Jezabel - Historia de la Biblia
La historia de la infame reina Jezabel se puede encontrar en el libro de primera y
segunda de Reyes en el Antiguo Testamento. Jezabel fue la incrédula y violenta
esposa del rey Acab quien reinó sobre Israel por un tiempo. La reina Jezabel se
aferró a oponerse a la adoración del Dios de Israel y en su lugar adoraba y
promovió la adoración y culto del falso dios Baal. También fue muy cruel con
sus sirvientes y se involucró en la matanza de muchos profetas. La acciones de
Jezabel resultaron en conflictos que contaminaron a Israel por décadas.
La tiranía del reinado de Jezabel
Cuando Jezabel se casó con Acab ella lo influenció para que se alejara de Dios y
adorara a la figura de Baal. En su ambición por conseguir más poder e influencia,
Jezabel procuraba destruir a toda persona que cuestionara sus métodos y
decisiones, como resultado muchos de los profetas de Dios fueron asesinados.
Todos los actos malvados de Jezabel sirvieron para despertar el celo y furia del
profeta Elías quien correctamente profetizó que Dios mandaría una sequía como
retribución por la maldad de Jezabel. Elías tuvo un encuentro contra los profetas
de Baal quienes perdieron la vida cuando perdieron un reto en contra de Elías al
clamar en vano a Baal. En cambio cuando Elías clamó a Dios, bajó fuego del
cielo y consumió la ofrenda. Cuando Jezabel se enteró que Ellas había matado a
esos falsos profetas se enfureció y se decidió a matar a Elías por lo que el profeta
tuvo que huir por su vida. (1 Reyes 18:19 - 19:3).
Envidia letal
Otro acto de crueldad y maldad perpetrado por Jezabel puede ser encontrado en 1
Reyes 21:5-16. Junto a las cámaras del rey Acab había un viñedo que le
pertenecía Nabot de Jezreel pero el rey Acab quería ser el dueño de aquel viñedo.
Cuando Nabot de Jezreel se negó a darle parte de su viñedo puesto que había sido
la herencia de sus padres, la reina Jezabel intencionalmente acusó falsamente a
Nabot de maldecir el nombre del rey, por lo que Nabot fue asesinado
injustamente. El profeta Elías le dijo a Acab en aquel mismo viñedo que tanto él
como su sucesores serían asesinados y que Jezabel sería devorada por perros.
Jezabel es aventada de una torre
Unos años más tarde Acab murió en batalla contra los Sirios pero Jezabel siguió
el reinado por unos diez años más. Eliseo pupilo de el profeta Elías, siguió los
pasos de su mentor para terminar con la idolatría del pueblo de israel y su
adoración a Baal. Eliseo ungió a un líder militar, Jehú, para ser rey de Israel una
orden que resultó en una guerra civil cuando el hijo de Jezabel, Jeroam, se negó a
renunciar a su trono. Jehú mató a Jeroam y después buscó remover del trono a
Jezabel para poder así tomar el trono y dirigir al pueblo nuevamente hacia a Dios.
Anticipando aquel episodio, Jezabel se vistió con ropas finas para poder burlarse
de Jehú desde lo alto de una ventana. Dentro de poco tiempo los eunucos de Jehú
entraron a la habitación de Jezabel y la tiraron por la ventana. Cuando fueron a
recogerla para enterrarla se dieron cuenta de que los perros se habían comido la
mayor parte de su cuerpo tal y como Elías profetizó tiempo atrás. Jezabel es
reconocida como el modelo de la vanidad, maldad, la mentira el control y
manipulación sobre la gente.
Los versículos pertinentes a esta historia bíblica se encuentran en 1 Reyes 16:31-
32; 1 Reyes 18:13-46; 1 Reyes 19:1-3; 1 Reyes 21:1-16; 2 Reyes 9:1-37.
1 Reyes 16:31-32
31 Como si hubiera sido poco el cometer los mismos pecados de Jeroboán hijo de Nabat, también se
casó con Jezabel hija de Et Baal, rey de los sidonios, y se dedicó a servir a Baal y a adorarlo. 32 Le
erigió un altar en el templo que le había construido en Samaria,
1 Reyes 18:13-46
13 ¿No le han contado a mi señor lo que hice cuando Jezabel estaba matando a los profetas del SEÑOR?
¡Pues escondí a cien de los profetas del SEÑOR en dos cuevas, cincuenta en cada una, y les di de comer
y de beber! 14 ¡Y ahora usted me ordena que vaya a mi amo y le diga que usted está aquí! ¡De seguro
me matará! 15 Elías le respondió:—Tan cierto como que vive el SEÑORTodopoderoso, a quien sirvo, te
aseguro que hoy me presentaré ante Acab. 16 Abdías fue a buscar a Acab y le informó de lo sucedido,
así que este fue al encuentro de Elías 17 y, cuando lo vio, le preguntó:—¿Eres tú el que le está creando
problemas a Israel? 18 —No soy yo quien le está creando problemas a Israel —respondió Elías—.
Quienes se los crean son tú y tu familia, porque han abandonado los mandamientos del SEÑOR y se han
ido tras los baales. 19 Ahora convoca de todas partes al pueblo de Israel, para que se reúna conmigo en
el monte Carmelo con los cuatrocientos cincuenta profetas de Baal y los cuatrocientos profetas de la
diosa Aserá que se sientan a la mesa de Jezabel. 20 Acab convocó en el monte Carmelo a todos los
israelitas y a los profetas. 21 Elías se presentó ante el pueblo y dijo:—¿Hasta cuándo van a seguir
indecisos? Si el Dios verdadero es el SEÑOR, deben seguirlo; pero si es Baal, síganlo a é[Link] pueblo no
dijo una sola palabra. 22 Entonces Elías añadió:—Yo soy el único que ha quedado de los profetas del
SEÑOR; en cambio, Baal cuenta con cuatrocientos cincuenta profetas. 23 Tráigannos dos bueyes. Que
escojan ellos uno, lo descuarticen y pongan los pedazos sobre la leña, pero sin prenderle fuego. Yo
prepararé el otro buey y lo pondré sobre la leña, pero tampoco le prenderé fuego. 24 Entonces invocarán
ellos el nombre de su dios, y yo invocaré el nombre del SEÑOR. ¡El que responda con fuego, ese es el
Dios verdadero!Y todo el pueblo estuvo de acuerdo. 25 Entonces Elías les dijo a los profetas de Baal:—
Ya que ustedes son tantos, escojan uno de los bueyes y prepárenlo primero. Invoquen luego el nombre
de su dios, pero no prendan fuego. 26 Los profetas de Baal tomaron el buey que les dieron y lo
prepararon, e invocaron el nombre de su dios desde la mañana hasta el mediodía.—¡Baal, respóndenos!
—gritaban, mientras daban brincos alrededor del altar que habían [Link] no se escuchó nada, pues
nadie respondió. 27 Al mediodía Elías comenzó a burlarse de ellos:—¡Griten más fuerte! —les decía—.
Seguro que es un dios, pero tal vez esté meditando, o esté ocupado o de viaje. ¡A lo mejor se ha quedado
dormido y hay que despertarlo! 28 Comenzaron entonces a gritar más fuerte y, como era su costumbre,
se cortaron con cuchillos y dagas hasta quedar bañados en sangre. 29 Pasó el mediodía, y siguieron en
este trance profético hasta la hora del sacrificio vespertino. Pero no se escuchó nada, pues nadie
respondió ni prestó atención. 30 Entonces Elías le dijo a la gente:—¡Acérquense!Así lo hicieron. Como
habían dejado en ruinas el altar del SEÑOR, Elías lo reparó. 31 Luego recogió doce piedras, una por
cada tribu descendiente de Jacob, a quien el SEÑOR le había puesto por nombre Israel. 32 Con las
piedras construyó un altar en honor del SEÑOR, y alrededor cavó una zanja en que cabían quince litros
de cereal. 33 Colocó la leña, descuartizó el buey, puso los pedazos sobre la leña 34 y dijo:—Llenen de
agua cuatro cántaros, y vacíenlos sobre el holocausto y la leñ[Link] dijo:—Vuelvan a hacerlo.Y así lo
hicieron.—¡Háganlo una vez más! —les ordenó.Y por tercera vez vaciaron los cántaros. 35 El agua
corría alrededor del altar hasta llenar la zanja. 36 A la hora del sacrificio vespertino, el profeta Elías dio
un paso adelante y oró así: «SEÑOR, Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, que todos sepan hoy que tú
eres Dios en Israel, y que yo soy tu siervo y he hecho todo esto en obediencia a tu
palabra. 37 ¡Respóndeme, SEÑOR, respóndeme, para que esta gente reconozca que tú, SEÑOR, eres
Dios, y que estás convirtiéndoles el corazón a ti!» 38 En ese momento cayó el fuego del SEÑOR y
quemó el holocausto, la leña, las piedras y el suelo, y hasta lamió el agua de la zanja. 39 Cuando vieron
esto, todos se postraron y exclamaron: «¡El SEÑOR es Dios! ¡El SEÑOR es Dios!» 40 Luego Elías les
ordenó:—¡Agarren a los profetas de Baal! ¡Que no escape ninguno!Tan pronto como los agarraron, Elías
hizo que los bajaran al arroyo Quisón, y allí los ejecutó. 41 Entonces Elías le dijo a Acab:—Anda a tu
casa, y come y bebe, porque ya se oye el ruido de un torrentoso aguacero. 42 Acab se fue a comer y
beber, pero Elías subió a la cumbre del Carmelo, se inclinó hasta el suelo y puso el rostro entre las
rodillas. 43 —Ve y mira hacia el mar —le ordenó a su [Link] criado fue y miró, y dijo:—No se ve
[Link] veces le ordenó Elías que fuera a ver, 44 y la séptima vez el criado le informó:—Desde el mar
viene subiendo una nube. Es tan pequeña como una [Link] Elías le ordenó:—Ve y dile a Acab:
“Engancha el carro y vete antes de que la lluvia te detenga”. 45 Las nubes fueron oscureciendo el cielo;
luego se levantó el viento y se desató una fuerte lluvia. Y Acab se fue en su carro hacia
Jezrel. 46 Entonces el poder del SEÑOR vino sobre Elías, quien se ajustó el manto con el cinturón, se
echó a correr y llegó a Jezrel antes que Acab.
1 Reyes 19:1-3
1 Acab le contó a Jezabel todo lo que Elías había hecho, y cómo había matado a todos los profetas a filo
de espada. 2 Entonces Jezabel envió un mensajero a Elías para decirle: «¡Que los dioses me castiguen
sin piedad si mañana a esta hora no te he quitado la vida como tú se la quitaste a ellos!» 3 Elías se asustó
y huyó para ponerse a salvo. Cuando llegó a Berseba de Judá, dejó allí a su criado