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LOS MILAGROS DE JESUS
1.- EL MINISTERIO DE JESUS EN PODER (PALABRAS Y ACCIONES)
1.1. Jesús: el profeta taumaturgo
El ministerio de Jesús está caracterizado por las
palabras, enseñanza, y por las obras:
Lc. 24,19 ...lo de Jesús Nazareno, que era un profeta
poderoso en obras y palabras ante Dios y ante todo el
pueblo.
Jesús se presenta como Profeta Taumaturgo que realiza
acciones las cuales suscitan admiración:
Mc 1, 21-22 Entraron en Cafarnaún y el sábado
siguiente entró en la sinagoga a enseñar. La gente se
asombraba de su enseñanza, porque los enseñaba con
autoridad, no como los letrados.
Mc 1,27 Todos se llenaron de estupor y se preguntaban:
¿Qué significa esto? Es una enseñanza nueva, con autoridad.
Hasta a los espíritus inmundos les da órdenes y le
obedecen).
Su palabra no es solo una enseñanza sino que es una
palabra “autorizada” por la acción: “acciones poderosas”.
La acción viene mediatizada por la palabra. ( Mc. 1,3 ???);
Mc. 6, 2-5 Un sábado se puso a enseñar en la sinagoga.
La multitud que lo escuchaba comentaba asombrada: ¿De dónde
saca éste todo eso?, ¿qué clase de saber se le ha dado, que
tales milagros realiza con sus manos?. ¿No es éste el
carpintero, el hijo de María, el hermano de Santiago y
José, Judas y Simón? ¿No viven aquí, entre nosotros, sus
hermanas? Y esto lo sentían como un obstáculo. Jesús les
decía: A un profeta lo desprecian sólo en su patria, entre
sus parientes y en su casa. Y no podía hacer allí ningún
milagro, salvo unos pocos enfermos a quienes impuso las
manos y curó.
Mt. 4,23-25. Jesús recorría toda la Galilea enseñado
en las sinagogas, proclamando la buena noticia del reino y
curando entre el pueblo toda clase de enfermedades y
dolencias. Su fama se difundió por toda Siria, de modo que
le traían todos los que padecían diversas enfermedades o
sufrían achaques: endemoniados, lunáticos, paralíticos. El
los curó).
Mt, 8, 14-15: Entrando Jesús en casa de Pedro, vio a
su suegra acostada con fiebre. La tomó de la mano, y se le
pasó la fiebre; se puso a servirles. Al atardecer, le
1
trajeron muchos endemoniados . El con su palabra expulsaba
los demonios, y todos los enfermos se curaban.
Mt. 8, 17 Así se cumplió lo anunciado por el profeta
Isaías: El tomó nuestras debilidades y cargó con nuestras
enfermedades. Mateo interpreta las acciones de Jesús como
cumplimiento de las profecías del A.T.; Jesús es el siervo
(4to. Cántico del Siervo. Isaías 53) que carga con la
enfermedad para curarnos.
Lc. 4,40 Al ponerse el sol, todos los que tenían
enfermos con diversas dolencias se los llevaban. El ponía
las manos sobre cada uno y los curaba.
Lc. 6, 17-19 Bajó con ellos y se detuvo en un llano.
Había un gran número de discípulos y una gran multitud del
pueblo, venidos de toda la Judea, de Jerusalén, de la costa
de Tiro y Sidón, para escucharlos y curarse de sus
enfermedades. Los atormentados por espíritus inmundos se
curaban, y toda la gente intentaba tocarlos porque salía de
él una fuerza que curaba a todos.
Jesús es por tanto solidaridad con el hombre que
sufre; sus acciones de poder son LA POTENCIA DE LA
BENEVOLENCIA.
1.2. Jesús cumple con sus aciones las promesas del
A.T.
Lc. 4 14-30. Impulsado por el Espíritu Jesús volvió a
Galilea, y su fama se extendió por toda la comarca.
Enseñaba en sus sinagogas, respetado de todos. Fue a
Nazaret, donde se había criado, y según su costumbre entró
un sábado en la sinagoga y se puso en pie para hacer la
lectura. Le entregaron el rollo del profeta Isaías. Lo
desenrolló y dio con el texto que dice: “El Espíritu del
Señor sobre mí, porque él me ha ungido para que dé la buena
noticia a los pobres; me ha enviado a anunciar la libertad
a los cautivos y la vista a los ciegos, para poner en
libertad a los oprimidos, para proclamar el año de gracia
del Señor. Lo enrolló, se lo entregó al empleado y se
sentó. Toda la sinagoga tenía los ojos fijos en él. El
empezó diciéndoles: Hoy, en presencia de Ustedes, se ha
cumplido esta Escritura. Todos los aprobaban, admirados de
aquellas palabras sobre la gracia que salían de su boca. Y
decían: - Pero ¿no es éste el hijo de José?. El les
contestó: - Seguro que me dirán aquel refrán: “médico
cúrate tú”. Lo que hemos oído que sucedió en Cafarnaúm,
hazlo aquí, en tu ciudad. Y añadió: Os aseguro que ningún
profeta es aceptado en su patria. Ciertamente, os digo,
había muchas viudas en Israel en tiempo de Elías, cuando el
cielo estuvo cerrado tres años y medio y hubo una gran
carestía en todo el país. A ninguna de ellas fue enviado
1
Elías, sino es a la viuda de Sarepta en Sidonia. Muchos
leprosos había en Israel en tiempo del profeta Eliseo;
ninguno se curo, sino Naamán el sirio. Al oírlo, todos en
la sinagoga se indignaron. Levantándose, lo sacaron fuera
de la ciudad y lo llevaron a un barranco del monte sobre el
que estaba edificada la ciudad, con intención de
despeñarlo. Pero él, abriéndose paso entre ellos, se
marchó.
Jesús es el profeta que interpreta y actualiza todo lo
que estaba anunciado desde antiguo; él trae la salvación al
pobre, en toda el sentido de esta palabra.
En Jesús Dios a mostrado su aprobación de ese profeta;
Dios lo ha “garantizado” ante los demás.
1.3. Jesús vence a Satanás y el mal que oprime al
mundo
La actividad taumatúrgica de Jesús manifiesta la
potencia que vence al mal, la fuerza del mal, presente en
la historia humana. Cuando Jesús cura, exorciza, vence al
mal; ordena al mal que se retire. Jesús tiene poder sobre
el mal.
1.4. Jesús obrador de signos.
Lo obrado por Jesús manifiesta una potencia que
suscita pregunta; Jesús es en sí mismo un signo.
2.- EVENTOS EXTRAORDINARIOS DEL A.T. EVOCADOS EN EL
EVANGELIO
Jesús hace irrupción en una historia particular, es
parte de la historia del pueblo de Israel caracterizada por
las actuaciones especiales de Dios. Israel es el pueblo que
vive la experiencia de ser el pueblo de Dios; Israel a lo
largo de su historia ha experimentado las actuaciones
maravillosas de Dios; éstas han sido acontecimientos
particulares por los cuales Israel sabe que Yhavhé es su
Dios.
2.1. Exodo, Desierto, Conquista de la tierra. Son
eventos particulares que inician la historia del pueblo de
Israel como pueblo de Dios. En los momentos de crisis el
recuerdo de estos hechos van a fortalecer la esperanza del
pueblo y lo van a hacer retornar a la fe en Dios que no
cambia sus obras, “su mano”.
1
El pueblo se encuentra como interlocutor con Dios.
Jesús se mete en una historia en la que Dios no es un
extraño sino que es una realidad, una persona, que siempre
interviene en favor del pueblo.
2.2. Retorno del Exilio
2.3. Las tradiciones de Elías y Eliseo: Las
narraciones evangélicas recuerdan las narraciones de los
hechos portentosos de los dos grandes profetas taumaturgos
del A.T
2.2. Las acciones de Jesús en la Historia de Israel
(consideraciones sumarias)
A) La actividad taumatúrgica de Jesús es una actividad
que caracteriza todo el ministerio de Jesús, ligada a
acciones concretas.
B) La gente de Israel advierte que esa actividad
cualifica la enseñanza de Jesús; Jesús al observar las
intervenciones de Jesús se maravilla y reconoce la acción
de Dios; la gente alaba a Dios porque las acciones de Jesús
traspasan los límites concretos de las acciones del hombre;
traspasan las capacidades humanas frente al sufrimiento
humano. Son acciones de Dios en continuidad con las
acciones maravillosas que Dios siempre ha hecho con el
pueblo y son las realizaciones de las promesas hechas por
los profetas.
Las acciones de Jesús actualizan, hacen presente y
activo, el Reinado de Dios; el futuro se va haciendo
presente. Las acciones muestran que Jesús es el enviado de
Dios y son signos concretos de la validez de su misión; son
los signos reveladores de la misión que Dios le ha
encargado y muestra la verdad de la misma.
Por otra parte con esos signos Jesús demuestra que no
es un simple enviado, “mandadero”, sino que vive la misma
vida de quien lo ha enviado; está íntimamente ligado a
Dios.
2.3. Evocaciones de eventos extraordinarios en el A.T, en
el evangelio
¿Porqué los evangelistas narraron los milagros: por
una verdad histórica?; para facilitar un acercamiento
personal a Jesús?.
2.3.1. Sinópticos: En estos evangelios encontramos un
referimiento explícito a Elías y a Eliseo: Lucas 4,25-26:
“Ciertamente, les digo, había muchas viudas en Israel en
1
tiempo de Elías, cuando el cielo estuvo cerrado tres años y
medio y hubo una gran carestía en todo el país. A ninguna
de ellas fue enviado Elías, sino es a la viuda de Sarepta
en Sidonia. Muchos leprosos había en Israel en tiempo del
profeta Eliseo; ninguno se curó, sino Naamán el sirio”.
Los evangelistas utilizan esquemas narrativos para que
quien lea, recuerde los hechos del A.T.; esto se manifiesta
en casi todas las narraciones de milagros. Hay motivos
narrativos formales, palabra, requerimiento, coincidencia
de expresiones, formulación de motivos, etc.
En las narraciones de milagros encontramos
reagrupamiento de milagros.
Marcos inicia el evangelio con una cita profética de
realización de una promesa; Jesús es el evangelio mismo.
Los evangelistas inducen a captar el milagro de
acuerdo a “sus” intereses.
Lucas 7, 22-23: “vayan a informar a Juan de lo que han
visto y oído; ciegos recobran la vista, cojos caminan,
leprosos quedan limpios, sordos oyen, muertos resucitan,
pobres reciben la buena noticia. Y dichoso el que no
tropieza por mi causa”. Cumplimiento de una cita profética.
Mateo 9, 13a: la actividad de Jesús es vista como la
misericordia de Dios que entra, concretamente, en la vida
del pueblo, cita de Oseas 6,6 “misericordia quiero y no
sacrificios”.
Mateo 12, 13-20: “Entonces dijo al hombre: extiende la
mano. El la extendió y se le quedo tan sana como la otra.
Los fariseos salieron y deliberaron cómo acabar con él.
Pero Jesús se dio cuenta y se marchó de allí. Lo seguían
muchos; curaba a todos y les encarecía que no lo
divulgaran. Así se cumplió lo que anunció el profeta
Isaías: Mirad a mi siervo, a quien sostengo: mi elegido, a
quien prefiero. Sobre él pondré mi Espíritu para que
anuncie el derecho a los paganos. No gritará, no altercará,
no voceará por las calles. La caña cascada no la quebrará,
el pabilo vacilante no lo apagará. Promoverá eficazmente el
derecho. En su nombre esperarán los paganos.” (Es bueno
resaltar que el término también tiene la connotación de
Hijo).
(El término pais también puede significar hijo y no
solo siervo).
El ministerio de Jesús está signado por la libertad
que manifiesta en sus acciones; Jesús es seguido porque
enseña y obra. La actividad de Jesús es interpretada como
1
cumplimiento de los tiempos mesiánicos; Jesús es el Mesías
que es anunciado en el A.T. y que, por lo tanto, es el
esperado.
2.3.2 Juan: * episodio del Maná, Juan 6 = Ex. 16. En
Juan más que citas explícitas encontramos relaciones
verbales, expresiones, formulaciones; son sobre todo
citaciones, referimientos. Ej. Juan 6,31b evoca a Ex. 16,15
o al Sal. 78,24 Juan 6,45 evoca a Isaías 54,13. Números
11,7-9 o Sabiduría 16,20 ss pero en ningún momento los
citas explícitamente
3. Narraciones de Milagro en los Evangelios.-
Los evangelios presentan el ministerio de Jesús como un
miniesterio guiado por la Palabra “guiada” por la Acción y
una Acción guiada por la Palabra. Jesús es el Profeta
Taumaturgo que anuncia la presencia del Reino, en el ámbito
de la historia de salvación; esta acción aparece como
Nueva; la novedad de la enseñanza y de la acción de Jesús,
surgeen la confrontación con la experiencia pasada de
Israel.
Para hacer el elenco de las narraciones de Milagros de
Jesús se sigue el orden de Marcos, no porque esto
signifique la solución del problema sinóptico o de las
relaciones entre Marcos y los otros dos sinópticos; se
sigue a Marcos porque es el esquema seguido por Lucas;
Marcos también sigue una idea teológica, la del Mesías
crucificado; Mateo organiza su evangelio de una manera
diversa siguiendo el esquema de sucesión de Discursos y
Relatos.
NARRACION MARCOS MATEO LUCAS JUAN
1.- Endemoniado de Cafarnaum 1, 21- ------ 4, 31- ------
28 ------ 37 ------
--- ---
2.- Curación de la Suegra de 1, 29- 8, 14- 4, 38- ------
Pedro 31 15 39 ------
---
3.- Curación de un Leproso 1, 10- 8, 1-4 5, 12- ------
45 16 ------
---
Mateo cuenta este milagro como el primero de los diez
hechos extraordinarios que Mateo relata en los capítulos 8-
9 para presentar los beneficios de la presencia del Reino;
es significativo que para Mateo es la curación de un
leproso, sabiendo lo que es la lepra en la tradición
bíblica.
NARRACION MARCOS MATEO LUCAS JUAN
1
4. Paralítico de Cafaranum 2, 1- 9, 1-8 5, 17- ------
12 26 ----
5. El hombre de la mano seca 3, 1-6 12, 9- 6, 6- ------
14 11 ----
El Sábado; Jesús entra en la sinagoga y toma la iniciativa,
escandalizando, y Jesús se defiende diciendo: ¿Es lícito en
Sábado hacer vivir o hacer morir? No intervenir será no
hacer vivir, Jesús dice hacer morir.
NARRACION MARCOS MATEO LUCAS JUAN
6.- Tempestad calmada 4, 35- 8, 23- 8, 22- ------
41 27 25 -----
Diferencia en el orden de Mateo, capítulo ocho, una serie
de hechos extraordinarios con una colocación totalmente
diversa que en Marcos y Lucas. Marcos 4 tiene paralelismo
con 8 de Lucas, aunque los textos no sean los mismos,
excepto la parábola del sembrador.
NARRACION MARCOS MATEO LUCAS JUAN
7.- El endemoniado de Gerasa 3, 1-6 8, 28- 8, 26- ------
34 39 ------
--
Sobre este texto se volverá más tarde.
NARRACION MARCOS MATEO LUCAS JUAN
8.- La hija de Jairo 5, 21- 9,18-19. 8, 40- --------
24.35-43 23-26 42.49-56 ----
9. La hemorroisa 5, 25-34 9, 20-22 8, 43-48 --------
---
10. Primera 6, 30-44 14, 13- 9, 10-17 6, 1-15
multiplicación de los 21
panes
11.- Jesús camina 6, 45-42 14, 22- -------- 6, 16-21
sobre el agua 23 --
12. Curación de la 7, 24-30 15, 21- -------- --------
hija de la Cananera 28 -- --
Lucas no tiene este paralelo; dos episodios paralelos en
Mc-Mt que no aparecen en Lucas
NARRACION MARCOS MATEO LUCAS JUAN
13. Sordomudo 7, 31- ------ ------ ------
37 ------ ----- ------
14. Segundo recuento de la 8, 1- 15, ------ ------
Multiplicación de los Panes 10 32-39 ---- -----
1
Es presentado como otro recuento de milagro en esta
tradición evangélica. Ausente en Lucas, con el cual se
quiere explicar que Lucas no copió de nadie; es falso que
Lucas no hace dobles, él tiene dos discursos escatológicos,
dos misiones.
NARRACION MARCOS MATEO LUCAS JUAN
15. El ciego de Betsaida (solo 8, 22- ------ ------ ------
Marcos) 26 ------ ------ ------
- --- --
Notemos en el capítulo 8, 22-26; no ve, no ve claramente y
ve; es como una analogía de lo que los discípulos deben a
empezar a ver claramente; esto es el Mesías crucificado.
NARRACION MARCOS MATEO LUCAS JUAN
16. El muchacho lunático; 9, 14- 17, 9, 37- ------
29 14-27 43 ------
-
Se dice epiléptico pero esto es una intepretación hecha
desde este tiempo;la epilepsia es una enfermedad y es una
manera de interpretar el texto evangélico que dice
lunático; que las manifestaciones del lunático puedan ser
igual a las de la epilepsia, nadie lo niega, pero es
interpretación; para aquel tiempo eran manifestaciones de
quien sufre influjos de la luna.
Esta narración en los sinópticos es colocada en sitio
paralelo, después de la transfiguración.
NARRACION MARCOS MATEO LUCAS JUAN
17. Ciego de Jerico 10, 20, 18, ------
46-52 29-34 35-43 ------
-
Es el último hecho estraordinario narrado por los
evangelistas; después de esto Jesús entra en Jerusalem, es
significativo, el ciego que está lejos, Jesús lo llama, es
curado y lo sigue; después que lo ha visto como Hijo de
David. Luego de esto Jesús toma la iniciativa de hacer un
gesto claramente mesiánico, la entrada en Jerusalén como
hijo de David; sin embargo sabemos que el mesianismo es el
que se manifiesta en la cruz. Este espisodio lo cuentan los
tres sinópticos.
Hay que observar lo siguiente: las narraciones que se hacen
del ministerio de Jesús en Jerusalén, no contienen ningún
hecho extraordinario; hay realmente el episodio de la
higuera seca; es un episodio particular y significativo ya
que no viene hecho por la necesidad de otro; la situación
en la que Jesús se encuentra es particular, porque está
1
solo con sus discípulos y es Pedro que un día después hace
notar que la palabra de Jesús ha tenido efecto. Jesús luego
hace, en Marcos, una catequesis sobre la eficacia de la
oración hecha con fe; es un episodio particular.
Cuando hoy se habla de la actividad de Jesús en Jerusalén
sabemos que en los sinópticos estas narraciones ocupan un
lugar particular propio para el esquema general narrativo
general de los sinópticos; ese es un esquema geográfico,
cronológico, es una sucesión de eventos unidos desde el
principio hasta el fin pero la cronología está puesta sobre
el fondo de la geografía; se inicia en Galilea y termina en
Jerusalén.
Cuando se habla del ministerio de Jesús en Jerusalén se
debe tener en cuenta que es una totalidad; en los
evangelios sinópticos, especialmente, presentan la
actividad de Jesús en Jerusalén, como una actividad de
enseñanza y allí entra en una confrontación con los
“enemigos”, la enseñanza de Jesús está caracterizada por la
polémica todo lo que tenía que ser comprendido estaba hecho
y era el momento de la decisión; la última diatriba ¿de
quien es hijo el Mesías?, esta vez es Jesús quien toma la
iniciativa.
3.1 Narraciones que no están en Marcos
NARRACION MARCOS MATEO LUCAS JUAN
18.- Curación del siervo del ------ 8, 5- 7, 1- 4, 46-
funcionario real 13 10 51
19.- Curación de los dos ------ 9,27- ------ ------
ciegos 31 - -
Está solo narrado por Mateo y es el noveno de los diez que
encontramos en los capítulos 8 y 9; es más que un recuento
de milagro él dice que Jesús a curado estos dos ciegos,
pero no se encuentran las características de narraciones de
milagros que se encuentran en los otros recuentos y lo
mismo vale para el milagro sucesivo.
NARRACION MARCOS MATEO LUCAS JUAN
20.- El endemoniado mudo ------ 9, 32- ------ ------
34 -- ------
Estos son dos recuentos que solo aparecen en Mateo que
tienen características literarias diferentes a las otras
narraciones de Milagro y que de hecho en Mateo constituyen
el bello número de diez; en ellos se encuentran elementos
literarios de las otras narraciones; no se trata de afirmar
si Jesús a curado o no.
NARRACION MARCOS MATEO LUCAS JUAN
1
21.- El endemoniado ciego y ------ 12, 11,14
mudo 22
Esta curación es la que servirá para la diatriba sobre el
origen del poder de Jesús; es significativo que se
encuentre en el capítulo 12 de Mateo porque desde el
capítulo 11 se comienza a ver que surgen las interrogantes
¿Quién es este Jesús? ¿Qué cosa sucediendo? ¿Es quien debe
venir o debemos esperar otro? ¡Las ciudades del lago donde
ha realizado milagros no entienden! ¡Jesús es quien da la
sabiduría y la revelación del Padre!
3.2 Narraciones propias de Lucas
NARRACION MARCOS MATEO LUCAS JUAN
22. Pesca Milagrosa ------ ------ 5, 1- 21, 3-
-- --- 11 14
Una narración que solo Lucas tiene al inicio de la
narración del ministerio, luego del capítulo 4 en el que ha
presentado a Jesús en Nazareth; Lucas narra la pesca
milagrosa y después narra la vocación de los cuatro
primeros discípulos; Mateo y Marcos tienen primero la
llamada de los discípulos y así les da a sus lectores una
clave para entender porqué los discípulos siguen a Jesús;
por otra parte Jesús llama al ministerio a hombres que
están en un sitio de trabajo como en el caso de Mateo,
“sentado en el sitio de impuestos”.
La división que se está haciendo no significa un juicio
sobre el carácter de los relatos, ni sobre las
características literarias; el primer grupo vale como los
otros, por tanto las divisiones están de acuerdo al estado
del texto, así aparecen. Es una división en grupo que
refleja el diverso estado de las narraciones evangélicas,
que no implica un juicio sobre la mayor o menor atención; o
de diversas características literarias.
La narración de la pesca milagrosa es también contada por
Juan pero después de la resurrección; sabemos que entre los
tres sinópticos es Lucas el más cercano a Juan, sobre todo
en los eventos últimos de la vida de Jesús; el paralelismo
de la pesca milagrosa está sobre todo en la figura de
Pedro, a quien al final de cada episodio se le confía una
misión.
NARRACION MARCOS MATEO LUCAS JUAN
23. Joven de la viuda de Naim 7, 11-
17
24. Curación de la mujer 13,
encorvada 10-17
25. Curación del hidrópico 14, 1-
1
6
26. Diez leprosos 17,
11-19
27. Curación del siervo a 22,
quien le cortaron la oreja 50-51
También se deja afuera la narración de la higuera,
maldición; las razones se expusieron al hablar de Marcos.
3.4 Milagros solo narrados por Juan
NARRACION MARCOS MATEO LUCAS JUAN
28. Agua en vino en Caná 2, 1-
11
29. Paralitico de Betezda 5, 2-
18
30. Ciego de nacimiento 9, 1-
41
31. Resurrección de Lázaro 11, 1-
44
Se puede hacer el siguiente resumen:
Eventos comunes a los Sinópticos: 11
Marcos tiene 17 y dos propios
Mateo tiene 18 y dos propios.
Lucas tiene 20 y seis son propios.
Común a Marcos y Mateo: 3
Común entre Mateo y Lucas: 2
Entre Marcos y Lucas: 1
Total en los sinópticos 27 narraciones de eventos de
milagros; Juan tiene 8 narraciones de las cuales son 4
propioas y 4 en común con los sinópticos.
Total de hechos extraordinarios contados en los evangelios
son 31; lo relatos son 55 en los Sinópticos y 8 en Juan:
total 63. La diferencia son los paralelos existentes entre
ellos.
El único episodio narrado en los cuatro evangelios es la
multiplicación de los panes; partiendo un poco de la
observación que hace Juan a este episodio “Me buscan no
porque han visto signos sino porque han comido el pan;
busque el pan de la vida eterna que el Padre les da”. ¿No
este el milagro que continuamente sucede en la Iglesia? El
milagro del pan de la vida se sigue dando hoy; seguimos
haciendo el milagro
La acción taumatúrgica de Jesús en la historia de su
pueblo, la intervención de Dios en favor de su pueblo, se
1
trata de una intervención en una historia que es historia
de salvación.
Las acciones de Jesús no son las manifestaciones de una
potencia que suscita maravillas para si misma; Jesús no es
un prestigiditador, no un hacedor de milagros para causar
admiración o para impresionar a los demás. No podemos
tener, ante estas narraciones, una atitud de milagrerismo;
el poder divino es una manifestación de potencia que trae
la liberación del pueblo; el pueblo sabe que en su historia
se manfiesta la potencia creador de Dios, él es quien crea
a su pueblo. Es una manifestación del amor creador del
Padre, que le trae al pueblo la salvación.
En el elenco no son relacionados los eventos
extraordinarios de la vida de Jesús: Concepción, Nacimiento
y los fenómenos que le acompañan, el nacimiento del
Bautista, las Tentaciones, el Bautismo y las
manifestaciones que lo acompañan, la Transfiguración,
voces, los fenómenos meteoroólgicos en relación a su
muerte, la Resurrección, las Apariciones y la Ascención.
La exclusión no comporta un juicio de mayor o menor
atendibilidad histórica; ante todo debemos tener en cuenta
que las narraciones de estos eventos en la tradición
evangélica tienen características diferentes que las otras
narraciones de milagros; son textos con caracterísiticas
propias del evento narrado
El elenco hecho anteriormente se refiere a los hechos
realizados por Jesús en su ministerio avalando su misión y
es un aval que el Reino se está haciendo presente;
extrechamente ligado a la presencia del Reino.
Pero no se puede separar los relatos de milagros de los
relatos de los otros eventos extraordinarios; los otros
eventos introducen a comprender más el misterio de la
persona, anunciadora del misterio del Reino.
La compresión plena que los apóstoles tienen al final de su
experiencia con Jesús, compresión a través de la muerte y
resurrección de Jesús, se refleja cuando ellos repiensan y
proclaman toda su experiencia con Jesús; la plenitud de
comprensión de ¿quién es Jesús?, que los apostoles han
tenido al término de su experiencia y con a venida del
Espíritu Santo, se revierte en toda su experiencia con
aquel Hombre: el Hijo enviado del Padre como Rendentor y
Salvador. En el modo de narrar se refleja esa comprensión,
esa experiencia.
1
4.- TERMINOS USADOS PRA LAS NARRACIONES DE MILAGROS
Es importante poner atención a los términos utilizados en
estas narraciones; por supuesto se insistirá en los
términos bíblicos pues es el ámbito de la narración. Es una
consideración que no es “histórica”, no se estudia la
evolución de los términos, la historia de los mismos; se
estudian unos términos que nos trasmiten experiencias
determinadas.
En el Antiguo Testamento
1) Mofet - Mofetín = Téras y Térata = prodigios; (las
transliteraciones son siempre subrayadas, no así la
traducción.
Es bueno recordar que para el mundo bíblico lo
extraordinario se evalúa en una situación concreta y es
visto como un hecho revelador, es un signo para interpretar
un “algo”. Lo extraordinario es visto como una acción de
potencia.
1
2) ot, otot = semeion, semeia = signo. Es un evento que
acompaña la palabra que a su vez garantiza el hecho. Es
poner en relación entre la palabra dicha y Dios. Estos
eventos que son “signos” son propios de la historia de
Israel; cuando suceden estos eventos son signos de una
relación especial de Dios con su pueblo. En el A.T. son
designados así los eventos fundamentos del pueblo de
Israel.
3) G burá, G burot = dynamis, dynameis: potencia; capacidad
e e
de hacer acciones con fuerza, con poder. Indica, por tanto,
la obra de potencia con las cuales Dios e manifiesta como
Señor del mundo y de la historia; son las manifestaciones
de la Señoría de Dios.
4) Pele, Pela’im; nifla, niflaot = thaumasin, thaumasía:
Milagro; lo que suscita admiración; designa las acciones
salvíficas de Dios. Los eventos que acontecen es la
historia normal pero que suscitan admiración.
El milagro en el A.T. no es tanto la interrupción de las
leyes de la naturaleza sino la superación de algo por
encima de lo que la persona espera; el milagro es el evento
que libera a la persona de su estado de necesidad y de la
cual él no puede salir por sí mismo.
Nota: no debemos utilizar nuestros términos para explicar
los eventos bíblicos pues distorsionan lo que intenta
trasmitir la Escritura: ej. “Sobrenatural”,
“preternatural”.
Pela: es la esperanza que Dios da al que se encuentra en el
abismo; es la estupefacción del hombre ante la acción de
Dios; es el maravillarse ante la acción de Dios; esta
expresión se encuentra sobre todo en las plegarias.
5. Gedola, gedolot = megalión, megalia: grandioso; estos
términos están asociados a Pela y Geburá.
6. Ma’aseh, ma’asion: ergon, erga: obras; estos términos
están utilizados para mostrar la relación de Dios con su
pueblo; manifiestan la capacidad de Dios para “hacer” y es
el recuerdo de lo “hecho” en la creación.
7. Asociación de Ma’aseh, Gebura, Niflaot, Gedola: reunidas
en el Sal. 145, 5-6 designan las acciones de Dios en la
historia y en la naturaleza.
En el Nuevo Testamento
En los Sinópticos: se utilizan, sobre todo, dos términos:
- Dynamis: fuerza
1
- Semeion: signo.
( El término ergon es utilizado de forma muy
particular en Mateo 11,2; también en Lucas 24,19; el
término Teras en Mateo 24, 24 y Marcos 13,22; también
utilizado en Actos 2, 19).
En Juan no se encuentra el término dynamis, ni en el
evangelio, ni en las cartas pero sí en el Apocalipsis pero
como atributo divino y no como acciones de Dios o Cristo.
Juan privilegia el término Semeion.
Nota: el término thaumasia: milagro; no se utiliza en el
Nuevo Testamento exceptuando a Mt. 21,15; en el A.T. marca
sobre todo el momento de la plegaria, se utiliza en la
plegaria; esta es una invitación a la reflexión, para hacer
bien nuestras preguntas frente a los textos y en relación a
nuestra vida de fe.
5.- Estudio del texto de Marcos 5, 1-20;
Este texto nos permitirá subrayar, de poner en relieve, los
varios motivos, los varios fórmulas, par comprender la
forma narrativa del milagro, las fórmulas, secuencias
narrativas, unidad literarias. Es el episodio del exorcismo
conectado con el episodio de los puercos que terminan
arrojándose al lago.
La primera observación es la situación narrativo de este
texto en el evangelio de Marcos; este recuento es para
relievar motivos que se reclaman y que sirven para
descubrir el ligamen al interno de la narración y de la
presentación que el evangelista hace.
La narración empieza así “Pasaron a la otra orilla del mar,
a la región de los Gerasenos; y salido de la barca, un
hombre poseído de un espíritu inmundo le salió al encuentro
de entre los sepulcros...”, se pasa de un plural a un
singular; lo discípulos no son nombrados y cuando regresan
es Jesús quien regresa.
El texto termina en el versículo 20 porque en el 21 dice
“Trasladándose Jesús en la barca a la otra orilla, se
reunión con él una gran multitud, estando junto al mar”.
El motivo del mar, este motivo es de lugar, actividad de
Jesús en el lago de Tiberíades; motivo también de la barca,
Jesús se mueve en el lago de una orilla a otra.
En el pasaje del endemoniado, aunque Jesús no está solo, se
le presta sólo atención a él; los discípulos no tienen
importancia en este pasaje, es el estilo literario del
evangelista en este texto.
1
El motivo del Lago y de la Barca es un motivo que rige la
narraciones de Marcos a partir de 3,7; debemos hacer unas
observaciones reclamando algunos elementos de la
organización narrativa de Marcos.
Marcos 2 a 3,6: narra una sucesión de cinco episodios
particulares:
- inicia con la curación del paralítico de Cafarnaúm,
- sigue la vocación de Mateo.
- la diatriba sobre el ayuno
- la diatriba de la comida de Jesús con los pecadores.
- la curación en la sinagoga del hombre de la mano
seca.
Esta narración en Marcos está muy bien compaginada, muy
bien unida; al principio y al fin hay una narración de
milagro; después el pasaje junto al lago donde Jesús cura a
quienes lo solicitan. La narración de la curación del
paralítico termina con la afirmación del poder del Hijo del
hombre sobre la tierra de perdonar pecados; Jesús llama a
Mateo el publicano pecador y va a comer con los pecadores y
se escandalizan los fariseos.
Jesús come y de alguna manera se opone a la práctica del
ayuno; sigue con el episodio de los discípulos que comen
espigas en día de sábado, hecho no permitido en día de
sábado; Jesús responderá con el caso de David; luego curará
al hombre de la mano paralizada en día de sábado. Se
recuerda todo esto porque el capítulo 2 hasta 3,6 en Marcos
constituye en la narración una unidad.
A partir del versículo 7 del capítulo 3 viene un sumario
muy amplio: “Jesús se retiró con sus discípulos junto a
lago. Lo seguía una multitud desde Galilea, Judea,
Jerusalén, Idumea, Transjordania (Gerasa queda más allá del
Jordán) y del territorio de Tiro y Sidón. Una multitud, al
oír lo que hacía, acudía a él. Dijo a los discípulos que le
tuvieran preparada una barca, para que el gentío no lo
estrujase. Pues, como curaba a muchos, se le echaban encima
los que sufrían achaques para tocarlo. Los espíritus
inmundos, al verlo, se le echaban encima gritando: Tu eres
el hijo de Dios. Y los reprendía severamente para que no lo
descubrieran”.
Notemos que aparecen los motivos del mar, de la barca, de
la gente que los busca, y viene subrayada la pasión de
Jesús; ahora tengamos en cuenta que Marcos inicia a narrar
el ministerio de Jesús, presentando las acciones de Jesús
caracterizadas como acciones de poder, pero es un poder de
palabra y de acción.
1
En este sumario está particularmente subrayada la acción de
Jesús; la gente va porque ha tenido una experiencia
particular de la actividad taumatúrgica de Jesús.
“Y subió al monte llamó a los él quiso y se fueron con él.
Nombró a doce...”; tenemos una situación particular
localizada en torno al mar con la presencia de la barca, la
multitud y Marcos subraya de una forma particular la
actividad taumatúrgica de Jesús.
A partir del versículo 20 hasta el final del capítulo 3
vemos tres episodios;
* el primero el de los que viven cerca de él que
quieren detenerlo porque piensan que está loco; estos
cercanos no se deben identificar con aquellos que se habla
después, sus hermanos y su madre, espontáneamente
identificamos los dos grupos, el evangelio no hace esto; no
aparece la madre.
* después la polémica sobre el origen del poder de
Jesús como exorcista.
* la madre y los hermanos “Mirad, mi madre y mis
hermanos son los que cumplen la voluntad de mi Padre del
Cielo”. La voluntad de Dios se conoce porque Jesús la ha
manifestado; en el capítulo 4 Marcos recoge las parábolas.
Marcos empieza el evangelio hablando de la acciones
“con poder” hechas por Jesús, primero viene la palabra,
luego las acciones y nuevamente en el capítulo 4
encontramos las palabra.
El capítulo cuatro empieza “En otra ocasión se puso a
enseñar junto al mar y se reunió una gran multitud y subido
sobre la barca, toda la gente esta sobre la tierra y les
enseñaba a ellos muchas cosas con parábolas, en su
enseñanza”, retorna el verbo didasko y la palabra didajé.
Nuevamente tenemos los dos motivos, mar y barca, y
luego todo el capítulo de las parábolas hasta el versículo
35 “y les dice a ellos en aquel día, (tenemos una unión
temporal en la narración que Marcos hace otro motivo
unificador local y un motivo unificador temporal)en la
tarde, pasemos a la otra orilla y despidiendo a la gente lo
recogieron como estaba en la barca y otras barcas lo
acompañaban”. Luego sigue la narración de la experiencia
que los discípulos hacen de ser salvados de las fuerzas
primitivas del abismo que quieren engullirlos; porque la
tempestad aplacada es la tempestad que los discípulos hacen
del poder de Jesús sobre las potencias de la naturaleza (el
agua, sabemos, es llamada abismo primordial, el caos, de
1
las cuales Jesús salva); tanto es verdad que se preguntan
¿quien es éste al cual le obedecen?.
Recordemos que cuando hablamos de la euxoxía de Jesús:
la relación entre la lluvia y la palabra; aunque su acción
es una acción que se manifiesta en palabras; pero aquí se
hace un recuento de aquellos hechos extraordinarios que
llamamos milagros.
Tenemos un gran escenario; la gente que acude y Marcos
en este acudir de la gente inserta el discurso parabólico;
una disposición particular que él hace de la tradición
sinóptico; los otros dos sinópticos en este punto colocan
el “discurso sobre el monte”, el “discurso sobre la
llanura”.
Después del versículo 35 vienen el recuento de hechos
extraordinarios; tenemos la tempestad calmada, la curación
del endemoniado de Gerasa y el hecho de los cerdos, ver. 21
Jesús que retorna, la multitud lo espera pero la atención
del evangelista está sobre Jairo; porque después está
narrada la petición de Jairo porque su hija está para
morir.
En la narración viene recordada el episodio de la
hemorroísa; la multitud está presente pero la atención es
ante los hechos extraordinarios; la multitud es el
escenario donde Jesús enseña o cumple acciones
extraordinarias.
El capítulo 6 empieza así: “Saliendo de allí se
dirigió a sus ciudad natal”; deja el lago; se subraya este
enfoque; Jesús va Nazareth, que no está sobre el lago;
sabemos que el centro de actuación de Jesús es el lago,
para Mateo es sobre todo Cafarnaúm, allí hasta le cobran el
impuesto del Templo. (Es bueno notar que en el elenco no
aparece el pez del tributo pues no tiene las
características de milagro evangélico, sino con
características particulares).
Jesús va a su aldea, a Nazareth, viene recordada la no
acogida frente a Jesús; este es el hecho que servirá a
Lucas para narrar su capítulo cuarto con un planteamiento
narrativo particular.
En este capítulo 6, v.7, Marcos recuerda el envío a la
misión; mientras que los discípulos salen a predicar,
Marcos coloca la muerte del Bautista; encontramos cómo
Marcos organiza su narración: ¿cuál es la misión que les
aguarda a los discípulos? Algo parecida a la del Bautista;
ellos regresan muy contentos pero el evangelista al traer
la muerte del Bautista recuerda la suerte de los profetas;
Juan fue el profeta particular que introduce el Mesías y el
1
Mesías crucificado; su misión es una misión que conoce el
rechazo; es una llamada de atención a los discípulos.
Los discípulos regresan y Jesús los pone en guardia
v.30: “Los apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron
todo lo que habían hecho y lo que habían enseñado. El les
dice: vengan a un lugar despoblado a descansar un poco”.
El versículo 31 es un versículo conclusivo de lo
anterior; los discípulos han regresado y Jesús quiere
cuidarlos y les dice a un lugar desierto porque no tenían
tiempo para reposar.
V.32-33 “Así que salieron en barca a un lugar
despoblado. Pero los vieron marcharse y cayeron en la
cuenta. De todos los poblados fueron corriendo a pie hasta
allá y se les adelantaron” Se presentan dos situaciones
diversas; aparentemente se entra en una continuidad
narrativa de hechos, en Marcos es una continuidad narrativa
pero nosotros vemos que primero los discípulos son
invitados a ir a un lugar despoblado porque no tenían
tiempo para comer; pero la gente acude a ese lugar.
Hay que recordar, brevemente, el camino que estamos
recorriendo para nivelar la etapa en la cual estamos en
nuestra reflexión sobre la tradición evangélica
concerniente a la actividad taumatúrgica de Jesús.
Habíamos comenzado recordando que la tradición
evangélica presenta el ministerio de Jesús,
indiscutiblemente, como ministerio de Palabra y Acción,
cualificada como actividad taumatúrgica y tal actividad no
es una aspecto secundario del ministerio de Jesús sino
estrechamente ligada con el sentido de este ministerio en
cuanto al anuncio de la presencia, ya, del Reino. Esta
actividad de Jesús se inserta en una situación histórica
que es la del pueblo de Israel.
Habíamos hecho un breve esquema a las narraciones y a
como Israel ha visto, como esta experiencia ha estado
expresada en los libros del Antiguo Testamento, una
experiencia extraordinaria de intervenciones de Dios;
también porque en las narraciones evangélicas los elementos
de esta tradición, en la presentación de la actividad de
Jesús, se encuentran.
Después habíamos considerado el lenguaje con el cual
en el Antiguo Testamento, y en el Nuevo, se manifiesta, se
traduce, se explica esta experiencia; porque esto ya es un
primer paso para comprender cómo la gente ha visto, cómo ha
denominado esa experiencia de modo que en el modo de
denominar esa experiencia se refleje una percepción.
1
Después de estas observaciones sirven para comprender
las tradiciones evangélicas concernientes a la actividad
taumatúrgica de Jesús; ahora nos acercamos a textos
particulares de esta tradición; el texto que se ha escogido
con el cual se intentan dar criterios para la lectura,
también de otros textos de narraciones milagros, es el de
Marcos 5,1-20.
El primer paso en esa lectura es el de resaltar, de
observar, cómo el evangelista trama los recuerdos de este
hecho extraordinario. Estamos viendo como el evangelista
inserta la narración del exorcismo, o el hecho de los
cerdos, en un contexto que aparezca interesante, sobre
todo, a partir de 3,7 hasta el final del capítulo 6.
Es claro porque ahora estamos considerando este
capítulo de Marcos; se quiere hacer una exégesis de Marcos
de este capitulo para comprender la tradición evangélica y
se debe comenzar a resaltando las características que esta
narración tiene en su contexto, comenzando desde su
contexto.
Estamos haciendo unas consideraciones sobre los
versículos 32 y 33 del capítulo 6; después del retorno de
los enviados a misión Jesús quiere llevarlos a un lugar
desértico a reposar. Leímos en el v.31 el hecho aquel
“vengan a un lugar desierto para reposar un poco” pues todo
era un ir y venir, y no tenían tiempo para comer. Se narra
de una intención de Jesús de llevar a los suyos a un lugar
desértico para que reposen.
V. 32 “Y saliendo en la barca fueron a un lugar
desértico, aparte, pero los vieron mientras se alejaban y
cayeron en cuenta; y a pie de todas las ciudades fueron
allá y se les adelantaron”. La narración que tenemos
delante aparece como una sucesión; pero si nos fijamos bien
parece un poco extraña esa decisión de Jesús de llevarlos a
un lugar solitario y al mismo tiempo es un lugar que todos
conocen y se le adelanten.
Ahora notemos que este pasaje entre el v. 31 y 32,
viene en una cierta sucesión narrativa pero al mismo tiempo
advertimos un cierto apartarse en la presentación de los
hechos; porque primero tenemos una intención de apartarse
para tener un poco de descanso o al menos para poder comer,
y después se van a un lugar desierto y todos lo saben.
Esto sucede en otros lugares del evangelio de Marcos,
no obstante la aparente coherencia narrativa, se nota un
cierto alejamiento, un desvío, en la sucesión de los
eventos. Tenemos aquí un indicio muy ligero que viene
valorado por otros indicios que se encuentran en el
evangelio, no tenemos la sutura, la unión, de tradiciones
1
diversas en la presentación que Marcos hace; utiliza
tradiciones diversas y sirven bien a su objetivo al punto
que nosotros al leer tenemos la impresión de una narración
continua bien organizada.
El hecho que viene después respecto al comer; se
alejan para poder comer en paz pero lo que viene después es
Jesús que da de comer porque no tienen nada para comer; se
encuentran en un lugar desértico y tienen pocas cosas. El
lugar es desértico, además la hora es pasada, hay que
despedirlos v.36 para que en los lugares vecinos se compren
el pan para comer; Jesús les dice “denles ustedes de
comer”, - ¿tenemos que ir a buscarlo nosotros? - , -
¿Cuántos panes tienen? - , - cinco y dos peces - poquísimas
cosas.
Vemos ahora que no obstante la aparente continuidad de
narración viene un cierto desvío entre el fin de la
narración de la misión y el narración del milagro de la
multiplicación de los panes.
Continúa después la narración de lo que viene al fin;
Jesús invita a los discípulos a ir a la otra parte pero él
se queda, luego durante la noche va hacia ellos caminando
sobre las aguas. V.51 “Y subió a la barca con ellos y el
viento cesó. Ellos no cabían en sí de estupor”. (El texto
griego dice que estaban fuera de sí, estaban
desorientados). El hecho no lo habían entendido, lo mismo
que lo del pan, pero su corazón estaba en duda; no eran
capaces de advertir la real situación.
V.55 “Terminada la travesía tocaron tierra en
Genesaret y atracaron. Cuando desembarcaron inmediatamente
lo reconocieron. Y recorriendo toda la región comenzaron a
llevarle los enfermos”, tenemos entonces un sumario en el
cual se habla de la gente que lleva todos los enfermos del
entorno, porque sabían donde estaba. Y dondequiera que el
ándase, ciudad o aldea, en las plazas ponían los enfermos y
le suplicaban que al menos le permitieran tocar la orla de
su manto; y todos los que lo tocaban quedaban sanos.
Tenemos un sumario donde se habla también
esencialmente de la actividad taumatúrgica de Jesús; es
interesante notar, se trata de enfermos y ahora se hace el
signo de tocar, al menos, la orla del manto. Marcos había
contado lo que había sucedido cuando una mujer había
tocado, al menos, el vestido de Jesús, es curado.
(Reflexionemos que después del capítulo 7 de Marcos
viene un giro narrativo; viene el acoso de los escribas y
fariseos, venidos de Jerusalén, y las discusiones con
ellos.)
1
Volviendo al texto, 3,7 al fin del cap. 6, 56; tenemos
al inicio 3,7-12 un sumario donde hay muchos elementos que
se encuentran en otros sumarios, es significativo por
ejemplo que se encuentran en este sumario de Marcos, se
encuentran en el sumario que vemos en Mateo 4, 23-25, por
tanto aquel sumario en el que Mateo presenta la actividad
de Jesús antes o como introducción al discurso evangélico
programático, el discurso sobre el monte; son elementos que
encuentran paralelos también en el cap. 6 de Lucas, cuando
Lucas habla de la elección de los doce al cual le sigue su
discurso en el llano.
Por tanto un sumario particular y se había resaltado
que en este sumario Marcos presenta de un modo particular
la actividad taumatúrgica y no tanto la actividad de
enseñanza en la que había insistido hasta aquí; al lado sin
duda de la actividad taumatúrgica pero insistiendo sobre la
enseñanza.
Después tenemos la narración de la travesía sobre el
mar y en ella la tempestad calmada; y esto constituye la
introducción al discurso parabólico que en Marcos es un
texto en un contexto bien preciso. Inserto en este
movimiento en torno al lago pero como enseñanza particular;
es significativo que Marcos que pone aquel gran sumario no
habla de la enseñanza de Jesús y después él, en el capítulo
cuarto, inserta el capítulo más largo que tiene sobre la
enseñanza de Jesús.
Aquí vemos que la enseñanza en parábolas se mezcla
bien en su narración; la barca desde la que Jesús enseña,
la barca que ya estaba preparada, pero vemos que el sumario
no prepara tanto este capítulo, prepara más bien los otros
elementos de este contexto porque inmediatamente después
del capítulo de las parábolas, viene la continuación de
hechos extraordinarios.
Jesús que va más allá del Lago, la curación del
endemoniado, Jesús que retorna, la resurrección de la hija
de Jairo con la curación de la hemorroísa; después viene la
misión, en el ámbito de la misión, viene la narración del
martirio de Juan Bautista; pero vemos que en esta
narración, en la presentación que Marcos hace, se presenta
de manera coherente pero tenemos indicios de desvíos
narrativos; de hecho después sigue también la narración de
un hecho extraordinario, la multiplicación de los panes, y
el retorno con otro hecho extraordinario: Jesús que camina
sobre el agua. Después un sumario donde se habla solo de la
actividad taumatúrgica de Jesús.
Resaltando bien estos elementos vemos que hay una
coherencia narrativa que contiene la actividad taumatúrgica
de Jesús. En esta coherencia Marcos inserta el discurso
parabólico y esto corresponde a una preocupación continua
1
de Marcos que cuando habla de exouxía, de novedad
particular para la potestad de Jesús, en Marcos siempre es
una novedad de enseñanza y acción; pero de hecho él ha
preparado una narración que observa sobre todo las
acciones.
Después viene la narración de la misión; es
significativo que en Marcos esté íntimamente ligado con la
narración del martirio de Juan Bautista. En la narración de
la misión da la impresión que todo va bien; los misioneros
retornan y le dicen a Jesús lo que han hecho, no hay la
percepción de contraste; pero Marcos antes que los
misioneros tornen a narrar lo sucedido había narrado que el
profeta muere mártir; es la suerte de los profetas, el ser
perseguidos.
La narración de los milagros aparece así presentado en
un procedimiento de inclusión, sumario del cap. 3 y del
cap. 6, una continuidad en cualquier manera interrumpida
por el discurso parabólico y del recuento de la misión, el
recuento de Nazareth y del martirio de Juan, corresponde
bien a características generales del evangelio de Marcos.
El evangelio de Marcos es el evangelio de Jesús, el
Cristo; aquel que él presenta como la novedad; los
evangelios se conciben cuando el evangelio de Jesús es
anunciado a los paganos; los paganos, especialmente los del
mundo romano a quienes se dirige el evangelio de Marcos,
conocían muchos evangelios.
El evangelio estaba sobre todo ligado a la figura del
emperador; cuando subía al trono llegaba la epifanía; el
nacimiento del emperador era particularmente celebrada; el
emperador era el sebastos, el augustus, títulos divinos, el
kyrios, theos, tanto que su fin es su apotheosis, es el
reconocimiento de su divinización, el puesto que ocupa al
lado de la divinidad. Todo esto eran evangelios.
Por esto dice Marcos, evangelio de Jesús el Cristo,
éste es el evangelio; el evangelio es Jesús entre tantos
evangelios; San Pablo dirá Jesús es el evangelio; Marcos en
el mundo de tantos evangelios dice esto es el evangelio y
es la novedad de Jesús que se manifiesta en su enseñanza y
en sus milagros, pero para Marcos la novedad del evangelio
de Jesús, es la novedad del Cristo Crucificado.
Marcos, de hecho, inmediatamente al inicio presenta la
novedad de su Magisterio, cap. 2; una continuación de
acciones extraordinarias que manifiestan su poder que
llevan a la conclusión, cap. 3,6: deciden matarlo; estamos
al inicio de la presentación que hace del ministerio de
Jesús y ya se proyecta un fin trágico.
1
Marcos en 3,7 reemprende la narración con el sumario;
al lado de acciones de poder tenemos la enseñanza; la
primera parábola, la del sembrador; ésta ayuda a comprender
lo que está acaeciendo, toda siembra comporta una pérdida.
La economía del Reino es como la economía de la siembra; en
las acciones de poder adviene lo que adviene en la siembra;
la pérdida es prevista, es prevista la resistencia pero
ciertamente vale la pena.
No obstante todo el sembrador sale, tenemos el suceso
de Nazareth; el sembrado ha salido a sembrar y se debe
esparcir la semilla, tenemos entonces la misión; “la suerte
de los profetas es la misma suerte de Juan”, el preanuncio,
el signo profético, una narración profética propiamente
después del suceso de Nazareth, suceso que le tocará otra
vez a Jesús.
La narración continúa en el cómo llega el Reino que
ahora se hace presente; es significativo que este contexto
viene también el episodio de los cerdos. Jesús que arroja
el demonio en un lugar de paganos; allí, en un lugar
pagano, es donde se pueden encontrar los cerdos, no en la
tierra de Israel porque en Israel no se pueden criar cerdos
ya que es un animal inmundo que no se puede comer.
Jesús realiza la liberación del hombre pero también
allí Jesús no es comprendido y le dicen que se aleje; más
no obstante su presencia continúa en el hombre curado que
se convierte en su anunciador.
Articulación de esta narración desde 3,7 a 6,56;
narración de hechos extraordinarios en la cual se mezcla el
discurso parabólico, la narración del suceso de Nazareth,
la misión de los discípulos y la narración del martirio de
Juan, sucesos e insucesos; elementos que manifiestan una
intención de parte del evangelista. Todo está de acuerdo
con la presentación que hace del ministerio de Jesús.
Todo esto reclama nuestra atención sobre las
narraciones del milagro; porque tenemos la percepción que
el evangelista tiene a la disposición las narraciones de
milagro. Veamos las narraciones:
A) Jesús que manda al viento y al mar; un hecho que
recuerda el dominio de Jesús sobre las potencias adversas
de la naturaleza.
B) Curación del endemoniado, en un lugar pagano; la
gente de allí le pide que se vaya porque la manifestación
de lo extraordinario causa siempre miedo. Luego el evento
de los cerdos.
1
C) Resurrección de la hija de Jairo con la curación de
la hemorroísa.
D) Multiplicación del pan para la gente que no tiene
conque vivir.
E) Jesús camina sobre el agua; nuevamente domina las
fuerzas adversas de la naturaleza.
Se puede observar que al inicio y al fin están los
episodios relacionados con el agua, las fuerzas adversas de
la naturaleza que Jesús domina. Las dos narraciones
terminan con una pregunta cristológica ¿quién es éste?; la
actitud de los discípulos es de sorpresa e incluye la
pregunta; ¿qué cosa está sucediendo?.
La curación del endemoniado de Gerasa y al retorno la
multiplicación del pan; Jesús que domina las fuerzas
adversas que impiden al hombre vivir; el hombre vive en los
sepulcros, ¡antes de morir ya está muerto!; la gente ha
seguido Jesús al desierto; en el desierto el hombre no vive
sino a través de una intervención particular.
Después tenemos la resurrección de la hija de Jairo y
estrechamente relacionado con ésta, la curación de la mujer
que padecía hemorragias. La hija de Jairo tiene doce años y
por esto puede levantarse y comer, ya tiene una vida
autónoma; a los doce años para el varón empieza las
obligaciones de la ley para la mujer a los doce años
comienza el tiempo en que ya no es niña; y si no es niña es
una muchacha pronta para ser madre, pronta para traer la
vida. La mujer que es curada sufre de una enfermedad
característica de la mujer, conexa con su función de
generadora de la vida.
Estos recuentos de milagro se suceden en un cierto
modo y son distribuidos y podemos percibir los extremos y
un centro. Los extremos son el dominio de Jesús sobre el
agua; Jesús es aquel que sabe dominar lo que amenaza la
vida del hombre cuando se encuentra en situaciones de
muerte, el hombre en el sepulcro, el hombre en el desierto;
Jesús que da la vida a la joven y que cura a la mujer que
sufre en su capacidad para dar la vida.
Tenemos pues una presentación particular de la
actividad taumatúrgica de Jesús que hace surgir unas
preguntas; estamos en presencia de una tradición
premarciana de recuentos de milagro que incluso lo podemos
confrontar con los otros dos sinópticos.
En el confrontamiento sinóptico se observa que no
obstante las diferencias de cada uno de los evangelios, es
necesario algunas coincidencias; también en las
1
coincidencia aparecen mayormente cuando se notan las
características de cada uno de los evangelios.
Aparece la peculiaridad de cada uno de los evangelios,
convergen las preocupaciones de cada evangelista y la
posibilidad que la tradición precedente ofrecía; la
tradición precedente tenía ya en sí varios elementos que el
evangelista utiliza acentuando, distribuyendo el material
en un modo distinto a otro, de manera que aparezca su
proyecto; aquello que quiere decir en la situación en la
que compone su evangelio.
(Sugiere el profesor agarrar una Sinopsis y ver como
cada evangelista distribuye el material contenido en Marcos
3,7 a 6,56).
Al asumir el texto de Marcos 5, 1-20 se ubico en el
contexto cercano de 3,7 al 6,56; allí se resaltó de las
características en ese contexto las palabras y todo el
ministerio de Jesús, tal como Marcos lo presenta, se
encuentra allí. En el contexto aparece el motivo de la
barca que es importante para ligar la actividad de
enseñanza con la actividad taumatúrgica.
Encontramos luego un intento particular sobre la
misión; es significativo que Jesús es presentado como aquel
que domina las fuerzas de la naturaleza y los discípulos se
interrogan; al lado de esta incomprensión de los discípulos
viene la incomprensión de los paganos. Mientras la
incomprensión de los discípulos Jesús la reprueba y
mientras después de la misión de los discípulos no les
recompensa con la fama; la incomprensión de los paganos es
aparentemente aceptada porque luego le dice al curado que
pregone en su país lo que Dios ha hecho en él. El acento
misionero tiene una atención cristológica; en el texto
encontramos la intención de subrayar la actividad salvífica
de Cristo; las curaciones van encaminadas a la salvación
del hombre.
Los detalles son los que hacen aparecer la intención
del evangelista pero también revelan la tradición
precedente. Esos detalles son los que por otro lado hacen
comprensible el texto y que no vienen dados por los léxicos
o los diccionarios. La conclusión a la que se llega es a la
percepción de sentidos incomprensibles.
Cuando leemos un texto entramos en un proceso de
comunicación y este es un proceso sintáctico, semántico y
pragmático que requiere una estrategia de interpretación.
Todo texto por otro lado es un macrosigno que requiere la
utilización de criterios lingüísticos para poder entender
lo que se quiere comunicar. No se trata de información sino
de comunicación pues esta última implica un proceso
1
inteligente mientras que la primera es fundamentalmente
mecánica.
Un texto como proceso de comunicación, como proceso
sintáctico, semántico y pragmático, debe ser analizado
desde unos criterios lingüísticos que ayuden a clarificar
la intención del autor. Esta intención está puesta en la
unión entre el significante y el significado pues son los
dos elementos esenciales del signo; por eso toda lengua
tiene una gramática y una sintaxis pues son los elementos
que ayudan a captar lo que se habla pero sobre todo lo que
se escribe.
En todo texto también encontramos una estructura
histórica y una estructura literaria; éstas son fruto del
ambiente del escritor y en ellas el autor trasmite un
mensaje a través del texto; el no conocer estas estructuras
limitan una comprensión exacta del mismo.
Hoy estamos acostumbrados a los métodos crítico-
históricos; ellos enfocan nuestra lectura sobre un plano
que se llama “sincrónico”, nosotros partimos de un texto
tal como lo tenemos delante y al establecerse el proceso de
comunicación tenemos una unidad que es fruto de muchas
escrituras. El método histórico-crítico ayuda al
descubrimiento de la historia del texto y las implicaciones
que ésta tiene en el mismo; es la historia de las formas,
de las redacciones.
La lectura que se hará del texto tendrá en cuenta
todos estos aspectos, todos esos motivos, toda esa historia
para captar sus significados más profundos.
En esta lectura tendrá en cuenta sobre todo las
expresiones verbales; los textos son palabras juntas
regidas por una gramática y respondiendo a un léxico; el
texto se presenta con características estilísticas y
colocándose sobre un cierto plano, sobre un cierto tono, es
un registro de palabras en su enunciado. El enunciado
manifiesta un punto de vista de quien narra; este punto de
vista son “angulaturas, consideraciones particulares” que
ayudan a comprenderlo de quien narra; son elementos
puestos en las características gramaticales, lexicales, el
tono, el registro y el estilo.
V.1. “Pasaron a la otra orilla del lago, al territorio
de los Gadarenos”. Gerasa era una localidad muy importante
en aquel tiempo de la zona de la Decápolis. Es una frase
simple en plural, con indicación del lugar de arribo.
V.2. “Y salido de la barca, un hombre poseído de un
espíritu inmundo le salió al encuentro de entre los
sepulcros”. Advertimos un indicación particular, se pasa
1
del plural al singular; los que acompañan no aparecen en el
texto. No se nombra quien es el que desembarca; sabemos que
es Jesús pero en el texto no se menciona, lo sabemos por el
contexto. La ausencia del nombre del sujeto se acostumbra
en las narraciones de los evangelio cuando se cambia de
escena, cuando cambian los protagonistas, excepto uno que
sabe quien es. Esta ausencia del nombre del sujeto
manifiesta una situación de transmisión en la cual de quien
se habla se conoce bien: Jesús.
Tenemos en esta frase una construcción más complicada,
una oración principal y una subordinada; la primera en
genitivo absoluto que indica la circunstancia.
Tenemos luego la palabra “anthropos”, hombre, sin
artículo, especificado solo del hecho que es un hombre que
viene del sepulcro; cualificado porque tiene un espíritu
inmundo; tenemos la entrada en escena de el otro actor. La
circunstancia que motiva la aparición del hombre es la
bajada (de Jesús) de la barca. Jesús provoca con su
“bajada” de la barca una historia nueva, de una nueva
narración.
V.3 “Habitaba en los sepulcros. Ni con cadenas podía
nadie sujetarlo” Este versículo está estrechamente ligado a
la frase precedente; es bueno notar que quienes habitan en
los sepulcros son los muertos. La selección lexical está
cuidada y cuando se retoma la palabra “sepulcro” se hace no
por repetir sino para unir y no se utiliza la misma palabra
µvηµειωv (v.2.) µvεµασιv (v.3); son dos expresiones,
términos, diversos, en un contexto inmediato. El hecho que
nadie lo podía sujetarlo, por el hecho que él v.4. “pues
muchas veces, lo sujetaban con cadenas y cepos, él hacía
pedazos las cadenas y rompía los cepos, y nadie podía con
él”.
El hombre no solo habitaba en los sepulcros sino que
se había intentado atarlo con cadenas, pero él tenía fuerza
particular. Existen en esta frase tres negaciones en griego
que hacen resaltar la imposibilidad que tienen de dominar a
quien vive en los sepulcros, donde están los muertos. Se
quería impedir el hacer de aquel hombre.
En el versículo 4 tenemos un cambio de construcción;
la oración está en infinito que significa una explicación
de lo precedente. Esto subraya la frase circunstancial que
indica la razón, específica el hecho que nadie podía
sujetar aquel hombre. En la narración encontramos un
retorno, aparentemente pesado, con elementos descriptivos
aquello que ya estaba ya dicho. Con la frase se subraya la
potencia destructiva del hombre del espíritu inmundo.
1
También hay que ver en esta “destrucción” un potencia
“liberadora” pero que lo conduce a los sepulcros; al hombre
lo querían dominar pero él rompe, se libera pero no para
estar bien sino para hacer más patente su mal. La
construcción está en infinitivo y ayuda a comprender la
situación grave por la que atraviesa el hombre del espíritu
inmundo.
V.5. “Se pasaba las noches y los días en los sepulcros
o por los montes, dando gritos y golpeándose con piedras”.
Tenemos ahora una indicación temporal que abarca toda la
dimensión vital del hombre. Los montes en este versículo
indican un lugar donde no habita el ser humano; el grito y
el golpearse con las piedras, son participios que sirven
para describir. El grito, selección gramatical pues el ser
humano habla, no grita; golpearse con las piedras, en
reflexivo. El hombre busca liberarse, los otros buscan
dominarlo, pero su liberación le lleva a golpearse a si
mismo.
La descripción de la situación de aquel hombre está
hecha a base de repeticiones las cuales subrayan su
exclusión ciudadana, su situación de muerte, es una
situación trágica. Se ha buscado dominar a aquel hombre, él
se libera pero termina golpeándose con piedras.
V.6. “Y al ver de lejos a Jesús, echó a correr, se
postró ante él”. En el v.2. encontramos a Jesús sin
nombrarlo; aquí ya encontramos el nombre de Jesús, el otro
protagonista. Es una forma de narrar y hace que ésta cambie
de persona el centro de atención. Hasta aquí interesaba
presentar la situación del hombre; ahora es Jesús quien
empieza a dominar la escena.
Con el “ver a Jesús de lejos” por parte del hombre
endemoniado, se establece una relación entre los
protagonistas. “Y corriendo”, empieza el movimiento en la
escena; “se postró delante”; hay que notar la actitud; el
hombre que se ha presentado como “a quien nadie podía
dominar”, es uno que viendo a Jesús de lejos se postra
delante; el verbo postrarse es el que se utiliza para una
postración de veneración. Es una actitud del súbdito ante
el soberano o para indicar la oración a Dios soberano.
Tenemos ahora un cambio de situación; el hombre
violento, fuera de sí, que vive entre los muertos porque no
tiene una condición humana, porque se ha bestializado.
V.7 “y dando un grito grande, dijo: Qué cosa a mí y a
tí, Jesús hijo del Dios Altísimo. Te conjuro por Dios no me
atormentes”. Se retoma la palabra grito, pero aquí aparece
la voz, “dice”; hay relación, hay voz, no es el primer
grito, el grito en los montes.
1
Se había dicho que bastó con que Jesús bajase de la
barca para que se iniciara una nueva narración; Jesús
todavía no ha dicho nada, no ha “hecho” nada; aparece el
nombre de Jesús en labios del endemoniado; el narrador que
había omitido el nombre al inicio lo coloca aquí para
completar la escena.
“Jesús hijo del Dios Altísimo”, aparentemente un
título normal, pero estamos en un lugar pagano, en un lugar
que está excluido del ministerio de Jesús; hasta ahora no
se había dicho que Jesús había ido allí; es verdad que la
fama de Jesús se había extendido también a la Decápolis. El
demonio sabe quien es Jesús; hay una invocación, aquí se
reconoce el aspecto “divino” pero notamos que es conocido
por el nombre y por la cualificación.
El endemoniado con su invocación advierte el
contraste. ¡Te conjuro!, el verbo del juramento, por Dios;
“no me atormentes” es el tormento de aquellos que pueden
ser condenados definitivamente. En esta construcción de
frases coordinadas encontramos el participio y el
subjuntivo de la frase principal.
El endemoniado se siente amenazado; él, a quien nadie
ha podido dominar, al sentirse amenazado lanza el conjuro,
contra Jesús que todavía no ha dicho nada, está solo
presente.
V.8 “Pues le decía: Espíritu inmundo sal de este
hombre”. Vemos en la narración una cesura narrativa, la
narración no procede según el desarrollo real de las
acciones; el imperfecto indica que Jesús a había hablado
antes. La construcción verbal en imperativo; el conjuro es
por tanto fruto de esta orden. En este momento de la
narración queda claro que los dos se conocen, se llaman, se
reconocen el nombre.
V.9 “Le preguntó: ¿Cómo te llamas?. Contestó: Legión
es mi nombre, porque somos muchos”. Espíritu inmundo no es
el nombre es la calificación, de hechos de dijo un hombre
con un espíritu inmundo; la frase anterior estaba en
imperfecto, ahora se pasa al presente histórico en la frase
coordinada; este estilo de pasar del aoristo o del
imperfecto al presente histórico sirve para dar mayor
viveza a la narración.
El responde, legión; una construcción curiosa: Legión
es mi nombre porque somos muchos; en primer plano el
nombre que da un relieve particular y luego explica el
porqué. Es un juego de palabras pues debería ser “nuestro”
nombre sin embargo queda en singular “mi” nombre.
1
V. 10 “Y le suplicaba con insistencia que no los
echase de la región”. Se nota el cambio del singular al
plural; el versículo 9 es importante en la lógica narrativa
porque permite el paso del singular al plural. Es curioso
en este versículo la combinación plural-singular: le
suplicaba ... que nos los echase de la región.
Se comprende bien ahora el porqué se siente amenazado
anteriormente; la presencia de Jesús llega a ser amenaza;
los demonios no quieren ser excluidos de aquella región.
V. 11 “ Había allí, en la montaña una gran cantidad de
cerdos hozando”. Aquí también hay una sucesión narrativa
con elemento particular, no se utiliza el “y” (kai); la
montaña aquí no es el lugar de oración donde Jesús se
retira; no es el lugar donde se enseña; aquí es el lugar
donde están los cerdos, donde están los sepulcros.
Selección lexical en un contexto de la narración.
Aquí aparece un tercer protagonista: los cerdos; aquí
entra la relación entre la legión y los cerdos; es una
pluralidad en la que se insiste; son selecciones lexicales.
Son unidades plurales: legión unidad de muchos; piara,
unidad compuesta por muchos.
V.12 “Y le suplicaban: envíanos a los cerdos para que
entremos en ellos”. Encontramos el plural, son muchos los
que hablan; tenemos un participio descriptivo que son
elementos estilísticos que sirven para entender un cierto
modo de narrar donde la atención también de ciertos
aspectos de la acción principal es importante de subrayar.
Es claro que uno que ruega, que suplica, habla, es
importante que se diga también esto. Con el participio
descriptivo se introduce los elementos de una petición:
“mándanos a los cerdos”, es una forma de permanecer en la
región.
(La lectura que se está haciendo es una lectura
sincrónica, leemos el texto tal como lo tenemos hoy y que
es normativo para nosotros; también se puede leer el texto
desde la crítica histórica pero ese es otro nivel; todas
las lecturas son válidas y ayudan a comprender mejor la
redacción de los evangelios).
Aquí también es importante notar el juego del
“mándanos para que entremos”, el salir para entrar; esta
acción depende del taumaturgo, es él quien debe dar la
orden.
V.13 “Se lo permitió. Entonces los espíritus inmundos
salieron y se metieron en los cerdos. La piara, unos dos
mil, se lanzó por un acantilado al lago y se ahogaron en el
agua”. Encontramos nuevamente el juego narrativo que es en
1
el fondo una paradoja, del salir para entrar; encontramos
el plural “los espíritus inmundos” que al pedir entrar en
los cerdos quieren asegurar su presencia en la región. El
número de los cerdos sirve para, de alguna manera,
interrumpir la narración. La narración está regida por la
sucesión temporal consecuencial.
V.14 “Los pastores huyeron, y lo contaron en la ciudad
y en los campos; y fueron a ver lo sucedido”. Aquí el
sentido el sentido del pastorear es el cuidado de los
cerdos y no en el sentido bíblico del pastor ideal; la
selección lexical se hace sin recurrir la figura bíblica.
Lo pastores, cuidadores, advierten una situación de peligro
ya que los cerdos se han arrojado al mar; ciudades y campos
son lugares contrapuestos al “monte” donde estaba el
endemoniado y los cerdos, lugar separado, lugar donde no
habitan los seres humanos. Nuevamente una selección
lexical.
V.15 “Se acercaron a Jesús y vieron al endemoniado,
que había tenido dentro una legión, sentado, vestido y en
sus cabales; y se asustaron”. Los que vienen son quienes
han recibido el “anuncio”; se pasa del aoristo narrativo al
presente histórico; quien domina la escena es Jesús, en
contraposición al inicio de la narración donde no se le
nombra. El “endemoniado” un participio pasivo presente que
ya no está endemoniado pues está sentado, vestido y en sus
cabales, ha recuperado su condición humana; la alternancia
de usos gramaticales ayudan a describir la situación.
V.16 “Los que lo habían presenciado les explicaban lo
sucedido al endemoniado y a los cerdos”. Las personas
buscaban explicación de los hechos.
V.17. “Y empezaron a suplicarle que se marchase de su
territorio”. Es la acción que continúa: son informados,
constatan y suplican a Jesús que abandone la región.
V. 18 “Cuando se embarcaba, el endemoniado le
suplicaba que le permitiese acompañarlo”. Vuelve aparecer
el tema de la barca. Nuevamente encontramos el termino
endemoniado pero con el aoristo pasivo que de alguna forma
significa un hecho pasado; la suplica del hombre está
descrita con la misma expresión utilizada por el
evangelista para la elección de los doce (3,14) “estar con
él”.
V. 19 “No se lo permitió, sino que le dijo: - Vete a
tu casa y a los tuyos y cuéntales todo lo que el Señor, por
su misericordia, ha hecho contigo”. “Tu casa” queda
contrapuesta a los “sepulcros” donde antes tenía la
“habitación”; “los tuyos” es la insistencia sobre los
familiar, es decir el cambio total de la situación de quien
1
vivía como no humano. Aquí también es curioso notar que el
único de la región que quería estar con Jesús “no se lo
permite” y resalta más si se tiene en cuenta que a los
demonios “les había permitido”. En cambio le dice “vete a
tu casa y anuncia”; es un anuncio de lo hecho por El Señor.
V.20 “Se fue y se puso a pregonar por la Decápolis lo
que Jesús había hecho con él, y todos se maravillaban”. “Se
puso a pregonar” indica un trabajo continuado y no una
acción pasada; “Decápolis”, selección lexical; los
cuidadores de los cerdos fueron a la ciudad y a los campos
mientras que el hombre va a la d para “anunciar”.
En el texto tenemos una situación paradójica de
“legión” que quiere mostrar ser potente, conoce el nombre
de Jesús, pero al mismo tiempo suplica; cuando Jesús llega
es legión quien corre al encuentro y se pone de rodillas,
se potra; es potente pero ruega que se le permita; cuando
la plegaria es escuchada le sobreviene el final; la
liberación llega a ser una situación de miedo.
Decápolis, contrapuesta a tu casa y los tuyos, es
toda la región donde está Gerasa, donde está Gádara; más
aún es una región donde hay catorce ciudades que tenía una
situación política y administrativa particular. Otra ciudad
importante es Pella, sobre todo para los cristianos quienes
en la guerra del 66-70 se refugian allí y forman una gran
comunidad. Gerasa era una gran ciudad en la época
helenística y romana; los restos que se encuentran en ella
muestran lo que pudo haber sido su importancia.
El hombre que había querido estar con Jesús, se le
confía un ministerio importante: el anuncio en la
Decapolis; es decir una región fuera de donde se desarrolla
el ministerio de Jesús; una región en que será importante
después la presencia de los judeo-cristianos, sobre todo
cuando los cristianos se separan de los judíos.
El hombre anuncia lo que “había hecho Jesús” (el
mandato era anunciar lo que había hecho el Señor); “todos
se admiraban”, antes los que vieron lo hecho por Jesús le
pidieron a éste que se alejara, los que ahora escuchan
hacen la experiencia del “milagro”, pues escuchan la
proclamación y se “admiran”.
La narración está bien lograda, “es bella”; tiene
continuidad y consecuencialidad narrativa; tiene unidad
local; tiene sucesión temporal aunque se descubren retornos
narrativos; la consecuencialidad está enmarcada en causa
efecto. Jesús desembarca y la presencia de Jesús que
determina una cierta reacción; esta reacción viene narrada,
a esta reacción le sucede otra, los que suplican; Jesús que
permite; a la acción de Jesús le sigue un cierto efecto
1
pero a este efecto produce otra situación, el escape de los
cuidadores de los cerdos; el anuncio produce una actitud
frente a Jesús, un ver lo que ha acaecido y esto provoca la
petición que Jesús deje el territorio; la narración no se
concluye allí porque el hombre pide estar con Jesús pero es
enviado a anunciar; la narración de alguna manera termina
con el sumario de lo hecho por el hombre curado.
Los elementos forman una narración compleja sobre todo
si se tienen en cuenta los “retornos narrativos”, el paso
del singular al plural, el cambio termina dándole
importancia a los cerdos; en esta narración tenemos una
situación particular. En otras narraciones después de la
palabra sanadora viene la constatación de la ejecución de
la misma; aquí después de la orden de Jesús adviene otra
narración centrada sobre el hecho de los cerdos.
Una pregunta emerge también del presente texto: ¿es la
narración de un exorcismo o es la narración del episodio de
los cerdos ligado a un exorcismo?; no se dice una cosa o la
otra. Estamos buscando entender la narración pues conocemos
otras narraciones de exorcismos que presentan
características particulares que aquí se encuentran; se
busca entender si se está frente a dos modos de narrar
diversos; dos narraciones que confluyen en una sola
narración.
Dos narraciones ayudan a confrontar el texto Mc. 1, 2-
28 y Mc. 9, 15-26; allí se encuentran los siguiente
elementos: encuentro con el exorcista, el tentativo de
defensa, el mandato de salida, el requerimiento del nombre
(esto no es necesario y conectado con él la concesión de
permanecer), la expulsión, la constatación de la salida del
demonio, la admiración. Hay también cierta insistencia
sobre la condición del endemoniado y esto es típico en
Marcos.
Aquí también es bueno notar que Jesús no es quien hace
morir a los cerdos; este elemento se va resaltar después
porque Jesús nunca causa pérdidas; Jesús no cura causando
pérdida material.
El problema frente a esta narración está en la
posibilidad de que contenga elementos o indicios
importantes de su historia de formación; es decir es
posible que esta narración tenga su propia historia de
formación. La historia del texto permite captar elementos
propios del mismo; captar pasajes propios del texto. Esto
muestra que los métodos hermenéuticos tienen sus
limitaciones y ninguno puede ser en sí mismo completo; pero
se complementan entre sí.
1
Al lado del texto que leemos en los evangelios tenemos
otros textos con tradiciones particulares como Epifanio,
obispo de Salamina, en la segunda mitad del siglo IV, que
en su Panarion hace una referencia al texto del evangelio
que se está estudiando y dice “Mateo escribe esto, Marcos
escribe esto, Lucas escribe esto” el texto al que hace
referencia Epifanio no corresponde a ninguno de los textos
que él cita.
Hay elementos, etapas, momentos de tradición de
formación, estos pueden ser útiles; es el momento en que un
análisis sincrónico se cruza con un análisis diacrónico, de
historia de las tradiciones; no se trata de confundir o
sobreponer los métodos, sino buscar comprender mejor la
narración tal como la tenemos delante a nosotros.
Es útil para el conocimiento del texto el testimonio
de Epifanio; “De nuevo venido en la región de Gergestan, (
hay una variante del texto de Epifanio que dice
Guerguesen ), como dice Marcos, o en el territorio de
Guergueseni como dice Lucas, o de los Gadarenos como dice
Mateo, o de los Guergueseni como tienen algunos antígrafa,
( algunos manuscritos )”. Epifanio nota variantes en el
texto. ( Los nombres del lugar que se ven en cualquier
sinopsis son problemas de crítica textual, variantes de
crítica textual).
Los nombres distintos que aparecen en Epifanio no son
variantes en la transmisión del texto; para Epifanio se
trata de textos diversos. No son observaciones de critica
textual sino que partiendo del texto de Epifanio se intuyen
textos o tradiciones diversas.
Continúa el texto de Epifanio, referente al texto de
Mateo, “ y he aquí que dos endemoniados, muy salvajes,
salieron de los sepulcros y gritaban diciendo, oh ¿qué a
nosotros y a tí Jesús, Hijo de Dios, que viniste antes del
tiempo a atormentarnos? Nosotros sabemos que tú eres el
Santo de Dios; ahora vieron a lo lejos una manada de cerdos
que hozaban y los demonios le rogaban diciendo si nos
expulsas del hombre mándanos a los cerdos y saliendo se
precipitaron al mar y perecieron en el agua; ahora aquellos
que los cuidaban huyeron y anunciaron en la ciudad; en
Mateo se habla de dos endemoniados y señala sencillamente
la mandada pero no indica el número. Marcos en vez narró
con exactitud el número de cerdos diciendo: ahora viene a
la parte de los Guergueseni o Guerguestan y le viene al
encuentro un endemoniado que era ligado con cadenas de
hierro y rompía las ligaduras y pasaba el tiempo en los
sepulcros y gritaba; oh ¿que a nosotros y a tí, Jesús Hijo
de Dios, viniste antes del tiempo a atormentarnos? Y Jesús
lo interrogó, ¿cuál es tu nombre? Y le dice Legión, porque
muchos demonios habían entrado en él y le rogaban que no
1
fueran expulsados de la región, pero que los dejara entrar
en los cerdos. De hecho, vieron un manada de cerdos que
hozaban y les permitió entrar en ellos y se precipitó la
manada desde la escarpada al mar. Eran cerca de dos mil y
se ahogaron en el mar y los que los cuidaban huyeron y lo
anunciaron en la ciudad. En Lucas los demonios le rogaban
diciendo, que nos los mandara al abismo sino que les
permitiera entrar en los cerdos y se los permitió y los
demonios salieron y entraron en los cerdos y la manada de
cerdos se precipitó, de la escarpada al mar, y perecieron
en el agua.”
Del testimonio de Epifanio se puede deducir que el
tenía entre las manos narraciones evangélicas que no
corresponden a aquellas que tenemos hoy. No se trata
simplemente de tradiciones textuales que difieran en
cuestión de criterios, sino que se trata de textos que
tiene que ver con la tradición misma y la formación del
texto.
Surge una pregunta ¿para el tiempo de Epifanio se
conocían situaciones de tradición prerredaccionales
referentes a nuestros evangelios? Pareciera que fuese así.
El testimonio de Epifanio sirve por dos motivos:
- primero de todo: en una atención de comprensión de
texto; las lecturas variantes que se encuentra de Epifanio
sirven al menos como sirven las diferencias sinópticas; es
decir, un texto lo entendemos y buscamos individuar las
razones de cada afirmación en la función que tiene en el
texto y así el texto se configura en estilo y unidad
orgánica. Nosotros entendemos mejor por contraposición,
alto - bajo; blanco - negro. Se puede pensar en un contra
texto que en este caso son las varias narraciones
sinópticas y la lectura de Epifanio. Es decir que esas
diferentes narraciones ayudan a entender mejor el texto
final, el texto inspirado.
En las diferencias se perciben mejor las
particularidades cada una de las redacciones, fruto de la
actividad del autor; junto a ellas las diferentes
situaciones que están detrás de la narración; ej., en los
dos versículos finales de la actual redacción de Marcos
encontramos una preocupación por la evangelización, en una
región pagana.
- Segundo son el punto de partida para una verdadera
historia de la formación del texto, valiéndose de la
crítica literaria.
Es decir, un estudio literario que partiendo de las
características del texto actual buscara resaltar los
elementos para hacer una historia de formación procurando
1
llegar al origen de la tradición y lo que ha implicado la
hermenéutica de los hechos cumplidos por Jesús.
No se trata reducir un texto a la historia de su
composición, esto es el defecto de la exclusividad de los
métodos histórico-críticos; pero no se puede excluir la
utilidad de los mismos.
Se pueden hacer unas observaciones partiendo del texto
actual y de la confrontación sinóptica, juntamente al texto
de Epifanio, de los estadios precedentes a nuestra
redacción para comprender mejor la misma.
Teniendo en cuenta del texto que leemos en Mateo y del
testimonio de Epifanio, nosotros tenemos atestiguado una
tradición premateana, que está centrada esencialmente sobre
el hecho de los cerdos. Jesús que sale, el encuentro con
dos endemoniados, es decir se tiene ya un plural, no está
la pregunta sobre el nombre, por tanto es una narración que
desde el principio se presenta con una pluralidad de
actores de frente a Jesús. Hay elementos del exorcismo pero
la atención está centrada sobre el hecho de los cerdos.
En cuanto al texto de Marcos, teniendo en cuenta el
texto de Mateo y el de Epifanio, hay unas variantes en
cuanto al lugar; Gerguesenon, Gergustenon, ¿qué localidad
es?; es algo parecido a Dalamanuta, no se debe buscar
individuar la localidad, pues indica una situación propia
de la redacción de Marcos; allí se designa la región.
También resalta la designación del hombre como
“endemoniado”; texto de Epifanio “ahora viene a la parte de
los Guergueseni o Guerguestan y le viene al encuentro un
endemoniado que era ligado con cadenas de hierro y rompía
las ligaduras y pasaba el tiempo en los sepulcros y
gritaba; oh ¿que a nosotros y a tí, Jesús Hijo de Dios,
viniste antes del tiempo a atormentarnos? Y Jesús lo
interrogó, ¿cuál es tu nombre? Y le dice Legión, porque
muchos demonios habían entrado en él y le rogaban que no
fueran expulsados de la región, pero que los dejara entrar
en los cerdos. De hecho, vieron un manada de cerdos que
hozaban y les permitió entrar en ellos y se precipitó la
manada desde la escarpada al mar. Eran cerca de dos mil y
se ahogaron en el mar y los que los cuidaban huyeron y lo
anunciaron en la ciudad; y vienen donde Jesús y comenzaron
a rogarle para que se fuese de su región montañosa y
habiendo subido a la barca pasó a la otra parte”.
Vemos que esta reconstrucción con elementos de
exorcismo pero centrada en los cerdos; la atención
narrativa se olvida del estado final del hombre. Esto es
importante para cuando se leen los milagros de Jesús pues
en ello se subraya de la restitución de la salud o del
cambio de la situación de la persona que sufre. En el texto
1
actual encontramos una narración ciertamente de exorcismo
parecidas a las del capítulo 1, 23-26 y del capítulo 9,
15.17b-26. La narración no es solo de exorcismo pero sí
está centrada sobre esta hecho.
El texto actual de Marcos es el resultado de una
combinación; supone una tradición de exorcismo:
- descripción del hombre endemoniado.
- el encuentro entre el endemoniado y el exorcista.
- el exorcismo como tal.
- la nueva situación del hombre y la divulgación de la
fama.
Pero también se encuentran elementos de relato
extraordinario donde la actividad taumatúrgica de Jesús
está presentada teniendo en cuenta los efectos de su
presencia sobre los cerdos. En esta narración se subraya la
relación entre Jesús y el endemoniado que es curado y
porque es curado anuncia su nueva situación. Por tanto
tenemos el relato del suceso de los cerdos, elementos de
narración de exorcismo, que encontramos en las narraciones
evangélicas.
En el texto actual nosotros podemos resaltar la
confluencia de dos narraciones, sobre todo a partir del
texto de Epifanio: una narración centrado sobre el hecho de
los cerdos, a nivel de taumaturgia y una narración sobre
exorcismo.
Las narraciones al inicio de las tradiciones
sinópticas de Marcos 5, 1-10 y paralelos contenían estos
elementos:
- Indicación de la región de Gerasa.
- La presentación sumaria del endemoniado con la
habitación en los sepulcros.
- El encuentro con el exorcista.
- El tentativo de defensa en la proclamación de la
distinción de los ámbitos (haber venido antes de tiempo).
- La orden de salida.
- Puede ser que en el relato del exorcismo hubiera ya
una alusión sobre la presencia de los cerdos como elemento
descriptivo de la situación del hombre (vive donde viven
los animales).
- La salida de los demonios.
- La curación.
La alusión a la presencia de los cerdos explicaría
también el motivo por el cual se le pide a Jesús que se
vaya; estos dos motivos pueden ser que estén presentes.
1
La narración del exorcismo viene releído con la
narración del ahogamiento de los cerdos; la acción
taumatúrgica de Jesús en tierra pagana era narrada como
exorcismo o como el episodio de los cerdos; en el texto
encontramos los dos señalamientos. La narración del
exorcismo fue releído luego teniendo en cuenta el episodio
de los cerdos; una narración donde hay una atención
particular sobre el ahogamiento de los cerdos que sigue a
una acción de exorcismo.
Las razones de esta unión de relatos puede estar
provocada por una parte la exigencia de justificación de la
petición hecha a Jesús de abandonar el lugar, (hay que
tener en cuenta que se trata de un lugar pagano, donde
están los cerdos), es la manifestación de lo “numinoso”, es
lo tremendo en un lugar pagano; no es la región de Israel
donde la liberación del demonio es vista en toda una
tradición de experiencias particulares; aquí el hecho
sobrenatural causa temor y en especial en esas
circunstancias.
En el proceso de transmisión de la tradición se van
insertando elementos para ayudar a captar lo extraño de
algunas situaciones; no es tergiversación de los hechos, a
través de ciertos motivos narrativos, se trata de ayudar al
escucha o a lector a entender situaciones un poco extrañas.
También se puede encontrar un motivo netamente
evangélico; en las tradiciones evangélicas, especialmente
en la sinóptica, la actividad de Jesús se concentra en
Galilea y Jerusalén, pero es esencialmente en Galilea, con
brevísimas indicaciones a un ministerio fuera de Galilea.
Hay una indicación al ministerio en la región de Tiro
y Sidón, curación de la hija de la cananea; es bueno notar
que esa indicación es trasmitida como queriendo justificar
ese milagro hecho por Jesús en ese territorio. Pareciera
que Jesús no quiere ayudar a aquella mujer y solo porque
los discípulos lo piden para que nos los sigue; hay como
una intención en las tradiciones evangélicas de subrayar la
dedicación de Jesús a Israel.
Esto último es importante para la comprensión de la
historia de la Salvación, porque esa HISTORIA es particular
pero tiene que ver con toda la humanidad, pero es esa
historia. Es en esa historia donde Jesús cumple la Espera
de Israel; la espera de Israel resume las “esperas” de la
humanidad pero las resume y asume Israel en su historia.
Cuando Jesús se resiste y le dice a la mujer que sólo
ha sido enviado para Israel, aquella le responde que
también los perritos comen las migajas que caen de la mesa
de los amos. Hay que entender que las migajas de las que
1
habla el evangelio se refiere a los pedazos de pan
utilizados para limpiarse las manos durante la comida que
se botaban al suelo.
El otro episodio narrado de una actividad de Jesús
fuera de la tierra de Israel es el que se está leyendo, el
del endemoniado de Gerasa. Tanto en el anterior como en
este Jesús realiza ejercita un poder de salvación fuera de
Israel pero este poder es un poder que llega como
cumplimiento de una promesa en una historia particular.
La acción de Jesús en tierra pagana no es comprendido
y se le pide un alejarse de allí, pero Jesús mostró su
capacidad de salvación a los de fuera, en aquella situación
de difícil comprensión. Los dos versículos últimos subrayan
esa potencia salvífica que llega a una historia particular
y va más allá. Así se comprenden mejor los sumarios donde
se subraya “que llevaban a Jesús enfermos de todo tipo,
viniendo de la Galilea, de la Judea, de Jerusalén, de las
regiones en torno a Tiro y Sidón y de la Decápolis”.
Esta narración colocada fuera de Israel tiene también
una base en el Tercer Isaías, propiamente en el último
texto, Isaías 65, 3-5, donde viene anunciada una acción de
salvación que llega a los habitantes de fuera de la
Palestina en zona pagana, es una acción salvífica
universal. En el texto de Isaías, se estigmatiza, se
condena, la idolatría representado en el “sentarse sobre
los sepulcros, pernoctar en las grutas y comer carne de
cerdo”; por tanto, contaminándose.
Hay la preocupación en Isaías por hacer la distinción
entre el pagano caracterizado en el texto, el hecho del
cerdo, y lo que debe ser el culto y por tanto la vida de
Israel; así podemos comprender como las dos narraciones
pudieron ser fundidas, sobre todo si se tiene en cuenta el
testimonio que leemos en Mateo, quien subraya este aspecto
porque tiene en cuenta las tradiciones que son queridas
para el pueblo de Israel, pues la narración termina con la
atención a los cerdos y no se dice nada de la situación de
los endemoniados; en Mateo se dice que son dos, que son
violentos con fuerza destructiva, animalesca.
La narración que encontramos en Mateo, la antigua
narración, ya tenía fundidos los dos episodios; es una
narración que va preparando la redacción final. En la
historia de la formación de los evangelios se habla de una
tradición palestinense que está a la base del evangelio de
Mateo y que subyace en lo que luego será la tradición de
Marcos. Marcos tiene como substrato tradiciones
Palestinenses que quizá poco entendían sus lectores como
las costumbres fariseas del cap. 7; Marcos no pone la
enseñanza de Jesús aisladas de un ambiente vital y por
1
tanto al narrar las tradiciones farisáicas sobre la pureza
y la posición de Jesús al respecto las sitúa
históricamente; este hace que Marcos tenga que explicar a
sus lectores cosas que eran extrañas allí tenemos, de una
parte, la fidelidad a la tradición en la cual se manifiesta
la preocupación por trasmitir una enseñanza que no es una
doctrina abstracta, sino referida a situaciones concretas
de vida; aquel Jesús que enseña no es el maestro de una
doctrina de sabiduría sino que es el Maestro que se revela
a sí mismo y en esa situación muestra como se debe ser Hijo
del Padre.
En Marcos al tomar la tradición palestinense ya
fundida, vemos que la preocupación del exorcismo se
reafirma de una manera más decidida; de hechos ya habíamos
visto como en el evangelio de Marcos se insiste en el
subrayar “al hombre con el espíritu inmundo”, en el
subrayar la situación desastrosa, bestial, de aquel hombre;
al mismo tiempo en Marcos aparece aquella preocupación de
evangelización; el hombre que ha sido curado quiere estar
con Jesús pero Jesús le pide permanecer en esa tierra.
Las narraciones evangélicas que han llegado hasta
nosotros manifiestan los retoques que manifiestan las
diferentes situaciones y las diferentes necesidades de las
comunidades donde nacieron los evangelios. Estas
tradiciones subyacentes a los evangelios ayudan a
comprender mejor los textos actuales.
La unión de los narraciones, exorcismo y exorcismo con
el hecho de los cerdos, permite captar mejor el sentido de
ciertos motivos temáticos; ciertas palabras se entienden
mejor según se conoce la situación y no por lo que dice el
léxico, lo mismo sucede con ciertos motivos temáticos, con
ciertas unidades de sentido. Es decir un cierta comprensión
mejor de ciertos elementos textuales que se explican mejor,
no tanto recurriendo al léxico, sino teniendo en cuenta que
ese léxico ha estado usado en ciertas situaciones y también
en la unificación de tradiciones. La unión de tradiciones
no es para confundir o dañar, sino para explicitar las
posibilidades de sentido que hay en una y otra narración.
Hoy tenemos el texto unificado y por tanto la
posibilidad de identificar mejor la unidad de sentido,
motivos, y alcances teológicos, y por esto comprender mejor
como en el texto actual se constituye su unidad y como
también esos varios motivos se convierten en funciones, son
funcionales.
Esto hace diferente las investigaciones de carácter
histórico, sincrónico, y la comprensión del texto en su
actual unidad. Cada una de las lecturas aportan algo en la
1
comprensión del texto; esos varios resultados sirven para
una comprensión lo más completa posible.
RELECTURA DEL TEXTO
Esta es una relectura teniendo en cuenta el aspecto
morfológico global y no tanto de la individuación de cada
uno de los elementos por sí mismos; una lectura “estética”
que ayude a comprender globalmente el texto. Se trata de
buscar el “estilo” del texto, en el cual los elementos
singulares del texto están ligados entre ellos; el estilo
de la unidad literaria.
No se trata de aplicar el método de la historia de las
formas, porque no se individúan los varios motivos, las
varias formas literarias, en su contexto vital; es una
lectura sincrónica que tiene en cuenta los motivos pero en
un sentido más general que tiende hacia la narración global
del milagro.
Se entiende por “motivos” unidades lingüísticas y
semánticas con variaciones de formulación; unidad en una
lengua narrativa. Ej., “salido de la barca le salió al
encuentro un hombre con un espíritu inmundo”; “salido de la
barca” tenemos un motivo narrativo, una unidad semántica;
entendemos esta expresión como una unidad que tiene sentido
en una narración. El salir de la barca puede ser expresado
de diversas maneras; se puede decir “arribado”, es la misma
cosa, per no o es la misma expresión narrativa. Cuando se
habla de motivo como unidad lingüística semántica que se
puede encontrar en su formulación en expresiones diversas.
“Le salió al encuentro”, se podría decir “caminó”, es
lo mismo pero la expresión es diversa y si la expresión es
diversa puede ser que en la narración concreta las
diferentes expresiones cumpla una función, por ejemplo una
función de llamado verbal y por tanto llega a ser un
elemento de unificación de la forma del relato.
“Un hombre con espíritu inmundo”, se diría un
endemoniado, pero la expresión utilizada evoca otros
elementos semánticos.
Motivos son por tanto unidad lingüística semántica,
percibida como unidad de sentido, unidad lingüística
narrativa que puede ser formulada también de manera
diversa.
Cuando hablamos de funciones hablamos de unidad de
significado como término en una correlación en el texto; se
entiende por término porque una correlación se constituye
siempre entre, al menos, dos polos: blanco - negro. Ej., el
espíritu inmundo y endemoniado son términos correlativos;
1
el espíritu inmundo es el que hace endemoniado al hombre y
luego “el que había estado endemoniado”.
Hablar así de funciones es de alguna manera un reclamo
de una estructura, que es una unidad en la cual los
elementos singulares se determinan por su correlación;
unidad no es un saco donde se echan todos los contenidos
que establecemos y los ponemos en relación. La estructura
es la unidad formada de varios elementos que son a su vez
determinados por su correlación. La estructura se determina
por la correlación y la correlación se determinada por los
hechos que constituyen una estructura.
Era importante clarificar los elementos porque son los
instrumentos conceptuales de la lectura; pero no existe una
lectura universal, existen lecturas particulares enmarcadas
en una estructura.
Una primera expresión de función, en la narración del
milagro, es aquella que se puede llamar: situación espacio
temporal. Son las condiciones de posibilidades de
narración. “Y vinieron a la región de los Gerasenos”, la
situación indica ante todo la indicación del protagonista a
la vez espacial y temporal; en nuestro caso se había dicho
que el protagonista es bien conocido pero en el contexto
porque el nombre no ha sido indicado por dos motivos:
primero, el contexto inmediato, capítulos 3,7 al 6,56 ;
segundo, es común que en las narraciones evangélicas al
inicio de una narración particular, no siempre llevan el
nombre del protagonista que es Jesús. El nombre no aparece
porque esa unidad literaria está situada en la vida de la
comunidad; hacía parte de la vida de la comunidad; todo el
mundo sabe quien es.
“Y vinieron a la región, más allá del mar, a la
región de los Gerasenos y salido de la barca”; en la escena
no está solamente el protagonista hay otros, pero teniendo
en cuenta la función que todo elemento tiene el texto sirve
para insertarlo en todo el gran relato los discípulos, que
no se nombran, son los testigos del acontecimiento como lo
son en la propagación del evangelio.
En la narración el protagonista es el innominado
presente y de los presentes que después “desaparecen”. La
situación también implica la descripción del espacio; aquí
se habla de los Gerasenos y es significativa porque para
algunos Gerasa era, para ese entonces, la ciudad más
importante de la Decápolis; pero lo importante es que es un
territorio pagano “más allá del mar”. En la narración de
Marcos aparece otro elemento que refuerza el primero, al
final del relato se dirá “toda la Decápolis”. Al
evangelista le interesaba indicar un territorio
característico pagano que en la distribución administrativa
1
del tiempo era muy concreto: el reino de Herodes, Galilea y
Perea; la procuratoría romana: Judea y Samaría; y estaban
otro tipo de administración como la Decápolis.
En las narraciones de milagro encontramos
indicaciones espaciales; en los sumarios está la indicación
general de Galilea, Jesús obra en Galilea, especificación
geográfica particular que es el lugar del ministerio
itinerante de Jesús, antes que los evangelistas sinópticos
narran su viaje a Jerusalén y el final de su ministerio.
Está el territorio pagano; está la Judea y cuando se
habla de Judea hay que tener en cuenta el evangelio de Juan
porque los milagros más grandes, narrados por este
evangelista, tuvieron lugar en esa región; curación del
paralítico, la curación del ciego de nacimiento, la
resurrección de Lázaro. La actividad milagrosa de Jesús es
presentada por los evangelista como una actividad no
condicionada por una entidad política o geográfica -
administrativa. También tenemos la indicación de la
curación de la hija de la Sirio-Fenicia que no es una
descripción administrativa pero que indica geográfica -
étnica, que indica aquella parte de la media luna fértil
que comprendía parte de la Palestina, Filisteos y la Sirio
- Fenicia. La actividad del taumaturgo se extiende a todos
esos territorios que no puede ser limitada por ningún ente
étnico, geográfico, político, o administrativo.
Hay también determinaciones locales muy particulares;
tenemos un territorio pagano con algunas especificaciones;
es una zona alejada de la ciudad, donde están los cerdos,
donde habitaba un hombre en los sepulcros. Vemos que el
lugar es especificado como el sitio propio de la impuridad
pagana, según la mentalidad judaica, que llega a ser el
símbolo de la idolatría Isaías (65, 3-5); es un territorio
de muerte y de violencia.
Las indicaciones temporales están marcadas por los
hechos; en la narración de Marcos lo primero que
encontramos es un exorcismo y es efectuado en la sinagoga;
apenas Jesús entra en la sinagoga el endemoniado, mejor
dicho el demonio presente en el endemoniado, se siente
amenazado; la sinagoga es el lugar de la oración, el lugar
del culto de la Palabra de Dios, pero este lugar por sí
mismo no garantiza al hombre la no presencia del demonio;
basta que Jesús entre y el demonio se siente amenazado. Lo
mismo sucede en el lugar pagano; es una escena por tanto de
salvación porque el centro es Jesús.
Jesús va cumpliendo la acción salvífica en todos los
lugares; entra a la casa y cura a la suegra de Pedro,
relaciones familiares; entra a la casa de Jairo y le
resucita la hija, nuevamente la casa, la hija, el padre, la
1
relación familiar, entra con el padre y la madre donde yace
la hija muerta, la hija que tiene doce años. Cuando Jesús
cura a la suegra de Simón esta se levante y se pone a
servirlo; Jesús cura y devuelve a las personas a su
actividad familiar.
De nuevo indicaciones temporales particulares; el
desierto como lugar de la no vida; es cierto que en el
desierto Israel tendrá la experiencia con su Dios, liberado
de esclavitud se encuentra con su Dios pero después este
encuentro exige que este su Dios intervenga para asegurarle
el pan de la vida, porque en el desierto no se vive, allí
falta el alimento y el agua. Jesús a quienes le han seguido
al desierto para escuchar su palabra, no solo de pan vive
el hombre sino de toda palabra que sale de la boca de Dios,
este pueblo que ha seguido a Jesús al desierto fiándose de
su palabra, Jesús en el desierto lo alimenta, es lo que
Dios hizo con su pueblo.
Jesús cumple eventos extraordinarios en el mar y el
mar en tempestad; la tempestad del mar es la fuerza del
desorden primordial; la tempestad del mar que busca en
cualquier modo de vencer los límites por el cual es mar,
donde están los monstruos, y la tierra firme, lugar donde
está el hombre. La tempestad del mar que reclama las
fuerzas primordiales que han sido dominadas al inicio en la
obra creadora de Dios; cuando Dios en su obra creadora ha
establecido los límites; ha dividido la luz de las
tinieblas, la tierra firme de las aguas; y sobre la tierra
firme nace todo lo que sirve para la vida del hombre. Jesús
cuando sus discípulos están en dificultad, vence las
potencias adversas del mal que llaman las potencias
negativas del desorden del caos primordial.
Jesús vence las fuerzas de la naturaleza cuando los
discípulos están con él y están en misión, están
participando de su misión.
También Jesús cumple sus acciones taumaturgas en el
camino; la resurrección del hijo de la viuda de Naím, la
mujer que sufre flujos de sangre, los ciegos, sobre todo el
de Jericó, en este último tiene un subrayado particular del
camino. El camino tiene en esta última narración una
función simbólica porque es el lugar por donde Jesús pasa
mientras va a Jerusalén; sabemos bien qué va a hacer en
Jerusalén, es propiamente en este camino donde el ciego
curado lo seguirá. Jesús que cura allí donde encuentra al
hombre que sufre.
La curación del ciego no es tanto la restitución de la
vista física, llega a ser otra curación; hay que ver los
valores simbólicos pues son los motivos temáticos de la
1
unidad de sentido que nosotros percibimos en la narración,
así como la narración se configura en su articulación.
Jesús cumple acciones en lugares concretos; son los
lugares donde el hombre vive normalmente, en casa, el mar
lugar de trabajo de aquellos pescadores, el camino donde
vive el ciego; por tanto Jesús cumple sus acciones allí
donde el hombre vive y propiamente donde el hombre vive es
continuamente amenazado; allí Jesús interviene.
Además de las indicaciones espaciales están también
las indicaciones temporales, como elementos, como motivos
que caracterizan la situación. Las indicaciones temporales
pueden ser muy complejas; aquí tenemos una indicación
temporal “salido de la barca”, después que ha atravesado el
mar, luego del discurso parabólico y después de calmar la
tempestad, llega al lugar pagano donde se mostrará la
salvación y donde permanecerá un evangelizador.
También encontramos esta palabra al final del relato
“y habiendo subido en la barca, el endemoniado le suplicaba
que le permitiese acompañarlo”; estaba ya saliendo cuando
el hombre le solicita permiso para seguirlo y Jesús le dice
que no; Jesús de alguna manera ya se había despegado.
Se ve entonces que al lado de la indicación especial
está la indicación temporal; el ministerio de Jesús se
inicia en Galilea y termina en Jerusalén; Jerusalén es el
término espacial y temporal del ministerio de Jesús; a los
de fuera tiene algunos episodios y es un tiempo limitado,
va y regresa, “es necesario que primero el evangelio sea
anunciado a Israel” “he venido para las ovejas perdidas de
la casa de Israel” pero esto no excluye una repercusión de
su ministerio a los de fuera de los confines de Israel; el
tiempo de la historia de Israel comienza a ser muy estrecho
y comienza a ser superado.
Hay que tener en cuenta de otra indicación; en el
sumario que leemos en Marcos, en el capítulo 1, después de
la curación de la suegra de Simón, se dice que “en la
tarde, después del ocaso, le llevaron los enfermos ...
etc.” Una indicación que Marcos hace y es significativa
pues es una manera de mantener su ligamen con la tradición
palestinense que no le interesaba a sus lectores que eran
paganos; “la tarde, después del ocaso”; con el ocaso cesaba
la obligación de reposo sabático, cesaba el tiempo sagrado;
durante el tiempo sagrado no se podía trabajar; Jesús
también en este tiempo sagrado, curará; en la sinagoga, en
sábado, cura el hombre de la mano paralizada, “el hijo del
hombre es señor también del sábado”, porque el sábado es el
día de la manifestación de la gloria salvífica de Dios.
Entonces “¿es lícito en día de sábado hacer vivir o hacer
morir?” si es día sábado es el día por excelencia de
1
Yahveh, el día por excelencia del hombre; de aquel hijo del
hombre que en día de sábado cura.
Llegada la tarde, terminado propiamente el día
sagrado, cuando empiezan las tinieblas cuando Jesús obra
las curaciones; “mientras yo estoy en el mundo, yo soy la
luz del mundo”; estos valores simbólicos son aquellos que
nosotros comprendemos, buscando entender los motivos
temáticos en su función, en la narración en la cual Jesús
se manifiesta como Salvador.
Dentro de esta perspectiva se recuerda la frase de
Juan “mi Padre obra y yo también de obrar”; debemos tener
en cuenta que en el Génesis el sábado es el día del reposo
de Dios porque la obra está cumplida y “Dios ve que todo es
bueno”; Jesús obra en el día de sábado porque el sábado es
para el hombre, para gozar de la salvación, de la obra que
Dios ha hecho; pero en la situación concreta de Jesús el
sábado no había llegado a su plenitud que tendrá lugar con
su resurrección.
Cuando se habla de valor simbólico de las acciones de
Jesús no son elucubraciones sino la compresión de lo que
Jesús ha hecho; por lo tanto la explicitación del sentido
profunda de la acción.
2. Función limite: se entiende esta como el estado de
penuria, de enfermedad, de sufrimiento, de peligro en la
cual el hombre se encuentra, aquel estado en el cual,
después, interviene Jesús. El estado que pone en movimiento
el argumento de la narración; se entiende las acciones
continuadas, distribuidas lógicamente y después en la
narración tal como se configura; estas pueden ser
expresadas de formas diversas y a veces en sucesiones
diversas.
La primera función de situación es la que permite la
posibilidad misma de la narración; las otras funciones se
pueden encontrar no en la sucesión fija; lo importante es
saber determinar e individuar estos elementos; la función
límite es aquella que pone en movimiento el argumento
porque es la presentación del estado de necesidad en la
cual el hombre se encuentra y en la cual el taumaturgo
interviene.
En el texto que se está estudiando está la
presentación de esta situación v.2b-3 “un hombre con un
espíritu inmundo. Habitaba en los sepulcros”; se puede
reflexionar sobre esta situación y vemos el límite; se ve
en Marcos una insistencia en la descripción de la gravedad
de la situación en la que se encuentra el hombre; es un
límite que manifiesta una condición de deshumanización; una
situación de violencia contra los otros que buscan
dominarlo, y violencia contra sí mismo. Además es
1
expulsado, vive en los sepulcros, el lugar de los muertos,
lejos de la ciudad donde viven los demás.
Además hay que recordar que el hombre es designado
como aquel que es poseído por un espíritu inmundo, es
pasivo, es endemoniado, no es dueño de sí mismo, es poseído
por otro. ( Es bueno para la preparación del examen
comparar las narraciones de los tres evangelios sobre este
punto )
La situación límite en las otras narraciones de
milagro es diversa: - posesión demoníaca, expuesta de
otro modo.
- enfermedad desde la fiebre, hasta la del
paralítico, hasta la de la mujer que sufre la pérdida de
sangre, hasta la manifestación extrema de la enfermedad que
es la muerte.
- la adversidad, como la de los discípulos en la
travesía del lago y Jesús interviene.
- la penuria, como la gente que siguió a Jesús al
desierto y se encuentra en el estado límite porque no
tienen que comer.
La situaciones límites son presentadas en la narración
como extremas y que seguramente seguirán de mal en peor, al
menos que ... intervenga alguien poderoso. Esta situación
límite ayudan a comprender la intervención sanadora de
Jesús y también para poder tener a mano los elementos para
enjuiciar la narración y apreciar lo que realmente ha
sucedido.
En muchas de las narraciones se insiste en esta
situación límite; la curación del siervo del centurión se
insiste en que es muy querido y que está para morir, el
poder del centurión no alcanza para curar al siervo y tiene
necesidad de otro poder; el límite se encuentra expresado
con formas y elementos narrativos diversos pero todos
convergen para determinar esa función.
La breve descripción de la situación del estado de
necesidad ayuda para el encuentro mismo del taumaturgo que,
interviniendo, entrando en escena se encuentra en una
situación particular; se encuentra de frente a un paciente
que espera o que teme una intervención; espera en caso de
la enfermedad o de necesidad; teme en el caso de algunos
endemoniados.
A veces se va adelante, como en la narración que se
está estudiando, en la descripción de la situación límite;
“de inmediato se fue al encuentro” es la descripción de una
situación particular; otras veces el estado de gravedad
aparece a través del mediador; ej., el centurión de
Cafarnaúm pide la intervención de los notables de la ciudad
1
para que intervengan ante Jesús; se puede pensar en el papá
del “lunático” que le pide a Jesús que intervenga; se puede
pensar en la madre de la muchacha sirio fenicia.
Se puede pensar también en el ciego de Jericó; la
situación límite se subraya porque este hombre está al lado
del camino y está sentado allí mendigando o al menos es el
ciego que vive en el camino y allí mendiga; “oye que Jesús
pasa” y hace presente su situación en invoca a Jesús; la
gente busca impedir este contacto pero será Jesús mismo el
que hace que quienes están cerca se conviertan en
mediadores y llamen al ciego.
Estos elementos en sus distinta variedad configuran
las diversas narraciones; las variaciones explican todas la
unidad de sentido que convergen en determinar la función
límite, el estado límite que como tal no podría ser
superado si Jesús no interviene.
La interpretación de esta función: los pacientes
representan casi tipos ( con esto no se quiere decir que
las narraciones sean símbolos del sufrimiento ); son reales
situaciones de sufrimiento pero en la realidad del
sufrimiento aparece la tipicidad de estos estados; aquel
hombre concreto que sufre, es aquella enfermedad, es aquel
poseído por el demonio, es aquella necesidad; pero esa
necesidad concreta llega a ser representación de diferentes
necesidades en las cuales el hombre, en su historia
concreta, se encuentra.
Las curaciones de sordos o ciegos están colocadas en
las narraciones evangélicas están colocadas en contextos
particulares por lo cual el valor simbólico aparece. El
sordo puede oír la palabra de salvación; la palabra
mientras cura y obra la salvación. El ciego de Betsaida en
la narración de Marcos es progresiva y viene a ser la
expresión de la situación de los discípulos que poco a poco
van viendo quien es Jesús. En la curación del ciego de
Jericó encontramos que después de ver sigue a Jesús y lo
sigue en el camino que va a Jerusalén.
El triunfo sobre la enfermedad es la manifestación del
triunfo de la vida; se puede recordar la curación -
resurrección de la muchacha de doce años que comenzaba a
ser una mujer para desposar pero que muere y con ella la
posibilidad de trasmitir la vida; al ser devuelta a la vida
continúa la posibilidad de trasmitir la vida. La curación
de la hemorroísa pues la mujer estaba afectada en su
capacidad de ser madre. Se recuerda también al joven hijo
de la viuda de Naím; joven que era hijo único de una viuda
la cual al morir éste quedaba totalmente desprotegida.
1
Estas descripciones de estado límite en el contexto
del ministerio de Jesús llegarán a su punto más alta en la
misma muerte de Jesús que a su vez se convierte en el
triunfo de la vida; de alguna manera el triunfo de la vida
en las diferentes curaciones es el anticipo del gran
triunfo de la vida sobre la muerte acaecido en la
Resurrección.
En estas situaciones límite es bueno recordar la
situación de la tempestad; los discípulos están en manos de
las fuerzas del caos, del desorden, de la muerte y Jesús
interviene mientras van hacia una tierra pagana.
Las situaciones límite se encuentran no solo en casos
individuales sino también a nivel grupal; existe por tanto
una gran variedad en la presentación de este estado.
3) Función de desplazamiento: desplazamiento de Jesús
o del paciente para el encuentro. Jesús que entra, o alguno
que va donde Jesús o es reportado a Jesús. Es el
desplazamiento en función de un encuentro porque no se
trata de un movimiento sin dirección; aunque el movimiento
de Jesús no está orientado al encuentro, de hecho el
movimiento es para el encuentro. En nuestra narración
encontramos, v. 6, “viendo a Jesús de lejos, corrió a su
encuentro”; si Jesús fue a ese territorio para ese
encuentro el evangelio no lo dice, pero de hecho en la
narración Jesús sale de la barca y va a la territorio de
los Gerasenos, Gadarenos, y sucede el encuentro. Jesús
entra en la sinagoga de Cafarnaúm porque es el sábado pero
de hecho en la narración aquella entrada tiene como término
el encuentro con el endemonio.
Está también el desplazamiento del que está en
necesidad y va hacia Jesús; es la mujer que sufre pérdida
de sangre quien va hacia Jesús; la mujer sirio fenicia; el
padre que lleva al hijo lunático a los discípulos y los
discípulos no pueden curarlo y después intervendrá Jesús.
Siempre existe ese doble movimiento; un Jesús que con
su desplazamiento va a encontrarse con las personas que
están en un estado límite; el movimiento de las personas,
directo o mediado, hacia el encuentro.
Jesús en sus muchos movimientos, por ejemplo, entra en
la casa de Pedro y cura a la suegra; entra a la casa de
Jairo; va a la tierra de los Gerasenos; esos movimientos
terminan, según las narraciones, en un encuentro.
Jesús, a veces, separa a la persona del resto;
encuentro con una separación; ejemplo Marcos 7, 32-37; o
también el caso del ciego de Marcos 8, 22-26. A veces se
da un desplazamiento del paciente por orden de Jesús; el
1
caso del hombre de la mano seca, Marcos 3,3: “ponte en
medio”.
También el desplazamiento ocurre en circunstancias
particulares; el caso de la siro fenicia, Jesús no se
encuentra con la hija de esta mujer; es un encuentro
mediado que realiza el valor implícito en el encuentro; en
el desplazamiento para el encuentro llega a ser una
relación personal que encontrará su realización
característica en la fe; una fe, más o menos explícita,
siempre presente. Otro episodio es el de la mujer que sufre
pérdida de sangre; Jesús va hacia la casa de Jairo pero en
el camino sucede un encuentro “escondido” que no queda
escondido porque Jesús dice “¿quién me ha tocado?” y sucede
el encuentro.
Esta función de desplazamiento se expresa con verbos
de movimiento, con verbos de transporte; el movimiento
puede ser diverso y expresado en manera diversa; este
desplazamiento a veces se subraya con elementos espaciales
y a veces el elemento espacial es subrayado como en el
texto estudiado “viendo a Jesús de lejos, corrió a su
encuentro”.
A veces esta función no encuentra una expresión
literaria manifiesta pero está implícita en otras
funciones; se puede encontrar en la función de situación,
por ejemplo en el primer milagro narrado por Marcos, el de
la sinagoga, de hecho en la narración llega a ser el
desplazamiento que pone en movimiento la narración; otro
ejemplo el de la necesidad como en el caso de la suegra de
Pedro; Jesús entra no para curar la suegra pero de hecho
ese entrar es un desplazamiento que determina una situación
y una narración.
El desplazamiento subraya la necesidad del encuentro;
la situación límite permanecerá tal si Jesús no interviene
y para que Jesús intervenga es necesario el encuentro.
A veces este encuentro es obstaculizado; los
obstáculos pueden ser diversos; pueden ser las
circunstancias por ejemplo en el caso del paralítico de
Cafarnaúm la multitud es obstáculo para el encuentro y
tienen que quitar el techo para que se de el encuentro.
También se puede pensar en el ciego de Jericó, la multitud
en un primer momento es obstáculo para el encuentro; el
ciego grita, ha sabido que pasa Jesús de Nazareth, y se
dirige “Hijo de David, ten compasión de mi” y la gente lo
quería hacer callar pero luego la multitud llega a ser
mediadora del encuentro pues le dirán “ánimo que te llama”.
Se vuelve a recordar ahora el valor de anuncio que
tiene la presentación que Marcos hace de la curación del
1
endemoniado de Gerasa. Este endemoniado que viene de
“lejos” porque habita en los sepulcros, lejos de la ciudad;
Jesús va hacia un lugar pagano y debe atravesar el lago,
salir del territorio normal de su ministerio.
4) Función la confrontación: en el caso de los
exorcismos el encuentro llega a ser confrontación entre
Jesús y el adversario; en el caso de los endemoniados el
adversario no es el hombre. V. 6 “y se postró delante”
este elemento subraya la situación ambigua y escondida del
endemoniado y del demonio pues la postración es una actitud
de reconocimiento de la superioridad.
“Dando un grito estentóreo, dijo: ¿Qué tienes conmigo,
hijo del Dios Altísimo? Por Dios te conjuro que no me
atormentes”; aquí hay que detenerse para ver un poco los
elementos de la tradición literaria del exorcismo. Tenemos
en el texto la expresión temporal “antes de tiempo”, (YO NO
ENCONTRÉ ESTA PALABRA EN LA NARRACIÓN DE MAROCS 5, 7; CREO
QUE RIVA UNE ESTE TEXTO CON MC. 1,24) es una previsión de
lucha y temía cualquier cosa. Es la previsión de una lucha
desfavorable; pero es al mismo tiempo un tentativo de huir,
al menos por ahora.
En el caso del endemoniado de Gerasa la confrontación
se extiende en el motivo de la EPIPONPE (salir) y de la
búsqueda de la APOPONPE (entrar).
En la narración de exorcismos hay que ver el conjuro
“Yo se quien eres y te conjuro por Dios no me atormentes”;
el conjuro y el conocimiento del nombre son elementos
característicos. Conociendo el nombre se sabe quien es;
conociendo al adversario se puede buscar la forma de
vencerlo; no se trata de una confesión de fe; es una forma
de amedrentar y buscar salir vencedor en la lucha. En el
presente caso el conocimiento del nombre es ambiguo porque
esto aunado a la postración inicial demuestra el temor a la
derrota
La confrontación se decide en “envíanos (epiponpe) a
los cerdos para que entremos (apoponpe) en ellos”;
comúnmente en las narraciones de exorcismos que encontramos
también en los relatos paganos se encuentra este elemento
pero en relación al rol del exorcista; es el exorcista el
que manda al demonio a salir y así libera la persona; el
demonio suplica. El demonio suele ser mandado o al
desierto, o al territorio enemigo, o a los animales (los
cerdos), o al abismo.
En esta narración el demonio se presenta como “seguro”
en la confrontación pues conoce el nombre del adversario,
pero al mismo tiempo es débil se postra, conjura, suplica
no ser enviado fuera de la región.
1
Es importante notar que en la confrontación el
adversario no es el hombre; el adversario es el maligno que
tiene al hombre en situación límite.
La descripción de la confrontación se encuentra
también en la narración de milagros fuera de la Biblia y
llama la atención que se encuentra en la narración de
Marcos 5 y paralelos; es un recuento que colocoa la
intervención taumatúrgica de Jesús en un territorio pagano.
Es un modo de actuar del taumaturgo aquel de conceder
también, al demonio el salir y entrar. El relato se
describe de esta manera teniendo en cuenta también la
situación cultural de los lectores del evangelio.
En general en las narraciones de milagro la función
“confrontación” aparece y viene concretada; los elementos
son:
- la palabra o la presencia de Jesús que determina la
confrontación.
- la actividad misma de Jesús.
- la determinación del encuentro; ej., Jesús que
enseña en la sinagoga, el endemoniado lo afronta; a veces,
esta confrontación asume el aspecto, no directamente en la
situación en que Jesús intervine sino en manera refleja
como en el caso del paralítico; Jesús tiene enfrnte al
pecado que es la razón de la enfermedad del hombre; “hijos
tus pecados están perdonados”; hay que recordar que el
paralítico es llevado por los amigos que esperan que Jesús
lo cure; Jesús dice “tus pecados están perdonados” y el
paralítico podría pensar “sí, pero yo permanezco como
estoy”; pero esto no es la visión bíblica. Los amigos que
llevan el paralítico a Jesús son hombres de fe, tanto que
la narración dice, “viendo Jesús la que tenían”; para el
hombre de fe el sentirse libre, tener fe, “te son
perdonados tus pecados”, significa que Dios interviene
curando; si Dios intervine quitando aquello que es
considerado como el orgien del mal, es cierto, que se tiene
confianza.
En esta situación la confrontación asume un aspecto
particular, porque allí están aquellos que interpretan la
intervención de Jesús como una pretensión blasfema “¿quien
puede perdonar pecados sino Dios?”; en este caso la
confrontación es valorada porque Jesús intervenie en una
situación en la que solamente Dios puede intervenir.
Cuando se busca comprender como, en el texto, atúan
las diferentes funciones, se debe tener en cuenta que la
actuación textual de las varias funciones, puede venir con
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expresiones que son también actuaciones de otras funciones;
por eso anteriormente se habló de motivos, de unidad de
sentido que pueden estar expresadas con fórmulas diversas;
una misma unidad de sentido puede asumir expresiones
literarias diversas; es verdad que la variante literaria
inducirá también una variación de percepción de sentido;
pero ahora se está hablando se sinónimos, de cohesión, de
convergencia de sentido, no obstante las diferentes
formulaciones; pero, se decía que un texto funciona porque
tiene una cierta relación, porque los varios elementos, los
diferentes motivos como unidad de sentido expresada en
fórmulas distintas, cumplen una determinada función, ocupan
un determinado puesto.
Es importante comprender en esta narración como actúa
la función “confrontación”; quien afronta a Jesús es el
paralítico, porque es quien va donde Jesús, es quien tiene
fe; por eso el encuentro, mediado por aquellos que llevan
el paralítico, pero Jesús encuentra una situación límite en
la cual sucede la confrontación; es propiamente la
intervención de los fariseos que están allí que hacen
emerger el sentido de la confrontación.
Jesús afronta unos opositores humanos que en muchos
casos especifican el sentido de la confrontación, que en el
análisis semiótico se llaman auxiliares; la confrontación
es la situación de mal del hombre caracterizada en su raíz,
en el caso del paralítico, el pecado.
Jesús se encuentra de frente a los espíritus
demoníacos; Jesús se enfrenta con las potencias de la
naturaleza, como potencias adversas, las potencias que
reclaman el caos originario y no hay que olvidar jamás que
el caos originario en las narraciones bíblicas, no es
simplemente la ausencia de un orden, sino aquella ausencia
de orden que manifiesta la “no creación”; es aquel elemento
que sirve para indicar que Dios todavía no ha comenzado a
crear, a intervenir con su acción propia que da origen a
aquella realidad en la que nosotros vivimos.
Como en las otras intervenciones, en las que se da
frente a las fuerzas de la naturaleza es para liberar al
hombre; Jesús que se encuentra frente al pecado interviene
para liberarlo al hombre de esto en la manifestación de la
enfermedad; Jesús que afronta la fuerzas adversas de la
naturaleza para liberar al hombre; Jesús que afronta los
espíritus demoníacos que son las potencias que tienen
esclavo al hombre hacia una condición de muerte.
Es importante también ver la relación ente esta
función de confrontación y las otras funciones; esta
función está presente en las dos curaciones del paralítico
Marcos 2, 1-13; Marcos 3, 1-6; habíamos visto como se hace
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presente. En la primera narración porque el demonio
directamente se opone (???); en la segunda narración a
través de la interpretación que otros dan de la
intervención de Jesús pero vemos que esta interpretación,
en el segundo relato, está mediada por la palabra misma de
Jesús “¿es justo, está bien, en día de sábado hacer vivir o
hacer morir?”. Jesús por tanto confronta una situación de
muerte.
También se encuentra esta función en el caso de la
tempestad y si se tiene presenta la descripción dada se ve
que esta función debe ser siempre individuada; es ahora que
viene estimulada nuestra capacidad interpretativa porque la
narración de milagro funciona realmente en cuanto en una
situación límite sucede una confrontación en la cual se
manifestará la superación del límite.
Pero también se debe decir que cuando está presente
está función, a veces se nota la ausencia de dos funciones
más, en particular no está la función información
(situación de sufrimiento, de incomodidad, información que
muchas veces es mediada por otros como el caso de la suegra
de Pedro, de la joven sirio fenicia, del siervo del
centurión); cuando está presente la función información el
aspecto de confrontación aparece menos, no tiene las
expresiones literarias propias; pero es bueno tener en
cuenta que siempre se da la situación de confrontación
pues, la situación límite y la superación de la misma son
ya una confrontaicón.
Más aún, cuando está presente esta función de
confrontación, falta a veces la palabra de Jesús al
paciente o al mediador, es decir el diálogo; un diálogo
siempre concerniente a la fe. Se puede pensar en la
curación de la mujer hemorroísa; Jesús se encuentra con una
situación límite pues los médicos no habían hecho nada por
ella sumada a una otra que era tocar al menos el borde del
manto de Jesús; vemos que esta situación límite Jesús llega
a confrontar con una situación que era el género de la
enfermedad; falta la expresión de la confrontación; la
confrontación que asume en el caso de Marcos 5, la
manifestación de salir - entrar, de conjuro, de mandato, de
confrontación; en el caso de la hemorrroísa no está; pero
cuando falta la palabra, la locución, después de alguna
manera esta función es recuperada; el caso significativo es
el de la mujer sirio fenicia; la mujer ha tocado el borde
del manto y se ha sentido curada; pero de hecho la
narración termina cuando le dice “sé sana”; también cuando
no aparece la expresión literaria característica, debemos
saber individuar esta función porque de hecho la narración
de los milagros funcionan de este modo.
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La individuación de funciones llega a ser un estímulo
hermenéutico para saber encontrar e individuar en el texto
elementos por los cuales el texto funciona; no solamente
debajo de la expresión sino en el valor polivalente de la
expresión que es a la vez polivalencia de sentido; esto
lleva a desarrollar una capacidad de interpretar y explicar
unidades de sentido en fórmulas diversas que tienen
determinada función. Son criterios para saber leer y
encontrar dentro de un texto.
Interpretación: en la confrontación aparece una visión
de la historia, de conflicto ineludible y temido; sobre
todo en el caso de exorcimso la confrontación hace notar
una situación humana y de conflicto ineludible; la
presencia de Jesús es la que hace manifestar la situación.
Por ej., en el caso de la sinagoga donde todos están
quietos y cuando entra Jesús, el endemoniado empieza a
gritar y por tanto muestra la situación de conflicto en la
cual hay alguno que tema y por eso el conflicto llega a ser
una confrontación más obvia.
También se puede pensar en la curación del endemoniado
de Gerasa; una situación histórica de conflicto en la que
se teme un éxito; esto quiere decir que quien está al
origen de esta situación de conflicto teme ser derrotado.
La confrontación está estrechamente ligado a la situación
límite que hace comprender más el sentido de la
intervención de Jesús.
En la confrontación asume mayor relieve la
superioridad de la potencia de Jesús y la inevitabilidad de
la derrota del demonio y la superación del mal del hombre;
la potencia del demonio, la potencia del mal, tienen a
veces la razón del hombre; en realidad esta potencia es tal
en la medida en que se manifiesta como contrapotencia a
aquella de Dios sobre el hombre; es una potencia que se
manfiesta porque tiene esclavo al hombre oponiéndos así a
una acción de Dios; la potencia es adversaria de Dios
porque domina al hombre; por esto también aparece la
potencia adversaria explicada en un plano general en la
cual Dios lleva a término su voluntad y las potencias
adversas actúan por permisión. Por eso cuando interviene
Jesús quien está en el origen del mal se siente amenazado.
La petición del demonio de ser enviado a los cerdos
manifiesta la cualificación del demonio; las potencias del
mal son potencias impuras, son potencias contrarias a la
santidad de Dios, son potencias de destrucción; pero ¿una
potencia de destrucción, es verdadera potencia?; la
potencia es la capacidad de hacer; ¿una potencia de
destrucción es capacidad de hacer? O es ¿no capacidad?, en
un sentido más radical.