OPINION
DOCUMENTADA 3
Alumno: Ayala Querevalú Alexis
Gabriel
ID: 000194675
Curso: Medicina II
Grupo: 09
Docente: DR MAURICIO GUTIERREZ
Rotacion: NEUROLOGIA
Tema de investigación: ACV
1. Recuerdo anatómico de importancia: Polígono de
WILLIS:
El polígono de Willis es una estructura anatómica en el cerebro
que consiste en un anillo de arterias que conectan las dos
arterias carótidas internas y las dos arterias vertebrales. La
importancia del polígono de Willis radica en su capacidad para
mantener un flujo sanguíneo adecuado en el cerebro en caso
de una obstrucción arterial.
El polígono de Willis está formado por seis arterias: las arterias
cerebrales anteriores, las arterias comunicantes anteriores, las
arterias comunicantes posteriores, las arterias cerebrales
posteriores y la arteria basilar. Estas arterias forman un anillo
alrededor de la base del cerebro, y cada una de ellas tiene una
función importante en la circulación cerebral.
Esta estructura proporciona una alternativa para la circulación
sanguínea en el cerebro y reduce el riesgo de daño cerebral
debido a una disminución en el flujo sanguíneo. Sin embargo,
es importante tener en cuenta que el polígono de Willis no
siempre es capaz de proporcionar una circulación colateral
adecuada en caso de una obstrucción arterial. Además, en
algunos individuos, esta estructura puede estar ausente o
incompleta, lo que aumenta el riesgo de enfermedades
cerebrovasculares.
2. El Accidente Cerebrovascular (ACV) de tipo isquémico:
Trastorno neurológico que se produce cuando se produce una
Concepto
obstrucción en una arteria que suministra sangre al cerebro, lo que
resulta en una disminución del flujo sanguíneo y la consecuente
falta de oxígeno y nutrientes en esa área.
forma más común de ACV, representando aproximadamente el 85%
de los casos de ACV
Existen varias clasificaciones del ACV isquémico, pero la más
Clasificaci
utilizada se basa en la localización del vaso sanguíneo afectado.
Esta clasificación incluye el infarto cerebral de la arteria cerebral
ón
media, el infarto cerebral de la arteria cerebral anterior, el infarto
cerebral de la arteria cerebral posterior, y el infarto lacunar.
Los síntomas del ACV isquémico pueden variar dependiendo del
área del cerebro que esté afectada, pero generalmente incluyen
debilidad o parálisis en un lado del cuerpo, dificultad para hablar o
Cuadro
clínico
comprender el habla, problemas de visión, mareo, pérdida del
equilibrio y dolor de cabeza. Estos síntomas pueden aparecer
repentinamente y deben ser tratados como una emergencia médica.
El diagnóstico del ACV isquémico se basa en una evaluación clínica
detallada y en pruebas diagnósticas, como tomografía
Diagnostico
computarizada (TC) o resonancia magnética (RM) del cerebro, que
pueden mostrar la presencia de un infarto cerebral. Es importante
realizar un diagnóstico rápido y preciso, ya que el tratamiento
oportuno puede mejorar significativamente el pronóstico y reducir el
riesgo de complicaciones a largo plazo.
En cuanto al tratamiento del ACV isquémico, los pacientes pueden
Tratamiento
recibir medicamentos para disolver el coágulo que está obstruyendo
la arteria (terapia trombolítica) o para prevenir la formación de
nuevos coágulos (terapia antiplaquetaria o anticoagulante). En
algunos casos, puede ser necesario realizar una intervención
quirúrgica para eliminar el coágulo o reparar la arteria obstruida.
3. El Accidente Cerebrovascular (ACV) de tipo hemorrágico
Es un trastorno neurológico que se produce cuando se produce
Concepto
una ruptura en un vaso sanguíneo del cerebro, lo que resulta en
una hemorragia intracerebral o subaracnoidea. El ACV
hemorrágico es menos común que el ACV isquémico, pero es
potencialmente más grave y mortal.
Existen varias clasificaciones del ACV hemorrágico, pero la más
Clasificación
utilizada se basa en la localización del sangrado. Esta
clasificación incluye la hemorragia intracerebral, que ocurre
cuando hay sangrado dentro del cerebro, y la hemorragia
subaracnoidea, que ocurre cuando hay sangrado en el espacio
entre el cerebro y las meninges.
Los síntomas del ACV hemorrágico pueden variar dependiendo
Cuadro clínico
del área del cerebro que esté afectada, pero generalmente
incluyen dolor de cabeza intenso y repentino, náuseas y vómitos,
debilidad o parálisis en un lado del cuerpo, convulsiones y
disminución del nivel de conciencia. Estos síntomas pueden
aparecer repentinamente y deben ser tratados como una
emergencia médica.
El diagnóstico del ACV hemorrágico se basa en una evaluación
clínica detallada y en pruebas diagnósticas, como tomografía
Diagnostico
computarizada (TC) o resonancia magnética (RM) del cerebro,
que pueden mostrar la presencia de un sangrado. Es importante
realizar un diagnóstico rápido y preciso, ya que el tratamiento
oportuno puede mejorar significativamente el pronóstico y reducir
el riesgo de complicaciones a largo plazo.
En cuanto al tratamiento del ACV hemorrágico, los pacientes
pueden requerir tratamiento intensivo en la unidad de cuidados
Tratamiento
intensivos, incluyendo control de la presión arterial, control de la
presión intracraneal, y cuidado de la vía aérea. En algunos casos,
puede ser necesario realizar una intervención quirúrgica para
detener el sangrado o aliviar la presión en el cerebro.
Referencias bibliográficas:
1. Farreras Valentí, P., & Rozman, C. (Eds.). (2018). Medicina Interna (19th ed.).
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3. Powers WJ, Rabinstein AA, Ackerson T, et al. 2018 Guidelines for the Early
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Healthcare Professionals From the American Heart Association/American
Stroke Association. Stroke. 2018;49(3):e46-e110.
4. Ropper AH, Samuels MA, Klein JP. Adams and Victor's principles of neurology.
11th ed. New York: McGraw-Hill Education; 2019.