INVESTIGACIÓN-ACCIÓN PARTICIPANTE Y MEDICINA
NEURALTERAPÉUTICA
Dra. Esperanza Cerón Villaquirán
"El viviente no deja que la causa alcance su efecto" Hegel
A comienzos de los años 70s, casi al mismo tiempo que Orlando Fals Borda
empezaba a consolidar su propuesta de una nueva forma de investigación, la
Terapia Neural irrumpía en Colombia en el Departamento del Cauca. Ambos
procesos, sin saberlo, entraron por una puerta donde se venía cocinando casi un
siglo atrás un nuevo paradigma.
Ambos procesos como muchos otros en el mundo venían resonando en torno a
una crítica al pensamiento positivista; esa explicación determinista y lineal del
mundo y sus conjuntos ya no satisfacía y lo hace cada vez menos, a un sector
cada vez más amplio no solo de académicos sino entre el público en general.
La terapia Neural, el nervismo ruso, la medicina tradicional china, el ayurveda, la
homeopatía, las medicinas indígenas y otros abordajes, de hecho desde hace
centurias en algunos casos han desarrollado tanto formas de investigación
empíricas y recogidos saberes muy antiguos de diversos pueblos, como también
han realizado experimentos colectivos y en su práctica particular, alejados de los
grandes laboratorios y centros de poder.
La Investigación Acción Participante (IAP) se cocinó a fuego lento; desde los años
70s, Orlando Fals Borda a lomo de mula, en canoa, a pie, recorrió y fue amasando
una propuesta sociológica y metodológica transformadora, que a la vez se
constituyó en una herramienta de investigación mediante la acción comprometida
y participativa.
Estas dos corrientes, cada una por su lado fue decantándose y en el caso de la
Terapia Neural, consolidándose como Medicina Neuralterapéutica (MNT). Ambas
desde orillas distintas pero no opuestas, se empeñaron en una búsqueda
alternativa. Ambas fueron vilipendiadas en sus orígenes por la oficialidad pese a
que desde hace décadas, las llamadas medicinas alternativas como la IAP han
aterrizado en el mundo entero.
La revisión juiciosa del desarrollo de la IAP y del pensamiento envolvente de
Orlando Fals Borda cobra a mi juicio un hito sintetizador e integrador en un
dialogo monumental con otras disciplinas que la venían trabajando en muchos
otros países del planeta, lo que se sucedió en el gran evento impulsado por Fals
en el Encuentro de Convergencia desarrollado en Cartagena de Indias en junio de
pág. 1
1997, evento en el cual participaron figuras académicas de gran renombre mundial
y nacional además de organizaciones de base de Colombia y otros países.
Entre las personas y pensamientos presentes, llegaron ideas sobre
indeterminación, teorías del caos, del juego y por supuesto ideas sobre la vida y la
biología de personajes como Capra o el biólogo evolutivo Ernst Mayr.
Para quienes quieran profundizar en este análisis de la propia mano de Fals
Borda, recomiendo la lectura de los artículos “Experiencias teórico-prácticas” y “El
Tercer Mundo y la reorientación de las ciencias contemporáneas” (1990), ambos
disponibles en la Antología recogida por Víctor Manuel Moncayo. 1
¿COMO INVESTIGAR LA REALIDAD PARA TRANSFORMARLA?
“…lo importante para mí no era el número (Pi), sino la idea de
que existía un misterio. Pero finalmente se arriesga: dudar de
la veracidad de lo que nos es trasmitido del pasado y tratar de
determinar ab initio nuevamente esas situaciones a partir de la
experiencia, en vez de admitir las experiencias del pasado tal
como nos llegan, esto es la ciencia.” Richard Feynman
Pregunta que sin duda nos hemos planteado en más de una ocasión. Cómo es
posible que tengamos tecnología para llegar a Marte y no para resolver los temas
del hambre. Preguntas como esta podemos formular cientos, y bastaría con
respondernos que la tecnología no es lo mismo que la ciencia aunque se base en
ella.
Feynman, premio Nobel de Física cuántica, relata en una charla para maestros de
secundaria a la que fue invitado, que su padre le enseñó siendo muy pequeño el
nombre de un pájaro en su región y los distintos nombres que tenía en otros
países, diciéndole enseguida que saber tales nombres no quería decir que supiera
todo acerca de dicha ave. Citándole textualmente: “Las palabras son importantes
para comunicarnos y se deben enseñar, pero es muy importante saber cuándo
estamos enseñando herramientas para la ciencia, como las palabras, y cuándo
estamos enseñando ciencia”2. Trataremos de abordar acá las palabras
investigación y transformación desde la perspectiva de la que nos habla Feynman.
1
Fals Borda, Orlando Una sociología sentipensante para América Latina / Orlando Fals Borda ; antología y
presentación, Víctor Manuel Moncayo. — México, D. F. : Siglo XXI Editores ; Buenos Aires : CLACSO, 2015.
2
Richard Feynman, «¿Qué es la ciencia?», Polis [En línea], 1 | 2001, Publicado el 30 noviembre 2012,
consultado el 24 febrero 2023. URL: http://journals.openedition.org/polis/8245
pág. 2
Imagino a Orlando Fals preguntándose como lo hacían muchos de sus
contemporáneos, las palabras: academia, investigación, trabajo, hambre,
campesino, territorio, políticas, etc. ¿cómo se encadenan en y con las soluciones?
Eso pasa con la formación médica, aprendemos el nombre de cada uno de los
órganos y tejidos, hemos aprendido sus funciones, hemos visto en el microscopio
sus células, pero cómo se comporta el hígado de Juan en un determinado
momento de su entera vida, eso está por averiguarse. Recibimos en las
Facultades de Medicina las herramientas… las recibimos además dentro de un
marco positivista, lineal, cartesiano desde el diagnóstico hasta el tratamiento. Las
verdades ya vienen hechas e incuestionables, y de no, bastaba con esperar al
último Journal of Medicine o al visitador médico que nos traerá la ciencia hecha en
laboratorios, lejos del hígado de Juan y de su particular vida.
También probablemente nos enseñan a tranquilizar nuestra práctica dado que ya
nos están entregando todos los protocolos oficiales, lo que nos permite entrar a un
cuarto de confort. Pero en MNT como en su momento Orlando Fals lo hizo, o
como lo aprendiera de pequeño Feynman, queremos ir más allá de las palabras,
más allá del diagnóstico.
Como en sociología, política, economía o medicina, los diagnósticos abundan,
inundan a las comunidades, pero los problemas en siglos del modelo capitalista
que al parecer no se puede cuestionar a riesgo de terminar proscrito, no solo no
se han resuelto sino que se han incrementado al punto de estar a nada de agotar
los recursos no renovables sin los cuales no es posible la vida de cualquier
especie.
Las palabras, el diagnóstico en tanto herramientas para hacer ciencia, al igual que
todas las demás herramientas académicas, éticas, culturales, técnicas,
metodológicas, no tienen vida propia; solo cobran sentido de acuerdo con el marco
conceptual, al paradigma desde el cual partimos, y solo sirven en el momento en
el cual las ponemos a jugar en la praxis.
Antes de adentrarnos en la herramienta que define la IAP, encontramos en el
pensamiento y escritos de Orlando Fals unas premisas indispensables que no está
de más recordar, y que hacen referencia a lo que podría ser un llamado de
atención sobre la práctica, por supuesto incluida la nuestra como médicos: todo
cuanto hacemos tiene un impacto individual, familiar 3 y colectivo pero también
sobre el ambiente, la economía, la política, la cultura… sobre el derecho
fundamental a la salud también en nuestro caso. En otras palabras, hay tanto un
punto de partida como un resultado ético en el actuar de cualquier persona en
todo momento. La IAP nos desafía permanentemente a la integración y coherencia
entre el pensar y el ser, entre la sensación y el hacer. Es desde allí desde donde
se desarrolla el hermoso concepto del sentipensar.
3
Sin circunscribirnos a la definición clásica de familia nuclear.
pág. 3
QUÉ ES LA IAP
Parafraseando a Orlando Fals, la IAP es un método de estudio y acción que va de
la mano con una filosofía altruista de la vida orientada a obtener resultados útiles y
confiables en el mejoramiento de situaciones colectivas, es interdisciplinar, va de
lo micro a lo macro y se desarrolla comprometida con un propósito transformador
de una realidad específica. “Por eso su epistemología holística puede definirse en
el contexto del deber ser”.4
La IAP es un instrumento político y científico que mediante una interacción
comunicativa, en un dialogo de saberes e ignorancias 5 entre actores intervinientes
en un determinado proceso social (también en el consultorio), obtienen como
resultado una emergencia/acción de la cual todos alcanzan un aprendizaje mutuo.
En la IAP no se da la dicotomía objeto sujeto de investigación, más vale ocurre
una situación de omnijetividad, es decir en un campo relacional donde observador-
observado quedan indisolublemente interafectados. Esta noción invalida el
antropocentrismo en cualquier tipo de investigación tanto como interpela al método
científico como único camino válido. Llegados a este punto es inevitable
encontrarnos con el hallazgo cuántico del experimento de la doble rendija: el
observador siempre afecta lo observado.
De esa relación participante en la omnijetividad en la cual el observador es a su
vez observado y el observado observa a su observador, emerge una acción que
busca transformar una realidad determinada que se traduce en una acción o
conjunto de acciones.
Una herramienta fundamental para que ese dialogo se suceda, implica que los
actores intervinientes busquen conocerse de manera auténtica, desarrollen
relaciones de confianza para lo cual un paso importante es realizar una
recuperación critica de la historia, lo cual quiere decir que repasemos los
contextos, la epigenética (palabra usada por el propio Fals) que ha llevado a una
comunidad (a un paciente) a la situación presente. Todo aquello que haya tocado
el sentipensar vital a lo largo de la historia individual y comunitaria es importante, y
como sucede con la historia de vida de un consultante en nuestro consultorio, la
4
Stephen Toulmin y Bjorn Gustavsen (eds.), Beyond Theory: Changing Organizations Through Participation,
op. cit., pp. 179, 199, 210.
5
“El diálogo de saberes constituye una acción pedagógica que busca promover la construcción social de
conocimiento mediante el intercambio de significados y sentires, razón por lo cual, cabe presumir que se
trata de una metodología ideal. Sin embargo en la complejidad humana y social, nunca es posible saberlo
todo con respecto a algo, por lo cual se propone introducir el dialogo de ignorancias. La ignorancia ha sido
estigmatizada como algo negativo cuando en realidad se refiere al reconocimiento de lo que no sabemos, lo
cual complementa y permite realizar un verdadero intercambio de sentidos democráticos. Este es un camino
que permite politizar la acción pedagógica y pedagogizar la acción política. Para ampliar concepto , Ver:
http://www.sustentabilidades.usach.cl/sites/sustentable/files/paginas/04-03.pdf
pág. 4
historia no suele acabar en la primera entrevista. Es decir, la historia no es un
relato estático sucesivo como nos lo enseñaron en el aula.
Para que se convierta en una recuperación crítica de la historia, debemos permitir
que la memoria de los pueblos y de las personas vaya emergiendo a medida que
el dialogo-acción va profundizándose. No se trata de curiosidad morbosa, se trata
de entender los contextos que han dejado huellas y han llevado a las
comunidades a situaciones determinadas que necesitan ser transformadas. La
complejidad de la vida, los múltiples factores intervinientes en el devenir de
comunidades y personas impide la revisión detallada de los diferentes
componentes de sus historias mientras las están viviendo, a lo que por supuesto
se suma lo que la cultura, ideologías, medios de comunicación, etc., les hayan
atribuido o influido. Esa revisión crítica en un dialogo conjunto, ayuda a entender
mejor tales situaciones, por tanto a encaminar salidas y a acumular aprendizajes.
La IAP no busca la acumulación “abstracta y universalmente válida de datos”, la
idea no es bancarizar información - en nuestro caso del consultante - sino darle
sentido aplicado para convertirla en conocimiento transformador para todos los
intervinientes en el proceso. Complementariamente en la IAP es válida la
construcción de nuevos lenguajes que enriquezcan la comunicación entre los
intervinientes, de allí que la IAP vincula la diversidad de expresiones culturales
propias de las comunidades así como su singular manera de llamar a las cosas,
situaciones y personas.
La IAP parte de la comprensión de que las sociedades se constituyen en sistemas
complejos y no se trata de simples fenómenos lineales de causa y efecto”, pero
dejemos que sea el propio Orlando Fals quien lo explique:
“Esta posición amplia interdisciplinaria es compartida en términos de una “nueva filosofía
de la ciencia” por científicos como el biólogo Ernst Mayr (Toward a New Philosophy of
Biology, Cambridge, Harvard University Press, 1988, p. 21), al abogar por un mayor
reconocimiento de procesos estocásticos, el pluralismo de causas y efectos, la emergencia
de propiedades no anticipadas y la cohesión interna de sistemas complejos.
Véase la ponencia del Congreso6 de Peter Park, “Participatory Research Orders of Change
and Paradigm Shift”, Park escribe: “Es posible concebir a grupos, organizaciones u otras
entidades colectivas como sistemas que aprenden a modificar sus actos. Este aprendizaje
sistémico es distinto del que realizan los individuos aislados dentro del sistema […] Los
problemas residen en la forma como se organiza y opera el sistema”…Para Mayr (Toward
a New Philosophy of Biology, op. cit., pp. 14, 19), los sistemas biológicos son abiertos con
mecanismos homeostáticos, lo que lleva sólo a la predicción probabilística, sin los criterios
clásicos de validez adoptados por puristas.
LA JUNTANZA ENTRE INVESTIGACIÓN ACCIÓN PARTICIPANTE Y
MEDICINA NEURALTERAPÉUTICA
6
Hablamos del Congreso de Convergencia de Cartagena 1997
pág. 5
Coincidencia espacio temporal:
Llegado al punto de cuándo y cómo se encontraron estas dos corrientes del
pensamiento que hoy descollan entrelazadas aun sin saberlo, tenemos que decir
que un grupo de jóvenes a finales de los 70s tuvieron el privilegio de caminar unos
pocos pasos cerca de la figura y trabajo de Orlando Fals Borda tanto en iniciativas
que pretendían avanzar en acuerdos nacionales de movimientos sociales como en
una experiencia social en el norte del Departamento del Cauca con comunidades
afrocolombianas. Dicha experiencia se extendió años después a un apoyo
específico por parte de Orlando Fals a un sector del movimiento social que se
desarrollara con motivo del terremoto que azotara la ciudad de Popayán en 1983.
Este grupo de personas que venían influidas en su praxis por la IAP como por las
tendencias que en la educación popular se habían generalizado entre sectores del
movimiento social, conforman FUNCOP, Fundación para la Comunicación
Popular, de modo que cuando se sucede el terremoto, se da inicio a un sólido
trabajo que involucró temas de salud, ambientales, de vivienda, jurídicos, de
educación preescolar y alimentación, entre otros. Inicialmente y para atender la
emergencia suscitada por el terremoto, todos los temas se trabajan en
coordinación con la población en simultánea. A medida que pasan los meses y
basados en las organizaciones de mujeres que van surgiendo, se consolida un
trabajo específico de salud inicialmente en 5 de los asentamientos surgidos, donde
se inician unas postas improvisadas en las cuales con instrumentos de la IAP, se
empieza a atender a la población con terapia neural, al tiempo que se aborda con
las mujeres la búsqueda de soluciones a los problemas de saneamiento, cuidado,
educación y alimentación de los pequeños.
Era de esperarse de acuerdo con los tiempos que se estaban viviendo para
entonces en el país que este tipo de confluencias espacio temporales pudieran
darse, y se dieron con la espontaneidad y velocidad que los hechos de la tragedia
ameritaban sin que de momento se pudiera hacer una reflexión externa de la
experiencia misma .
Marcos epistémicos confluentes.
Tanto la IAP como la MNT corrieron y siguen corriendo en paralelo un camino de
retroalimentación positiva. Cada una en un cruce de caminos se encontró con el
pensamiento complejo, la cuántica y la nueva biología. Cada una por su lado llegó
a puntos de confluencia, que hoy por hoy podríamos ubicarlas en ese espacio que
pág. 6
está desarrollándose como el biocentrismo 7. Como esperamos de un nuevo
paradigma, la IAP llegó a poner la vida en el centro de sus preocupaciones, en
todas las dimensiones ambientales, sociales, económicas, políticas y culturales.
Es preciso señalar que estamos hablando aquí no desde la generalidad de la IAP
ni de la MNT, estamos hablando aquí de la IAP en el sentipensar y hacer de la
tendencia que originó Orlando Fals Borda. Y hablaremos de la MNT desde la
perspectiva del pensamiento organizado por Julio César Payán. Esta salvedad es
precisa dado que tanto en una como en otra, hay enfoques que se organizan
desde otras orillas, no por ello menos válidas.
Hablando de las fuentes epistemológicas con las cuales tanto la IAP como la MNT
han dialogado e incorporado elementos, encontramos entre otros, los siguientes
puntos de confluencia:
- Un rompimiento con la dicotomía observador-observado, con la idea de
sujeto-objeto de investigación. En ambos se propende por romper la
asimetría de poderes como condición de auténtico dialogo y participación,
reconociendo que los saberes tanto del investigador como de la comunidad
o del médico y el o la consultante son probablemente diferentes, pero en
cuya interacción se precisa el mutuo intercambio horizontal y respetuoso de
saberes/ignorancias a fin de obtener una emergencia donde ambas partes
ganen en conocimiento y bienestar. El desafío y la búsqueda en lo social y
en la salud, es que se produzca una emergencia positiva, favorable para la
sociedad y/o las personas involucradas.
- Comprensión de la complejidad e incertidumbre de la vida y de los procesos
sociales alejados del equilibrio en tanto sistemas termodinámicamente
abiertos, por tanto no encajables en la linealidad y el determinismo. Citando
a OFB, “No se trata aquí de un azar ciego y mecánico sujeto a reglas
matemáticas en un universo homogéneo, como se aplica en las ciencias
exactas; sino de un elemento aleatorio humano condicionado por
tendencias anteriores8 (de allí la recuperación crítica de la historia) limitado
a cierta viabilidad dentro de opciones de acción.” 9
7
El biocentrismo (del griego βιος, bios, "vida"; y κέντρον, kentron, "centro") es un término aparecido en
los años 1970 para designar a una teoría moral que afirma que todo ser vivo merece respeto moral…El
biocentrismo explica que lo que percibimos como realidad es un proceso que exige la participación de la
conciencia. Funda su ideario en los conceptos de interacción, la coevolución, la complejidad de las relaciones
entre las especies, la no discriminación, el trato con los animales, la cultura de lo vivo, la interactividad de
los sexos, la democracia participativa, la agricultura ecológica y el uso de las energías renovables.
wiki/Biocentrismo
8
El resaltado es nuestro
9
Fals Borda, Orlando Una sociología sentipensante para América Latina / Orlando Fals Borda ; antología y
presentación, Víctor Manuel Moncayo. — México, D. F. : Siglo XXI Editores ; Buenos Aires : CLACSO,
2015.Pag 260
pág. 7
- Relevancia de la práctica como ejercicio de aprendizaje y punto de partida
que nos permite volver de nuevo a la práctica con una creciente
emergencia de conocimiento e investigación. La IAP entregó a la MNT, la
confianza en el desarrollo de la relación médico/consultante como un
ejercicio dialógico de investigación participante, donde ambos actores y la
sociedad en su conjunto se benefician en la medida que faciliten la
emergencia de un saber acumulativo.
El desafío acá es que nuestra practica neuralterapéutica no se reduzca
mecánicamente a la búsqueda de campos de interferencia, por ejemplo. El
gran desafío, habiendo recibido formación bancarizada y vertical para
aplicarla de esa manera en la atención individual del consultorio, es el
recordatorio permanente de que no existen enfermedades sino enfermos,
por lo que cada consultante es un caso singular para investigar con su
participación, como por lo demás su derecho lo amerita.
- De igual manera la IAP y la MNT coinciden en sus herramientas
metodológicas cualitativas y participativas, en un redimensionamiento de la
Atención Primaria de la Salud en el espíritu de Alma Ata, en tanto potencia
la movilización transformadora en el abordaje colectivo de los llamados
determinantes socioambientales de la salud. Preciso es resaltar que ni la
IAP ni la MNT desconocen el conocimiento previo proveniente de otras
escuelas de pensamiento con las que siempre será un desafío poder
conversar, de lo contrario estaríamos negando la complejidad de la vida
misma.
- La IAP evidencia para la MNT el enfoque político del que se ha ido
despojando la responsabilidad de quienes trabajamos en salud en tanto
estamos involucrados de una u otra manera en la realización del derecho
humano fundamental a la salud, trátese del ejercicio público o privado.
- La IAP y la MNT confluyeron desde el comienzo de sus encuentros en una
misma idea de compromiso-acción como una actitud ética e intelectual que
trata de responder a los desafíos que presenta la realidad partiendo de una
doble caja de herramientas: una donde se encuentra la conciencia de los
problemas de la comunidad o del consultante, y otra donde se encuentran
los conocimientos (de quien investiga y de la comunidad o el/la consultante)
aplicables a las soluciones posibles.
El compromiso del médico/investigador implica que nos interroguemos
permanentemente sobre las bases epistémicas con las cuales nos
acercamos a cada consultante o comunidad. La MNT no está exenta de
caer en conflictos de interés, acerca de los cuales debemos permanecer
atentos. Retomando a Fals Borda, cabe preguntarnos desde nuestra
condición de trabajadores de y por la salud:
pág. 8
Sobre el previo compromiso (pacto): ¿con qué grupos ha estado comprometido
hasta ahora? ¿A quiénes ha servido consciente o inconscientemente? ¿Cómo se
reflejan en sus obras los intereses de clase, económicos, políticos o religiosos de
los grupos a los que ha pertenecido? 2. Sobre la objetividad: ¿cuáles son los
grupos que no temerían que se hiciese una estimación realista del estado de la
sociedad y que, por lo mismo, brindarían todo su apoyo a la objetividad de la
ciencia? 3. Sobre el ideal de servicio: tomando en cuenta la tradición humanista de
las ciencias sociales, ¿cuáles son los grupos, movimientos o partidos políticos que
buscan servir realmente al conjunto de la sociedad, sin pensar en sí mismos sino
en el beneficio real de las gentes marginadas que hasta ahora han sido víctimas de
la historia y de las instituciones? ¿Cuáles son los grupos que, en cambio, se
benefician de las contradicciones, inconsistencias e incongruencias reinantes? 10
- La IAP retomó críticamente la idea Kantiana de “cosa en sí” 11, definida por
el filósofo alemán como “la realidad tal y como podría pensarse al margen
de cualquier experiencia posible”, como si lo que sucede en las
comunidades o lo que le sucede al consultante es una foto estática frente a
la cual reaccionar. La idea de la IAP es convertir cualquier ejercicio de
investigación aplicada y participativa, en un objetivo común entre los
intervinientes; o como cita Fals a Lenin en su definición de conocimiento: el
conocimiento es transformar “las cosas en sí” a “cosas para nosotros”. Es
aquí donde la MNT debe convertir cada ejercicio de atención médica en un
ejercicio de conocimiento, incluyendo saberes e ignorancias, tanto para sí
como para el consultante. La IAP nos enseñó que el escenario privado de la
consulta (no necesariamente la consulta privada) puede y debería
convertirse en un escenario de investigación y aprendizaje mutuos.
Sobre la metodología
Retomaremos algunas de las reflexiones metodológicas que pueden ser de interés
para nuestro trabajo en salud:
- Buscar o partir de conocimientos incuestionables (leyes) en lo social, en la
medicina o en cualquier otra disciplina puede ser útil en tanto aceptable por
la oficialidad del conocimiento. Recordar por ejemplo que estamos hechos
de partículas subatómicas que se comportan en el campo de la
incertidumbre, o que estamos hechos con un número mayor de bacterias y
otros microrganismos con los cuales interactuamos, de cuya interacción
sabemos aún muy poco. Lo anterior no niega resultados previsibles
10
Texto ya citado “Como investiga la realidad para transformarla”
11
Kant recibió muchas críticas a esta idea y no es el caso detenernos en ellas. La retomamos solo en la
medida en que lo hizo en su momento OFB en sus reflexiones sobre los resultados del evento de Cartagena
de 1997.
pág. 9
limitados por variables conocidas y desconocidas, alejadas de la predicción
absoluta.
- El método científico clásico no encaja en la impredecibilidad y complejidad
de la vida. Esto no quiere decir que no busquemos y debamos ser
rigurosos. Las mediciones cuantitativas pueden ser incorporadas siempre
que vayan acompañadas de análisis cualitativos, a los cuales no hay que
temer sino revalorar científicamente en tanto son necesarias en una mirada
sentipensante. Hoy nos acercamos un poco más a ciertos desarrollos de la
psiconeuroinmunología, por ejemplo, aunque mantengamos ciertas
distancias.
- La recuperación crítica de la historia de la cual ya hemos hablado un poco
constituye una de las herramientas metodológicas, que en el caso de la
MNT es por lo demás una de las principales puertas de entrada.
- Valores investigativos considerados subjetivos y por tanto despreciables,
como la empatía y la observación dialogantes que recomienda la IAP y que
han sido usados por la etnografía y corrientes del psicoanálisis, son de
enorme utilidad en nuestro campo para adentrarnos juntamente con el
consultante en situaciones intimas o de la patología social manifestada en
los sistemas cuerpo-mente-ambiente-sociedad de los consultantes.
Aspectos relacionados con violencias de géneros, drogadicción,
depresiones, etc.
- La IAP y la MNT pueden usar todas las técnicas a condición de que
encajen en el marco de referencia de la IAP ya descrito y que sean
verdaderamente consensuada en nuestro caso por el/la consultante. Es
decir podemos usar encuestas abiertas, entrevistas semiestructuradas,
trabajos de grupo y de comunidad, triangulación de informaciones, talleres
colectivos, expresiones tomadas del arte, etc.
- La IAP y la MNT apelan más al examen de lo particular a lo general y de los
general a lo particular (inductivo/deductivo) de los resultados de la práctica
participante. De igual manera nos evaluamos por el desarrollo empático del
sentipensar dialogante entre el profesional de la salud y el/la consultante, y
por el sentido común. Lograr esto último es un gran indicador que
avanzamos en el dialogo de saberes e ignorancias.
- Los puntos de partida, metas, compromisos, el estar o no libres de
conflictos de interés (financiación por parte de quién, etc.) deben quedar
explícitos y acordados con información cualificada para todos los
intervinientes.
- Tanto para la IAP como para la MNT, la investigación no se trata de la
repetición de fenómenos controlados. Así no operan las sociedades ni la
biología; pueden existir estudios de caso pero no “casos típicos” o
“proyectos piloto”, aunque son válidas las interpretaciones teórico-prácticas
“probablemente generalizables”. Todos sabemos que los grandes
laboratorios experimentan con medicamentos de manera controlada en 4 o
pág. 10
5 subsidiarias en diferentes partes del mundo y cuando en todas partes los
resultados esperados de antemano llegan al 50% de las pruebas, tales
medicamentos salen y se recetan de manera uniforme e idéntica a toda la
población objetivo en el mundo. En MNT nos alejamos de este tipo de
generalización y cuando trabajamos salud comunitaria, dicha población no
es objeto sino sujeto participante.
A manera de inconclusiones
Lo aquí contenido constituye un primer esfuerzo reflexivo sobre el momento en
que la IAP y la MNT se tocaron, por tanto constituye solo una pequeña puerta de
entrada por donde se puede continuar caminando y construyendo.
La MNT generada a partir del pensamiento y escuela de Julio César Payán,
empezó a incorporar de manera natural elementos de la IAP no solo por
resonancia mórfica sino por sintonía en la misma onda epistémica.
Uno de los elementos que más me gusta recordar de las palabras de Julio Payán,
aluden a preservar la libertad tanto del consultante como del trabajador de la salud
y es allí donde los instrumentos de la IAP son de gran utilidad. Pero además de
este propósito que se sucede en el ámbito privado con el consultante, esta libertad
debe resonar con el conjunto de la sociedad y en una mirada de APS y de salud
pública.
Finalmente, esta nueva racionalidad paradigmática en la cual la MNT quiere
caminar, no está hoy por hoy en sintonía con la racionalidad política de la salud, lo
que no nos exime de entender y reaccionar frente a tales políticas que parecen
caminar cada vez más sobre la dependencia de los laboratorios farmacéuticos y
de otros intereses mayores, con el resultado final que el derecho fundamental a la
salud más que negado es aplastado.
La MNT es un espacio de resistencia, el que hayamos entrado a las
universidades es importante pero aun el camino por recorrer es largo, tortuoso
pero no imposible. Ánimo, lo que hacemos es investigación, es ciencia.
Esperanza Cerón Villaquirán
Médica Neuralterapéutica perteneciente a CONETSO
Miembro Asociación Colombiana de Salud Pública
Especialista en Salud Ambiental
PhD en Educación
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pág. 11
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