Anatomía y Función del Estómago
Anatomía y Función del Estómago
Marco teórico
El estómago es la porción expandida del tubo digestivo que se encuentra entre el esófago y
el intestino delgado. Está especializado en la acumulación de los alimentos ingeridos, a los que
prepara química y mecánicamente para su digestión y posterior paso al duodeno.
El tamaño, la forma y la posición del estómago pueden variar mucho entre personas con
distintos biotipos (hábitos corporales), y cambian incluso en un mismo individuo como resultado
de los movimientos del diafragma durante la respiración, del contenido del estómago (vacío
respecto a después de una comida copiosa) y de la posición que adopte la persona. En posición
supina, el estómago suele encontrarse en los cuadrantes superiores derecho e izquierdo, o en las
regiones epigástrica, umbilical y del hipocondrio y flanco izquierdos. En posición erecta, el
estómago se mueve hacia abajo. En los individuos asténicos (delgados y poco musculosos), el
cuerpo del estómago puede extenderse hasta la pelvis. El estómago tiene cuatro porciones:
• El cardias es la porción que rodea el orificio del cardias, la abertura superior o entrada del
estómago. En posición supina, el orificio de los cardias suele encontrarse posterior al 6ta.
o cartílago costal izquierdo, a 2-4 cm del plano medio, a nivel de la vértebra T11.
• El fundus gástrico es la porción superior dilatada del estómago, que se relaciona con la
cúpula izquierda del diafragma y está limitada inferiormente por el plano horizontal del
orificio del cardias.
• La incisura del cardias se encuentra situada entre el esófago y el fundus. El fundus
puede estar dilatado por la presencia de gas, líquido, alimentos o cualquier combinación
de ellos. En posición supina, el fundus suele situarse posterior a la 6. a costilla izquierda,
en el plano de la LMC.
• El cuerpo, la porción principal del estómago, se encuentra entre el fundus y el antro
pilórico.
• La porción pilórica del estómago es la región de salida del estómago, en forma de
embudo; su parte ancha, el antro pilórico, termina en el canal (conducto) pilórico, su parte
más estrecha. El píloro (del griego, guardián de la puerta) es la región esfinteriana, distal,
de la porción pilórica. Es un engrosamiento de la capa circular de músculo liso, que
controla la evacuación del contenido gástrico a través del orificio pilórico (abertura
inferior o salida del estómago) en el duodeno.
• La corvatura menor forma el borde concavo, más corto, del estomag; la incisura angular
se encuentra justo a la línea izquierda de la línea media
• La curvatura mayor forma el borde convexo, más largo, del estómago. Pasa
inferiormente hacia la izquierda desde la unión del 5to espacio intercostal y LMC, y luego
se curva hacia la derecha, pasasno profunda hacia el cartílago izquierdo 9 o 10 mientras
prosigue medialmente hasta alcanzar el antro pilórico.
La lisa superficie de la mucosa gástrica tiene un color marrón rojizo en vida, excepto en la
región pilórica, que es rosa. En el individuo vivo está cubierta por una película mucosa continua
que protege su superficie del ácido gástrico que secretan las glándulas del estómago. Cuando la
mucosa gástrica se contrae, es lanzada al interior de los llamados pliegues gástricos
longitudinales. Estos pliegues son más marcados hacia la porción pilórica y a lo largo de la
curvatura mayor. Durante la deglución se forma transitoriamente un canal gástrico entre los
pliegues gástricos longitudinales a lo largo de la curvatura menor. Esto puede observarse tanto
radiográfica como endoscópicamente. El canal gástrico se forma debido a la firme fijación de la
mucosa gástrica a la capa mucosa, que en esta zona carece de la capa oblicua. Cuando la mayor
parte del estómago está vacía, la saliva y pequeñas cantidades de alimentos masticados y otros
líquidos pasan a través del canal gástrico hacia el canal pilórico. Los pliegues gástricos se
reducen y desaparecen a medida que el estómago se distiende (se llena). (Agur & Dalley, 2022)
Figura 1. Anatomía del estomago
Referencia: Wikipedia contributors. (s/f). Estómago. Wikipedia, The Free Encyclopedia.
La pared del estómago está formada por las capas características de todo el tubo digestivo:
• Mucosa: la capa más interna, donde se producen enzimas digestivas y el ácido gástrico. La
mayoría de los canceres comienzan en esta capa.
• Submucosa: una capa de soporte
• Muscular: una capa gruesa de musculo que mezcla el contenido del estomago
• Serosa: capa externa, que recubre el estomago
La túnica mucosa del estómago presenta múltiples pliegues, crestas y criptas que se divide en
tres capas: epitelio, lamina propia de la mucosa y lamina muscular de la mucosa.
Tunica submucosa: es formada por tejido conjuntivo moderadamente denso (tejido de sosten
que conecta a une las diversas partes del cuerpo), en el cual se encuentran numerosos vasos
sanguíneos, linfáticos y terminaciones nerviosa. Esta debajo de lamucosa y forma el plexo de
Meissner.
Tunica muscular es donde se encuentran tres capas de musculo liso que son: interna u
oblicua, medio o circular y externa o longitudinal. La túnica muscular está formada de adentro
hacia afuera por fibras oblicuas, el estrato circular y el estrato longitudinal. Gracias a sus
contracciones, el bolo alimenticio se mezcla con los jugos gástricos y se desplaza hacia el piloro
con los movimientos peristalticos.
La tunica serosa, constituida por tejido conectivo laxo tapizado por una capa epitelial
llamada mesotelio, envuelve el estómago en toda su extensión, expandiéndose en suscorvaturas
para formar el omento menor, el omento mayor y el ligamento gastrofrenico.
2.3.1. Irrigación
2.3.2 Inervación
En contraste, la inervación simpática es dada por el plexo celíaco. Los impulsos nerviosos se
originan desde el quinto al décimo segundo nervio espinal torácico (T5-T12) y viajan al plexo
celíaco por el nervio esplácnico mayor. La inervación simpática es responsable por inhibir la
motilidad gástrica y contraer el esfínter pilórico, con el objetivo de prevenir el vaciamiento
gástrico.
La linfa es drenada desde el estómago por los vasos linfáticos que desembocan en los ganglios
linfáticos gástricos y gastro-omentales (gasto-epiplóicos).
Los vasos linfáticos gástricos acompañan a las arterias a lo largo de las curvaturas mayor y
menor del estómago. Drenan la linfa de sus caras anterior y posterior hacia las curvaturas, donde
se encuentran los nódulos linfáticos gástricos y gastroomentales. Los vasos eferentes de estos
nódulos acompañan a las grandes arterias hasta los nódulos linfáticos celíacos. A continuación,
resumimos el drenaje linfático del estómago:
La linfa de los dos tercios superiores del estómago drena en los nódulos linfáticos gástricos, a
lo largo de los vasos gástricos derechos e izquierdos; la linfa del fundus y de la parte superior del
cuerpo del estómago también drena en los nódulos linfáticos pancreatoesplénicos, a lo largo de
las arterias gástricas cortas y los vasos gastroomentales izquierdos.
• La linfa de los dos tercios derechos del tercio inferior del estómago drena, a lo largo de los
vasos gastroomentales derechos, en los nódulos linfáticos pilóricos.
• La linfa del tercio izquierdo de la curvatura mayor drena en los nódulos linfáticos
pancreatoduodenales, que se localizan a lo largo de los vasos gástricos cortos y esplénicos.
Se localizan cerca a las arterias de las curvaturas mayor y menor del estómago. La porción
pilórica es drenada por los ganglios linfáticos pilóricos superior e inferior. Igualmente, los vasos
linfáticos drenan este grupo de linfonodos dentro de los ganglios linfáticos celíacos, ubicados en
el tronco celíaco. Serrano, C. (2021). Estómago. Kenhub.
2.4. gastritis
Es la inflamación aguda o crónica de la mucosa que recubre las paredes del estómago. Puede
estar producida por diversos agentes, como la ingesta de ciertos medicamentos o la infección por
la bacteria Helicobacter pylori. Puede causar molestias importantes, pero en muchos casos es
asintomática.
Se trata de una patología muy frecuente. "Su prevalencia en la población adulta mayor de 50
años supera el 50%", expone Ángel Lanas, jefe de grupo del Centro de Investigación Biomédica
en Red de Enfermedades Hepáticas y Digestivas (Ciberehd) en la Fundación Instituto de
Investigación Sanitaria de Aragón.
Según el Dr. Varella (2018), La gastritis es una afección en la que se inflama el revestimiento
del estómago conocido como mucosa. El revestimiento del estómago contiene células especiales
que producen ácido y enzimas, que ayudan a descomponer los alimentos para la digestión, y el
moco, que protege el revestimiento del estómago del ácido. La debilidad o una lesión de la
barrera mucosa que protege el estómago permiten que los jugos digestivos dañen e inflamen el
revestimiento del estómago.
La inflamación de la mucosa gástrica y duodenal es el resultado del desequilibrio entre
factores agresivos y defensivos de la mucosa gástrica, dependiendo del grado de desequilibrio se
desarrollará una gastritis de intensidad variable.
La inflamación repentina y marcada del revestimiento del estómago se llama gastritis aguda o
gastritis erosiva y es un tipo de gastritis que a menudo no causa una inflamación significativa,
pero que causa daño superficial al revestimiento del estómago y la inflamación que dura mucho
tiempo se llama gastritis crónica.
La gastritis crónica es una inflamación de la mucosa del estómago, con gran prevalencia
(alrededor del 50% en la población mundial), entre las lesiones causadas, podemos mencionar las
péptidas provocadas por la bacteria.
La base de la clasificación de las gastritis incluye las de Yoghi de Slinder, pioneros en esta
área, es quizá el intento más importante que se ha efectuado para aunar todas las clasificaciones
de la gastritis crónica, tan diferentes y confusas. Incluye, a su vez, dos tipos de clasificaciones,
una histológica y otra endoscópica (aunque esta última no ha tenido el éxito esperado, debido
fundamentalmente a la mencionada falta de correlación entre los aspectos endoscópicos e
histológicos de la gastritis). La clasificación histológica se basa en tres parámetros: a) la
etiología; b) la cronología y topografía (afectación predominante de cuerpo, de antro o
pangastritis), y c) la morfología (que incluye cinco variables cuantificables, como inflamación,
actividad, atrofia, metaplasia intestinal y densidad de Helicobacter pylori, así como otras no
cuantificables).
2.4.1. Gastritis Crónica Atrófica. - En esta gastritis hay atrofia del epitelio
faveolosuperficial y atrofia del estrato glandular asociado a infiltrado inflamatorio crónico
linfoplasmocitario de la lámina propia. Esta gastritis se complica por la presencia de metaplásia
intestinal focal o difusa, completa e incompleta que a su vez se agrava con displasia leve,
moderada y grave, cáncer gástrico temprano y cáncer gástrico avanzado.
2.4.2. Gastritis Crónica Atrófica Hiperplasica.- Esta gastritis hay Hiperplasia del epitelio
faveolo superficial y atrofia del estrato glandular asociado a inflamación crónica
linfoplasmocitaria de lámina propia y puede complicarse con las mismas alteraciones de la
Gastritis Crónica Atrófica.
La gastritis erosiva es una enfermedad aguda del estómago en la que existen lesiones de la
mucosa gástrica que se manifiestan por pequeñas erosiones visibles durante la práctica de una
gastroscopia. Puede provocar hemorragia digestiva, dolor en epigastrio o permanecer sin
síntomas. Con mucha frecuencia la causa es el consumo de aspirina o antiinflamatorios no
esteroideos.
Consiste en la erosión de la mucosa gástrica causada por daño de las defensas de la mucosa.
Por lo general, es aguda, se manifiesta por hemorragia, pero puede ser subaguda o crónica, con
síntomas escasos o nulos. El diagnóstico se realiza por endoscopia.
La gastritis erosiva aguda Esta incluye inflamación como resultado de lesión superficial y
erosión de la mucosa o úlceras superficies producidas por una amplia variedad de
insultos, más particularmente por el consumo temporal de Antiinflamatorios (AINE), alcohol,
estrés y reflujo biliar. A a diferencia de las úlceras gástricas o duodenales, no hay penetración
submucosa y mucosa muscular en gastritis erosiva (G. D. Hammer, 2015).
Forma parte del amplio conjunto de problemas digestivos que sufren las personas ,
junto con las flatulencias, acidez, reflujo o indigestión. No obstante, algunos de estos son de
cuidado.
2.4.5. Síntomas más habituales en las personas que sufren gastritis erosiva:
• Acidez.
• Inapetencia.
• Indigestión.
• Pérdida de peso.
• Eructos y flatulencias.
• Cambios en las heces.
• Distensión abdominal.
2.4.6. Los síntomas menos frecuentes son los siguientes:
2.4.7. causas
• Lesiones por estrés grave: en muchas ocasiones cuando un paciente es sometido a una
cirugía mayor ha de tratarse con protectores, de forma que se reduzcan la aparición de
úlceras de estrés.
• Lesiones por fármacos: entre ellas tenemos la inducida por AINEs, AAS, etc.
• Lesiones por agentes químicos: toma de cáusticos (intenciones autolíticas), alcohol, etc.
• Lesiones por agentes físicos: secundarios a traumatismos de la mucosa como puede ser
el empleo de sondas, fibroscopio, radiación y otros.
• Lesiones de causas vascular: vasculitis, varices gastroesofágicas, angioma, etc.
La búsqueda de la presencia del Helicobacter Pylori en el estómago tiene una historia larga y
rica. En 1893 Bizzozero reportó presencia de bacterias espiroquetas, en el tejido gástrico canino;
hallazgos similares fueron reportados por Salomón en 1896. En 1906, Balfour describió
espiroquetas en ulceras gástricas de los monos y perros, y en el mismo año, Krienitz reportó
organismos de apariencia similar en tejido gástrico de carcinoma en humanos.
En 1983 en una carta a Lancet, Warren y Marshall propusieron un vínculo existente entre la
infección por H. pylori y la enfermedad ulcerosa péptica y el cáncer gástrico.
La infección aguda por H. pylori por lo general no se detecta clínicamente, pero los
resultados en la infección experimentales resultan en un síndrome clínico caracterizado por dolor
epigástrico, plenitud, náuseas, vómitos, flatulencia, malestar y, a veces, fiebre. Los síntomas
desaparecen en aproximadamente una semana, independientemente de si los organismos son
eliminados.
La persistencia del organismo causa gastritis crónica que suele ser asintomática o puede
manifestarse como dolor de estómago y, raramente, náuseas, vómitos, anorexia o pérdida de peso
significativa.
El H. pylori es una bacteria gram negativa que mide de 0.6 x 3.5 micrones. En los cultivos
frescos, el microorganismo es de forma espiral, aunque en cultivos más viejos pueden llegar a ser
esféricos. El microorganismo tiene una elevada motilidad; su flagelo envainado y unipolar le
permite un movimiento en sacacorchos. El H. pylori es microaerofílico y su crecimiento es lento.
A causa de esto último los cultivos no deben ser descartados antes de los 14 días.
Esta bacteria coloniza e infecta el estómago alojándose dentro de la capa mucosa del
estómago a lo largo del su epitelio superficial y la parte superior de las fovéolas gástrica y rara
vez están presentes en las glándulas más profundas. La infección se adquiere generalmente
durante la infancia y progresa durante la vida del individuo si no se trata. La respuesta del
huésped a la presencia de H. pylori se compone de una respuesta linfocítica B y linfocitaria T,
seguido por la infiltración de la lámina propia y el epitelio gástrico por leucocitos
polimorfonucleares (PMN) que eventualmente fagocitan las bacterias.
La gastritis crónica por Helicobacter pylori es con frecuencia asintomática, pero los
individuos con ésta tienen un mayor riesgo de desarrollar carcinoma gástrico, lo que puede
disminuir después de la erradicación del microorganismo.
La historia natural de la gastritis por H. pylori comprende una cascada de eventos que
comprenden la gastritis no atrófica, la gastritis atrófica y finalmente displasia. La atrofia inicia en
la línea fúndica (definida como un margen entre el cuerpo con mucosa glandular fúndica
completa y el antro) como áreas de metaplasia psudopilórica con islas de metaplasia epitelial y
cambia proximalmente de tal manera que el antro parece expandirse reemplazando las glándulas
mucosas fúndicas con avance de la gastritis atrófica. La atrofia del cuerpo progresa
proximalmente a regiones de tamaño variable de la curvatura mayor adyacente, la mitad
proximal de la curvatura menor y las paredes anterior y posterior adyacentes del cuerpo.
La atrofia de la mucosa gástrica es el punto final de los procesos crónicos, como la gastritis
crónica asociada con la infección por Helicobacter pylori, otros factores ambientales no
identificados, y autoinmunidad contra las células gástricas glandular.
La infección por Helicobacter pylori es actualmente aceptada como la causa más común de
gastritis y está etiológicamente involucrada en el desarrollo de úlcera gástrica, la úlcera
duodenal, adenocarcinoma gástrico y linfoma gástrico de células B. La infección por H. pylori
podría jugar un rol en algunos casos de dispepsias no ulcerosa.
La ureasa es la enzima más representativa del Helicobacter pylori y tiene una función central
en la supervivencia de la bacteria, pero también es responsable de un efecto patogénico, con el
consiguiente daño de la mucosa gástrica.
2.5.2. Complicaciones
Prácticamente todas las personas con infección por H. pylori desarrollan inflamación
estomacal (gastritis), que puede afectar la totalidad del estómago o solo la parte
inferior (antro). Esta infección puede a veces derivar en gastritis erosiva, y tal vez
incluso en una úlcera gástrica (estomacal).
La bacteria H. pylori contribuye a la formación de úlceras porque aumenta la
producción de ácido, altera las defensas normales del estómago contra el ácido
gástrico y produce toxinas.
La infección a largo plazo con H. pylori aumenta el riesgo de cáncer de estómago.
(Pajares García, 2002)
2.5.3. Pronostico
En personas que no han sido tratadas con antibióticos, se estima que la probabilidad de
recurrencia de la úlcera gastroduodenal causada por una infección con H. pylori es mayor del
50% en el periodo de 3 años. Este porcentaje disminuye a menos del 10% en personas que sí
han sido tratadas con antibióticos. Además, el tratamiento de la infección por H. pylori puede
curar las úlceras que se han resistido a tratamiento previos. (Manuales MSD, 2022)
2.5.4. Diagnostico
Las pruebas y procedimientos usados para determinar si tienes una infección por helicobácter
pylori son los siguientes: Las pruebas son importantes para detectar helicobácter pylori, pero
también lo es la prueba luego del tratamiento para asegurarse de que se haya eliminado.
Prueba del aliento. Durante la prueba del aliento, debes tragar una pastilla, un líquido o un
pudín que contiene moléculas de carbono marcadas. Si tienes una infección por helicobácter
pylori, el carbono se libera cuando la solución se digiere en el estómago.
El cuerpo absorbe el carbono y lo expele cuando exhalas. Debes exhalar dentro de una bolsa,
y el médico utiliza un dispositivo especial para detectar las moléculas de carbono.
Esta prueba se hace para investigar los síntomas que se pueden provocar por otras afecciones
como la úlcera gástrica o gastritis que se pueden dar por helicobácter pylori. La prueba se puede
repetir luego del tratamiento según lo que se encuentre en la primera endoscopia o si los
síntomas continúan luego del tratamiento de helicobácter pylori. En este segundo exámen, se
pueden hacer biopsias para asegurarse de que se haya eliminado la helicobácter pylori. Si te han
diagnosticado y tratado por helicobácter pylori con anterioridad, el médico suele esperar al
menos cuatro semanas luego de que completes tu tratamiento con antibióticos para hacer la
prueba del aliento. Si tomas inhibidores de la bomba de protones, el médico te pedirá que dejes
de tomar estos medicamentos por una o dos semanas antes de hacerte la prueba.
Esta prueba no siempre se recomienda solo para diagnosticar una infección por helicobácter
pylori, ya que es más invasiva que una prueba del aliento o un análisis de heces. Sin embargo,
puede usarse para hacer una prueba detallada para que los médicos determinen con exactitud que
antibiótico recetar para tratar la helicobácter pylori, especialmente si fallan los antibióticos o para
descartar otras afecciones digestivas.
en primer lugar, la gastritis es una enfermedad inflamatoria ya sea aguda o crónica y esta es
provocado por la bacteria Helicobacter Pylori; esta es una bacteria gran negativa, con la
capacidad de producir trastornos gastrointestinales tales como: cánceres gástricos, ulceras
gastroduodenales, linfomas de tipo MALT y el ya mencionado y más frecuente la “gastritis
crónica”. Esta bacteria tiene una alta prevalencia en países en vías de desarrollo por situaciones
tales como: la contaminación del agua, que a su vez provoca la contaminación de hortalizas y
alimentos, es decir por sus inadecuadas condiciones de saneamiento ambiental. En la población
en general la gastritis crónica es del 40% a 80%, la de tipo A o atrófica autoinmune representa el
20% de gastritis crónica y la de tipo B o no atrófica el 70% y el porcentaje restante al tipo C o
química, por reflujo. (Valdivia Roldán, 2011)
Agente causal: el Helicobacter Pylori, es una bacteria gran negativa, con un a forma curva,
tiene flagelos que permiten mayor movilidad, no invasivo micro aerofílica. Por lo que, para
producir daño a su huésped, primero atraviesa las barreras de la mucosa gástrica, penetra el
moco, se adhiere a las células gástricas, evita la respuesta inmune y coloniza la mucosa. Es
importante destacar que para que se produzca una infección debe adherirse a la mucosa gástrica
y evita al sistema inmunitario con la producción de proteínas denominadas chaperorinas, esto
atrae a los macrófagos a secretar citoquinas lo que provoca una cascada inmunológica y la
inflamación.
El Helicobacter Pylori también se lo asocia por una excesiva producción de ureasa, esto ayuda
a neutralizar el ácido del ambiente que lo rodea, degradando urea a amonio y bicarbonato. Y vive
en la capa del moco del estómago, protegida del ácido clorhídrico.
Sus factores de virulencia son: la forma y sus movimientos espirales, las enzimas, y proteínas
de adaptación tales como: ureasa, catalasa, proteínas de la inhibición del ácido gástrico. Y su
habilidad de adhesión a las células de la mucosa gástrica y al moco.
Causas: son múltiples los factores etiológicos estos pueden agruparse en;
Infección bacteriana; la más frecuente a nivel mundial causada por la H. pylori que
provoca trastornos digestivos, también esta relacionado con el estilo de vida, entre esto
influye: la alimentación y el tabaquismo, etc.
Uso frecuente de analgésicos: medicamentos tales como:
La aspirina.
El ibuprofeno.
El naproxeno.
Un uso regular de estos medicamentos o tomarlos en exceso puede gastritis aguda o en otro
caso crónica, ya que pueden disminuir la producción de sustancia clave para el revestimiento del
estómago.
Edad avanzada: los que tiene mas riesgo son los adultos mayores debido a que con el
paso del tiempo el estomago tiende a volverse más delgado.
Consumo excesivo de alcohol: el alcohol puede corroer e irritar el revestimiento del
estómago, lo que permite que el estomago se mas susceptible a los jugos gástricos y de
esta manera contribuir a padecer de una gastritis aguda.
Autoinmunitario: este proceso de gastritis autoinmunitaria se caracteriza por que el
cuerpo ataca las células que revisten el estómago, lo cual deteriora la protección nata del
estómago. La gastritis autoinmunitaria puede estar asociada a: deficiencia de vitamina b-
12, enfermedad de Hashimoto y la diabetes tipo1.
Estrés: puede provocar estrés situaciones como: una lesión, quemaduras graves o una
cirugía importante.
Otras enfermedades: puede estar relacionada con enfermedades como él (VIH) y sida,
enfermedad de Crohn e infecciones parasitarias.
https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/gastritis/symptoms-
causes/syc-20355807
Factores de riesgo: la gastritis crónica tiene etiologías multifactoriales por lo que es muy
frecuente en la población existen varios factores que pueden causar la inflamación de la mucosa
gástrica, pero se divide en 2 grupos que son: factores endógenos y exógenos.
Los factores endógenos son todos aquellos que se producen en el interior del organismo o las
células y lo opuesto es lo que se produce en el exterior “exógeno”.
Entre otros factores de riesgo importantes se debe destacar: la gerencia familiar, género
femenino y la edad avanzada. (Diccionario de cáncer del NCI, 2011)
pueden variar dependiendo las alteraciones anatómicas, debido a que la gastritis aguda puede
ser totalmente asintomática o en otro caso la gastritis crónica producir dolor epigástrico variable,
con náuseas y vómitos. En general el cuadro clínico puede estar asociado a una dispepsia en el
cual los síntomas son irregulares y puede estar asociado a alimentos ingeridos, que pueden
iniciar los síntomas. (Soto Castillo, 2018)
2.6.3. Complicaciones:
2.6.4. Clasificación:
Esto debido a que la distribución de H. Pylori puede variar por su capacidad de migrar y
adaptarse a cambios bioquímicos dentro del estómago.
Cultivo: este es un método más específico y con múltiples utilidades tales como:
Clasificación genotípica del microorganismo.
Diagnostico microbiológico.
Evaluación de su toxicidad.
Evaluación de su virulencia.
Resistencia a antibióticos.
Producción de antígenos.
Atmosferas microaerofílicas.
Dióxido de carbono al 10%.
Alta humedad.
Temperatura de 37˚C.
Incubación que puede variar de 2 a 14 días.
Cabe destacar que el cultivo tiene una gran importancia en pacientes en los que el tratamiento
ha fallado y gracias a los resultados obtenidos de su resistencia fármacos, permite establecer otro
esquema de tratamiento terapéutico para la erradicación de la bacteria H. pylori.
La ureasa bacteriana es una enzima secretada por la bacteria, esta permite su supervivencia
dentro del ambiente ácido del estómago, y actúa rompiendo la urea en dióxido de carbono y
amoniaco, provocando a su vez el aumento de pH del ambiente.
Métodos no-invasivos: entre estas pruebas están: las pruebas moleculares, prueba del aliento
de urea y prueba de antígenos fecales.
2.6.6. Diagnóstico:
Estos dignos endoscópicos están localizados a nivel del antro, cuerpo, o en todo el estómago.
Y dependiendo su localización se llamará respectivamente; gastritis antrales, gastritis corporal o
pangastritis respectivamente.
2.7. Tratamiento
Como ya se mencionó, la presencia de del H. pylori se hace evidente sólo en los sitios donde
existe mucosa gástrica, por supuesto en el estómago, en zonas de ectopia como en el divertículo
de Meckel y en el colon, y además en zonas de metaplasia de la mucosa gástrica en el duodeno y
en el epitelio de Barrett. (Torres Valdez, García Mendéz, & Zárate Osorno, 2008)
Estos fármacos pueden inhibir completamente la secreción ácida y tienen una duración de
acción prolongada. Promueven la cicatrización de la úlcera y, además, son componentes clave de
los esquemas de erradicación del H. pylori. Los inhibidores de la bomba de protones han
reemplazado a los bloqueantes H2 en la mayoría de las situaciones clínicas, debido a su mayor
eficacia. (Vakil , 2020)
Estas medicaciones comprenden medicamentos de venta libre y de venta con receta médica
como omeprazol (Prilosec), lansoprazol (Prevacid), rabeprazol (Aciphex), esomeprazol
(Nexium), dexlansoprazol (Dexilant) y pantoprazol (Protonix). (Mayo Clinic Care Network,
2021)
Los antiácidos neutralizan el ácido estomacal existente y pueden brindar un rápido alivio del
dolor. Algunos de los efectos secundarios pueden ser estreñimiento o diarrea, según los
ingredientes principales. (Mayo Clinic Care Network, 2021)
2.8. prevención
Las causas de la gastritis son los malos hábitos alimenticios, el estrés, el abuso en el consumo
de analgésicos (aspirina, piroxicam, indometacina, etc.) o la infección por Helicobacter pylori.
Para prevenir una gastritis, es aconsejable alimentarse de la forma adecuada. Esto quiere decir
que hay que evitar los alimentos y bebidas, que puedan dañar al estómago. Se debe medirse con
el consumo de comida picante y caliente, así como de alcohol y café.
La gastritis puede presentarse por estrés, busca realizar actividades que ayuden a relajarte,
además, fumar también daña la mucosa gástrica, para prevenir la gastritis es conveniente dejar de
fumar o de menos reducir un poco este hábito. En caso de tomar regularmente medicamentos que
pueden dañar el estómago (por ejemplo, determinados analgésicos como los denominado AINE),
es aconsejable suspender la medicación e informarse, dado el caso, de tratamientos alternativos.
Si durante las pruebas diagnósticas se detecta que tu estómago se encuentra colonizado por la
bacteria Helicobacter pylori, sin que esto cause molestias o conlleve daños en el estómago, la
colonización bacteriana no requiere ningún tratamiento. La terapia con antibióticos y
bloqueadores de ácidos (llamada terapia de erradicación o triple terapia) sólo es aconsejable
cuando la bacteria es la causa de una gastritis, una úlcera de estómago o alguno de sus síntomas
correspondientes.
Bibliografía
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