle el “mejor
cuidado de soporte por cuidados paliativos”.
• Ante estas circunstancias, en varias oportunidades le solicitó al médico especialista
Dr. Johnny alexander Alvares Ospina que le practicara el procedimiento de
“eutanasia”, no obstante, el médico “verbalmente me expresa que dicho pedido de
morir dignamente a través de la eutanasia es un homicidio que no puede consentir”.
o
• Así́, con fundamento en lo expuesto y alegando para el efecto la decisión adoptada
por la Corte Constitucional en la sentencia C-239 de 1997, el actor solicitó ante el
juez de tutela amparar su derecho a la vida digna y, en consecuencia, ordenar a
Coomeva E.P.S. adelantar las gestiones medicas necesarias para acoger su deseo de
no continuar padeciendo los insoportables dolores que le produce una enfermedad
que se encuentra en fase terminal, lo que en su criterio es incompatible con su
concepto de vida digna.
• De este modo, pidió́ al juez tutelar su derecho fundamental a la vida digna y por tanto,
determinar en la sentencia la fecha y hora para “morir dignamente y de manera
tranquila a través de la eutanasia”.
FUNDAMENTOS DE DERECHO
Fabián Andrés mesa valdes, presidente, intervino en el proceso de la referencia. En primer lugar, sostuvo
que la única reglamentación que existe relacionada con la eutanasia es la Sentencia C-239 de 1997.
Indicó que a pesar de que se han presentado varias iniciativas al Congreso, ninguna ha tenido éxito. Ello
quiere decir que aún no existe una ley estatutaria que determine cuáles son los parámetros para
adelantar esos procedimientos, ni guías o directrices que oriente a los médicos de nuestro país.
Igualmente, no tenemos información de que exista, en las sociedades científicas ni en las instituciones
asistenciales u otro prestador de servicios de salud, un protocolo médico ni un estándar similar relativo a
los detalles técnicos del acto eutanásico, aunque por su preparación científica es de suponerse que el
médico conoce los medicamentos capaces de producir sedación profunda e hipnosis, así como
interrupción rápida de la actividad cardiaca.
Las discusiones acerca de si se debía despenalizar la eutanasia se dieron en Colombia con mayor
intensidad en la década de los años noventa la corte, luego de una demanda ciudadana de
inconstitucionalidad a través de la Sentencia C239 de 1997 decidió la asequibilidad de la norma acusada
en aquella ocasión no solo sostuvo que la eutanasia y otras prácticas médicas como las reseñadas en el
capítulo anterior bajo determinadas condiciones, no son delito, sino que también reconoció que el
derecho a morir dignamente tiene la categoría de fundamental al ser los efectos de esa decisión serían
especiales de igual manera fijó algunos criterios para que el legislador reglamentara ese derecho y
estableciera pautas, criterios, procedimientos, etc.
En virtud a o consagrado en el artículo 86 de la Constitución Política de Colombia, “Toda
persona tendrá acción e tutela para reclamar ante los jueces, en todo momento y lugar, mediante
un procedimiento preferente y sumario, por sí misma o por quien actúe a su nombre, la
protección inmediata de sus derechos constitucionales fundamentales, cuando quiera que éstos
resulten vulnerados o amenazados por la acción o la omisión de cualquier autoridad pública”.
FRENTE AL DERECHO VULNERADO O AMENAZADO
El señor Fabián Andrés Mesa valdes quiere hacer una sentencia C239 de 1997 a respeto de su vida
como ser vivo y el señor Fabian Andrés Mesa Valdés está cumpliendo en todos los requisitos para que le
hagan una eutanasia que son: solo se practica a las personas que tengan una enfermedad
terminal con solo seis meses de esperanza de vida. Deben padecer un dolor insufrible, con una
deterioración física irreversible, pero con la capacidad mental de tomar una decisión informada.
En resumen, quiere que le acetan la eutanasia para poder irse en paz de este planeta, pero la Coomeva
E.P.S no lo quiere dejar hacer la eutanasia, como en el caso de Yolanda Chaparro, Ovidio Gonzales, Olga
Orrego y Víctor Escobar etc.
En resumen, que la Coomeva E.P.S no quiere dejar al señor Fabián Andrés Mesa valdes hacer la
eutanasia porque tiene aún una esperanza de vida para poder sálvalo, pero si el señor Fabián Andrés
Mesa valdes ya ha perdido toda la fe que tenía y ya no puede aguantar más tiempo, ya el señor Fabián
Andrés Mesa valdes puede usar su derecho de la eutanasia como debe de ser.
De lo anterior se colige que existe un fundamento legal y constitucional para proteger mi derecho
fundamental de petición y al trabajo, más aún cuando a través de éste se propende por la
protección del bien común.
En virtud de lo anterior solicito respetuosamente se me concedan las siguientes:
PRETENSIONES:
Se proteja mi derecho fundamental a la vida y morir dignamente, consagrado en el
artículo 11 de la Constitución Política.
Que, en tal virtud, se ordene a Coomeva E.P.S, permitirme morir dignamente y de manera
tranquila a través de la eutanasia de manera efectiva.
JURAMENTO.
Bajo la gravedad de juramento manifiesto que no he promovido acción de tutela alguna por los
mismos hechos y para ante otra autoridad judicial.
PRUEBAS.
Téngase como pruebas las que a continuación anexo: Los documentos médicos dictaminan el
impedimento para hacer mis quehaceres debido a los efectos secundarios de las quimioterapias,
que al igual también me impiden vivir dignamente.
Anexo también los documentos que la E.P.S me proporciono dejándome en claro, la evidente
negativa a mi propuesta de la eutanasia, de igual forma tengo como sustento la negativa del
medico para realizar el proceso de eutanasia, alegando que este mismo es un “homicidio que no
puede consentir”
NOTIFICACIONES
Accionante: 3018463946
Accionada: [email protected]
Atentamente,
Nombre: Fabián Andrés mesa valdes
C.C. 1000652761
Firma: Fabian Andrés