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Propios del Triduo Pascual

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PROPIOS DEL

TRIDUO PASCUAL

SEGÚN EL MISAL ROMANO TRADICIONAL


ANTERIOR A LAS REFORMAS DEL AÑO 1955

k
Jueves Santo, de la Cena del Señor
Viernes Santo, Misa de los Presantificados
Sábado Santo, Vigilia Pascual
JUEVES SANTO
DE LA C ENA DEL S EÑOR
Feria privilegiada

INTROITO Gal. 6, 14 DE RODILLAS


OS autem gloriári opórtet in Cru- OSOTROS debemos gloriarnos en la

N ce Dómini nostri Jesu Christi: in


quo est salus, vita et resurréctio N cruz de Nuestro Señor Jesucristo, en el
cual está nuestra salud, vida y resurre-
nostra: per quem salváti et liberáti sumus cción, por quien hemos sido salvados y liberados.
Sal. 66, 2
℣. Deus misereátur nostri, et benedícat no- ℣. Apiádese Dios de nosotros y bendíganos, ilu-
bis: illúminet vultum suum super nos, et mine su rostro sobre nosotros y compadézcanos.
misereátur nostri.
Nos autem… Nosotros…
El coro entona el Kyrie. DE PIE
Se canta el Gloria, mientras suenan las campanas. Las mismas y el órgano no vuelven a sonar
hasta el la Vigilia Pascual. En algunos lugares, las campanas son reemplazadas por matracas.

1
℣. Dóminus vobíscum. ℣. El Señor esté con vosotros. DE PIE
℟. Et cum spíritu tuo. ℟. Y con tu espíritu.
Oremus ORACIÓN Oremos

D D
eus, a quo et Judas reátus sui pœ- ios, de quien Judas recibió la pena de
nam, et confessiónis suæ latro su pecado y el ladrón el premio de su
præmium sumpsit, concéde nobis confesión; haznos sentir el efecto de tu
tuæ propitiatiónis efféctum: ut, sicut in pa- misericordia, para que, así como Jesucristo
ssióne sua Jesus Christus, Dóminus noster, nuestro Señor en su pasión dio a entrambos su
diversa utrísque íntulit stipéndia meritó- merecido, así también, destruido en nosotros el
rum; ita nobis, abláto vetustátis erróre, re- error del hombre viejo, nos conceda la gracia de
surrectiónis suæ grátiam largiátur: Qui te- resucitar gloriosamente con él; que vive y reina
cum vivit et regnat… contigo
℟. Amen. ℟. Amén.

EPISTOLA
Lectura de la primera epístola del Apóstol San Pablo a los Corintios SENTADOS
I Cor. 11, 20-32

H
ermanos: cuando os reunís en un mismo lugar, no es para comer la Cena del Se-
ñor, porque cada cual, al comenzar la cena, toma primero sus propias provisio-
nes, y sucede que uno tiene hambre mientras otro está ebrio. ¿Acaso no tenéis
casas para comer y beber? ¿O es que despreciáis la Iglesia de Dios, y avergonzáis a los que
nada tienen? ¿Qué os diré? ¿He de alabaros? En esto no alabo. Porque yo he recibido del
Señor lo que también he transmitido a vosotros: que el Señor Jesús la misma noche en
que fue entregado, tomó pan; y habiendo dado gracias, lo partió y dijo: “Este es mi cuerpo,
el (entregado) por vosotros. Esto haced en memoria mía”. Y de la misma manera (tomó)
el cáliz, después de cenar, y dijo: “Este cáliz es la Nueva Alianza en mi sangre; esto haced
cuantas veces bebáis, para memoria de Mí”. Porque cuantas veces comáis este pan y bebáis
el cáliz, anunciad la muerte del Señor hasta que Él venga. De modo que quien comiere el
pan o bebiere el cáliz del Señor indignamente, será reo del cuerpo y de la sangre del Señor.
Pero pruébese cada uno a sí mismo, y así coma del pan y beba del cáliz; porque el que come
y bebe, no haciendo distinción del Cuerpo (del Señor), come y bebe su propia condena-
ción. Por esto hay entre vosotros muchos débiles y enfermos, y muchos que mueren. Si
nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados. Mas siendo juzgados por el
Señor, somos corregidos para no ser condenados con el mundo.
℟. Deo gratias. ℟. Demos gracias a Dios
2
GRADUAL Fil. 2, 8-9

C C
HRISTUS factus est pro nobis RISTO, por nosotros, se hizo obedien-
obœ́diens usque ad mortem, te incluso hasta la muerte, y una
mortem autem crucis. muerte de Cruz.
℣. Propter quod et Deus exaltávit illum: et ℣. Por eso Dios lo levantó sobre todo, y le dio el
dedit illi nomen, quod est super omne no- nombre que está sobre todo nombre.
men.

EVANGELIO
✠ Continuación del Santo Evangelio según San Juan DE PIE
-Jn. 13, 1-152

A
ntes de la fiesta de Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora para que pa-
sase de este mundo al Padre, como amaba a los suyos, los que estaban en el mun-
do, los amó hasta el fin. Y mientras cenaban, cuando el diablo había ya puesto
en el corazón de Judas, el Iscariote, hijo de Simón, el entregarlo, sabiendo que su Padre
todo se lo había dado a Él en las manos, que había venido de Dios y que a Dios volvía, se
levantó de la mesa, se quitó sus vestidos, y se ciñó un lienzo. Luego, habiendo echado
agua en un lebrillo, se puso a lavar los pies de sus discípulos y a enjugarlos con el lienzo
con que estaba ceñido. Llegando a Simón Pedro, éste le dijo: “Señor, ¿Tú lavarme a mí los
pies?” Jesús le respondió: “Lo que Yo hago, no puedes comprenderlo ahora, pero lo com-
prenderás después.” Pedro le dijo: “No, jamás me lavarás Tú los pies.” Jesús le respondió.
“Si Yo no te lavo, no tendrás nada de común conmigo.” Simón Pedro le dijo: “Entonces,
Señor, no solamente los pies, sino también las manos y la cabeza.” Jesús le dijo: “Quien
está bañado, no necesita lavarse [más que los pies], porque está todo limpio. Y vosotros
estáis limpios, pero no todos.” Él sabía, en efecto, quién lo iba a entregar; por eso dijo:
“No todos estáis limpios.” Después de lavarles los pies, tomó sus vestidos, se puso de nue-
vo a la mesa y les dijo: “¿Comprendéis lo que os he hecho? Vosotros me decís: «Maestro»
y «Señor», y decís bien, porque lo soy. Si, pues, Yo, el Señor y el Maestro, os he lavado los
pies, vosotros también debéis unos a otros lavaros los pies, porque os he dado el ejemplo,
para que hagáis como Yo os he hecho.
℟. Laus tibi Christe. ℟. Alabanza a Ti, Cristo

Durante la Homilía, SENTADOS


Se dice Credo. DE PIE

3
OFERTORIO Sal. 117, 16-17 SENTADOS

D L
ÉXTERA Dómini fecit virtútem, A DIESTRA del Señor es poderosa, la
déxtera Dómini exaltávit me: non diestra del Señor me ha exaltado: no
móriar, sed vivam, et narrábo ópe- moriré, viviré, y narraré las obras del Se-
ra Dómini. ñor.

SECRETA

I T
pse tibi, quǽsumus, Dómine sancte, Pa- e suplicamos, Padre todopoderoso, Se-
ter omnípotens, ætérne Deus, sacrifíci- ñor santo, Dios eterno, que te haga
um nostrum reddat accéptum, qui discí- acepto nuestro sacrificio el mismo Jesu-
pulis suis in sui commemoratiónem hoc fíe- cristo tu Hijo, Señor nuestro, que en este día
ri hodiérna traditióne monstrávit, Jesus mandó a sus discípulos hacerlo en memoria su-
Christus, Fílius tuus, Dóminus noster: Qui ya; Él que vive y reina.
tecum…

PREFACIO DE LA SANTA CRUZ DE PIE


℣. …per ómnia sǽcula sæculórum. ℣. … por todos los siglos de los siglos.
℟. Amen. ℟. Amén
℣. Dóminus vobíscum. ℣. El Señor esté con vosotros.
℟. Et cum spíritu tuo. ℟. Y con tu espíritu.
℣. Sursum corda. ℣. Arriba los corazones.
℟. Habémus ad Dóminum. ℟. Así están hacia el Señor.
℣. Grátias agámus Dómino, Deo nostro. ℣. Demos gracias al Señor, Dios nuestro.
℟. Dignum et justum est. ℟. Es digno y justo.

V V
ere dignum et justum est, æquum erdaderamente es digno y justo, equi-
et salutáre, nos tibi semper et ubí- tativo y saludable que en todo tiempo
que grátias ágere: Dómine sancte, y lugar te demos gracias, Señor, Padre
Pater omnípotens, ætérne Deus: Qui salú- Santo, Todopoderoso Eterno Dios. Que pusis-
tem humáni géneris in ligno Crucis consti- tes la salvación del género humano en el árbol
tuísti: ut, unde mors oriebátur, inde vita re- de la Cruz, para que de donde salió la muerte,
súrgeret: et, qui in ligno vincébat, in ligno de allí renaciese la vida; y el que en un árbol
quoque vincerétur: per Christum, Dómi- venció, también en un árbol fuese vencido por
num nostrum. Per quem majestátem tuam Cristo nuestro Señor. Por quien alaban tu Ma-
laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tre- jestad los ángeles, la adoran las Dominaciones
munt Potestátes. Cæli cælorúmque Virtú- y la temen las Potestades. Los Cielos y las Vir-

4
tes ac beáta Séraphim sócia exsultatióne tudes de los cielos y los bienaventurados Serafi-
concélebrant. Cum quibus et nostras voces nes la celebran con común exultación. Con los
ut admítti júbeas, deprecámur, súpplici con- cuales te rogamos admitas también nuestras
fessióne dicéntes: voces que cantan en humilde confesión:

Se entona el Sanctus. DE RODILLAS


Comienza el Canon de la Misa. En el mismo se rezan el Communicántes y el Hanc ígitur
propios del día.

COMMUNICANTES

C U
ommunicántes et diem sacratíssimum nidos en una misma comunión y cele-
celebrántes, quo Dóminus noster Je- brando el día santísimo en el cual nuestro
sus Christus pro nobis est tráditus: sed et Señor Jesucristo fue entregado por nosotros; y
memóriam venerántes, in primis gloriósæ venerando la memoria, en primer lugar, de la
semper Vírginis Maríæ, Genetrícis ejús- gloria Virgen María, Madre del mismo Jesu-
dem Dei et Dómini nostri Jesu Christi… cristo, Dios y Señor nuestro…

HANC ÍGITUR

H
anc ígitur oblatiónem servitútis nos-
A
sí, pues, Señor, esta ofrenda de tus siervos
træ, sed et cunctæ famíliæ tuæ, quam y de todo tu pueblo, que te ofrecemos para
tibi offérimus ob diem, in qua Dóminus honrar el día en el cual Nuestro Señor Jesucris-
noster Jesus Christus trádidit discípulis su- to encargó a sus discípulos celebrar los miste-
is Córporis et Sánguinis sui mystéria cele- rios de su Cuerpo y Sangre, Te suplicamos que
bránda: quǽsumus, Dómine, ut placátus la recibas aplacado…
accípias…
QUI PRIDIE

E
l cual, la víspera de la Pasión que sufrió
Q ui prídie, quam pro nostra omniúm-
que salúte paterétur, hoc est hódie, ac- por nuestra salvación y la de todo el mun-
cépit panem do, es decir, hoy mismo, tomó pan…

Hoy el Sacerdote consagra DOS HOSTIAS, de las cuales consume una, reservando la otra
para mañana, día en que no se consagra el pan ni el vino.
Antes de purificarse los dedos, pone la Hostia que se reserva DENTRO DE OTRO CÁLIZ,
que el diacono, o el mismo sacerdote cubre con una hijuela y una patena puesta boca abajo,
cubriendo todo esto con un velo blanco atado con una cinta de seda. Así preparado el cáliz con la
hostia reservada, se lo deja en el medio del altar. Luego se da la comunión.

5
COMUNIÓN Jn. 13, 12-13. 15

D E
ÓMINUS Jesus, postquam cœná- L SEÑOR Jesús, después de haber ce-
vit cum discípulis suis, lavit pedes nado con sus discípulos, les lavó los pies,
eórum, et ait illis: Scitis, quid féce- y les dijo: ¿Sábeis lo que con vosotros he
rim vobis ego, Dóminus et Magíster? Ex- hecho yo, el Señor y el Maestro? Ejemplo os he
emplum dedi vobis, ut et vos ita faciátis. dado para que vosotros lo hagáis.

POST COMUNIÓN DE PIE


℣. Dóminus vobíscum. ℣. El Señor esté con vosotros.
℟. Et cum spíritu tuo. ℟. Y con tu espíritu.
Orémus. Oremos.

R A
efécti vitálibus aliméntis, quǽsu- limentados con el manjar de vida te
mus, Dómine, Deus noster: ut, rogamos, Señor Dios nuestro que con-
quod témpore nostræ mortalitátis sigamos por tu gracia en la gloria lo
exséquimur, immortalitátis tuæ múnere que celebramos en nuestra vida mortal. Por
consequámur. Per Dóminum Nostrum… nuestro Señor Jesucristo…
℟. Amen. ℟. Amén.

PROCESIÓN
Concluido el Último Evangelio, el sacerdote se saca la casulla y el manípulo, se reviste con
la capa pluvial, inciensa el cáliz que contiene la sagrada Hostia; luego se va en procesión al Mo-
numento, preparado en el interior de la iglesia. Durante la procesión se entona el Himno Pange
lingua:

PANGE LÍNGUA

P C
ange língua, gloriósi anta, lengua, el misterio
Córporis mystérium, del cuerpo glorioso
Sanguinísque pretiósi, y de la sangre preciosa
Quem in mundi prétium que el Rey de las naciones,
Fructus ventris generósi fruto de un vientre generoso,
Rex effúdit géntium. derramó como rescate del mundo.
Nobis datus, nobis natus Nos fue dado, nos nació
Ex intácta Vírgine, de una Virgen sin mancilla;
Et in mundo conversátus, y después de pasar su vida en el mundo,
Sparso verbi sémine. terminó el tiempo de su destierro

6
Sui moras incolátus. una vez esparcida la semilla de su palabra,
Miro clausit órdine. dando una admirable disposición.
In suprémæ nocte cœnæ En la noche de la última cena,
Recúmbens cum frátribus, recostado a la mesa con los hermanos,
Observáta lege plene después de observar plenamente la ley
Cibis in legálibus, sobre la comida legal,
Cibum turbæ duodénæ se da con sus propias manos
Se dat suis mánibus. como alimento para los Doce.
Verbum caro, panem verum El Verbo hecho carne convierte con su palabra
Verbo carnem éfficit; el pan verdadero con su carne,
Fitque sanguis Christi merum: y el vino puro se convierte en la sangre de Cristo.
Et si sensus déficit, Y aunque fallan los sentidos,
Ad firmándum cor sincérum basta la sola fe para confirmar
Sola fides súfficit. al corazón recto en esa verdad.

Llegada la procesión al Monumento y colocado el Caliz con el Santisimo en el mismo, una vez
arrodillado el sacerdote, se termina el Pange lingua mientras se inciensa:

Tantum ergo Sacraméntum Tan augusto Sacramento


Venerémur cérnui: veneremos, pues, inclinados
Et antíquum documéntum y la antigua figura
Novo cedat ritui: ceda el puesto al nuevo rito;
Præstet fides supplémentum la fe supla la incapacidad
Sénsuum deféctui. de los sentidos.
Genitóri, Genitóque Al Engendrador y al Engendrado
Laus et iubilátio: sean dadas alabanza
Salus, honor, virtus quoque y júbilo, salud, honor,
Sit et benedíctio poder y bendición;
Procedénti ab utróque una gloria igual sea dada
Compar sit laudátio. al que de uno y de otro procede.
Amen. Amén.
Terminado el Himno, el Sacerdote con los ministros se retiran en silencio.

q 7
VIERNES SANTO
IN P ARASCEVE
Misa de los Presantificados

El Sacerdote, con ornamentos negros, y los ministros sin ciriales ni incienso, se llegan al altar.
Mientras el Sacerdote se postra en el suelo orando unos momentos, los ministros y los fieles
permanecen DE RODILLAS. Durante la postración, dos acólitos extienden sobre el altar un solo
mantel.
El Sacerdote, terminada la postración, se levanta, sube al altar y lo besa en el medio. De allí
pasa al lado de la epístola. Inmediatamente un cantor canta la Profecía desde el lugar donde se
suele cantar la epístola, mientras el Sacerdote la lee en voz baja.

PRIMERA PROFECÍA
SENTADOS
Oseas. 6, 1-6

E
sto dice el Señor: «En su angustia me buscarán (diciendo): Venid, volvámonos al
Señor, pues Él (nos) ha desgarrado, y Él nos sanará; Él ha herido, y nos vendará.
Nos devolverá la vida después de dos días, y al tercero nos resucitará, y viviremos
en su presencia. Conoceremos y no desistiremos de conocer al Señor. Su venida es cierta
como el alba; nos visitará como la lluvia, como la lluvia tardía que riega la tierra». ¿Qué
haré contigo, oh Efraím? ¿Qué haré contigo, oh Judá? Vuestra piedad es como la nube de
la mañana, desaparece como el rocío de la madrugada. Por eso los he tajado por medio de

8
los profetas, los he matado por las palabras de mi boca; y tus castigos vendrán como relám-
pago. Pues misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios más bien que ho-
locaustos.

NO se responde Deo gratias.

TRACTO Habacuc. 3, 1-3

D S
ÓMINE, audívi audítum tuum, et EÑOR, oí tu anuncio, y temí; contemple
timui: considerávi ópera tua, et tus obras y quede pasmado.
expávi. ℣. En medio de dos animales te harás co-
℣. In médio duórum animálium innotescé- nocer; mientras se aproximan los años por ti
ris: dum appropinquáverint anni, sognos- prescritos, tú te harás conocer; cuando llegue este
céris: dum advénerit tempus, osténdens, tiempo, te mostraras.
℣. In eo, dum conturbáta fúerit ánima mea: ℣. Al verse conturbada mi alma, en tu ira te re-
in ira, misericórdiæ memor eris. cordaras de la misericordia.
℣. Deus a Líbano véniet, et Sanctus de ℣. Vendrá Dios del Líbano y el santo de un mon-
monte umbróso et condénso. te sombrío y espeso.
℣. Opéruit coelos majéstas ejus: et laudis ℣. Cubrió los cielos su majestad, y la tierra está
ejus plena est terra. llena de su alabanza.

Concluido el Tracto, el Sacerdote, desde el lado de la epístola, canta:


Orémus. Oremos.
℣. Flectámus génua. ℣. Doblemos las rodillas DE RODILLAS
℟. Leváte. ℟. Levantaos. DE PIE

D D
eus, a quo et Judas reátus sui pœ- ios, de quien Judas recibió la pena de
nam, et confessiónis suæ latro su pecado y el ladrón el premio de su
præmium sumpsit, concéde nobis confesión; haznos sentir el efecto de tu
tuæ propitiatiónis efféctum: ut, sicut in pa- misericordia, para que, así como Jesucristo
ssióne sua Jesus Christus, Dóminus noster, nuestro Señor en su pasión dio a entrambos su
divérsa utrísque íntulit stipéndia meritó- merecido, así también, destruido en nosotros el
rum; ita nobis, abláto vetustátis erróre, re- error del hombre viejo, nos conceda la gracia de
surrectiónis suæ grátiam largiátur: Qui resucitar gloriosamente con él; que vive y reina
tecum vivit et regnat… contigo…
℟. Amen. ℟. Amén.
Terminada la oración, el Sacerdote, o un cantor, entona la siguiente profecía en tono epístola.

9
SEGUNDA PROFECÍA
SENTADOS
Éxodo. 12, 1-11

E
n aquellos días: dijo el Señor a Moisés y a Aarón en el país de Egipto: “Este mes se-
rá para vosotros el comienzo de los meses; os será el primero de los meses del año.
Hablad a toda la asamblea de Israel y decid: El día diez de este mes tome cada uno
para sí un cordero por familia, un cordero por casa. Y si la casa no alcanzare para un corde-
ro, lo tomará junto con el vecino más cercano a su casa, según el número de las personas.
Calculad la porción que cada uno puede comer del cordero. El cordero será sin defecto,
macho y primal. De las ovejas o de las cabras lo tomaréis. Lo guardaréis hasta el día catorce
de este mes; y toda la multitud de los hijos de Israel lo inmolará entre las dos tardes. Luego
tomarán de la sangre y rociarán los dos postes (de la puerta) y el dintel de las casas en que
han de comer. Comerán la carne en aquella misma noche. La comerán asada al fuego, con
panes ácimos y con hierbas amargas. No comeréis nada de él crudo, ni cocido en agua, si-
no asado al fuego, con su cabeza, sus piernas y sus entrañas. Y no dejaréis nada de él para
el día siguiente; lo que sobrare de él hasta la mañana, lo quemaréis al fuego. Lo habéis de
comer de la siguiente manera: Ceñidos vuestros lomos, calzados vuestros pies, y el bastón
en vuestra mano; y lo comeréis de prisa, pues es la Pascua (es decir, el paso) del Señor.

NO se responde Deo gratias.

TRACTO Salmo 139, 2-10. 14

E L
RIPE me, Dómine, ab hómine malo: ÍBRAME, Señor del hombre malvado;
a viro iníquo líbera me. líbrame del hombre perverso.
℣. Qui cogitavérunt malítias in cor- ℣. De los que maquinan iniquidades en
de: tota die constituébant prœ́lia. su corazón y todo el día están armando contien-
℣. Acuérunt linguas suas sicut serpéntis: das.
venénum áspidum sub labiis eórum. ℣. Aguzan sus lenguas como serpientes, vene-
℣. Custódi me, Dómine, de manu peccató- nos de áspides tiene debajo de sus labios.
ris: et ab homínibus iníquis libera me. ℣. Defiéndeme, Señor, de las manos del peca-
℣. Qui cogitavérunt supplantáre gressus dor, y líbrame de los hombres perversos.
meos: abscondérunt supérbi láqueum ℣. Éstos intentan dar conmigo en tierra. Un la-
mihi. zo oculto me ponen los soberbios.
℣. Et funes extendérunt in láqueum pédi- ℣. Y extienden sus redes como lazo para mis
bus meis: juxta iter scándalum posuérunt pies, ponen tropiezos junto al camino.

10
mihi.
℣. Dixi Dómino: Deus meus es tu: exáudi, ℣. Mas yo digo al Señor: Tú eres mi Dios; escu-
Dómine, vocem oratiónis meæ. cha, Señor, la voz de mi suplica.
℣. Dómine, Dómine, virtus salútis meæ: ℣. ¡Señor! ¡Señor de mi salvación!, protege mi
obúmbra caput meum in die belli. cabeza en el día del combate.
℣. Ne tradas me a desidério meo peccatóri: ℣. No me entregues, Señor, al deseo de los mal-
cogitavérunt advérsus me: ne derelínquas vados, no me abandones no sea que triunfen.
me, ne umquam exalténtur. ℣. Que los que me asedian no levanten la cabe-
℣. Caput circúitus eórum: laDor labiórum za contra mí; que los envuelva el mal proferido
ipsórum opériet eos. por sus labios.
℣. Verúmtamen justi confitebúntur nómi- ℣. Pero los justos ensalzaran tu nombre y los
ni tuo: et habitábunt recti cum vultu tuo. hombres rectos habitaran en tu presencia.

Finalizado el Tracto, el Sacerdote se dirige al lado de la Epístola para cantar el texto de la


Pasión. Las palabras de Jesucristo siempre las cantará el Sacerdote, pudiendo otros cantores
entonar el resto del texto, siempre con el Sacerdote leyendo en voz baja.
• C. Quiere decir Chronista, esto es, el evangelista que relata la Pasión
• ✠. Quiere decir Christus, es decir, todo lo que dice nuestro Señor en el relato
• S. Quiere decir Synagoga, esto es, el resto de personas que aparecen en la Pasión (Turba,
Apóstoles, Soldados, Sanedrín, etc.)
Se anuncia el canto de la Pasión sin saludo y sin signación.

CANTO DE LA PASIÓN
Pasión de nuestro Señor Jesucristo según San Juan DE PIE
Jn. 18, 1-40.; 19, 1-42

E
n aquel tiempo: se fue Jesús acompañado de sus discípulos al otro lado del
torrente Cedrón, donde había un huerto, en el cual entró con ellos. Y Judas, el
que lo entre-gaba, conocía bien este lugar, porque Jesús y sus discípulos se habían
reunido allí frecuentemente. Judas, pues, tomando a la guardia y a los esbirros de los
sumos sacerdotes y de los fariseos, llegó allí con linternas y antorchas, y con armas.
Entonces Jesús, sabiendo todo lo que le había de acontecer, se adelantó y les dijo: ✠ “¿A
quién buscáis?” C. Le respondieron: S. “A Jesús el Nazareno.” C. Les dijo: ✠ “Soy Yo.”
C. Judas, que lo entrega-ba, estaba allí con ellos. No bien les hubo dicho: “Yo soy”,
retrocedieron y cayeron en tie-rra. De nuevo les preguntó: ✠ “¿A quién buscáis?” C.

11
Dijeron ellos: S. “A Jesús de Naza-ret.” C. Respondió Jesús: ✠ “Os he dicho que soy Yo.
Por tanto, si me buscáis a Mí, dejad ir a éstos”; C. para que se cumpliese la palabra, que Él
había dicho: “De los que me diste, no perdí ninguno.” Entonces Simón Pedro, que tenía
una espada, la desenvainó e hirió a un siervo del Sumo Sacerdote, cortándole la oreja
derecha. El nombre del siervo era Mal-co. Pero Jesús dijo a Pedro: ✠ “Vuelve la espada a
la vaina; ¿no he de beber el cáliz que me ha dado el Padre?”
Jesús ante Anás y Caifás. Negación de Pedro
C. Entonces la guardia, el tribuno y los esbirros de los judíos prendieron a Jesús y lo ata-
ron. Y lo condujeron primero a Anás, porque éste era el suegro de Caifás, el cual era Sumo
Sacerdote en aquel año. Caifás era aquel que había dado a los judíos el consejo: “Convie-
ne que un solo hombre muera por el pueblo.” Entretanto Simón Pedro seguía a Jesús co-
mo también otro discípulo. Este discípulo, por ser conocido del Sumo Sacerdote, entró
con Jesús en el palacio del Pontífice; mas Pedro permanecía fuera, junto a la puerta. Salió,
pues, aquel otro discípulo, conocido del Sumo Sacerdote, habló a la portera, y trajo aden-
tro a Pedro. Entonces, la criada portera dijo a Pedro: S. “¿No eres tú también de los discí-
pulos de ese hombre?” C. Él respondió: S. “No lo soy.” C. Estaban allí de pie, calentando-
se, los criados y los esbirros, que habían encendido un fuego, porque hacía frío. Pedro es-
taba también en pie con ellos y se calentaba. El Sumo Sacerdote interrogó a Jesús sobre
sus discípulos y sobre su enseñanza. Jesús le respondió: ✠ “Yo he hablado al mundo pú-
blicamente; enseñé en las sinagogas y en el Templo, adonde concurren todos los judíos,
y nada he hablado a escondidas. ¿Por qué me interrogas a Mí? Pregunta a los que han oído,
qué les he enseñado; ellos saben lo que Yo he dicho.” C. A estas palabras, uno de los esbi-
rros, que se encontraba junto a Jesús, le dio una bofetada, diciendo: S. “¿Así respondes
Tú al Sumo Sacerdote?” C. Jesús le respondió: ✠ “Si he hablado mal, prueba en qué está
el mal; pero si he hablado bien ¿por qué me golpeas?” C. Pero Anás lo envió atado a Cai-
fás, el Sumo Sacerdote. Entretanto Simón Pedro seguía allí calentándose, y le dijeron: S.
“¿No eres tú también de sus discípulos?” C. Él lo negó y dijo: S. “No lo soy.” C. Uno de
los siervos del Sumo Sacerdote, pariente de aquel a quien Pedro había cortado la oreja, le
dijo: S. “¿No te vi yo en el huerto con Él?” C. Pedro lo negó otra vez, y en seguida cantó
un gallo.
Jesús ante Pilato
C. Entonces condujeron a Jesús, de casa de Caifás, al pretorio: era de madrugada. Pero
ellos no entraron en el pretorio, para no contaminarse, y poder comer la Pascua. Vino,
pues, Pilato a ellos, afuera, y les dijo: S. “¿Qué acusación traéis contra este hombre?” C.
Le respondieron y dijeron: S. “Si no fuera un malhechor, no te lo habríamos entregado.”
12
C. Díjoles Pilato: S. “Entonces tomadlo y juzgadlo según vuestra Ley.” C. Los judíos le
respondieron: S. “A nosotros no nos está permitido dar muerte a nadie”; C. para que se
cumpliese la palabra por la cual Jesús significó de qué muerte había de morir. Pilato entró
de nuevo en el pretorio, llamó a Jesús y le preguntó: S. “¿Eres Tú el Rey de los judíos?” C.
Jesús respondió: ✠ “¿Lo dices tú por ti mismo, o te lo han dicho otros de Mí?” C. Pilato
repuso: S. “¿Acaso soy judío yo? Es tu nación y los pontífices quienes te han entregado a
mí. ¿Qué has hecho?” C. Replicó Jesús: ✠ “Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fue-
ra de este mundo, mis servidores combatirían a fin de que Yo no fuese entregado a los ju-
díos. Mas ahora mi reino no es de aquí.” C. Le dijo entonces Pilato: S. “¿Conque Tú eres
rey?” C. Contesto Jesús: ✠ “Tú lo dices: Yo soy rey. Yo para esto nací y para esto vine al
mundo, a fin de dar testimonio a la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz.”
C. Pilato le dijo: “¿Qué cosa es verdad?”
Jesús y Barrabás
C. Apenas dicho esto, salió otra vez afuera y les dijo a los judíos: S. “Yo no encuentro
ningún cargo contra él. Pero tenéis costumbre de que para Pascua os liberte a alguien.
¿Queréis, pues, que os deje libre al rey de los judíos?” C. Y ellos gritaron de nuevo: S. “No
a él, sino a Barrabás.” C. Barrabás era un ladrón.
Jesús azotado y coronado de espinas
C. Entonces Pilato tomó a Jesús y lo hizo azotar. Luego los soldados trenzaron una corona
de espinas, que le pusieron sobre la cabeza, y lo vistieron con un manto de púrpura. Y
acercándose a Él, decían: S. “¡Salve, rey de los judíos!” C. y le daban bofetadas. Pilato salió
otra vez afuera, y les dijo: S. “Os lo traigo fuera, para que sepáis que yo no encuentro con-
tra Él ningún cargo.” C. Entonces Jesús salió fuera, con la corona de espinas y el manto
de púrpura, y (Pilato) les dijo: S. “¡He aquí al hombre!” C. Los sumos sacerdotes y los esbi-
rros, desde que lo vieron, se pusieron a gritar: S. “¡Crucifícalo, crucifícalo!” C. Pilato les
dijo: S. “Tomadlo vosotros, y crucificadlo; porque yo no encuentro en Él ningún delito.”
C. Los judíos le respondieron: S. “Nosotros tenemos una Ley, y según esta Ley, debe mo-
rir, porque se ha hecho Hijo de Dios.” C. Ante estas palabras, aumentó el temor de Pilato.
Volvió a entrar al pretorio, y preguntó a Jesús: S. “¿De dónde eres Tú?” C. Jesús no le dio
respuesta. Díjole, entonces, Pilato: S. “¿A mí no me hablas? ¿No sabes que tengo el poder
de librarte y el poder de crucificarte?” C. Jesús le respondió: ✠ “No tendrías sobre Mí nin-
gún poder, si no te hubiera sido dado de lo alto, por esto quien me entregó a ti, tiene ma-
yor pecado.” C. Desde entonces Pilato buscaba cómo dejarlo libre; pero los judíos se pu-
sieron a gritar diciendo: S. “Si sueltas a éste, no eres amigo del César: todo el que se pre-
tende rey, se opone al César.” C. Pilato, al oír estas palabras, hizo salir a Jesús afuera, des-
13
pués se sentó en el tribunal en el lugar llamado Litóstrotos, en hebreo Gábata. Era la pre-
paración de la Pascua, alrededor de la hora sexta. Y dijo a los judíos: S. “He aquí a vuestro
Rey.” C. Pero ellos se pusieron a gritar: S. “¡Muera! ¡Muera! ¡Crucifícalo!” C. Pilato les
dijo: S. “¿A vuestro rey he de crucificar?” C. Respondieron los sumos sacerdotes: S. “¡No-
sotros no tenemos otro rey que el César!” C. Entonces se lo entregó para que fuese cruci-
ficado.
La crucifixión
C. Tomaron, pues, a Jesús; y Él, llevándose su cruz, salió para el lugar llamado “El cráneo”,
en hebreo Gólgota, donde lo crucificaron, y con Él a otros dos, uno de cada lado, quedan-
do Jesús en el medio. Escribió también Pilato un título que puso sobre la cruz. Estaba escri-
to: “Jesús Nazareno, el rey de los judíos”. Este título fue leído por muchos judíos, porque
el lugar donde Jesús fue crucificado se encontraba próximo a la ciudad; y estaba redactado
en hebreo, en latín y en griego. Mas los sumos sacerdotes de los judíos dijeron a Pilato: S.
“No escribas «el rey de los judíos», sino escribe que Él ha dicho: «Soy el rey de los judíos».”
C. Respondió Pilato: S. “Lo que escribí, escribí”. C. Cuando los soldados hubieron cruci-
ficado a Jesús, tomaron sus vestidos, de los que hicieron cuatro partes, una para cada uno,
y también la túnica. Esta túnica era sin costura, tejida de una sola pieza desde arriba. Se
dijeron, pues, unos a otros: S. “No la rasguemos, sino echemos suertes sobre ella para sa-
ber de quién será”; C. a fin de que se cumpliese la Escritura: “Se repartieron mis vestidos,
y sobre mi túnica echaron suertes”. Y los soldados hicieron esto.
María al pie de la cruz
C. Junto a la cruz de Jesús estaba de pie su madre, y también la hermana de su madre, Ma-
ría, mujer de Cleofás, y María Magdalena. Jesús, viendo a su madre y, junto a ella, al discí-
pulo que amaba, dijo a su madre: ✠ “Mujer, he ahí a tu hijo”. C. Después dijo al discípulo:
✠ “He ahí a tu madre”. C. Y desde este momento el discípulo la recibió consigo.
Muerte de Jesús
C. Después de esto, Jesús, sabiendo que todo estaba acabado, para que tuviese cumpli-
miento la Escritura, dijo: ✠ “Tengo sed”. C. Había allí un vaso lleno de vinagre. Empapa-
ron en vinagre una esponja, que ataron a un hisopo, y la aproximaron a su boca. Cuando
hubo tomado el vinagre, dijo: ✠ “Está cumplido”, C. e inclinando la cabeza, entregó el es-
píritu. DE RODILLAS

DE PIE C. Como era la Preparación a la Pascua, para que los cuerpos no quedasen en la
cruz durante el sábado —porque era un día grande el de aquel sábado— los judíos pidie-
ron a Pilato que se les quebrase las piernas, y los retirasen. Vinieron, pues, los soldados y

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quebraron las piernas del primero, y luego del otro que había sido crucificado con El. Pero
llegando a Jesús y viendo que ya estaba muerto, no le quebraron las piernas; sino que uno
de los soldados le abrió el costado con la lanza, y al instante salió sangre y agua. Y el que
vio, ha dado testimonio —y su testimonio es verdadero, y él sabe que dice verdad— a fin
de que vosotros también creáis. Porque esto sucedió para que se cumpliese la Escritura:
“Ningún hueso le quebrantaréis”. Y también otra Escritura dice: “Volverán los ojos hacia
Aquel a quien traspasaron”.

El Sacerdote va al medio del altar y se prepara como para leer el Evangelio de la Misa (rezan-
do el Munda cor meum -sin Jube Dómine-) y pasa al lado del Evangelio a cantar el final de la
Pasión:

D
espués de esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, pero ocultamente, por
miedo a los judíos, pidió a Pilato llevarse el cuerpo de Jesús, y Pilato se lo permitió.
Vino, pues, y se llevó el cuerpo. Vino también Nicodemo, el que antes había ido a encon-
trarlo de noche; éste trajo una mixtura de mirra y áloe, como cien libras. Tomaron, enton-
ces, el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en fajas con las especies aromáticas, según la ma-
nera de sepultar de los judíos. En el lugar donde lo crucificaron había un jardín, y en el
jardín un sepulcro nuevo, donde todavía nadie había sido puesto. Allí fue donde, por cau-
sa de la Preparación de los judíos, y por hallarse próximo este sepulcro, pusieron a Jesús.

ORACIONES SOLEMNES

Terminado el canto de la Pasión, el Sacerdote vuelve al lado de la Epístola para rezar las
Oraciones solemnes. Primero canta la invitación, donde nos indica por quién vamos a rezar.
Luego nos invita a ponernos brevemente de rodillas y posteriormente volver de pie, para al fin rezar
la oración correspondiente.

Por la Santa Iglesia

O O
rémus, dilectíssimi nobis, pro Ec- remos, carísimos hermanos míos, por
clésia sancta Dei: ut eam Deus et la santa iglesia de Dios, para que
Dóminus noster pacificáre, adu- Dios nuestro Señor se digne darle la
náre, et custodíre dignétur toto orbe terrá- paz, unirla, y guardarla por todo el orbe de la
rum: subjíciens ei principátus et potestátes: tierra, sujetando a ella los principados y potes-
detque nobis quietam et tranquíllam vitam tades y nos conceda vida quieta y tranquila, par

15
degentibus, glorificáre Deum, Patrem omni- para glorificar a Dios Padre Omnipotente.
poténtem.

Orémus. Oremos.
℣. Flectámus génua. ℣. Doblemos las rodillas DE RODILLAS
℟. Leváte. ℟. Levantaos. DE PIE

O D
mnípotens sempitérne Deus, qui gló- ios todopoderoso y eterno, que por Jesu-
riam tuam ómnibus in Christo génti- cristo has revelado tu gloria a todas las
bus revelásti: custódi ópera misericórdiæ naciones, conserva las obras de tu misericordia,
tuæ; ut Ecclésia tua, toto orbe diffúsa, stá- para que tu Iglesia, difundida por todo el mun-
bili fide in confessióne tui nóminis perse- do, persevere con firme fe en la confesión de tu
véret. Per eúndem Dóminum nostrum… nombre. Por el mismo Señor nuestro...
℟. Amen ℟. Amén

Por el Sumo Pontífice

O O
rémus et pro beatíssimo Papa nos- remos, también por nuestro santísimo
tro N. ut Deus et Dóminus noster, Padre el Papa N, para que Dios nues-
qui elégit eum in órdine episcopá- tro Señor, que le eligió en el orden
tus, salvum atque incólumem custódiat Ec- episcopal, le conserve incólume a su santa Igle-
clésiæ suæ sanctæ, ad regéndum pópulum sia, para gobernar al santo pueblo de Dios.
sanctum Dei.

Orémus. Oremos.
℣. Flectámus génua. ℣. Doblemos las rodillas DE RODILLAS
℟. Leváte. ℟. Levantaos. DE PIE

O D
mnípotens sempitérne Deus, cujus ju- ios todopoderoso y eterno, por cuyo arbi-
dício univérsa fundántur: réspice pro- trio subsiste todo; acoge benigno nuestras
pítius ad preces nostras, et electum nobis preces, y conserva por tu bondad al obispo que
Antístitem tua pietáte consérva; ut christi- para nosotros elegiste, para que el pueblo cris-
ána plebs, quæ te gubernátur auctóre, sub tiano al que, bajo un tan gran pontifica, diriges
tanto Pontífice, credulitátis suæ méritis au- con tu autoridad, aumente en el mérito de su fe.
geátur. Per Dóminum nostrum Por nuestro Señor…
℟. Amen. ℟. Amén

16
Por todos los grados del clero y los fieles de toda condición

O O
rémus et pro ómnibus Epíscopis, remos, también por todos los obispos,
Presbýteris, Diacónibus, Subdia- presbíteros, diáconos, subdiáconos,
cónibus, Acólythis, Exorcístis, acólitos, exorcistas, lectores, ostiarios,
Lectóribus, Ostiáriis, Confessóribus, Vir- confesores, vírgenes, viudas y por todo el pueblo
gínibus, Víduis: et pro omni pópulo sancto santo de Dios.
Dei.

Orémus. Oremos.
℣. Flectámus génua. ℣. Doblemos las rodillas DE RODILLAS
℟. Leváte. ℟. Levantaos. DE PIE

O D
mnípotens sempitérne Deus, cujus ios todopoderoso y eterno, cuyo espíritu
Spíritu totum corpus Ecclésiæ sancti- santifica y gobierna a todo el cuerpo de la
ficátur et régitur: exáudi nos pro univérsis Iglesia, oye nuestras suplicas por los cristianos
ordínibus supplicántes; ut, grátiæ tuæ mú- de toda condición, para que, con la asistencia
nere, ab ómnibus tibi grádibus fidéliter ser- de tu gracia, en todos los estados por todos seas
viátur. Per Dóminum nostrum… servido con fidelidad. Por nuestro Señor…
℟. Amen. ℟. Amén

Por los catecúmenos

O O
rémus et pro catechumenis nos- remos, también por nuestros catecúme-
tris: ut Deus et Dominus noster nos, para que Dios nuestro Señor les
adaperiat aures praecordiorum abra los oídos de sus corazones y la
ipsorum, ianuamque misericordiae; ut per puerta de la misericordia y, recibido el perdón
lavacrum regenerationis accepta remissio- de todos sus pecados por el baño de la regenera-
ne omnium peccatorum, et ipsi inveniantur ción, sean incorporados a nosotros en nuestro
in Christo Iesu Domino nostro. SeñorJesucristo.

Orémus. Oremos.
℣. Flectámus génua. ℣. Doblemos las rodillas DE RODILLAS
℟. Leváte. ℟. Levantaos. DE PIE

O D
mnípotens sempitérne Deus, qui Ec- ios todopoderoso y eterno, que diariamen-
clésiam tuam nova semper prole fe- te fecundas a tu Iglesia con nuevos hijos;
cúndas: auge fidem et intellectum catechú- aumenta la fe y la inteligencia de nuestros cate-
menis nostris; ut, renáti fonte baptismátis, cúmenos; para que renacidos en la fuente
17
adoptiónis tuæ fíliis aggregéntur. Per Dó- bautismal, sean agregados a tus hijos de adop-
minum nostrum … ción. Por nuestro Señor…
℟. Amen. ℟. Amén.

Por las necesidades de los fieles

O O
rémus, dilectíssimi nobis, Deum remos, amadísimos míos, a Dios Padre
Patrem omnipoténtem, ut cunctis omnipotente, que purifique al mundo
mundum purget erróribus: mor- de todos los errores, ahuyente las enfer-
bos áuferat: famem depéllat: apériat cárce- medades, aleje el hambre, abra las cárceles,
res: víncula dissólvat: peregrinántibus rédi- rompa las cadenas, conceda vuelta a los vian-
tum: infirmántibus sanitátem: navigánti- dantes, a los enfermos la salud y a los navegan-
bus portum salútis indúlgeat. tes puerto de salvación.

Orémus. Oremos.
℣. Flectámus génua. ℣. Doblemos las rodillas DE RODILLAS
℟. Leváte. ℟. Levantaos. DE PIE

O D
mnípotens sempitérne Deus, mæstó- ios todopoderoso y eterno, consuelo de los
rum consolátio, laborántium fortitú- tristes, fortaleza de los débiles, lleguen a ti
do: pervéniant ad te preces de quacúmque las preces de los que claman en cualquier tribu-
tribulatióne clamántium; ut omnes sibi in lación, para que todos se alegren de que les ha-
necessitátibus suis misericórdiam tuam ya asistido tu misericordia en sus necesidades.
gáudeant affuí[Link] Dóminum nostrum… Por nuestro Señor…
℟. Amen. ℟. Amén

Por los herejes y los cismáticos

O O
remus et pro hæréticis et schis- remos, también por los herejes y cis-
máticis: ut Deus et Dóminus no- máticos, para que Dios nuestro Señor
ster éruat eos ab erróribus univé- los saque de todos sus errores y se dig-
rsis; et ad sanctam matrem Ecclésiam Ca- ne volverlos al seno de la santa madre Iglesia
thólicam atque Apostólicam revocáre dig- Católica y Apostólica
nétur.

Orémus. Oremos.
℣. Flectámus génua. ℣. Doblemos las rodillas DE RODILLAS

℟. Leváte. ℟. Levantaos. DE PIE

18
O D
mnípotens sempitérne Deus, qui sal- ios todopoderoso y eterno, que a todos sal-
vas omnes, et néminem vis períre: rés- vas y no quieres que ninguno se pierda, mi-
pice ad ánimas diabólica fraude decéptas; ra las almas engañadas por diabólico fraude,
ut, omni hærética pravitáte depósita, errán- para que, renunciando la toda perversidad he-
tium corda resipíscant, et ad veritátis tuæ rética, se arrepientan y vuelvan a la unidad de
rédeant unitátem. tu verdad.
℟. Amen. ℟. Amén.

Por los judíos

O O
rémus, et pro pérfidis Judǽis: ut remos, también, por los pérfidos Judíos,
Deus et Dóminus noster áuferat para que Dios nuestros Señor quite el
velámen de córdibus eórum; ut et velo de sus corazones a fin de que reco-
ipsi agnóscant Jesum Christum, Dóminum nozcan con nosotros a Jesucristo nuestro Señor.
nostrum.
No se dice Oremus ni Flectamus genua.

O D
mnípotens sempitérne Deus, qui éti- ios todopoderoso y eterno, que no excluyes
am judáicam perfídiam a tua miseri- de tu misericordia la perfidia de los judíos;
córdia non repéllis: exáudi preces nostras, oye las plegarias que te hacemos por la obceca-
quas pro illíus pópuli obcæcatióne deféri- ción de aquel pueblo; para que reconociendo la
mus; ut, ágnita veritátis tuæ luce, quæ luz de tu verdad, que es Cristo, salgan de sus ti-
Christus est, a suis ténebris eruántur. Per nieblas. Por nuestro Señor…
eúndem Dóminum nostrum…
℟. Amen. ℟. Amén

Por los paganos

O O
rémus, et pro pagánis: ut Deus remos, también por los paganos, para
omnípotens áuferat iniquitátem a que Dios omnipotente quite la maldad
córdibus eórum; ut, relíctis idólis de sus corazones; a fin de que, abando-
suis, convertántur ad Deum vivum et ve- nados sus ídolos, se conviertan al Dios vivo y
rum, et únicum Fílium ejus Jesum Chris- verdadero y a su único Hijo Jesucristo, Dios y
tum, Deum et Dóminum nostrum. Señor nuestro.

Orémus. Oremos.
℣. Flectámus génua. ℣. Doblemos las rodillas DE RODILLAS

19
℟. Leváte. ℟. Levantaos. DE PIE

O D
mnípotens sempitérne Deus, qui non ios todopoderoso y eterno, que no quieres
mortem peccatórum, sed vitam sem- la muerte de los pecadores, sino que pro-
per inquíris: súscipe propítius oratiónem curas siempre la vida, recibe propicio nuestra
nostram, et líbera eos ab idolórum cultúra; oración, líbralos del culto a los ídolos y agréga-
et ággrega Ecclésiæ tuæ sanctæ, ad laudem los a tu santa Iglesia, para alabanza y gloria de
et glóriam nóminis tui. Per Dóminum nos- tu nombre. Por nuestro Señor…
trum…
℟. Amen. ℟. Amén

DESCUBRIMIENTO Y ADORACIÓN DE LA CRUZ

SENTADOS
Terminadas las oraciones solemnes, el Sacerdote va al asiento, se saca la casulla y toma la
Cruz del altar, que está cubierta. Baja todos los escalones por el lado de la epístola y de cara a los
fieles, descubre la parte superior de la cruz, sin que se vea la efigie de nuestro Señor, y canta en un
tono grave:

DE PIE

cce lignum Crucis, in e aquí el árbol de la

E quo salus mundi pe-


péndit.

Todos de rodillas, responden cantando:


H Cruz, del que pendió la
salvación del mundo.

℟.Venite, adoremus ℟. Venid, adorémosle. DE RODILLAS

Puestos todos nuevamente DE PIE el Sacerdote sube las gradas del altar, y una vez arriba, pe-
ro aún del lado de la epístola, descubre el brazo derecho y la cabeza del crucifijo, y elevándolo can-
ta un poco más alto Ecce lignum Crucis… como arriba, y todos responden como anteriormente
Venite, adoremus, poniendose de rodillas.

Luego en el medio del altar, descubre por completo el crucifijo, y al elevarlo canta por tercera
vez en un tono aún más alto Ecce lignum Crucis y todos responden como anteriormente Venite,
adoremus.

20
Mientras el coro empieza a cantar los Improperios, el Sacerdote deja la Cruz en el lugar
dispuesto al medio del altar, y seguidamente va al asiento y se saca el manípulo y los zapatos.
Luego hace tres genuflexiones dobles dirigiéndose al crucifijo; adora la Cruz con un beso y vuelve
al asiento a rezar en voz baja lo que el coro está cantando.
Luego de que los acólitos hayan adorado la Cruz, los fieles, descalzados, va a adorarla tam-
bién.
Mientras tanto, un acolito extiende otro mantel sobre el altar.

Improperios mayores.
Un solista o dos cantores:

P P
ÓPULE meus, quid feci tibi? aut in UEBLO mío, ¿qué te he hecho? ¿o en
quo contristávi te? respónde mihi. qué te he contristado? Respóndeme.
℣. Quia edúxi te de terra Ægýpti: ℣. Porque te saqué de la tierra de Egipto,
parásti Crucem Salvatóri tuo. preparaste una Cruz a tu Salvador.

Un coro canta en griego:


℟. Agios o Theós. ℟. Santo Dios.
Otro coro responde en latín:
℟. Sanctus Deus.

℟. Agios ischyrós. ℟. Santo fuerte.


℟. Sanctus fortis.

℟. Agios athánatos, eléison imas. ℟. Santo inmortal, ten misericordia de nosotros.


℟. Sanctus immortális, miserére nobis.

℣. Quia edúxi te per desértum quadra- ℣. Porque te guíe cuarenta años por el desierto
gínta annis, et manna cibávi te, et introdúxi y te alimente con mana y te introduje en tierra
te in terram satis bonam: parásti Crucem sumamente buena, has preparado cruz a tu
Salvatóri tuo. Salvador.
Los coros repiten el ℟. Agios o Theós, etc.

℣. Quid ultra débui fácere tibi, et non ℣. ¿Qué más debí hacer, y no hice? Yo, cierta-
feci? Ego quidem plantávi te víneam meam mente, te plante, viña mía preciosísima, y tú me
speciosíssimam: et tu facta es mihi nimis has salido amarguísima, pues vinagre me has

21
amára: acéto namque sitim meam potásti: dado a beber en mi sed, y con lanza has aguje-
et láncea perforásti latus Salvatóri tuo. reado el costado a tu Salvador.
Los coros repiten el ℟. Agios o Theós, etc.

Improperios menores

E Y
go propter te flagellávi Ægýptum o por ti descargue mi azote sobre Egip-
cum primogénitis suis: et tu me fla- to y sus primogénitos; y ¡tú me entregas
gellátum tradidísti. azotado!
El coro responde
℟. Pópule meus, quid feci tibi? aut in quo ℟. Pueblo mío, ¿que te he hecho? ¿o en qué te he
contristávi te? respónde mihi. contristado? Respóndeme.
℣. Ego edúxi te de Ægýpto, demérso Phara- ℣. Yo te saqué de Egipto y hundí al faraón en
óne in Mare Rubrum: et tu me tradidísti el mar Rojo; y ¡tú me entregaste a los príncipes
princípibus sacerdótum. de los sacerdotes!
℟. Pópule meus… ℟. Pueblo mío…
℣. Ego ante te apérui mare: et tu aperuísti ℣. Yo te abrí paso en el mar; y ¡tú con lanza
láncea latus meum. abriste mi costado!
℟. Pópule meus… ℟. Pueblo mío…
℣. Ego ante te præívi in colúmna nubis: et ℣. Yo te precedí en la columna de nube; y ¡tú
tu me duxísti ad prætórium Piláti. me llevas al pretorio de Pilatos!
℟. Pópule meus… ℟. Pueblo mío…
℣. Ego te pavi manna per desértum: et tu ℣. Yo te alimente con mana en el desierto. Y ¡tú
me cecidísti álapis et flagéllis. me heriste con bofetadas y azotes!
℟. Pópule meus… ℟. Pueblo mío…
℣. Ego te potávi aqua salútis de petra: et tu ℣. Yo te di a beber el agua saludable de la pie-
me potásti felle et acéto. dra; y ¡tú me diste a beber hiel y vinagre!
℟. Pópule meus… ℟. Pueblo mío…
℣. Ego propter te Chananæórum reges per- ℣. Yo por ti herí a los reyes cananeos; y ¡tú con
cússi: et tu percussísti arúndine caput me- una caña heriste mi cabeza!
um.
℟. Pópule meus… ℟. Pueblo mío…
℣. Ego dedi tibi sceptrum regale: et tu de- ℣. Yo te di el cetro real, y tú me diste para mi
dísti capiti meo spíneam coronam. cabeza una corona de espinas.
℟. Pópule meus… ℟. Pueblo mío…

22
℣. Ego te exaltávi magna virtúte: et tu me ℣. Yo te exalte con gran poder; y ¡tú me
suspendísti in patíbulo Crucis. suspendiste en el patíbulo de la cruz!
℟. Pópule meus… ℟. Pueblo mío…

Antífona

C A
RUCEM tuam adorámus, Dómi- DORAMOS, Señor, tu cruz; alaba-
ne: et sanctam resurrectiónem tu- mos y glorificamos tu santa resurrec-
am laudámus et glorificámus: ecce ción; pues por el leño viene el gozo al
enim, propter lignum venit gaudium in universo mundo.
univérso mundo.
Ps 66:2.
℣. Deus misereátur nostri et benedícat no- ℣. Tenga Dios compasión de nosotros y vendí-
bis: Illúminet vultum suum super nos et mi- ganos; haga resplandecer sobre nosotros la lum-
sereátur nostri. bre de su rostro, y tenga piedad de nosotros.
CRUCEM tuam… ADORAMOS, Señor...

Himno

C C
RUX fidélis, inter omnes arbor RUZ fiel, el más noble de los árboles;
una nóbilis: nulla silva talem pro- ningún bosque produjo otro igual en
fert fronde, flore, gérmine. hoja, ni en flor, ni en fruto.
* DULCE lignum dulces clavos, dulce *¡Dulce leño, dulces clavos los que sostuvieron
pondus sústinet. tan dulce peso!

PANGE, lingua, gloriósi CANTA, lengua, la victoria


láuream certáminis, del más glorioso combate,
et super Crucis trophæo y celebra sobre la Cruz
dic triúmphum nóbilem: su noble triunfo:
quáliter Redémptor orbis y cómo el Redentor del mundo
immolátus vícerit. venció inmolado en ella.
CRUX fidélis, inter omnes arbor una nóbi- CRUZ fiel, el más noble de los árboles; ningún
lis: nulla silva talem profert fronde, flore, bosque produjo otro igual en hoja, ni en flor, ni
gérmine. * en fruto. *

DE paréntis protoplásti COMPADECIDO el creador


fraude Factor cóndolens, Del engaño de nuestro primer padre

23
quando pomi noxiális incurriendo en la muerte
in necem morsu ruit: por haber gustado del fruto prohibido
ipse lignum tunc notávit, señaló otro árbol
damna ligni ut sólveret. para reparar el daño del primero
* DULCE lignum dulces clavos, dulce pon- * DULCE leño, dulces clavos los que sostuvie-
dus sústinet. ron tan dulce peso!

HOC opus nostræ salútis ESTE modo de obrar nuestra salvación


ordo depopóscerat: requería que una estratagema
multifórmis proditóris burlase las artes del traidor,
ars ut artem fálleret: y hallase el remedio
et medélam ferret inde, donde hirió el enemigo
hostis unde lǽserat. con su engaño.
CRUX fidélis… * CRUZ fiel… *

QUANDO venit ergo sacri CUANDO, pues, vino


plenitúdo témporis, la plenitud del tiempo sagrado,
missus est ab arce Patris fue enviado del seno del Padre,
Natus, orbis Cónditor: su hijo, Creador del mundo,
atque ventre virgináli y, revestido de la carne,
carne amíctus pródiit. nació de vientre virginal.
* DULCE lignum… * DULCE leño…

VAGIT Infans inter arcta CUANDO cumplió los treinta años,


cónditus præsépia: terminando ya el tiempo de la vida mortal,
membra pannis involúta ofrecióse libremente
Virgo Mater álligat: el Redentor a las penas:
et Dei manus pedésque el Cordero es levantado en la Cruz,
stricta cingit fáscia. para ser sacrificado.
CRUX fidélis… * CRUZ fiel… *

LUSTRA sex qui jam perégit, HAN pasado ya seis lustros,


tempus implens córporis, tiempo de su vida mortal
sponte líbera Redémptor el redentor, libremente se entrega
passióni déditus, a la Pasión,

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Agnus in Crucis levátur es levantado el Cordero en la cruz
immolándus stípite. para la inmolación.
* DULCE lignum… * DULCE leño…

FELLE potus ecce languet: MIRA cómo languidece,


spina, clavi, láncea gustando amarga hiel,
mite corpus perforárunt, traspasado su cuerpo de espinas, clavos y lanza:
unda manat et cruor: manando sangre y agua:
terra, pontus, astra, mundus, la tierra, el mar, el cielo, el mundo entero
quo lavántur flúmine! quedan lavados en este río.
CRUX fidélis… * CRUZ fiel… *

FLECTE ramos, arbor alta, DOBLA tus ramas,


tensa laxa víscera, oh árbol elevado,
et rigor lentéscat ille, plega tus tersas fibras,
quem dedit natívitas: y ablándese tu nativa dureza;
et supérni membra Regis y extiende dulcemente tus brazos
tende miti stípite. a los miembros del Rey soberano.
* DULCE lignum… *DULCE leño…

SOLA digna tu fuísti TÚ sola fuiste digna


ferre mundi víctimam: de sostener la víctima del mundo,
atque portum præparáre y preparar el puerto de salvación
arca mundo náufrago: al arca del mundo náufrago,
quam sacer cruor perúnxit, rociado con la sangre sagrada
fusus Agni córpore. del Cuerpo del Cordero.
CRUX fidélis… * CRUZ fiel… *

SEMPITÉRNA sit beátæ GLORIA sempiterna sea


Trinitáti glória: a la Santísima Trinidad,
æqua Patri Filióque; igual al Padre y al Hijo,
par decus Paráclito: y también al Paráclito:
Uníus Triníque nomen toda la creación alabe
laudet univérsitas. al nombre del Uno y Trino.
Amen. Amen.
* DULCE lignum… * DULCE leño…

25
MISA DE LOS PRESANTIFICADOS

Mientras termina la adoración de la Cruz, se van encendiendo las velas del altar, el Sacerdote
extiende los corporales sobre el altar y coloca el purificador al lado de este. Concluida la ya
mencionada adoración de la Cruz, el Sacerdote toma ésta reverentemente y la coloca de nuevo en
el altar. Después de esto se ordena la PROCESIÓN y se va al Monumento.
Llegados al Monumento, se encienden las velas, que no se volverán a apagar hasta después
de la Comunión. El Sacerdote ora un momento, lo inciensa y luego con el paño de hombros retira
el Santísimo que se reservó el día de ayer dentro de la urna que llevará al altar bajo el palio, en
solemne procesión, mientras el turiferario va incensándolo. Durante la procesión se canta:
DE PIE

V Y
EXÍLLA Regis pródeunt; A del gran Rey tremolan las Banderas
Fulget crucis mystérium, Ya brilla el santo emblema de la Cruz
Qua vita mortem pértulit, En que la Vida recibió la muerte
Et morte vitam prótulit. Y con su muerte procuró la vida.

QUÆ vulneráta lánceæ AL ser herida Ella por la punta


Mucróne diro, críminum Impía de la lanza, por lavarnos
Ut nos laváret sórdibus, De las torpezas todas de los crímenes
Manávit unda et sánguine. Manó sangre con agua.

IMPLÉTA sunt quæ cóncinit CUMPLIDO vemos cuanto vaticina


David fidéli cármine, David en su inefable oráculo
Dicéndo natiónibus: Diciendo a las naciones:
Regnávit a ligno Deus. Triunfó Dios desde un leño.

ARBOR decóra et fúlgida, ¡OH árbol, el más bello y refulgente


Ornáta regis púrpura, Hermoseado con la purpura del Rey
Elécta digno stípite Que fue escogida del más digno tronco
Tam sancta membra tángere. Para tocar tan sacrosantos miembros!

BEÁTA, cujus bráchiis ¡DICHOSO tú, de cuyos brazos,


Prétium pepéndit sǽculi, Convertido en balanza de su cuerpo,
Statéra facta córporis, Del mundo pidió el rescate
Tulítque prædam tártari. Y arrebató la presa a los infiernos!

O CRUX, ave, spes única, ¡OH Cruz, Salve, única esperanza!

26
Paschále quæ fers gáudium, Que traerás alegría pascual
Piis adáuge grátiam, A los justos auméntales la gracia
Reísque dele crímina. Y borra las culpas de los reos

TE, fons salútis, Trínitas, A TI, Trinidad, fuente de salud


Colláudet omnis spíritus: Alabe todo espíritu
Quibus crucis victóriam Y a los que otorgas el triunfo de la Cruz
Largíris, adde prǽmium. Concédeles el premio de la gloria.
Amen. Amén
DE RODILLAS
Llegado el Sacerdote al altar y colocado el cáliz con el Santísimo en medio del mismo, se vuel-
ve a arrodillar ante el y lo vuelve a incensar, luego coloca el Cuerpo de nuestro Señor en la patena,
y luego sobre los corporales sin decir nada. Luego pone vino y agua en el cáliz, carga incienso e in-
ciensa las ofrendas y el altar como en la Misa, aunque no se inciensa al Sacerdote ni a los fieles.
Luego, del lado de la epístola, el Sacerdote se lava las manos en silencio, vuelve al medio del
altar, e inclinado reza en voz baja:

I E
n spiritu humilitátis et in ánimo contrí- n espíritu de humildad y con corazón
to suscipiámur a te, Dómine: et sic fiat contrito seamos recibidos de Ti, Señor:
sacrifícium nostrum in conspéctu tuo y así nuestro sacrificio se haga hoy de-
hódie, ut pláceat tibi, Dómine Deus. lante tuyo, de modo que te sea grato, Señor Dios.

Luego, de cara a los fieles dice:

O O
ráte, fratres, ut meum ac vestrum rad, hermanos, para que este sacrifi-
sacrifícium acceptábile fiat apud cio mio y vuestro sea aceptable para
Deum Patrem omnipoténtem. Dios, Padre todopoderoso.

NO SE RESPONDE NADA a esta oración.


El Sacerdote canta el Pater noster como en la Misa:
Orémus: Oremus
Præcéptis salutáribus móniti, et divína Amonestados con preceptos saludables, e in-
institutione formáti, audémus dícere: formados por la enseñanza divina, nos atreve-

P
ater noster, qui es in coelis: Sanctificé- mos a decir:

P
tur nomen tuum: Advéniat regnum adre nuestro, que estás en los cielos, santifi
tuum: Fiat volúntas tua, sicut in cœlo, et cado sea tu nombre; venga a nos el tu Rei-

27
in terra. Panem nostrum quotidiánum da no, hágase tu voluntad así en la tierra como en
nobis hódie: Et dimítte nobis débita nos- el cielo. El pan nuestro cotidiano dánosle hoy,
tra, sicut et nos dimíttimus debitóribus y perdonanos nuestras deudas, como también
nostris. Et ne nos indúcas in tentationem. nosotros perdonamos a nuestros deudores, y no
nos dejes caer en la tentación.
℟. Sed líbera nos a malo. ℟. Mas líbranos del mal.

El Sacerdote, dicho en secreto el Amen, continua cantando Libera nos, sin signarse con
la patena.

L L
íbera nos, quǽsumus, Dómine, ab ibranos, te pedimos, Señor, de todos los
ómnibus malis, prætéritis, præsén- males pasados, presentes y futuros; e
tibus et futúris: et intercedénte be- intercediendo la bienaventurada y glo-
áta et gloriósa semper Vírgine Dei Gene- riosa siempre Virgen María con tus santos
tríce María, cum beátis Apóstolis tuis Pe- apóstoles Pedro y Pablo y Andrés y todos los
tro et Paulo, atque Andréa, et ómnibus santos, da, propicio, la paz a nuestros días, pa-
Sanctis, da propítius pacem in diébus nos- ra que ayudados con el refuerzo de tu miseri-
tris: ut, ope misericórdiæ tuæ adjúti, et a cordia, nos veamos siempre libres de pecado y
peccáto simus semper líberi et ab omni preservados de toda suerte de inquietudes. Por
perturbatióne secúri. Per eúndem Dómi- el mismo Señor nuestro Jesucristo, tu Hijo, que
num nostrum Jesum Christum, Fílium tu- contigo vive y reina en unidad del Espíritu
um: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos.
Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula
sæculórum.
℟. Amen. ℟ Amén.

Ahora el Sacerdote toma la patena, deposita en ella el cuerpo de nuestro Señor. Hace una
genuflexión, y tomando la Sagrada Hostia solo con la mano derecha, la eleva sobre su cabeza
para que los fieles también puedan adorarla.
Luego teniéndola sobre el cáliz, divide la Sagrada Hostia en tres partes, como en la Misa,
poniendo la tercera partícula en el vino, sin decir nada. Luego reza profundamente inclinado:

P L
ercéptio Córporis tui, Dómine Jesu a comunión de tu cuerpo, Señor Jesucristo,
Christe, quod ego indígnus súmere que yo, a pesar de mi indignidad, me atre-
præsúmo, non mihi provéniat in judícium vo a recibir, no me origine ni juicio ni condena-

28
et condemnatiónem: sed pro tua pietáte ción; sino que, por tu piedad, me aproveche
prosit mihi ad tutaméntum mentis et cór- para defensa del alma y del cuerpo y para reci-
poris, et ad medélam percipiéndam: Qui bir la curación; tu que vives y reinas con Dios
vivis et regnas cum Deo Patre in unitáte Padre en unidad del Espíritu Santo, dios, por
Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula todos los siglos de los siglos. Amen.
sæculórum. Amen.

Mientras toma la sagrada Hostia en sus manos, el Sacerdote sigue rezando en voz baja:
Panem cœléstem accípiam, et nomen Tomaré el pan celestial, e invocaré el nombre
Dómini invocábo. del Señor.
Mientras se golpea el pecho, dice:

D S
ómine, non sum dignus, ut intres sub eñor, yo no soy digno de que entres bajo mi
tectum meum: sed tantum dic verbo, techo; más di una sola palabra y mi alma
et sanábitur ánima. quedará sana.

Lo repite dos veces más, como en la Misa. Luego comulga reverentemente el Cuerpo de
nuestro Señor. Seguidamente sume el vino con la partícula y purifica el corporal, la patena y el
cáliz sin decir nada. Una vez terminado esto, inclinado al medio del altar dice en voz baja:

Q H
uod ore súmpsimus, Dómine, pura az, Señor, que conservemos con alma pu-
mente capiámus: et de múnere tem- ra lo que con la boca recibimos, y que es-
poráli fiat nobis remédium sempitérnum. te don temporal nos sirva como remedio sempi-
terno.
DE PIE
Finalmente, todos hacen la debida reverencia al altar y a la Cruz, y se retiran en silencio.

29
SÁBADO SANTO
V IGILIA PASCUAL
BENDICIÓN DEL FUEGO
DE PIE
A la hora conveniente, con el Altar ya adornado, pero con las velas apagadas (que se en-
cenderán al principio de la Misa), se enciende fuego fuera, a las puertas de la iglesia. Todos es-
tamos DE PIE, esperando al Sacerdote, allí fuera.
Concluida Nona, el Sacerdote, con alba, estola y capa pluvial morados (o, a falta de capa,
sin casulla) acompañado de los acólitos con la Cruz procesional, el agua bendita y el incensario,
sale a las puertas de la iglesia y bendice el fuego nuevo diciendo:

℣. Dóminus vobíscum. ℣. El Señor esté con vosotros


℟. Et cum spíritu tuo. ℟. Y con tu espíritu.
Oremus Oremos

D O
eus, qui per Fílium tuum, angulárem h Dios, que por medio de tu Hijo que es la
scílicet lápidem, claritátis tuæ ignem piedra angular, diste a tus fieles el
30
fidélibus contulísti: prodúctum e sílice, fuego de tu claridad, santi✠fica este fuego nue-
nostris profutúrum úsibus, novum hunc ig- vo sacado de la piedra, y que ha de servir para
nem sanctí ✠ fica: et concéde nobis, ita per nuestros usos, y concédanos que, de tal modo
hæc festa paschália cœléstibus desidériis nos inflamemos en deseos celestiales en estas
inflammári; ut ad perpétuæ claritátis, puris fiestas pascuales, que merezcamos llegar con
méntibus, valeámus festa pertíngere. Per almas puras a las fiestas de la luz perdurable.
eúmdem Christum Dóminum nostrum. Por el mismo Cristo Señor nuestro.
℟. Amen. ℟. Amén.

Orémus. Oremos.

D O
ómine Deus, Pater omnípotens, lu- h Dios, Padre todopoderoso, luz eterna,
men indefíciens, qui es cónditor óm- que eres Criador de todas las luces, ben-
nium lúminum: béne✠dic hoc lumen, qu- ✠dice esta luz, que ya fue santificada y ben-
od a te sanctificátum atque benedíctum est, decida por Ti, que alumbraste a todo el mun-
qui illuminásti omnem mundum: ut ab eo do; para que por ella seamos encendido y
lúmine accendámur, atque illuminémur alumbrados con el fuego de tu claridad, y así
igne claritátis tuæ: et sicut illuminásti Móy- como alumbraste a Moisés, al salir de Egipto,
sen exeúntem de Ægýpto, ita illúmines cor- ilumina también nuestros corazones y senti-dos
da, et sensus nostros; ut ad vitam et lucem para que merezcamos llegar a la viday luz
ætérnam perveníre mereámur. Per Chris- eterna. Por Cristo, nuestro Señor.
tum, Dóminum nostrum.
℟. Amen. ℟. Amén.

Orémus. Oremos.

D O
ómine sancte, Pater omnípotens, æ- h Señor santo, Padre todopoderoso, Dios
térne Deus: benedicéntibus nobis eterno; dígnate asistirnos a nosotros que
hunc ignem in nómine tuo, et unigéniti Fí- bendecimos este fuego en tu nombre y en el de
lii tui, Dei ac Dómini nostri Jesu Christi, et tu unigénito Hijo, Dios y Señor nuestro Jesu-
Spíritus Sancti, cooperári dignéris; et ádju- cristo, y en el del Espíritu Santo y defiéndenos
va nos contra igníta tela inimíci, et illústra contra los dardos abrazadores del enemigo e
grátia cœlésti: Qui vivis et regnas cum eó- ilumínanos con tu gracia celestial: Tú que vi-
dem Unigénito tuo, et Spíritu Sancto, De- ves y reinas con el mismo unigénito Hijo y con el
us: per ómnia sǽcula sæculórum. Espíritu Santo, Dios: por todos los siglos de los
siglos.
℟. Amen. ℟. Amén.

31
Enseguida bendice los 5 granos de incienso que han de colocarse luego en el cirio, diciendo:

V V
éniat, quǽsumus, omnípotens Deus, enga, te rogamos, oh Dios todopoderoso,
super hoc incénsum larga tuæ bene✠- una abundante infusión de tu ben✠di-
dictiónis infúsio: et hunc noctúrnum sple- ción sobre este incienso, y enciende este noctur-
ndórem invisíbilis regenerátor accénde; ut no resplandor, Tu que eres el regenerador invi-
non solum sacrifícium, quod hac nocte litá- sible de todas las cosas; a fin de que no solo el
tum est, arcána lúminis tui admixtióne re- Sacrificio, por el que en esta noche deseamos
fúlgeat; sed in quocúmque loco ex hujus aplacarte, resplandezca con la misteriosa mez-
sanctificatiónis mystério aliquid fúerit de- cla de tu luz, sino que en cualquier lugar a que
portátum, expúlsa diabólicæ fraudis nequí- fuese llevado algo de este misterio de santifica-
tia, virtus tuæ majestátis assístat. Per Chris- ción, ahuyentada toda la malignidad de la as-
tum, Dóminum nostrum. tucia diabólica, acompañe la virtud de tu ma-
jestad. Por el mismo Cristo, nuestro Señor.
℟. Amen. ℟. Amén.

Entre tanto, un acólito saca carbones del fuego bendecido y los pone en el incensario. Con-
cluida la anterior oración, el Sacerdote carga incienso y lo bendice, luego rocía agua bendita 3
veces a los granos de incienso y al fuego diciendo el Asperges me… sin salmo y en voz baja. Lue-
go los inciensa también tres veces.
El sacerdote se saca la capa y la estola moradas, y se reviste con la estola diaconal, manípulo
y dalmática blancas. Así revestido, toma la caña que tiene una vela con 3 brazos. Se arma la pro-
cesión:
➢ Primero, el turiferario con un acólito llevando en una bandeja los granos de incienso.
➢ Sigue la Cruz procesional con el resto de los acólitos detrás.
➢ Por último, el Sacerdote llevando la caña y un acólito con un pabilo encendido del fuego bendi-
to.
Al entrar en la iglesia, el sacerdote inclina la caña, y el acólito con el pabilo enciende la
primera vela. El sacerdote y todos con él (menos el acólito que lleva la Cruz) se ponen DE RODIL-
LAS mientras canta:

DE RODILLAS
Lumen Christi La Luz de Cristo.
DE PIE
℟. Deo Gratias ℟. Demos gracias a Dios

32
Avanza la procesión. Llegados a la mitad de la iglesia, se enciende una segunda vela y,
repitiendo las mismas ceremonias, el Sacerdote, de rodillas, canta un poco más alto:

DE RODILLAS
Lumen Christi La Luz de Cristo.
DE PIE
℟. Deo Gratias ℟. Demos gracias a Dios

Sigue avanzando la procesión, y esta vez ya todos los acólitos llegados al altar, y con ellos
también el Sacerdote. Se enciende la tercer y última vela y el Sacerdote canta, en tono aún más
alto y de rodillas:

DE RODILLAS
Lumen Christi La Luz de Cristo.
DE PIE
℟. Deo Gratias ℟. Demos gracias a Dios

BENDICIÓN DEL CIRIO PASCUAL


El Sacerdote llega al altar, le entrega la caña a un acólito, y recibe de otro el misal con el
cual cantará el Exsúltet. Se arrodilla en medio del altar y pide la bendición de Dios diciendo:

D E
óminus sit in corde meo et in labiis l Señor este en mi corazón y en mis labios
meis: ut digne et competénter annún- para que digna y competentemente anun-
tiem suum paschále præcónium. cie su pregón pascual. Amen.

Se pone de pie y se dirige a un atril colocado donde habitualmente se canta el evangelio en la


Misa Solemne, mirando hacia el norte. Frente a este atril se encuentra el cirio pascual aun
apagado. Rodean al sacerdote el turiferario, la cruz procesional, un acólito con la caña y otro con
los granos de incienso anteriormente bendecidos. Así colocados el Sacerdote comienza a cantar:

xsúltet jam Angélica turba cœló- xulte ya la angélica turba de los cie-

E rum: exsúltent divína mystéria: et


pro tanti Regis victória tuba ínso- E los; exulten los divinos ministros, y por
la victoria de Rey tan grande, resuene
net salutáris. Gáudeat et tellus tantis irradi- la trompeta de salvación. Alégrese también la
áta fulgóribus: et ætérni Regis splendóre il- tierra, radiante de tanta luz, e iluminada con el
lustráta, totíus orbis se séntiat amisísse cali- resplandor del Rey eterno, sienta haberse ya di-

33
ginem. Lætétur et mater Ecclésia, tanti lú- sipado la oscuridad que tenía encubierto antes
minis adornáta fulgóribus: et magnis popu- el mundo. Alégrese también nuestra madre la
lórum vócibus hæc aula resúltet. Quapróp- Iglesia, adornada con los fulgores de tanta luz;
ter astántes vos, fratres caríssimi, ad tam y resuene este recinto con las festivas voces de
miram hujus sancti lúminis claritátem, una los pueblos. Por lo que vosotros, hermanos carí-
mecum, quæso, Dei omnipoténtis miseri- simos, que asistís a la maravillosa claridad de
córdiam invocáte. Ut, qui me non meis mé- tan santa luz, unidos conmigo, invocad la mise-
ritis intra Levitárum númerum dignatus est ricordia del Dios omnipotente, para que, pues
aggregáre: lúminis sui claritátem infún- se digno no por meritos, agregarme al número
dens, Cérei huius laudem implére perfíciat. de los diáconos difundiendo la claridad de su
Per Dominum nostrum Jesum Christum, luz, pueda cantar las alabanzas de este cirio.
Fílium suum: qui cum eo vivit et regnat in Por nuestro Señor Jesucristo, su Hijo, que con el
unitáte Spíritus Sancti Deus: Per omnia vive y reina en unidad del Espíritu Santo, Dios,
sǽcula sæculórum. por todos los siglos de los siglos.
℟. Amen. ℟. Amén.
℣. Dóminus vobíscum. ℣. El Señor esté con vosotros.
℟. Et cum Spíritu tuo. ℟. Y con tu espíritu.
℣. Sursum corda. ℣. Arriba los corazones.
℟. Habémus ad Dóminum. ℟. Los tenemos hacia el Señor.
℣. Grátias agámus Dómino Deo nostro. ℣. Demos gracias al Señor, Dios nuestro.
℟. Dignum et justum est. ℟. Es digno y justo.

V V
ere dignum et justum est invisibi- erdaderamente es digno y justo, equi-
lem Deum Patrem omnipoténtem tativo y saludable pregonar con todo el
Filiúmque ejus unigénitum, Do- afecto del corazón y con el ministerio
minum nostrum Jesum Christum, toto cor- de la voz, al Dios invisible, Padre todopoderoso,
dis ac mentis afféctu et vocis ministério y a su unigénito Hijo, nuestro Señor Jesucristo.
personáre. Qui pro nobis ætérno Patri Adæ El cual pago por nosotros al Padre eterno la
débitum solvit: et véteris piáculi cautiónem deuda de Adán, y con su piadosa sangre borro
pio cruóre detérsit. Hæc sunt enim festa la deuda del primer pecado. Estas son, pues, las
paschália, in quibus verus ille Agnus occí- fiestas pascuales, en las que es inmolado aquel
ditur, cujus sánguine postes fidelium con- verdadero Cordero, cuya sangre consagra las
secrántur. Hæc nox est, in qua primum puertas de los fieles. Esta es la noche en que, en
patres nostros, fílios Israël edúctos de Ægý- otro tiempo, sacando de Egipto a los hijos de
pto, Mare Rubrum sicco vestígio transire Israel, nuestros Padres, les hiciste pasar a pie el

34
fecisti. Hæc ígitur nox est, quæ peccatórum mar Rojo. Esta es la noche que disipo las tinie-
ténebras colúmnæ illuminatióne purgávit. blas de los pecados con la luz de una nube. Esta
Hæc nox est, quæ hódie per univérsum es la noche que hoy, por todo el mundo, a los que
mundum in Christo credéntes, a vítiis sǽ- creen en Jesucristo, apartados de los vicios del
culi et calígine peccatórum segregátos, red- siglo y de las tinieblas del pecado, los vuelve a la
dit grátiæ, sóciat sanctitáti. Hæc nox est, in gracia y los asocia con los santos. Esta es la no-
qua, destrúctis vínculis mortis, Christus ab che en que, rotos los vínculos de la muerte, subió
ínferis victor ascéndit. Nihil enim nobis Jesucristo victorioso de los infiernos. Pues de na-
nasci prófuit, nisi rédimi profuísset. O mira da nos sirviera el haber nacido si no nos hubiera
circa nos tuæ pietátis dignátio! O inæstimá- redimido. ¡Oh admirable dignación de tu pie-
bilis diléctio caritátis: ut servum redimeres, dad con nosotros! ¡Oh inestimable dilección de
Fílium tradidísti! O certe necessárium Adæ caridad! para redimir al siervo has entregado al
peccátum, quod Christi morte delétum est! Hijo. ¡Oh ciertamente necesario pecado de
O felix culpa, quæ talem ac tantum méruit Adán, que con la muerte de Cristo fue borrado!
habére Redemptórem! O vere beáta nox, ¡Oh feliz culpa, que mereció tener tal y tan
quæ sola méruit scire tempus et horam, in grande Redentor! ¡Oh noche verdaderamente
qua Christus ab ínferis resurréxit! Hæc nox feliz, que sola mereció saber el tiempo y la hora
est, de qua scriptum est: Et nox sicut dies il- en la que resucito Cristo de los infiernos! Esta
luminábitur: Et nox illuminátio mea in de- es la noche de la que está escrito: Y la noche se-
líciis meis. Hujus ígitur sanctificátio noctis rá tan clara como el día, y la noche resplande-
fugat scélera, culpas lavat: et reddit inno- cerá para alumbrarme en mis delicias. La san-
céntiam lapsis et mæstis lætítiam. Fugat tidad, pues, de esta noche ahuyenta los pecados,
ódia, concórdiam parat et curvat impéria. lava las cumpla y devuelve la inocencia a los
caídos, y a los tristes la alegría; destierra los
odios, prepara la concordia y doblega los impe-
rios.

En este momento, el Sacerdote toma los 5 granos de incienso bendecidos y los coloca en el
cirio en forma de cruz, de la siguiente manera:
1
4 2 5
3
Luego prosigue:
In hujus ígitur noctis grátia, súscipe, sancte En esta noche de gracia, recibe, Padre santo, el

35
Pater, incénsi hujus sacrifícium vespertí- sacrifico vespertino de este incienso, que la sa-
num: quod tibi in hac Cérei oblatióne sol- crosanta Iglesia te ofrece por manos de sus mi-
lémni, per ministrórum manus de opéribus nistros, en la solemne oblación de este cirio, cu-
apum, sacro sancta reddit Ecclésia. Sed jam ya materia labraron las abejas. Mas ya conoce-
colúmnæ hujus præconia nóvimus, quam mos las excelencias de esta columna, que en
in honórem Dei rútilans ignis accéndit. honra de Dios va a lucir con fuego rutilante.

Ahora el Sacerdote enciende el Cirio, con una de las velas de la caña. Luego prosigue:
Qui licet sit divísus in partes, mutuáti ta- El cual, aunque dividido en partes, no sufrió de-
men lúminis detriménta non novit. Alitur trimento de su luz; pues se alimenta de liquida
enim liquántibus ceris, quas in substántiam cera, que la madre abeja fabrico para materia
pretiósæ hujus lámpadis, apis mater edúxit. de esta preciosa lámpara.

Ahora el Sacerdote hace una pausa para que los acólitos enciendan las lámparas de la igle-
sia con la luz del cirio. Luego prosigue:
O vere beáta nox, quæ exspoliávit Ægýpti- ¡Oh noche verdaderamente feliz, que despojo a
os, ditávit Hebrǽos! Nox, in qua terrénis los egipcios y enriqueció a los hebreos! Noche en
cœléstia, humánis divína jungúntur. Orá- que los cielos se unen con la tierra, lo divino con
mus ergo te, Dómine: ut Céreus iste in ho- lo humano. Te rogamos, pues Señor, que este ci-
nórem tui nóminis consecrátus, ad noctis rio consagrado en honor de tu nombre, perseve-
hujus calíginem destruéndam, indefíciens re ardiendo, indeficiente, para disipar las tinie-
persevéret. Et in odórem suavitátis accép- blas de esta noche; y recibido en olor de suavi-
tus, supérnis lumináribus misceátur. Flam- dad, se mezcle con las celestiales lumbreras. El
mas ejus lúcifer matutínus invéniat. Ille, in- lucero de la mañana lo halle encendido; aquel
quam, lúcifer, qui nescit occásum. Ille, qui lucero que no tiene ocaso; aquel que, volviendo
regréssus ab ínferis, humáno géneri seré- de los infiernos, alumbro sereno al humano li-
nus illúxit. Precámur ergo te, Dómine: ut naje. Te pedimos, por tanto, Señor, que te dig-
nos fámulos tuos, omnémque clerum, et nes regir con asidua protección, gobernar y con-
devotíssimum pópulum: una cum beatíssi- servarnos a nosotros, tus siervos, y a todo el clero
mo Papa nostro N., et Antístite nostro N., y al devotísimo pueblo, en unión de nuestro bea-
quiéte témporum concéssa, in his paschali- tísimo Papa N. y nuestro obispo N., concedien-
bus gáudiis, assídua protectióne régere, gu- do quietud de tiempos, en estos gozos pascuales.
bernáre et conserváre digneris. Per eúndem Por el mismo Señor nuestro Jesucristo, tu Hijo;
Dóminum nostrum Jesum Christum, Fíli- que contigo vive y reina en unidad del Espíritu
um tuum: Qui tecum vivit et regnat in uni- Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos.
táte Spíritus Sancti Deus: per ómnia sǽcula
36
sæculórum.
℟. Amen. ℟. Amen.

Terminada la Bendición del Cirio, todos vuelven a sus lugares. El ceremoniero posiciona el
cirio de cara a los fieles.

PROFECÍAS
SENTADOS
El Sacerdote cambia la dalmática, manípulo y estola blancos por casulla, manípulo y estola
morados. Así revestido va a lado de la epístola donde empezara a leer en voz baja las Profecías.
Mientras tanto los cantores las van a cantar desde un atril colocado en el medio del presbiterio.
No se anuncian NI SE LES RESPONDE Deo gratias.

Primera Profecía
GENESIS 1, 1-31. 2, 1-2.

A
l principio creó Dios el cielo y la tierra. La tierra era confusión y caos, y tinieblas
cubrían la faz del abismo, mas el Espíritu de Dios se movía sobre las aguas. Y dijo
Dios: “Haya luz”; y hubo luz. Vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz
de las tinieblas. Llamó Dios a la luz día, y a las tinieblas llamó noche. Y hubo tarde y hubo
mañana: primer día. Después dijo Dios: “Haya un firmamento en medio de las aguas que
separe unas aguas de otras”. E hizo Dios el firmamento, y separó las aguas que estaban ba-
jo el firmamento de las aguas que estaban sobre el firmamento. Y así fue. Llamó Dios al
firmamento cielo; y hubo tarde y hubo mañana: día segundo. Y dijo Dios: “Júntense en
un lugar las aguas que quedan bajo el cielo y aparezca lo seco”. Llamó Dios a lo seco tierra,
y a la reunión de las aguas llamó mares. Y vio Dios que estaba bien. Después dijo Dios:
“Brote la tierra hierba verde, plantas que den semilla, árboles frutales que produzcan fruto
según su especie y cuya semilla esté en ellos sobre la tierra”. Y así fue. Brotó, pues, la tierra
hierba verde, plantas que tenían en sí semilla según su especie, y árboles que producían
frutos y cuya semilla se hallaba en ellos según su especie. Y vio Dios que estaba bien. Y
hubo tarde y hubo mañana: día tercero. Luego dijo Dios: “Haya lumbreras en el firma-
mento del cielo, que separen el día de la noche y sirvan de señales y (marquen) las estacio-
nes, días y años. Sirvan también de lumbreras en el firmamento del cielo para alumbrar la
tierra”. Y así fue. Hizo, pues, Dios las dos grandes lumbreras: la lumbrera mayor para pre-
sidir el día, y la lumbrera menor para presidir la noche, y las estrellas. Púsolas Dios en el
firmamento del cielo para alumbrar la tierra, para regir el día y la noche y para separar la
luz de las tinieblas. Y vio Dios que estaba bien. Y hubo tarde y hubo mañana: día cuarto.

37
Después dijo Dios: “Pululen las aguas multitud de seres vivientes; y vuelen aves sobre la
tierra debajo del firmamento del cielo”. Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y to-
dos los seres vivientes que marchan arrastrándose, de los cuales hierven las aguas, según
su especie; y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que estaba bien. Y Dios los bendi-
jo, diciendo: “Sed fecundos y multiplicaos y henchid las aguas en los mares; y multipli-
quense las aves sobre la tierra”. Y hubo tarde y hubo mañana: día quinto. Luego Dios dijo:
“Produzca la tierra seres vivientes según su especie: animales domésticos, reptiles, bestias
salvajes, según su especie”. Y así fue. Hizo, pues, Dios las bestias salvajes según su especie,
y los animales domésticos según su especie, y todo reptil de la tierra según su especie. Y
vio Dios que estaba bien. Después dijo Dios: “Hagamos al hombre a imagen nuestra, se-
gún nuestra semejanza; y domine sobre los peces del mar y las aves del cielo, sobre las bes-
tias domésticas, y sobre toda la tierra y todo reptil que se mueve sobre la tierra”. Y creó
Dios al hombre a imagen suya; a imagen de Dios lo creó; varón y mujer los creó. Los ben-
dijo Dios; y les dijo Dios: “Sed fecundos y multiplicaos, y henchid la tierra y sometedla; y
dominad sobre los peces del mar y las aves del cielo, y sobre todos los animales que se
mueven sobre la tierra”. Después dijo Dios: “He aquí que Yo os doy toda planta portadora
de semilla sobre la superficie de toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto de árbol con
semilla, para que os sirvan de alimento. Y a todos los animales de la tierra, y a todas las
aves del cielo, y a todo lo que se mueve sobre la tierra, que tiene en sí aliento de vida, les
doy para alimento toda hierba verde”. Y así fue. Vio Dios todo cuanto había hecho; y he
aquí que estaba muy bien. Y hubo tarde y hubo mañana: día sexto. Fueron, pues, acaba-
dos el cielo y la tierra con todo el ornato de ellos. El día séptimo terminó Dios la obra que
había hecho; y descansó en el día séptimo de toda la obra que había hecho.
El Sacerdote del lado de la pistola canta:
Orémus. Oremos.
℣. Flectámus génua. ℣. Doblemos las rodillas DE RODILLAS
℟. Leváte. ℟. Levantaos. DE PIE

D ¡O
eus, qui mirabíliter creásti hómi- h Dios!, que de un modo admira-
nem et mirabílius redemísti: da ble creaste al hombre, y más ad-
nobis, quǽsumus, contra oblec- mirablemente aun le redimiste; te
taménta peccáti, mentis ratióne persístere; suplicamos que nos concedas resistir constan-
ut mereámur ad ætérna gáudia perveníre. temente a los atractivos del pecado, para que
Per Dóminum nostrum… merezcamos llegar a los gozos eternos. Por
nuestro Señor…

38
℟. Amen. ℟. Amén.

Segunda Profecía
SENTADOS GÉNESIS 5, 32. 6, 1-21. 7, 5-6. 11b-14. 18b-21. 23-24. 8, 1-3. 6-12. 15-20

N
oé tenía quinientos años, cuando engendró a Sem, Cam y Jafet. Cuando los
hombres comenzaron a multiplicarse sobre la tierra y les nacieron hijas, y vieron
los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron de entre
todas ellas por mujeres las que les agradaron. Entonces dijo Dios: “No permanecerá para
siempre mi espíritu en el hombre, a causa de su delito; no es más que carne, y serán sus
días ciento veinte años.” En aquellos días había gigantes en la tierra, y también después,
cuando los hijos de Dios se llegaron a las hijas de los hombres y ellas les dieron hijos. Éstos
son los héroes, los varones famosos de la antigüedad. Viendo, pues, Dios que era grande
la maldad del hombre sobre la tierra, y que todos los pensamientos de su corazón se dirigí-
an únicamente al mal, todos los días, Dios se arrepintió de haber hecho al hombre en la
tierra, y se dolió en su corazón. Y dijo Dios: “Exterminaré de sobre la faz de la tierra al
hombre que he creado, desde el hombre hasta las bestias, hasta los reptiles, y hasta las aves
del cielo, porque me arrepiento de haberlo hecho.” Mas Noé halló gracia a los ojos de
Dios. He aquí la historia de Noé. Noé fue varón justo y perfecto entre los hombres de su
tiempo, pues anduvo con Dios. Y engendró Noé tres hijos: Sem, Cam y Jafet. La tierra es-
taba entonces corrompida delante de Dios, y llena de violencia. Miró, pues, Dios la tierra,
y he aquí que estaba depravada, porque toda carne había corrompido su camino sobre la
tierra. Dijo entonces Dios a Noé: “He decidido el fin de toda carne; porque la tierra está
colmada de violencia por culpa de ellos; por eso he aquí que voy a exterminarlos junta-
mente con la tierra. Hazte un arca de maderas resinosas, la cual dividirás en comprarti-
mientos y calafatearás por dentro y por fuera con betún. La fabricarás de esta manera: 300
codos será la longitud del arca, 50 codos su anchura, y 30 codos su altura. Harás en el arca
una abertura para la luz, la cual dispondrás arriba, a un codo del techo. La puerta del arca
pondrás en uno de sus costados, y harás un piso primero, un segundo y un tercero. Pues
he aquí que voy a traer un diluvio de aguas sobre la tierra, para exterminar toda carne que
tiene en sí aliento de vida bajo el cielo. Todo lo que existe en la tierra, perecerá. Pero con-
tigo estableceré mi pacto: Entrarás en el arca tú, y tus hijos, y tu mujer, y las mujeres de
tus hijos contigo. Y de todos los animales de toda carne, de toda clase (de ellos), introduci-
rás parejas en el arca para que tengan vida contigo; serán macho y hembra; de las aves se-
gún su especie, de las bestias según su especie, de todos los reptiles de la tierra según su
especie. Dos de cada clase vendrán a ti, para que les conserves la vida. Provéete de todo

39
alimento que se come, acópiate provisiones para que os sirvan de comida a ti y a ellos.”
Noé hizo conforme a cuanto Dios le había mandado. Tenía Noé seiscientos años cuando
el diluvio de aguas vino sobre la tierra. Se rompieron todas las fuentes del grande abismo,
y se abrieron las cataratas del cielo. Y estuvo lloviendo sobre la tierra cuarenta días y cua-
renta noches. En aquel mismo día entró Noé en el arca, con Sem, Cam y Jafet, hijos de
Noé, y con ellos la mujer de Noé, y las tres mujeres de sus hijos; ellos, con todos los anima-
les, según su especie, y todas las bestias domésticas según su especie, y todos los reptiles
que se arrastran sobre la tierra, según su especie, y todas las aves según su especie, todo
pájaro, todo volátil. El arca flotaba sobre las aguas. Tan desmesuradamente crecieron las
aguas sobre la tierra, que quedaron cubiertos todos los montes más altos que había bajo
el cielo entero. 15 codos se alzaron sobre ellos las aguas y fueron así cubiertos los montes.
Entonces murió toda carne que se movía sobre la tierra; aves y ganados y fieras y todo rep-
til que se arrastraba sobre la tierra. Quedaron solamente Noé y los que con él estaban en
el arca. Por espacio de 150 días se alzaron las aguas sobre la tierra. Acordóse Dios de Noé
y de todas las fieras y de todas las bestias que con él estaban en el arca; e hizo Dios pasar
un viento sobre la tierra, y bajaron las aguas. Entonces se cerraron las fuentes del abismo
y las cataratas del cielo, y se detuvo la lluvia del cielo. Poco a poco retrocedieron las aguas
de sobre la tierra; y cuando al cabo de 150 días las aguas empezaron a menguar. Pasados
cuarenta días, abrió Noé la ventana que había hecho en el arca, y soltó un cuervo, el cual
yendo salía y retornaba hasta que se secaron las aguas sobre la tierra. Después soltó Noé
una paloma, para ver si se habían retirado ya las aguas de la superficie terrestre. Mas como
la paloma no hallase donde poner la planta de su pie, tornó hacia él, al arca, porque había
todavía agua sobre toda la tierra; y alargando él su mano, la asió y la metió consigo en el
arca. Esperó otros siete días y soltó de nuevo la paloma fuera del arca. La paloma volvió a
él al atardecer, y he aquí que traía en su pico hoja verde de olivo, por donde conoció Noé
que las aguas se habían retirado de la tierra. Esperó todavía otros siete días y soltó la palo-
ma, la cual no volvió más a él. Habló entonces Dios a Noé, y dijo: 16 “Sal del arca, tú, y
contigo tu mujer, tus hijos y las mujeres de tus hijos. Y sacarás contigo todos los animales
de toda carne que te acompaña, aves, bestias y todos los reptiles que se arrastran en el sue-
lo; pululen sobre la tierra y sean fecundos y se multipliquen sobre la tierra.” Salió, pues,
Noé, y con él sus hijos, su mujer y las mujeres de sus hijos. Salieron también del arca, se-
gún sus especies, todos los animales, todos los reptiles y todas las aves, todo cuanto se
mueve sobre la tierra. Después erigió Noé un altar a Yahvé, y tomando de todos los anima-
les puros, y de todas las aves puras, ofreció holocaustos en el altar. Y el olor de este sacrifi-
cio fue grato y suave al Señor.

40
Orémus. Oremos.
℣. Flectámus génua. ℣. Doblemos las rodillas DE RODILLAS
℟. Leváte. ℟. Levantaos. DE PIE

D ¡O
eus, incommutábilis virtus et lu- h Dios, poder inmutable y luz
men ætérnum: réspice propítius eterna!, mira propicio las Mara-
ad totíus Ecclésiæ tuæ mirábile villas de toda tu Iglesia, y obra la
sacraméntum, et opus salútis humánæ, salvación del género humano por un efecto de
perpétuæ dispositiónis efféctu, tranquil- tu continua providencia; y experimente todo el
lius operáre; totúsque mundus experiátur mundo y vea que levantas lo caído, que renue-
et vídeat, dejécta erigi, inveteráta renová- vas lo viejo y que todas las cosas se restauran
ri, et per ipsum redire ómnia in intégrum, por el mismo que les dio el ser, por tu Hijo Jesu-
a quo sumpsére princípium: Dóminum cristo nuestro Señor. Que contigo vive y rei-
nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: na…
Qui tecum…
℟. Amen. ℟. Amén.

Tercera Profecía
SENTADOS GÉNESIS 20, 1-19

E
n aquellos días: Probó Dios a Abrahán, y le dijo “¡Abrahán!” “Heme aquí”, contes-
tó éste. Le dijo entonces: “Toma a tu hijo único, a quien amas, a Isaac, y ve a la tie-
rra de Moriah, y ofrécele allí en holocausto sobre uno de los montes que Yo te mos-
traré.” Se levantó, pues, Abrahán muy de mañana, aparejó su asno y tomó consigo dos de
sus criados y a Isaac, su hijo; después de partir leña para el holocausto se puso en camino
para ir al lugar que Dios le había indicado. Cuando al tercer día Abrahán alzó los ojos y
vio el lugar desde lejos, dijo a sus mozos: “Quedaos aquí con el asno; yo y el niño iremos
hasta allá para adorar, y después volveremos con vosotros.” Tomó, pues, Abrahán la leña
para el holocausto, la cargó sobre Isaac, su hijo, y tomó en su mano el fuego y el cuchillo;
y caminaron los dos juntos. Y se dirigió Isaac a Abrahán, su padre diciendo: “Padre mío”;
el cual respondió: “Heme aquí, hijo mío”. Y dijo (Isaac): “He aquí el fuego y la leña, mas
¿dónde está el cordero para el holocausto?” Contestó Abrahán: “Dios se proveerá de cor-
dero para el holocausto, hijo mío.” Y siguieron caminando los dos juntos. Llegado al lugar
que Dios le había indicado, erigió Abrahán allí el altar, y dispuso la leña, después ató a
Isaac su hijo, y le puso sobre el altar, encima de la leña. Y alargando su mano tomó Abra-
hán el cuchillo para degollar a su hijo, cuando he aquí que el Ángel de Dios le llamó desde
el cielo, diciendo: “¡Abrahán, Abrahán!” Él respondió: “Heme aquí.” Dijo entonces (el

41
Ángel): “No extiendas tu mano contra el niño, ni le hagas nada; pues ahora conozco que
eres temeroso de Dios, ya que no has rehusado darme tu hijo, tu único.” Y alzó Abrahán
los ojos y miró, y vio detrás de él un carnero, enredado por los cuernos en un zarzal. Fue
Abrahán y tomó el carnero, y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo. Y dio Abrahán
a aquel lugar el nombre de “el Señor ve” por donde se dice hoy día: “En el monte del Se-
ñor se verá”. El Ángel del Señor llamó a Abrahán por segunda vez desde el cielo, y dijo:
“Por mí mismo he jurado, dice el Señor: Por cuanto has hecho esto, y no has rehusado
darme a tu hijo, tu único, te colmaré de bendiciones y multiplicaré grandemente tu des-
cendencia como las estrellas del cielo, y como las arenas de la orilla del mar, y tus descen-
dientes poseerán la puerta de sus enemigos; y en tu descendencia serán benditas todas las
naciones de la tierra, porque has obedecido mi voz.” Luego volvió Abrahán a sus criados
y levantándose se dirigieron juntos a Bersabee, y habitó Abrahán en Bersabee.

Orémus. Oremos.
℣. Flectámus génua. ℣. Doblemos las rodillas DE RODILLAS
℟. Leváte. ℟. Levantaos. DE PIE

D ¡O
eus, fidélium Pater summe, qui in h Dios, Padre soberano de los fie-
toto orbe terrárum, promissiónis les!, que multiplicas en toda la
tuæ fílios diffúsa adoptiónis grá- tierra los hijos de tu promesa con
tia multíplicas: et per paschále sacramén- la efusión de la gracia de adopción, y que por
tum, Abraham púerum tuum universá- el misterio pascual constituyes padre de todas
rum, sicut jurásti, géntium éfficis patrem; las naciones a tu siervo Abrahán, según lo ju-
da pópulis tuis digne ad grátiam tuæ boca- raste; has que tus pueblos sean dignos de en-
tiónis introíre. Per Dóminum nostrum… trar en la gracia de tu vocación. Por nuestro
Señor…
℟. Amen. ℟. Amén.

Cuarta Profecía
SENTADOS ÉXODO 14, 24-31. 15, 1

E
n aquellos días: Llegada la vigilia de la mañana, echó El Señor una mirada desde la
columna de fuego y de humo hacia el ejército de los egipcios, y puso en consterna-
ción al ejército egipcio. Quitó las ruedas de sus carros, de suerte que no podían
avanzar sino con gran dificultad. Dijeron por tanto los egipcios: “Huyamos delante de
Israel, porque el Señor pelea por ellos contra los egipcios.” Entonces dijo el Señor a Moi-
sés: “Extiende tu mano sobre el mar, para que las aguas vuelvan sobre los egipcios, sobre
sus carros y sobre su caballería.” Extendió Moisés su mano sobre el mar, y al rayar el alba
42
el mar volvió a su sitio; de modo que los egipcios queriendo huir se vieron frente a las
(aguas). Así arrojó el Señor a los egipcios en medio del mar. Pues reuniéndose las aguas
cubrieron los carros y la gente de a caballo y todo el ejército del Faraón, que había entrado
en el mar para seguirlos, y no escapó ni siquiera uno de ellos. Mas los hijos de Israel pasa-
ron a pie enjuto por en medio del mar, teniendo las aguas por muralla a su derecha y a su
izquierda. Aquel día salvó el Señor a Israel de mano de los egipcios; y vio Israel a los egip-
cios muertos a orillas del mar. Y cuando Israel vio la mano poderosa que el Señor había
extendido contra los egipcios, temió el pueblo a Dios, y creyeron en Dios y en Moisés, su
siervo. Entonces Moisés y los hijos de Israel cantaron este cántico a Dios. Dijeron así:

TRACTO ÉXODO 15, 1. 2

C C
ANTÉMUS Dómino: glorióse e- ANTEMOS al Señor, porque ha he-
nim honorificátus est: equum et cho brillar su gloria; ha precipitado en
ascensórem projécit in mare: adjú- el mar a caballo y caballero. El Señor
tor et protéctor factus est mihi in salútem, es mi fortaleza y mi protección para salvarme.
℣. Hic Deus meus, et honorificábo eum: ℣. Este es mi Dios y yo le honrare; el Dios de mis
Deus patris mei, et exaltábo eum. padres, a quien ensalzare.
℣. Dóminus cónterens bella: Dóminus no- ℣. El Señor deshace las guerras; tiene por nom-
men est illi. bre el Señor.

Orémus. Oremos.
℣. Flectámus génua. ℣. Doblemos las rodillas DE RODILLAS
℟. Leváte. ℟. Levantaos. DE PIE

D ¡O
eus, cujus antíqua mirácula étiam h Dios!, cuyas maravillas senti-
nostris sǽculis coruscáre sentí- mos también brillar en nuestros
mus: dum, quod uni pópulo, a siglos, pues lo que en otro tiempo
persecutióne Ægyptíaca liberándo, déxte- hiciste con el poder de tu diestra, liberando a
ræ tuæ poténtia contulísti, id in salútem un solo pueblo de la persecución de los egip-
géntium per aquam regeneratiónis operá- cios, eso lo obras aun hoy día, salvando a las
ris: præsta; ut in Abrahæ fílios et in ísraëlí- gentes por las aguas del bautismo; concede
ticam dignitátem, totíus mundi tránseat que el mundo entero pase a la filiación de
plenitúdo. Per Dóminum nostrum… Abraham y a la israelitita dignidad. Por nues-
tro Señor…
℟. Amen. ℟. Amén.

43
Quinta Profecía
SENTADOS ISAÍAS 54, 17b. 55, 1-11, 24-31. 15, 1
sta es la herencia de los siervos del Señor y la justicia que de Mí les vendrá, dice el

É Señor. ¡Oh vosotros, sedientos todos, venid a las aguas! Venid también los que no
tenéis dinero, comprad y comed; sí, venid y comprad, sin dinero y sin pago, vino y
leche. ¿Por qué pagáis dinero por lo que no es pan, y os fatigáis por lo que no puede sacia-
ros? ¡Escuchadme con atención y comeréis lo que es bueno, y vuestra alma se recreará con
pingües manjares! Prestad vuestro oído y venid a Mí; escuchad, y vivirá vuestra alma, y
Yo, el Señor, con vosotros una alianza eterna (según) las misericordiosas promesas dadas
a David. Mira, Yo le he constituido como testigo para los pueblos, como caudillo y maes-
tro de las naciones. He aquí que llamarás a pueblos que no conocías, y naciones que te
eran desconocidas correrán hacia ti por amor del Señor, tu Dios, y del Santo de Israel,
pues Él te ha glorificado. Buscad al Señor mientras puede ser hallado, invocadle mientras
está cerca. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus designios, y conviértase al Se-
ñor, que tendrá de él misericordia, y a nuestro Dios, porque es rico en perdonar. Pues mis
pensamientos no son vuestros pensamientos, y vuestros caminos no son mis caminos, di-
ce el Señor. Así como el cielo es más alto que la tierra, así mis caminos son más altos que
vuestros caminos, y mis pensamientos que vuestros pensamientos. Como la lluvia y la
nieve bajan del cielo, y no vuelven allá, sino que empapan la tierra, y la fecundan y hacen
germinar, para que dé simiente al que siembra, y pan al que come; así será la palabra mía
que sale de mi boca: no volverá a Mí sin fruto, sin haber obrado lo que Yo quería, y ejecu-
tado aquellas cosas que Yo le ordenara: dice el Señor todopoderoso.

Orémus. Oremos.
℣. Flectámus génua. ℣. Doblemos las rodillas DE RODILLAS
℟. Leváte. ℟. Levantaos. DE PIE

O ¡O
mnípotens sempitérne Deus, h Dios todopoderoso y eterno!,
multíplica in honórem nóminis multiplica, en honor de tu nom-
tui, quod patrum fídei spopon- bre, lo que prometiste a la fe de
dísti: et promissiónis fílios sacra adoptió- nuestros padres, y por una santa adopción, au-
ne diláta; ut, quod prióres Sancti non du- menta los hijos de esta promesa, a fin de que,
bitavérunt futúrum, Ecclésia tua magna los primeros santos no dudaron se verificaría,
jam ex parte cognóscat implétum. Per Dó- conozca la Iglesia que ya en gran parte se ha
minum nostrum… cumplido. Por nuestro Señor…
℟. Amen. ℟. Amén.

44
Sexta Profecía
SENTADOS BARUC 3, 9-38

E
scucha, Israel, los mandamientos de vida; aplica tus oídos para aprender la sabidu-
ría. ¿Cuál es el motivo, oh Israel, de que estés en tierra de enemigos? ¿Y de que ha-
yas envejecido en país extranjero, contaminándote con los muertos, y de que ya se
te cuente en el número de los que descienden al sepulcro? Porque has abandonado la
fuente de la sabiduría. Si hubieses andado por la senda de Dios, vivirías en perpetua paz.
Aprende dónde está la sabiduría, dónde la fortaleza, dónde la inteligencia, para que sepas
también dónde hay longevidad y vida, y dónde está la luz de los ojos y la paz. ¿Quién halló
la morada de la (sabiduría)? ¿Quién penetró en sus tesoros? ¿Dónde están los príncipes de
las naciones y los dominadores de las bestias de la tierra? ¿Aquellos que jugaban con las
aves del cielo, y atesoraban la plata y el oro en que los hombres ponen su confianza, y en
cuya adquisición jamás acaban de saciarse, aquellos que labraban con tanto afán la plata,
de modo que sus obras eran sin igual? Exterminados fueron y descendieron a los infier-
nos, y en su lugar se levantaron otros. Generaciones jóvenes vieron la luz, y habitaron so-
bre la tierra, pero desconocieron el camino de la sabiduría; no comprendieron sus sendas,
ni la abrazaron sus hijos; por eso ella se alejó de su rostro. No se oyó palabra de ella en el
país de Canaán, ni fue vista en Temán. Asimismo, los hijos de Agar, que van en busca de
la prudencia que procede de la tierra, los negociantes de Merra y de Temán, los autores
de parábolas y los investigadores de la inteligencia, ignoraron igualmente el camino de la
sabiduría y olvidaron sus sendas. ¡Oh Israel, cuán grande es la casa de Dios, y cuan espa-
cioso el lugar de su posesión! Grande es y no tiene término; excelso es e inmenso. Allí vi-
vieron los famosos gigantes, que hubo al principio, de elevada estatura, diestros en la gue-
rra. No a éstos eligió el Señor, ni encontraron la senda de la doctrina; por esto perecieron.
Y por cuanto no tuvieron sabiduría perecieron por su necedad. ¿Quién subió al cielo y se
apoderó de ella, y la hizo descender de las nubes? ¿Quién atravesó los mares y la halló, y
la trajo por oro purísimo? No hay quien pueda conocer los caminos de ella, ni investigar
sus sendas. Solamente Aquel que sabe todas las cosas, la conoce y la descubrió con su
inteligencia; Aquel que fundó la tierra para siempre y la pobló de animales y cuadrúpedos;
Aquel que envía la luz y ella marcha; la llama y ella obedece temblando. Las estrellas di-
funden su luz en sus atalayas, y lo hacen con alegría. Fueron llamadas, y dijeron: “Aquí
estamos”; y gozosas dieron luz al que las creó. Éste es nuestro Dios, ningún otro será repu-
tado por tal a su lado. Él halló todos los caminos de la sabiduría, y la dio a su siervo Jacob,
y a Israel, su amado. Después de esto, se ha dejado ver sobre la tierra, y conversó con los
hombres.

45
Orémus. Oremos.
℣. Flectámus génua. ℣. Doblemos las rodillas DE RODILLAS
℟. Leváte. ℟. Levantaos. DE PIE

D ¡O
eus, qui Ecclésiam tuam semper h Dios!, que sin cesar aumentas
géntium vocatióne multíplicas: tu Iglesia por la vocación de los
concéde propítius; ui, quos aqua gentiles, concedenos propicio que
baptísmatis ábluis, contínua protectióne a los que lavas con el agua del bautismo, los
tueáris. Per Dóminum nostrum… defiendas siempre con tu protección . Por nues-
tro Señor…
℟. Amen. ℟. Amén.

Séptima Profecía
SENTADOS EZEQUIEL 37, 1-14

E
n aquellos días: Vino sobre mí la mano del Señor: el Señor me sacó fuera en espíri-
tu, y me colocó en medio de la llanura, la cual estaba llena de huesos. Y me hizo pa-
sar junto a ellos, todo en torno; y he aquí que eran numerosísimos. Estaban (tendí-
dos) sobre la superficie de la llanura y secos en extremo. Y me dijo: “Hijo de hombre, ¿aca-
so volverán a tener vida estos huesos?” Yo respondí: “Señor Dios, Tú lo sabes.” Entonces
me dijo: “Profetiza sobre estos huesos, y diles: ¡Huesos secos, oíd la palabra de Yahvé! Así
dice el Señor a estos huesos: He aquí que os infundiré espíritu y viviréis. Os recubriré de
nervios, haré crecer carne sobre vosotros, os revestiré de piel y os infundiré espíritu para
que viváis; y conoceréis que Yo soy el Señor.” Profeticé como se me había mandado; y
mientras yo profetizaba he aquí que hubo un ruido tumultuoso, y se juntaron los huesos,
cada hueso con su hueso (correspondiente). Y miré y he aquí que crecieron sobre ellos
nervios y carnes y por encima los cubrió piel; pero no había en ellos espíritu. Entonces me
dijo: “Profetiza al espíritu, profetiza, hijo de hombre, y di al aliento: Así dice el Señor
Dios: Ven, oh espíritu de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán.” Profe-
ticé como Él me había mandado; y entró en ellos el espíritu, y vivieron y se pusieron en
pie, (formando) un ejército muy grande. Entonces me dijo: “Hijo de hombre, estos huesos
son toda la casa de Israel. Mira cómo dicen: «Se han secado nuestros huesos y ha perecido
nuestra esperanza; estamos completamente perdidos». Por eso profetiza, y diles: Así dice
el Señor Dios: He aquí que abriré vuestros sepulcros y os sacaré de vuestras tumbas, oh
pueblo mío, y os llevaré a la tierra de Israel. Y al abrir Yo vuestros sepulcros y al sacaros
de vuestras tumbas, conoceréis, oh pueblo mío, que Yo soy el Señor. Y os infundiré mi
espíritu y viviréis, y os daré reposo en vuestra tierra” dice el Señor todopoderoso.

46
Orémus. Oremos.
℣. Flectámus génua. ℣. Doblemos las rodillas DE RODILLAS
℟. Leváte. ℟. Levantaos. DE PIE

D ¡O
eus, qui nos ad celebrándum pas- h Dios!, que por las Escrituras del
chále sacraméntum utriúsque Antiguo y Nuevo testamento nos
Testaménti páginis ínstruis: da enseñas a celebrar el misterio
nobis intellégere misericórdiam tuam; ut Pascual, haznos conocer tu misericordia, para
ex perceptióne præséntium múnerum fir- que recibiendo los dones presentes, abriguemos
ma sit exspectátio futurórum. Per Dómi- la firme esperanza de alcanzar los futuros. Por
num nostrum… nuestro Señor…
℟. Amen. ℟. Amén.

Octava Profecía
SENTADOS ISAÍAS 4, 1-6

S
iete mujeres echaran mano de un solo hombre, diciendo: “Comeremos nuestro
propio pan y con nuestra ropa nos vestiremos; tan sólo déjanos llevar tu nombre;
quítanos el oprobio.” En aquel día el Pimpollo del Señor será la magnificencia y
gloria, el fruto de la tierra, la grandeza y el orgullo de los de Israel que se salvaren. Enton-
ces los restos de Sión y los que quedaren en Jerusalén, serán llamados santos: todos los
que están inscritos para la vida en Jerusalén. Cuando el Señor haya lavado la inmundicia
de las hijas de Sión, y limpiado a Jerusalén de la sangre que está en ella, mediante espíritu
de juicio y espíritu de fuego, el Señor creará sobre toda la extensión del monte Sión, y so-
bre sus asambleas, una nube sombría de día, y durante la noche un resplandor de fuego
ardiente, porque toda la gloria quedará cubierta; y habrá un tabernáculo para dar sombra
contra el calor del día, y refugio y abrigo contra la tormenta y la lluvia.

TRACTO ISAÍAS 5, 1-2

V U
ÍNEA facta est dilécto in cornu, in NA viña adquirió mi amado en un
loco úberi. lugar fértil.
℣. Et macériam circúmdedit, et ℣. Y la cercó de pares y de foso; y
circumfódit: et plantávit víneam Sorec, et planto la viña de Soreq, y edifico una torre en
ædificávit turrim in médio ejus. medio de ella.
℣. Et tórcular fodit in ea: vínea enim Dómi- ℣. Y cavó un lagar en ella: la viña del Señor de
ni Sábaoth domus Israël est. los ejércitos es la casa de Israel.

47
Orémus. Oremos.
℣. Flectámus génua. ℣. Doblemos las rodillas DE RODILLAS
℟. Leváte. ℟. Levantaos. DE PIE

D ¡O
eus, qui in ómnibus Ecclésiæ tuæ h Dios!, que por boca de tus san-
fíliis, sanctórum Prophetárum tos profetas declaraste que para
voce manifestásti, in omni loco todos los hijos de tu Iglesia siem-
dominatiónis tuæ, satórem te bonórum bras la buena semilla en toda la extensión de
séminum, et electórum pálmitum esse cul- tus dominios, y que cultivas los buenos sar-
torem: tríbue pópulis tuis, qui et vineárum mientos; concede a tus pueblos, a quienes haz
apud te nómine censéntur et ségetum; ut, dado el nombre de viña y de mies que, arran-
spinárum et tribulórum squalóre resecáto, cadas las malezas de las espinas y abrojos,
digna efficiántur fruge fecúndi. Per Dómi- sean fecundos en frutos dignos. Por nuestro Se-
num nostrum… ñor…
℟. Amen. ℟. Amén.

Novena Profecía
SENTADOS ÉXODO 12, 1-11

E
n aquellos días: Dijo el Señor a Moisés y a Aarón en el país de Egipto: “Este mes s-
erá para vosotros el comienzo de los meses; os será el primero de los meses del año.
Hablad a toda la asamblea de Israel y decid: El día diez de este mes tome cada uno
para sí un cordero por familia, un cordero por casa. Y si la casa no alcanzare para un corde-
ro, lo tomará junto con el vecino más cercano a su casa, según el número de las personas.
Calculad la porción que cada uno puede comer del cordero. El cordero será sin defecto,
macho y primal. De las ovejas o de las cabras lo tomaréis. Lo guardaréis hasta el día catorce
de este mes; y toda la multitud de los hijos de Israel lo inmolará entre las dos tardes. Luego
tomarán de la sangre y rociarán los dos postes (de la puerta) y el dintel de las casas en que
han de comer. Comerán la carne en aquella misma noche. La comerán asada al fuego, con
panes ácimos y con hierbas amargas. No comeréis nada de él crudo, ni cocido en agua, si-
no asado al fuego, con su cabeza, sus piernas y sus entrañas. Y no dejaréis nada de él para
el día siguiente; lo que sobrare de él hasta la mañana, lo quemaréis al fuego. Lo habéis de
comer de la siguiente manera: Ceñidos vuestros lomos, calzados vuestros pies, y el bastón
en vuestra mano; y lo comeréis de prisa, pues es la Pascua (esto es, el paso) del Señor.
Orémus. Oremos.
℣. Flectámus génua. ℣. Doblemos las rodillas DE RODILLAS
℟. Leváte. ℟. Levantaos. DE PIE

48
O O
mnípotens sempitérne Deus, qui Mnipotente y sempiterno Dios, que
in ómnium óperum tuórum dis- en el gobierno de toda tus oras eres
pensatióne mirábilis es: intélle- admirable, conozca tus redimidos
gant redémpti tui, non fuísse excelléntius, que la creación del mundo en el principio, no
quod inítio factus est mundus, quam quod fue más excelente que el haberse inmolado
in fine sæculórum Pascha nostrum immo- Cristo, nuestro Cordero Pascual, al fin de los
látus est Christus: Qui tecum… siglos. Que contigo…
℟. Amen. ℟. Amén.

Décima Profecía
SENTADOS JONÁS 3, 1-10

E
n aquellos días: Por segunda vez llegó a Jonás la palabra del Señor, diciendo: “Le-
vántate y ve a Nínive, la ciudad grande, y predica en ella el mensaje que Yo te diré.”
Jonás se levantó, y marchó a Nínive, según la orden del Señor. Era Nínive una ciu-
dad grande delante de Dios, de (una dimensión de) tres días de camino. Comenzó Jonás
a penetrar en la ciudad, y caminando un día entero predicaba, diciendo: “De aquí a cua-
renta días Nínive será destruida.” Y los ninivitas creyeron en Dios; promulgaron un ayu-
no y se vistieron de cilicios, desde los grandes hasta los chicos. Llegó la noticia también al
rey de Nínive; el cual se levantó de su trono, se despojó de su vestidura, se cubrió de saco
y se sentó sobre ceniza. Y por decreto del rey y de sus grandes, se publicó en Nínive esta
proclamación: “Ni hombres ni bestias, ni bueyes, ni ovejas gusten cosa alguna; no salgan
a pacer ni beban agua. Cúbranse de saco hombres y bestias, y clamen con ahínco a Dios;
y conviértase cada uno de su mal camino y de las injusticias de sus manos. Pues bien pue-
de ser que Dios cambie su designio y se arrepienta, dejando el furor de su ira, de suerte
que no perezcamos.” Y vio Dios lo que hicieron, cómo se volvieron de su mal camino y
arrepintiéndose Dios del mal con que los había conminado, no lo llevó a cabo.
Orémus. Oremos.
℣. Flectámus génua. ℣. Doblemos las rodillas DE RODILLAS
℟. Leváte. ℟. Levantaos. DE PIE

D ¡O
eus, qui diversitátem géntium in h Dios!, que reuniste a las diver-
confessióne tui nóminis adunás- sas naciones en la confesión de tu
ti: da nobis et velle et posse, quæ nombre; concédenos el querer y el
præcipis; ut, pópulo ad æternitátem vocá- poder hacer lo que mandas, a fin de que tu
to, una sit fides méntium et píetas actió- pueblo llamado a la vida eterna, tenga una
num. Per Dóminum nostrum… misma fe en el espíritu y una igual piedad en

49
las acciones. Por nuestro Señor…
℟. Amen. ℟. Amén.

Undécima Profecía
SENTADOS DEUTERONOMIO 31, 22-30

E
n aquellos días: Escribió Moisés este cántico y lo enseñó a los hijos de Israel. Y (el
Señor) dio sus órdenes a Josué, hijo de Nun, y le dijo: “Sé fuerte y valeroso, porque
tú conducirás a Israel a la tierra que les he jurado; y Yo seré contigo.” Cuando Moi-
sés hubo acabado de escribir en un libro todas las palabras de esta Ley hasta el fin, mandó
a los levitas portadores del Arca de la Alianza del Señor, diciendo: “Tomad este libro de
la Ley y ponedlo al lado del Arca de la Alianza del Señor, vuestro Dios, para que allí quede
por testimonio contra ti. Porque conozco tu ánimo rebelde y tu dura cerviz. Si estando yo
todavía vivo en medio de vosotros habéis sido rebeldes al Señor, ¿cuánto más lo seréis
después de mi muerte? Congregadme todos los ancianos de vuestras tribus, y vuestros je-
fes, para que diga estas palabras a sus oídos y ponga por testigos contra ellos el cielo y la
tierra. Pues bien sé que después de mi muerte os pervertiréis totalmente, apartándoos del
camino que os he prescrito, mas en los días venideros os sobrevendrá el mal, por haber
hecho lo que es malo a los ojos del Señor, irritándolo con las obras de vuestras manos.”
Pronunció, pues, Moisés a oídos de todo el pueblo de Israel todas las palabras de este cán-
tico hasta el fin:

TRACTO DEUTERONOMIO 32, 1-4

A A
TTÉNDE, cœlum, et loquar: et TIENDE, cielo, y hablare; y oiga la
áudiat terra verba ex ore meo. tierra las palabras de mi boca.
℣. Exspectétur sicut plúvia elóqui- ℣. Espérese como lluvia mi palabra, y
um meum: et descéndant sicut ros verba descienda cual rocío lo que digo.
mea.
℣. Sicut imber super gramen et sicut nix su- ℣. Como rocío, sobre la hierba, y como nieve so-
per fænum: quia nomen Dómini invocábo, bre el heno, porque invocaré el nombre del Se-
ñor.
℣. Date magnitúdinem Deo nostro: Deus, ℣. Ensalzad la grandeza de nuestro Dios; per-
vera ópera ejus, et omnes viæ ejus judícia, fectas son las obras de Dios; y rectos todos sus
juicios.
℣. Deus fidélis, in quo non est iníquitas: ℣. Dios es fiel, y en Él no hay iniquidad; justo y
justus et sanctus Dóminus. santo es el Señor.

50
Orémus. Oremos.
℣. Flectámus génua. ℣. Doblemos las rodillas DE RODILLAS
℟. Leváte. ℟. Levantaos. DE PIE

D ¡O
eus, celsitúdo humílium et forti- h Dios!, exaltación de los humil-
tudo rectórum, qui per sanctum des y fortaleza de los justos, que
Móysen, púerum tuum, ita erudí- quisiste instruir a tu pueblo por
re pópulum tuum sacri cárminis tui decan- medio de tu santo siervo Moisés, entonando tu
tatióne voluísti, ut illa legis iterátio fíeret sagrado cántico, para que aquella repetición
étiam nostra diréctio: éxcita in omnem de tu ley sirviese también para nuestro aleccio-
justificatárum géntium plenitúdinem po- namiento; excita tu poder sobre toda la pleni-
téntiam tuam, et da lætítiam, mitigándo tud de las gentes y danos alegría, mitigando el
terrórem; ut, ómnium peccátis tua remis- terror; para que, borrados con tu remisión to-
sióne delétis, quod denuntiátum est in ul- dos sus pecados, lo que se denunció para ven-
tiónem, tránseat in salútem. Per Dómi- ganza sirva para su salvación. Por nuestro Se-
num nostrum… ñor…
℟. Amen. ℟. Amén.

Duodécima Profecía
SENTADOS DANIEL 3, 1-24
En aquellos días: El rey Nabucodonosor hizo una estatua de oro de sesenta codos de alto
y seis codos de ancho. La erigió en la llanura de Dura, en la provincia de Babilonia. Y
mandó el rey Nabucodonosor reunir a los sátrapas, los gobernadores, los generales, los
altos magistrados, los tesoreros, los consejeros, los jueces y todos los intendentes de las
provincias, para que asistiesen a la dedicación de la estatua levantada por el rey
Nabucodonosor. Se reunieron los sátrapas, los gobernadores, los generales, los altos
magistrados, los tesoreros, los consejeros, los jueces y todos los intendentes de las
provincias para asistir a la dedicación de la estatua levantada por el rey Nabucodonosor;
y estaban en pie delante de la estatua que Nabucodonosor había erigido. Y gritaba un
pregonero en voz alta: “A vosotros, oh pueblos, naciones y lenguas se os manda que al
tiempo que oyereis el sonido del cuerno, de la flauta, de la cítara, del sambuco, del salterio,
de la gaita y de toda suerte de instrumentos músicos, os postréis para adorar la estatua de
oro que ha levantado el rey Nabucodonosor. Quien no se postrare ni (la) adorare, al
instante será echado en un horno de fuego ardiente.” Por lo cual, al momento de oír todos
los pueblos el sonido del cuerno, de la flauta, de la cítara, del sambuco, del salterio, de la
gaita y de toda suerte de instrumentos músicos, se postraron todos esos pueblos, naciones

51
y lenguas, y adoraron la estatua de oro que el rey Nabucodonosor había alzado. En ese
mismo tiempo vinieron algunos caldeos y acusaron a los judíos. Hablaron al rey
Nabucodonosor y dijeron: “¡Vive para siempre, oh rey! Tú, oh rey, has dado un decreto
según el cual todo hombre que oiga el sonido del cuerno, de la flauta, de la cítara, del
sambuco, del salterio, de la gaita y de toda suerte de instrumentos músicos, se postre y
adore la estatua de oro; y que todo aquel que no se postrare para adorar, sea arrojado en
un horno de fuego ardiente. Pues bien, hay algunos judíos, a quienes tú has puesto al
frente de la provincia de Babilonia: Sidrac, Misac y Abdénago, los cuales no te tienen
respeto, oh rey; no sirven a tus dioses, ni adoran la estatua de oro por ti erigida.” Entonces
Nabucodonosor se llenó de rabia y furor, y mandó traer a Sidrac, Misac y Abdénago, los
cuales fueron conducidos a la presencia del rey. Nabucodonosor tomó la palabra y les
dijo: “¿Es de propósito, oh Sidrac, Misac y Abdénago que no servís a mis dioses, ni adoráis
la estatua de oro que yo he alzado? Ahora, pues, estad dispuestos: Al momento que oigáis
el sonido del cuerno, de la flauta, de la cítara, del sambuco, del salterio, de la gaita y de
toda suerte de instrumentos músicos, prosternaos y adorad la estatua que yo he hecho. Si
no la adoráis, al instante seréis arrojados en un horno de fuego ardiente; y ¿quién es el
Dios que os librará de mi mano?” Respondieron Sidrac, Misac y Abdénago y dijeron al
rey Nabucodonosor: “No tenemos necesidad de responderte acerca de este asunto, Si
nuestro Dios, a quien servimos, quiere librarnos, nos librará del horno de fuego ardiente
y de tu mano, oh rey. Y si no, sabe, oh rey, que nosotros no serviremos a tus dioses, ni
adoraremos la estatua de oro que ha sido por ti levantada.” Entonces Nabucodonosor se
enfureció, y el aspecto de su rostro se demudó contra Sidrac, Misac y Abdénago. Y
tomando de nuevo la palabra, mandó encender el horno siete veces más fuerte de lo
acostumbrado. Y dio orden a algunos de los más robustos de su ejército, de que ataran a
Sidrac, Misac y Abdénago, para arrojarlos en el horno de fuego ardiente. Entonces fueron
atados estos varones, con sus capas, sus túnicas, sus gorras y sus (otros) vestidos, y
echados en el horno de fuego ardiente. Y como la orden del rey era urgente, y el horno
excesivamente caliente, la llama de fuego abrasó a aquellos hombres que habían echado
a Sidrac, Misac y Abdénago. Así estos tres varones, Sidrac, Misac y Abdénago, cayeron
atados en medio del horno de fuego ardiente. Pero ellos andaban por medio de las llamas
loando a Dios y bendiciendo al Señor.

52
j
En esta oración, no se dice ni Flectamus genua, ni lo demás.
DE PIE
Orémus. Oremos.

O ¡O
mnípotens sempitérne Deus, mnipotente y sempiterno Dios,
spes única mundi, qui Prophetá- única esperanza del mundo!, que
rum tuorum præcónio præsénti- por boca de tus profetas declaras-
um témporum declarásti mystéria: auge te los misterios de estos tiempos, aumenta, por
pópuli tui vota placátus; quia in nullo fi- tu bondad los deseos de tu pueblo, pues con na-
délium, nisi ex tua inspiratióne, provéni- da, sino con tu inspiración, puede crecer la vir-
unt quarúmlibet increménta virtútum. tud de los fieles . Por nuestro Señor…
Per Dóminum nostrum…
℟. Amen. ℟. Amén.

BENDICIÓN DEL FUENTE BAUSTISMAL

Terminada la última profecía y su oración, el Sacerdote se quita la casulla y el manípulo, y


reviste la capa pluvial morada (o se queda solo con la estola si no tiene capa) y se va en procesión
a la pila Bautismal; primero la Cruz procesional con ciriales, luego un acólito con el Cirio
Pascual, los demás acólitos y por último el Sacerdote. Durante la procesión se canta:

TRACTO SALMO 41, 1-4

S C
ICUT cervus desíderat ad fontes OMO el ciervo suspira por las fuentes
aquarum: iía desíderat ánima mea ad de las aguas, así te desea mi alma a
te, Deus. Ti, Dios mío.
℣. Sitívit ánima mea ad Deum vivum: qu- ℣. Tiene sed mi alma del Dios vivo ¿Cuándo
ando véniam, et apparébo ante fáciem Dei? vendré y compareceré ante el rostro de Dios?
℣. Fuérunt mihi lácrimæ meæ panes die ac ℣. Fueron para mí, las lágrimas, panes de día y
nocte, dum dícitur mihi per síngulos dies: de noche, cuando se me dice todos los dias
Ubi est Deus tuus? ¿Dónde está tu Dios?

Llegados a la Pila Bautismal, quedan en frente de ella el Sacerdote con la Cruz procesional
en frente de él, del otro lado de la Pila. Así colocados, el Sacerdote canta:

℣. Dóminus vobíscum. ℣. El Señor esté con vosotros.


℟. Et cum Spíritu tuo. ℟. Y con tu espíritu.
Oremus. Oremos.

53
O ¡O
mnípotens sempitérne Deus, rés- mnipotente y sempiterno Dios!,
pice propítius ad devotiónem po- mira propicio la devoción de tu
puli renascéntis, qui, sicut cer- pueblo que va a renacer, y que,
vus, aquárum tuárum éxpetit fontem: et como ciervo, suspira por las fuentes de tus
concéde propítius; ut fídei ipsíus sitis, aguas, y concédele que la sed de su fe santifi-
baptísmatis mystério, ánimam corpúsque que, por el sacramento del bautismo, su cuer-
sanctíficet. Per Dóminum nostrum… po y su alma. Por nuestro Señor…
℟. Amen. ℟. Amén.

℣. Dóminus vobíscum. ℣. El Señor esté con vosotros.


℟. Et cum Spíritu tuo. ℟. Y con tu espíritu.
Oremus. Oremos.

O ¡O
mnípotens sempiterne Deus, ad- mnipotente y sempiterno Dios!,
ésto magnæ pietátis tuæ mysté- asiste a estos misterios de tu gran
riis, adésto sacraméntis: et ad re- piedad, asiste a estos Sacramen-
creándos novos pópulos, quos tibi fons tos; envía el Espíritu de adopción para reengen-
baptísmatis párturit, spíritum adoptiónis drar a los nuevos pueblos que van a nacerte en
emítte; ut, quod nostræ humilitátis gerén- la Pila Bautismal; y lo que vamos a realizar por
dum est ministério, virtútis tuæ impleátur nuestro humilde ministerio, se cumpla por un
efféctu. Per Dominum nostrum… efecto de tu poder. Por nuestro Señor…
Continua con el tono del prefacio:
Per omnia sǽcula sæculórum. por todos los siglos de los siglos.
℟. Amen. ℟. Amén.
℣. Dóminus vobíscum. ℣. El Señor esté con vosotros.
℟. Et cum Spíritu tuo. ℟. Y con tu espíritu.
℣. Sursum corda. ℣. Arriba los corazones.
℟. Habémus ad Dóminum. ℟. Los tenemos hacia el Señor.
℣. Grátias agámus Dómino Deo nostro. ℣. Demos gracias al Señor, Dios nuestro.
℟. Dignum et justum est. ℟. Es digno y justo.

V V
ere dignum et justum est, æquum erdaderamente es digno y justo, equi-
et salutáre, nos tibi semper et ubí- tativo y saludable que siempre y en to-
que grátias ágere, Dómine sancte, das partes te demos gracias, Señor
Pater omnípotens, ætérne Deus: Qui invi- Santo, Padre todopoderoso, Dios eterno, que
síbili potentia sacramentorum tuorum mi- con invisible poder y por un modo admirable,

54
rabíliter operáris efféctum: Et licet nos tan- obras el efecto de tus sacramentos; y aunque
tis mystériis exsequéndis simus indígni: Tu seamos indignos de realizar tan grandes miste-
tamen grátiæ tuæ dona non déserens, étiam rios, Tu, no abandonando los dones de tu gra-
ad nostras preces aures tuæ pietátis inclí- cia, te dignas oír favorablemente nuestras súpli-
nas. Deus, cujus Spíritus super aquas inter cas. Oh Dios, cuyo espíritu, en el principio del
ipsa mundi primórdia ferebátur: ut jam mundo, fue llevado sobre las aguas para impri-
tunc virtútem sanctificatiónis aquarum na- mir desde entonces en la naturaleza del agua la
túra concíperet. Deus, qui, nocéntis mundi virtud santificadora. Oh Dios, que lavando con
crímina per aquas ábluens, regeneratiónis las aguas los pecados del mundo corrompido,
spéciem in ipsa dilúvii effusióne signásti: diste en el mismo diluvio un símbolo de regene-
ut, uníus ejusdémque eleménti mystério, et ración; para que un mismo elemento fuese mis-
finis esset vítiis et orígo virtútibus. Réspice, teriosamente fin de los vicios y origen de las vir-
Dómine, in fáciem Ecclésiæ tuæ, et multí- tudes. Mira Señor a la cara de tu Iglesia y haz
plica in ea regeneratiónes tuas, qui grátiæ que sean en ellas muchos los regenerados; Tu,
tuæ affluéntis ímpetu lætíficas civitátem que con el torrente de tus gracias alegras tu ciu-
tuam: fontémque baptísmatis áperis toto dad y abres las fuentes del Bautismo en todo el
orbe terrárum géntibus innovándis: ut, tuæ orbe para renovar las naciones, a fin de que, al
majestátis império, sumat Unigéniti tui imperio de tu Majestad, reciban la gracia de tu
grátiam de Spíritu Sancto. Unigénito Hijo por el Espíritu Santo.

Ahora el Sacerdote divide el agua con la mano en forma de ✠ y luego continua:


Qui hanc aquam, regenerándis homínibus Que esta agua preparada para la regeneración
præparátam, arcána sui núminis admixtió- de los hombres la fecunde por una secreta unión
ne fecúndet: ut, sanctificatióne concépta, de su luz; para que una primogenitura celestial,
ab immaculáto divíni fontis útero, in no- concebida ya por esta bendición, salga del seno
vam renáta creatúram, progénies cœléstis inmaculado de esta divina fuente para un nue-
emérgat: Et quos aut sexus in córpore aut vo nacimiento; y que todos, cualquiera que sea
ætas discérnit in témpore, omnes in unam la diferencia de edad o de sexo, reciban nueva
páriat grátia mater infántiam. Procul ergo vida por la fecunda virtud de la gracia. Manda,
hinc, jubénte te, Dómine, omnis spíritus pues, Señor, alejarse de aquí todo espíritu in-
immundus abscédat: procul tota nequítia mundo; y se ausente toda malicia de la diabóli-
diabólicæ fraudis absístat. Nihil hic loci há- ca astucia. No se mezcle con ellas poder alguno
beat contráriæ virtútis admíxtio: non insi- del enemigo, ni ande merodeando, ni en entre
diándo circúmvolet: non laténdo subrépat: secretamente en ella para infectarlas.
non inficiéndo corrúmpat.

55
Toca el agua con la mano mientras continúa:
Sit hæc sancta et ínnocens creatúra líbera Sea esta santa e inocente criatura libre de todo
ab omni impugnatóris incúrsu, et totíus ne- asalto del enemigo, y purificada por la fuga de
quítiæ purgáta discéssu. Sit fons vivus, toda malicia. Sea fuente viva, agua regenerado-
aqua regénerans, unda puríficans: ut om- ra, ola purificadora; para que todos cuantos se
nes hoc lavácro salutífero diluéndi, operán- laven en este saludable baño, consigan, por la
te in eis Spíritu Sancto, perféctæ purgatió- operación del Espíritu Santo, la gracia de una
nis indulgéntiam consequántur. perfecta purificación.

Hace 3 cruces, bendiciendo el agua de la Pila Bautismal diciendo:


Unde benedíco te, creatúra aquæ, per De- Por esto, te bendigo, criatura de agua, por el
um ✠ vivum, per Deum ✠ verum, per De- Dios ✠ vivo, por el Dios ✠ verdadero, por el
um ✠ sanctum: per Deum, qui te in princí- Dios ✠ santo; por el Dios que, en el principio,
pio verbo separávit ab árida: cujus Spíritus con su palabra te separó de la tierra y cuyo Es-
super te ferebátur. píritu sobre ti fue llevado.

Ahora divide el agua con la mano y derrama un poco de ella, fuera de la Pila, hacia los 4
puntos cardinales (oriente, occidente, norte y sur). Luego continua:
Qui te de paradísi fonte manáre fecit, et in Él te hizo salir de la fuente de Paraíso, y dividi-
quátuor flumínibus totam terram rigáre da en cuatro ríos, te mandó regar toda la tierra.
præcépit. Qui te in desérto amáram, suavi- Él convirtiéndote de amarga en dulce, en el de-
táte indita, fecit esse potábilem, et sitiénti sierto te hizo potable, y te sacó de la roca para
pópulo de petra prodúxit. Bene✠díco te et su pueblo sediento. También te ben✠digo, por
per Jesum Christum, Fílium ejus únicum, Jesucristo su Hijo y Señor nuestro, el cual, en
Dominum nostrum: qui te in Cana Galilæ Caná de Galilea, por un prodigio admirable de
signo admirábili sua poténtia convértit in su poder, te convirtió en vino; El caminó sobre
vinum. Qui pédibus super te ambulávit: et ti a pie enjuto, y en ti fue bautizado por Juan en
a Joánne in Jordáne in te baptizátus est. Qui el Jordán. Él te hizo salir de su costado, mezcla-
te una cum sánguine de látere suo prodú- da con sangre; y mandó a sus discípulos que en
xit: et discípulis suis jussit, ut credéntes ba- ti bautizasen a los que creyesen, diciéndoles:
ptizaréntur in te, dicens: Ite, docéte omnes «Id, enseñad a todas las naciones y bautizadlas
gentes, baptizántes eos in nómine Patris, et en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu
Fílii, et Spíritus Sancti. Santo.»

Baja la voz, en tono y en volumen, y continúa cantando:


Hæc nobis præcépta servantibus, tu, Deus Y Tú, Dios todopoderoso, asiste clemente a los

56
omnípotens, clemens adésto: tu benignus que cumplimos tus preceptos; envíanos benigno
aspíra. tu Espíritu.

Sopla sobre el agua en forma de Cruz, por tres veces, y luego continua:
Tu has símplices aquas tuo ore benedícito: Bendice con tu boca estas simples aguas; para
ut præter naturálem emundatiónem, quam que a mas de la virtud natural que tiene de la-
lavándis possunt adhibére corpóribus, sint var los cuerpos, sean también eficaces para
étiam purificándis méntibus efficáces. santificar las almas.

Ahora introduce el Cirio Pascual en el agua y, en tono prefacio, continúa cantando:


Descéndat in hanc plenitúdinem fon- Descienda sobre esta Fuente la virtud del
tis virtus Spíritus Sancti. Espíritu Santo.

Saca el Cirio del agua y lo vuelve a sumergir, y en voz más elevada repite Descendat in
hanc… como arriba. Por tercera vez saca y vuelve a sumergir el Cirio, cantando en un tono mas
alto Descendat in hanc… Luego, sopla sobre el agua en forma de Ψ. Luego continua sin sacar
el Cirio del agua:
Totamque hujus aquæ substántiam rege- Y fecunde toda la substancia de esta agua,
nerándi fecúndet efféctu. dándole virtud regeneradora.

Saca el cirio del agua y continúa cantando:


Hic ómnium peccatórum máculæ deleán- Sean aquí borradas las manchas de todos los
tur: hic natúra ad imáginem tuam cóndita, pecados; la naturaleza creada a Tu imagen y
et ad honórem sua reformáta princípii, cu- reestablecida en la dignidad de su origen, sea
nctis vetustátis squalóribus emundétur: ut aquí purificada de todas las inmundicias del
omnis homo, sacraméntum hoc regenera- hombre viejo; para que todo el que reciba este
tiónis ingréssus, in veræ innocéntiæ no- sacramento de regeneración, renazca en una
vam infántiam renascátur. nueva infancia de verdadera inocencia.

Termina la bendición rezando, sin canto:


Per Dominum nostrum Jesum Christum, Por nuestro Señor Jesucristo, Tu Hijo, que ha
Fílium tuum: Qui ventúrus est judicáre vi- de venir a juzgar a los vivos y a los muertos y al
vos et mórtuos, et sǽculum per ignem. mundo por el fuego.
℟. Amen. ℟. Amén.

Acto seguido, el Sacerdote rocía con esta misma agua a los presentes, desde su lugar. Hecho
esto, derrama el Oleo de los Catecúmenos en el agua en forma de Cruz diciendo:

57
Sanctificétur ✠ et fecundétur fons iste Sea santificada ✠ y fecundada esta fuente por
Oleo salútis renascéntibus ex eo, in vitam el Oleo de la salud, para los que de ella rena-
ætérnam. cen a la vida eterna.
℟. Amen. ℟. Amén.

Luego derrama el Santo Crisma de la misma forma, diciendo:


Infúsio Chrísmatis Dómini nostri Jesu La infusión del Crisma de nuestro Señor Jesu-
Christi, et Spíritus Sancti Parácliti, fiat in cristo y del Espíritu Santo Paráclito, se hagan
nómine sanctæ Trinitátis. en nombre de la Santa Trinidad.
℟. Amen. ℟. Amén.

Toma, ahora, ambas ampollas (la del Oleo de los Catecúmenos y la del Santo Crisma) y de-
rrama las dos a la vez en el agua, en forma de cruz, diciendo:
Commíxtio Chrísmatis sanctificatiónis, et La mezcla del Crisma de santificación, del
Olei unctiónis, et Aquæ baptísmatis, pári- Oleo de uncion y del Agua del bautismo se haga
ter fiat in nómine Pa✠tris, et Fí✠lii, et Spí- juntamente en nombre del Pa✠dre, del Hi✠jo
ritus ✠ Sancti. y del Espíritu ✠ Santo.
℟. Amen. ℟. Amén.

Y, para terminar, el Sacerdote agita con la mano el agua para mezclar con ella los Oleos.
Se seca las manos y, si hay bautizandos, en este momento se procede al rito del bautismo. Luego se
arma de nuevo la procesión al altar mientras se cantan las letanías, a dos coros, repitiendo cada
invocación íntegramente.

CANTO DE LAS LETANÍAS

El Sacerdote, llegado al altar se quita la Capa Pluvial y se postra delante del altar.
Si no hay Pila Bautismal, terminada la última Profecía y su Oración, el Sacerdote deja la
Casulla y se postra delante del Altar. Arrodillados los demás, cantan las letanías dos cantores
del modo que se mencionó arriba.
DE RODILLAS
Kýrie, eléison. Señor, ten piedad.
Christe, eléison. Cristo, ten piedad.
Kýrie, eléison. Señor ten piedad.
Christe, audi nos. Cristo, óyenos.
Christe, exáudi nos. Cristo, escúchanos.
Pater de cælis, Deus, miserére nobis. Dios, Padre celestial, ten piedad de nosotros.
58
Fili, Redémptor mundi, Deus, miserére no- Dios, Hijo Redentor del mundo, ten piedad de
bis. nosotros.
Spíritus Sancte, Deus, miserére nobis. Dios, Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Sancta Trínitas, unus Deus, miserére no- Santa Trinidad, un solo Dios, ten piedad de no-
bis. sotros.
Sancta María, ora por nobis. Santa María, ruega por nosotros.
Sancta Dei Génitrix, ora... Santa Madre de Dios, ruega...
Sancta Virgo vírginum, ora... Santa Virgen de las Vírgenes, ruega…
Sancte Míchaël, ora... San Miguel, ruega…
Sancte Gábriel, ora... San Gabriel, ruega…
Sancte Ráphaël, ora... San Rafael, ruega…
Omnes sancti Angeli et Archángeli, oráte Todos los ángeles y arcángeles, rogad por noso-
pro nobis. tros.
Omnes sancti beatórum Spirítuum órdi- Todos los santos ordenes de los bienaventura-
nes, orate... dos espíritus, rogad…
Sancte Joánnes Baptísta, ora... San Juan Bautista, ruega…
Sancte Joseph, ora... San José, ruega…
Omnes sancti Patriárchæ et Prophétæ, ora- Todos los Santos Patriarcas y profetas, ruega…
te...
Sancte Petre, ora... San Pedro, ruega…
Sancte Paule, ora... San Pablo, ruega…
Sancte Joánnes, ora... San Juan, ruega…
Omnes sancti Apóstoli et Evangelístæ, ora- Todos los Santos apóstoles y evangelistas, ro-
te… gad…
Omnes sancti Discípuli Dómini, orate... Todos los santos Discípulos del Señor, rogad…
Sancte Stéphane, ora... San Esteban, ruega…
Sancte Vincénti, ora... San Vicente, ruega…
Omnes sancti Mártyres, oráte... Todos los Santos Mártires, ruega…
Sancte Silvéster, ora... San Silvestre, ruega…
Sancte Gregóri, ora... San Gregorio, ruega…
Sancte Augustíne, ora... San Agustín, ruega…
Omnes sancti Pontífices et Confessóres, Todos los santos Pontífices y Confesores, ro-
orate... gad…
Omnes sancti Doctóres, oráte pro nobis. Todos los santos Doctores, ruega…
Sancte Antóni, ora... San Antonio, ruega...

59
Sancte Antóni, ora... San Antonio, ruega…
Sancte Benedícte, ora... San Benito, ruega…
Sancte Domínice, ora... Santo Domingo, ruega…
Sancte Francísce, ora... San Francisco, ruega…
Omnes sancti Sacerdótes et Levítæ, orate... Todos los santos Sacerdotes y Levitas, rogad…
Omnes sancti Monáchi et Eremítæ, orate... Todos los santos Monjes y Ermitaños, rogad…
Sancta María Magdaléna, ora... Santa María Magdalena, ruega…
Sancta Agnes, ora... Santa Inés, ruega…
Sancta Cæcília, ora... Santa Cecilia, ruega…
Sancta Agatha, ora... Santa Águeda, ruega…
Sancta Anastásia, ora... Santa Anastasia, ruega…
Omnes sanctæ Vírgines et Víduæ, orate... Todas las santas Vírgenes y Viudas, ruega…
Omnes Sancti et Sanctæ Dei, intercédite Todos los Santos y Santas de Dios, interceded
pro nobis. por nosotros.
Propítius esto, parce nobis, Dómine. Sé propicio, Perdónanos Señor.
Propítius esto, exáudi nos, Dómine. Sé propicio, Escúchanos Señor.
Ab omni malo, libera nos, Dómine. De todo mal, Líbranos Señor.
Ab omni peccáto, libera... De todo pecado, Líbranos…
A morte perpétua, libera... De la muerte perpetua, Líbranos…
Per mystérium sanctæ incarnatiónis tuæ, li- Por el misterio de tu santa encarnación. Líbra-
bera... nos…
Per advéntum tuum, libera... Por tu advenimiento, Líbranos…
Per nativitátem tuam, libera... Por tu natividad, Líbranos…
Per baptísmum et sanctum jejúnium tuum, Por tu bautismo y santo ayuno, Líbranos…
libera...
Per crucem et passiónem tuam, libera... Por tu cruz y pasión, Líbranos…
Per mortem et sepultúram tuam, libera... Por tu muerte y sepultura, Líbranos…
Per sanctam resurrectiónem tuam, libera... Por tu santa resurrección, Líbranos…
Per admirábilem ascensiónem tuam, libe- Por tu admirable ascensión, Líbranos…
ra...
Per advéntum Spíritus Sancti Parácliti, li- Por el advenimiento del Espíritu Santo Parácli-
bera... to, Líbranos…
In die judícii, líbera... En el día del juicio, Líbranos…
(Aquí el Sacerdote se levanta y va revestirse
para la Misa)
60
Peccatóres, te rogámus, audi nos. Los pecadores, te rogamos, óyenos
Ut nobis parcas, te rogámus... Que nos perdones, te rogamos…
Ut Ecclésiam tuam sanctam régere et con- Que te dignes regir y conservar a tu santa Igle-
serváre dignéris, te rogámus... sia, te rogamos…
Ut domnum apostólicum et omnes ecclesi- Que te dignes conservar en la santa religión al
ásticos órdines in sancta religióne con- Papa y a todos los órdenes de la Iglesias, te
servare dignéris, te rogámus... rogamos…
Ut inimícos sanctæ Ecclésiæ humiliáre dig- Que te dignes humillar a los enemigos de la
néris, te rogámus... Santa Iglesia, te rogamos…
Ut régibus et princípibus christiánis pacem Que te dignes dar a los reyes y príncipes cristia-
et veram concórdiam donáre dignéris, te nos la paz y verdadera concordia, te roga-
rogámus... mos…
Ut nosmetípsos in tuo sancto servítio con- Que a nosotros mismos te dignes confortarnos y
fortáre et conserváre dignéris, te rogá- conservarnos en tu santa servicio, te roga-
mus... mos…
Ut ómnibus benefactóribus nostris sempi- Que des los bienes sempiternos a todos nuestros
térna bona retríbuas, te rogámus... bienhechores, te rogamos…
Ut fructus terræ dare et conserváre digné- Que te dignes dar y conservar los frutos de la
ris, te rogámus... tierra, te rogamos…
Ut ómnibus fidélibus defúnctis réquiem Que te dignes dar el descanso eterno a todos los
ætérnam donáre dignéris, te rogámus... fieles difuntos, te rogamos…
Ut nos exaudíre dignéris, te rogámus... Que te dignes escucharnos, te rogamos…
Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, parce Cordero de Dios, que quitas los pecados del
nobis, Dómine. mundo, Perdónanos, Señor.
Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, exáu- Cordero de Dios, que quitas los pecados del
di nos, Dómine. mundo, Escúchanos, Señor.
Agnus Dei, qui tollis peccá ta mundi, Cordero de Dios, que quitas los pecados del
miserére nobis. mundo, Ten piedad de nosotros.
Christe, audi nos. Cristo, óyenos
Christe, exáudi nos. Cristo, escúchanos.

c 61
MISA DEL SÁBADO SANTO Y CANTO DE VÍSPERAS

El Sacerdote regresa al altar, con ornamentos blancos, en procesión. La Misa comienza co-
mo habitualmente, con las oraciones al pie del altar, pero en lugar de cantarse un introito (siendo
“reemplazado” este por el canto de las letanías), se comienza cantando el Kyrie eleison.
DE PIE
El Gloria in excelsis Deo vuelve a sonar glorioso, mientras se tocan las campanas de la
iglesia.

ORACIÓN
℣. Dóminus vobíscum. ℣. El Señor esté con vosotros
℟. Et cum spíritu tuo. ℟. Y con tu espíritu.
Oremus Oremos

D ¡O
eus, qui hanc sacratíssimam noc- h Dios!, que alumbras esta sacratí-
tem glória Domínicæ Resurrectió- sima noche con la gracia de la re-
nis illústras: consérva in nova fa- surrección del Señor; conserva en
míliæ tuæ progénie adoptiónis spíritum, la nueva progenie de tu familia el espíritu de
quem dedísti; ut, córpore et mente renová- adopción que le diste, para que, renovados en
ti, puram tibi exhíbeant servitútem. Per eú- cuerpo y alta, te preste pura servidumbre. Por el
ndem Dóminum nostrum… mismo Señor nuestro…
℟. Amen. ℟. Amén.
SENTADOS EPÍSTOLA
Lectura de la Epístola del Apostol San Pablo a los Colosenses COLOSENSES 3, 1-4

H
ermanos: si fuisteis resucitados con Cristo, buscad las cosas que son de arriba,
donde Cristo está sentado a la diestra de Dios. Pensad en las cosas de arriba, no
en las de la tierra; porque ya moristeis (con Él) y vuestra vida está escondida con
Cristo en Dios. Cuando se manifieste nuestra vida, que es Cristo, entonces vosotros tam-
bién seréis manifestados con Él en gloria.
℟. Deo gratias. ℟. Demos gracias a Dios.

Terminada la Epístola, el Sacerdote entona solemnemente el Alleluja, tres veces, subiendo


el tono de su voz cada vez más alto. El coro lo repite las tres veces. Luego el coro prosigue:

SALMO 117, 1

C
onfitémini Dómino, quóniam bonus:

A
labad al Señor, porque es bueno, porque es
quóniam in sæculum misericordia ejus.
eterna su misericordia
62
TRACTO SALMO 116, 1-2

L A
LAUDÁTE Dóminum, omnes gen- LABAD al Señor todas las gentes,
tes: et collaudáte eum, omnes pópu- alabadle, todos los pueblos.
li, ℣. Porque se ha confirmado su miseri-
℣. Quóniam confirmáta est super nos mise- cordia sobre nosotros; y la verdad del Señor per-
ricórdia ejus: et véritas Dómini manet in manece eternamente.
ætérnum.

En el Evangelio no se llevan ciriales ni incienso.

EVANGELIO
✠ Continuación del Santo Evangelio según San Mateo DE PIE
Mateo. 28, 1-7

A
vanzada ya la noche del sábado, cuando comenzaba ya el primer día de la semana,
María la Magdalena y la otra María fueron a visitar el sepulcro. Y he ahí que hubo
un gran terremoto, porque un ángel del Señor bajó del cielo, y llegándose rodó
la piedra, y se sentó encima de ella. Su rostro brillaba como el relámpago, y su vestido era
blanco como la nieve. Y de miedo a él, temblaron los guardias y quedaron como muertos.
Habló el ángel y dijo a las mujeres: “No temáis, vosotras; porque sé que buscáis a Jesús, el
crucificado. No está aquí; porque resucitó, como lo había dicho. Venid y ved el lugar don-
de estaba. Luego, id pronto y decid a sus discípulos que resucitó de los muertos, y he aquí
que os precederá en Galilea; allí lo veréis. Ya os lo he dicho.
℟. Laus tibi, Christe. ℟. Alabanza a Ti, Cristo.

No se dice Credo. Luego el Sacerdote dice Dóminus vobiscum, pero sin Ofertorio.

SECRETA

S R
úscipe, quǽsumus, Dómine, preces ecibe, te pedimos, Señor, las preces de tu
pópuli tui, cum oblatiónibus hostiá- pueblo con la población de la hostia, pa-
rum: ut paschálibus initiátam mysté- ra que iniciadas en los misterios pas-
riis, ad æternitátis nobis medélam, te ope- cuales, nos provechen, con tu operación para
ránte, profíciant. Per Dóminum nostrum… remedio de eternidad. Por nuestro Señor…

PREFACIO DE PASCUA DE PIE


℣. …per ómnia sǽcula sæculórum. ℣. … por todos los siglos de los siglos.
℟. Amen. ℟. Amén
℣. Dóminus vobíscum. ℣. El Señor esté con vosotros.
63
℟. Et cum spíritu tuo. ℟. Y con tu espíritu.
℣. Sursum corda. ℣. Arriba los corazones.
℟. Habémus ad Dóminum. ℟. Así están hacia el Señor.
℣. Grátias agámus Dómino, Deo nostro. ℣. Demos gracias al Señor, Dios nuestro.
℟. Dignum et justum est. ℟. Es digno y justo.

V V
ere dignum et justum est, æquum erdaderamente es digno y justo, equi-
et salutáre: Te quidem, Dómine, tativo y saludable, Señor, que te acla-
omni témpore, sed in hac potissí- memos glorioso en todo tiempo, pero
mum nocte gloriósius prædicáre, cum Pas- especialmente en esta noche, en que fue sacrifi-
cha nostrum immolátus est Christus. Ipse cado Cristo, nuestra Pascua. Porque Él es el
enim verus est Agnus, qui ábstulit peccáta verdadero Cordero que ha borrado los pecados
mundi. Qui mortem nostram moriéndo del mundo. Él es quien, muriendo, ha destruido
destrúxit et vitam resurgéndo reparávit. Et nuestra muerte; y resucitando, nos ha devuelto
ídeo cum Angelis et Archángelis, cum la vida. Por tanto, con los Angeles y Arcánge-
Thronis et Dominatiónibus cumque omni les, con los Tronos y dominaciones y con toda la
milítia cœléstis exércitus hymnum glóriæ milicia del ejercito celestial, cantamos el himno
tuæ cánimus, sine fine dicéntes: de tu gloria sin cesar:

Se entona el Sanctus. DE RODILLAS


Comienza el Canon de la Misa. En el mismo se rezan el Communicántes y el Hanc
ígitur propios del día.

COMMUNICANTES

C U
ommunicántes, et noctem sacratíssi- nidos en la misma comunidad y celebran-
mam celebrántes Resurrectiónis Dó- do la noche sacratísima de la Resurrec-
mini nostri Jesu Christi secúndum carnem: ción de nuestro Señor Jesucristo, según la carne,
sed et memóriam venerántes, in primis glo- veneramos también, en primer lugar, la memo-
riósæ semper Vírginis Maríæ, Genetrícis ria de la gloriosa siempre Virgen María, Madre
ejusdem Dei et Dómini nostri Jesu Chris- del mismo Dios y Señor Jesucristo…
ti…
HANC ÍGITUR

H T
anc ígitur oblatiónem servitútis e suplicamos, pues, Señor, recibas propicio
nostræ, sed et cunctæ famíliæ tuæ, esta ofrenda de tus siervos, también de to-
quam tibi offérimus pro his quoque, quos da tu familia, que te ofrecemos también por és-
regeneráre dignátus es ex aqua et Spíritu tos, que te has dignado regenerar con el agua y
Sancto, tríbuens eis remissiónem ómnium con el Espíritu Santo, concediéndoles la remi-
64
peccatoum, quǽsumus, Dómine, ut placá- sión de todos los pecados; y dispongas nuestros
tus accípias: diésque… días…

No se dice Agnus Dei, ni Antífona del Comunión.


Luego de la Comunión, el coro comienza a cantar las Vísperas:

VÍSPERAS

Ant. Allelúja, * allelúja, allelúja. Ant. Aleluya, Aleluya, Aleluya.


SENTADOS
SALMO 116:1-2.

L A
AUDÁTE Dóminum, omnes gen- LABAD al Señor todas las gentes: *
tes: * laudáte eum, omnes pópuli. alabadlo todos los pueblos.
Quóniam confirmáta est super Porque se ha confirmado sobre no-
nos misericórdia ejus: * et véritas Dómini sotros su misericordia: * y la verdad del Señor
manet in ætérnum. permanece para siempre.
Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto. Gloria al Padre, al Hijo; * y al Espíritu San-
to.
Sicut erat in princípio, et nunc, et sem- Como era en el principio, ahora y siempre; *
per, * et in sǽcula sæculórum. Amen. y por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Allelúja, allelúja, allelúja. Ant. Aleluya, Aleluya, Aleluya.

Luego el Sacerdote entona la Antífona del Magníficat, y cuando el coro comienza el Cánti-
co de la Virgen, se inciensa el altar. Luego se inciensa al Sacerdote y a los fieles.
DE PIE
Ant. Véspere autem sábbati, * quæ lucéscit Ant. Pasado el sábado, al alborear el primer
in prima sábbati, venit María Magdaléne, et día de la semana, fueron María la Magdalena
áltera María, vidére sepúlchrum, allelúja. y la otra María a ver el sepulcro, aleluya.
CÁNTICO DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA LUCAS 1, 46-55
agníficat ✠ * anima mea Dóminum: roclama, ✠ * mi alma la grandeza del

M Et exsultávit spíritus meus * in


Deo, salutári meo. salvador.
P
Señor.
Y se alegra mi espíritu, * en Dios mi

Quia respéxit humilitátem ancíllæ suæ: * Porque ha mirado la humillación de su escla-


ecce enim, ex hoc beátam me dicent omnes va, * desde ahora me llamarán feliz todas las
generatiónes. generaciones.

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Quia fecit mihi magna qui potens est: * et Porque el poderoso ha hecho obras grandes
sanctum nomen ejus. por mi, * su nombre es santo,
Et misericórdia ejus a progénie in progé- Y su misericordia llega a sus fieles; * de
nie * timéntibus eum. generación en generación.
Fecit poténtiam in bráchio suo: * dispér- Él hace proezas con su brazo, * dispersa a los
sit supérbos mente cordis sui. soberbios de corazón.
Depósuit poténtes de sede, * et exaltávit Y derriba del trono a los poderosos, * y
húmiles. enaltece a los humildes.
Esuriéntes implévit bonis: * et dívites di- A los hambrientos los colma de bienes, * y a
mísit inánes. los ricos los despide vacíos.
Suscépit Israël, púerum suum, * recordá- Auxilia a Israel su siervo, * acordándose de
tus misericórdiæ suæ. su misericordia,
Sicut locútus est ad patres nostros, * Como lo había prometido a nuestros padres,
Abraham, et sémini ejus in sǽcula. * en favor de Abraham y de su descendencia
por siempre.
Cuando termina la incensación, se canta el:
Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto. Gloria al Padre, al Hijo; * y al Espíritu San-
to.
Sicut erat in princípio, et nunc, et sem- Como era en el principio, ahora y siempre; *
per, * et in sǽcula sæculórum. Amen. y por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Véspere autem sábbati, * quæ lucéscit Ant. Pasado el sábado, al alborear el primer
in prima sábbati, venit María Magdaléne, et día de la semana, fueron María la Magdalena
áltera María, vidére sepúlchrum, allelúja. y la otra María a ver el sepulcro, aleluya.

ORACIÓN
℣. Dóminus vobíscum. ℣. El Señor esté con vosotros
℟. Et cum spíritu tuo. ℟. Y con tu espíritu.
Oremus Oremos

S I
píritum nobis, Dómine, tuæ caritátis nfundenos, el Espíritu de tu caridad, para
infúnde: ut, quos sacraméntis pas- que, a los que has alimentado con los sacra-
chálibus satiásti, tua fácias pietáte mentos de la Pascua, hagas, por tu bondad,
concórdes. Per Dóminum nostrum… que vivan entre sí unidos. Por nuestro Señor …
℟. Amen. ℟. Amén.

j
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℣. Dóminus vobíscum. ℣. El Señor esté con vosotros
℟. Et cum spíritu tuo. ℟. Y con tu espíritu.
℣. Ite, Missa est, alleluja, alleluja. ℣. Id, la Misa ha terminado, aleluya, aleluya.
℟. Deo gratias, alleluja, alleluja. ℟. Demos gracias a Dios, aleluya, aleluya.

El Sacerdote da la bendición, y lee el último Evangelio como de costumbre. Luego se retira


en solemne procesión.

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