'Caso Madoff': diez años de una sentencia histórica
En junio de 2009, el juez Denny Chin impuso la condena máxima de 150 años de cárcel al
responsable de una estafa piramidal de 57.180 millones de euros que dejó 27.300 víctimas.
El 10 de diciembre de 2008, Bernie Madoff confesó a sus dos hijos que la pirámide de
beneficios que había construido durante más de dos décadas se había desplomado. Un día
después, entraba en la cárcel para salir seis meses más tarde por última vez con destino al
tribunal de Nueva York donde escucharía su condena: 150 años de prisión.
Hace una década, de las heridas abiertas por la Gran Recesión aún emanaba litros de
sangre y el juez Denny Chin fue implacable. El magistrado condenó a Madoff, que entonces
tenía 71 años, a pasar el resto de su vida encerrado por 11 delitos como blanqueo de
dinero, perjurio y robo.
La mayor estafa de la historia, de la que Madoff se declaró culpable, quedó resumida en un
agujero de casi 65.000 millones de dólares (57.180 millones de euros) y en 4.800 cuentas
que afectaban a 27.300 clientes de 122 países, desde grandes entidades a aseguradoras,
bancos, famosos, asociaciones sin ánimo de lucro e inversores particulares, que cayeron en
la indigencia al perder de golpe todos sus ahorros.
Tras mostrarse asombrado por la magnitud del fraude, que calificó de "sin precedentes", el
juez Chin dictó la pena máxima posible, que se convirtió en una de la mayores sentencias
por delitos económicos impuestas hasta entonces, muy por delante de los 25 años a los que
fue condenado Bernard Ebbers en el año 2005 por la quiebra de la empresa WorldCom. El
récord sigue en manos de Sholam Weiss, sentenciado en el año 2000 a 845 años por un
delito de fraude vinculado al colapso de la aseguradora National Heritage Life.
Madoff llevó al extremo el esquema Ponzi (la estafa piramidal que debe su nombre a Carlo
Ponzi, artífice del fraude en los años 20). Su firma, Bernard L. Madoff Investment Securities,
fue creada en 1960 y prometía altos retornos, pero el dinero dejó de proceder con los años
de operaciones de inversión y los reembolsos se conseguían sólo gracias a las cantidades
que aportaban los nuevos clientes. Con la crisis financiera y bursátil de 2008, la trama se
vino irremediablemente abajo.
El agujero de casi 65.000 millones de dólares se divide entre 17.500 millones de dólares de
pérdidas reales y el resto, por los beneficios prometidos. Irving Picard y David Sheehan, los
dos abogados que dirigen la quiebra de la compañía de Madoff, han recuperado ya 13.300
millones de dólares.
Madoff fue un día un hombre ovacionado en Wall Street, con una vida lujosa y propiedades
en Manhattan, Los Hamptons y Florida. Hoy, es el número 61727-054 de la Agencia Federal
de Prisiones de Estados Unidos.