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En clave de mí: Música y Cine

El documento presenta un resumen del Acto I de la obra de teatro "En clave de Sol". Comienza con el Director presentando la obra al público, describiéndola como una película o un trabajo que combina teatro, música y cine. Luego, aparece Sol interpretando una canción. Sin embargo, la interacción entre el Director y Sol no sigue el guion planeado, lo que genera confusión. El Director insiste en que Sol no debería estar realmente en el escenario, mientras que ella no entiende de qué está hablando.

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En clave de mí: Música y Cine

El documento presenta un resumen del Acto I de la obra de teatro "En clave de Sol". Comienza con el Director presentando la obra al público, describiéndola como una película o un trabajo que combina teatro, música y cine. Luego, aparece Sol interpretando una canción. Sin embargo, la interacción entre el Director y Sol no sigue el guion planeado, lo que genera confusión. El Director insiste en que Sol no debería estar realmente en el escenario, mientras que ella no entiende de qué está hablando.

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CLAVE DE MÍ

Obra en dos actos de René Estuardo Galdámez basada en “La música desde la ventana” del
mismo autor.

(Nota: Las acotaciones corresponden al montaje y dirección de Joam Solo.)

ACTO I

OVERTURA

Se abre el telón y se observan unas imágenes fantasmagóricas, a las que llamaremos


“Coro”. Deambulan por un escenario que sugiere un cine. Hay algunos paneles con líneas
rectas en horizontal y en vertical móviles que a veces serán la pantalla, a veces paredes, a
veces persianas, etc. Hay tres bancas de distintas alturas que harán las veces de mesas,
sillas, bancas, etc. Aparecen en ambos laterales el Director y Juan Ángel. El Coro los sigue
y cuando están a punto de tocarse jalan al Director y a Juan Ángel lo tiran al piso. Del coro
se desprende Soledad que contempla a Juan Ángel en el piso. Aparece una luz al centro del
escenario. El Coro incita al Director para que vaya a esa luz. El Director ve al público y se
dirige a él.

Director._ Muy buenas noches a todos y a todas. Me emociona tremendamente el estar


aquí con ustedes. Hoy es muy especial ya que tengo el agrado… el placer de presentarles
este espectáculo… que no es teatro, es todo junto… es un trabajo de muchos años…
incluso podría decir que es el trabajo de mi vida… Ustedes se preguntarán que si no es
teatro, puede que sea … no, no es un espectáculo musical tampoco… es todo junto… sin
embargo creo que referiré a esto como una película … ¿Por qué?

(En la pantalla comienzan a aparecer escenas efímeras de películas de todo tipo.)

Director._ El cine estuvo conmigo desde que me acuerdo… bueno, la música también…
por allí escuché a un tipo… un músico… un cantante… un tenor para ser exactos… iniciaba
su presentación exponiendo un latido de un no nato… el sonido de su corazón… ¡Pom!
¡Pom! ¡Pom! Sonaba y decía que la música también era ritmo y ese “Pom pom” tenía un
ritmo… un allegro decía él… la comparaba con una pieza musical y luego concluía que
desde antes de nacer la música ya está con nosotros… así hasta que… hasta que hay
silencio… así como dice Hamlet en su último parlamento: “A mí me resta ya solo el
silencio…” “El silencio”. ¿Silencio? La vida es música entonces. Lo demás es silencio…
Todos estamos haciendo…¡Música! Todos estamos haciendo música en este mismo

1
momento, ustedes, yo… ¡Todos! Algunos estarán haciendo ahorita una sinfonía compleja
con varios movimientos y otros estarán haciendo una simple canción… tres minutos pero
contundente… otros estarán haciendo samba, otros bachata, otros cumbia y otros reguetón,
sin embargo todos estamos haciendo música… ¿Quién puede decir que una música es
mejor que otra? Pues realmente nadie. (Pausa.) ¡Todos somos música, entonces! Pero…
si todos somos música… ¿Por qué mi ópera prima no es un gran concierto? ¿Por qué no es
una gran sinfonía? ¿Por qué no es un recital? ¿Un… réquiem? Porque esto no es música…
es todo junto… (Pausa.) Lo que pasa es que conmigo fue el cine… Todos somos música
pero yo soy música para cine. La banda sonora. Y es así porque yo nací con el cine. Todas
esas imágenes que ven allí son mi música. ¿Imágenes? ¿Música? ¿Les dije que era todo
junto?

(Adoptando un tono apoteósico.)

Director._ ¡Damas y caballeros con ustedes mi ópera prima “En clave de Sol”!

EN CLAVE DE SOL

(Las imágenes de películas comienzan a convertirse en el título: “En clave de Sol”.


Comienza una imagen de Sol.)

Director._ Ella es Sol. Esta historia se centra en ella. Es la historia de ella… más bien es
la historia de ella y de mí con ella. La conocí aquí, en el exilio, tanto ella como yo teníamos
razones para no volver… la conocí justamente esa noche… en un bar en Madrid… estaba
vestida justo como la ven ahora y estaba cantando justamente como ahora…

(Sol canta.)

Y sigo aquí.

L y M. Roberto Estrada.

Tanto años te esperé

Tanto tiempo supliqué

Que a veces siento que no

Puedo más

Y sigo aquí

2
Se ha vuelto rutina

Disfrutar de un café

En completa soledad

Añorando que estés junto a mí

Que tu mano acaricie mi piel

Como ayer

(De pronto de la pantalla sale Sol.)

Y no puedo ni quiero

Seguir esperándote más

Decidida hoy estoy a vivir.

Mi vida sin ti

(El Director al verla entra en pánico.)

Director._ ( Al público.) ¡Corten! ¡Corten! (A Sol.) ¿Qué estás haciendo? (Al público.)
¡Perdónenme! Esto no pretende ser una obra de teatro o un performance. Esto es otra
cosa… y hablábamos del cine… porque el cine es lo mío y en este momento iríamos de un
plano entero a un plano medio de ella pero…

Sol / Soledad._ ¡Perdón! ¿De qué estás hablando?

Director._ (Irónico.) ¿Perdón? ( A Sol.) Se supone que tú no tienes que hablar. O sea, no
de esta manera. Tú ibas a cantar y listo y luego yo…

Soledad._ ¿De qué estas hablando?.

Director._ ( a Sol.) ) Ya te dije que se supone que tú no deberías hablar. Ni estar aquí,
deberías estar en la pantalla y nada más.

Soledad._ Sigo sin entender.

Director._ Se supone que tú no deberías estar aquí. Son solo imágenes y…

Soledad.- Mirá ya te he dicho que no vengas a mi trabajo y menos que me interrumpás.


Recordate lo que pasó la última vez.

Director._ Es que se supone que no estarías aquí.

Soledad._ Haceme el favor de desaparecer. No me obligés a recordarte. No otra vez.

Director._ Esto no se trata de ti. Se supone que no deberías estar aquí.

3
Soledad._ El que no debería estar aquí sos vos.

Director._ Esto no se trata de ti.

Soledad._ ¿De qué estas hablando? ¿Te podés ir por favor?

Director._ Yo solo quería…

Sol._ Esto no se trata de vos. ¿Entendés? No se trata de vos. Así que por favor
¿podés retirarte?

Director._ Se supone que tú no deberías estar aquí.

Sol._ No, entendé. Esto no se trata de vos. Ya hay público allá afuera y no quiero un
escándalo aquí. Así que, por favor, hablamos cuando llegue a la casa…

Director._ Se supone que…

Soledad._ ¿Qué se supone, Juan Angel? ¿Qué se supone? ¡Apareciste en mi trabajo! ¡En
mi puto trabajo!

Juan._ Yo solo quería…

Soledad._ ¿Vos sabés la vergüenza que me hiciste pasar? ¿Lo sabés?

Juan._ ¿Te doy vergüenza, verdad?

Soledad._ ¡No hablés estupideces! Yo estaba trabajando. Te seguís apareciendo. Tuve


que disculparme. Dije que no volvería a pasar. Que mejor resolviera todo con vos y que,
hasta entonces regresara. ¡Yo de esto vivo! ¿Entendés? ¡Con esto como!

Juan._ Es que no querías hablar y…

Soledad._ Sí, pero, siempre te apareces cuando estoy trabajando. Vos no respetás nada.

Director._ No. Así no. Esto debe ser un plano medio no más. Tú estabas allí, en la
pantalla y yo estaba sentado allá y…

Director._ … estaba sentado acá y te prometo que hoy te voy a dejar terminar de cantar…
como la primera vez. ¿Te recordas?

Sol._ Estás confundiéndote. Así no fue la primera vez. De hecho yo estaba vestida
así y vos estabas sentado allí… ya teníamos un rato de conocernos.

(Sol regresa a la posición donde comenzó y canta.)

4
Y sigo aquí.

L. y M. Roberto Estrada.

Tanto años te esperé

Tanto tiempo supliqué

Que a veces siento que no

Puedo más

Y sigo aquí

Se ha vuelto rutina

Disfrutar de un café

En completa soledad

Añorando que estés junto a mí

Que tu mano acaricie mi piel

Como ayer

(De pronto de la pantalla sale Sol.)

Y no puedo ni quiero

Seguir esperándote más

Decidida hoy estoy a vivir.

Mi vida sin ti

Sol._ ¿Viniste otra vez?

Director._ No tengo a otro lado donde ir.

Sol._ Está el bar de enfrente.

Director._ Allí me cobran.

Sol._ Pensé que venías por mi show.

Director._ Sí, también.

Sol._ No muy convencido. ¿Qué te parecí hoy?

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Director._ Soberbia.

Sol._ ¿Querés una caña?

Director._ Dirás una chela.

Sol._ ¡Aquí se toman cañas! ¿Otra vez extrañando tu tierra?

Director._ ¿Por qué decís eso?

Sol._ Siempre que tenés nostalgia de tu tierra venís aquí.

Director._ ¿Cómo sabés eso?

Sol._ La mirada del desterrado. La mirada del expatriado. A mí me visitó en el


espejo durante un buen tiempo. De allí no supe más de esa mirada hasta que pasaste por
esa puerta. ¿Soy la única chapína que conoces por aquí?

Director._ Sí. De hecho…

Sol._ No tenés muchos conocidos aquí.

Director._ ¿Cómo sabés?

Sol._ porque yo soy igual. tenemos un pie aquí y el otro allá. Pero hay algo mío allá
todavía que no me quiero traer. Es como cuando uno se cambia de piso. Te tenés que llevar
todo del antiguo lugar. No dejás nada. Y lo que no va a servir se tira a la basura. Dejás atrás
todo, incluso a las personas, todo. Queres que ese nuevo lugar se convierta prontamente
en tu hogar y un hogar debe estar rodeado de amigos. Los que somos como vos y yo no
queremos asumir que este es nuestro hogar ahora y no allá. Yo jamás regresaría pero dejé
cosas mías, pendientes que no me hacen sentir este como mi hogar porque a la larga, siento
que el único hogar posible es allá.

Diector._ Yo no tengo tiempo ni para hacer esas reflexiones. No tengo amigos porque no
tengo tiempo. De un trabajo me voy al otro y apenas tengo tiempo para comer y dormir entre
ambos.

Sol._ ¡Tenés una vida social de envidia!

Director._ No tengo tiempo de nada. Yo solo salgo de trabajar y me voy para mi piso.

Sol._ Pero aún así tenés tiempo para sufrir.

Director.- ¿Sufrir?

Sol._ La nostalgia es un dolor dulce.

Director._ Yo solo necesitaba hacer otra cosa…

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Sol._ Vos lo que necesitas es algo que te alegre.

Director._ Vos me alegras el día.

SOLEDAD._ La última vez me dijiste todo lo contrario.

Director._ ( A Soledad.) No es el último día. (A Sol.) Es el primer día. ¿Te recordás?

SOLEDAD_ No fue el primer día.

Director._ (A Sol.) ¿Te recordás?

SOLEDAD._ No es así. ¿Sabés que no fue así?

Director._ Así fue. Así lo recuerdo yo.

Sol._ ¿Sabés que esto no se trata de vos?

Director._ ( A Sol) Se trata de ti. Aceptarías una copa un día de estos?

SOLEDAD._ ¿Una copa? Te acepté mucho más que eso pero… no fue sufiente para
vos…

Director._ ( A Soledad.) Sí pero… Me refiero a… (A Sol.) ¡Sabés a qué me refiero!

Sol._ No. Decímelo vos.

Director._ ¡No sé cómo!

Sol._ ¡Claro que sabés!

Director._ (Pausa.) ¿Aceptarías…? ¿Aceptarías?

Sol._ ¿Qué?

Director._ Te va a parecer extraño porque apenas llevamos un par de semanas de


conocernos y… (Pausa.)

Sol._ ¿Y?

Director._ ¿Aceptarías salir conmigo a… tomar una copa… un día de estos? Así como…
(Pausa.)

Sol._ ¿Así cómo?

Director._ Como en una…

Sol._ ¿En una?

Director._ Como en una cita. (Pausa.)

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Director._ ¿Qué dices?

Sol._ ¿Una cita?

Director._ Sí… ¿tendrías una cita conmigo?

(Pausa. Ella sonríe.)

Director._ ¿Qué?

Sol._ ¿Ya ves que no fue tan difícil?

SOLEDAD._ Estaba muy equivocada. Sí fue muy difícil.

(Ambas desaparecen.)

MARGARITO

Director._ Esto no debería pasar ahorita. (A Juan.) Esto era cámara fija, delante de ella.
Ella cantaría a la cámara y yo… solo la recordaría y… ¿Sol? ¿Sol? ¿Dónde estás?
(Pausa.) Bien. (Pausa.)

Juan._ ¿Querés que volvamos a empezar?

Director._ ¿Volver a empezar?

Juan._ ¿Querés que presente yo la película?

Director._ No. Esto no es cine, es todo junto… pero yo presentaba esto y entonces se
escuchaba música y… (Silencio. A Juan.) Tiene que empezar con música. Con esa música
que ella cantaba y… ¿ya les hablé de que la vida es música? (Pausa.) ¡Comencemos otra
vez! Empieza con un plano general de un bar… o un plano entero de Sol y la cámara
avanza hasta volverse un primer plano y ella canta. (Pausa.) ( AL TECNICO) ¿Y la música?
¡La música!

(Se escucha la música de Margarito.)

Director._ CORTEN!... CORTEN!! ¡No! ¡Esa no es de ella! Esa música me recuerda otra
cosa y esto no se trata de eso… se trata de…

(En la pantalla aparece Margarito quien canta.)

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Era mejor callar.

L. y M. Roberto Estrada.

Los sueños del ayer

Por la justicia y la igualdad

exigían luchar

Y riesgos afrontar.

Y yo siempre pensé

que lo mejor era callar

y no exponerme más

mi vida continuar.

Director._ Ese es Margarito. Bueno, así le decíamos. Creo que se llamaba de otra
manera. No recuerdo su nombre ahora. Alguna vez lo supe… fue mi amigo. PORQUE FUE
Margarito le decíamos. Era su apodo huelguero… de rey feo.

(Aparece Margarito desojando una margarita mientras canta la canción:

Margarita.

L y M Roberto Estrada

Se llamaba Margarita

Como una bella flor

Era la flor más deseada

Margarita de mi amor

Inocente se veía

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Así la miraba yo

Era la flor más deseada

Margarita de mi amor.

Margarito._ (La música continúa. Margarito deja de cantar. Ahora está como en un stand
up. ) …y es que cuando uno se enamora se pone pendejo. Ella se llamaba Margarita y tenía
un poder conmigo: yo le creía. Me decía que quien la había ido a dejar a la U era su primo
y yo le creía. Que el otro que la llevó en moto era su otro primo y yo le creía. Que el otro
con el que se fue al cine era otro primo en segundo grado y yo… le creía. Tenía primos
como los pétalos de esta flor. Las margaritas representan la inocencia… ella se llamaba
Margarita pero el inocente era yo.

(Saluda al público y luego se va a retirar pero ve al Director.)

Margarito._ ¿Te conozco?

Director._ (Desconfiado.) Pues… no creo.

Margarito._ ¡Bien! ¿Vos sos…? ¿Juan… Angel?

Director._ (Desconfiado.) ¿Vos sos…?

Margarito._ ¿Sos Juan Angel o no?

Director._ Sí, soy yo.

Margarito._ ¿No te recodás de mí?

Director._ Pues…yo…

Margarito._ ¡Soy Pablo! ¿Te recordás? …… ¡Margarito!

Director._ Ah, pues sí. ¡Claro pero yo pensé que vos…!

Margarito._ (Abrazándolo.) ¡Qué gusto verte, mano!

Director._ Pero… no entiendo.

Margarito._ ¿Sorprendido?

Director._ ¿Por qué decís eso?

Margarito._ Por qué me mirás como si estuvieras viendo un fantasma. ¿Qué hacés por
aquí?

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Director._ Pues… aquí vivo. Desde hace años. (Pausa.) ¿Y vos?

Margarito._ De vacaciones. Vine con mi familia. Es la primera vez que venimos a España.

Director._ ¿Tu familia?

Margarito._ Sí. Tengo dos hijos.

Director._ ¿Sí?

Margarito._ Sí. Juan y Esteban.

Director._ ¿Juan y Esteban?

Margarito.- Sí, Juan y Esteban. Ya están grandes mano. Lástima que andan con su mamá
ahora, si no te los presentaba.

Director._ Pues, ¿cuánto tiempo andarás por aquí?

Margarito.- Solo esta semana.

Director._ De pronto los invito a que lleguen a mi piso.

Margarito._ No tengás pena. Fijate que tenemos el tiempo muy apretado. Pero gracias por
la invitación… (Pausa incómoda.) Ya no te volví a ver mano. Después de lo de Esteban…

Director._ Sí, después de eso ya no volví a la U. ¿Vos seguiste?

Margarito._ Nel. Ya no. Es que a mí me pasó que… Yo tampoco seguí en la Universidad…


Despues de lo que me pasó… No sé si te enteraste. (Pausa.) ¡No quiero hablar de eso!
¿Vos qué tal? ¿Te casaste?

Director._ No.

Margarito._ ¡Soltero como siempre! ¡Mano, vos estás igualito! Como que no pasan los años
por vos.

Director._ Ya estoy viejo.

Margarito._ ¡Viejos los caminos! ¡Pero estás igualito!

(Pausa larga e incómoda.)

Margarito._ Bueno. ¡Qué gusto verte, mano!

Director._ ¿Esteban?

Margarito._ ¿Qué?

Director._ Que se llama Esteban.

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Margarito._ ¡Ah sí, mi hijo¡ Sí se llama Esteban. El más pequeño, Juan.

(Pausa larga e incómoda.) Seguís viéndome como si hubieras visto un fantasma.

(Se retira en cámara lenta mientras hablan de él.)

Director._ ¿Un fantasma? (A Juan.) ¿Quién me dijo que era él?

Juan._ Ese es Margarito.

Director._ Sí, así le decíamos.

Juan._ Así me lo encontré la última vez en… Me lo imaginaba de otra manera. Pero
sí… así fue la última vez que lo vi. Tenía familia. ¡Bien por él! Para él siempre fue
importante eso…..para mí fue más importante otra cosa.

Director._ A mí me pasa que cuando quiero recordar algo con afecto, poco a poco voy
borrando las partes malas. Los defectos los voy borrando hasta convertir ese recuerdo en el
más puro recuerdo. No sé qué fue lo que me pasa con Margarito.

Juan._ Recordate que aquel era bien buena onda. Bien inocentón. Algo aguerrido eso
sí.

Director.- Con Margarito me pasa que por más que lo quiera recordar con cariño, los
lados oscuros del recuerdo se van apoderando de todo. Y es que no todo es totalmente
bueno, ni totalmente malo. Pero a la mente le es más fácil volverlo todo blanco o negro. No
sé por qué con Margarito todo se vuelve negro. Era buena onda pero… Con Esteban es
diferente… a él lo recuerdo blanco. A Esteban lo conocí el primer año de la U. Recuerdo
que pasó de salón en salón…

ESTEBAN

Esteban._ Buenas noches compañeros. Yo pertenezco a la asociación y estamos


invitándo a que formen parte del grupo de teatro de la asociación. (Esteban se ve las manos
y luego se toca el pelo.) Nos reunimos en la sede los martes y los jueves a las 6 de la tarde.
Si quieren más información acérquense y les estaremos ampliando la información. Gracias y
los estaremos esperando. Buenas noches…(Al Director.) ¿Yo te atendí? ¿Verdad?

Director._ Sí, fuiste vos.

Esteban._ Igual no llegaste después.

Director._ Sí, llegué.

Esteban._ Pero mucho tiempo después. ¿Un año?

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Director._ Es que no tenía tiempo y… tuve que ajustar un montón de cosas y eso me llevó
tiempo.

Esteban._ ¿Estás seguro de eso?

Director.- Tenía otras cosas que hacer. Pero los iba a ver a todas las funciones… bueno,
me refiero a todas las obras. Hicieron bastantes.

Esteban._ En ese año solo un par e inocuas. Empezó como un proyecto de un curso y a
la asociación le interesó y me echaron el hombro. Ese fue un buen año para empezar.
¿Qué estabas estudiando?

Director._ Derecho.

Esteban._ Yo periodismo. ¿Por qué te decidiste entrar en el grupo?

Director._ Siempre me llamó la atención el teatro. Había ido a ver algunas cosas. Y
cuando pasaste hablando del grupo se me metió la espinita. El discurso que ustedes
manejaban me atrajo más.

Esteban._ Al principio eran puras cosas inofensivas.

Director._ Pero siempre le metían el cuentazo social.

Esteban.- No nos querían por eso.

Director._ Pero montón de gente iba a verlos.

Esteban.- SI…. Teníamos nuestro público.

Director._ Eran buenos.

Esteban._ Alguna mara no nos quería.

Director._ ¿Quién no los quería?

Esteban._ Algunos de allí mismo. Lo que querian es que el grupo de teatro fuera solo para
montar obras de la literatura universal. Mientras más lejano a nuestra realidad mejor. Pero
por muy griego o inglés que fuera el texto siempre le metíamos lo que realmente le
interesaba al pueblo…el aguijoncito. Habían un par de puristas que decían que eso era
mancillar al autor y a la obra y esas babosadas. ¿Para qué vas a tener un grupo de teatro en
la asociación de la U si no es para despertar el juicio crítico?

(Viendo el espacio donde está.)

Esteban._ ¿Y entonces?

Director._ ¿Entonces?

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Esteban._ ¿Qué hacemos aquí?

Director.- No sé. Yo estaba por presentar y…

Esteban._ ¿Te recordaste de mí?

Director._ Perdoname pero... Esto no se trata de vos.

Esteban._ Sin embargo estoy aquí y vos estás aquí. Estamos los dos aquí. Algo de mi ha
de haber en todo esto.

Director._ ( Al Público.) Esto no está saliendo bien. No está saliendo como yo… Se
suponía que yo tenía todo el control. Hoy es el día, al fin, y no es a mi manera ¿Por qué no
me dejan hacerlo a mi manera?

Esteban._ ¡Esta es tu manera!

Director._ ( Al público.) No, ¿acaso ni aquí puedo..? ¿Ni en este momento?

Esteban._ ¿Sí sabés qué momento es, entonces?

Director._ Es el momento de presentar mi espectáculo. Vos estás en él pero no de esta


forma. Vos solo aparecerías en la pantalla y…

Esteban._ ¿Qué querés hablar de mí?

Director._ Todo. Recordarte todo. Vos eran un buen tipo, mano.

Esteban._ ¿Sí?

Director._ Eramos cuates. ¿Te acordás?

Esteban._ ¿Qué recordás vos?

Director._ Sabías de cine. Leías un chingo. Hubieras sido un gran periodista. Un director
de teatro.

Esteban._ Estaba muy chavo. No sabía exactamente qué quería. ¿Qué te recordás de
mí?

Director._ Que escribías. Que hiciste el grupo de teatro de la asociación. Y que las
adaptaciones que hacías de las obras eran muy buenas.

Esteban._ Las adaptaciones siempre las hacía el Margarito. ¿Cómo se llamaba aquel,
vos?

Director._ No recuerdo. Solo el apodo. ¿Qué fue de aquel, vos?

Esteban._ Ya no siguió en la U. Embarazó a una chava y se casó.

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Director._ ¿De los demás sabes algo?

Esteban._ ¿De quienes? No sé nada de nadie más.

Director._ ¿Por qué de Margarito sí?

Esteban._ Me preguntaste puntualmente. Y de pronto sentí como si hubiera visto la vida


de aquel frente a mis ojos.

Esteban._ ¿Y vos?

Director._ ¿Qué?

Esteban._ ¿Qué fue de vos?

Director._ ¿De mí? Pues, me vine para acá y... No, no fue así. (Inventando.) Estudié y
me gradué. Conseguí un trabajo como…

Esteban._ ¿Estás seguro que así fue?

Director._ Sí y después de…

(Pausa.)

Esteban._ ¿Después de qué?

Director._ De lo tuyo.

Esteban._ De lo mío. (Pausa.) ¿Te viniste acá después de lo mío?

Director._ (Sonriendo.) Logré hacer esto. Me tardé todos estos años pero al fin. Está
terminada.

Esteban._ ¿Qué cosa?

Director._ Hago cine… más bien, hice esto… que no es solo cine, es todo junto. ¿Querés
ver?

Esteban._ No sé si quiero… es raro porque no quisiera y a la vez sí… me muero de ganas


de ver tu interpretación de las cosas y a la vez me da miedo saberla.

Director._ Es la verdad.

Esteban._ ¿La verdad?

Director._ La verdad. Mi verdad es la verdad.

Esteban._ Nadie tiene la verdad. La verdad es relativa.

Director._ En esto sí. Hay cosas que no sabés.

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Esteban._ Contámelas…

Director._ Para eso hice esto.

Esteban._ ¿Para no tener que contarlo?

Director._ Esta es mi manera de contar las cosas.

Esteban._ ¡Tu ópera prima!

Director._ ¿Cuál es el problema?

Esteban._ No hay ningún problema. (Se mira las manos.) ¿Así me recordás?

Director._ Es una licencia poética.

Esteban._ ¿Qué hay de malo en cómo era?

Director._ Es una licencia poética.

Esteban._ ¿Cuántas licencias poéticas te habrás dado?

Director._ Algunas. (Entusiasta). Esto debe ser perfecto. Como aquellas películas que
fuimos a ver…

Esteban._ Al Lido, al Lux y al Reforma.

Director._ Eso fue unos meses antes que...

Esteban._ ¡Te recordás!

Director._ ¡Buena peli! Buenas pelias las que veíamos. Buenos recuerdos.

Esteban._ Buen recuerdo aquél viaje que hicimos a Xela.

Director._ ¿Cuál viaje a Xela?

Esteban._ Aquel donde nos fuimos haciéndole ganas al Margarito y pasamos toda la
noche en el parque. ¡El Margarito se puso bien bolo con rompopo!

Director._ Sí, pues… fuimos los tres.

Esteban._ Cabal, los tres. Ese día empecé a conocerte realmente. Realmente conocerte.
Como cuate.

Director._ Yo siento que ese día ustedes se hicieron mis meros cuates.

Esteban._ El pacto de hermanos.

16
EL PACTO DE HERMANOS

(Aparece Margarito. Es de noche. Están en Xela.)

Margarito._ ¡Qué frio, mucha!

Esteban._ Vos que nos haces venir.

Margarito._ ¡Puchis! ¡Ahora solo yo! ¡ustedes también se quisieron venir! Yo no les torcí el
brazo para que se vinieran.

Esteban._ ¡Si vos lo picás a uno, uno no tiene la culpa! El problema es la casaca que nos
diste.

Margarito._ Yo solo dije que…

Esteban._ ¡Dijiste que tenías una fiesta!

Margarito._ ¡Ya ves! El problema sos vos que te venís hasta Xela por una fiesta!

Esteban._ Pues ese sería mi clavo, el problema es que me hiciste venir hasta aquí y la
fiesta ni olida.

Margarito._ La fiesta se lleva por dentro, mano.

Esteban._ Pero para esto nos hubiéramos quedado en la capital.

Margarito._ ¿Qué es una fiesta? Una reunión de personas. Buena compañía. Música.
Guaro.

Esteban._ ¡De ese tu listado hay varias cosas que no tenemos!

Margarito._ Tenemos la reunión y la buena compañía. Lo jodido es que no hay nada abierto
para unas chelas.

Esteban._ ¡Chelas qué frio! ¿Y el Juan? (Al Director. Pero este queda de espectador
mientra Juan entra en el recuerdo.) ¡Mano, ¿qué ondas?!

(Juan un poco indeciso. Toma la botella de vino y se la da a Margarito.)

Juan._ Solo encontré esto. ¿Ustedes encontraron algo?

Esteban._ Nada.

Margarito._ ¿Esto qué es?

Juan._ Rompopo.

Margarito._ Esa onda empalaga.

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Juan._ ¡Sampale el trago, hombre!

Esteban._ ¡Dame esa onda!

(Le quita la botella. Le da un trago. Se lo pasa a Juan.)

Juan._ ¡Gracias!.

(Le da un trago. Se la ofrece a Margarito.)

Margarito._ Nel mano. Esa onda no me gusta.

Juan._ Al menos para entrar en calor.

Esteban._ No creas. Esos traguitos dulces son traicioneros. Ni cuenta te das y te ponen
bien bolo.

Juan._ ¿Alguien trae cigarros?

Margarito._ No, mano. Ando pobre.

Esteban._ ¡Organización más pura lata la de ustedes!

Juan._ ¡Ahora yo! Este que nos mete paja.

Margarito._ Yo no les metí paja. Yo les dije que venía y ustedes se apuntaron.

Juan._ Nos dijiste que tenías una fiesta que la gran…

Esteban._ Y para ir a ver una tu traida, mano.

Juan._ Sí. Y ¿Cuánto la viste, mano?

Margarito._ Media hora pero… ¡Puchis!

Esteban._ Para que vos vinieras a ver una tu traida estoy todo congelado.

Margarito._ Pues ella me había dicho que tenía una fiesta en su casa. Que se iba a quedar
sola y pues…

Esteban._ ¡Ajá! Pero ¿Por qué no nos dijiste que se iba a quedar sola solo media hora?

Margarito._ Es que… mirá pues… lo de la fiesta no era seguro. Pero que se iba a quedar
sola, se iba a quedar sola… varias horas, me dijo. Y pues me invitó y…

Esteban._ ¡Ella te llamó!

Juan._ ¡Quien se mira al Margarito!

Esteban._ ¿Y ya se habían visto antes?

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Margarito._ ¿Cómo así?

Juan._ Que si ya habían…

Margarito._ Nel. Mano, aquella no es solo para eso.

Esteban._ ¡Menos mal! ¿A qué viniste, pues?

Margarito._ Si pues, o sea, sí. Nos gustamos un montón pero yo llevaba las cosas así
lentas.

Juan._ Pero ¿tan lejos? ¡Vos buscando traídas que vivan bien lejos para que no te
frieguen!

Margarito._ Es que ustedes no entienden.

Esteban._ Vos no te explicás bien.

Margarito._ Yo la conocí el año pasado. Y nos dimos la dirección y nos hemos estado
mandando cartas. Y pues, yo voy lento. A mí me gustan las cosas lentas y en serio.

Esteban._ ¿Y nunca veniste aquí a visitarla? O sea, antes de hoy, pues.

Margarito._ No se dio la oportunidad. Ya te dije que me gustan las cosas lentas y en serio.

Esteban._ Pero te llama un día y corriendo te dejaste venir.

Margarito._ Ella me invitó ¿Qué podía hacer?

Juan._ Solo oiste que estaría sola unas horas y el chucho se deja venir con el par de
mulas acompañándolo. ¿Al menos estuvo bien?

Margarito._ ¿Qué cosa?

Juan._ ¡La junta!

Margarito._ ¿Para qué querés saber?

Esteban._ ¿Ella qué te dijo o qué onda?

Margarito._ ¡Ay, sho!

Esteban._ ¡Contá, hombre! ¿Qué te dijo para que te vinieras como canchinflín?

Margarito._ ¡Qué te importa, mano!

Esteban._ ¡Me lo debés! ¡Nos lo debés! Estamos aquí por vos.

Juan._ Sí. ¡Nos lo debés!

Margarito._ Va pero, no vayas a estar hablando mal de ella.

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Esteban._ Nel, hombre.

Margarito._ Pues, llamó antier.

Juan._ ¿Tenés teléfono?

Margarito._ Nel. En la casa no hay pero hay uno en la tienda de la colonia.

Juan._ ¿Por qué no me lo has dado?

Margarito.- Es solo para emergencias.

Juan._ Pues, sí. ¡Una traida es emergencia!

Margarito._ ¿En qué quedamos mano?

Juan._ ¡Vaya, hombre! ¡Seguí!

Margarito._ Pues ese teléfono es solo para emergencias.

Esteban._ ¿Qué te dijo?

(Margarito le pide la botella.)

Margarito._ ¡Pásenme esa onda! (Le pega un gran trago.)

Juan._ Tranquilo mano. Despacio. ¿No que te gustan las cosas lentas, pues?

Margarito.- Me fueron a buscar de la tienda y me dijeron que era una llamada de Xela y yo
ni me recordaba de aquella, pues, o sea no recuerdo haberle dado el teléfono

Juan._ ¡El de emergencias!

Margarito._ Pues yo va de bajar libros y yo bien arralado porque ¿quién diablos me va a


llamar de Xela?

Juan._ ¿No que se escribían pues?

Margarito._ Pues sí pero… nunca me imaginé que me iba a llamar. Igual no recuerdo
haberle dado el número, pero pues… (Le da un trago a la botella.) Pues me dijo que me
quería ver y que hoy se iba a quedar sola un par de horas. Yo le dije que no podía.
¡Imagínense qué desesperado me hubiera visto si me hubiera dejado venir!

Esteban._ ¡Mano, aquí estamos!

Margarito._ O sea, cuando me dijo, pues. Yo no quería verme tan desesperado, pues.
Pero hoy en la mañana me volvió a llamar. Yo andaba todavía durmiendo cuando me
llegaron a llamar de la tienda. Salí todavía medio dormido y fui hecho lata a contestarle y me
dijo que me quería ver y eso y pues…

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Esteban._ ¿Y la fiesta?

Margarito._ ¿Qué fiesta?

Esteban._ ¿No que te había invitado a una fiesta, pues? ¡Nos metiste paja, mano!

Juan._ ¡Dejá que cuente, hombre!

Margarito._ Le dije que nel, que no podía. Me dejó su número y me quedé con la armonía
todo el día. Pero…

Juan.- ¿Pero?

Margarito._ … me daba miedo venirme solo.

Esteban._ Nos hubieras dicho, mano. Yo te hubiera hecho ganas, no había necesidad de
meter la paja de la fiesta. ¡Yo bien picado con la fiesta estoy!

Juan._ ¡Yo también!

Margarito._ Pues ya ves todo el trajín de venida y cuando ya vine sus papás ya venían de
regreso. Pero…

Juan._ ¿Pero…?

Margarito._ Pues me pasó a su sala.

Juan._ ¿Y qué?

Margarito.- ¡Qué te importa, mano!

Juan._ ¡Aaaah! ¡Contá, hombre!

Margarito._ ¡Nel, mano!

Juan._ ¡Contá, hombre! ¡Nos lo debés!

Margarito._ Pues me llevó a su cuarto y…

Esteban._ ¿Y todo bien?

Margarito.- Sí, todo bien… (Pausa.) Pero…

Juan._ ¿Pero?

Margarito._ Cuando nos comenzamos a besar… (Hace un gesto con los hombros. Le da
un trago a la botella.)

Juan._ (Riendo.) ¡No jodás!

Esteban._ ¡Menos mal te gustan las cosas lento y en serio!

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Juan._ ¿Y se dio cuenta?

Margarito._ (Se toma otro trago. ) Hice todo lo posible pero… ¡Qué vergüenza!

Juan._ Y es que desde hoy en la mañana estaba va de planificar el asunto y el trajín y


de allí la venida tarde y…

Esteban._ ¿No te dijo nada?

Margarito._ ¡¿Qué me iba a decir?! Solo como que se puso la onda incómoda y con el
pretexto de que ya iban a llegar sus papás me sacó. Y yo que ya estaba haciendo planes.

Esteban._ ¿Planes?

Juan._ Este ha de ser de esa mara que se escribe con alguien y ya se imaginó casorio
y esas ondas.

Margarito._ ¿Qué hay de malo en eso?

Juan._ ¿Qué hay de malo?

Margarito._ Sí. ¿Qué hay de malo?

Juan._ No podés andar enamorándote de todo el mundo así porque sí.

Esteban._ ¿Qué hay de malo en eso?

Juan._ ¡Puchis, mucha! ¡Ustedes bien revolucionarios en sus discursos pero son bien
conservadores en sus prácticas!

Esteban.- Nada que ver. Es más ¿no será que somos gays, mucha?

Juan._ ¿Cómo así?

Esteban._ Mirá a todo el mundo y mírate a nosotros. Nosotros vamos al cine juntos, no
tenemos traida… (A Juan.) ¿Vos ya…?

Juan._ ¿Vos?

Esteban._ Nel. Nunca. ¿Y vos?

Juan._ Una vez, hace mucho tiempo con una chava en Escuintla.

Esteban.- Por eso… ¿No será que somos gays?

Margarito._ ¡Sho!

Esteban._ ¡En serio! Ni siquiera tenemos traida.

Margarito._ Yo sí.

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Esteban._ Esta chava ni cuenta. Y después de hoy mucho menos te va a contar.

Juan._ Este anduvo con la Margarita.

Margarito._ Sí, fue mi traida pero no hicimos nada.

Juan._ Te pusiste lento. Quizás por eso anduvo con sus “primos”.

Esteban._ Ya vieron. Hiciste algo con alguna chava.

Margarito._ Pues… esta fue mi primera vez.

Juan._ ¡Tu primera vez y ella ni involucrada estuvo!

Margarito._ No le vayan a contar a nadie.

Esteban._ Tranquilo, mano.

Juan._ Sí, tranquilo.

Margarito._ No sé por qué les conté eso.

Esteban._ Somos cuates, mano. Teneme confianza.

Juan._ A mí también. ¿Pacto de cuates…? ¿De hermanos?

(Pausa.)

Margarito._ ¡Pacto de hermanos!

EL OTRO ESTEBAN

Director._ ¡Interrumpiendo! No quiero seguir con eso.

Juan._ ¿Por qué no?

Director._ Las cosas no se ponen bien después de eso.

Margarito._ (Como despertando de un sueño.) ¿Qué onda…? ¿Qué estoy haciendo aquí?

Esteban._ Tranquilo. Aquel te está recordando.

Margarito._ (A Juan.) ¿Me estás recordando?

Juan._ Sí, más bien. (Refiriéndose al Director.) Aquel nos está recordando.

Margarito._ ¿Quién es aquel?

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Juan._ Soy yo.

Esteban._ (A Juan.) Vos tenés algo pendiente con nosotros.?

Juan._ ¿No sé? ( Al Director.) ¿Tenés algo pendiente?

Director._ No sé… Se me olvidan las cosas y…

Esteban._ (A Juan.) ¿Qué recordás de nosotros?

Juan._ Recuerdo esa vez que fuimos al cine.

Esteban._ Fuimos un montón de veces.

Juan._ ¡Es cierto! ¡Vimos un chingo de películas!

Esteban._ ¡Los cazadores del arca perdida!

Juan._ ¡Qué buena película!

Esteban._ ¡Y aquella donde Jack Nicholson se obsesiona con la mujer de su jefe!

Margarito._ ¡La escena en la cocina! ¡Ella tira toda la comida y todo lo que está en la
mesa y allí… en la mesa! ¿Qué actriz era ella?

Esteban._ Jessica Lange, la de King Kong. (Recordando el nombre de la película.) ¡El


cartero llama dos veces!

MARGARITO ._ E.T. Rambo y Blade Runner. Con esa película me estalló la cabeza.

Esteban._ Ese monólogo final de Rutger Hauer: “He visto cosas que ustedes nunca
hubieran podido imaginar. Naves de combate en llamas en el hombro de Orión. He visto
relámpagos resplandeciendo en la oscuridad cerca de la entrada de Tannhäuser. Todos esos
momentos se perderán en el tiempo, igual que lágrimas en la lluvia… Llegó la hora de morir.”

Margarito._ La muerte es la pérdida de todo.

Juan._ Hasta que contempló la muerte entendió la vida.

Esteban._ Pero me gusta más el trato de la muerte o la vida en El año que vivimos en
peligro y en Ghandi.

Margarito._ ¿Por qué?

Esteban._ En esas dos, la vida y la muerte se ven como una ofrenda, como un sacrificio.
En ambas hay mártires.

Margarito._ Hay suicidas. Dejarse morir es un suicidio.

Esteban.- Lo hacían por una buena causa.

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Margarito._ Suicidarse, dejarse morir es una cobardía.

Esteban._ No es de cobardes. Al contrario.

(Pausa.)

Margarito._ ¿Se recuerdan de lo que pasó después?

Juan._ ¡Por supuesto!

Margarito._ ¿Entonces?

Juan._ ¿Entonces qué?

Margarito._ Nosotros no deberíamos estar juntos.

Juan._ De ustedes recuerdo los ensayos. Las funciones. ¡Buenos tiempos aquellos!
Yo me sentía muy importante fíjate. Sentía que tenía una responsabilidad muy fuerte y me
sentía orgulloso.

Esteban._ Éramos unos soñadores.

Juan._ Pensábamos que con el teatro íbamos a poder cambiar el sistema.

Juan._ Yo te admiraba un resto, mano.

Esteban._ Yo a vos.

Juan._ ¿A mí? ¿A mí por qué? (Referencia al Director.) Mirame! ¿Se puede admirar
esto?

Esteban._ Me admirás pero me ves así. Diferente a como fui. Yo no fui así.

DIRECTOR._ Así te recuerdo.

Juan ._Justamente así.

Esteban._ No sé qué tiene de malo en como yo era.

(Esteban se para enfrente de una pantalla y mientras se describe aparece el Otro Esteban
que va tomando forma mientras Esteban va desapareciendo.)

Esteban._ Yo era moreno. Un poco más bajo. Un poco más lleno.

Otro._ Usaba lentes. Era colocho. Era así. Justo como me ves ahora.

Juan._ Es que no te recuerdo así.

Otro._ ¿Por qué no? ¿Qué tiene de malo como soy?

Juan._ Es que en mi recuerdo…

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Otro._ Las cosas no son como las estás recordando.

Juan._ Es que quiero que todo sea perfecto, quiero que…

Esteban._ ¿Para que sea perfecto yo tengo que ser así con pelo largo y todo?

Otro._ ¡Un clishé!

Esteban._ ¡Un clishé!

Otro._ ¿Tengo que cambiar para que tu “Ópera prima” sea perfecta?

Juan._ Lo estás malinterpretando.

Otro._ ¡Literalmente me estás cambiando!

Esteban._ ¡Mirá como me mirás! ¡Me ves como una especie de Jesucristo. ¡Un clishé!

Juan._ Lo estás malinterpretando. Lo que pasa es que, cuando te pasó lo que te pasó.

Esteban._ ¡Me mataron!

Otro._ ¿Por qué no podés decir eso?

Esteban y Otro._ ¡Me mataron!

Juan._ Es que las cosas no fueron como vos decís.

DIRECTOR._ Yo lo que recuerdo…

Otro._ ( AL DIRECTOR) A vos todo se te olvida.

Juan._ Y mi recuerdo es perfecto.

Otro._ Vos no recordás nada. Has sustituido los verdaderos recuerdos por fantasías.

Juan._ Yo recuerdo que estábamos ensayando y…

Otro._ Dos tipos entraron aquella noche. Eran altos los dos. Bien vestidos y nos
dijeron que tuviéramos cuidado con lo que estábamos haciendo porque…

Margarito._ Todo lo que uno hace trae consecuencias.

Otro._ Que dejáramos de ensayar porque…

Margarito._ Todo lo que uno hace trae consecuencias.

Otro y Esteban._ ¡Somos de la G2!1

1
Esta frase: “¡Somos de la G-2!” Fue sustituido por la dudosa y genérica frase: “Eran los que ya sabemos” a petición del
Viceministro por medio de la Directora de las Artes.

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Otro._ Y se fueron.

Juan._ (A Margarito.) ¿Olvidaste lo del pacto de hermanos?

Margarito._ ¿Qué querés decir con eso?

Juan._ ¿Cómo supieron que estábamos ensayando esa obra?

Margarito._ ¿Me estás acusando de algo?

Juan._ ¿Quién pudo haber sido oreja en el grupo?

Margarito._ ¿Me estás acusando de algo?

Juan._ Vos dejaste de ir a los ensayos.

Margarito._ ¡Mano, ¿Qué querías?! ¡Nos llegaron a amenazar! ¿Qué querías que hiciera?

Juan._ Teníamos un pacto.

Margarito._ (Se dirige a Esteban y al Otro.) ¡Yo te dije que dejáramos eso! ¡Qué con esa
gente no se jugaba! ¿Te lo dije o no te lo dije?

Juan._ Encima de traidor, sos un cobarde.

Margarito._ ¿Qué te crees vos, mano? ¿Qué te crees viniendo aquí a señalar con el dedo?

Juan._ Vos no estuviste allí.

Margarito._ Vos tampoco.

Juan._ Yo sí. Cuando entraron y… yo sí estuve allí.

Margarito._ (Al Otro.) Yo te dije, Esteban, que dejáramos las ondas en paz. Que
hiciéramos otra cosa y no me escuchaste. ¿Te recordás de eso?

Esteban._ ¿Para qué teníamos un grupo en la asociación si no era para hacer crítica?

(El Coro se convierte en una manifestación. Esteban la encabeza.)

Otro._ Yo pensé que solo nos querían asustar.

Esteban._ ¡Nadie nos iba a callar! ¡Nosotros éramos revolucionarios!

Otro._ A mí me dio miedo pero, no pensé que estuvieran hablando en serio.

Esteban._ ¡Porque hay que dar la vida por el pueblo!

Otro._ Es que solo era una obra de teatro lo que estábamos haciendo.

Esteban._ ¡Porque vale más la libertar que la vida!

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Otro._ Una obra de teatro inofensiva.

Esteban._ ¡El pueblo unido jamás será vencido!

Otro._ Inofensiva.

Esteban._ Matasanos practicantes…

Otro._ Ese día me levanté a las 7:00 me bañé Y me VESTÍ…

Esteban._ del emplasto fabricantes.

Otro.- Desayuné huevos estrellados y frijoles parados.

Esteban._ Gúisachines del lugar estudiantes…

Otro.- Una taza de café bien cargado y un pan de manteca.

Esteban._ En sonora carcajada porrumpid. Ja, ja.

Otro._ Le di un beso en la frente a la abuela y salí a la calle.

Esteban._ Sobre los hediondos males

Otro._ Pasé frente a Santo Domingo. Doble sobre la doce calle y me fui recto

Esteban._ de la patria arrojad flores

(El juego sigue, Esteban sigue cantando la Chalana pero va acallándose poco a poco.)

Otro._ . Por alguna razón iba poniendo atención a todo. Me di cuenta que siempre
que uno camina va viendo para adelante o para abajo. Nunca para arriba. Vi segundos
niveles que nunca había visto. Pasaba por esa ruta todo el tiempo y nunca miraba en
realidad. No ponía atención. Ese día, sin saber lo que me esperaba, le puse atención a
todo. Llegué a la segunda avenida y cruce para entrar al Paraninfo. Entré. Subí las gradas
para llegar al salón. Saludé a la mara. Teníamos que trabajar en la escenografía y en eso
me ocupé. Algunos estaban pasando letra y… Oí gritos. Vi hacia la puerta de entrada y
solo vi una luz… Y ya.

(Suena un balazo. Esteban cae muerto. El Coro grita pero rápidamente se tapan la boca. El
director recoge el cuerpo de Esteban.)

DIRECTOR. ._ ¿Y valió la pena?

Otro._ ¿Qué querés decir?

JUAN._ ¿Si valió la pena? La tuya fue una vida desperdiciada. ¿Cuántos años tenías?
¿Qué habías hecho, mano?

DIRECTOR._ ¿Qué habías hecho? Valía la pena arriesgar la vida por un mensaje que

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querías dar y que además no llegaría a casi nadie. ¿Quién mira teatro?

Esteban._ Yo aprendí que tengo voz y la voz hay que usarla. Si alguien te escucha valió
la pena. Aunque te escuche una sola persona.

Otro._ ( AL DIRECTOR ) Igual, ¿qué importa? Yo estoy muerto y vos estás olvidando. ¿Qué
más da?

Margarito._ Yo tengo una familia ahora.

Otro._ Vos también olvidaste.

Margarito._ Tengo que pensar en ellos. Ellos tienen otra vida ahora. ¿Para qué los voy a
atormentar recordando el pasado? El pasado ya pasó.

Otro._ Ellos tienen derecho a saber. Además, ¿cómo vas a tener un futuro sin un pasado?

Margarito._ ¡Vos callate! Vos ya estás muerto. Los muertos no hablan.

Esteban._ Prefiero estar muerto que vivo y callado.

Margarito._ Yo tengo familia.

Otro._ Pues por tu familia tenés que recordar. Les tenés que contar cómo fueron las
cosas.

Margarito._ ¿De qué sirve que sepan?

Otro._ ¿Por qué les pusiste nuestros nombres a tus hijos?

Margarito._ Porque ustedes fueron mis únicos buenos amigos.

Otro.- Para recordarnos.

Margarito._ Después que te mataron yo me salí de todo eso. Cuando uno es patojo quiere
cambiarlo todo. Yo estaba en la asociación. Yo era el que más metido estaba en todo eso.
Quemamos llantas y todo eso… pero cuando llegaron al ensayo… Es mejor estar callado.
¿De qué te sirve hablar si lo podés perder todo?

Juan._ Yo dejé de ir a la U ese año.

DIRECTOR._. (Mintiendo vehementemente.) Empecé a moverme y me metí, primero por


rabia, para vengarme. Me metí y trabajé en el frente urbano y repartí propaganda.

JUAN__ Ese día me habían quitado un pedazo de mí. A vos te mataron y a Margarito nunca
lo volví a ver..

DIRECTOR._ Hice obras de teatro. Hice películas Estuve en la montaña y peleé con fuerza,
con los ojos llenos de lágrimas de odio… y…

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Juan._ ¡Callate! ¡Callate! Quise hacer todo eso pero… tenía miedo…

(Pausa. Esteban se acerca y le pone la mano en el hombro.)

Juan._ Si hacés cosas por miedo… cosas que no querés hacer… cosas que ponen en
peligro a los demás…

Otro._ No es malo tener miedo.

Juan._ ¿Podés admirar a alguien como yo? (Señalando al Director.) ¿A alguien como
él? Al menos Margarito tuvo la valentía de buscar lo que quería. Vos lo hubieras hecho.

Otro._ No sé. Nunca lo sabremos. No me dejaron vivir para saberlo. Por una simple
obra de teatro, nos mataron.

Juan._ Yo al día siguiente de lo de ustedes comencé a ver carros extraños.

DIRECTOR: ViSTE que un carro se parqueó enfrente de mi casa y llamASTE a Dolores.

Otro._ ¿Quién es Dolores?

Juan._ Ella me dio dinero y me vine. Me vine huyendo.

Margarito._ Los monos tienen razón. No ver, no escuchar, no hablar. Es mejor vivir.

JUAN. Es mejor vivir, eso es seguro.

DIRECTOR. Yo preferí vivir y olvidar.

Otro._ ¿Entonces para qué estás haciendo todo esto?

Director._ Para decir algo. Para ser alguien. Para existir. Este es mi legado. Mi ópera
prima.

Otro._ Con muchas licencias poéticas.

Director._ Es mi vida. Yo la viví. Yo sé cómo recordarla.

Otro._ Podés engañarnos a nosotros. Podés engañar a quien sea. Podés incluso engañar a
Dios pero al único que no podes engañar es a vos mismo.

Director._ ¿De qué estás hablando?

Otro._ (A Juan.) Solo a vos no podés engañarte. Vos sabés cómo fueron las cosas. No es
malo tener miedo.

Juan._ Yo tuve miedo. Mucho miedo.

Otro._ No me lo digás a mí.

Juan._ Se te olvida algo. Cuando llegué a mi casa se bajaron dos tipos. A uno lo

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reconocí. Era uno de esos que dijeron que eran de la G-2. Me preguntaron por Margarito.
Querían saber tu nombre.

Margarito._ ¿Mi nombre?

Director._ Yo me quedé callado.

Juan._ No. Yo no me quedé callado. Después de lo que me dijeron. Era mejor hablar
que quedarme callado.

Otro._ Es mejor quedarse callado.

Juan._ Les dije tu verdadero nombre. Pensé que te había condenado a muerte. Ya
había pasado lo peor. ¿Y sabés qué hice? Huir. ¿Alguien puede admirar eso? ¿Alguien
puede admirar eso? Comprenderás por qué me espanté cuanto te vi en Madrid. Estaba
viendo un fantasma. Un verdadero fantasma. Y si no me pasó nada no fue gracias a mí. Yo
puse tu vida en peligro.

Margarito._ ¿Diste mi nombre?

Juan._ Pensé que te habían matado.

Otro._ Viste que no fue tan dicifil.

Juan._ Fue muy difícil. Después de todos estos años- La culpa se instaló aquí
adentro. Después que te vi. Despues que me reconociste. La culpa se fue. Pero se
apoderó de mí la culpa.

Director._ Por eso hice esto. Mi ópera prima.

jUan._ Creo que ya no hay nada pendiente.

Otro._ ¿Ya no?

Juan._ Yo solo quería recordarte como un muchacho normal al que no le dieron tiempo
de hacer nada.

Otro._ Un muchacho normal… algo ingenuo… pero un amigo.

Juan._ Lo que yo no pude ser. Me hubiera gustado ser como ustedes.

Otro._ Vos creaste una versión ilusoria de nosotros. Quizás para eso es que estamos
aquí. Para hacértelo ver.

Juan._ A vos tenía que pedirte perdón.

Margarito._ Estate tranquilo. (Desaparece.)

Juan._ Gracias Esteban.

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Otro._ ¡Adiós Juan Ángel!

Vi una luz… y ya.

L y M Roberto Estrada

Vi una luz… y ya.

No sé si valio la pena

Si mi partida logró su fin

Por la justicia y la libertad.

Vi una luz… y ya

Mi mente se quedó en blanco

Es todo lo que recuerdo

Sentí mi alma volar en paz.

Y me voy

Les digo adiós

Les dejo mi anhelo de libertad

Y mi lucha

Por un futuro mejor.

Me despido

Con honor

Con mucho orgullo y convicción

Y por siempre

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Les dejó mi corazón…

(Pasa una manifestación y el Otro Esteban y Juan Ángel la integran.)

Y me voy

Les digo adiós

Les dejo mi anhelo de libertad

Y mi lucha

Por un futuro mejor.

Me despido

Con honor

Con mucho orgullo y convicción

Y por siempre

Les dejó mi corazón…

(El Otro Esteban se despide de Juán Ángel y se va con la manifestación. Juan Ángel y el
Director se quedan contemplando la partida de la manifestación.)

(Telón.)

ACTO II

(Antes que abra el telón se escucha la música de “Vi una luz” que se aleja. Al abrir el telón
aparecen El Director y Juan Ángel contemplando la partida de la manifestación.)

Juan Ángel._ ¿Ahora qué?

Director._ ¿Qué?

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Juan Ángel._ ¿Qué viene ahora?

Director._ Yo no tengo control de nada. Si vos no sabés, mucho menos yo.

(El Director toca a Juan Ángel y este cae al suelo. Entra Soledad a auxiliarlo. Ella lo ve. Sale
corriendo. Entra Clarita arriba de una banca empujada por el Coro y la Otra Clara.)

Clara._ ¿Y los demás?

Juan y Director._ ¿Quiénes?

Clara._ El público. ¿Dónde está? Siento que te he visto en algún lado pero no recuerdo.

Juan._ ¿Así la recordás?

Director._ Es exactamente como la recuerdo. (A Clara) ¿Te recordás de aquel cine en


Escuintla?

Clara._ No recuerdo.

Director._ ¿No recordas nada?

Otra._ Yo si recuerdo.

Director._ ¿Y vos quién sos?

Otra._ ¿No me reconocés?

Director._ No.

Clara y Otra._ Recuerdo esos ojos… Esos labios pero sin el cansancio.

Juan y Director._ ¡Soy yo, Clarita!

Otra._ Pero… ¿Qué te pasó? Estás…

Juan._ ¿Viejo? ¿Eso querés decir?

Otra._ Pues sí, viejo. ¿Por qué estas así?

Juan._ Porque el tiempo pasó.

Otra._ Pero en mis recuerdos vos sos más joven.

Juan._ Seguramente vos estás más vieja.

Director._ No hablemos de eso. Hablemos de nosotros.

Clara._ ¿De nosotros? Yo a usted no lo conozco.

Otra._ Nunca hubo un ‘nosotros’.

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Juan._ Yo recuerdo que sí, justo allí. (Señala la pantalla)

Otra._ Detrás de la pantalla? Recuerdo que venías seguido.

Juan y Director._ Yo era el hijo de Dolores.

Clara._ ¿Dolores?

Otra._ ¿La dueña del cine? No me recordés a esa vieja.

Director._ ¿Recordás?

Clara y Otra._ “Amar significa nunca tener que decir que lo sientes.”

Director._ Sí. ¡Esa es la cita!

Otra._ Estábamos detrás de la pantalla, así nadie nos miraba.

Juan._ ¿Te recordás?

Otra._ Te tuve que enseñar. ¿Me recordás ahora?

Juan._ Esa película hizo que me voltearas a ver.

Otra._ No te vía a vos.

Juan._ ¿A quién mirabas?

Director._ ¿Clara?

Otra._ Cuando estaba con vos siempre pensé en Peter.

Juan._ ¡Estamos a mano!

Otra._ ¿Por qué?

Juan._ Porque yo siempre pensé en ella.

Otra._ ¿Ella? Pero si ella es una forma en las nubes. Si sos imaginativo, podés encontrar ahí
en el cielo, imágenes completas. Ella solo está en tu mente, en tu imaginación. Ella es una
nube en el cielo de tus memorias.

Director._ Ella no es una nube. Ella vive. Y está aquí.

Otra._ No solo vos me mirabas así. Yo también lo hacía. Esa era la imagen que yo tenía de
mí misma. Una muchacha en un pueblo olvidado a la que un día un hombre importante la
volteó a ver. Era un gringo. Peter se llamaba.

Clara._ Él trabajaba para quien me descubrió. Yo era muy jovencita cuando llegó. Yo
nunca había visto tanto equipo, tantas cámaras, tantas personas tan hermosas. Aquel
señor… ¿Cómo se llamaba?

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Otra._ Don Manuel.

Clara._ Sí, don Manuel nos encontró un día en la playa jugando en la arena y nos
preguntó si queríamos salir en una película. Yo no sabía nada del cine en ese entonces.

Otra._ Salimos en un par de escenas. Corríamos en calzoneta por la playa mientras la actriz
se metía al mar. ‘Pecado2 se llamaba la película.

Clara._ Mi primer papel importante.

Otra._ Allí conocí a Peter, era el encargado de los extras. De lejos yo miraba a los actores, a
las actrices, a los camarógrafos… Y un día don Manuel nos preguntó si queríamos salir en
una película.

Clara._ Varios meses después volvió a grabar en el Puerto de San José exclusivamente
por mí. Mi actuación había sido tan soberbia que vino a buscarme. Su segunda película fue
hecha para mí.

Otra._ Peter se llamaba. Era el encargado de los extras.

Clara._ En la playa me declaró su amor un atardecer.

Otra._ Yo tenía trece años.

Clara._ Y me uní a él por siempre y para siempre.

Otra._ Yo tenía solo trece años.

Clara._ Dijo que regresaría para hacerme su esposa.

Otra._ Y yo le creí. ‘Paloma herida’ se llamaba la película… Justo como yo.

Clara._ Él va a regresar. Me lo prometió. Va a regresar para sacarme de aquí.

Otra._ ¿Y seguís esperando? ¿Y tus demás películas?

Clara._ ¿Qué queres decir?

Otra._ ¿Y tus demás producciones? ¿Por qué seguís en Escuintla si tuviste tanto éxito en el
cine?

Clara._ (Confundida) Él prometió volver, sin embargo, mi carrera… Mi profesión…

Otra._ ¿Cuál profesión?

Clara._ ¿Quién sos vos? ¿Qué queres de mí?

Otra._ Yo soy tu infierno y vos sos el mío.

Director._ ¡Las cosas no fueron así! Este es mi espectáculo. Es lo que yo hice durante

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todos estos años. ¡YO SOY EL DIRECTOR! Esto es mío y se va a hacer como yo digo. (A
Clara) Necesito que hagas tu papel.

Clara._ ¡Por supuesto! ¡Señor, Disculpe! ¿Usted es el Director?

Director._ Sí.

Clara._ ¿Puedo hacerle una pregunta, Señor?

Director._ Sí.

Clara._ Usted dijo que yo iba a interpretar mi papel. ¿No es así?

Director._ Así es.

Clara._ No sé a qué se refiere, señor.

Director._ Harás tu personaje, o sea, serás tu misma. Y él… me interpretará a mí.

Clara._ ¡Está bien, Señor!

Director._ ¿Podés hacerme el favor?

Juan._ ¿Tengo opción?

Otra._ ¿Puedo participar?

Director._ ¡No! Vos sos la encargada de la tienda del cine de Doña Dolores de Aycinena.
Ese es tu papel. ¿Entendiste?

Otra._ Entendí.

Director._ ¡Bueno! ¡Todos a sus puestos! ¡Vamos a grabar! ¿Listos? ¡A mi señal!

Clara._ ¡Señor!

Director._ ¿Sí, Clarita?

Clara._ Disculpe, señor. Es que tengo una pregunta.

Director._ Dime.

Clara._ ¿Qué tengo que decir? No tengo ningún guion, ningún libreto. No sé qué decir.

Director._ Solo tienes que recordar.

Juan._ Solo tenés que decir lo que dijiste aquella noche que llorabas, cando cantaste
para mí. ¿Es esa escena verdad?

Director._ Sí, esa es justamente.

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Clara._ Está bien…

Director._ Ok, ¡Todos a sus puestos! ¡Vmoas a grabar! ¿Listos? ¡A mi señal!

Clara._ Señor, disculpe.

Director._ ¿Qué pasa, Clarita?

Clara._ Y si no recuerdo los parlamentos. No recuerdo lo que dije esa noche.

Otra._ Yo puedo darte letra. Si se te olvida algo, yo puedo recordarte los parlamentos.

Clara._ Gracias. ¡Estoy lista señor!

Director._ Ok, ¡Todos a sus puestos! ¡Vamos a grabar! ¿Listos? ¡A mi señal!

(Se colocan en sus puestos)

Director._ ¡Acción!

Juan._ ¿Clarita?

Clara._ ¿Qué querés? ¿No te das cuenta que no quiero hablar con nadie?

Juan._ ¿Estabas llorando?

Clara._ No, ¿Cómo vas a creer?

Juan._ ¿Qué te pasó?

Clara._ Pues nada. Además ¿A vos qué te importa?

Juan._ Es por ese tipo ¿Verdad? El gringo del que tanto hablas.

Clara._ ¡Callate! ¿Qué queres? Si no tenés nada que hacer aquí mejor andate.

Juan._ Mi mamá me decía que cuando uno estaba triste si bailaba así, en un dos por
tres se le quitaba.

Clara._ ¿Tu mamá…? ¿Tu mamá…?

Otra._ Pero si esa vieja siempre está enojada.

Clara._ Pero si esa vieja siempre está enojada. ¿No ves cómo nos trata? ¿No ves cómo
te trata a vos?

Juan._ Ella canta. Yo la he visto.

Clara._ Viniste a ver las películs en la noche. Yo te vi.

Juan._ No le vayas a decir a mi mamá.

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Clara._ ¡No hombre! ¡Estate tranquilo! Ese será un secreto entre vos y yo…

Juan._ Te mirás bien bonita cuando te reís. Enseñame a cantar. Quiero que se me
quite la tristeza. Enseñame a cantar y así matamos dos pájaros de un tiro. Los dos nos
quitamos la tristeza.

Clara._ Mirá, la verdad es que yo veo más alto, vos sabes que to ya quiero a otro.

Juan._ Si yo no te estoy pidiendo que me querrás, solo te estoy pidiendo que me


enseñes a bailar.

Clara._ Pero yo…

Juan._ A ver, hagamos una cosa, vos cerrá los ojos y te imaginás a quien querrás.

Clara._ Mirá Angelito, yo estoy trabajando, si tu mamá nos mira a mí me despiden,


mejor andate.

Juan._ Mi mamá no va a venir, nunca viene. Cerrá los ojos hombre, y pensá que soy
otro. Pensá que soy más alto y que tengo otra cara. Cerrá los ojos, ¡así! Ahora pensá que yo
no soy yo. Pensá que soy tu gringo. Ese que se fue por el mar. Venite vamos atrás de la
pantalla.

Clara._ Pero yo…

Director._ En la pantalla aparecían, al revés, las imágenes de Love Story. A veces pienso
que mi Clarita se entregó a mí únicamente porque estaba viendo esa película. De no haber
sido por Ryan O’Neil, nunca hubiera tocado el cielo que representaba Clarita para mí. Si tan
solo ella me hubiera querido.

Otra._ ¡Corte! Con quien estuviste fue conmigo.

Director._ ¿Vos quién sos?

Otra._ ¡Vos sabes quién soy! Pero creo que en este lugar… Ella tiene más sentido.

Director._ No entiendo qué es lo que pasa.

Otra._ ¿Qué querés recordar?

Director._ ¿A qué te referís?

Otra._ Veo que estamos aquí recordando caprichos tuyos… O más bien, recordante
caprichosamente tus recuerdos.

Director._ Es la verdad. Es mi verdad.

Otra._ ¿Qué hago yo aquí entonces?

39
Director._ No lo sé. Se suponía que las cosas iban a ser diferentes, iban a ser…

Otra._ Si tu verdad es ella ¿Qué hago yo aquí?

Director._ Esto no debería ser así. Ellos dos… Ella y yo estábamos atrás de la pantalla
y… Yo tendría que decir: “Clarita, si tan solo me hubieras querido.”

Otra._ ¿Cómo podría haberte querido? Vos sos justo lo que yo no quería, yo quería otra cosa
y la encontré cuando me encontré a mí.

Clara._ Yo siempre pensé que podría tener una vida como la vida de la gente de las
películas. Esa gente podía interpretar personajes de pobres y eso, pero al final regresaban a
sus casas lujosas, con sus maridos canches y altos.

Otra._ Yo siempre pensé que a esa gente la bendice Dios.

Clara._ Ellos tienen lo que tienen porque Dios los escucha antes. A los chaparros nos
cuesta más que nos escuchen allá en el cielo. Las oraciones de los canchitos altos llegan
primero siempre. Vos no sos canchito ni sos alto como ellos. Sos igual que todos los de aquí.
Allá por el mar se fue mi futuro esposa, quien me va a sacar de toda esta porquería. Me va a
llevar allá donde está la gente de la que aún se recuerda Dios.

Otra._ No regresó nunca. Yo tenía apenas trece años.

Clara._ ¿Qué decís? Peter va a volver pronto. Me escribió una carta recordando su
promesa. Va a volver por mí. Él me ama. Él no es como todos ustedes unos muertos de
hambre. Eso me gusta de él. En mi casa siempre me inculcaron mejorar la raza y qué mejor
que con un norteamericano. Vamos a tener hijos, pero no pronto porque primero debo cuidar
mi carrera. Lo que no he decidido es si voy a cantar primero o si aceptaré hacer una película.

Otra._ Me quedé esperando a que él llegara. Siempre tuve la ilusión que regresaría. Yo crecí.
No salí de Escuintla. Me quedé allí. Y a vos ya no te volví a ver.

Juan._ Me fuie a la capital, a estudiar.

Otra._ Todos se van y cuando lo hacen nunca regresan. ¿Quién va a querer regresar a este
lugar olvidado por Dios?

Clara._ ¡No blasfemes! ¡Dios nos quiere a todos!

Otra._ Yo no digo que no, solo no nos da lo que queremos, quizá nos da lo que necesitamos.

Clara._ Yo lo que necesito es que no me olviden. A mí no me van a olvidar. Yo voy a


estar del otro lado de la pantalla. No atrás como vos, de esas no soy yo. Van a hacer cola
para verme todo ese montón de gentuza, harán cola para verme esplendorosa y para ver
como canto, para ver como bailo. Toda esa gente color cartón, esos chaparros y ordinarios
harán cola para irme a ver. Porque yo soy una estrella. Una verdadera estrella.

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Otra._ Ya no quiero oírte más, yo no sé qué haces aquí.

Director._ Esta es mi obra maestra.

Juan._ Yo te imaginaba así, justo como ella. En lo que dice, en lo que hace, así eras
vos, justamente así.

Otra._ Yo también me miraba así, cuando fui extra en esas dos películas me imaginaba
siendo actriz, porque eso fue lo que me dijo Peter para… En la playa fue. Esa vez que me
ofreció venirme a traer ¡Qué me llevaría me dijo! Y yo de estúpida le creí. Yo me imaginaba
así como ella… Que podía actuar, que podía cantar…

(Clara canta.)

Atrapada en una fantasía.

L. y M. Roberto Estrada

Siempre quise que

Mi vida vida fuera mágica

Y me imaginé

Dentro de la película estar.

Y poder brillar al fin

Ser la estrella principal

Demostrarme que

Puedo alcanzar

Mis sueños si yo vivo con pasión:

Siempre aspiré

Tener una vida mejor

Mi futuro ver

Como en una película de amor.

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Nunca me imaginé

Que fuera una fantasía

Nunca nadie escribió

Esa historia de amor

Que anhelaba en mi vida.

Siempre quise que

Mi vida fuera mágica

Pero no fue así

En una fantasía yo viví.

(Hablado.)

Atrapada en una fantasía…

¿Acaso el amor no se basa en la fantasía?

Otra._ ¿Podrías callarte?

Clara._ ¿No te das cuenta vos hiciste que no existiera? Por tu culpa yo no existo. ¡Ni
siquiera en una viejo recuerdo de un moribundo puedo ser yo misma! Tu maldita imagen
siempre estuvo enfrente de mí, comparándome con vos. ¡Toda la maldita vida! ¡Y esa voz…!
¡Esa maldita voz que resonó en mi cabeza hasta que me marchité! Vos sos una maldita
nube, vos no tenés forma, ¡Vos no deberías existir!

Otra._ La que existe soy yo, la que existió fui yo.

Clara._ Me marchité pensando que yo era vos.

Juan._ ¿Moriste ya!

Otra._ Todavía no.

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Clara._ Pero moriré sola, vieja, tendré 82 años, rodeada de gatos.

Otra._ Nunca me casaré pero tengo gatos… Comenzó con una gata que llegó a la casa y
estaba cargada… Parió a los tres días. No dejaba que me acercara porque me atacaba. Se
escondía todo el día y apenas salía a comer y a darles de mamar a los bebés. Al tiempo se
escapó. Me dejó a los bebés y los críe. A los meses volvió la mamá a dejar nuevos bebés. Y
así varias veces y con el tiempo me volví a la señora de los gatos… No moriré sola, moriré
rodeada de amor, rodeada de gatos.

Juan._ Tendrás una vida muy larga.

Otra._ A la larga no puedo quejarme. Me imagino acostaba en mi cama con mi Catrina en el


pecho y mi Gastón en los pies. Mi Lombardo en la almohada de la par. Mi Bansky
ronroneando por ahí y mi Bartok entre mis piernas… ¡Qué más puedo pedir!

Juan._ No sé. ¡Hijos! ¡Familia! ¡Una profesión! ¡Algo que podás dejar para que te
recuerden!

Otra._ Uno vive para ser feliz. Yo seré feliz rodeada de mis gatos. ¿Vos fuiste feliz

Juan._ No lo sé.

Otra._ Quizá por eso estamos aquí, para poder explicártelo.

Director._ Esto no debería ser así.

Otra._ Pero así es. (A Clara) ¿Nos vamos?

Clara._ Sí, es bueno acostarse temprano. Mañana tenemos llamado de madrugada.

Juan._ Adiós Clara.

Otra._ Adiós, Juan Ángel.

Director._ Adiós Clarita.

Clara._ Adiós.

(Ellas desaparecen)

43
DOLORES

Director._ ¿Escuchás?

Juan._ ¿Qué?

Director._ ¿No escuchás?

Juan._ ¿Qué es?

Director._ ¡Callate! No dejás escuchar. Esa canción me trae muchos recuerdos.

(Se escucha Dolores que canta.)

Vivir para ti.

L. y M. Roberto Estrada.

Nunca podrás entender

El vacío que siento

La soledad que me da

Cuando no te tengo.

Sueño estar a tu lado

En cada momento

Y con tu aroma embriagarme

Y fundirme en ti.

Vivir para ti

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Morir para ti

Que seas la brisa,

El aire, el fuego

Que me hace vibrar.

Vivir para ti

Morir para ti

Y que cada instante

Mi sed de tus labios

Yo pueda saciar.

Director._ ¿Dolores?

Dolores._ Angelito, estoy ocupada. No me moleste.

(Se aleja cantando retomando la canción)

Vivir para ti

Morir para ti

Que seas la brisa,

El aire, el fuego

Que me hace vibrar. Vivir para ti

Morir para ti

Y que cada instante

Mi sed de tus labios

Yo pueda saciar.

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Juan._ ¿Y esa quién es?

Director._ Dolores... tu mamá.

Juan._ ¿Así la recordás?

Director._ Así justamente.

Juan._ Yo no la recuerdo así. Yo la recuerdo… (Aparece la “Otra” Dolores barriendo


el escenario tarareando la canción y sale.) ¡Así! ¡Justamente así!

Director._ Así estaba después. Cuando regresaste. ¿Te recordás?

Juan._ Es lo último que recuerdo de ella. La recuerdo así.

Dolores._ Gracias. (Pausa. A partir de ahora ella tendrá una notoria sonrisa forzada.) Ahora
sí, Angelito. ¿Qué quiere? ¡Angelito! ¿No se puso suéter? ¡Vaya a ponérselo!

Director._ Dolores pero...

Dolores._ ¡No sea abusivo! ¡No sea irrespetuoso! Ya le he dicho mil veces que no me diga mi
nombre. Yo soy su mamá.

Juan._ Siempre te llamé por tu nombre.

Dolores._ Angelito, ¿Quién es su amigo?

Juan._ ¿No me reconocés?

Director._ Él es…

Dolores._ (En privado al Director.) Ese su amiguito no me gusta, Angelito. ¿Hijo de

quién es? A mí no me gusta que ande con cualquiera, Angelito. Nosotros no somos

como todos, Angelito. Nosotros tenemos apellido. Y bueno, recuerde bien esto: Tenemos

que mejorar la raza, nene.

Director._ Dolores…

Dolores._ ¡Dígame mamá!

Juan._ Por estas cosas nos peleábamos tanto, ¿te recordás?

Dolores._ ¿Hijo de quién es? ¿Cuál es su apellido?

Director._ ¡Nunca cambias!

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Juan._ Siempre la misma. Lo mismo decía de Clara. Siempre preguntando que
quiénes eran sus familiares. El apellido… dónde vivian y todo eso.

Dolores._ ¿Clara es esa muchachita que atiende en el cine?

Director._ Sí, es ella. La contrataste para que atendiera la tienda.

Dolores._ Yo no contrataría a alguien como ella. De seguro no fui yo. Fue otra persona
de seguro.

Director._ Fuiste vos, Dolores. ¿Quién más?

Dolores.- No me llame así, Angelito.

Director._ ¡Así te llamás!

Dolores._ ¡Venga aquí! Repita conmigo.

Director._ Dolores, yo no quiero…

Dolores._ (Elevando notoriamente la voz.) ¡REPITA CONMIGO, LE ESTOY DICIENDO.)


(Luego regresa a su sonrisa forzada.) Mmmmm… ¡REPITA!

Director._ Mmmmm…

Dolores._ Mmmaaaaaa…

Director._ Mmmaaa…

Dolores._ Mmmmaaaammmm…

Director._ Mmmmmaaaammm…

Dolores._ Mmmaaammmaaa.

Director._ Mmmaaammmaaa.

Dolores._ ¡Mamá! (Elevando nuevamente la voz.) ¡Dígalo!

Director._ Mamá.

Dolores.- ¿Ya vio que es fácil? Por eso no me gusta que se junte con esa muchachita…
La Clara esa. Lo pone insolente.

Director._ No tengás pena. Ella nunca estuvo conmigo, ni siquiera cuando estuvimos
detrás de la pantalla. Ella me rechazó. No volví a verla. Ya no volví al cine. Ya no volví.

Juan._ Huiste otra vez.

Director._ Nunca me quiso.

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Dolores._ ¿No lo quiso? Pero si usted es apenas un niño. Además a usted lo van a querer

mejores niñas.

Director._ Es que no entendés. Vos sos un recuerdo mío.

Dolores._ ¡Deje de jugar ya! ¡Vaya a ponerse suéter y váyase a la casa!

Director._ Yo ya estoy viejo, Dolores.

Dolores._ Nene, está hablando muy raro. ¿Se recuerda lo que les pasa a los niños que

no hacen las cosas como su mami les dice?

Director._ Dolores, te voy a explicar...

Dolores._ No me haga castigarlo. ¿Se recuerda lo que les pasa a los niños que no le

hacen caso a su mami?

Director._ Sí, pero lo que te quiero decir es...

Dolores._ ¡Cállese! ¿Quiere que lo castigue? ¿Quiere que le pegue?

Director._ (Pausa) No. (Pausa. Va a retirarse pero se detiene). ¡No! ¡Hoy no te

tengo miedo!

Dolores._ ¿Miedo? A las mamis no se les tiene miedo, Angelito.

Director._ Yo a vos sí. Te tuve miedo siempre. Nunca se lo dije a nadie. Pero

siempre me diste miedo.

Dolores._ A las mamis no se les tiene miedo. Aunque sí, en estos tiempo, el miedo es

una buena opción.

Juan._ ¡Ya no quiero escucharla!

Director._ Así fue siempre. Así era. Al menos lo que recuerdo.

Juan._ ¿Por qué la recordás así?

Director._ ¿Cómo?

Juan._ La recordás cómo cuando éramos niños.

Director._ No sé. Quizás porque me dejó de agradar cuando crecí. Es extraño porque
aunque la recuerdo bien. Mi recuerdo se llena de oscuridad. Así, justamente como la ves es
como me gusta recordarla.

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Juan._ ¡La recordás así! ¿Justamente así? Yo la recuerdo de otra manera.

(Aparece la Otra Dolores.)

Otra._ ¡Angelito! ¡Mi bebé! (Va con Juan y lo abraza. Está realmente feliz.) ¡Qué
gusto verlo por acá! ¡Ya se había olvidado de su madre!

Juan._ Dolores…

Otra._ (Amable.) ¿Cuántas veces le tengo que decir que no me llame así?

Juan._ Está bien, mamá.

Otra._ ¡Ya vio que no es tan difícil! Y cuénteme Angelito. ¿Cómo le fue en la U?
¿Todo está bien? Me preocupé mucho con su llamada. ¿Le pasó algo?

Juan._ (Duda un poco.) No… es justamente por la U que me vine unos días.

Otra._ ¡Si no es así no viene a visitar a su madre!

Juan._ Dolo… mamá… es que me pasó algo que… (Pausa. La Otra desaparece.)

Director._ ¡Esperá! ¡Así no fueron las cosas! Yo no le conté nada.

Juan._ ¿Por qué no le contaste?

Director._ Por miedo. En ese entonces teníamos mucho miedo. ¿Te recordás?

(Aparece Dolores.)

Dolores._ Nene, Venga acá. Quiero hacerle una pregunta. ¿Me va a presentar a su amigo?

Director._ Él no es mi amigo.

Juan._ ¿Qué soy entonces?

Dolores._ ¿Quién es ese niño?

Juan._ ¿No te recordás de mí? (Al Director.) Aquí hay algo que no entiendo. ¿Por qué
a vos te mira como un niño y a mí como si no existiera?

Dolores._ Angelito, no quiero que se junte más con ese niño. Le va a llenar la cabeza de
ideas raras. De cosas raras que no quiero que usted sepa.

Juan._ ¿Cosas raras, Dolores?

Dolores._ Por favor, Angelito. Dígale a ese muchachito que no se dirija a mí como si yo
fuera una de… una de su clase… (A Juan.) Yo a usted no lo conozco y tampoco le he
autorizado a que se dirija directamente a mí. ¿Usted sabe lo que le pasa a los…
(Despectiva.) …mocosos que hablan cuando no se les ha autorizado?

49
Juan._ Lo sé. Los matan. Tuve un amigo que lo mataron por hablar. Gente como vos
lo mató. Gente que piensa igual que vos.

Dolores._ (Al Director.) ¿Lo escuchó? ¿Escuchó lo que me dijo? No me gustan esas

compañías para usted.

Director._ Quisiera olvidarte ¿sabes?

Juan._ ¿Para qué está aquí, entonces?

Director._ ¿La tuya es más agradable?

Juan._ ¿Quién?

Director._ Tu Dolores.

Juan._ No sé si más agradable. Pero más cansada sí. Así como si la vida la hubiera…

Director._ Creo que eso es lo que no me agradaba ya de ella. ¡La derrota! ¿Te recordás
aquella vez que nos llevó al circo?

Juan._ De las pocas veces que tuvimos una conversación entre madre e hijo.

(Juan ve fijamente al público. Dolores llega a tomarle la mano. La Otra Dolores los observa
de lejos.)

Dolores._ ¡Angelito! ¡No se quede atrás! ¡No se separe! ¿Recuerde lo que le pasa a los
niños que se pierden!

Juan._ Es que estaba viendo al elefante.

Dolores._ ¿Qué tiene el elefante?

Juan._ Es que allá adentro. Cuando fue su número se paraba en dos patas. Era
grande e imponente y míralo allí. Está amarrado con esa pequeña cuerda en la pata a una
pequeña estaca. No se mira contento. Se ve triste. ¿Por qué no se suelta? ¿Por qué no se
escapa?

Dolores._ (Muy seria y por primera vez con mucho cariño.) Está acostumbrado. Cuando
son pequeños los amarran a esa estaca y ellos tratan de safarse todos los días hasta que se
cansan. Al día siguiente vuelven a intentarlo y así hasta que se acostumbran.

La Otra Dolores._ ¡Se dan por vencidos!

(Juan voltea a ver a la Otra Dolores.)

Dolores._ ¡No le haga caso! ¡Míreme a mí! ¡Es la costumbre!

Juan._ Pero ahora podría arrancar la cuerda sin ningún esfuerzo. ¿Por qué no lo

50
hace?

La otra Dolores._ Porque ha perdido la fe, hace muchos años que perdió la esperanza.
Dejó de creer en la libertad. No es costumbre, es derrota.

Dolores._ ¡Vámonos, Angelito! ¡Vámonos ya!

Director._ Cuando la vi por última vez vi eso en sus ojos: La derrota de la costumbre.

Juan._ Creo que me agradaba más así que como vos la recordás.

Director._ Vos también has editado tus recuerdos.

Juan._ Es que con Dolores es diferente. Realmente la recuerdo de las dos formas.
Vos no te estás inventando nada con ella. Ella era así (Señalando a Dolores.) y también fue
así (Señalando a la Otra Dolores.) Aquí creo que la fantasía no son ellas. La fantasía
está en otra parte.

Director._ ¿Qué querés decir?

Juan._ Uno de nosotros no está siendo honesto del todo. La fantasía no son ellas. Es
uno de nosotros.

Director._ ¿Fantasía? ¡Vos sos yo cuando era joven!

Juan._ ¿Vos sos yo cuando sea viejo? ¿Es así? ¿Eso es lo que me estás diciendo?

Dolores._ ¡Angelito! ¡Venga a comer!

Director._ Dolores... yo ... la verdad no tengo...

Dolores._ ¡No le estoy preguntando si quiere o no quiere! ¡Le estoy ordenando que venga
a comer! (Dulce pero autoritaria). ¿Recuerda lo que le pasa a los niños que no se comen

su cena?

Director._ Pero...

(Dolores golpea la mesa muy fuerte y mira al Director muy molesta. En silencio el

Director se sienta a comer).

Dolores._ (Sonriente). ¡Tan lindo! Así me gusta... ( Se preparan para comer. El Director va a
comer y ella interrumpe.) ¡Primero hay que dar gracias por los alimentos! ¿Lo hace usted?
(Pausa.) ¿Lo hace usted?

Director._ Señor, te damos gracias…

Dolores.- (Interrumpiendo.) Padre celestial, padre eterno, te damos gracias por estos
alimentos que nos estás dando hoy. Te damos gracias por habernos permitido aceptarte en

51
nuestros corazones y te damos gracias también por que nos diste el privilegio de ser
diferentes. Nos diste el regalo de tu bendición dándonos clase, categoría, un apellido…

Director._ Dolores…

Dolores._ (Subiendo la voz.) TE DAMOS GRACIAS por habernos dado la oportunidad de


la educación y darnos el privilegio de estar un poco más arriba que todos los demás… te
damos gracias por ser superiores y colocarnos en un peldaño más cercano a ti. ¡Gracias
Padre eterno, por tu promesa de una vida placentera en el cielo donde no vamos a estar
rodeados de tanta gentuza… de tanta porquería… ¡No ponga los codos sobre la mesa!
Gracias te damos; Padre, por ponernos a todos en nuestro lugar, el que merecemos, el que
esperamos… Amén. (Pausa.) ¡Amén!

Director._ Amén.

Dolores._ ¡Siéntese recto! (Pausa.) ¡No mastique así! ¡Coma bien! (Lo acecha.) ¡No se
llene tanto la boca, se va a ahogar!¡No escarbe la comida! ¡No sea melindroso!¡Cómase
toda la comida! ¿Recuerde lo que les pasa a los niños que no se comen toda su comida!

Director._ ¡Estoy harto de vos! ¡Vos sos un verdadero dolor de cabeza! No te

soporto. ¿Sabes? ¿Cómo pudiste criarme así?

Dolores._ Angelito, ¿recuerda lo que le pasa a los niños que le gritan a su mamá?

Director._ Sí, se vuelven libres cuando son grandes. Yo siempre me quedé callado.

Así me enseñaste. Siempre me quedé callado pero ya no. Hoy me vas a escuchar. Vas a

escuchar todo lo que te tengo que decir.

Dolores._ (Muy molesta pero sonriente). ¿Recuerda lo que le pasa a los niños que...?

Director._ ¡Andate al infierno!

Dolores._ ¡Angelito, no le permito que...!

Director._ ¡Callate! Siempre quise decir un montón de cosas pero vos me callaste

siempre. Te tenía miedo pero ya no.

Dolores._ (Subiendo la voz). ¿Recuerda lo que le pasa a los niños que no se callan?

Director._ Hoy sí me vas a escuchar.

Dolores._ (Golpea la mesa muy molesta). ¡Está bien! ¿Qué me tenés que decir, patojo

insolente? ¿Qué tenés vos qué decir? ¡Decime! ¡Sos un insolente! ¡Vos me tenés que

respetar! ¡Después de todo lo que he hecho por vos venís y me pagás con tus insolencias!

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¡Hablá pues! ¡Hablá! ¡Sos igual que tu tata! ¡Igual que él!

(Pausa. El Director se queda callado. Juan está sorprendido por lo que acaba de decir
Dolores, después de un momento se da cuenta y guarda nuevamente la compostura. Vuelve
a sonreír).

Dolores._ (Dulce.) Angelito. Se termina sus verduras.

(Pausa. Comen).

Director._ (Tímido, casi no se le escucha) ¿Puedo preguntar algo?

Dolores._ ¡Hable bien! ¡No le escucho!

Director._ Que si puedo preguntar algo.

Dolores._ ¿Qué?

Director._ Dijiste que era igual a mi papá.

Dolores._ Yo no dije eso. ¿Recuerda lo que le pasa a los niños que se inventan cosas?

Director._ ¿Me podés decir quién era mi papá?

Dolores._ ¿Se da cuenta? ¿Ya vio como es conmigo? Yo me maté criándolo. Yo

renuncié a mi vida por usted. Y usted me paga así haciendo esas preguntas. Usted es un

malagradecido.

Director._ ¿Quién fue mi papá? Decímelo por favor.

Dolores._ No me arruine mi cena ¿Quiere?

Director._ Creo que tengo derecho a...

Dolores._ (Somata nuevamente la mesa). ¿Derecho a qué? ¿A qué tiene derecho usted?

¿Recuerda lo que les ocurre a los niños que creen tener derechos?

Director._ Sí.

Dolores._ ¿Recuerda lo que les pasa a los niños que se meten en las conversaciones de

adultos? ¿Recuerda lo que les pasa a los niños que preguntan demasiado? ¿Recuerda lo
que les pasa a los niños que no obedecen a sus mamis? ¿Recuerda?

Juan y Director._ Ya no te tengo miedo.

(Dolores golpea con mayor fuerza la mesa muy molesta. Pausa. Silencio. Ella sonríe

53
nuevamente y vuelve a la comida).

Juan._ ¿Por qué nunca me dijiste quién fue mi papá?

Dolores._ Angelito, dígale a su amiguito que no me esté molestando. ¿Quién se cree


para venir a cuestionarme así?

Juan._ ¿No me vas a contestar? (A la Otra Dolores.) ¿Y vos? ¿Vos me vas a


contestar?

Otra._ ¿Qué querés saber?

Juan._ ¿Quién fue mi papá?

Otra._ Vos no tuviste papá. Yo te crie sola.

Juan._ Sí pero alguien tuvo que haber. ¿Ni siquiera eso supiste?

Director._ Esto no es como yo esperaba, esto es…

Juan._ ¿Te podés callar?

Director._ Te estoy diciendo que…

Juan._ ¡Callate de una vez! Vos no existis. ¿Eso querías escuchar? Vos no existís.

(A la Otra Dolores.) Pero yo tampoco existo si no sé de dónde vengo. Quiero saber quién
soy.

Otra._ ¿Quién sos? Eso te lo puedo contestar muy bien. ¿Te recordás cuando
regresaste a pedirme dinero? La verdad es que, aunque me sorprendió tu llamada, me
alegré. ¿Cuánto tiempo llevabas de no hablarme? ¿Cuántos años?

(Cambiando drásticamente, entrando en el recuerdo. Se encuentra realmente feliz.)

Otra._ ¡Angelito! ¡Mi bebé! (Va con Juan y lo abraza.) ¡Qué gusto verlo por
acá! ¡Ya se había olvidado de su madre!

Juan._ Dolores…

Otra._ (Amable.) ¿Cuántas veces le tengo que decir que no me llame así?

Juan._ Está bien, mamá.

Otra._ ¡Ya vio que no es tan difícil! Y cuénteme Angelito. ¿Cómo le fue en la U?
¿Todo está bien? Me preocupé mucho con su llamada. ¿Le pasó algo?

Juan._ (Duda un poco.) No… es justamente por la U que me vine unos días.

Otra._ ¡Si no es así no viene a visitar a su madre!

54
Juan._ Dolo… mamá… es que me pasó algo que…

Otra._ Cuénteme mi’jo. Cuénteme. (Saliendo del recuerdo.) ¿Qué me contaste? Me


dijste lo de… ¿un negocio era?

Juan._ Te dije que necesitaba el dinero para irme porque…

Otra._ No. No me dijiste eso. ¿Por qué me mentiste?

Juan._ Yo no te mentí, yo…

Otra._ Me dijiste que ibas a abrir un negocio de venta de fax y contestadoras de


teléfonos. Algo así… un negocio, me dijiste.

Juan._ Yo necesitaba para…

Otra.- Era el dinero de mi retiro. El dinero que había ahorrado porque…

Juan._ ¿De qué te sirvió tu apellido?

Otra._ ¿Qué tiene que ver eso?

Juan.- Siempre me inculcaste que éramos superiores, que éramos mejores que los
demás y mírate… teniendo que guardar dinero para…

Otra.- ¿Qué tiene que ver eso? Era lo único que tenía y… Me dijiste que me lo
devolverías no más saliera un préstamo que habías hecho. Que necesitabas el dinero rápido
por una oferta que te habían hecho y… ¿Por qué me mentiste?

Juan._ ¿Me hubieras dado el dinero si te hubiera dicho para qué era?

Otra._ No sé, pero tenía el derecho a saber. Tenía el derecho a saber que no me lo
pensabas regresar. Que te desaparecerías y que nunca más iba a saber más de vos.
Apenas te quedaste unos días y…

Juan._ ¿Sabés lo que significaba esa casa para mí?

Otra._ ¿Qué?

Juan._ Me recordaba a ella (Señala a Dolores.) A esa mujer que me crio y me generó
todo esto que…

Otra._ ¿Yo soy la culpable, entonces?

Juan._ ¿Te viste hace un rato? ¿Nos viste?

Otra._ Sé que muchas de las cosas que tengo… o que no tengo son por culpa de mis
decisiones. La diferencia entre vos y yo es que yo…

Juan._ (Elevando la voz.) ¡La diferencia entre vos y yo es que yo pude irme de aquí!

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Vos te quedaste aquí amarrada a una estaca como el elefante aquel que vimos en el circo.
¿Te recordás? Cuando entré a esa casa donde viviste, donde me criaste, todo apestaba a
derrota. Apestaba a fracaso, justo como apestan los elefantes de los circos, acostumbrados
a su miseria. Vos me enseñaste a que me alejara del fracaso. De lo inferior. Fuiste una gran
maestra. Aprendí todo eso de vos.

Otra._ ¿Sabés qué es lo peor de todo? Que esos días fui muy feliz. Incluso cuando
entendí que nunca te volvería a ver. Me sentí feliz de haberte ayudado a… hacer lo que
hiciste. Me sentí feliz, realmente feliz de haberte dado lo que necesitabas.

Juan._ ¿Estás feliz ahora?

Otra._ Viendote así… oliendo tu fracaso… no. No estoy feliz ahora. Pero lo fui. Por
momentos lo fui. ¿Contesté a tu pregunta?

Juan._ ¿Cuál?

Otra._ Querías saber quién eras.

Juan._Soy…

Otra._ Sos un digno hijo de tu madre.

Juan._ Mamá…

Otra._ (Las dos Dolores cantan.)

No me llames madre

L. René Estuardo Galdámez

M. Roberto Estrada

Podés llamarme tristeza

Podés llamarme recuerdo

Podés llamarme como querrás

Pero madre no, ya es muy tarde.

Podés llamarme fracaso

56
Podés llamarme penas

Podés llamarme dolores

Pero madre no, ya es muy tarde

Y me duele por ver en tus ojos mi fracaso

Porque esperaba al menos ver en ellos el olvido

Pero lo que encuentro no es más que nada

Y nada es peor que el vacío

No me llames madre, ya es muy tarde.

Otra._ La diferencia entre vos y yo es que sé lo que tengo y por qué lo tengo. Yo no
me engaño. Yo sé quien soy y sé por qué lo soy.

Dolores._ Yo soy Dolores Carranza, soy hija de José Carranza y Matilde Aycinena. Nací

en la Ciudad de Guatemala, de familia de abolengo, heredé un cine en la costa, por lo que

tuve que irme a vivir allí, a ese pueblo asqueroso. Te llevé pequeñito y allí creciste. El que

seas como sos es mi culpa. Debí dejarte en la capital. Creciste y después te fuiste. Me

dejaste sola como todos los hombres de mi vida. Juan Pedro y Ángel Arturo. Los dos me

dejaron y no sé por qué.

Otra._ Te puse el nombre de los dos porque nunca supe realmente quién fue el que…

Juan._ ¿Quiénes fueron ellos?

Otra._ ¿Importa?

(Dolores al Director.)

Dolores._ Angelito, ¿Quién es ese amigo suyo que nos está viendo?

Director._ ¿Quién?

Dolores._ (Señala a Juan). Ese.

57
Director._ Soy yo.

Dolores._ ¿Recuerda lo que le ocurre a los niños que inventan historias?

Director._ Acabás de estar con él. Acabás de hablar con él.

Dolores._ ¿Quién es?

Director._ Ya te dije. Es tu hijo. Soy yo mismo. ¿Por qué no podés verme?

.Dolores._ ¿Se recuerda lo que le pasa a los niños que…?

Director._ Ya estoy harto de vos.

Dolores._ Vaya a ponerse suéter, está haciendo frio.

Director._ ¡Andate al diablo!

Dolores._ Angelito, no le permito que...

Director._ ¡Largate! Ya no te quiero recordar. Andate. Vos sos un mal recuerdo y

los malos recuerdos se sustituyen por otros.

Dolores._ Yo no soy un recuerdo. Yo soy su mamá.

Director._ ¡Largate! Los malos recuerdos se olvidan. ¡Se olvidan!

Juan._ ¿Se olvidan?

(Todo desaparece. Solo está Juan en escena.)

¿Se olvidan? ¿Quién soy sin mis recuerdos? Puedo engañar a cualquiera pero a quien no
puedo engañar es a mí mismo.

(Juan Canta.)

¿Quién soy yo?

L. Estuardo Galdámez

M. Roberto Estrada

¿Quién soy yo?

¿Aquel niño con miedo al castigo?

¿Aquel joven con miedo a vivir?

Ya no sé ni quien soy… ¿Quién soy yo?

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¿Quién soy yo?

Quién por miedo traiciona al amigo.

¿El hombre que se niega al amor?

Ya no sé ni quién soy… ¿Quién soy yo?

¿Quién soy yo?

(Hablado.)

¿Quién soy yo?

SOLEDAD

(Aparece Soledad.)

Soledad._ ¿De qué estás hablando?

Juan._ ¿No lo ves? Esto es lo que tengo que hacer.

Soledad._ Ya te dije que no deberías estar aquí.

Juan.- Toda la vida estuve esperando y esperando.

Soledad._ Mirá. Ya te he dicho que no me gusta que vengás a mi trabajo y menos que
interrumpás. Recordate lo que pasó la última vez.

Juan._ Sí, recuerdo que … pero esa vez estaba bebido y… no estaba bien y Margarito
y me recordé de Esteban y de Dolores y de Clarita y…

Soledad._ No sé de qué estás hablando. La otra vez entraste mientras yo estaba


cantando y… me puse a llorar… Se supone que no estarías aquí. Se supone que no estarías
aquí.

Juan._ Solo son imágenes que me vinieron porque… ¿Te conté alguna vez de
Margarito?

SOLEDAD ._Haceme el favor de retirarte. No me obligués otra vez. No otra vez.


(SOLEDAD COMIENZA A LLORAR.) ¡Se supone que no deberías estar aquí! ¡No deberías
estar aquí!

Juan._ ¿Qué te pasa? ¿Soledad? ¿Por qué estás…? ¿Qué no te obligue… qué?

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Sol._ Ella solo hace honor a su nombre.

Juan._ No entiendo.

Sol._ ¿Ves que no se trata de vos?

Juan._ No, no se trata de mí. Se trata de vos. Solo quiero contarle a Soledad que esto
lo estoy haciendo por ella.

Soledad._ ¿Por mí? ¿Venís aquí, justamente aquí, a mi trabajo? ¡Yo de esto como!
¿Sabés qué me dijeron la otra vez? Me dijeron que me viniera a la casa hasta que resolviera
las cosas que tienen que ver con vos.

Juan._ Yo solo quería hablar con vos.

Soledad._ Yo hablo con vos todo el tiempo. ¡Todo el puto tiempo! ¿Por qué aparecés
justamente cuando estoy trabajando? ¿Vos sabés la vergüenza que me hiciste pasar? ¿Lo
sabés?

Juan._ ¿Te doy vergüenza, verdad?

Soledad._ No hablés estupideces. Yo estaba trabajando. Tuve que disculparme porque


no pude terminar de atender… las lágrimas se me salían y… ¿Qué derecho tenías?

Juan._ Pero escuchá. Ya sé lo que tengo que hacer y es… Todo lo que aprendí en mi
vida… el teatro, el cine, el baile y el ser amigo y el ser hijo y el amar y… será mi ópera prima
y será un musical…

Soledad._ ¿Sabés lo difícil que es vivir en este país?

Juan._ Y será un musical por vos… porque vos cantás en ese bar y…

Soledad._ ¡Es un bar de quinta, Juan Ángel! ¡Yo no canto! ¡Yo soy mesera! ¡Soy una
mesera nada más!

Juan.- Se llamará “En clave de Sol” por vos… por tus canciones y… por la clave de la
nota musical Sol…

Soledad.- ¿Sabés lo difícil que es conseguir un trabajo aquí? ¡Por todos lados me llaman
SUDACA! Y cuando al fin tengo algo importante. Me hacés esto.

Juan._ Un musical porque vos cantás y además es una película y es… todo… junto…

Soledad.- ¿Sabés qué es lo peor? Que ni siquiera lloro por lo que hiciste. No lloro por
haberte encontrado allí tirado lleno de… No lloro por eso… al final, muy en el fondo como
que me lo esperaba… Porque lo triste de vos era tu tristeza, entonces como que me lo
esperaba, en el fondo me lo esperaba pero ¿sabés por qué lloro? Lloro porque malditamente
te extraño. ¡Te extraño! ¡Imbecil! ¡TE EXTRAÑO! Y APARECÉS JUSTAMENTE CUANDO

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ESTOY TRABAJANDO. NO ME RESPETÁS. NI MUERTO ME RESPETÁS, JUAN ÁNGEL.
NI MUERTO.

Juan._ ¿Ni muerto?

Sol._ ¿No has entendido?

Director._ No, creo que aún no ha entendido.

Juan._ ¿Vos qué tenés que ver? Vos estabas presentando esto y…

Director._ (A Juan.) Se supone que vos no deberías estar aquí.

Sol._ (A Juan.) El que no debería estar aquí sos vos.

Director._ ¿Entendés? Esto se trata de vos. No se trata de ellas. Ni siquiera se trata de


mí. Se trata de vos.

Juan._ No sé de qué estás hablando. ¿Te podés ir? Por favor.

Director._ Si vos querés me voy pero… vos no deberías estar aquí… deberías estar allá,
entre el público… viendo.

Sol._ Esto se trata de vos. ¿Entendés? Solo se trata de vos. Así que por favor. ¿Podés
irte a sentar allá, entre el público y dejarnos?

Juan._ No entiendo.

Sol._ Nosotros somos quienes te enseñaremos… ¿cómo decirlo?… las imágenes de tu


vida…

Director._ Es decir… la película de tu vida.

Juan._ ¿La película…?

(Juan Ángel se sienta en una banca que le ha puesto el Coro para que pueda ver la pantalla.)

Sol._ Sí… realmente sos vos el que construyó todo esto pero…

Juan._ Pero… me di cuenta que lo que debía hacer es… justamente esto… contar mi
historia… mi verdadera historia… (Señalando al Director.) No como él la imagina sino como
fue realmente, como la viví yo… pero él se metió y…

Sol._ Él es solo otra imagen tuya. Así te sentiste siempre. Desde que veniste aquí a
este país. Huyendo y siempre huyendo. Huir ha de ser muy cansado.

Juan._ Te hace sentir viejo…

Sol._ ¿Entendés ahora?

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Juan._ Yo siempre me sentí cansado y…

Director._ ¡Viejo! ¡Decilo! ¡Más viejo de lo que en verdad eras!

Juan._ (A Sol.) ¿Y cómo…?

Sol._ Cuando viste a Margarito en la calle… algo se quebró dentro de vos.

Juan._ Había visto un fantasma.

Sol._ vos mismo lo dijiste. Te quitaste la culpa pero se quedó el vacío. Y es que
desde que pasó eso… lo de Margarito… la culpa te hizo evitar la felicidad…

Juan._ ¿La felicidad?

Sol._ La tuviste siempre enfrente tuyo. En el teatro, con tus amigos, en el cine, con
Clarita, con tu mamá que te esperaba con los brazos abiertos dispuesta a recuperar a su hijo
y vos… la dejaste ir…

Juan._ Siempre la dejé ir.

Sol._ Siempre la dejaste ir.

Juan.- Pero con Soledad…

Sol._ Con ella te diste el chance pero… apareció Margarito y…

Juan._ ¡Un traidor no merece la felicidad!

Sol._ Y Soledad estuvo con vos y…

Juan.- ¡Un cobarde no merece la felicidad!

Soledad._ ¿Te recordás lo que hablamos el primer día? Lo de dejar las cosas en tu
antiguo hogar. Con vos me traje todo. A esta casa. Con vos estaba dispuesta a
arriesgarme y me arriesgue. Dejé de pensar en allá y empecé a echar raíces acá. Con vos
esperaba tener una familia o… viajar o… cualquier cosa que nos terminara de enraizar a mí
con vos y a vos a mí.

Juan._ Lo entiendo. Lo entiendo ahora…

Soledad._ Lástima que fue demasiado tarde.

Juan._ Siempre fue tarde.

Sol._ Siempre estuvo a tu alcance pero no la volteaste a ver.

Juan.- Todo el mundo encuentra la felicidad. En cualquier cosa, mi mamá, Clara con
sus gatos, Esteban viendo hacia el cielo, Margarito con sus dos hijos: Juan y Esteban. ¿Y
vos Soledad? ¿Fuiste feliz?

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Soledad._ Con vos lo fui. Y aunque ahora no lo estoy, sé que voy a salir de esto y que
más allá hacia adelante… en este país o en otro… sé que me espera y yo siempre…
¡Escuchá muy bien esto! ¡YO siempre estaré preparada para ser feliz! Por favor. Dejá de
llegar y menos a mi trabajo. ¿Podés hacer eso por mí?

Juan._ Sí, claro.

Soledad.- Por favor. Ya no me visités. Por favor. Necesito recuperarme.

Juan._ Está bien. ¿Vas a olvidarme?

Soledad._ No. Eso no. Adios.

Juan._ Adios, Soledad. (Ella se va.)

Director._ ¿Nos dejás ahora presentarte tu historia?

Juan._ ¿Para qué quiero verla? Hay mucha tristeza allí.

Director.- También hay felicidad. Solo que no te diste cuenta. Quizás ya no podás ser
feliz viviendo pero sí podés ser feliz comprendiendo. Sentate allá, en esa butaca que está
allá y contemplá tu historia… tu feliz historia…

Juan.- ¿Tal como fue?

Director.- ¡Tal como fue!

Juan._ Entonces esto… “En clave de Sol” es más bien sobre mí, todo esto es sobre Mí
mismo.

Sol._ Debería de llamarse: “En clave de vos”.

Juan._ No, debe llamarse “Clave de mí”.

CLAVE DE MÍ

(En la pantalla aparece el título “Clave de Mí” En la pantalla vemos a feto, a un recién
nacido, un niño aprendiendo a gatear, un niño aprendiendo a caminar, luego el niño va
creciendo, jugando, durmiendo, estudiando… un niño llorando, riendo… un niño llamado
Juan Ángel.)

Sol._ ¿Por la música?

(Mientras el siguiente monólogo es dicho por Juan, el coro interpretará “Sólo son

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momentos”.)

Sólo son momentos

L. y M. Roberto Estrada

Solo son momentos

Los que quedan hoy

No sé si es la realidad

O solo ilusión… no lo sé.

Oigo la música a través

De mi ventana

El tiempo se acabó

La vida llegó al final…

Juan._ Sí, es un musical y es una película… te conté que el cine estuvo siempre en mi
vida… y estamos siempre haciendo música… el corazón, el ¡Pum! ¡Pum! Del corazón es
ritmo y el ritmo es música y… todos somos música… Vos serías… vos serías como un
jazz… yo, yo si yo fuera música sería música para cine… su banda sonora… porque el cine
siempre estuvo conmigo desde muy pequeño…

Coro._

La vida llegó al final.

La vida llegó al final.

La vida llegó al final.

(Sol desaparece. Entra Soledad que trata de empujar la banca donde está Juan Ángel

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sentado. No puede empujarla. No puede seguir adelante. Juan Ángel comprende y se
levanta. Soledad logra empujar la banca y seguir su camino. Juan Ángel sale de escena.
Soledad queda sola en la escena, al centro en un cenital canta llorando: “Y sigo aquí”.

(Lentamente se apaga la luz. Oscuridad. Telón.)

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