Vanessa Matos Rodríguez
Como Desatar las Bendiciones Retenidas
Bases bíblicas: Mateo 10:40-42, Efesios 6:2-3, 2 Reyes: 4 8-37,
1 Pedro 3: 1-7, 1 Reyes 17
Nueva Versión Internacional
Mateo 10:40-42: 40» Quien los recibe a ustedes me recibe a mí; y quien me recibe a mí
recibe al que me envió.
41 Cualquiera que recibe a un profeta por tratarse de un profeta recibirá recompensa de
profeta; y el que recibe a un justo por tratarse de un justo recibirá recompensa de justo.
42 Y quien dé siquiera un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños por tratarse de
uno de mis discípulos, les aseguro que no perderá su recompensa.
¿Cómo es esto que recibiré honra de profeta? Estos versículos nos enseñan que la
honra es igual a bendición. La honra siempre nos trae una recompensa pero está
directamente relacionada con quien colocamos la honra. Para Dios no hay nada
difícil ni imposible y si le creemos a Él para nosotros tampoco hay imposibles.
Ahora bien, la bendición de Dios es siempre por causa de su propósito y Él nos ha
prometido que llenara de bendiciones a todos los que aman a Cristo.
¿Qué es bendición? Es ser empoderado para para prosperar, por encima de toda
imposibilidad. Cuando Dios bendice, en el mundo espiritual, se desata una orden
para que la persona bendecida prospere y donde quiera que vayan la gloria de Dios
y las bendiciones lo alcancen.
¿Qué es honrar a Dios? Es darle gloria por quien es El, es reconocer su majestad, su
señorío, la honra a Dios se origina en nuestros corazones y se refiere al valor que
cada uno de nosotros le damos a nuestro gran Dios.
Y ¿Que significa que Dios nos honra a nosotros? Él nos honra con sus bendiciones,
con sus recompensas y favores inmerecidos para cada uno de nosotros, con su
misericordia para nuestras vidas.
¿Qué Dios quiere? Dios quiere que lo honremos a Él primero, pero Él no quiere que
lo honremos solamente de labios, sino con nuestras acciones, con un estilo de vida
que refleje verdaderamente lo que hay en nuestro corazón hacia él. (Mateo 15:8)
Efesios 6: 2-3
6 2 «Honra a tu padre y a tu madre». Ese es el primer mandamiento que contiene una
promesa: 3 si honras a tu padre y a tu madre, «te irá bien y tendrás una larga vida en la
tierra».
Estos versículos son el librito de instrucciones para los hijos, por cierto, es el primer
mandamiento con promesa. Dios nos da un mandato de honrar a los padres y a las
madres, no es una sugerencia. Dios es fiel y nos promete una vida prospera y larga
si cumplimos diligentemente este mandato de honra.
2 Reyes 4:8-9
8
Cierto día, Eliseo fue a la ciudad de Sunem y una mujer rica que vivía allí le insistió que
fuera a comer a su casa. Después, cada vez que él pasaba por allí, se detenía en esa casa
para comer algo.9 Entonces la mujer le dijo a su esposo: «Estoy segura de que este hombre
que pasa por aquí de vez en cuando es un santo hombre de Dios. 10 Construyamos un
pequeño cuarto en el techo para él y pongámosle una cama, una mesa, una silla y una
lámpara. Así tendrá un lugar dónde quedarse cada vez que pase por aquí».
El libro de Reyes nos habla de la Mujer Sunamita que por seguir lo que el profeta
Eliseo le decía recibió grandes recompensas. Una de ellas fue que su matriz era
estéril y logró concebir un hijo, pero siempre que Dios a destinado algo para
nuestras vidas el infierno se levanta en contra y en este caso, mató al hijo de la
mujer sunamita, pero luego, Dios mismo se llevó la Gloria cuando le dio
resurrección a ese hijo.
También hay una mujer en 1 Reyes 17, la Viuda de Sarepta, que su fe también
produjo un milagro sobrenatural. Ella de donde no tenía le dio una ofrenda al
profeta Elías y Dios recompenso a esa viuda con sobreabundancia. Esta viuda vivía
endeudada, pero como ella corrió a buscar ayuda en Eliseo, como él estaba con
Dios, Dios la honró cancelando todas sus deudas e hizo que sus vasijas se llenaran
de aceite y se multiplicó al punto que le sobreabundo para vivir toda su vida.
Lo que les desató las bendiciones a estas dos viudas fue que se les revelo el poder
de la honra y autoridad. Dios quiere que se nos revele que la honra trae
recompensas de sobreabundancia.
¿Qué es la sobreabundancia? La sobreabundancia es andar sobrados, tener una
vida rica y permanente. Dios quiere que andemos sobrados no en escasez ni
apretados. Esto es otra promesa que El pastor de Pastores nos da en su Palabra
esos son sus anhelos para nosotros. Si nos alineamos a ese deseo veremos el
cumplimiento de la misma.
¿Sabes cuál es el problema de los cristianos? Que el infierno y las huestes
reconocen la autoridad mejor que nosotros. Tenemos que creer las palabras de
Jesús y aplicarnos estas palabras en cada área de nuestras vidas. Hay dos
propósitos en nuestra vida: el del enemigo y el de Dios, el del enemigo es hurtar
matar y destruir, pero Dios también tiene un objetivo y ese es que tengamos vida y
que la tengamos en abundancia. Muchas veces el enemigo cumple sus propósitos y
sus objetivos, pero El señor vino para que tengamos vida en sobreabundancia.
Tengo claro que si hemos sido diligentes en temporadas previas en honrar a los
padres, a los justos, a los discípulos y a los profetas veremos una respuesta de Dios
y recibiremos nuestra recompensa sobrenatural por saber honrar y ser obedientes
a cada consejo.
La honra no es algo que hacemos porque los demás lo merezcan, sino que Dios
quiere que honremos por causa de nosotros mismos, puesto que la persona más
favorecida es quien honra, no quien recibe la honra.
Es algo tan irónico que en su propia tierra es donde menos honra tiene un profeta.
Si Dios coloca a alguna persona en autoridad como, por ejemplo, los profetas, son
personas que nunca le pidieron el título de Profetas, pero aun así Dios los escogió y
los estableció en autoridad tenemos que respetar y obedecer cualquier autoridad
que sea legitima. Tenemos que cumplir con las leyes que Dios estableció y también
mostrar respeto a quienes las hacen cumplir.
Cuando tenemos claro el principio de honra y autoridad Dios nos da la llave, eso es
cuando cumplimos sus mandamientos, para abrir las compuertas del cielo donde se
retienen todas las bendiciones generosas que Él nos tiene preparadas de ante
mano. Estamos para dar bendición y recibir bendición.
Esto ministro a mi vida de manera especial pues me hizo recordar que Dios es fiel y
me honrara y recompensara con sobreabundancia por todo lo que he hecho con
una seriedad y nivel de obediencia admirable para Él.
Gracias a Dios por lo que hemos vivido, pero los tiempos que vienen son mejores.
Depende de nosotros hay que avivar el fuego del altar. Es tiempo de Dios….
Que viva la honra….