Proyecto Thanatos
“Hay cientos un canales (nadï) en el corazón; uno de ellos atraviesa la cabeza.
Yendo hacia arriba a través de él uno va a la inmortalidad. Los otros son para ir
en varias direcciones”. KĄTHA UPANISAD
En esos primeros instantes mágicos, antes de echar la vista, me dejé llevar por
un pensamiento “quien pudiera…”. Luego, cuando la vista y la suerte estaban
echadas sobre la mesa, logré ver. Algunos dirían que fue miedo- qué se suele
confundir con asombro ,a veces, se disfraza de envidia- pero no….no senti
nada.
La primera hipótesis fue qué no estaba en ningún lugar conocido. La segunda
que, a pesar de no haber estado nunca, se me hacía muy familiar- como un
constante déjà vu-, y la tercer hipótesis fue que no estaba en ninguna ciudad,
país, continente, mundo o dimensión – ya hace eones deje de cranear
hipótesis-.
Más el oro que bañaba las paredes, el suelo, los azulejos, las fuentes , los
faroles, los pliegues de las alfombras; más la increíble altura del techo , que
imitaba a un cielo llenos de nubes y esferas que semejan la noche con una
danza intermitente, y qué durante el día, se unen en una sola orbe brillante ( su
luz alimentaba el reflejo del oro) –al cual mis ojos lentamente se fueron
acostumbrando-; más las enormes e infinitas, gruesas e inconmensurable ,
descascaras y heladas columnas griegas que sostenían al falso cielo- a veces
por diversión o por locura ,trataba de contarlas a sabiendas que se tratase de
una empresa imposible- ; más los pasillos, numerosos en cantidad y forma,
algunos mínimos como el largo del brazo, otros enormes como el final de la
vista, estrechos y anchos que se conectan entre ellos y con otros; más la
docena y docenas de docenas de habitaciones , de diversos tamaños y usos, de
diferentes estilos de puertas, entradas, salidas, arco, comedores, rellenos,
algunas llenas de nada, otras vacías de todo; algunas con miles de fotos, o con
aparatos tecnológicos rotos, algunas con bibliotecas con libros en idiomas
nuevos, olvidados, inventados- chino, latín, hebreo ,sumerio ,horkii, memes-;
más Esculturas, obras, pinturas ,paisajes, de formas tan variadas como sus
estilos, tamaños, colores, geometría, significado; más miles de cines ,cada uno
con su correspondiente película, proyectándose durante todo el día; -Sumando
todo esto- llegue a la irreparable conclusión de no saber donde estoy .
No puedo recurrir a mapas, este labyrinths constantemente se renueva, cambia
de lugar , se destruye y reconstruye a su gusto – siempre me capté de estar
bien ubicado en tiempo y espacio… pero este lugar me venció- .las
habitaciones deambulan ,- algunas me siguen , otras desaparecen- .
Cuento el paso del tiempo con los baños que tomó en las fuentes o con cada
estatua de mujer con cabeza de pájaro que me topó en los constante deambular
. Trató de no seguir a las luces púrpuras ni a las voces inescrutables; nunca
giró a la izquierda antes de girar a la derecha.
Me muevo constantemente y siempre encuentro una habitación con un festín
infinito- asado, helado, shashlgk, yalebi, sake, fernet- comida y bebida de todo
el mundo; Comía hasta satisfacerme y bebía por lo mío, a veces paseaba por
los pasillos llorando, gritando, cantando algún tango o recitando poesía,
versos, evangelios, salmos, khaņda, eddas, sagas.
No me acuerdo en que momento específico este palacio fue perdiendo su
brillo. Lo atribuyó a la aparición de ese sonido sordo, su presencia era
siniestra- acechando detrás de toda puerta, pared o giro- .
Siguiendo ese ruido me topé con un pasillo completamente negro , no solo por
su sombría presencia – ni por su pronta aparición- sino por que sus
habitaciones, decoraciones, faroles, cuadros, tenían distintos tonos y matices
de negro.
Ya adentrando en el pasillo, no pude volver a atrás. Una sustancia gelatinosa
transparente bloqueaba la entrada y cada vez se hacia más densa ,pisándome
los talones. En el oscuridad perfecta del pasillo ,los ruidos eran más claros.
Voces susurrantes, gritos atroces. se distinguían los nombres que nombraban
– su grito no- Miguel, Angola, James, Stefy, Marat, Octavio, Sofía, Jean,
Nattalia.-nombres perdidos en mis tímpanos-
No acuerdo cuanto tarde en cruzar por aquel pasillo- un segundo, un día, un
siglo-pero vi una luz y salí….otra vez bajo el techo del falso cielo, el oro del
suelo me reconfortó con su cálido abrazo. Esta vez las habitaciones se
redujeron considerablemente su número-13, 9,7, 11, 25,3,8,15- siempre
rotando de color y estilo.
Aquel sonido molesto se hacia más fuerte y más fuerte era la gelatina que
secretaba de las paredes y caía como grandes manchones sobre el suelo, y allí
se expandían; apareció ante mí una puerta de chapa roja,- la puerta de la casa
de mis abuelos- no tuve opción, las paredes no iban a durar mucho más; al
cruzar…me encontré solo con el infinito -yo y el blanco infinito- la nada
misma dura un segundo.
Me rodeando imágenes- como proyecciones en un televisor de led- mostrando
toda mi vida, mis recuerdos; mi vida de casado con Belén Propato, la casa en
la calle Belgrado en Moreno , mi niñez en Soldaty, mi otra niñez acortada por
la peste negra, me vi en batalla con lanza en ristre, sentí el fuego en la hoguera
en Salem, leí mis poemas no escritos, sufrí las miles de maneras distintas de
morir, me encontré nadando en las profundidades-cazado por un buque
ballenero- ,fui una doncella entregada como falsa tregua entre dos reinos, fui
un bhaman, fui un gato persa de una tía cuarentena, fui un estudiantes de
letras, escritor frustrado, poeta maldito, un ñu tratando de pastar en el
Serengueti, el zar mas débil en la fría Rusia, un soldado de Alejandro, un oso
pardo, la más hermosa de las mujeres, una escoba vieja, una escopeta
recortada , un pixel en un videojuego. Fui yo…y yo fui muchos.
Dejándome llevar por esas memorias ,casi pierdo lo poco que me quedaba de
cordura. Me trajo de vuelta aquel sonido, ya no era amenazador sino una
bendición. Al seguir el sonido logre dar con su fuente , un cuaderno- donde
estoy escribiendo ahora- sentado frente al palacio- mi palacio mental- que se
está cayendo, carcomiéndose, el oro se vuelve arena que alimenta a la gelatina
que acopla todo el lugar.
Seguro , a cierta distancia de tanto caos y destrucción, le doy un vistazo a
unas memorias más donde soy un cantante español, un emperador, una ladrillo
en la muralla china, una pulgar de dóberman.
En los últimos instantes de la bestial destrucción del palacio, se consumió a
tal punto de ser solamente un orbe negro , éste toco el suelo y el blanco
infinito se convirtió en un negro perpetuo….
Hace años – me parece- que estoy aquí, en la negrura. Esto es lo último qué
voy a escribir por que vino por mi un esfera de luz Blanca, muy brillante- la
más brillante de las luces- y me llama por diferentes nombres jehová,
Quetzalcóatl, wothan, Imir, Ra, Budda, Enki, An, Hunad ku, Purusa,
Huitzilopochtli, kali, Cronos ,Izanagi.
Solo tengo que tocarla…..
Su cadáver estaba desnudo en una camilla, semisentado. Con un casco de
metal recubierto en la cabeza ,conectado por dos gruesas mangueras a una
computadora. rodeado de sensores con luces púrpuras y cables de múltiples
colores. Sendas sondas llenaban su cuerpo de una sustancia gelatinosa.
Frente al cadáver, un espejo doble. del otro lado se reflejaba una habitación,
en semi oscuridad, solo alumbrada por la parpadeante luz roja de emergencia.
Él miraba perplejo el monitor, todo su trabajo de años se vino abajo por la
tecla que acabada de cliquear su compañero, con una sonrisa en el rostro.
- ¿Que hiciste? Estaba funcionando- le exclamo furioso.
- Si ya se , por eso- y con toda la calma de mundo sacó una Walter P38
de la bata y le disparó, sin inmutarse, acto seguido se introdujo el
revólver en la boca … con la sangre sobre la pantalla logró divisar
Thanatos-projekt abgebrochen.
M. ARREGUEZ