Mades Medus
Se encienden las cámaras. Mades y Medus se incorporan con suavidad, confundidos. Tienen
unas sogas en torno al cuello. Mades parece entender el lugar pero Medus no tiene la menor
idea.
Medus: ¿Dónde estamos?
Mades: En cualquier lugar. Llegamos. Estamos donde encontraremos a Moliere. Somos una
misma unidad ¿Recuerdas?
Medus: ¿Sí? No recuerdo nada. Tal vez nos perdimos buscando al público. (se retira la soga del
cuello y la mira confundido) un actor siempre se encuentra en estado de sobrevivencia, y
nosotros vivimos por el público.
Mades: (Se retira también la soga del cuello) ¡Oye, ya no tienes tu tos!
Medus: Cierto… me siento… extraño.
MADES: (Como Arlequín) ¡Ah, caballero, lo veo despierto aún, son los gallos o los grillos los que
se desgañitan afuera!
MEDUS: (Como Arlequín) Es el viento, me sorprende no saber la diferencia, siendo usted mi
músico.
MADES: Tengo atrofiado el oído y el alma también. Soy médico y vengo a verle.
MEDUS: ¿A mí, para qué? Yo no soy el problema, mis pulmones son los que están agobiados.
MADES: Es el aire, lo que le hace daño.
MEDUS: Ya lo sé. Pero mi enfermedad no está en mis pulmones, señora.
MADES: ¿Dónde, entonces?
MEDUS: Está en el alma.
MADES: ¿No me diga que es usted médico?
MEDUS: No, pero no necesito serlo para saber lo que tengo.
MADES: Entonces, ¿por qué no se trata usted mismo?
MEDUS: No puedo.
MADES: ¿Por qué?
MEDUS: Porque tengo el alma muy delgada y no soportaría el más ligero tratamiento. ¿Se
imagina usted, hacer un corte de bisturí y equivocar la medida exacta? Mi alma se desangraría.
Y no existen transfusiones para un alma desangrada.
MADES: Y entonces qué debe hacer.
MEDUS: Engrosar el alma.
MADES: Pues qué espera, coma, beba, trague si es necesario, pero no se descuide.
MEDUS: ¡Pero qué bruta es usted, señora! Así no se engrosa el alma.
MADES: ¿Cómo, entonces?
MEDUS: A fuerza de golpes, de subir por las ilusiones así se venga una avalancha de
decepciones.
MADES: ¡Está usted loco! Sabía a lo que me exponía. Pero lo dejo, muera usted con sus
creencias y vuelva yo a mi ciencia.
MEDUS: (Como Medus) ¿A qué vino todo eso?
MADES: (Como Mades) Fue una buena improvisación ¿No te parece?
MEDUS: Mades, acércate. Sabes que me estoy muriendo. Sabes que el hilo delgado de mi alma
se desvanece, escucha, no dejes la carpa: Si yo muero, los sueños seguirán, los sueños nunca
fueron propiedad de uno solo; los sueños son colectivos.
MADES: Eso fue en el pasado, querido Medus, eso fue en el pasado. ¿No te das cuenta?
MEDUS: No. Es el presente.
(Silencio. Medus se dirige a la ventana. Mades lo observa en silencio.)
MADES: ¡Ten cuidado!
MEDUS: (Emocionado) ¡Mades, Mades, la gente viene hacia acá!
MADES: (Sorprendido) ¿Qué dices?
MEDUS: Es la gente que viene, son muchos, prepara todo, Mades, prepara todo.
MADES: ¿Gente que viene? No, ellos no son… aquí no hay un escenario, todo es un desorden.
¿Estás seguro que vienen hacia acá?
MEDUS: ¿Dudas de mí?
MADES: (Resignado) No, ya no, jamás.
MEDUS: ¡Entonces, a trabajar! Los haremos esperar un poco afuera. Acomoda todo, Mades.
No encuentro los fósforos.
MADES: Después los encontraremos. Oye, escucha…
MEDUS: Es un día glorioso, jamás había visto a tanta gente.
MADES: Es necesario que ensayemos la última escena. Es que estoy nervioso. Tenemos que
calentar. (se toca las manos) Parecemos cadáveres. O talvez lo somos… Medus, tal vez si te das
cuenta… Tal vez si recordaras cómo es que llegamos aquí… Si pudieras aceptar que nosotros…
Si aceptaras, nosotros estaríamos en paz.
MEDUS: (Camina un poco y se sienta casi al centro del escenario) Así estoy bien.
MADES: Es raro que la gente no llegue aún. Parece que esperamos algo que ya no nos incumbe
¿no crees? Algo que quizás encontremos más adelante…
MEDUS: Ten paciencia.
MADES: ¿Y si toda esa gente no venía para acá? Tal vez solo cruzaron. Tal vez deberíamos
cruzar con ellos también.
MEDUS: Ese es tu problema, no crees, no tienes esperanzas, no sueñas.
MADES: (Recriminándole) Sí creo. Sí tuve esperanzas y sí soñé.
MEDUS: Mades, No hay tiempo, la gente llega, extiéndeles las manos, no los dejes afuera.
MADES: (Para si misma) Es Medus que sigue soñando, es su voz heredada de los disparos, es la
contradicción viva de los tiempos adversos.
MEDUS: Han venido todos, Mades, recíbelos, sin rencores.
MADES: Despierta, Medus, tu hueso delgado es mi cimiento, mi energía, deja al público en las
butacas. Deja a Molière con toda su compañía estacionado a la intemperie. ¡Regresa, Medus,
ahora este es tu lugar así como el mio!
MEDUS: ¡Aquí estoy, sobre el hilo delgado de mis fuerzas, contigo!. (Se sienta, confundido)
MADES: (Como Arlequín) ¿Caballero, qué manías son esas, no viene conmigo al balcón?
Medus en silencio.
MADES: ¿Se acuerda de la revolución?
Medus en silencio.
MADES: Señor, ¿dónde está que no me contesta?
Medus en silencio.
MADES: (Se acerca a Medus) ¡Está frío, pero no se preocupe, ya no se puede resfriar, señor!
Medus en silencio.
MADES: (Como Mades) No respiras, pero no te asustes, ya no lo necesitas.
Medus en silencio.
(Va hacia la ventana) ¡No hay nadie, tú dijiste que... (Observa a Medus) ¿ahora entiendes? ¿Te
das cuenta?
Medus: (desolado) ¿Qué es esto? ¿Dónde estamos, Mades?
Mades: Te dije que éramos una unidad, a pesar de todo. pero no sé cómo seguiríamos unidos
si ya no estabas. Entonces me vine contigo. Nos fuimos de allá juntos y llegamos aquí juntos
(Está sentado mirando al vacío) El público no vino. Nuestro show terminó querido Medus, me
ibas a dejar sola. Por un momento creí en tus sueños y ahora estamos muertos. Debemos ir
con toda esa gente. Hay otro lugar que nos espera con un vasto público a nuestra expectativa.
Somos una unidad, ¿Recuerdas?
Medus: … Siempre seremos una unidad.
Mades: exacto ¿Cómo llegamos aquí, Medus? Has memoria. Solo tienes que aceptar aquello
que te da miedo recordar.
Medus: … Sí recuerdo… Somos una unidad
Mades: Somos una unidad.
Medus: Siempre seremos una unidad
Mades: Siempre seremos una unidad.
(Se apagan las cámaras, tres segundos después se escucha a Medus toser fuertemente. Se
encienden las cámaras)
MADES: ¡Ya estás muy débil, quizá debamos partir!
MEDUS: ¿Hacia dónde?
MADES: Hacia cualquier lugar, menos por donde hemos venido.
MEDUS: (tose) ¿Olvidarlo todo y avanzar?
MADES: Sí.
MEDUS: ¿Por qué?
MADES: Escucha: Había un hombre ciego, que avanzaba y avanzaba, sin saber que retrocedía.
No tenía espíritu futurista. Su ceguera lo dividió en dos: estaba convencido de que avanzaba
hacia el futuro; esa era su realidad espiritual y se alejaba del mundo; de la realidad material.
Cada día se individualizaba más. A ti y a mí nos pasará eso juntos, porque somos dos y cada
uno carga el sello opuesto. ¡Somos una unidad!
MEDUS: ¿Y cuando yo ya no esté? (tose)
MADES: No sé, debemos buscar la manera de mantener esa unidad.
MEDUS: Si tú sabes cómo, dímelo.
MADES: Aún no sé… O tal vez sí…
MEDUS: Yo soy un soñador.
MADES: Yo ya no creo en esas cosas, la frustración es más fuerte que los sueños.
MEDUS: Mis pulmones desaparecen, eso no es un sueño, es la realidad, pero sueño poder
vencer algún día; terminar hablando de esto en el pasado. (tose)
MADES: Me preocupa tu situación. (Reanimando a Medus) ¿Crees que debemos practicar
nuevamente el diálogo de los refranes y trabalenguas?
MEDUS: Está bien.
MADES: No pareces animado.
MEDUS: Lo estoy, comencemos.
MADES: Bien. (como Arlequín) Me voy derecho al campo porque no quiero ir a la ciudad.
MEDUS: (como Arlequín) La luna se tiró al mar y como no sabía nadar se ahogó.
MADES: Mades mira el viento, Medus corre tras él, atraviesa montañas y valles pero nunca da
con él. Medus vuelve con las manos vacías, mientras Mades viene cargado de viento en los
ojos.
MEDUS: Ni refranes, ni trabalenguas, es la herida que sangra por la lengua.(como Medus)
¡Basta, dejemos de decir tonterías! Además no quiero irme. Estamos aquí esperando. No
debemos darnos por vencidos. Iremos mañana a repartir nueva propaganda, estamos en
estado de sobrevivencia
Mades: ¿Y si ya no tendríamos que estarlo? Busquemos una solución ¿Y si en lugar de que
desaparezcan tus pulmones, desaparecemos nosotros?
Medus: Pero un actor siempre está en estado de sobrevivencia.
Mades: Pero ¿Quién lo dice? Tal vez el público que tanto esperamos nos está esperando a
nosotros en otro lado, en cualquier lado. Solo que no sabemos cómo llegar allí, o sí lo
sabemos, pero nos da miedo. Nos da miedo lo desconocido.
Medus: Un actor no teme a lo nuevo.
Mades: lo nuevo es lo que esconde lo desconocido.
Medus: Pues es la obligación del actor descubrirlo. Saber qué hay al otro lado, quitarse la
venda que lo ciega. Pero está tan lejos, tan alejado…
Mades: Necesitamos un medio, un transporte…
Medus: El viaje más misterioso de la humanidad, aquel sin retorno, aquel que todos temen,
pero no nosotros… Es una isla muy alejada, nos divide un inmenso abismo. No tenemos
puente.
Mades: Yo amarré el puente (le muestra la soga hecha un nudo espacioso) aquí está el tuyo. Es
a tu medida.
Medus: (La observa incrédulo) ¿Estás diciendo lo que creo que estás diciendo?
Mades: Crucemos el abismo juntos y no miremos atrás, crucemos y desafiemos lo
desconocido, crucemos y liberemos nuestros corazones y espíritus. Crucemos juntos como una
unidad.
(Se oye la melodía: “Everything happens to me” de fondo)
Medus: (La mira atónito) Mi querida Mades (Se incorpora) Tomaré ese puente e iré contigo a
donde las sombras nos ocultan la verdad, me contagiaré de tu fuerza y seguiremos siendo una
unidad.
Mades: Juntos, Medus, Juntos ni la vida ni la muerte nos puede parar.
Medus: (se coloca la soga al cuello) Sí nos vamos a un lugar nuevo, No llegaré como un
tuberculoso. Llegaré como un héroe. (Se coloca el antifaz de Arlequín)
Mades: (Se coloca el antifaz también) Anoche caminé con los muertos y ya los conocía
Medus: Todos tosían como yo
Mades: Un día soñé que la gente salía a las calles.
Medus: Son mis pulmones que se derriten como cera.
Mades: Déjame, déjame cargar mi cruz en público, a gritos con los brazos en alto, hasta que
mueran las flores y me invada el musgo.
Medus: ¿Uno viene premeditadamente al mundo?
Mades: Tú naciste en una barca de papel con tus premeditadas arrugas.
Medus: ¡Es cierto, el mundo se divide en tres! No hablemos más, la herida sangra por la lengua
Mades: Medus, hijo del camino, mi aire nuevo.
Medus: Nunca fuimos los protagonistas de ninguna historia. Nuestro arte y nuestras vidas son
para aquellos que aún no han llegado…
Mades: Aquellos que nacerán en forma premeditada, aquellos que recogerán nuestras corneas
y engrosarán nuestras delgadas almas.
Medus: Somos una unidad
Mades: Somos una unidad
Medus: Siempre seremos una unidad
Mades: Siempre seremos una unidad. ¡Vamos, Medus, vamos, Moliere nos espera!
(Se ponen de costado, perfilados y saltan fuera del marco de la cámara saliendo de escena.
La melodía baja de volumen hasta ser inaudible.)
FIN.