Definiendo ¿qué es el arte colonial en Venezuela?
Se denomina arte colonial venezolano al compendio de piezas artísticas creadas entre los siglos
XVI y XVIII en la otrora Capitanía General de Venezuela, administrada en esa época por la Corona
española. La marcada influencia europea es una de las principales características del arte colonial
venezolano, estilo que surgió como manifestación social, económica y política de una sociedad
que buscaba adaptarse a los elementos propios del viejo continente, rasgo preponderante sobre
todo en las clases sociales más acomodadas de la población de la Colonia.
Arquitectura
La arquitectura colonial venezolana es construida desde el siglo XVI cuando Venezuela comienza a
ser colonia dependiente del Imperio español, hasta 1810, cuando comienza el proceso de
independencia de Venezuela.
La arquitectura de esta época se caracteriza por su discreta modestia. La explicación está en las
condiciones socioeconómicas del país. Venezuela no ofrecía entonces a los colonizadores las
inmensas riquezas guardadas por la naturaleza para tiempos posteriores.
Una provincia aparentemente poco rica no podía permitirse el lujo de construir edificios de alto
costo a imitación de los grandes virreinatos que existían para la época y la sociedad colonial no
brindaba tampoco un cuadro tan próspero como el de otros países de América Latina.
La simplificación de los problemas técnicos, la renuncia a la mayoría de los elementos decorativos
y abigarradas ostentaciones de barroquismos fantasiosos, la imposibilidad de utilizar materiales
costosos y la consiguiente falta de artesanos, contribuyeron a establecer una modesta pero bien
definida fisonomía de la arquitectura colonial de Venezuela.
La vivienda popular de la colonia se caracterizaba por la simplicidad de sus formas, sin muchos
efectos escenográficos, mientras que la sobriedad era la principal característica de las mansiones
aristocráticas, con una fuerte influencia morisca heredada de la España Meridional. 2
Se puede reconocer la funcionalidad de cada arquitectura colonial, por el empleo de los
materiales, algunos como la madera, la caña amarga, el adobe, la tapia y la arcilla, que sirvió para
la creación de ornamentos funcionales.
La idea constante que preside la arquitectura colonial venezolana de protegerse del sol, la lluvia y
la luz, se reencuentra en el estudio las fachadas de las casas de la época. Algunas de las
arquitecturas coloniales más representativas que perduran en la actualidad son:
Casa Natal del Libertador Simón Bolívar en Caracas
Casa Guipuzcoana en La Guaira y Cagua
Casa Amarilla en Caracas
Casa de la Capitulación en Maracaibo
Quinta Anauco en Caracas
Casa de 100 Ventanas en Coro
Casa del Congreso de Angostura en Ciudad Bolívar
Predominancia del Barroco
El arte barroco en Venezuela fue el estilo que predominó en las edificaciones e infraestructuras de
la época colonial. Apareció a fines del siglo XVII como expresión de la prosperidad que vivía la
Capitanía General producto de las labores de la compañía Guipuzcoana. Lo barroco se manifestó
en ornamentaciones recargadas, enormes portales y destacados elementos decorativos.
Siguiendo el patrón español
Las casas residenciales eran construidas siguiendo los patrones españoles, ubicadas alrededor de
una plaza mayor y reflejando la importancia de la familia dueña de la vivienda. Así, los principales
nobles y propietarios, tenían sus moradas cerca de la catedral. Esta es una de las más destacadas
características del arte colonial en Venezuela en el aspecto arquitectónico.
Casas de una sola planta
Tanto las casas urbanas como las de campo generalmente, eran construidas de una sola planta, a
manera de prevenir los efectos de los movimientos sísmicos que habían sido constantes durante la
época. Por su parte, las viviendas ubicadas en la costa y asentamientos rurales contaban con dos
pisos, siendo engalanadas con amplios balcones.
Ventanales
Los enormes ventanales de las construcciones civiles van a ser el elemento más destacado de la
arquitectura colonial. Contaban con enrejados que se sostenían de repisas y se cubrían con
guardapolvos, simulando el estilo andaluz; las rejas eran construidas tanto de hierro forjado como
de madera.
Otro de los ornatos más destacados fueron los portales de cada edificación, donde se ponían gran
empeño decorativo a partir de diversos materiales. Eran engalanados con el escudo de armas de la
familia habitante de la casa.
Importancia de lo religioso
La arquitectura religiosa va a ser otra de las expresiones más resaltantes de la colonia, con templos
compuestos por una planta rectangular, tres naves y erigidos a partir de madera, barro, paja y
tejas. Dentro de las iglesias principales, las familias principales contaban con capillas privadas
tanto para orar como para sepultar a sus deudos.
Pintura
Para comprender mejor qué es la pintura colonial venezolana, solo hay que fijarse en ciertos
rasgos particulares en las piezas de arte que datan de la época en cuestión, pasa así notar cuáles
eran los gustos e influencias que predominaban en los cuadros de ese contexto y su importancia
dentro de las artes venezolanas.
A partir del terremoto que azotó a Caracas en 1641, surgió la pintura a manera de reconstruir los
monumentos y edificaciones dañadas por el sismo.
Muchas de las obras de la pintura colonial en Venezuela tenían motivos religiosos, aunque
también se pintaron cuadros de historia antigua y retratos de principales personajes de la
sociedad venezolana.
La decoración mural era escasa, encontrándose en casos concretos como quintas de alguno que
otro aristocrático o en una importante iglesia. En estos casos, las pinturas se bordeaban en su
parte inferior con zócalos o cintas.
Gran parte de las pinturas coloniales de Venezuela fueron creadas de forma anónima. Sin
embargo, se tiene en cuenta la labor de notables autores que sobresalieron tanto en la pintura
como en otras disciplinas artísticas.
escultura
La escultura del arte colonial venezolano muestra al público muchas de las renombradas piezas, en
su mayoría religiosas, que hoy siguen permaneciendo en los principales templos del país o bien, se
encuentran en resguardo en instituciones públicas y privadas. Las importantes figuras talladas en
esa época reflejan el exquisito trabajo hecho por los artesanos de ese entonces. De las más
notables características del arte colonial venezolano en escultura tenemos:
La imaginería fue la práctica más frecuente dentro de las esculturas coloniales de Venezuela. Por
medio de ella se inmortalizaron hermosas piezas de santos y otras figuras que ataviaban (y siguen
ataviando) los templos y oratorios.
Las tallas de madera fueron más sobresalientes dentro del ámbito escultural. Más adelante, se
incorporaron otros materiales como yeso, mármol y otros elementos.
Por lo general, las esculturas religiosas eran encargadas en sus inicios a creadores europeos,
solicitadas tanto por el clero como por las familias acomodadas de la sociedad que contribuían a la
iglesia con la donación de hermosas piezas, por lo que fue una labor modesta en comparación con
otras artes.
Para el siglo XVIII, la escultura colonial en Venezuela tuvo como principales creadores a figuras
provenientes de sectores sociales como los blancos de orillas (también llamados isleños) y pardos.
Un ejemplo de esto es el caso de los esposos Matías Mendoza, canario de nacimiento, y María
Anastasia de Castro, quienes elaboraron significativas piezas para templos caraqueños.