Notación Musical
Capítulo 3
En las partituras, generalmente se utilizan 3 tipos de barras de
compás; la barra única, la doble barra de compás y la barra
final, la barra única se utiliza para dividir los compases, la
doble barra se utiliza antes de un cambio de tonalidad o del
tempo y finalmente la barra final como su nombre lo dice es la
que se agrega en la finalización de una pieza. También
tenemos la clave y el tiempo de la pieza al inicio de la
partitura, y el tiempo solo se vuelve a colocar cuando éste
cambia en alguna sección de la pieza. En cuanto a la clave,
cuando ésta cambia, se debe colocar una clave de menor
tamaño antes de la barra de compás donde se quiera realizar
el cambio y si es necesario se puede agregar a la mitad de un
compás. Y en cuanto a la tonalidad, como antes fue
mencionado, si ésta cambia se indica con una doble barra de
compás antes de donde se requiere realizar el cambio.
Cuando se realiza una partitura es muy recomendado tener
espacio entre nuestras figuras rítmicas o musicales, esto para
mayor entendimiento del músico o persona a la que le
mostremos nuestra partitura. Si es una pieza con muchos
instrumentos, cada uno debe tener su espacio y dentro del
mismo instrumento, cada sección necesita tener su espacio
para mayor entendimiento.
Otro de los conceptos que existen son las dinámicas, las
cuales nos indican la velocidad y fuerza con la que se va a
tocar una sección o varias secciones de la pieza, estas
generalmente se colocan por debajo de la sección de notas
que queremos afectar, aunque si no hay suficiente espacio
para esto, se pueden colocar de lado izquierdo de la nota o
notas. Algo más que podemos agregar en nuestra partitura
son las articulaciones que por recomendación se colocan en
la cabeza de las notas que queremos afectar.
Las alteraciones son parte de una pieza, esto mientras no
esté en la tonalidad de C mayor que no contiene ninguna
alteración, éstas se agregan al inicio de la partitura, pero a lo
largo de la pieza se pueden agregar otras alteraciones que no
estén dentro de la tonalidad, por ejemplo, en la tonalidad de G
mayor solo tenemos como alteración el F#, pero en algunos
compases, podemos encontrarnos con un D# o alguna otra
alteración. También existen las alteraciones accidentales,
estas se colocan entre paréntesis antes de la nota que
queremos afectar.
Cuando se realiza una partitura debemos colocar algunas
indicaciones para que nuestros músicos entiendan mejor
como tocarla, por ejemplo, en la parte superior izquierda de
nuestra pieza, debemos colocar el estilo o género de la
canción de nuestra partitura, al igual que el tempo en la que
se debe tocar, si éste cambia, también debemos indicarlo en
el mismo lugar solo que en la sección donde se realiza el
cambio. Otra de las indicaciones que ayudan a los músicos o
ejecutantes es el símbolo de repetición, cuando un compás se
va a repetir dos o más veces o compases, es recomendado
utilizar el símbolo de repetición que es una barra diagonal con
dos puntos a los costados, de esta forma nuestra partitura de
ve más profesional y es más sencillo entenderla. De la misma
forma que si dentro de un mismo compás se repite un ritmo,
podemos colocar barras diagonales para indicar esta
repetición.
Cuando nuestra pieza cuenta con solos, riffs, o ad lib, que es
una sección donde el ejecutante toca a su gusto, debemos
indicarlo en la parte superior izquierda de nuestra partitura, se
coloca desde el compás en el que empieza y se pone cuando
finaliza la frase “final del” y ponemos cualquier cosa que se
haya interpretado en esa sección.
Para cuando agregamos letra a la canción en una partitura
debemos hacerlo de forma ordenada, es recomendado
hacerlo con un poco de espacio para que se entienda bien,
pero no con demasiado que haga que se vea feo o
impresentable. La letra no debe ser mezclada con otros
símbolos, para que se pueda entender y no se vea todo
amontonado. La letra debe estar separada por guiones, para
esto es recomendado consultar un diccionario para dividir bien
las sílabas de una palabra.
Para finalizar tu partitura, debes revisar algunos aspectos, por
ejemplo, no tener espaciados entre sistemas muy amplios,
que el tamaño de tu hoja te permita que al imprimirlo, no se
mueva todo lo que has agregado a ésta, asegurarse de haber
agregado todo lo que se explica en los capítulos anteriores y
en este, no tener secciones amontonadas y si se agregó letra
a la canción, haberla dividida en sílabas de manera correcta y
sin espaciarlas demasiado, entre otras cosas. La manera de
finalizar una partitura depende del autor, aunque como antes
se mencionó hay algunas reglas que se deben respetar para
que nuestra partitura sea sencilla de entender y esté
presentable a quien se la mostremos.