En clave de mí: Música y Cine
En clave de mí: Música y Cine
Obra en dos actos de René Estuardo Galdámez basada en “La música desde la ventana” del
mismo autor.
ACTO I
OVERTURA
Director._ El cine estuvo conmigo desde que me acuerdo… bueno, la música también…
por allí escuché a un tipo… un músico… un cantante… un tenor para ser exactos… iniciaba
su presentación exponiendo un latido de un no nato… el sonido de su corazón… ¡Pom!
¡Pom! ¡Pom! Sonaba y decía que la música también era ritmo y ese “Pom pom” tenía un
ritmo… un allegro decía él… la comparaba con una pieza musical y luego concluía que
desde antes de nacer la música ya está con nosotros… así hasta que… hasta que hay
silencio… así como dice Hamlet en su último parlamento: “A mí me resta ya solo el
silencio…” “El silencio”. ¿Silencio? La vida es música entonces. Lo demás es silencio…
Todos estamos haciendo…¡Música! Todos estamos haciendo música en este mismo
1
momento, ustedes, yo… ¡Todos! Algunos estarán haciendo ahorita una sinfonía compleja
con varios movimientos y otros estarán haciendo una simple canción… tres minutos pero
contundente… otros estarán haciendo samba, otros bachata, otros cumbia y otros reguetón,
sin embargo todos estamos haciendo música… ¿Quién puede decir que una música es
mejor que otra? Pues realmente nadie. (Pausa.) ¡Todos somos música, entonces! Pero…
si todos somos música… ¿Por qué mi ópera prima no es un gran concierto? ¿Por qué no es
una gran sinfonía? ¿Por qué no es un recital? ¿Un… réquiem? Porque esto no es música…
es todo junto… (Pausa.) Lo que pasa es que conmigo fue el cine… Todos somos música
pero yo soy música para cine. La banda sonora. Y es así porque yo nací con el cine. Todas
esas imágenes que ven allí son mi música. ¿Imágenes? ¿Música? ¿Les dije que era todo
junto?
Director._ ¡Damas y caballeros con ustedes mi ópera prima “En clave de Sol”!
EN CLAVE DE SOL
Director._ Ella es Sol. Esta historia se centra en ella. Es la historia de ella… más bien es
la historia de ella y de mí con ella. La conocí aquí, en el exilio, tanto ella como yo teníamos
razones para no volver… la conocí justamente esa noche… en un bar en Madrid… estaba
vestida justo como la ven ahora y estaba cantando justamente como ahora…
(Sol canta.)
Y sigo aquí.
L y M. Roberto Estrada.
Puedo más
Y sigo aquí
2
Se ha vuelto rutina
Disfrutar de un café
En completa soledad
Como ayer
Y no puedo ni quiero
Mi vida sin ti
Director._ ( Al público.) ¡Corten! ¡Corten! (A Sol.) ¿Qué estás haciendo? (Al público.)
¡Perdónenme! Esto no pretende ser una obra de teatro o un performance. Esto es otra
cosa… y hablábamos del cine… porque el cine es lo mío y en este momento iríamos de un
plano entero a un plano medio de ella pero…
Director._ (Irónico.) ¿Perdón? ( A Sol.) Se supone que tú no tienes que hablar. O sea, no
de esta manera. Tú ibas a cantar y listo y luego yo…
Director._ ( a Sol.) ) Ya te dije que se supone que tú no deberías hablar. Ni estar aquí,
deberías estar en la pantalla y nada más.
3
Soledad._ El que no debería estar aquí sos vos.
Sol._ Esto no se trata de vos. ¿Entendés? No se trata de vos. Así que por favor
¿podés retirarte?
Sol._ No, entendé. Esto no se trata de vos. Ya hay público allá afuera y no quiero un
escándalo aquí. Así que, por favor, hablamos cuando llegue a la casa…
Soledad._ ¿Qué se supone, Juan Angel? ¿Qué se supone? ¡Apareciste en mi trabajo! ¡En
mi puto trabajo!
Soledad._ Sí, pero, siempre te apareces cuando estoy trabajando. Vos no respetás nada.
Director._ No. Así no. Esto debe ser un plano medio no más. Tú estabas allí, en la
pantalla y yo estaba sentado allá y…
Director._ … estaba sentado acá y te prometo que hoy te voy a dejar terminar de cantar…
como la primera vez. ¿Te recordas?
Sol._ Estás confundiéndote. Así no fue la primera vez. De hecho yo estaba vestida
así y vos estabas sentado allí… ya teníamos un rato de conocernos.
4
Y sigo aquí.
L. y M. Roberto Estrada.
Puedo más
Y sigo aquí
Se ha vuelto rutina
Disfrutar de un café
En completa soledad
Como ayer
Y no puedo ni quiero
Mi vida sin ti
5
Director._ Soberbia.
Sol._ porque yo soy igual. tenemos un pie aquí y el otro allá. Pero hay algo mío allá
todavía que no me quiero traer. Es como cuando uno se cambia de piso. Te tenés que llevar
todo del antiguo lugar. No dejás nada. Y lo que no va a servir se tira a la basura. Dejás atrás
todo, incluso a las personas, todo. Queres que ese nuevo lugar se convierta prontamente
en tu hogar y un hogar debe estar rodeado de amigos. Los que somos como vos y yo no
queremos asumir que este es nuestro hogar ahora y no allá. Yo jamás regresaría pero dejé
cosas mías, pendientes que no me hacen sentir este como mi hogar porque a la larga, siento
que el único hogar posible es allá.
Diector._ Yo no tengo tiempo ni para hacer esas reflexiones. No tengo amigos porque no
tengo tiempo. De un trabajo me voy al otro y apenas tengo tiempo para comer y dormir entre
ambos.
Director._ No tengo tiempo de nada. Yo solo salgo de trabajar y me voy para mi piso.
Director.- ¿Sufrir?
6
Sol._ Vos lo que necesitas es algo que te alegre.
SOLEDAD._ ¿Una copa? Te acepté mucho más que eso pero… no fue sufiente para
vos…
Sol._ ¿Qué?
Sol._ ¿Y?
Director._ ¿Aceptarías salir conmigo a… tomar una copa… un día de estos? Así como…
(Pausa.)
7
Director._ ¿Qué dices?
Director._ ¿Qué?
(Ambas desaparecen.)
MARGARITO
Director._ Esto no debería pasar ahorita. (A Juan.) Esto era cámara fija, delante de ella.
Ella cantaría a la cámara y yo… solo la recordaría y… ¿Sol? ¿Sol? ¿Dónde estás?
(Pausa.) Bien. (Pausa.)
Director._ No. Esto no es cine, es todo junto… pero yo presentaba esto y entonces se
escuchaba música y… (Silencio. A Juan.) Tiene que empezar con música. Con esa música
que ella cantaba y… ¿ya les hablé de que la vida es música? (Pausa.) ¡Comencemos otra
vez! Empieza con un plano general de un bar… o un plano entero de Sol y la cámara
avanza hasta volverse un primer plano y ella canta. (Pausa.) ( AL TECNICO) ¿Y la música?
¡La música!
Director._ CORTEN!... CORTEN!! ¡No! ¡Esa no es de ella! Esa música me recuerda otra
cosa y esto no se trata de eso… se trata de…
8
Era mejor callar.
L. y M. Roberto Estrada.
exigían luchar
Y riesgos afrontar.
Y yo siempre pensé
y no exponerme más
mi vida continuar.
Director._ Ese es Margarito. Bueno, así le decíamos. Creo que se llamaba de otra
manera. No recuerdo su nombre ahora. Alguna vez lo supe… fue mi amigo. PORQUE FUE
Margarito le decíamos. Era su apodo huelguero… de rey feo.
Margarita.
L y M Roberto Estrada
Se llamaba Margarita
Margarita de mi amor
Inocente se veía
9
Así la miraba yo
Margarita de mi amor.
Margarito._ (La música continúa. Margarito deja de cantar. Ahora está como en un stand
up. ) …y es que cuando uno se enamora se pone pendejo. Ella se llamaba Margarita y tenía
un poder conmigo: yo le creía. Me decía que quien la había ido a dejar a la U era su primo
y yo le creía. Que el otro que la llevó en moto era su otro primo y yo le creía. Que el otro
con el que se fue al cine era otro primo en segundo grado y yo… le creía. Tenía primos
como los pétalos de esta flor. Las margaritas representan la inocencia… ella se llamaba
Margarita pero el inocente era yo.
Director._ Pues…yo…
Margarito._ ¿Sorprendido?
Margarito._ Por qué me mirás como si estuvieras viendo un fantasma. ¿Qué hacés por
aquí?
10
Director._ Pues… aquí vivo. Desde hace años. (Pausa.) ¿Y vos?
Margarito._ De vacaciones. Vine con mi familia. Es la primera vez que venimos a España.
Director._ ¿Sí?
Margarito.- Sí, Juan y Esteban. Ya están grandes mano. Lástima que andan con su mamá
ahora, si no te los presentaba.
Margarito._ No tengás pena. Fijate que tenemos el tiempo muy apretado. Pero gracias por
la invitación… (Pausa incómoda.) Ya no te volví a ver mano. Después de lo de Esteban…
Director._ No.
Margarito._ ¡Soltero como siempre! ¡Mano, vos estás igualito! Como que no pasan los años
por vos.
Director._ ¿Esteban?
Margarito._ ¿Qué?
11
Margarito._ ¡Ah sí, mi hijo¡ Sí se llama Esteban. El más pequeño, Juan.
Juan._ Así me lo encontré la última vez en… Me lo imaginaba de otra manera. Pero
sí… así fue la última vez que lo vi. Tenía familia. ¡Bien por él! Para él siempre fue
importante eso…..para mí fue más importante otra cosa.
Director._ A mí me pasa que cuando quiero recordar algo con afecto, poco a poco voy
borrando las partes malas. Los defectos los voy borrando hasta convertir ese recuerdo en el
más puro recuerdo. No sé qué fue lo que me pasa con Margarito.
Juan._ Recordate que aquel era bien buena onda. Bien inocentón. Algo aguerrido eso
sí.
Director.- Con Margarito me pasa que por más que lo quiera recordar con cariño, los
lados oscuros del recuerdo se van apoderando de todo. Y es que no todo es totalmente
bueno, ni totalmente malo. Pero a la mente le es más fácil volverlo todo blanco o negro. No
sé por qué con Margarito todo se vuelve negro. Era buena onda pero… Con Esteban es
diferente… a él lo recuerdo blanco. A Esteban lo conocí el primer año de la U. Recuerdo
que pasó de salón en salón…
ESTEBAN
12
Director._ Es que no tenía tiempo y… tuve que ajustar un montón de cosas y eso me llevó
tiempo.
Director.- Tenía otras cosas que hacer. Pero los iba a ver a todas las funciones… bueno,
me refiero a todas las obras. Hicieron bastantes.
Esteban._ En ese año solo un par e inocuas. Empezó como un proyecto de un curso y a
la asociación le interesó y me echaron el hombro. Ese fue un buen año para empezar.
¿Qué estabas estudiando?
Director._ Derecho.
Director._ Siempre me llamó la atención el teatro. Había ido a ver algunas cosas. Y
cuando pasaste hablando del grupo se me metió la espinita. El discurso que ustedes
manejaban me atrajo más.
Esteban._ Algunos de allí mismo. Lo que querian es que el grupo de teatro fuera solo para
montar obras de la literatura universal. Mientras más lejano a nuestra realidad mejor. Pero
por muy griego o inglés que fuera el texto siempre le metíamos lo que realmente le
interesaba al pueblo…el aguijoncito. Habían un par de puristas que decían que eso era
mancillar al autor y a la obra y esas babosadas. ¿Para qué vas a tener un grupo de teatro en
la asociación de la U si no es para despertar el juicio crítico?
Esteban._ ¿Y entonces?
Director._ ¿Entonces?
13
Esteban._ ¿Qué hacemos aquí?
Esteban._ Sin embargo estoy aquí y vos estás aquí. Estamos los dos aquí. Algo de mi ha
de haber en todo esto.
Director._ ( Al Público.) Esto no está saliendo bien. No está saliendo como yo… Se
suponía que yo tenía todo el control. Hoy es el día, al fin, y no es a mi manera ¿Por qué no
me dejan hacerlo a mi manera?
Esteban._ ¿Sí?
Director._ Sabías de cine. Leías un chingo. Hubieras sido un gran periodista. Un director
de teatro.
Esteban._ Estaba muy chavo. No sabía exactamente qué quería. ¿Qué te recordás de
mí?
Director._ Que escribías. Que hiciste el grupo de teatro de la asociación. Y que las
adaptaciones que hacías de las obras eran muy buenas.
Esteban._ Las adaptaciones siempre las hacía el Margarito. ¿Cómo se llamaba aquel,
vos?
14
Director._ ¿De los demás sabes algo?
Esteban._ ¿Y vos?
Director._ ¿Qué?
Director._ ¿De mí? Pues, me vine para acá y... No, no fue así. (Inventando.) Estudié y
me gradué. Conseguí un trabajo como…
(Pausa.)
Director._ De lo tuyo.
Director._ (Sonriendo.) Logré hacer esto. Me tardé todos estos años pero al fin. Está
terminada.
Director._ Hago cine… más bien, hice esto… que no es solo cine, es todo junto. ¿Querés
ver?
Director._ Es la verdad.
15
Esteban._ Contámelas…
Esteban._ No hay ningún problema. (Se mira las manos.) ¿Así me recordás?
Director._ Algunas. (Entusiasta). Esto debe ser perfecto. Como aquellas películas que
fuimos a ver…
Director._ ¡Buena peli! Buenas pelias las que veíamos. Buenos recuerdos.
Esteban._ Aquel donde nos fuimos haciéndole ganas al Margarito y pasamos toda la
noche en el parque. ¡El Margarito se puso bien bolo con rompopo!
Esteban._ Cabal, los tres. Ese día empecé a conocerte realmente. Realmente conocerte.
Como cuate.
Director._ Yo siento que ese día ustedes se hicieron mis meros cuates.
16
EL PACTO DE HERMANOS
Margarito._ ¡Puchis! ¡Ahora solo yo! ¡ustedes también se quisieron venir! Yo no les torcí el
brazo para que se vinieran.
Esteban._ ¡Si vos lo picás a uno, uno no tiene la culpa! El problema es la casaca que nos
diste.
Margarito._ ¡Ya ves! El problema sos vos que te venís hasta Xela por una fiesta!
Esteban._ Pues ese sería mi clavo, el problema es que me hiciste venir hasta aquí y la
fiesta ni olida.
Margarito._ ¿Qué es una fiesta? Una reunión de personas. Buena compañía. Música.
Guaro.
Margarito._ Tenemos la reunión y la buena compañía. Lo jodido es que no hay nada abierto
para unas chelas.
Esteban._ ¡Chelas qué frio! ¿Y el Juan? (Al Director. Pero este queda de espectador
mientra Juan entra en el recuerdo.) ¡Mano, ¿qué ondas?!
Esteban._ Nada.
Juan._ Rompopo.
17
Juan._ ¡Sampale el trago, hombre!
Juan._ ¡Gracias!.
Esteban._ No creas. Esos traguitos dulces son traicioneros. Ni cuenta te das y te ponen
bien bolo.
Margarito._ Yo no les metí paja. Yo les dije que venía y ustedes se apuntaron.
Esteban._ Para que vos vinieras a ver una tu traida estoy todo congelado.
Margarito._ Pues ella me había dicho que tenía una fiesta en su casa. Que se iba a quedar
sola y pues…
Esteban._ ¡Ajá! Pero ¿Por qué no nos dijiste que se iba a quedar sola solo media hora?
Margarito._ Es que… mirá pues… lo de la fiesta no era seguro. Pero que se iba a quedar
sola, se iba a quedar sola… varias horas, me dijo. Y pues me invitó y…
18
Margarito._ ¿Cómo así?
Margarito._ Si pues, o sea, sí. Nos gustamos un montón pero yo llevaba las cosas así
lentas.
Juan._ Pero ¿tan lejos? ¡Vos buscando traídas que vivan bien lejos para que no te
frieguen!
Margarito._ Yo la conocí el año pasado. Y nos dimos la dirección y nos hemos estado
mandando cartas. Y pues, yo voy lento. A mí me gustan las cosas lentas y en serio.
Margarito._ No se dio la oportunidad. Ya te dije que me gustan las cosas lentas y en serio.
Juan._ Solo oiste que estaría sola unas horas y el chucho se deja venir con el par de
mulas acompañándolo. ¿Al menos estuvo bien?
Esteban._ ¡Contá, hombre! ¿Qué te dijo para que te vinieras como canchinflín?
19
Esteban._ Nel, hombre.
Juan._ Tranquilo mano. Despacio. ¿No que te gustan las cosas lentas, pues?
Margarito.- Me fueron a buscar de la tienda y me dijeron que era una llamada de Xela y yo
ni me recordaba de aquella, pues, o sea no recuerdo haberle dado el teléfono
Margarito._ Pues sí pero… nunca me imaginé que me iba a llamar. Igual no recuerdo
haberle dado el número, pero pues… (Le da un trago a la botella.) Pues me dijo que me
quería ver y que hoy se iba a quedar sola un par de horas. Yo le dije que no podía.
¡Imagínense qué desesperado me hubiera visto si me hubiera dejado venir!
Margarito._ O sea, cuando me dijo, pues. Yo no quería verme tan desesperado, pues.
Pero hoy en la mañana me volvió a llamar. Yo andaba todavía durmiendo cuando me
llegaron a llamar de la tienda. Salí todavía medio dormido y fui hecho lata a contestarle y me
dijo que me quería ver y eso y pues…
20
Esteban._ ¿Y la fiesta?
Esteban._ ¿No que te había invitado a una fiesta, pues? ¡Nos metiste paja, mano!
Margarito._ Le dije que nel, que no podía. Me dejó su número y me quedé con la armonía
todo el día. Pero…
Juan.- ¿Pero?
Esteban._ Nos hubieras dicho, mano. Yo te hubiera hecho ganas, no había necesidad de
meter la paja de la fiesta. ¡Yo bien picado con la fiesta estoy!
Margarito._ Pues ya ves todo el trajín de venida y cuando ya vine sus papás ya venían de
regreso. Pero…
Juan._ ¿Pero…?
Juan._ ¿Y qué?
Juan._ ¿Pero?
Margarito._ Cuando nos comenzamos a besar… (Hace un gesto con los hombros. Le da
un trago a la botella.)
21
Juan._ ¿Y se dio cuenta?
Margarito._ (Se toma otro trago. ) Hice todo lo posible pero… ¡Qué vergüenza!
Margarito._ ¡¿Qué me iba a decir?! Solo como que se puso la onda incómoda y con el
pretexto de que ya iban a llegar sus papás me sacó. Y yo que ya estaba haciendo planes.
Esteban._ ¿Planes?
Juan._ Este ha de ser de esa mara que se escribe con alguien y ya se imaginó casorio
y esas ondas.
Juan._ ¡Puchis, mucha! ¡Ustedes bien revolucionarios en sus discursos pero son bien
conservadores en sus prácticas!
Esteban.- Nada que ver. Es más ¿no será que somos gays, mucha?
Esteban._ Mirá a todo el mundo y mírate a nosotros. Nosotros vamos al cine juntos, no
tenemos traida… (A Juan.) ¿Vos ya…?
Juan._ ¿Vos?
Juan._ Una vez, hace mucho tiempo con una chava en Escuintla.
Margarito._ ¡Sho!
Margarito._ Yo sí.
22
Esteban._ Esta chava ni cuenta. Y después de hoy mucho menos te va a contar.
Juan._ Te pusiste lento. Quizás por eso anduvo con sus “primos”.
(Pausa.)
EL OTRO ESTEBAN
Margarito._ (Como despertando de un sueño.) ¿Qué onda…? ¿Qué estoy haciendo aquí?
Juan._ Sí, más bien. (Refiriéndose al Director.) Aquel nos está recordando.
23
Juan._ Soy yo.
Margarito._ ¡La escena en la cocina! ¡Ella tira toda la comida y todo lo que está en la
mesa y allí… en la mesa! ¿Qué actriz era ella?
MARGARITO ._ E.T. Rambo y Blade Runner. Con esa película me estalló la cabeza.
Esteban._ Ese monólogo final de Rutger Hauer: “He visto cosas que ustedes nunca
hubieran podido imaginar. Naves de combate en llamas en el hombro de Orión. He visto
relámpagos resplandeciendo en la oscuridad cerca de la entrada de Tannhäuser. Todos esos
momentos se perderán en el tiempo, igual que lágrimas en la lluvia… Llegó la hora de morir.”
Esteban._ Pero me gusta más el trato de la muerte o la vida en El año que vivimos en
peligro y en Ghandi.
Esteban._ En esas dos, la vida y la muerte se ven como una ofrenda, como un sacrificio.
En ambas hay mártires.
24
Margarito._ Suicidarse, dejarse morir es una cobardía.
(Pausa.)
Margarito._ ¿Entonces?
Juan._ De ustedes recuerdo los ensayos. Las funciones. ¡Buenos tiempos aquellos!
Yo me sentía muy importante fíjate. Sentía que tenía una responsabilidad muy fuerte y me
sentía orgulloso.
Esteban._ Yo a vos.
Juan._ ¿A mí? ¿A mí por qué? (Referencia al Director.) Mirame! ¿Se puede admirar
esto?
Esteban._ Me admirás pero me ves así. Diferente a como fui. Yo no fui así.
(Esteban se para enfrente de una pantalla y mientras se describe aparece el Otro Esteban
que va tomando forma mientras Esteban va desapareciendo.)
Otro._ Usaba lentes. Era colocho. Era así. Justo como me ves ahora.
25
Otro._ Las cosas no son como las estás recordando.
Esteban._ ¿Para que sea perfecto yo tengo que ser así con pelo largo y todo?
Otro._ ¿Tengo que cambiar para que tu “Ópera prima” sea perfecta?
Esteban._ ¡Mirá como me mirás! ¡Me ves como una especie de Jesucristo. ¡Un clishé!
Juan._ Lo estás malinterpretando. Lo que pasa es que, cuando te pasó lo que te pasó.
Otro._ Vos no recordás nada. Has sustituido los verdaderos recuerdos por fantasías.
Otro._ Dos tipos entraron aquella noche. Eran altos los dos. Bien vestidos y nos
dijeron que tuviéramos cuidado con lo que estábamos haciendo porque…
1
Esta frase: “¡Somos de la G-2!” Fue sustituido por la dudosa y genérica frase: “Eran los que ya sabemos” a petición del
Viceministro por medio de la Directora de las Artes.
26
Otro._ Y se fueron.
Margarito._ ¡Mano, ¿Qué querías?! ¡Nos llegaron a amenazar! ¿Qué querías que hiciera?
Margarito._ (Se dirige a Esteban y al Otro.) ¡Yo te dije que dejáramos eso! ¡Qué con esa
gente no se jugaba! ¿Te lo dije o no te lo dije?
Margarito._ ¿Qué te crees vos, mano? ¿Qué te crees viniendo aquí a señalar con el dedo?
Margarito._ (Al Otro.) Yo te dije, Esteban, que dejáramos las ondas en paz. Que
hiciéramos otra cosa y no me escuchaste. ¿Te recordás de eso?
Esteban._ ¿Para qué teníamos un grupo en la asociación si no era para hacer crítica?
Otro._ Es que solo era una obra de teatro lo que estábamos haciendo.
27
Otro._ Una obra de teatro inofensiva.
Otro._ Inofensiva.
Otro._ Pasé frente a Santo Domingo. Doble sobre la doce calle y me fui recto
(El juego sigue, Esteban sigue cantando la Chalana pero va acallándose poco a poco.)
Otro._ . Por alguna razón iba poniendo atención a todo. Me di cuenta que siempre
que uno camina va viendo para adelante o para abajo. Nunca para arriba. Vi segundos
niveles que nunca había visto. Pasaba por esa ruta todo el tiempo y nunca miraba en
realidad. No ponía atención. Ese día, sin saber lo que me esperaba, le puse atención a
todo. Llegué a la segunda avenida y cruce para entrar al Paraninfo. Entré. Subí las gradas
para llegar al salón. Saludé a la mara. Teníamos que trabajar en la escenografía y en eso
me ocupé. Algunos estaban pasando letra y… Oí gritos. Vi hacia la puerta de entrada y
solo vi una luz… Y ya.
(Suena un balazo. Esteban cae muerto. El Coro grita pero rápidamente se tapan la boca. El
director recoge el cuerpo de Esteban.)
JUAN._ ¿Si valió la pena? La tuya fue una vida desperdiciada. ¿Cuántos años tenías?
¿Qué habías hecho, mano?
DIRECTOR._ ¿Qué habías hecho? Valía la pena arriesgar la vida por un mensaje que
28
querías dar y que además no llegaría a casi nadie. ¿Quién mira teatro?
Esteban._ Yo aprendí que tengo voz y la voz hay que usarla. Si alguien te escucha valió
la pena. Aunque te escuche una sola persona.
Otro._ ( AL DIRECTOR ) Igual, ¿qué importa? Yo estoy muerto y vos estás olvidando. ¿Qué
más da?
Margarito._ Tengo que pensar en ellos. Ellos tienen otra vida ahora. ¿Para qué los voy a
atormentar recordando el pasado? El pasado ya pasó.
Otro._ Ellos tienen derecho a saber. Además, ¿cómo vas a tener un futuro sin un pasado?
Otro._ Pues por tu familia tenés que recordar. Les tenés que contar cómo fueron las
cosas.
Margarito._ Después que te mataron yo me salí de todo eso. Cuando uno es patojo quiere
cambiarlo todo. Yo estaba en la asociación. Yo era el que más metido estaba en todo eso.
Quemamos llantas y todo eso… pero cuando llegaron al ensayo… Es mejor estar callado.
¿De qué te sirve hablar si lo podés perder todo?
JUAN__ Ese día me habían quitado un pedazo de mí. A vos te mataron y a Margarito nunca
lo volví a ver..
DIRECTOR._ Hice obras de teatro. Hice películas Estuve en la montaña y peleé con fuerza,
con los ojos llenos de lágrimas de odio… y…
29
Juan._ ¡Callate! ¡Callate! Quise hacer todo eso pero… tenía miedo…
Juan._ Si hacés cosas por miedo… cosas que no querés hacer… cosas que ponen en
peligro a los demás…
Juan._ ¿Podés admirar a alguien como yo? (Señalando al Director.) ¿A alguien como
él? Al menos Margarito tuvo la valentía de buscar lo que quería. Vos lo hubieras hecho.
Otro._ No sé. Nunca lo sabremos. No me dejaron vivir para saberlo. Por una simple
obra de teatro, nos mataron.
Margarito._ Los monos tienen razón. No ver, no escuchar, no hablar. Es mejor vivir.
Director._ Para decir algo. Para ser alguien. Para existir. Este es mi legado. Mi ópera
prima.
Otro._ Podés engañarnos a nosotros. Podés engañar a quien sea. Podés incluso engañar a
Dios pero al único que no podes engañar es a vos mismo.
Otro._ (A Juan.) Solo a vos no podés engañarte. Vos sabés cómo fueron las cosas. No es
malo tener miedo.
Juan._ Se te olvida algo. Cuando llegué a mi casa se bajaron dos tipos. A uno lo
30
reconocí. Era uno de esos que dijeron que eran de la G-2. Me preguntaron por Margarito.
Querían saber tu nombre.
Juan._ No. Yo no me quedé callado. Después de lo que me dijeron. Era mejor hablar
que quedarme callado.
Juan._ Les dije tu verdadero nombre. Pensé que te había condenado a muerte. Ya
había pasado lo peor. ¿Y sabés qué hice? Huir. ¿Alguien puede admirar eso? ¿Alguien
puede admirar eso? Comprenderás por qué me espanté cuanto te vi en Madrid. Estaba
viendo un fantasma. Un verdadero fantasma. Y si no me pasó nada no fue gracias a mí. Yo
puse tu vida en peligro.
Juan._ Fue muy difícil. Después de todos estos años- La culpa se instaló aquí
adentro. Después que te vi. Despues que me reconociste. La culpa se fue. Pero se
apoderó de mí la culpa.
Juan._ Yo solo quería recordarte como un muchacho normal al que no le dieron tiempo
de hacer nada.
Otro._ Vos creaste una versión ilusoria de nosotros. Quizás para eso es que estamos
aquí. Para hacértelo ver.
31
Otro._ ¡Adiós Juan Ángel!
L y M Roberto Estrada
No sé si valio la pena
Vi una luz… y ya
Y me voy
Y mi lucha
Me despido
Con honor
Y por siempre
32
Les dejó mi corazón…
Y me voy
Y mi lucha
Me despido
Con honor
Y por siempre
(El Otro Esteban se despide de Juán Ángel y se va con la manifestación. Juan Ángel y el
Director se quedan contemplando la partida de la manifestación.)
(Telón.)
ACTO II
(Antes que abra el telón se escucha la música de “Vi una luz” que se aleja. Al abrir el telón
aparecen El Director y Juan Ángel contemplando la partida de la manifestación.)
Director._ ¿Qué?
33
Juan Ángel._ ¿Qué viene ahora?
(El Director toca a Juan Ángel y este cae al suelo. Entra Soledad a auxiliarlo. Ella lo ve. Sale
corriendo. Entra Clarita arriba de una banca empujada por el Coro y la Otra Clara.)
Clara._ El público. ¿Dónde está? Siento que te he visto en algún lado pero no recuerdo.
Clara._ No recuerdo.
Otra._ Yo si recuerdo.
Director._ No.
Clara y Otra._ Recuerdo esos ojos… Esos labios pero sin el cansancio.
34
Juan._ Yo recuerdo que sí, justo allí. (Señala la pantalla)
Clara._ ¿Dolores?
Director._ ¿Recordás?
Clara y Otra._ “Amar significa nunca tener que decir que lo sientes.”
Director._ ¿Clara?
Otra._ ¿Ella? Pero si ella es una forma en las nubes. Si sos imaginativo, podés encontrar ahí
en el cielo, imágenes completas. Ella solo está en tu mente, en tu imaginación. Ella es una
nube en el cielo de tus memorias.
Otra._ No solo vos me mirabas así. Yo también lo hacía. Esa era la imagen que yo tenía de
mí misma. Una muchacha en un pueblo olvidado a la que un día un hombre importante la
volteó a ver. Era un gringo. Peter se llamaba.
Clara._ Él trabajaba para quien me descubrió. Yo era muy jovencita cuando llegó. Yo
nunca había visto tanto equipo, tantas cámaras, tantas personas tan hermosas. Aquel
señor… ¿Cómo se llamaba?
35
Otra._ Don Manuel.
Clara._ Sí, don Manuel nos encontró un día en la playa jugando en la arena y nos
preguntó si queríamos salir en una película. Yo no sabía nada del cine en ese entonces.
Otra._ Salimos en un par de escenas. Corríamos en calzoneta por la playa mientras la actriz
se metía al mar. ‘Pecado2 se llamaba la película.
Otra._ Allí conocí a Peter, era el encargado de los extras. De lejos yo miraba a los actores, a
las actrices, a los camarógrafos… Y un día don Manuel nos preguntó si queríamos salir en
una película.
Clara._ Varios meses después volvió a grabar en el Puerto de San José exclusivamente
por mí. Mi actuación había sido tan soberbia que vino a buscarme. Su segunda película fue
hecha para mí.
Otra._ ¿Y tus demás producciones? ¿Por qué seguís en Escuintla si tuviste tanto éxito en el
cine?
Director._ ¡Las cosas no fueron así! Este es mi espectáculo. Es lo que yo hice durante
36
todos estos años. ¡YO SOY EL DIRECTOR! Esto es mío y se va a hacer como yo digo. (A
Clara) Necesito que hagas tu papel.
Director._ Sí.
Director._ Sí.
Director._ ¡No! Vos sos la encargada de la tienda del cine de Doña Dolores de Aycinena.
Ese es tu papel. ¿Entendiste?
Otra._ Entendí.
Clara._ ¡Señor!
Director._ Dime.
Clara._ ¿Qué tengo que decir? No tengo ningún guion, ningún libreto. No sé qué decir.
Juan._ Solo tenés que decir lo que dijiste aquella noche que llorabas, cando cantaste
para mí. ¿Es esa escena verdad?
37
Clara._ Está bien…
Otra._ Yo puedo darte letra. Si se te olvida algo, yo puedo recordarte los parlamentos.
Director._ ¡Acción!
Juan._ ¿Clarita?
Clara._ ¿Qué querés? ¿No te das cuenta que no quiero hablar con nadie?
Juan._ Es por ese tipo ¿Verdad? El gringo del que tanto hablas.
Clara._ ¡Callate! ¿Qué queres? Si no tenés nada que hacer aquí mejor andate.
Juan._ Mi mamá me decía que cuando uno estaba triste si bailaba así, en un dos por
tres se le quitaba.
Clara._ Pero si esa vieja siempre está enojada. ¿No ves cómo nos trata? ¿No ves cómo
te trata a vos?
38
Clara._ ¡No hombre! ¡Estate tranquilo! Ese será un secreto entre vos y yo…
Juan._ Te mirás bien bonita cuando te reís. Enseñame a cantar. Quiero que se me
quite la tristeza. Enseñame a cantar y así matamos dos pájaros de un tiro. Los dos nos
quitamos la tristeza.
Clara._ Mirá, la verdad es que yo veo más alto, vos sabes que to ya quiero a otro.
Juan._ A ver, hagamos una cosa, vos cerrá los ojos y te imaginás a quien querrás.
Juan._ Mi mamá no va a venir, nunca viene. Cerrá los ojos hombre, y pensá que soy
otro. Pensá que soy más alto y que tengo otra cara. Cerrá los ojos, ¡así! Ahora pensá que yo
no soy yo. Pensá que soy tu gringo. Ese que se fue por el mar. Venite vamos atrás de la
pantalla.
Director._ En la pantalla aparecían, al revés, las imágenes de Love Story. A veces pienso
que mi Clarita se entregó a mí únicamente porque estaba viendo esa película. De no haber
sido por Ryan O’Neil, nunca hubiera tocado el cielo que representaba Clarita para mí. Si tan
solo ella me hubiera querido.
Otra._ ¡Vos sabes quién soy! Pero creo que en este lugar… Ella tiene más sentido.
Otra._ Veo que estamos aquí recordando caprichos tuyos… O más bien, recordante
caprichosamente tus recuerdos.
39
Director._ No lo sé. Se suponía que las cosas iban a ser diferentes, iban a ser…
Director._ Esto no debería ser así. Ellos dos… Ella y yo estábamos atrás de la pantalla
y… Yo tendría que decir: “Clarita, si tan solo me hubieras querido.”
Otra._ ¿Cómo podría haberte querido? Vos sos justo lo que yo no quería, yo quería otra cosa
y la encontré cuando me encontré a mí.
Clara._ Yo siempre pensé que podría tener una vida como la vida de la gente de las
películas. Esa gente podía interpretar personajes de pobres y eso, pero al final regresaban a
sus casas lujosas, con sus maridos canches y altos.
Clara._ Ellos tienen lo que tienen porque Dios los escucha antes. A los chaparros nos
cuesta más que nos escuchen allá en el cielo. Las oraciones de los canchitos altos llegan
primero siempre. Vos no sos canchito ni sos alto como ellos. Sos igual que todos los de aquí.
Allá por el mar se fue mi futuro esposa, quien me va a sacar de toda esta porquería. Me va a
llevar allá donde está la gente de la que aún se recuerda Dios.
Clara._ ¿Qué decís? Peter va a volver pronto. Me escribió una carta recordando su
promesa. Va a volver por mí. Él me ama. Él no es como todos ustedes unos muertos de
hambre. Eso me gusta de él. En mi casa siempre me inculcaron mejorar la raza y qué mejor
que con un norteamericano. Vamos a tener hijos, pero no pronto porque primero debo cuidar
mi carrera. Lo que no he decidido es si voy a cantar primero o si aceptaré hacer una película.
Otra._ Me quedé esperando a que él llegara. Siempre tuve la ilusión que regresaría. Yo crecí.
No salí de Escuintla. Me quedé allí. Y a vos ya no te volví a ver.
Otra._ Todos se van y cuando lo hacen nunca regresan. ¿Quién va a querer regresar a este
lugar olvidado por Dios?
Otra._ Yo no digo que no, solo no nos da lo que queremos, quizá nos da lo que necesitamos.
40
Otra._ Ya no quiero oírte más, yo no sé qué haces aquí.
Juan._ Yo te imaginaba así, justo como ella. En lo que dice, en lo que hace, así eras
vos, justamente así.
Otra._ Yo también me miraba así, cuando fui extra en esas dos películas me imaginaba
siendo actriz, porque eso fue lo que me dijo Peter para… En la playa fue. Esa vez que me
ofreció venirme a traer ¡Qué me llevaría me dijo! Y yo de estúpida le creí. Yo me imaginaba
así como ella… Que podía actuar, que podía cantar…
(Clara canta.)
L. y M. Roberto Estrada
Y me imaginé
Demostrarme que
Puedo alcanzar
Siempre aspiré
Mi futuro ver
41
Nunca me imaginé
(Hablado.)
Clara._ ¿No te das cuenta vos hiciste que no existiera? Por tu culpa yo no existo. ¡Ni
siquiera en una viejo recuerdo de un moribundo puedo ser yo misma! Tu maldita imagen
siempre estuvo enfrente de mí, comparándome con vos. ¡Toda la maldita vida! ¡Y esa voz…!
¡Esa maldita voz que resonó en mi cabeza hasta que me marchité! Vos sos una maldita
nube, vos no tenés forma, ¡Vos no deberías existir!
42
Clara._ Pero moriré sola, vieja, tendré 82 años, rodeada de gatos.
Otra._ Nunca me casaré pero tengo gatos… Comenzó con una gata que llegó a la casa y
estaba cargada… Parió a los tres días. No dejaba que me acercara porque me atacaba. Se
escondía todo el día y apenas salía a comer y a darles de mamar a los bebés. Al tiempo se
escapó. Me dejó a los bebés y los críe. A los meses volvió la mamá a dejar nuevos bebés. Y
así varias veces y con el tiempo me volví a la señora de los gatos… No moriré sola, moriré
rodeada de amor, rodeada de gatos.
Juan._ No sé. ¡Hijos! ¡Familia! ¡Una profesión! ¡Algo que podás dejar para que te
recuerden!
Otra._ Uno vive para ser feliz. Yo seré feliz rodeada de mis gatos. ¿Vos fuiste feliz
Juan._ No lo sé.
Clara._ Adiós.
(Ellas desaparecen)
43
DOLORES
Director._ ¿Escuchás?
Juan._ ¿Qué?
L. y M. Roberto Estrada.
La soledad que me da
Cuando no te tengo.
En cada momento
Y fundirme en ti.
Vivir para ti
44
Morir para ti
El aire, el fuego
Vivir para ti
Morir para ti
Yo pueda saciar.
Director._ ¿Dolores?
Vivir para ti
Morir para ti
El aire, el fuego
Morir para ti
Yo pueda saciar.
45
Juan._ ¿Y esa quién es?
Dolores._ Gracias. (Pausa. A partir de ahora ella tendrá una notoria sonrisa forzada.) Ahora
sí, Angelito. ¿Qué quiere? ¡Angelito! ¿No se puso suéter? ¡Vaya a ponérselo!
Dolores._ ¡No sea abusivo! ¡No sea irrespetuoso! Ya le he dicho mil veces que no me diga mi
nombre. Yo soy su mamá.
Director._ Él es…
quién es? A mí no me gusta que ande con cualquiera, Angelito. Nosotros no somos
como todos, Angelito. Nosotros tenemos apellido. Y bueno, recuerde bien esto: Tenemos
Director._ Dolores…
46
Juan._ Siempre la misma. Lo mismo decía de Clara. Siempre preguntando que
quiénes eran sus familiares. El apellido… dónde vivian y todo eso.
Dolores._ Yo no contrataría a alguien como ella. De seguro no fui yo. Fue otra persona
de seguro.
Director._ Mmmmm…
Dolores._ Mmmaaaaaa…
Director._ Mmmaaa…
Dolores._ Mmmmaaaammmm…
Director._ Mmmmmaaaammm…
Dolores._ Mmmaaammmaaa.
Director._ Mmmaaammmaaa.
Director._ Mamá.
Dolores.- ¿Ya vio que es fácil? Por eso no me gusta que se junte con esa muchachita…
La Clara esa. Lo pone insolente.
Director._ No tengás pena. Ella nunca estuvo conmigo, ni siquiera cuando estuvimos
detrás de la pantalla. Ella me rechazó. No volví a verla. Ya no volví al cine. Ya no volví.
47
Dolores._ ¿No lo quiso? Pero si usted es apenas un niño. Además a usted lo van a querer
mejores niñas.
Dolores._ Nene, está hablando muy raro. ¿Se recuerda lo que les pasa a los niños que
Dolores._ No me haga castigarlo. ¿Se recuerda lo que les pasa a los niños que no le
tengo miedo!
Director._ Yo a vos sí. Te tuve miedo siempre. Nunca se lo dije a nadie. Pero
Dolores._ A las mamis no se les tiene miedo. Aunque sí, en estos tiempo, el miedo es
Director._ ¿Cómo?
Director._ No sé. Quizás porque me dejó de agradar cuando crecí. Es extraño porque
aunque la recuerdo bien. Mi recuerdo se llena de oscuridad. Así, justamente como la ves es
como me gusta recordarla.
48
Juan._ ¡La recordás así! ¿Justamente así? Yo la recuerdo de otra manera.
Otra._ ¡Angelito! ¡Mi bebé! (Va con Juan y lo abraza. Está realmente feliz.) ¡Qué
gusto verlo por acá! ¡Ya se había olvidado de su madre!
Juan._ Dolores…
Otra._ (Amable.) ¿Cuántas veces le tengo que decir que no me llame así?
Otra._ ¡Ya vio que no es tan difícil! Y cuénteme Angelito. ¿Cómo le fue en la U?
¿Todo está bien? Me preocupé mucho con su llamada. ¿Le pasó algo?
Juan._ (Duda un poco.) No… es justamente por la U que me vine unos días.
Juan._ Dolo… mamá… es que me pasó algo que… (Pausa. La Otra desaparece.)
Director._ Por miedo. En ese entonces teníamos mucho miedo. ¿Te recordás?
(Aparece Dolores.)
Dolores._ Nene, Venga acá. Quiero hacerle una pregunta. ¿Me va a presentar a su amigo?
Director._ Él no es mi amigo.
Juan._ ¿No te recordás de mí? (Al Director.) Aquí hay algo que no entiendo. ¿Por qué
a vos te mira como un niño y a mí como si no existiera?
Dolores._ Angelito, no quiero que se junte más con ese niño. Le va a llenar la cabeza de
ideas raras. De cosas raras que no quiero que usted sepa.
Dolores._ Por favor, Angelito. Dígale a ese muchachito que no se dirija a mí como si yo
fuera una de… una de su clase… (A Juan.) Yo a usted no lo conozco y tampoco le he
autorizado a que se dirija directamente a mí. ¿Usted sabe lo que le pasa a los…
(Despectiva.) …mocosos que hablan cuando no se les ha autorizado?
49
Juan._ Lo sé. Los matan. Tuve un amigo que lo mataron por hablar. Gente como vos
lo mató. Gente que piensa igual que vos.
Dolores._ (Al Director.) ¿Lo escuchó? ¿Escuchó lo que me dijo? No me gustan esas
Juan._ ¿Quién?
Director._ Tu Dolores.
Juan._ No sé si más agradable. Pero más cansada sí. Así como si la vida la hubiera…
Director._ Creo que eso es lo que no me agradaba ya de ella. ¡La derrota! ¿Te recordás
aquella vez que nos llevó al circo?
Juan._ De las pocas veces que tuvimos una conversación entre madre e hijo.
(Juan ve fijamente al público. Dolores llega a tomarle la mano. La Otra Dolores los observa
de lejos.)
Dolores._ ¡Angelito! ¡No se quede atrás! ¡No se separe! ¿Recuerde lo que le pasa a los
niños que se pierden!
Juan._ Es que allá adentro. Cuando fue su número se paraba en dos patas. Era
grande e imponente y míralo allí. Está amarrado con esa pequeña cuerda en la pata a una
pequeña estaca. No se mira contento. Se ve triste. ¿Por qué no se suelta? ¿Por qué no se
escapa?
Dolores._ (Muy seria y por primera vez con mucho cariño.) Está acostumbrado. Cuando
son pequeños los amarran a esa estaca y ellos tratan de safarse todos los días hasta que se
cansan. Al día siguiente vuelven a intentarlo y así hasta que se acostumbran.
Juan._ Pero ahora podría arrancar la cuerda sin ningún esfuerzo. ¿Por qué no lo
50
hace?
La otra Dolores._ Porque ha perdido la fe, hace muchos años que perdió la esperanza.
Dejó de creer en la libertad. No es costumbre, es derrota.
Director._ Cuando la vi por última vez vi eso en sus ojos: La derrota de la costumbre.
Juan._ Creo que me agradaba más así que como vos la recordás.
Juan._ Es que con Dolores es diferente. Realmente la recuerdo de las dos formas.
Vos no te estás inventando nada con ella. Ella era así (Señalando a Dolores.) y también fue
así (Señalando a la Otra Dolores.) Aquí creo que la fantasía no son ellas. La fantasía
está en otra parte.
Juan._ Uno de nosotros no está siendo honesto del todo. La fantasía no son ellas. Es
uno de nosotros.
Juan._ ¿Vos sos yo cuando sea viejo? ¿Es así? ¿Eso es lo que me estás diciendo?
Dolores._ ¡No le estoy preguntando si quiere o no quiere! ¡Le estoy ordenando que venga
a comer! (Dulce pero autoritaria). ¿Recuerda lo que le pasa a los niños que no se comen
su cena?
Director._ Pero...
(Dolores golpea la mesa muy fuerte y mira al Director muy molesta. En silencio el
Dolores._ (Sonriente). ¡Tan lindo! Así me gusta... ( Se preparan para comer. El Director va a
comer y ella interrumpe.) ¡Primero hay que dar gracias por los alimentos! ¿Lo hace usted?
(Pausa.) ¿Lo hace usted?
Dolores.- (Interrumpiendo.) Padre celestial, padre eterno, te damos gracias por estos
alimentos que nos estás dando hoy. Te damos gracias por habernos permitido aceptarte en
51
nuestros corazones y te damos gracias también por que nos diste el privilegio de ser
diferentes. Nos diste el regalo de tu bendición dándonos clase, categoría, un apellido…
Director._ Dolores…
Director._ Amén.
Dolores._ ¡Siéntese recto! (Pausa.) ¡No mastique así! ¡Coma bien! (Lo acecha.) ¡No se
llene tanto la boca, se va a ahogar!¡No escarbe la comida! ¡No sea melindroso!¡Cómase
toda la comida! ¿Recuerde lo que les pasa a los niños que no se comen toda su comida!
Dolores._ Angelito, ¿recuerda lo que le pasa a los niños que le gritan a su mamá?
Director._ Sí, se vuelven libres cuando son grandes. Yo siempre me quedé callado.
Así me enseñaste. Siempre me quedé callado pero ya no. Hoy me vas a escuchar. Vas a
Dolores._ (Muy molesta pero sonriente). ¿Recuerda lo que le pasa a los niños que...?
Director._ ¡Callate! Siempre quise decir un montón de cosas pero vos me callaste
Dolores._ (Subiendo la voz). ¿Recuerda lo que le pasa a los niños que no se callan?
Dolores._ (Golpea la mesa muy molesta). ¡Está bien! ¿Qué me tenés que decir, patojo
insolente? ¿Qué tenés vos qué decir? ¡Decime! ¡Sos un insolente! ¡Vos me tenés que
respetar! ¡Después de todo lo que he hecho por vos venís y me pagás con tus insolencias!
52
¡Hablá pues! ¡Hablá! ¡Sos igual que tu tata! ¡Igual que él!
(Pausa. El Director se queda callado. Juan está sorprendido por lo que acaba de decir
Dolores, después de un momento se da cuenta y guarda nuevamente la compostura. Vuelve
a sonreír).
(Pausa. Comen).
Dolores._ ¿Qué?
Dolores._ Yo no dije eso. ¿Recuerda lo que le pasa a los niños que se inventan cosas?
renuncié a mi vida por usted. Y usted me paga así haciendo esas preguntas. Usted es un
malagradecido.
Dolores._ (Somata nuevamente la mesa). ¿Derecho a qué? ¿A qué tiene derecho usted?
¿Recuerda lo que les ocurre a los niños que creen tener derechos?
Director._ Sí.
Dolores._ ¿Recuerda lo que les pasa a los niños que se meten en las conversaciones de
adultos? ¿Recuerda lo que les pasa a los niños que preguntan demasiado? ¿Recuerda lo
que les pasa a los niños que no obedecen a sus mamis? ¿Recuerda?
(Dolores golpea con mayor fuerza la mesa muy molesta. Pausa. Silencio. Ella sonríe
53
nuevamente y vuelve a la comida).
Juan._ Sí pero alguien tuvo que haber. ¿Ni siquiera eso supiste?
Juan._ ¡Callate de una vez! Vos no existis. ¿Eso querías escuchar? Vos no existís.
(A la Otra Dolores.) Pero yo tampoco existo si no sé de dónde vengo. Quiero saber quién
soy.
Otra._ ¿Quién sos? Eso te lo puedo contestar muy bien. ¿Te recordás cuando
regresaste a pedirme dinero? La verdad es que, aunque me sorprendió tu llamada, me
alegré. ¿Cuánto tiempo llevabas de no hablarme? ¿Cuántos años?
Otra._ ¡Angelito! ¡Mi bebé! (Va con Juan y lo abraza.) ¡Qué gusto verlo por
acá! ¡Ya se había olvidado de su madre!
Juan._ Dolores…
Otra._ (Amable.) ¿Cuántas veces le tengo que decir que no me llame así?
Otra._ ¡Ya vio que no es tan difícil! Y cuénteme Angelito. ¿Cómo le fue en la U?
¿Todo está bien? Me preocupé mucho con su llamada. ¿Le pasó algo?
Juan._ (Duda un poco.) No… es justamente por la U que me vine unos días.
54
Juan._ Dolo… mamá… es que me pasó algo que…
Juan.- Siempre me inculcaste que éramos superiores, que éramos mejores que los
demás y mírate… teniendo que guardar dinero para…
Otra.- ¿Qué tiene que ver eso? Era lo único que tenía y… Me dijiste que me lo
devolverías no más saliera un préstamo que habías hecho. Que necesitabas el dinero rápido
por una oferta que te habían hecho y… ¿Por qué me mentiste?
Juan._ ¿Me hubieras dado el dinero si te hubiera dicho para qué era?
Otra._ No sé, pero tenía el derecho a saber. Tenía el derecho a saber que no me lo
pensabas regresar. Que te desaparecerías y que nunca más iba a saber más de vos.
Apenas te quedaste unos días y…
Otra._ ¿Qué?
Juan._ Me recordaba a ella (Señala a Dolores.) A esa mujer que me crio y me generó
todo esto que…
Otra._ Sé que muchas de las cosas que tengo… o que no tengo son por culpa de mis
decisiones. La diferencia entre vos y yo es que yo…
Juan._ (Elevando la voz.) ¡La diferencia entre vos y yo es que yo pude irme de aquí!
55
Vos te quedaste aquí amarrada a una estaca como el elefante aquel que vimos en el circo.
¿Te recordás? Cuando entré a esa casa donde viviste, donde me criaste, todo apestaba a
derrota. Apestaba a fracaso, justo como apestan los elefantes de los circos, acostumbrados
a su miseria. Vos me enseñaste a que me alejara del fracaso. De lo inferior. Fuiste una gran
maestra. Aprendí todo eso de vos.
Otra._ ¿Sabés qué es lo peor de todo? Que esos días fui muy feliz. Incluso cuando
entendí que nunca te volvería a ver. Me sentí feliz de haberte ayudado a… hacer lo que
hiciste. Me sentí feliz, realmente feliz de haberte dado lo que necesitabas.
Otra._ Viendote así… oliendo tu fracaso… no. No estoy feliz ahora. Pero lo fui. Por
momentos lo fui. ¿Contesté a tu pregunta?
Juan._ ¿Cuál?
Juan._Soy…
Juan._ Mamá…
No me llames madre
M. Roberto Estrada
56
Podés llamarme penas
Otra._ La diferencia entre vos y yo es que sé lo que tengo y por qué lo tengo. Yo no
me engaño. Yo sé quien soy y sé por qué lo soy.
Dolores._ Yo soy Dolores Carranza, soy hija de José Carranza y Matilde Aycinena. Nací
tuve que irme a vivir allí, a ese pueblo asqueroso. Te llevé pequeñito y allí creciste. El que
seas como sos es mi culpa. Debí dejarte en la capital. Creciste y después te fuiste. Me
dejaste sola como todos los hombres de mi vida. Juan Pedro y Ángel Arturo. Los dos me
Otra._ Te puse el nombre de los dos porque nunca supe realmente quién fue el que…
Otra._ ¿Importa?
(Dolores al Director.)
Dolores._ Angelito, ¿Quién es ese amigo suyo que nos está viendo?
Director._ ¿Quién?
57
Director._ Soy yo.
¿Se olvidan? ¿Quién soy sin mis recuerdos? Puedo engañar a cualquiera pero a quien no
puedo engañar es a mí mismo.
(Juan Canta.)
L. Estuardo Galdámez
M. Roberto Estrada
58
¿Quién soy yo?
(Hablado.)
SOLEDAD
(Aparece Soledad.)
Soledad._ Mirá. Ya te he dicho que no me gusta que vengás a mi trabajo y menos que
interrumpás. Recordate lo que pasó la última vez.
Juan._ Sí, recuerdo que … pero esa vez estaba bebido y… no estaba bien y Margarito
y me recordé de Esteban y de Dolores y de Clarita y…
Juan._ Solo son imágenes que me vinieron porque… ¿Te conté alguna vez de
Margarito?
Juan._ ¿Qué te pasa? ¿Soledad? ¿Por qué estás…? ¿Qué no te obligue… qué?
59
Sol._ Ella solo hace honor a su nombre.
Juan._ No entiendo.
Juan._ No, no se trata de mí. Se trata de vos. Solo quiero contarle a Soledad que esto
lo estoy haciendo por ella.
Soledad._ ¿Por mí? ¿Venís aquí, justamente aquí, a mi trabajo? ¡Yo de esto como!
¿Sabés qué me dijeron la otra vez? Me dijeron que me viniera a la casa hasta que resolviera
las cosas que tienen que ver con vos.
Soledad._ Yo hablo con vos todo el tiempo. ¡Todo el puto tiempo! ¿Por qué aparecés
justamente cuando estoy trabajando? ¿Vos sabés la vergüenza que me hiciste pasar? ¿Lo
sabés?
Juan._ Pero escuchá. Ya sé lo que tengo que hacer y es… Todo lo que aprendí en mi
vida… el teatro, el cine, el baile y el ser amigo y el ser hijo y el amar y… será mi ópera prima
y será un musical…
Juan._ Y será un musical por vos… porque vos cantás en ese bar y…
Soledad._ ¡Es un bar de quinta, Juan Ángel! ¡Yo no canto! ¡Yo soy mesera! ¡Soy una
mesera nada más!
Juan.- Se llamará “En clave de Sol” por vos… por tus canciones y… por la clave de la
nota musical Sol…
Soledad.- ¿Sabés lo difícil que es conseguir un trabajo aquí? ¡Por todos lados me llaman
SUDACA! Y cuando al fin tengo algo importante. Me hacés esto.
Juan._ Un musical porque vos cantás y además es una película y es… todo… junto…
Soledad.- ¿Sabés qué es lo peor? Que ni siquiera lloro por lo que hiciste. No lloro por
haberte encontrado allí tirado lleno de… No lloro por eso… al final, muy en el fondo como
que me lo esperaba… Porque lo triste de vos era tu tristeza, entonces como que me lo
esperaba, en el fondo me lo esperaba pero ¿sabés por qué lloro? Lloro porque malditamente
te extraño. ¡Te extraño! ¡Imbecil! ¡TE EXTRAÑO! Y APARECÉS JUSTAMENTE CUANDO
60
ESTOY TRABAJANDO. NO ME RESPETÁS. NI MUERTO ME RESPETÁS, JUAN ÁNGEL.
NI MUERTO.
Juan._ ¿Vos qué tenés que ver? Vos estabas presentando esto y…
Director._ Si vos querés me voy pero… vos no deberías estar aquí… deberías estar allá,
entre el público… viendo.
Sol._ Esto se trata de vos. ¿Entendés? Solo se trata de vos. Así que por favor. ¿Podés
irte a sentar allá, entre el público y dejarnos?
Juan._ No entiendo.
(Juan Ángel se sienta en una banca que le ha puesto el Coro para que pueda ver la pantalla.)
Sol._ Sí… realmente sos vos el que construyó todo esto pero…
Juan._ Pero… me di cuenta que lo que debía hacer es… justamente esto… contar mi
historia… mi verdadera historia… (Señalando al Director.) No como él la imagina sino como
fue realmente, como la viví yo… pero él se metió y…
Sol._ Él es solo otra imagen tuya. Así te sentiste siempre. Desde que veniste aquí a
este país. Huyendo y siempre huyendo. Huir ha de ser muy cansado.
61
Juan._ Yo siempre me sentí cansado y…
Sol._ vos mismo lo dijiste. Te quitaste la culpa pero se quedó el vacío. Y es que
desde que pasó eso… lo de Margarito… la culpa te hizo evitar la felicidad…
Sol._ La tuviste siempre enfrente tuyo. En el teatro, con tus amigos, en el cine, con
Clarita, con tu mamá que te esperaba con los brazos abiertos dispuesta a recuperar a su hijo
y vos… la dejaste ir…
Soledad._ ¿Te recordás lo que hablamos el primer día? Lo de dejar las cosas en tu
antiguo hogar. Con vos me traje todo. A esta casa. Con vos estaba dispuesta a
arriesgarme y me arriesgue. Dejé de pensar en allá y empecé a echar raíces acá. Con vos
esperaba tener una familia o… viajar o… cualquier cosa que nos terminara de enraizar a mí
con vos y a vos a mí.
Juan.- Todo el mundo encuentra la felicidad. En cualquier cosa, mi mamá, Clara con
sus gatos, Esteban viendo hacia el cielo, Margarito con sus dos hijos: Juan y Esteban. ¿Y
vos Soledad? ¿Fuiste feliz?
62
Soledad._ Con vos lo fui. Y aunque ahora no lo estoy, sé que voy a salir de esto y que
más allá hacia adelante… en este país o en otro… sé que me espera y yo siempre…
¡Escuchá muy bien esto! ¡YO siempre estaré preparada para ser feliz! Por favor. Dejá de
llegar y menos a mi trabajo. ¿Podés hacer eso por mí?
Director.- También hay felicidad. Solo que no te diste cuenta. Quizás ya no podás ser
feliz viviendo pero sí podés ser feliz comprendiendo. Sentate allá, en esa butaca que está
allá y contemplá tu historia… tu feliz historia…
Juan._ Entonces esto… “En clave de Sol” es más bien sobre mí, todo esto es sobre Mí
mismo.
CLAVE DE MÍ
(En la pantalla aparece el título “Clave de Mí” En la pantalla vemos a feto, a un recién
nacido, un niño aprendiendo a gatear, un niño aprendiendo a caminar, luego el niño va
creciendo, jugando, durmiendo, estudiando… un niño llorando, riendo… un niño llamado
Juan Ángel.)
(Mientras el siguiente monólogo es dicho por Juan, el coro interpretará “Sólo son
63
momentos”.)
L. y M. Roberto Estrada
No sé si es la realidad
De mi ventana
El tiempo se acabó
Juan._ Sí, es un musical y es una película… te conté que el cine estuvo siempre en mi
vida… y estamos siempre haciendo música… el corazón, el ¡Pum! ¡Pum! Del corazón es
ritmo y el ritmo es música y… todos somos música… Vos serías… vos serías como un
jazz… yo, yo si yo fuera música sería música para cine… su banda sonora… porque el cine
siempre estuvo conmigo desde muy pequeño…
Coro._
(Sol desaparece. Entra Soledad que trata de empujar la banca donde está Juan Ángel
64
sentado. No puede empujarla. No puede seguir adelante. Juan Ángel comprende y se
levanta. Soledad logra empujar la banca y seguir su camino. Juan Ángel sale de escena.
Soledad queda sola en la escena, al centro en un cenital canta llorando: “Y sigo aquí”.
65