100% encontró este documento útil (1 voto)
84 vistas24 páginas

Conferencias Sobre El Clima

La Conferencia de Estocolmo de 1972 marcó el comienzo de la conciencia sobre problemas ambientales globales. Luego, la Primera Conferencia Mundial sobre el Clima en 1979 reconoció el cambio climático como un grave problema. Más adelante, la Convención de Viena de 1985 y el Protocolo de Montreal de 1987 buscaron proteger la capa de ozono reduciendo sustancias dañinas.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (1 voto)
84 vistas24 páginas

Conferencias Sobre El Clima

La Conferencia de Estocolmo de 1972 marcó el comienzo de la conciencia sobre problemas ambientales globales. Luego, la Primera Conferencia Mundial sobre el Clima en 1979 reconoció el cambio climático como un grave problema. Más adelante, la Convención de Viena de 1985 y el Protocolo de Montreal de 1987 buscaron proteger la capa de ozono reduciendo sustancias dañinas.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

CONFERENCIA DE ESTOCOLMO (ESTOCOLMO, SUECIA - 1972)

La Conferencia de Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente Humano (CNUMAH) también conocida como Conferencia
de Estocolmo fue una conferencia internacional convocada por la Organización de Naciones Unidas celebrada en
Estocolmo, Suecia entre el 5 y el 16 de junio de 1972. Fue la primera gran conferencia que se organizó sobre cuestiones
medioambientales, y marcó un punto de inflexión en el desarrollo de la política internacional en dicha tarea.

La conferencia fue abierta y dirigida por el primer ministro sueco, Olof Palme y el secretario general Kurt Waldheim para
discutir el estado del medio ambiente mundial. Con la asistencia de los representantes de 113 países, 19 organismos
intergubernamentales, y más de 400 organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales, es ampliamente
reconocido como el comienzo de la conciencia moderna política y pública de los problemas ambientales globales.

En la reunión se acordó una Declaración que contiene 26 principios sobre el medio ambiente y el desarrollo, un plan de
acción con 109 recomendaciones, y una resolución.

Algunos sostienen que esta conferencia, y en especial las conferencias científicas que le preceden, tuvo un impacto real
en las políticas medioambientales de la Comunidad Europea (que más tarde se convertiría en la Unión Europea). Por
ejemplo, en 1973, la UE creó la primera Directriz sobre Protección del Medio Ambiente y los Consumidores, y compuso el
primer Programa de Acción Ambiental. Este interés y la colaboración investigativa sin duda allanaron el camino para
profundizar el conocimiento sobre el calentamiento global, que ha dado lugar a acuerdos como el Protocolo de Kioto.

PRIMERA CONFERENCIA MUNDIAL SOBRE EL CLIMA (GINEBRA, SUIZA - 1979)

En 1979 se celebró en Ginebra la 1.ª Conferencia Mundial sobre el Clima, convocada por la Organización Meteorológica
Mundial (OMM). Dicha Conferencia giró entorno del Calentamiento global y de cómo este podría afectar a la actividad
humana reconociendo el cambio climático como un problema grave para el planeta.

La Conferencia emitió una declaración que convocaba a los gobiernos del mundo a controlar y prever cambios
potenciales en el clima, provocados por el ser humano, que pudieran resultar adversos para el bienestar de la
humanidad. Así mismo, se estableció un Programa Mundial sobre el Clima (PMC), bajo la responsabilidad conjunta de la
Organización Meteorológica Mundial (OMM), el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y el
Consejo Internacional para la Ciencia (ICSU, por la sigla en inglés).

En el año 1988, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio
Ambiente (PNUMA) crearon el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) que debía evaluar la magnitud y
cronología de los cambios climáticos, estimar sus posibles efectos ambientales y socioeconómicos y presentar estrategias
de respuesta realistas.

El Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) publicó su Primer Informe de Evaluación en
1990. Aprobado luego de un riguroso proceso de revisión por pares, el Informe confirmó la evidencia científica sobre el
cambio climático. Esto tuvo un fuerte efecto sobre los responsables de políticas y también sobre el público en general y
proporcionó las bases para las negociaciones de la Convención sobre el Cambio Climático.

CONVENCIÓN DE VIENA (1985) PARA LA PROTECCIÓN DE LA CAPA DE OZONO

En 1981, el Consejo de Administración del PNUMA creó un grupo de trabajo ad-hoc de expertos legales y técnicos para
elaborar el marco general del Convenio para la Protección de la Capa de Ozono, el objetivo perseguido era crear un
tratado general para abordar el problema del Agotamiento de la Capa de Ozono. El primer paso hacia la protección del
Ozono se consideraba bastante sencillo, pero pasaron cuatro (4) años antes de poder llegar a un acuerdo. El marco
general del Convenio para la Protección de la Capa de Ozono se acordó en Viena en Marzo de 1985.

El Convenio de Viena es el primer instrumento internacional que busca proteger la salud de los seres humanos y el medio
ambiente, de los efectos adversos resultantes de la modificación de la capa de ozono atmosférica que rodea a la tierra.
Las Partes se obligan, de conformidad con los medios de que dispongan, y en la medida de sus posibilidades a cooperar
en la investigación e intercambiar información para mejorar la comprensión de los efectos de las actividades humanas
sobre la capa de ozono y de los efectos de la modificación de ésta sobre la salud humana y el medio ambiente, así como a
adoptar medidas adecuadas para controlar, limitar, reducir o prevenir las actividades humanas cuando se compruebe que
tienen o pueden tener efectos adversos como resultado de la modificación probable de la capa de ozono.

Igualmente, las partes se comprometen a desarrollar medidas y procedimientos comunes para ser incluidas en
protocolos futuros. También el Convenio estableció los procedimientos para las enmiendas y resolución de disputas. A 24
de agosto de 2010, 196 países han firmado y ratificado la convención de Viena

Medidas Adoptadas: Las principales medidas adoptadas por el Convenio de Viena fueron:

Establecimiento de una Conferencia de las Partes (se reúne cada dos años). Establecimiento de una Secretaría
(Administrada por el PNUMA). Definición de los procesos para la adopción de enmiendas.

PROTOCOLO DE MONTREAL (1987)

El Protocolo de Montreal1 es un protocolo del Convenio de Viena para la protección de la capa de ozono, diseñado para
proteger la capa de ozono reduciendo la producción y el consumo de numerosas sustancias que se ha estudiado que
reaccionan con ella y se cree que son responsables del agotamiento de la misma. El acuerdo fue negociado en 1987 y
entró en vigor el 1 de enero de 1989. La primera reunión de las partes se celebró en Helsinki en mayo de ese 1989. Desde
ese momento, el documento ha sido revisado en varias ocasiones, en 1990 (Londres), en 1991 (Nairobi), en 1992
(Copenhague), en 1993 (Bangkok), en 1995 (Viena), en 1997 (Montreal) y en 1999 (Pekín). Se cree que si todos los países
cumplen con los objetivos propuestos dentro del tratado, la capa de ozono podría haberse recuperado para el año 2050.
Debido al alto grado de aceptación e implementación que se ha logrado, el tratado ha sido considerado como un ejemplo
excepcional de cooperación internacional, con el objetivo de la recuperación de la capa de ozono.

El tratado se enfoca en la eliminación de las emisiones mundiales de sustancias agotadoras de la capa de ozono (SACO).
El tratado propone la reducción en su producción y consumo hasta llegar a la eliminación parcial.

Según los Estados signatarios del acuerdo, el objetivo del tratado es:

"Reconociendo que la emisión en todo el mundo de ciertas sustancias puede agotar considerablemente y modificar la
capa de ozono en una forma que podría tener repercusiones nocivas sobre la salud y el medio ambiente,... Decididas a
proteger la capa de ozono adoptando medidas preventivas para controlar equitativamente el total de emisiones
mundiales de las sustancias que la agotan, con el objetivo final de eliminarlas, sobre la base de los adelantos en los
conocimientos científicos, teniendo en cuenta aspectos técnicos y económicos y teniendo presentes las necesidades que
en materia de desarrollo tienen los países en desarrollo"

A estos fines aceptaron reducir sus niveles de consumo y producción de clorofluorocarbonos (CFC) según el nivel de
desarrollo de sus economías. A los países en vías de desarrollo, definidos según el artículo 5.1, se les aplicó un nivel
básico y un cronograma diferente al de los países desarrollados (conocidos también como países que no están dentro del
artículo 5, No-A5).

Existe una eliminación (reducción a cero para el 2010) de algunas sustancias (halones 1211, 1301, 2402 y los CFC 13, 111,
112, etc) como de algunas sustancias que requieren atención especial (tetracloruro de carbono, 1,1,1-tricloroetano). La
eliminación de los hidroclorofluorocarbonos (HCFs) que son menos activos, comenzó en 1996 y continuará hasta su
eliminación completa en el 2030.

En ese momento uno de los temas claves es la participación de los países en desarrollo en el cumplimiento de las metas
de protocolo de Montreal, que plantea dejar de utilizar productos nocivos para el ozono. La meta es lograrlo para el
2010.

Plan de gestión para la eliminación de los HCFC: Según reflejan las comunicaciones del Comité Ejecutivo del Protocolo de
Montreal (ExCom 53/37 y ExCom 54/39), las Partes del Protocolo han acordado el 2013 como fecha en que se dejarán
fijos los niveles de producción de los HCFC y acordaron iniciar el proceso de reducción a partir del año 2015. Debido a que
los HCFC también dañan la capa de ozono, se los utiliza como reemplazos transitorios para los refrigerantes, los
solventes, gases propulsores para la producción de espumas plásticas y en extinguidores. Se los utiliza como reemplazo
transitorio ya que su efecto potencial sobre el ozono (conocido como ODP por sus siglas en inglés – Ozone Depleting
Potential) es casi 20 veces menor y su potencial de calentamiento global (GWP por sus siglas en inglés – Global Warming
Potential) es significativamente menor también. La falta de alternativas para los CFC y HCFC (por ejemplo en los
inhaladores que se usan para el tratamiento de asmáticos o personas con afecciones respiratorias) son la razón para las
pocas excepciones que existen a su uso como así también los halones aún en uso en los sistemas de supresión de
incendios en aeronaves y submarinos. Las provisiones del Protocolo incluyen como requisito que las Partes basen sus
decisiones futuras sobre fundamentos científicos actuales como así también toda la información ambiental, técnica y
económica actualizada y disponible que es evaluada por un panel de expertos de la comunidad internacional. Los
informes sobre los avances han sido informados en varias ocasiones por la Organización Meteorológica Mundial.
También existen informes que preparan las organizaciones gubernamentales y las ONG donde se presentan alternativas
para las sustancias que agotan el ozono ya que estas tienen un fuerte impacto en ciertos sectores productivos por usarse
en agricultura, producción de energía, refrigerantes y mediciones de laboratorio.

Historia: Mario Molina y Frank Sherwood Rowland fueron los primeros en señalar a los CFC como los responsables de la
disminución del ozono que se había observado en 1974. La naturaleza inerte de los mismos los había hecho muy
atractivos para muchas aplicaciones. Sin embargo, en la alta atmósfera, estas sustancias son afectadas por la mayor
radiación solar UV presente con lo cual se disocian y los radicales (átomos de cloro y bromo) liberados, atacan al ozono.
En un principio se había creído que estos gases no podían alcanzar las capas más altas de la atmósfera ya que son más
densos que el aire. Sin embargo, poseen una vida media muy prolongada (entre 75 y 120 años) y las corrientes
atmosféricas de aire permiten que los CFC alcancen alturas que serían poco probables de no estar el aire en movimiento.
El argumento de Molina y Rowland se basaba en una propuesta análoga de Paul J. Crutzen y Harold Johnston quienes
habían mostrado como el óxido nitroso podía obrar como catalizador en la destrucción del ozono. Aunque otros
científicos habían propuesto independientemente que el cloro podía catalizar las pérdidas de ozono (Ralph Cicerone,
Richard Stolarski, Michael McElroy y Steven Wofsy), Molina y Rowland fueron los primeros en identificar a los CFC como
una fuente enorme de cloro atmosférico. Crutzen. Rowland y Molina recibieron el premio Nobel de Química en 1995 por
su trabajo sobre el ozono. El ozono cumple un rol fundamental en la absorción de la mayor parte de la radiación
ultravioleta-B (UV-B) evitando que llegue a la superficie del planeta. El agotamiento de la capa de ozono por los CFC
resultaría en un aumento de la radiación UV-B incidente sobre la superficie con un impactante efecto ambiental
afectando a los cultivos, al fitoplancton marino y aumentando fuertemente el riesgo de cáncer de piel. Luego de la
publicación de este trabajo en 1974, Rowland y Molina debieron testificar ante una audiencia de la Cámara de
Representantes de los Estados Unidos de América en diciembre de 1974. A partir de allí, se asignaron muchos fondos
para estudiar el problema y verificar los resultados iniciales. La Academia Nacional de Ciencias de los EE. UU. publicó un
informe en 1976 que validaba los resultados y le daba credibilidad a la hipótesis de Molina y Rowland. En 1985, Farman,
Gardinaer y Shanklin, quienes trabajaban para el servicio antártico británico, sacudieron a la comunidad internacional
cuando publicaron resultados de un estudio en la revista Nature que mostraba un “agujero” de ozono, una disminución
de los niveles de ozono en la zona polar mucho mayor a lo que cualquiera hubiese anticipado. Ese mismo año, 20 países,
incluyendo a la mayoría de los mayores productores de CFC, firmaron la Convención de Viene en la cual se establecía el
marco para negociar las regulaciones internacionales sobre sustancias que agotan el ozono.

Durante la década de 1980, la firma DuPont, el mayor productor de CFC mundial, intentó convencer al gobierno de los
Estados Unidos de América, y al público en general, de que los mismos no eran responsables del agotamiento de la capa
de ozono.

Impacto: Desde que el Protocolo de Montreal entró en efecto, las concentraciones atmosféricas de los
clorofluorocarbonos más importantes y los hidrocarburos clorinados se han estabilizado o se ha reducido. La
concentración de halones ha continuado en aumento a medida que los halones que se encuentran almacenados en los
extinguidores de incendio son liberados. Sin embargo, la tasa de aumento ha disminuido y se espera que comience a
declinar su presencia hacia el 2020. La concentración de los HCFC ha aumentado significativamente, en gran parte debido
a los múltiples usos en los que reemplazan a los CFC (por ejemplo, como solventes o refrigerantes). A pesar de que ha
habido informes sobre individuos quienes intentan evitar la prohibición por medio del contrabando desde países en vías
de desarrollado hacía los desarrollados, el grado de cumplimiento con el Protocolo ha sido enorme. Por ello, el Protocolo
de Montreal ha sido considerado el acuerdo ambiental internacional más exitoso del mundo hasta la fecha. En un
informe del 2001, la NASA halló que el debilitamiento del ozono sobre la Antártida se había mantenido igual al de los 3
años anteriores. A pesar de ello, en el 2003 el agujero de ozono alcanzó su segunda mayor extensión de la historia. La
última evaluación científica (2006) sobre los efectos del Protocolo de Montreal afirma que “El Protocolo de Montreal está
funcionando. Existen claras muestras de una disminución en la presencia de sustancias que agotan el ozono y algunas
señales tempranas de una recuperación del ozono estratosférico. Desafortunadamente, los hidroclorofluorocarbonos o
(HCFC) y los hidrofluorocarbonos (HFC) se consideran actualmente como fuentes antropogénicas al calentamiento global.
En la escala internacional reconocida en la cual la contribución de una molécula de dióxido de carbono (CO2) se asigna un
valor de 1, los HCFC y los HFC alcanzan valores de hasta 10.000 veces el del CO2, lo cual los convierte en gases de efecto
invernadero muy potentes. El Protocolo de Montreal está buscando lograr la eliminación de los HCFC para el 2030, pero
no impone restricciones sobre los HFC ya que estos no dañan a la capa de ozono y por lo tanto no entra bajo la materia
del tratado. Debido a que los CFC también son gases con un fuerte potencial de efecto invernadero, la simple sustitución
de los CFC por los HFC no implica un daño ambiental incrementado, pero el aumento en su uso y sus aplicaciones en las
actividades humanas sí podría poner al clima en peligro.

INFORME BRUNDTLAND (1987)

El Informe Brundtland es un informe publicado en 1987 para las Naciones Unidas, que enfrenta y contrasta la postura del
desarrollo económico actual junto con el de sostenibilidad ambiental, realizado por la Comisión Brundtland liderado por
la ex-primera ministra noruega Gro Harlem Brundtland, con el propósito de analizar, criticar y replantear las políticas de
desarrollo económico globalizador, reconociendo que el actual avance social se está llevando a cabo a un costo
medioambiental alto. El informe fue elaborado por distintas naciones en 1987 para la ONU, por una comisión encabezada
por la doctora Gro Harlem Brundtland,1 entonces primera ministra de Noruega. Originalmente, se llamó Nuestro Futuro
Común (Our Common Future, en inglés). En este informe, se utilizó por primera vez el término desarrollo sostenible,
definido como aquel que satisface las necesidades del presente sin comprometer las necesidades de las futuras
generaciones. Implica un cambio muy importante en cuanto a la idea de sustentabilidad, principalmente ecológica, y a un
marco que da también énfasis al contexto económico y social del desarrollo. Este informe se ha convertido en un
referente fundacional del desarrollo sostenible.

El informe es una constante crítica al modelo económico internacional, al estilo de vida de las personas en la lógica de la
oferta y la demanda en cuanto a la capacidad de un consumo desmedido de productos para satisfacer sus necesidades,
las cuales muchas veces no son de primera necesidad.

CUMBRE DE LA TIERRA DE RIO DE JANEIRO (1992)

El evento fue una de la Cumbres de la Tierra -organizadas por la ONU- celebrada en Río de Janeiro en Brasil del 3 al 14 de
junio de 1992, el Gobierno y 178 países. Maurice Strong fue el secretario general. Por lo cual Aproximadamente 400
representantes de organizaciones no gubernamentales (ONG) estuvieron presentes, mientras que más de 17 000
personas asistieron al Foro de ONG celebrando paralelamente a la Cumbre. Fue sucesora de la Conferencia sobre el
Medio Humano (Suecia, 1972) y fue celebrada veinte años después, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio
Ambiente y Desarrollo (CNUMAD) que popularmente es conocida como Cumbre de Río o de la Tierra.

La Conferencia fue la oportunidad de adoptar un programa de acción para el siglo XXI, llamado Programa 21 (Agenda 21
en inglés) que enumera algunas de las 2500 recomendaciones relativas a la aplicación de los principios de la declaración.
Reafirmando la Declaración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano, aprobada en Estocolmo el
16 de junio de 1972, y tratando de basarse en ella, con el objetivo de establecer una alianza mundial nueva y equitativa
mediante la creación de nuevos niveles de cooperación entre los Estados, los sectores claves de las sociedades y las
personas. A su vez, procurando alcanzar acuerdos internacionales en los que se respeten los intereses de todos y se
proteja la integridad del sistema ambiental y de desarrollo mundial y reconociendo la naturaleza integral e
interdependiente de Planeta Tierra.

La Declaración de dicha cumbre consta de 27 principios, los cuales tienen en cuenta cuestiones relacionadas con la salud,
la vivienda, la contaminación del aire, la gestión de los mares, bosques y montañas, la desertificación, la gestión de los
recursos hídricos y el saneamiento, la gestión de la agricultura, la gestión de residuos. Incluso hoy, el Programa 21 es la
referencia para la aplicación del desarrollo sostenible.3

La sección III del informe de la Conferencia de Río, destacó el papel de los diferentes actores en la aplicación del
desarrollo sostenible: mujeres, jóvenes y niños, los pueblos indígenas, las organizaciones no gubernamentales,
autoridades locales, sindicatos, empresas, investigadores y agricultores.

La Conferencia de Río fue también testigo de la aprobación de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el
Cambio Climático, que afirma la necesidad de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que condujo a la
firma en 1997 del Protocolo de Kioto. También fueron ratificados en la Cumbre, la Declaración de Principios relativos a los
Bosques y el Convenio sobre la Diversidad Biológica, que supedita el uso de la herencia genética mundial a una serie de
condiciones y presenta un primer nivel en este ámbito.

En la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo celebrada en 1992 en Río de Janeiro
(Brasil) – más conocida como «Cumbre de la Tierra de Río»– se dieron a conocer tres tratados internacionales. La
Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), el Convenio sobre la Diversidad
Biológica (CNUDB) y la Convención de Lucha contra la Desertificación (CNULD) Los tres se conocen con el nombre de
Convenciones de Río.

Las Partes en el tratado de la biodiversidad, se comprometen a conservar las especies, transferir tecnologías y compartir
de manera equitativa los beneficios resultantes del uso comercial de los recursos genéticos.

Por su parte, el acuerdo sobre la desertificación, es el encargado de realizar programas de acción nacionales,
subregionales y regionales que buscan corregir las causas de la degradación de la tierra, que van desde las pautas del
comercio internacional hasta la ordenación de las tierras.

Las tres Convenciones de Río están estrechamente relacionadas. El cambio climático afecta a la biodiversidad y a la
desertificación. Cuanto más intenso sea el cambio climático y mayor sea su alcance, mayor será la pérdida de especies
vegetales y animales, y las tierras secas y semiáridas en todo el mundo perderán vegetación y se deteriorarán.

En 2001 se estableció un grupo de enlace mixto para fomentar la colaboración entre las secretarías de las tres
convenciones. A través del grupo se comparte información, se coordinan actividades y se establecen medidas que
pueden combatir simultáneamente los tres problemas: es decir se establece lo que se conoce como «sinergía». Ahora
también incluye la Convención de Ramsar sobre los Humedales.

La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) incorporó una línea muy importante
de uno de los tratados multilaterales sobre medio ambiente que más éxito han tenido en toda la historia: el Protocolo de
Montreal de 1987, en virtud de la cual los estados miembros están obligados a actuar en interés de la seguridad humana
incluso a falta de certeza científica.

Un logro importante de la Convención, caracterizada por su carácter general y flexible, es que reconoce que el problema
del cambio climático es real.

La entrada en vigor del tratado representó un gran paso, dado que se disponía de menos pruebas científicas que hoy en
día.
Es difícil conseguir que las naciones del mundo se pongan de acuerdo en algo, mucho menos en un planteamiento común
ante una dificultad que es compleja, cuyas consecuencias no son totalmente claras y que producirá sus efectos más
graves dentro de varios decenios e incluso siglos.

La CMNUCC entró en vigor el 21 de marzo de 1994. Hoy en día cuenta con un número de miembros que la hace casi
universal. Las denominadas «Partes en la Convención» son los 195 países que la han ratificado.

La Convención reconoce que es un documento «marco», es decir, un texto que debe enmendarse o desarrollarse con el
tiempo para que los esfuerzos frente al calentamiento atmosférico y el cambio climático puedan orientarse mejor y ser
más eficaces. La primera adición al tratado, el Protocolo de Kyoto, se aprobó en 1997.

Después de la primera cumbre histórica de Río de Janeiro en 1992 y diez años después de la de Johannesburgo en 2002.
Se realizó la Cumbre de la Tierra Río+20 -llamada oficialmente Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo
Sostenible- se celebró del 20 al 22 de junio de 2012 en Río de Janeiro, Brasil. Esta cumbre fue un nuevo intento de
Naciones Unidas en el comienzo de milenio para avanzar sobre el compromiso de los Estados y la comunidad mundial en
los grandes cambios de este siglo XXI.

La cuarta cumbre se reunió, 20 años después de la Cumbre de la Tierra, en junio de 2012 en Río de Janeiro, bajo la
denominación de Conferencia de Desarrollo Sostenible Río+20, ésta fue él fruto de la resolución 64/236 de la Asamblea
general de la ONU del año 2009, allí se decidió organizar la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo
Sostenible. Acordando que los temas principales de dicha conferencia fueran:

1. Una economía verde en el contexto del desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza.

2. El marco institucional para el desarrollo sostenible.

En ese sentido la Cumbre Rio+20 termino por aprobar un plan para avanzar hacia una “economía verde”, intentando
frenar la degradación del medio ambiente y combatir la pobreza. Dicho acuerdo fue criticado por falta de metas
vinculantes y financiamiento

CONVENCIÓN MARCO DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE EL CAMBIO CLIMÁTICO (UNFCCC) (1992)

La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) fue adoptada en Nueva York el 9 de
mayo de 1992 y entró en vigor el 21 de marzo de 1994. Permite, entre otras cosas, reforzar la conciencia pública, a escala
mundial, de los problemas relacionados con el cambio climático.

En 1997, los gobiernos acordaron incorporar una adición al tratado, conocida con el nombre de Protocolo de Kioto, que
cuenta con medidas más enérgicas (y jurídicamente vinculantes).

En 2006 se enmendó en Nairobi este Protocolo a la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático y se
tenía previsto adoptar un nuevo protocolo en el año 2009 en Copenhague, el cual se tuvo que retrasar y mover a México
en el 2010.

Objetivo: Lograr la estabilización de las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera a un nivel que
impida interferencias antropógenas peligrosas en el sistema climático y en un plazo suficiente para permitir que los
ecosistemas se adapten naturalmente al cambio climático, asegurando que la producción de alimentos no se vea
amenazada y permitiendo que el desarrollo económico prosiga de manera sostenible.

En la definición de este objetivo es importante destacar dos aspectos:

1. No se determinan los niveles de concentración de los GEI que se consideran interferencia antropógena peligrosa
en el sistema climático, reconociéndose así que en aquel momento no existía certeza científica sobre qué se
debía entender por niveles no peligrosos.
2. Se sugiere el hecho de que el cambio del clima es algo ya inevitable por lo cual, no sólo deben abordarse acciones
preventivas (para frenar el cambio climático), sino también de adaptación a las nuevas condiciones climáticas.
En diciembre de 2015 se estableció el primer acuerdo global legalmente vinculante en relación al cambio climático. El
mismo, denominado Acuerdo de París, fijo el objetivo en limitar el calentamiento global por debajo de los 2°C, realizando
grandes esfuerzos a fin de alcanzar los 1.5°C.

Responsabilidades comunes pero diferenciadas: es un principio establecido en la Convención Marco de las Naciones
Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) y negociado en la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro, 1992. El principio
CBDR se menciona en el párrafo 1 del artículo 3 de la CMNUCC, y el párrafo 1 del artículo 4.1 El principio CBDR reconoce
que todos los estados tienen una responsabilidad en abordar los desafíos del cambio climático, pero concede que no
todos los países tienen las mismas obligaciones ni responsabilidades respecto de esos desafíos. Este es un principio
fundamental de las negociaciones vinculadas al cambio climático.

El principio reconoce la disparidad de la contribución al problema del cambio climático entre países desarrollados y
países en desarrollo. Los mayores niveles de industrialización de los países desarrollados implica que estos
históricamente generaron más emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).2 Los países acordaron en las
negociaciones internacionales invertir en medidas de mitigación del cambio climático, lo que implica reducir las
actividades industriales que emiten GEI. Esto afecta de manera desigual a los países en vías de desarrollo, que son los que
menos han contribuido históricamente con las emisiones de gases de efecto invernadero. El principio de
responsabilidades comunes pero diferenciadas se basa en el reconocimiento de esta disparidad en la contribución al
problema. La contribución histórica al cambio climático y la capacidad respectiva se convierten en medidas de
responsabilidad para la protección del medio ambiente.

El CBDR tiene tres objetivos: generar igualdad sustantiva en un marco de justicia, fomentar la cooperación entre los
estados y proporcionar incentivos para que los estados implementen sus obligaciones.6

En la Cumbre de la Tierra, se estableció el principio CBDR para advertir que la contaminación está más allá de las
fronteras y lograr la protección del medio ambiente a través de la cooperación. CMNUCC 1992, artículo 3 párrafo 1, "Las
Partes deben proteger el sistema climático en beneficio de las generaciones presentes y futuras de la humanidad, sobre
la base de la equidad y de acuerdo con sus responsabilidades comunes pero diferenciadas y sus respectivas capacidades.
En consecuencia, las Partes que son países desarrollados deben tomar la iniciativa en la lucha contra el cambio climático y
sus efectos adversos".

El Boletín de la OMM (2019) sobre los Gases de Efecto Invernadero ha mostrado que la concentración media mundial de
dióxido de carbono (CO2) alcanzó las 407,8 partes por millón (ppm) en 2018, tras haber sido de 405,5 ppm en 2017.

El incremento de CO2 que se produjo de 2017 a 2018 fue muy similar al observado de 2016 a 2017 y se situó justo por
encima de la media del último decenio. Los niveles mundiales de CO2 sobrepasaron el simbólico e importante umbral de
400 partes por millón en 2015. El CO2 permanece en la atmósfera durante siglos y aún más tiempo en los océanos.

Por su parte, las concentraciones de metano y óxido nitroso se dispararon y ascendieron en mayores cantidades que
durante los últimos diez años, según las observaciones de la red de la Vigilancia de la Atmósfera Global, que cuenta con
estaciones en las regiones remotas del Ártico, en zonas montañosas y en islas tropicales.

Desde 1990 ha habido un incremento del 43 % del forzamiento radiativo total —que tiene un efecto de calentamiento del
clima— provocado por los gases de efecto invernadero de larga duración. Según las cifras proporcionadas por la
Administración Nacional del Océano y de la Atmósfera (NOAA) de los Estados Unidos de América que se citan en el
Boletín de la OMM, el CO2 contribuyó en casi un 80 % a ese incremento.

“No hay indicios de que se vaya a dar una desaceleración, y mucho menos una disminución, de la concentración de los
gases de efecto invernadero en la atmósfera a pesar de todos los compromisos asumidos en virtud del Acuerdo de París
sobre el cambio climático”, manifestó el Secretario General de la OMM, Petteri Taalas. “Tenemos que plasmar los
compromisos en acción y aumentar el nivel de ambición en aras del bienestar futuro de la humanidad”, afirmó.
“Cabe recordar que la última vez que se dio en la Tierra una concentración de CO2 comparable, fue hace entre 3 y 5
millones de años. En ese entonces, la temperatura era de 2 a 3 °C más cálida y el nivel del mar entre 10 y 20 metros
superior al actual”, explicó el señor Taalas.

En el Boletín de la OMM sobre los Gases de Efecto Invernadero se informa de las concentraciones atmosféricas de los
gases de efecto invernadero. Se entiende por emisión la cantidad de gas que se libera a la atmósfera y por concentración
la cantidad que se queda en la atmósfera después de las complejas interacciones que tienen lugar entre la atmósfera, la
biosfera, la criosfera y los océanos. Aproximadamente una cuarta parte de las emisiones totales son absorbidas por los
océanos y otra cuarta parte por la biosfera.

Los informes de la OMM y el PNUMA vienen a sumarse a las pruebas científicas aportadas por el Informe especial del
Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) sobre el calentamiento global de 1,5 °C. En él se
establece que las emisiones netas de CO2 deben reducirse a cero hasta aproximadamente 2050 (es decir, la cantidad de
CO2 que se incorpora a la atmósfera debe ser igual a la cantidad absorbida por sumideros, naturales y tecnológicos) para
limitar el aumento de la temperatura a 1,5 °C. En el Informe se muestra que si se contiene el incremento de la
temperatura por debajo de los 2 °C se reducirán los riesgos para el bienestar humano, los ecosistemas y el desarrollo
sostenible.

CONFERENCIA DE LAS PARTES EN BERLÍN (1995)

En la primera Conferencia, los países firmantes acuerdan reunirse anualmente para mantener el control sobre el
calentamiento global y ven la necesidad de reducir las emisiones de gases contaminantes.

La primera Conferencia de las Partes estuvo marcada por la incertidumbre respecto a las medidas que podían tomar los
países. Individuales para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. El resultado fue el "Mandato de Berlín",
que estableció una fase de análisis y evaluación de dos años. Esta fase resultó en un catálogo de instrumentos. Los países
miembros podían elegir los instrumentos adecuados y componer un conjunto de iniciativas que se ajustaran a sus
necesidades.

PROTOCOLO DE KIOTO – JAPÓN (1997)

El Protocolo de Kioto es un protocolo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático
(CMNUCC), y un acuerdo internacional que tiene por objetivo reducir las emisiones de seis gases de efecto invernadero
(GEI).3 Este documento comprometió a los países industrializados signatarios a estabilizar las emisiones de GEI, y la
Convención por su parte ha alentado a los países a hacerlo. Estructurado en función de los principios de la Convención, el
protocolo establece metas vinculantes de reducción de las emisiones para 37 países y la Unión Europea (UE),
reconociendo implícitamente que, en 1997, eran los principales responsables de los elevados niveles de emisiones de GEI
en la atmósfera. En este sentido el Protocolo tiene un principio central: el de la «responsabilidad común pero
diferenciada».

El protocolo fue adoptado el 11 de diciembre de 1997 en Kioto, Japón, pero no entró en vigor hasta el 16 de febrero de
2005. En noviembre de 2009 eran 187 los estados que lo habían ratificado.5 En el protocolo se acordó una reducción de
al menos un 5 %, de las emisiones de estos gases en 2008-2012 en comparación con las emisiones de 1990. No obstante,
el período de compromiso del Protocolo se amplió hasta el 2020.

Como parte de la CMNUCC —suscrita en 1992 dentro de lo que se conoció como la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro
— el protocolo vino a dar fuerza vinculante a lo que en ese entonces esta no pudo hacer. Sin embargo, solo las Partes en
la Convención que sean también Partes en el Protocolo (es decir, que lo ratifiquen) se ven obligadas por los compromisos
del Protocolo.4 En general el compromiso fue considerado como primer paso hacia un régimen mundial de reducción y
estabilización de las emisiones de GEI, y proporcionó la arquitectura de base para cualquier acuerdo internacional sobre
el cambio climático que se firme en el futuro.
El Protocolo ha impulsado a varios gobiernos a establecer leyes y políticas para cumplir sus compromisos, a las empresas
a tener en cuenta el medio ambiente a la hora de tomar decisiones sobre sus inversiones, y además ha propiciado la
creación de los bonos de carbono.

Los GEI —que causan el calentamiento global— son el dióxido de carbono (CO2), el metano (CH4), el óxido nitroso (N2O),
y los otros tres son tipos de gases industriales fluorados: los hidrofluorocarbonos (HFC), los perfluorocarbonos (PFC) y el
hexafluoruro de azufre (SF6).

En América del Norte, él entonces presidente de Estados Unidos Bill Clinton firmó el acuerdo pero el Congreso de su país
no lo ratificó por lo que su adhesión solo fue simbólica hasta 2001, cuando el gobierno de George W. Bush se retiró del
protocolo, según su declaración, no porque no compartiese su idea de fondo de reducir las emisiones, sino porque
considera que la aplicación del Protocolo es ineficiente.10

Algunos países en desarrollo, que no estaban obligados a cumplir las metas cuantitativas fijadas por el Protocolo de Kioto,
ratificaron el acuerdo. Tal es el caso de Argentina que concluyó el trámite, previa aprobación del Congreso Nacional el 13
de julio de 2001, a través de la Ley Nacional 25.438.11

Con la ratificación de Rusia en noviembre de 2004, después de conseguir que la UE pague la reconversión industrial, así
como la modernización de sus instalaciones, en especial las petroleras, el protocolo entró en vigor el 16 de febrero de
2005.

LA CUMBRE DEL MILENIO – NEW YORK (2000)

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio, también conocidos como Objetivos del Milenio (ODM), son ocho propósitos de
desarrollo humano fijados en el año 2000, que los 189 países miembros de las Naciones Unidas acordaron conseguir para
el año 2015. Estos objetivos tratan problemas de la vida cotidiana que se consideran graves y/o radicales. En 2015 los
progresos realizados han sido evaluados y por otra parte se ha extendido la lista de objetivos, ahora llamados los
objetivos de desarrollo sostenible.

En la Declaración del Milenio se recogen ocho Objetivos referentes a la erradicación de la pobreza, la educación primaria
universal, la igualdad entre los géneros, la mortalidad infantil, materna, el avance del VIH/sida y el sustento del medio
ambiente.

Para objetivos, y en respuesta de aquellos que demandaban un cambio hacia posturas más sociales de los mercados
mundiales y organizaciones financieras se añade el Objetivo 8, ‘Fomentar una Asociación Mundial para el Desarrollo’. En
otras palabras, el objetivo promueve que el sistema comercial, de ayuda oficial y de préstamo garantice la consecución
en 2015 de los primeros siete Objetivos y, en general, un mundo más justo.

Cada Objetivo se divide en una serie de metas, un total de 28, cuantificables mediante 48 indicadores concretos. Por
primera vez, la agenda internacional del desarrollo pone una fecha para la consecución de acuerdos concretos y
medibles.

Los títulos de los ocho objetivos, con sus metas específicas, son:

Objetivo 1: Erradicar la pobreza extrema y el hambre

- Reducir a la mitad, entre 1990 y 2020, la proporción de personas que sufren hambre.

- Reducir a la mitad, entre 1990 y 2015, la proporción de personas cuyos ingresos son inferiores a un dólar con veinticinco
centavos diario.

- Conseguir pleno empleo productivo y trabajo digno para todos, incluyendo jóvenes, además rechazando rotundamente
el trabajo infantil.

Objetivo 2: Lograr la enseñanza primaria universal

- Asegurar que en 2021, los adultos de cualquier parte, sean capaces de completar un ciclo completo de enseñanza
Objetivo 3: Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer

- Que existan las igualdades entre los modos en la enseñanza terciaria y cuaternaria, para el año 2020, y en todos los
niveles mínimos que puedan existir.

-Existencia de equidad entre personas al igual que trato igualitario en empleos o actividades diarias

Objetivo 4: Reducir la mortalidad infantil

- Aumentar las 2/3 partes, entre 1990 y 2015, la natalidad de niños mayores de 9 años en adelante. Reducir la mortalidad
en menores de 5 años al menos en dos terceras partes.

Objetivo 5: Mejorar la salud materna

- Reducir en tres cuartas partes, entre 1990 y 2015, la mortalidad materna.

- Lograr el acceso universal a la salud reproductiva.

- Reducir la tasa de mortalidad materna.

- Mayor proporción de parir con asistencia de personal sanitario especializado.

- Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar.

Objetivo 6: Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades

- Haber detenido y comenzado a reducir la propagación del VIH/SIDA en 2015.

- Lograr, para 2010, el acceso universal al tratamiento del VIH/Sida para todas las personas que lo necesiten.

- Haber detenido y comenzado a reducir, en 2015, la incidencia de la malaria y otras enfermedades graves.

Objetivo 7: Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente

- Incorporar los principios del desarrollo sostenible en las políticas y los programas nacionales para reducir la pérdida del
medio ambiente.

- Haber reducido y haber ralentizado considerablemente la pérdida de diversidad biológica en 2010.

- Reducir a la mitad, para 2015, la proporción de personas sin acceso sostenible al agua potable y a servicios básicos de
saneamiento.

- Haber mejorado considerablemente, en 2020, la vida de al menos 100 millones de habitantes de barrios marginales.

Objetivo 8: Fomentar una asociación mundial para el desarrollo.2

- Desarrollar más un sistema comercial y financiero abierto, basado en normas, previsible y no discriminatorio.

- Atender las necesidades especiales de los países menos adelantados.

- Atender las necesidades especiales de los países en desarrollo sin litoral y los pequeños estados insulares en desarrollo
(mediante el Programa de Acción para el desarrollo sostenible de los pequeños estados insulares en desarrollo y los
resultados del vigésimo segundo periodo extraordinario de sesiones de la Asamblea General).

- Encarar de manera integral los problemas de la deuda de los países en desarrollo con medidas nacionales e
internacionales para que la deuda sea sostenible a largo plazo.

- En cooperación con las empresas farmacéuticas, proporcionar acceso a los medicamentos esenciales en los países en
desarrollo a precios accesibles.
- En cooperación con el sector privado, dar acceso a los beneficios de las nuevas tecnologías, especialmente las de la
información y las comunicaciones.

El único objetivo que no está marcado por ningún plazo es el octavo, lo que para muchos significa que ya debería estar
cumpliéndose.

CONVENIO DE ESTOCOLMO (2001)

El Convenio de Estocolmo sobre los contaminantes orgánicos persistentes (COP) es un acuerdo internacional que regula
el tratamiento de las sustancias tóxicas. Fue firmado el 23 de mayo de 2001 en Estocolmo y entró en vigor el 17 de mayo
de 2004. Inicialmente el convenio regulaba doce productos químicos incluyendo productos producidos
intencionadamente, tales como: pesticidas, PCB; dioxinas y furanos. Actualmente hay 184 países que han ratificado el
convenio.

El convenio, auspiciado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ha sido el resultado de
largos años de negociación para obtener compromisos legales de los países que obligue de manera urgente la eliminación
de todos los COP. Las negociaciones para el Convenio se acabaron el 23 de mayo de 2001. Entró en vigor el 17 de mayo
de 2004 con 151 signatarios.

Sustancias reguladas: El Convenio determina a una docena de compuestos sobre los que es preciso emprender acciones
de forma prioritaria, conocida como la "docena sucia", debido a sus efectos dañinos, su presencia en el medioambiente y
su persistencia en el interior del cuerpo humano dado que son productos organoclorados.3 Figuran en tres categorías.
(Dos productos químicos, hexaclorobenceno y bifenilos policlorados, se muestran tanto en las categorías A y C).

Número
Anexo Nombre Excepciones
CAS
Producción: Ninguna.
A. Eliminación Aldrina 309-00-2
Uso: Insecticida y ectoparasiticida locales.
Bifenilos policlorados Producción: Ninguna. Uso: de acuerdo con la parte II del
A. Eliminación Varios
(PCBs) anexo A del Tratado.
Producción: Partidos inscritos.
Uso: Ectoparasiticida local, insecticida, termiticida (incluso
A. Eliminación Clordina 57-74-9
en los edificios, represas y caminos) y como aditivo para
adhesivos de contrachapado.
Producción: Ninguna.
A. Eliminación Dieldrín 60-57-1
Uso: Operaciones agrícolas.
A. Eliminación Endrina (plaguicida) 72-20-8 Ninguna.
Producción: Ninguna
Uso: Termiticida (incluyendo en la estructura de las casas
A. Eliminación Heptacloro 76-44-8
y metro), para el tratamiento orgánico y en cajas de
cableado subterráneo.
Producción: Partidos inscritos.
A. Eliminación Hexaclorobenceno 118-74-1
Uso: Solvente para insecticidas.
2385-85- Producción: Partidos inscritos.
A. Eliminación Mirex
5 Uso: Termiticida.
8001-35-
A. Eliminación Toxafeno Ninguna.
2
Dicloro difenil
B. Prohibición 50-29-3
tricloroetano (DDT)
C. Producción Bifenilos policlorados
Varios
inintencionada (PCB)
Dioxina y los
C. Producción
dibenzofuranos Varios
inintencionada
policlorados
C. Producción
Hexaclorobenceno 118-74-1
inintencionada
El Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes fue firmado por el Gobierno Nacional el 22 de
mayo del 2001, con el objetivo de proteger la salud humana y el medio ambiente de la presencia de doce compuestos
altamente persistentes en el medio ambiente, denominados COPs, mediante la adopción de medidas de control para
producción, importación, exportación, uso y eliminación de estas sustancias. El mencionado Convenio fue ratificado por
Colombia mediante la Ley 1196 el día 5 de julio de 2008.

A partir de la firma del Convenio de Estocolmo, el Estado Colombiano ha avanzado en el logro de los objetivos de
prevención, reducción y eliminación de estas sustancias. Es así como se han desarrollado una serie de actividades
habilitadoras que han permitido conocer y analizar la situación nacional de los COP en una primera fase:

Inventario nacional de dioxinas y furanos (2004)

Evaluación de la capacidad Institucional e infraestructura disponible y evaluación del marco regulativo para la gestión de
COP en Colombia (2005)

Inventario preliminar de existencias de PCB en el país (2006)

Inventario nacional de plaguicidas COP (2006)

Diseño de la estrategia de divulgación y sensibilización de la comunidad sobre COP y sus efectos sobre la salud y el
ambiente (2006)

Evaluación económica de los impactos sobre la salud (pública y ocupacional) asociados a los COP (2006)

Evaluación de las implicaciones sociales y económicas del uso y reducción de los COP en Colombia (2006)

Guía técnica de Identificación, evaluación y manejo de sitios contaminados con COPs.

Desarrollo de instrumentos técnicos y metodológicos para el fortalecimiento de la capacidad nacional en la gestión de


sitios contaminados con COP Honda - Tolima (Colombia). Reconocimiento del sitio del servicio de erradicación de la
Malaria, Municipio de Honda, departamento del Tolima-Colombia.

Estos documentos pueden ser consultados en la página web del Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial,
a través de este enlace.

Plan Nacional de Aplicación 2010: A partir de los resultados de los estudios realizados, y mediante un proceso
ampliamente participativo, se formuló el Plan Nacional de Aplicación del Convenio de Estocolmo (PNA), mediante el cual
se orientan las acciones necesarias para dar cumplimiento a los compromisos del Convenio, el cual se basa en cuatro
líneas estratégicas, a saber;

Prevención o minimización de existencias y liberaciones de COP

Gestión del riego

Eliminación de existencias de COP

Este Plan a su vez está compuesto por cuatro planes de acción específicos para cada grupo de COP; plaguicidas, PCB,
dioxinas y furanos y nuevos COP; y cinco planes de acción transversales orientados a generar condiciones del entorno
que faciliten el cumplimiento de los objetivos de los planes específicos, a saber; marco normativo, fortalecimiento
institucional, vigilancia y monitoreo, capacitación y divulgación, e investigación.

El Ministerio de Relaciones Exteriores, como punto focal del Convenio, presentó formalmente el PNA a la Secretaría de
las Partes el mes de agosto de 2010, y desde entonces el país viene trabajando en su implementación.

CUMBRE MUNDIAL SOBRE DESARROLLO SOSTENIBLE, JOHANNESBURGO (2002)

La Cumbre de la Tierra celebrada del 26 de agosto al 4 de septiembre de 2002 en Johannesburgo (África del Sur), fue una
cumbre mundial del desarrollo sostenible organizada por la ONU, con la asistencia de más de un centenar de Jefes de
Estado y de alrededor de 60 000 personas, incluidos los delegados, los representantes de ONG, los periodistas y las
empresas. Se encarga de brindar apoyo a las personas sin dañar el medio ambiente.

Este encuentro pretendía ofrecer un discurso ecologista como parte de la labor de concienciación sobre la importancia
del desarrollo sostenible, para que todas las personas puedan satisfacer sus necesidades presentes y futuras, sin dañar el
medio ambiente. Se constituyó como un instrumento de coordinación entre distintos actores de la sociedad internacional
con el propósito de incentivar a la población internacional, y que la protección ambiental fuese compatible con el
crecimiento económico, y el desarrollo social, mediante la suma de los esfuerzos y de las capacidades de las partes
involucradas.

Esta tercera edición de la Cumbre de la Tierra sirvió para hacer un balance de la anterior cumbre, celebrada en Río de
Janeiro en 1992. Centrada en el desarrollo sostenible, su objetivo era la adopción de un plan de acción de 153 artículos
divididos en 615 puntos sobre diversos temas: la pobreza y la miseria, el consumo, los recursos naturales y su gestión,
globalización, el cumplimiento de los Derechos humanos, etc. Como consta en el Informe de la Cumbre Mundial sobre el
Desarrollo Sostenible, Johannesburgo, Sudáfrica, 26 de agosto a 4 de septiembre de 2002, se instó a los países
desarrollados a alcanzar los niveles intencionalmente convenidos de asistencia oficial al desarrollo, apoyar la creación de
alianzas regionales fuertes para promover la cooperación internacional, afirmar que el sector privado también tiene el
deber de contribuir al desarrollo sostenible, y por último llamar a crear instituciones internacionales y multilaterales más
eficientes, democráticas y responsables.

Temas de estudio: Algunos temas de especial interés fueron debatidos en esta cumbre.

Acceso al agua y estrés hídrico: Si bien el consumo mundial continúa creciendo, especialmente con la aparición de
nuevos países industrializados (NPI), como la India y China, los recursos de agua presentan factores sociales, económicos
y políticos importantes y críticos, fuentes de potenciales conflictos.

Así, la Cumbre de la Tierra en 2002 fue el escenario de discusión y orientación sobre la gestión de estos recursos, las
necesidades de consumo, y la falta de acceso al agua. Uno de los objetivos es reducir para el año 2015 la población que
no dispone de saneamiento adecuado para las aguas residuales.

Energía: La energía es otra cuestión delicada discutida en esta edición. Los países del norte, incluido los Estados Unidos
de América, son acusados regularmente de ser culpables de un excesivo consumo de energía, y los NPI luchan para
satisfacer su demanda. Las reservas de combustibles fósiles estarán en riesgo de agotamiento en las próximas décadas, y
el petróleo será prohibitivo para los países del sur.

A pesar de este contexto de tensiones económicas internacionales, las energías renovables y sus usos siguen estando
fuera del alcance de muchos países emergentes.

Producción agrícola: La productividad agrícola a través de la agricultura intensiva suscita algunos revuelos en la
comunidad científica y entre los consumidores. Además de la regresión y degradación del suelo, este método de
producción aumenta, por el uso de fertilizantes y pesticidas, una contaminación de los productos finales y de las aguas
subterráneas. Otros sistemas de producción agrícola han conocido una moda pasajera, tal como la agricultura biológica,
pero sigue fuera del alcance de los países del Sur que luchan para alimentarse a sí mismos.
Biodiversidad de las especies animales: Bajo el efecto de la presión demográfica, numerosas reservas ecológicas han
visto disminuir su extensión y ven su existencia amenazada por las necesidades económicas de los países. Así numerosas
especies de plantas y animales desaparecen bajo la influencia de la deforestación o de la destrucción de su medio
ambiente.

Salud: Mientras que los laboratorios están buscando nuevos ingredientes activos en las especies del Sur, muchos de ellos
siguen careciendo de acceso a las farmacopeas de los países desarrollados, privándoles de la atención a poblaciones
enteras enfrentadas a menudo a los flagelos del SIDA y la malaria.

Una cuestión simbólica: La Cumbre de la Tierra presenta una importante cuestión simbólica. Es la prueba del Desarrollo
de una cultura mundial por el respeto a la ecología.

Su objetivo es demostrar la capacidad colectiva frente a los problemas planetarios. Afirma la necesidad de un crecimiento
en conformidad con el medio ambiente, con el objetivo de la salud, la educación y la justicia.

El desafío político de la Cumbre es también importante, ya que demuestran que la guerra contra el terrorismo no es el
único problema mundial al día de hoy.

Polémica: Inercia de las grandes potencias: El gobierno de Estados Unidos no deseaba participar en la Cumbre. La Unión
Europea dijo en la apertura de la Cumbre de la Tierra que no renegociaría los acuerdos recientemente alcanzados en
Monterrey (México) y en Doha (Qatar). Estos acuerdos versaban sobre los importes de la ayuda oficial al desarrollo (AOD)
y la liberación del comercio internacional. Sostuvo que la Cumbre de la Tierra no era lugar para las negociaciones sobre el
desmantelamiento progresivo de las subvenciones a los países desarrollados.

Dos cuestiones clave bloquearon la aprobación de un Plan de Acción:

 La solicitud del Norte al Sur para que se respetaran los derechos humanos y luchar contra la corrupción;
 El establecimiento de nuevos objetivos para la reducción de la pobreza. Los objetivos fueron, por ejemplo, reducir a
la mitad, en 2015, la población del mundo carente de saneamiento de (aguas residuales) y de elevar al 15% en 2010
la proporción de las energías renovables (por ejemplo energía eólica, solar).

Algunos artículos fueron difíciles de negociar. Así, los Estados Unidos se opusieron a la mención del principio de
precaución en el texto y la referencia, ni siquiera indirecta, del Protocolo sobre Seguridad de la Biotecnología, que trata
de los organismos genéticamente modificados (OGM). También se negó la adopción de metas sobre la energía o el agua
contaminada.

Logros: Sin embargo, y a pesar de los problemas planteados, la amplia participación y colaboración fueron claves para el
buen desarrollo de la Cumbre y en consecuencia, para el éxito del desarrollo sostenible. Ya que todos los sectores de la
sociedad tienen un papel que desempeñar en la construcción de un futuro en el que los recursos naturales se protejan, y
la prosperidad y la salud estén al alcance de todos los ciudadanos del mundo. Para algunos, el gran éxito de la Cumbre de
la Tierra de Johannesburgo fue el énfasis que se logró poner en temas de desarrollo social tales como la erradicación de
la pobreza, el acceso al agua y a los servicios de saneamiento, y la salud. Así, se acordó reducir a la mitad, para el año
2015, la proporción de personas cuyo ingreso sea inferior a 1 dólar diario, la de personas que padezcan hambre y la de
personas que no tengan acceso al agua potable. Se acordó también fortalecer la contribución del desarrollo industrial a la
erradicación de la pobreza, de manera compatible con la protección del medio ambiente. "Sólo mediante esfuerzos
vigorosos y coordinados podremos asumir este impostergable reto del que depende la viabilidad del ecosistema mundial,
tanto natural como social."1

Liberalismo humanitario: Los países del Norte pretendieron la implicación de las empresas privadas en la creación de
asociaciones entre los gobiernos y las empresas. Las Naciones Unidas había publicado una lista de asociaciones, con las
empresas que hubiesen recibido la aprobación como respetuosas con el medio ambiente. Las asociaciones son conocidas
como Type II agreements.
Algunos, incluidos los representantes de organizaciones no gubernamentales protestaron a continuación contra la actitud
de los Estados Unidos y la Unión Europea, que defendían, en su opinión, los intereses de las multinacionales. Muchos
vieron este enfoque, promovido por Washington, como una forma para que el Estado abandonase sus responsabilidades.

Costos de la Cumbre: La Cumbres de Johannesburgo costo 33 millones de euros a Sudáfrica y 47 millones a las Naciones
Unidas, 80 millones de euros en total.

Esto podría representar:

El 67% del gasto sanitario Malí;

La conexión al agua potable de 80 000 personas en una ciudad como La Paz (Bolivia) o Manila (Filipinas );

El precio de compra de casi 2 Rafales (sin armas) o de 4 F-16 (sin armas);

El coste de la adquisición de 11 tanques americanos M1 Abrams.

Catherine Kamping, ha señalado durante la clausura que "mientras que un tercio de la población mundial gana menos de
un dólar al día, nosotros hemos estado durante diez días en este paraíso de riqueza para lograr unos resultados
decepcionantes.

CONFERENCIA SOBRE EL CAMBIO CLIMÁTICO – BALI (2007)

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de Bali, que tuvo lugar en Bali (Indonesia) del 3 al 15 de
diciembre de 2007 fue la XIII Conferencia Internacional sobre Cambio Climático de la ONU, reunión anual de la
Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). 10 000 participantes, incluidos
representantes de 180 países. La adopción de la "Hoja de ruta de Bali" inició negociaciones sobre un acuerdo global sobre
el cambio climático y detalló un calendario para esas negociaciones con la promesa de una conclusión en 2009 con la
Conferencia de Copenhague.

Logros de la conferencia. Los países presentes, incluyendo los Estados Unidos, han acordado en una "hoja de ruta", el
programa de trabajo para preparar la conferencia de Copenhague, o sea para llegar a un acuerdo sobre los compromisos
asumidos por los países para el período posterior a 2012 (fin del Protocolo de Kioto).1

Esta hoja de ruta establece un consenso sobre la necesidad de llevar a cabo debates y acuerdos hasta 2009 para fijar
nuevos objetivos que se aplicaran después de 2012.

La hoja de ruta también se refiere a los compromisos diferentes entre los países desarrollados y los países en desarrollo.
Los primeros asumen compromisos de reducción de emisiones, cuando los últimos se comprometen a adoptar en el
futuro medidas concretas para reducir sus emisiones, pero no hay límite máximo de cuestión.

No hay ninguna meta numérica en el texto oficial de la conferencia, pero se refiere explícitamente al cuarto Informe del
IPCC, anunciando que es necesario reducir las emisiones globales en al menos un 50% en 2050.

LA HOJA DE RUTA Y EL PLAN DE ACCIÓN DE BALI: La decisión más relevante de la hoja de ruta es el Plan de Acción de
Bali, y dentro de éste, los aspectos de mitigación. La parte más relevante se divide en dos párrafos, uno para países
desarrollados y otro para países en desarrollo:

Países desarrollados: compromisos o medidas de mitigación mensurables, notificables y verificables adecuados a cada
país, incluidos objetivos cuantificados de limitación y reducción de las emisiones, por todas las Partes que son países
desarrollados, asegurando la comparabilidad de las actividades entre sí y teniendo en cuenta las diferencias en las
circunstancias nacionales;

Países en desarrollo: medidas de mitigación adecuadas a cada país por las Partes que son países en desarrollo en el
contexto del desarrollo sostenible, apoyadas y facilitadas por tecnologías, financiación y actividades de fomento de la
capacidad, de manera mensurable, notificable y verificable;
Los puntos más importantes del acuerdo son: (1) se permiten acciones no vinculantes para los países desarrollados,
abriendo la puerta a objetivos voluntarios (Narain, 2008); (2) por primera vez se habla de acciones de mitigación por
parte de los países en desarrollo; y (3) esta acción es contingente a una ayuda mensurable y verificable por parte de los
países desarrollados. Las palabras «mensurable y verificable» son probablemente el resultado clave de la cumbre. Por
ejemplo, en el caso de transferencia de tecnología, la base de un futuro acuerdo queda ahora marcada por esas palabras.
Medidas de transferencia de tecnología mensurables y verificables supondrían un salto cualitativo respecto a la fase
actual, centrada en aspectos de evaluación de necesidades. Otro aspecto relevante es la referencia a países desarrollados
y países en desarrollo, en vez del lenguaje habitual en UNFCCC de Anexo I (países desarrollados) y no-Anexo I (países en
desarrollo). Como no se especifica en qué consiste exactamente un país desarrollado o en desarrollo, el lenguaje permite
un enfoque más flexible y progresivo en la categorización y responsabilidades de los países en los acuerdos post-Kyoto.

La hoja de ruta también contiene decisiones sobre adaptación, mitigación, transferencia de tecnología y finanzas, los
cuatro pilares para un futuro acuerdo post-2012. Una decisión significativa fue el acuerdo en el Fondo para la Adaptación
(1/CMP.3), por el que se establece una Junta del Fondo para la Adaptación bajo la autoridad directa del COP/MOP como
la entidad operativa del fondo, se invita al Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF) y al Banco Mundial a servir de
manera interina como secretaría y síndico respectivamente, y se permite a los países el acceso directo al fondo, sin
necesidad de intermediaros como la UNEP, el UNDP o el Banco Mundial. La clave del acuerdo en adaptación radica en
que es el COP (por tanto todos los países) y no el GEF (por tanto los países desarrollados) quien determina cómo se
distribuye el dinero, satisfaciendo una de las principales demandas de los países en desarrollo.

CONFERENCIA DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE EL CAMBIO CLIMÁTICO COPENHAGUE (2009)

La XV Conferencia Internacional sobre el Cambio Climático se celebró en Copenhague, Dinamarca, del 7 al 18 de


diciembre de 2009. Denominada COP 15 («15a Conferencia de las partes»), fue organizada por la Convención Marco de
las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), que organiza conferencias anuales desde 1995 con la meta de
civilizar costumbres y lograr objetivos para reemplazar los del Protocolo de Kioto, que termina en 2012. En la conferencia
se acreditaron 87.090 personas entre delegados de los 16 países miembros de la CMNUCC, expertos en clima,
representantes de organizaciones no gubernamentales (ONG) y prensa.1 Esta cumbre fue la culminación de un proceso
de preparación que se inició en Bali en 2007, con una "Hoja de Ruta" adoptada por los países adaptados a este
reglamento.

El acuerdo fue tomado por cuatro países emergentes (China, India, Brasil y Sudáfrica) y los Estados Unidos en la noche del
18 de diciembre, que fue comunicado y aceptado posteriormente por la UE. El texto, no vinculante, sin objetivos
cuantitativos y sin plazos (y que no prolonga pues el Protocolo de Kioto), fue criticado por numerosos gobiernos y
organizaciones como un "fracaso".

Objetivos: El objetivo de la conferencia, según los organizadores, era "la conclusión de un acuerdo jurídicamente
vinculante sobre el clima, válido en todo el mundo, que se aplica a partir de 2012".

El objetivo final (a largo plazo) pretendido era la reducción mundial de las emisiones de CO2 en al menos un 50 % en 2050
respecto a 1990, y para conseguirlo los países debían marcarse objetivos intermedios. Así, los países industrializados
deberían reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero entre un 25 % y un 40 %, respecto a los niveles de 1990
en el año 2020 y deberían alcanzar una reducción entre el 80 % y el 95 % para 2050.3

En la cumbre se reunieron expertos en medio ambiente, ministros o jefes de estado y organizaciones no


gubernamentales de los 192 países miembros de la CMNUCC. Esta fue la conferencia que debía preparar el período post-
Kioto.

El ciclo de negociaciones para preparar la cumbre de Copenhague se inició con la XIII Conferencia de la ONU sobre
Cambio Climático en Bali, del 3 al 15 de diciembre de 2007.4 Otras sesiones se celebraron del 31 de marzo al 4 de abril de
2008 en Bangkok (Tailandia)5 y del 2 al 13 de junio de 2008 en Bonn (Alemania).6 Una tercera conferencia sobre el clima
tuvo lugar en Acra (Ghana).78 La reunión, donde más de 1.600 participantes de 160 países estaban presentes, tuvo lugar
del 21 al 27 de agosto de 2008. El objetivo de este ciclo de negociaciones, organizado por la ONU, fue preparar los futuros
objetivos de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

La XIV Conferencia sobre el Cambio Climático de la ONU se inició el 1 de diciembre de 2008 en Poznan (Polonia),9 10 para
intentar establecer las bases y compromisos del tratado de Copenhague.11 Unos 12.000 delegados de 190 países
adoptaron una "hoja de ruta" para preparar la conferencia de Copenhague.12 Al mismo tiempo, en diciembre de 2008,
los líderes de la Unión Europea se reunieron en Bruselas y lograron un acuerdo sobre un paquete de medidas para
combatir el cambio climático, acordando reducir sus emisiones en un 20 % para 2020.

En marzo de 2009, los científicos fueron reunidos durante tres días en Copenhague por el Panel Intergubernamental
sobre Cambio Climático (IPCC) para revisar los últimos datos y actualizar la información científica sobre el calentamiento
global.

Una reunión tuvo lugar en Bonn del 29 de marzo al 8 de abril de 2009. Otras dos reuniones se celebraron en Bonn (1-12
de junio y 10-14 de agosto), y otras dos en Bangkok (28-9 de octubre y 14-16 de octubre).

Problemas: Las primeras negociaciones para preparar la conferencia provocaron una división entre la visión de los países
desarrollados y la de las naciones en desarrollo. Los mayores problemas de las negociaciones antes de la conferencia
eran:

 La reducción de las emisiones de carbono de los países desarrollados. En 2007 la Unión Europea anunció un plan de
reducción de sus emisiones de CO2 en un 20% para 2020 (adoptado en 2008), pero ningún otro país había expresado
metas concretas para una reducción. Sin embargo, el nuevo presidente de EE. UU. Barack Obama también anunció
su intención de que Estados Unidos reduzca sus emisiones, y decidió participar en la cumbre,14 mientras que
George Bush había decidido en 2001 retirarse del Protocolo de Kioto. Una vez elegido, Barack Obama se
comprometió a reducir las emisiones a los niveles de 1990, y anunció su intención de buscar una reducción del 80%
para 2050.15 También Obama prometió fuertes inversiones en fuentes renovables de energía.16 17181920 Sin
embargo, los países en desarrollo y los países más pobres exigieron más esfuerzos de parte de Estados Unidos y que
los países desarrollados recorten más drásticamente sus emisiones de gases.
 En cuanto a la reducción de las emisiones de los países en desarrollo, el dilema es cómo promover el crecimiento
económico sin perjudicar el medio ambiente. El punto de vista de estos países es que la mayor parte del cambio
climático está alimentado por la demanda de los países ricos; por eso consideran que es injusto penalizarlos por el
uso de combustibles fósiles para fabricar bienes que se consumen en los países ricos. Sin embargo, ciertos países en
desarrollo se comprometieron también a imponerse objetivos de reducción. En marzo de 2009, México fue el primer
país en desarrollo en proponer una meta para reducir sus emisiones, en diciembre de 2008, con la meta de disminuir
en un 50% sus emisiones de gases con efecto invernadero para 2050.212223 Dos meses antes de la cumbre, en
septiembre de 2009, China anunció un plan en el que propuso reducir la intensidad de sus emisiones.24 25 En
noviembre de 2009, Brasil propuso reducir las emisiones derivadas de la deforestación, que es la principal fuente de
emisiones de gases de efecto invernadero, en un 80% en 2020.26
 La cooperación para ayudar a los países pobres. La ONU considera que el mundo occidental debería ayudar a los
países pobres a prepararse para las consecuencias del cambio climático; por eso creó un Fondo de Adaptación, un
paquete financiero diseñado para ayudar a los países en desarrollo a proteger sus economías contra el impacto
potencial del cambio climático.27El problema es que los países desarrollados no quieren financiar este plan, aunque
la Unión Europea anunció un acuerdo para dar 7200 millones de euros hasta 2012 a los países en vías de desarrollo
para que luchen contra el cambio climático. En el caso de España, la ayuda a los países pobres, según anunció el
presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, será de 375 millones de euros en los tres años.28 Suecia ha
comprometido 800 millones de euros, Italia 600 y Holanda 300 millones de euros. El financiero filántropo Soros ha
propuesto movilizar 150.000 millones de las reservas del FMI -los Special Drawing Rights- a fin de ayudar a los países
pobres a adaptarse al cambio climático.

Fase previa, desarrollo y negociación en la conferencia: Para la cumbre sobre el clima de Copenhague en de fueron
lentas según manifestó en septiembre de 2009 el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon.30
En septiembre de 2009, casi un centenar de jefes de Estado y de Gobierno participaron en lo que sirvió de preparación de
la conferencia Copenhague, en la 64ª Asamblea General de las Naciones Unidas dedicada al cambio climático.3130 La 64ª
Asamblea General de las Naciones Unidas sirvió para conocer la posición en la negociación de Copenhague de las países
que son grandes emisores de GEI y que todavía no están comprometidos con un programa de limitación de emisiones.
Estos países pueden representar en estos momentos más del 50% de las emisiones totales:

El presidente de EE. UU., Barack Obama, en su discurso del 22 de septiembre de 2009 en la Cumbre sobre Cambio
Climático en la ONU, señaló que la amenaza del cambio climático es seria, es urgente y está aumentando. La historia
juzgará la respuesta de nuestra generación a este desafío, porque si no le hacemos frente –de manera audaz, rápida y
conjunta– arriesgamos entregarles a generaciones futuras una catástrofe irreversible...todos los pueblos –nuestra
prosperidad, nuestra salud, nuestra seguridad– están en peligro. Y se nos está acabando el tiempo para revertir esta
tendencia...durante demasiados años, la humanidad se ha demorado para responder o incluso reconocer la magnitud de
la amenaza del clima. Ése también es el caso de nuestro propio país. Lo reconocemos. ..los países desarrollados que han
causado tanto daño en nuestro clima durante el último siglo tienen la responsabilidad de ser líderes...Pero esos países en
desarrollo y de rápido crecimiento que producirán casi todo el aumento en las emisiones mundiales de carbono en las
próximas décadas también deben poner de su parte... será necesario que se comprometan a medidas internas enérgicas
y a cumplir con dichos compromisos, de igual manera que los países desarrollados deben cumplir.32

El presidente de China, Hu Jintao, anunció en la cumbre de la ONU sobre cambio climático, que su país intentará la
reducción de emisiones de CO2 por unidad de PIB para 2020 con respecto al nivel de 2005 y el desarrollo de energía
renovable y nuclear alcanzando un 15% de energía basada en combustibles no fósiles.33

India, uno de los mayores emisores de los países en vías de desarrollo, está dispuesta a aprobar un plan nacional pero no
a firmar objetivos vinculantes de reducción de emisiones para combatir un problema que crearon los países ricos, según
declaróo su ministro de Medio Ambiente.30

La conferencia se desarrolló desde el 7 al 18 de diciembre de 2009. Un primer borrador del acuerdo se dio a conocer el
viernes 11 de diciembre donde estaban las intenciones de un posible acuerdo que no se consiguió posteriormente. La
mayoría de los datos se encontraban entre paréntesis lo que significaba que todavía no estaban acordados. El borrador
planteaba que las emisiones de CO2 en el año 2050 debían reducirse en todo el mundo a la mitad de los niveles
existentes en 1990 y pretendía que se fijara un valor intermedio a cumplir en 2020. El objetivo del acuerdo también
estaba entre paréntesis, aunque durante todo el año 2009, varias conferencias científicas y políticas habían pedido que el
calentamiento global se mantuviese por debajo de dos grados centígrados. Para ello los países desarrollados deberían
plantearse una reducción del 75% ( en otras opciones hasta el 95%), mientras que para los países en desarrollo el
borrador solicitaba "desviaciones sustanciales" sobre sus tasas actuales de crecimiento de emisiones. Según Kim
Carstensen de la organización conservacionista WWF en ese momento se desconocía cuanto dinero se aportaría para
compensar a los países en desarrollo y quien pagaría ese dinero. Según Erwin Jackson del Sydney Morning Herald todavía
faltaba un tratado jurídicamente vinculante que incluyese a EE. UU. y a los grandes países en desarrollo como China e
India.34

Los países del G8 ya acordaron entre ellos en julio del 2009 limitar el aumento de la temperatura a 2 °C respecto a los
niveles preindustriales. Sin embargo a iniciativa de los pequeños países insulares, que peligran si se produjera un
aumento generalizado del nivel del mar por un deshielo masivo de los polos, un centenar de naciones en desarrollo
solicitaron que el límite se estableciera en 1,5º.35

En la primera semana de la cumbre se produjeron duras manifestaciones cruzadas entre los dos principales emisores
mundiales de CO2, China y EE. UU. El segundo día, el jefe adjunto de la delegación de China dijo que los recortes de
emisiones para 2020 ofrecidos por EE. UU., la UE y Japón eran insuficientes y que era fundamental para éxito de la
conferencia tanto el objetivo de EE. UU. sobre reducción de emisiones como el apoyo fianciero de EE. UU. a las naciones
en desarrollo.36 Todd Stern, el principal negociador estadounidense, señaló en el tercer día que China estaba
aumentando sus emisiones de forma espectacular y que China no podía quedarse al margen del acuerdo y que el objetivo
de EE. UU. era una reducción de 17% en 2020 respecto al nivel de 2005 (según denunciaron los chinos equivalía a una
reducción de un 1% sobre el nivel de 1990). Stern hizo un llamamiento a la ONU para recaudar 10 billones de dólares
para financiar en el periodo 2010-2012 la adaptación a corto plazo en los países vulnerables.

Acuerdo final de la cumbre: La última noche de la cumbre se gestó el acuerdo final entre cuatro grandes países
emergentes y EE. UU. en una reunión convocada por el primer ministro de China Wen Jiabao en la que participaron los
presidentes de India, Brasil y Sudáfrica, incorporándose después el presidente de EE. UU. La delegación india propuso un
tratado no vinculante que siguiera el modelo de la Organización Mundial del Comercio donde cada país declarara sus
emisiones. Después de llegar al acuerdo a puerta cerrada, Barack Obama lo comunicó a la Unión Europea, que lo aceptó.
El texto tiene solo tres folios e incluye de forma orientativa la reducción de emisiones que cadas país ha presentado a la
cumbre; las reducciones definitivas deben estar el 3 de febrero de 2010. El pacto no incluye la verificación de emisiones
que rechazaba China. La transparencia se limitará a un sistema "internacional de análisis y consultas" por definir,
estableciéndose que cada país comunicará sus emisiones a la ONU respetándose la soberanía nacional. Las reducciones
de emisiones que se hagan con dinero internacional sí estarán sujetas a un completo sistema de comprobación. China ha
declarado que no quería dinero internacional, pues no deseaba verse sujeta a un sistema de contabilidad internacional. El
embajador brasileño manifestó que EE. UU. exigía la transparencia de los países en desarrollo. Obama dijo que el sistema
de consultas por definir "dirá mucho de lo que hace falta saber" y que "actualmente ya podemos saber mucho de lo que
ocurre en un país con imágenes de satélite".39

El acuerdo mantiene el objetivo de que la temperatura global no suba más de dos grados centígrados. Sobre cuándo las
emisiones deberán alcanzar su máximo solo se dice que "lo antes posible" y no se establecen objetivos para 2050.
Tampoco se ha incluido la recomendación del IPCC de que las emisiones de los países desarrollados deberían reducirse
para 2020 entre un 25% y un 40% sobre el nivel que tenían en 1990.39

El acuerdo alcanzado entre EE. UU., China y otros 29 países no fue aceptado por unanimidad en la Convención pues lo
rechazaron algunos países como Venezuela, Cuba, Bolivia y Nicaragua. Por ello los delegados del pleno de la Conferencia
de la ONU sobre Cambio Climático renunciaron a votarlo y acordaron una fórmula de "tomar conocimiento" del
documento.40

El pacto alcanzado no será oficial pues la Convención de Cambio Climático funciona por consenso y la oposición de un
solo país impide la adopción del acuerdo. El portavoz del G77, el sudanés Lumumba Lumumba Stanislaus Di-Aping,
mostró su indignación: "Un acuerdo que aumente la temperatura dos grados centígrados supone que en África subirá 3,5
y destruirá nuestras economías y nuestro pueblo".39

Críticas y reacciones: A pesar del consenso final entre Estados Unidos, China, India, Brasil y Sudáfrica, serias dudas
surgieron acerca del alcance de lo que:

Los representantes de China se declararon satisfechos por el acuerdo.41 En cambio, Nicolas Sarkozy, Presidente de
Francia, que se había comprometido para llegar a un acuerdo vinculante, declaró: "El texto que tenemos no es
perfecto".42 También Brasil expresó su desilusión.43 Barack Obama concedió que el acuerdo alcanzado en Copenhague
era modesto, pero insistió en que puede constituirse en la base para negociaciones más ambiciosas.44 Muchos países,
incluyendo los de Europa y del mundo en desarrollo criticaron la falta de resultados, criticando a EE. UU. y China por no
haber alcanzado un acuerdo vinculante que límite las emisiones de carbono. Países en desarrollo, en particular países de
América Latina, que criticaron a Obama,45 insistieron que las naciones industrializadas, responsables de la mayoría de la
contaminación, deberían pagar la mayor parte del costo para mitigar los efectos.

La mayoría de los movimientos ecologistas y organizaciones no gubernamentales presentes en la conferencia de


Copenhague expresaron su desilusión, advirtiendo que el acuerdo conseguido era insuficiente. Condenaron que no haya
objetivos para los recortes de carbono y no acuerdo sobre un tratado legalmente vinculante.46 47 Acerca de la creación
de un fondo global de 100.000 millones de dólares financiado por los países ricos para combatir el cambio climático en
los países pobres, el solo logro concreto, algunos críticos dijeron que esa cifra era insuficiente.

La continuación de las negociaciones: Estados Unidos declaró que la lucha contra el cambio climático debía seguir.
Igualmente la Unión Europea se mostraba optimista frente al progreso que se pudiese lograr en el 2010. De hecho, una
reunión estaba prevista en Bonn, Alemania, a mediados 2010, y también en México. Pocos días antes de la COP15, Felipe
Calderón y los representantes de México en la cumbre declararon que los países debían establecer en Copenhague las
bases para permitir la elaboración de un futuro acuerdo definitivo, esperando que este nuevo tratado sea firmado a
finales de 2010, durante la XVI Conferencia sobre Cambio Climático, que se celebrará en México.

Fracaso de la cumbre: La Cumbre fue calificada de fracaso por numerosos Gobiernos participantes así como por los
colectivos ecologistas ya que no se alcanzaron acuerdos vinculantes: tanto el Gobierno español,2 el Presidente del
Consejo Europeo Van Rompuy48 y Greenpeace la calificaron de "fracaso".49 y la Presidencia Sueca de la UE de
"desastre".2

Así, un día antes del final de la Cumbre, el 18 de diciembre de 2009 saltaba al plano mediático el por entonces Director de
Greenpeace-España Juantxo López de Uralde al participar en un acto de protesta pacífica en el cual varios activistas de
Greenpeace se infiltraron en la cena de gala de la cumbre de líderes mundiales desplegando una pancarta en la que se
podía leer: "Los políticos hablan, los líderes actúan". Juantxo declaró:

"Tenemos solo 24 horas para sacar al mundo del caos climático. Mientras los líderes mundiales cenan, el destino de
millones de personas e incontables especies están en la cuerda floja".50

Por esta acción, Juantxo fue retenido durante 19 días junto a otros dos activistas, levantando una ola de protestas
pidiendo su liberación,5152 siendo puesto finalmente en libertad el 6 de enero de 2010.53

•El cambio climático constituye una grave amenaza global, y exige una respuesta global urgente. Todavía podemos evitar
los impactos más graves, pero debemos empezar a actuar ya.

•Las inversiones que se hagan en los próximos 10 a 20 años tendrán efectos muy importantes en el clima en la mitad de
este siglo y en los siguientes.

•Si no actuamos los costes globales y los riesgos del cambio climático equivaldrán a pérdidas de al menosun 5%, si bien
podrían llegar al 20%, del PIB global anual. Los costes necesarios para lograrlas fuertes reducciones de emisiones de GEI
requeridas son mucho menores, que los costes de la inacción.

CONFERENCIA DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE EL CAMBIO CLIMÁTICO - CANCÚN (2010)

La Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático 2010 se celebró en Cancún, México1 del 29 de noviembre al
10 de diciembre2 de 2010.345 El nombre oficial de la reunión fue «16ª sesión de la Conferencia de las Partes y la 6ª
Conferencia de las Partes en calidad de reunión de las Partes en el Protocolo de Kyoto (COP16/CMP6)». Los medios se
referían a ella como «Cumbre del clima 2010».

Esta conferencia fue organizada por la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC),
un organismo de la ONU, que organiza conferencias anuales desde 1995. El objetivo de la conferencia fue concluir un
acuerdo jurídicamente vinculante sobre el clima que se aplica a partir de 2012, después de que la Conferencia de
Copenhague de 2009 fracasó en encontrar tal acuerdo.

La Conferencia de Copenhague, que se celebró en diciembre de 2009, debía preparar futuros objetivos para reemplazar
los del Protocolo de Kioto, que termina en 2012. Este proceso de preparación se inició en Bali en 2007, con una "Hoja de
Ruta" adoptada por los países miembros. Sin embargo, los 192 países presentes en la conferencia sólo lograron un
acuerdo parcial y no vinculante.

Renunciando a la unanimidad, el plenario de la conferencia climática sólo pudo asumir un documento de mínimos, que
postergó para 2010 los "deberes climáticos", entre ellos la fijación de metas de reducción de emisiones contaminantes
para las naciones ricas.

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático en Cancún llegó a su fin el sábado 11 de diciembre de
2010, con la aprobación de un paquete de acuerdos denominados “Acuerdos de Cancún”, en el que participaron
delegados de más de 190 países. Estos permitirán establecer en el futuro un programa de reducción de emisiones de
gases de efecto invernadero legalmente vinculante, que limite el incremento promedio de la temperatura de la superficie
de la Tierra por debajo de los 2°C respecto a los niveles pre-industriales.

Los puntos destacados que integran los Acuerdos de Cancún son:

• Se reconocieron oficialmente los objetivos de los países industrializados bajo un proceso multilateral. Estos países
crearán planes y estrategias de desarrollo de bajas emisiones de carbono, incluyendo mecanismos de mercado, y
reportarán sus inventarios cada año.

• También para los países en desarrollo se reconocieron oficialmente las acciones para reducir las emisiones, tomando
en cuenta las responsabilidades comunes pero diferenciadas. Se acordó establecer un registro con el fin de relacionar y
registrar las acciones de mitigación de los países en vías de desarrollo con el financiamiento y soporte tecnológico
brindado por los países industrializados. Los países en desarrollo publicarán informes del progreso logrado cada dos años.

• Se aceptó por las partes reunidas en el Protocolo de Kioto continuar con las negociaciones con el propósito de
completar su trabajo y asegurar la continuidad entre el primer periodo de compromisos y el segundo del tratado.

• El Mecanismo de Desarrollo Limpio del Protocolo de Kioto será reforzado para atraer más inversiones e intercambio
de tecnología en proyectos sustentables que aseguren la reducción de emisiones en los países en vías de desarrollo.

• Se presentó un conjunto de iniciativas e instituciones para proteger a las personas vulnerables al cambio climático, así
como para distribuir los fondos y la tecnología a los países en desarrollo, con el fin de planear y ejecutar sus programas
de crecimiento económico y erradicación de la pobreza de forma sustentable.

• En las decisiones se incluyó un nuevo fondo verde de 30 mil millones de dólares en financiamiento de arranque
rápido, proveniente de los países desarrollados para apoyar la acción sobre cambio climático en los países en desarrollo
hasta el periodo 2010- 2012, con la intención de recaudar $100 mil millones de dólares en fondos a largo plazo para
2020.

• Respecto al financiamiento climático, se estableció un proceso para diseñar el Fondo Verde para el Clima bajo la
Conferencia de las Partes que cuente con una junta de 24 miembros con igual representación de los países en desarrollo
y desarrollados.

• Se estableció el “Marco de Adaptación de Cancún” con el objetivo de permitir una mejor planeación e implementación
de los proyectos de adaptación en los países en desarrollo a través de un mayor financiamiento y soporte técnico,
incluyendo un proceso claro para continuar con el trabajo en pérdidas y daños por eventos extremos de clima. Dándole
igual importancia a las medidas de adaptación que a las medidas de mitigación.

• Los gobiernos acordaron fomentar la acción para frenar las emisiones derivadas de la deforestación y la degradación
forestal en los países en desarrollo con soporte tecnológico y financiamiento.

• A fin de aumentar la cooperación tecnológica para apoyar la acción sobre adaptación y mitigación, las Partes
establecieron un mecanismo de tecnología con un Comité Ejecutivo de Tecnología, así como con el Centro y la Red de
Tecnología Climática.

CONFERENCIA DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE EL CAMBIO CLIMÁTICO (DOHA – QATAR - 2012)

Antecedentes: Entre 2000 y 2011, el crecimiento de dióxido de carbono en la atmósfera fue el 20% del crecimiento de la
concentración total desde el nivel prehistórico (391,57 ppm en 2011 y 369,52 ppm en 2000).3 La concentración de
dióxido de carbono en la atmósfera de la Tierra ha alcanzado 391 ppm (partes por millón) a octubre de 20124 5 versus la
concentración de la era preindustrial de 280 ppm, que el consenso de los científicos del clima mundial coincide en que es
insostenible.

Enfoque de la conferencia

 La conferencia se centró en cinco aspectos del cambio climático:


 Adaptación: cambios sociales y de otro tipo que deben emprenderse para adaptarse con éxito al cambio climático. La
adaptación puede abarcar, pero no se limita a, cambios en la agricultura y la planificación urbana.
 Finanzas: cómo financiarán los países la adaptación y la mitigación del cambio climático, ya sea de fuentes públicas o
privadas.
 Mitigación: pasos y acciones que los países del mundo pueden tomar para mitigar los efectos del cambio climático.
 Tecnología: las tecnologías que se necesitan para adaptar o mitigar el cambio climático y las formas en que los países
desarrollados pueden ayudar a los países en desarrollo a adoptarlas.
 Pérdidas y daños: articulado por primera vez en la conferencia de 2012 y en parte basado en el acuerdo que se firmó en
la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2010 en Cancún. Este concepto introduce el principio
de que los países vulnerables a los efectos del cambio climático pueden ser compensados financieramente en el futuro
por países que no reduzcan sus emisiones de carbono.

Resultados de la Conferencia: La Conferencia produjo un paquete de documentos titulado colectivamente The Doha
Climate Gateway a pesar las objeciones de Rusia y otros países en la sesión. Los documentos contenían colectivamente:

 Una extensión de ocho años del Protocolo de Kioto hasta 2020 con un alcance limitado a solo el 15% de las emisiones
globales de dióxido de carbono debido a la falta de participación de Canadá, Japón, Rusia, Bielorrusia, Ucrania, Nueva
Zelanda y los Estados Unidos y debido al hecho de que países en desarrollo como China (el mayor emisor del mundo),
India y Brasil no están sujetos a ninguna reducción de emisiones bajo el Protocolo de Kioto.

Lenguaje sobre pérdidas y daños, formalizado por primera vez en los documentos de la conferencia.

La conferencia avanzó poco hacia la financiación del Fondo Verde para el Clima.

Rusia, Bielorrusia y Ucrania se opusieron al final de la sesión, ya que tienen derecho a hacerlo según las reglas de la
sesión. Al cerrar la conferencia, el Presidente dijo que anotaría estas objeciones en su informe final.

CUMBRE DEL CLIMA DE PARIS (ACUERDO DE PARIS) 2015

es un acuerdo dentro del marco de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que establece
medidas para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). El acuerdo busca mantener el aumento
de la temperatura global promedio por debajo de los 2 °C por encima de los niveles pre-industriales, y perseguir
esfuerzos para limitar el aumento a 1.5 °C, reconociendo que esto reduciría significativamente los riesgos y efectos del
cambio climático.

Propone aumentar la habilidad de las partes del acuerdo para establecer medidas de mitigación, adaptación y resiliencia
al cambio climático, y generar flujos financieros para lograr la reducción de emisiones y el desarrollo resistente a los
efectos del cambio climático.

La aplicabilidad del Acuerdo comenzó en 2020, tras la finalización de la vigencia del Protocolo de Kioto.

Hasta el 3 de noviembre de 2016, este instrumento internacional había sido firmado por 97 partes, la cual ratificó el
acuerdo el 5 de octubre de 2016. De esta manera, se cumplió la condición para la entrada en vigor del acuerdo (Artículo
21,1) al ser ratificado por más de 55 partes, que suman más del 55 % de las emisiones globales de gases de efecto
invernadero.

El 1 de junio de 2017, el presidente Donald Trump anunció la retirada de Estados Unidos de este acuerdo, dadas sus
promesas de campaña en pro de los intereses económicos de la nación. Todos los demás países del mundo reiteraron su
compromiso y comunicaron que no se iban a retirar del acuerdo aunque Estados Unidos lo hiciese. Los países
latinoamericanos que más se habían involucrado en la consecución de los objetivos fijados en el acuerdo expresaron su
preocupación por la reducción de transferencia de tecnología y financiación internacional que supondría la retirada de
Estados Unidos para su proceso de transición energética. El actual presidente de Estados Unidos, Joe Biden, en su primer
día en el cargo, firmó órdenes ejecutivas en la que se reincorpora al Acuerdo Climático de París, que se hizo oficial el 19
de febrero de 2021.
La implementación del acuerdo por todos los países miembros en conjunto será evaluada cada 5 años, con la primera
evaluación en 2023.

AGENDA 2030 (2015)

La Asamblea General de la ONU adoptó la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, un plan de acción a favor de las
personas, el planeta y la prosperidad, que también tiene la intención de fortalecer la paz universal y el acceso a la justicia.

Los Estados miembros de la Naciones Unidas aprobaron una resolución en la que reconocen que el mayor desafío del
mundo actual es la erradicación de la pobreza y afirman que sin lograrla no puede haber desarrollo sostenible.

La Agenda plantea 17 Objetivos con 169 metas de carácter integrado e indivisible que abarcan las esferas económica,
social y ambiental.

La nueva estrategia regirá los programas de desarrollo mundiales durante los próximos 15 años. Al adoptarla, los Estados
se comprometieron a movilizar los medios necesarios para su implementación mediante alianzas centradas
especialmente en las necesidades de los más pobres y vulnerables.

Los 17 Objetivos de la Agenda se elaboraron en más de dos años de consultas públicas, interacción con la sociedad civil y
negociaciones entre los países.

CONFERENCIA MUNDIAL SOBRE EL TRANSPORTE SOSTENIBLE (2016)

La primera Conferencia Mundial de la ONU sobre el Transporte Sostenible se realizó en Ashgabat, Turkmenistán, con
deliberaciones sobre las necesidades de los países en situaciones especiales y la movilización de recursos financieros para
ese tipo de transporte.

Durante las consultas, los participantes coincidieron en que si no se logra una transición hacia él, no se podrá avanzar en
la lucha contra el cambio climático ni en el logro de los restantes Objetivos de Desarrollo.

Con relación al financiamiento para el transporte sostenible, los delegados reiteraron las necesidades de los países en
desarrollo.

Bambang Susantono, vicepresidente de Gestión del Conocimiento y Desarrollo Sostenible del Banco Asiático de
Desarrollo, recordó que el crecimiento demográfico previsto y la creciente demanda de transporte implicarán inversiones
masivas en nuevos proyectos de transporte e infraestructura y el mantenimiento adecuado de los ya existentes.

Susantono señaló que las necesidades de transporte son aún mayores en los países en desarrollo, al tiempo que se ponen
de relieve las oportunidades para desarrollar modelos de transporte más sostenibles en esos países.

CONFERENCIA SOBRE LOS OCÉANOS (2017)

La salud de la masa de agua que conforma los océanos está en estado crítico. Nuestros océanos están cada vez más
amenazados, degradados y destruidos por las actividades humanas, reduciendo su habilidad para proporcionar su apoyo
crucial a nuestros ecosistemas. En la actualidad, la presión sobre los ecosistemas costeros y marinos sigue creciendo,
debido al aumento de las comunidades que viven en las costas, poniendo un mayor estrés en sus recursos. Esta
tendencia continuará dado el previsible aumento de población.

En este momento, el 30 por ciento de las pesquerías están sobreexplotadas, mientras que el 50 por ciento están
completamente explotadas. Los hábitats costeros están bajo presión, con la pérdida de aproximadamente del 20 por
ciento del coral y la degradación del otro 20 por ciento. Los deshechos de plástico matan un millón de pájaros y unos cien
mil mamíferos marinos al año. Se estima que el 80% de la polución marina procede de actividades en la tierra. Más aún,
los grupos vulnerables, como las mujeres, los niños, los indígenas, las comunidades costeras y los países con una gran
dependencia de los océanos y sus recursos marinos están especialmente afectados.

La Conferencia de los Océanos Disponible en inglés, la primera de las Naciones Unidas sobre este asunto, representa una
oportunidad única e inestimable para que el mundo revierta el deterioro de la salud de los océanos y los mares con
soluciones concretas. La Conferencia también promoverá el avance del objetivo 14, que es parte de la Agenda 2030
adoptada por los 193 estados miembros de la ONU en 2015. El objetivo hace un llamamiento para conservar y usar de
forma sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos.

COMPROMISOS INTERNACIONALES POR PARTE DE COLOMBIA

 Objetivos de desarrollo sostenible: Como parte del compromiso de Colombia con esta iniciativa, en 2015 se creó la
Comisión Interinstitucional de Alto Nivel para el alistamiento y la efectiva implementación de la Agenda de Desarrollo
Post 2015 y sus ODS.
 Instrumentos de divulgación de información ambiental de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe –
CEPAL: El IDEAM, reporta a la CEPAL variables e indicadores ambientales relacionados con emisiones de gases efecto
invernadero (GEI); disponibilidad y calidad de los recursos hídricos; calidad del aire; usos de la tierra y desastres
naturales. Lo anterior teniendo como premisa que la información oportuna es esencial para el análisis y de los
procesos socioeconómicos y ambientales, así como para la toma de decisiones en la región.
 Convenio de Basilea: En el ámbito de esta convención, el IDEAM genera 8 indicadores sobre residuos peligrosos que
hacen referencia a cuestiones como la cantidad generada, almacenada y aprovechada, entre otras.

También podría gustarte