CICLO DE NECESIDADES
PEÑARRUBIA, F. Terapia Gestalt. “Cap.10”
Alianza Editorial
Capítulo 10
EL CICLO GESTÁLTICO
El concepto, no tan claramente formulado, aparece en el primer Perls,
aunque se haya desarrollado posteriormente gracias a los discípulos de la
segunda generación de Cleveland.
Harmon habló de ciclo de autorregulación organísmica (75); Joseph Zinker le
dio forma como ciclo de conciencia-excitación-contacto (76) también
conocido como ciclo de satisfacción de necesidades; también se le ha
denominado ciclo de contacto-retirada y, más genéricamente hablando,
ciclo gestáltico.
Se trata de la descripción, paso a paso, del proceso que acontece cuando
una necesidad organísmica emerge y pugna por su satisfacción. Podríamos
relacionarlo con la metáfora de la figura sobresaliendo del fondo para ser
percibida (satisfecha) antes de volver a él y también entenderlo como una
explicación de la dinámica que sigue una gestalt en su tendencia a
completarse; esta teoría explicaría igualmente cómo dicha gestalt puede
quedar inconclusa. Por último, podemos considerar el ciclo como una
disección detallada de lo que sucede con el ritmo contacto/retirada, es
decir, un análisis de la fluidez o bloqueo de la autorregulación.
Según Zinker, a partir de una situación de REPOSO (punto 0) emerge la
necesidad en forma de SENSACIÓN (punto 1). La sensación es difusa,
todavía no tiene nombre, se registra en forma de señales sensoriales más
o menos inconcretas: incomodidad corporal, sequedad de boca, etc., que
están señalando un estado de déficit del organismo.
El siguiente paso (punto 2) es el DARSE CUENTA, la toma de CONCIENCIA,
que no es sino darle nombre a la sensación: <<tengo hambre, o sed, o
ganas de salir o necesidad de llamar a tal persona>>.
Le sigue la movilización de energía o ENERGETIZACIÓN (punto 3) que es un
estado de excitación corporal, una preparación para entrar en acción, un
calentar motores: visualizo comida o bebida, siento el impulso de
moverme hacia la calle o hacia el teléfono… (según los ejemplos
anteriores)
El cuarto paso es la ACCIÓN: comienza el movimiento o la conducta
dirigidos a satisfacer la necesidad: voy a la nevera, salgo de casa, marco el
número de teléfono de la persona con quien quiero hablar…
Le sigue el CONTACTO (punto 5) donde la necesidad del organismo se
resuelve intercambiando con el entorno: como, bebo, doy un paseo, hablo
con esa persona…
El último paso es la RETIRADA (punto 6) o vuelta al estado de reposo, una
vez satisfecha la necesidad, hasta que emerja un nuevo ciclo: tras comer,
beber, pasear o hablar, cambio de actividad o descanso o me duermo (la
retirada por excelencia).
Michel Katzeff (77) aporta un nuevo paso entre el contacto y la retirada: la
CONSUMACIÓN, que no es sino la celebración del contacto: degustar lo
ingerido, disfrutar del paseo, sentirse satisfecho tras la comunicación
telefónica… también Zinker alude en otra obra (78) a un ciclo en siete
etapas, incluyendo como sexta la RESOLUCIÓN, en un sentido similar a
Katzeff.
Lo expuesto por Zinker ya lo dijo Fritz Perls en 1942. Habló del Ciclo de la
inter-dependencia del organismo y del medio ambiente, también en seis
pasos aunque los puntos 1 y 2 los entendía como la aparición de un factor
perturbador interno o externo. Comparemos el ejemplo que pone Perls y
la sistematización de Zinker:
Podría servir como ejemplo del ciclo de perturbación interna:
1. Estoy dormitando en el lecho (para Zinker sería el punto 0).
2. El deseo de leer algo interesante penetra en mi conciencia (puntos 1
y 2 en Zinker).
3. Recuerdo una determinada librería (A partir de aquí coincide la
puntuación de Perls y Zinker)
4. Voy ahí y compro un libro.
5. Estoy leyendo.
6. Me he cansado. Dejo el libro a un lado.
Un ciclo de perturbación externa podría ser:
1. Estoy acostado (Zinker: 0)
2. Una mosca me recorre la cara (Zinker: 1)
3. Tomo conciencia del perturbador (Zinker: 2)
4. Me siento molesto y busco un matamoscas (Zinker 3 y 4)
5. Mato la mosca.
6. Vuelvo a la cama.
Básicamente el ciclo externo no es diferente del interno (Perls 1947, 99
57-58).
Puesto que la época en que Perls escribió esto estaba más próxima a su
etapa psicoanalítica, podemos inferir la influencia de Reich y su ciclo de
cuatro tiempos: tensión, carga, descarga y reposo entendidos como
expansión-contracción, <<oposiciones primordiales de la vida
vegetativa>> (La función del orgasmo, 1934, pp. 188-225), lo que en
gestalt llamaríamos polaridad básica contacto-retirada.
Reich considera los fenómenos psíquicos y somáticos como aspectos
distintos, dialécticos, de una totalidad. Se inspiró en las investigaciones del
médico berlinés Friedrich Kraus sobre tensión mecánica, traduciéndola en
una secuencia que llamó la <<fórmula de la vida>>: expansión
(estiramiento, dilatación) y contracción (comprensión, estrechamiento).
Afirma que placer y angustia son los correlatos anímicos de la expansión y
la contracción, manifestaciones opuestas de la misma energía (sólo
cambia su manifestación: placer, en la genitalidad; angustia, en el sistema
cardiovascular).
Perls intercambia los términos angustia-placer por los de tensión del
déficit y tendencia a la satisfacción, que más tarde formulará como
homeostasis.
LOS MECANISMOS NEUROTICOS COMO INTERRUPTORES DEL CICLO
Para muchos gestaltistas el ciclo es la principal herramienta en su
seguimiento del proceso terapéutico individual y grupal. Cuando dicho
proceso se interrumpe y bloquea, se consideran los mecanismos
neuróticos que perturban las diferentes secuencias. Según Zinker habría
que entender así las interrupciones del ciclo:
Es decir, el mecanismo que no permitiría la emergencia de la sensación es
la represión.
Entre sensación y conciencia se sitúa la proyección, considerada en gestalt
como una resistencia a darse cuenta.
Si hay conciencia pero no se moviliza la energía, estaría interfiriendo el
mecanismo de la introyección, como la rigidez muscular e intelectual que
no permite la energetización emocional y corporal.
Puede interrumpirse el proceso y no llegar a la acción por un mecanismo
de retroflexión, donde la movilización energética no sigue su curso sino
que se vuelve contra sí en forma fisiológica o psicológica.
Entre acción y contacto se sitúa la deflexión, desenfocando el objeto de
contacto y distrayéndose en otra dirección.
Cuando hay interrupción entre el contacto y la retirada, tiene que ver con
el mecanismo de confluencia: quedarse pegado a la experiencia, sin poder
separarse para ir a otra cosa.
Desde siempre me ha parecido este mapa del ciclo una metáfora
sobrevalorada, más útil como reflexión para el entrenamiento que como
instrumento terapéutico, a no ser que hablemos de un terapeuta
excesivamente analizador; creo que la patología individual (el carácter) va
a determinar en buena parte que una persona se incline más a proyectar
que a retroflectar y viceversa, de forma que tenderá a interrumpir su
propio ciclo experiencial con el mecanismo neurótico más desarrollado y
habitual. Además, hablando con rigor, todos los mecanismos son
neuróticos por falta del <<darse cuenta>>, así es que todos deberían ser
considerados como previos al punto 2, conciencia. Si lo entendemos más
en general, puesto que todos sufrimos de estos cinco mecanismos
(independientemente del grado y la <<preferencia>>), no comparto, en
cualquier caso, la totalidad de este mapa de las resistencias según Zinker.
Me parece más coherente empezar por la introyección como el
mecanismo más temprano en el aprendizaje.
- La introyección interfiere entre sensación y conciencia. Todos los
introyectos, en cuanto normativa moral, se oponen a lo organísmico
(<<debes ser amable>>, <<no se debe llorar>>, etc.) de forma que,
simplificando, podemos resumir que el introyecto fundamental es
<<no sientas tu organismo>> (que remitiría a la represión) o
<<cambia la conciencia de tu impulso y ponle otro nombre>>
(falseamiento); en consecuencia, un carácter puritano, por ejemplo,
difícilmente le pondrá a su sensación de excitación la conciencia de
un deseo sexual, sino que le resultará más fácil nombrar a esa
sensación como hambre, o necesidad de hacer deporte o cualquier
otro sinónimo más aceptable que le llevará por otros caminos
distintos de la necesidad original.
- Entre conciencia y energetización, actuaría la deflexión, que es
precisamente eso, una desenergetización, un apagar los motores
antes de que se calienten.
- Entre energetización y acción interfieren las proyecciones en cuanto
que su función es precisamente desresponsabilizarse de la
movilización propia y no actuarla, sino proyectarla en la acción del
otro (<<el otro me persigue, me quiere agredir>> sin hacerme
cargo de mi tensión o mi excitación agresiva).
- Entre acción y contacto podríamos ubicar la retroflexión, cuya
esencia es precisamente no contactar con el exterior sino volverse
contra sí. Es una acción autopunitiva, para evitar la inter-relación.
- Entre contacto y retirada interfiere, obviamente, la confluencia.
En términos operativos, el ciclo tiene dos estadios que conviene
considerar:
- Una parte preparatoria (sensación-conciencia-energetización).
- Una parte resolutoria (acción-contacto-retirada).
Si entendemos que esto es una polaridad que nos remite a todo lo que
llevamos dicho sobre Yo-Tú, u Organismo-Medio, entonces se hacen más
operativas estas dos mitades del ciclo en el trabajo psicoterapéutico, ya
que hay personas cuya dificultad neurótica tiene más que ver con la
primera parte: son expresivas, actúan, contactan… pero con muy poca
conciencia de sí, así es que la actividad terapéutica debería dirigirse más
explícitamente hacia uno de los pilares de la gestalt: el darse cuenta
(punto 2)
Otras personas tienen más capacidad de introspección, de percatarse de
sí, pero les falta poner en práctica el resultado de su conciencia, así es que
la actividad terapéutica ha de dirigirse más a plasmar en el mundo (acción-
contacto) aquello que han descubierto de sí.
En cada una de estas mitades del ciclo la gestalt acentúa un tipo de
intervención: en la primera, la conciencia (no olvidemos que una de las
definiciones más conocidas de la gestalt es <<terapia del darse cuenta>>);
en la segunda, el contacto (también se ha denominado a la gestalt
<<terapia del contacto>>). Ambos, awareness y contacto son claves
fundamentales del modelo gestáltico.
(75) R.L. Harmon, <<Goals of Gestalt Therapy>>, Professional Psycology, mayo, 1974.
(76) J. Zinker. El proceso creativo en la terapia gestalt, Paidós, Buenos Aires, 1979.
(77) M. Katzeff, Cómo realizarse con la gestalt, Publicación de la AETG, 1985.
(78) J. Zinker en Fender y Ronall, Beyond the Hot Seat, capítulo 5, Brunner and Mazel, Nueva York, 1977