La Gran Depresión fue una crisis económica de carácter mundial que tuvo origen en Estados Unidos
en el año 1929 y que se prolongó por aproximadamente una década. Fue la depresión que más se
extendió en el tiempo ya que la actividad económica no se recuperaria hasta el año 1937.
Estuvo caracterizada por su impacto y profundidad, ya que fue una de las crisis que afectó a un
amplio número de países, desde aquellos más industrializados hasta aquellos considerados más
pobres del siglo XX. Es así que es considerada como el deterioro de la economía a nivel mundial más
importante del siglo.
Después de la Primera Guerra Mundial, Estados Unidos se posicionó como pieza clave del sistema
internacional, la deplorable situación económica en la que quedaron los países Europeos situaría al
país como una nueva superpotencia.
Los EEUU fueron uno de los mayores proveedores del grupo ¨Los Aliados¨. Esto le permitió
desarrollar una gran industria de producción de bienes de consumo.
La gran mayoría de los países europeos quedaron endeudados con los Estados Unidos a fin de llevar
a cabo las acciones bélicas de la Primera Guerra Mundial, ahora el oro de los países beligerantes
circulaba hacia América. En 1913 los Estados Unidos acaparaban el 26 % de las reservas mundiales
de oro, lo cual se incrementó a un 39% para el año 1918.
Las inmensas reservas de oro permitían que los bancos dieran créditos a bajo costo y de esta forma
aumentó el consumo en la población. Frente a esta nueva etapa de crecimiento e innovaciones
tecnológicas renace la confianza de consumidores e inversores.
La economía americana en ese entonces vivía una época de bonanza, con altos niveles de empleo,
precios estables y beneficios empresariales en aumento. Esto se debía al auge de las innovaciones
tecnológicas en la industria, tales como la automotriz, el despegue de la industria química, eléctrica
y bienes de consumo duraderos donde se incluyen los de comunicación.
En la manufactura, la tasa de crecimiento se sitúa en el 5% y el sector agrario registró un rápido
proceso de mecanización.
En Wall Street por otro lado se creía que se atravesaba una Época Dorada, donde los mercados se
gozarian de un progreso continuo y estable con un nivel de precios elevados. Desde 1924 a 1929 el
volumen diario de transacciones en la bolsa especialmente la de Nueva York pasaría de 3 millones de
títulos a 8,2 millones.
Este desmedido aumento del valor de las acciones fue impulsado por la reducción de las tipos de
interés de la Reserva Federal. En la segunda mitad del año 1927 se registró un exceso de crédito. El
crédito a bajo costo permitió que quien deseara adquirir acciones pudiera hacerlo, no solo los
habituales inversores financieros sino también la población en general. Ante las ganancias que
produce la bolsa, la población invertía sus ahorros comprando a crédito, así operaban en bolsa con
dinero prestado. Se desenvolvia solo un porcentaje del valor del título y el resto se pagaba a crédito
lo que no generaba ningún tipo de peligro mientras las acciones siguieron en alza. Esto facilitó el
surgimiento de un proceso especulativo basado en meras expectativas de beneficios.
La suba de las acciones no respondía a la actividad real de las empresas, el alza no se basaba en el
aumento de la productividad sino en la fuerte demanda.
La reserva federal se vio obligada a tomar medidas para cortar la especulación. Esta consiste en
elevar el tipo de interés de los créditos provocando el colapso de muchas empresas.
Ante los rumores de pérdidas en las empresas, los inversores comienzan a querer vender sus
acciones haciendo que el valor de las mismas cayera.
El 29 de octubre de 1929 se da un punto de quiebre en Estados Unidos que daría inicio a lo que
llamamos anteriormente la Gran Depresión y que luego se extendería al conjunto del mundo
capitalista. En un par de días, del 24 al 29 de octubre del mencionado año se daría la más catastrófica
caída del mercado de valores de la historia. Los precios de las acciones cayeron verticalmente y no se
repusieron.
El 24 de octubre de 1929 se ponen a la venta en la bolsa de Wall Street 13 millones de títulos a un
valor bastante bajo sin encontrar comprador, generando el hundimiento de la bolsa. El 28 de octubre
un gran número de inversores deciden salir del mercado y el Dow Jones perdió un 13 %. El martes 29
el volumen de las transacciones fue del 16,4%, la caída de los precios provoca una nueva caída del
12% del Dow Jones.
En ese momento la bolsa perdió 14.000 millones de dólares, ascendiendo a 30.000 millones la
pérdida de la semana. El descenso se presentaba imparable aun frente al esfuerzos de los bancos de
evitar el desplome de las cotizaciones adquiriendo valores. Luego de este fallido intento los bancos
ante la incertidumbre de que los ahorristas quisieran retirar su dinero, vendieron sus propias
acciones, para así obtener liquidez, intensificando de este modo la caída del mercado. Esos tres dias
se conocen como el jueves, lunes y martes negro.
La crisis de 1929 generó grandes consecuencias a nivel económico, político y social.
En el aspecto económico tuvo grandes repercusiones. Cientos de bancos quebraron como
consecuencia de la falta de pago de los préstamos otorgados y los masivos retiros de los ahorristas
de sus depósitos.
Muchas empresas de diferentes sectores se vieron obligadas a cerrar, estas ya no podían acceder a su
fuente esencial de financiación, la falta de liquidez obligó a reestructurar la producción.
La situación empresarial se vería afectada además por la baja en el consumo.
La caída de la bolsa produjo que los inversores redujeron su nivel de gasto, lo que provocó que los
precios bajen y empeore la circulación monetaria aún más, por su lado las familias también vieron
afectada su posición financiera.
Entonces bancos, empresas y familias eran más cautos a la hora de tomar sus decisiones como
consecuencia del colapso bursátil. Los bancos redujeron los créditos para grandes inversiones, las
empresas frenaron las inversiones en sus industrias debido a la reducción de sus beneficios
empresariales y las familias reducian su demanda en bienes de consumo. Se trató de un proceso
deflacionario que caracterizó la Gran Depresión.
Además de los sectores de producción de bienes de consumo e industria que se vieron gravemente
afectados, el sector agrícola también se vería perjudicado por la baja de precios. La cosecha no se
vendía y los precios disminuian aún más.
La actividad económica se había frenado, la renta nacional y la riqueza del país se vio mermada. En
1933 el producto bruto interno se situaba en un 30.5% por debajo del registrado en el año 1929.
En este contexto podemos analizar las consecuencias sociales. Con el cierre de las empresas, el
desempleo aumentó considerablemente expandiéndose a todos los rubros. Aquellos, que lograron
mantener sus empleos, vieron disminuidos sus salarios. Esto causó que en la sociedad se acreciente
las desigualdades sociales, corrompiendo con la cohesión social ya que si bien La Gran Depresión,
afectó a toda la sociedad, la brecha, cuyas bases se estrecharon, se vió reflejada entre quienes
pudieron sobrellevar ésta, gracias a su alto poder adquisitivo y la clase obrera. La inmensa mayoría
de la población se empobrecio.
En 1934 la clase obrera gestionó grandes huelgas en los diferentes sectores de la industria y se
impulsaron las tendencias a la organización de sindicatos.
El nivel de bienestar general del que gozaban en los años 20 y lo que se llamó Época Dorada se vio
drásticamente truncado.
Entre tanta crisis, las democracias liberales fueron puestas en duda, la imposibilidad de esta para
hacerle frente a la recesión impulsó el auge de ideas totalitarias y nacionalistas. Alemania e Italia
serían los principales gestores de esta ideología.
La intervención del estado en la economía con el fin de paliar los efectos de la crisis era en muchos
países la alternativa más común.
En Estados Unidos, en el año 1933 se establece el New Deal. Este fue un trato que impuso el
presidente de ese entonces Franklin D. Roosevelt, para salvar el capital. Sus objetivos fueron sostener
a los sectores más pobres de la población, darle un giro a los mercados financieros y activar una
economía que estaba estancada desde 1929. Se implementaron programas sociales, se crearon
agencias públicas para sostener los precios, los salarios y reactivar la inversión y se tomaron medidas
regulatorias en el ámbito financiero.
Fruto de esta crisis se dio lo que llamamos una economía mixta donde se articula la iniciativa privada
y la intervención del estado en el funcionamiento de la economía.
La crisis se extendió con rapidez por el resto del mundo que se manifestó principalmente en el
comercio exterior, cuando EEUU irrumpe con las exportaciones de capital y reduce las
importaciones. Esto produjo una reducción del flujo de dólares hacia el resto del mundo.
Se generalizó entre los países afectados por la crisis el ¨Sálvese quien pueda¨, las naciones buscaban
soluciones autónomas, al margen de la colectividad.
Gran Bretaña en 1931 abandonó el sistema monetario tradicional: el patrón oro. Esto provocó la
devaluación de la libra en un 50%. Gran Bretaña pudo paliar los efectos de la crisis con un mayor
éxito que los principales países industriales. En el mismo año, en la Conferencia de Ottawa, se
establece un libre comercio imperial, con precios limitados para el interior del país y con precios
elevados para países del resto del mundo, protegiendo la industria británica.
Por su parte, Alemania fue uno de los países más afectados por la crisis de EEUU. Alemania tenía una
economía fuertemente vinculada a los préstamos norteamericanos. La disminución de estos créditos
provocó el cierre de bancos y empresas. En 1933 cuando Hitler asume como canciller, se logra salir
de la crisis con un alto grado de intervención del estado en la economía. Se aplicaron medidas
destinadas a la creación de empleo mediante el incentivo a la inversión del sector empresarial.
En 1935 el estado se colocó en el lugar de principal inversor y consumidor de la economía,
aumentando los niveles de gasto público. La aplicación de estas medidas fue positiva, ya que
permitió que desde 1933 a 1939 el PBI del país creciera un 69% y que la tasas de desempleo sean
realmente bajas.
En el caso de Francia,en un primer momento, la agricultura diversificada y la posesión de un imperio ,
le permitió amortiguar la actividad comercial y lograr que el impacto de la crisis no sea tan severo.
El quiebre se produjo cuando la nación decide mantenerse dentro de los parámetros del patrón oro
frente al masivo abandono por el resto del mundo. Ante esta situación se vio obligado a tomar una
serie de medidas cuyo foco era la deflación. Entre 1930 y 1935 se produce una caída de los precios,
generando desempleo, descontento social y disminución de la inversión. En 1936 con la asunción del
frente popular al estado, se implementan nuevas medidas influenciadas por el New Deal de EEUU,
entre ellas el abandono del patrón oro, y su consecuente devaluación del franco, la regulación estatal
de los precios agrícolas, el aumento de los salarios nominales y un moderado plan de obras públicas.
Sin embargo la situación no se remontará hasta el año 1939.
Una excepción a la crisis fue la Unión Soviética que con una economía basada en la agricultura, que
ofrecía los recursos suficientes para sustentar el desarrollo industrial un alto accionar del estado,
alejada de los circuitos comerciales y créditos internacionales se mantuvo al margen de las
dificultades que se presentaban en el mundo.
¿Cuál sería la causa de tal crisis y todo lo que aconteció? De acuerdo a lo detallado, Estas se pueden
resumir en las siguientes:
En primer lugar la superproducción. La capacidad productiva de EEUU era superior a la demanda
real. Se daba una exceso de oferta que no era absorbida y que en el caso del mercado agrícola hacía
subir los precios. Tras una sucesión de buenas cosechas el stock de productos agrícolas se
acumulaban y se tornaban invendibles.
En segundo lugar tenemos la especulación. La economía se basaba en pilares muy frágiles. El valor de
las acciones no mantenía concordancia con la capacidad productiva de las empresas, la escalada de
las cotizaciones estaba dada por la presión de la demanda.
En tercer lugar tenemos la inflación crediticia. La masiva utilización de créditos estuvo estrechamente
ligada a la crisis de sobreproducción y se realizó en perjuicio del ahorro familiar, favoreciendo de ese
modo una falsa percepción de bienestar y progreso.
Por último tenemos la dependencia. La dependencia económica que se generó luego de la de la
Primera Guerra Mundial desde los países europeos hacia Estados Unidos provocó que ante una
recesión en este país la situación rápidamente se extendiera.
Bibliografía:
● Pablo Martín-Aceña.(2011) Pasado y presente: de la Gran Depresión del siglo XX a la Gran
Recesión del siglo XXI. Madrid, España:Fundación BBVA. P. (41-76).