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Retiro

Este documento describe un retiro para papás y padrinos sobre su rol de facilitar el crecimiento integral de sus hijos y ahijados desde una perspectiva cristiana. El objetivo es que tomen conciencia de su compromiso no solo como una relación social sino cristiana. Se resaltan cuatro aspectos de la vida de las primeras comunidades cristianas como ejemplo a imitar: escuchar la enseñanza de los apóstoles, vivir en comunión y cuidar a los que sufren, participar en la fracción del pan (Eucaristía), y orar
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Retiro

Este documento describe un retiro para papás y padrinos sobre su rol de facilitar el crecimiento integral de sus hijos y ahijados desde una perspectiva cristiana. El objetivo es que tomen conciencia de su compromiso no solo como una relación social sino cristiana. Se resaltan cuatro aspectos de la vida de las primeras comunidades cristianas como ejemplo a imitar: escuchar la enseñanza de los apóstoles, vivir en comunión y cuidar a los que sufren, participar en la fracción del pan (Eucaristía), y orar
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RETIRO DE PAPÁS Y PADRINOS

6 DE MAYO DE 2023.

“EN EL MINISTERIO DE PAPÁS Y PADRINOS, CONOCEMOS NUESTRA


RESPONSABILIDAD”.

 OBJETIVO: Descubrir el papel de los papás y padrinos como facilitadores del proceso de
crecimiento integral de sus hijos y que los compromisos y exigencias que adquieren, para
responder cristianamente a ellos.

PREAMBULO
En nuestro ambiente hay una costumbre muy arraigada de “hacer compadres”, ya que
se crean lazos muy fuertes de solidaridad y relaciones humanas. Lamentablemente
hemos ido perdiendo el sentido de relación entre el padrino y el ahijado.
Podemos aprovechar esta manera de vivir, para que los papás y los padrinos del
adolescente que recibirá el sacramento de COMUNION /BAUTISMO, tomen conciencia
de su compromiso con el hijo y ahijado, y que el compadrazgo no se convierta en mera
conveniencia social y económica, sino en una relación de compromiso cristiano.

 Canto: El Profeta.

 ORACION INICIAL:

Qué tengo yo Señor Jesús que tú no me perdonarme


hayas dado. pues la mucha sangre que derramaste
Qué sé yo, que tú no me hayas enseñado. y la despiadada muerte que padeciste,
Qué valgo yo, si no estoy a tu lado. no fue por los ángeles que te alaban,
Qué merezco yo, si a Ti no estoy unido. sino por mí y los demás pecadores que te
Perdóname las faltas que contra Ti he ofenden.
cometido, Si te he negado, déjame reconocerte.
pues me creaste sin que lo mereciera, Si te he ofendido, déjame servirte.
y me salvaste sin que te lo pidiera. Porque es más muerte que vida,
Mucho hiciste en crearme, la que no está empleada en vuestro santo
mucho en salvarme servicio.
y no serás menos poderoso en AMÉN...
PRIMER MOMENTO (sensibilizarme
desde mi vida cristiana)
Actividad: juego el teléfono descompuesto

Seleccionar 10 participantes
Mensaje: en verano no sabía ni en qué día estaba, ahora me sé todos los feriados de
memoria.

ILIMINEMOS NUESTRA VIDA

Lectura de Hch. 2,42-47.

Reflexión

La Iglesia tiene dos mil años de existencia y más de uno puede pensar que en su larga
historia ha sucedido lo mismo que en ese juego: el mensaje de Jesús, transmitido a través de
los siglos, se ha ido deformando con el pasar del tiempo.
y ver cómo vivían su fe los primeros cristianos, cómo acogieron de primera mano ese
mensaje anunciado por el Hijo de Dios y que luego transmitieron.

1) Escuchaban la enseñanza de los apóstoles y se preocupaban por aprender acerca


de la fe.
Escuchar las enseñanzas de los apóstoles. ¿Ahora lo somos? ¿Buscamos lo que dice el Papa
o los obispos? ¿Tratamos de aprender de lo que nos quieren enseñar y aplicarlo en la vida
cristiana?
¡Cuántos católicos en nuestro tiempo conocen muy poco o nada acerca de su fe! De hecho,
la gran mayoría de críticas que los mismos católicos hacemos provienen en buena medida
de la ignorancia acerca de lo que creemos y por qué lo creemos. No se puede amar lo que
no se conoce, y por eso es tan importante formarnos en la fe, como lo hacían los primeros
discípulos.

2) Eran constantes en la vida en común. Se cuidaban unos a otros. Atendían a los que
sufren. ¿Lo hacemos ahora? ¿Cómo soy de constante en el cuidado de los que sufren?
Dios pensó al hombre para vivir en comunión y en amistad con Él y con los demás
seres humanos. Para los primeros discípulos la experiencia de comunión y amistad era
fundamental. De hecho en muchos momentos Lucas nos resalta la unidad de mente y
corazón que vivían los primeros discípulos Además: comunidades siempre abiertas,
nunca formando grupitos de privilegiados o exclusivos. ¡Todo lo contrario!

3) En la fracción del pan, en la Eucaristía. Hoy la Eucaristía se reserva a algo que se


celebra el Domingo. Hay buenos cristianos para los que la Eucaristía es algo del fin de
semana. Algunos incluso se consideran cristianos sin ir a misa. Las primeras
comunidades eran constantes en la búsqueda del Señor.

Cristo había instituido la Eucaristía, y les había pedido a los apóstoles repetirla en memoria
suya. Así lo entendieron los apóstoles y la «fracción del pan» fue para ellos signo
fundamental de la presencia de Jesús entre ellos. Pretender seguir a Cristo y olvidar la
Eucaristía es dejar de lado un pedido clarísimo que Jesús hizo a sus primeros apóstoles y
que la Iglesia primitiva conservó y cuidó con todo el corazón.

4) Constantes en la oración personal y comunitaria. ¿Cuántas veces nos unimos hoy con
nuestra comunidad religiosa para rezar?

No solo rezar por los demás, sino también junto a nuestros amigos en la fe. Obvio Jesús
enseñó que la oración era un diálogo personal con el Padre, pero al mismo tiempo enseñó a
sus discípulos a rezar juntos el «Padre nuestro». Los primeros discípulos entendieron la
importancia de rezar juntos, como Iglesia, expresión de la comunión profunda en el Espíritu
que debemos tener todos los bautizados. Ir a Misa, por ejemplo, no es solo ir a rezar solito,
sino participar de una asamblea que en comunión da gloria al Padre. En el Cielo no
estaremos solos, sino en comunión. ¿Por qué no experimentarlo desde ya?

El Señor nos invita por tanto a imitar estos cuatro rasgos de las primeras comunidades
cristianas, porque 21 siglos después siguen siendo referencia y ejemplo.
Del mismo modo queremos resaltar que todos los cristianos, estamos llamados a dar
testimonio de lo que Dios ha hecho en nuestras vidas, proclamando su grandeza e infinito
amor hacia nosotros. Con el testimonio demostramos, cómo Dios nos ama entrañablemente
a cada uno.

TRABAJO EN EQUIPOS

1 ¿Quién eres?

2 ¿De dónde eres?

3. ¿Cómo y qué tanto pongo en práctica los cuatro aspectos de la vida cristiana (escuchar la
palabra de Dios, orar, vivir en comunidad, participar de la eucaristía)?

4. ¿Tu estilo y modo de vida se asemeja a una verdadera vida cristiana? Sí, no ¿Por qué?

Plenaria.

Canto: yo creo en ti seño, pero aumenta mi fe.

SEGUNDO MOMENTO (TESTIMONIO)


¿Qué es testimonio?

2. Declaración que hace una persona para demostrar o asegurar la veracidad de un


hecho por haber sido testigo de él.
1. Prueba que sirve para confirmar la verdad o la existencia de una cosa.

El significado bíblico de testimonio es la forma de vivir auténtica del cristianismo, una en que
sea evidente que en todo lugar, momento o circunstancia Jesús está en el centro de la vida de
esa persona.

Es aquel que se deja transformar desde el mensaje de la resurrección.

Veamos la vida del apóstol San pedro.

Pedro sabía que Jesús de Nazaret era más que un simple hombre, porque lo vio devolver la
vista a los ciegos, sanar a los leprosos, hacer que los cojos andarán y levantar a los muertos).
Su afirmación lógica de que Jesús era el Cristo fue reafirmada por lo que aprendió al actuar
bajo la guía del Maestro. Echó su red como indicó el Salvador y recogió una gran cantidad de
peces, cuando el Salvador le dijo “Ven”, caminó sobre el agua y cuando repartió los escasos
panes y pescados a la multitud de acuerdo con lo que mandó el Salvador, el milagro de la
multiplicación sucedió entre sus propias manos.

Esos testimonios que recibió en su mente y en sus manos habrían de complementar


significativamente el testimonio más poderoso que Pedro recibió: el testimonio que se le
reveló a su corazón. Cuando Jesús les preguntó a Sus discípulos:
“¡Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente!

Semana santa, jueves Santo vemos a un pedro diferente. Miedoso, cobarde, niega a su amigo
“no lo conozco”, individualista, poco solidario, etc.

Pedro después de la resurrección: un hombre valiente, creyente anuncia publícame a


Jesucristo, bautiza.
Se transforma al recibir el espíritu santo, el mismo que recibimos en nuestro bautismo.
Hechos de los apóstoles 2, 1-4
Hechos de los apóstoles 2, 14-40

Pedro y los demás se dejaban transformar por el mensaje.


Ustedes padres y padrinos anuncian los niños el resultado de lo que viven.
Lo que en ustedes ven y escuchan ayuda a trasformar a los demás., cuidado con las
incongruencias por que nuestros niños tomarán ya prenderán mas de lo que ven, que lo que
escuchan y ustedes deben ayudar a trasformar la vida de esos niños.
Un mensaje no es creíble sino se pone en práctica.

PLENARIA DE RESPUESTAS

 LECTURA DE CUENTO (Con música relajada se lee el siguiente cuento)


EL GRAN ARBOL

Caminaba por el sendero de la vida, sobre una enorme montaña cubierta de hermosos bosques y
de una magnífica diversidad de especies nativas.
Eran los tiempos de Jesús; tiempos en que el imperio romano sometía a gran parte de la tierra.
El entorno era precioso, aves revoloteando en su vuelo, disfrutando de la libertad que el hombre
aún no podía arrebatarles. Eran bosques vírgenes, cubiertos de un delicioso aroma y de un
magnífico aire purificado. En otras palabras, era todo un paraíso con el cual soñamos
comúnmente.

Me llamó la atención la montaña más alta. Había allí en la cima, dos hermosos árboles de una
enorme altura. Parecía que sus ramas se perdían en el cielo, sobrepasando la nubosidad del
lugar. En medio de ellos había un viejo árbol, con ramas poco frondosas y de mal aspecto. La
escasa luminosidad que obtenía durante el día y la competencia por los nutrientes que tenía con
sus dos pares, no le permitieron alcanzar una altura digna.
Me acerqué cautelosamente hacia ellos y pude percatarme que los dos más grandes discutían.
Uno decía: quisiera ser tan alto para ser la envidia de todo el bosque, para que todos me rindan
tributo y para observar desde aquí las cordilleras y los mares, los desiertos y praderas, en fin,
cada rincón del mundo. Sólo necesito un poco más de altura y seré rey entre todas las especies.
El otro por su parte replicaba: yo, en unos años más cruzaré los designios de Dios, tocaré el
cielo con mis propias ramas y no dejaré que ni siquiera las aves del cielo se aposenten sobre mí,
pues yo soy lo más hermoso de la creación y hasta las estrellas se postrarán ante mi presencia.
Sin embargo, en medio de la discusión brotó una dulce voz que dijo: yo siempre he pensado que
existe un Dios, el cual me dio la vida y que espero algún día llegar a conocer. Mi sueño es ser
algo útil en esta vida y en la otra. Quisiera que los niños del mundo llegasen hasta aquí y
jugasen en mis ramas, que las aves busquen refugio, alimento y sustento entre mis copas y que
cuando muera, no quede aquí abandonado, sino que mi madera sea utilizada para una buena
obra. Sólo así podría darle un sentido a mi vida y sería tan feliz como lo he soñado siempre.
El pequeño árbol que acababa de expresar sus sentimientos, se vio inmediatamente invadido por
las risas y burlas de los dos enormes árboles que estaban a su lado. Eres un tonto le decían,
incrédulo y de mal aspecto. El hombre jamás podrá llegar a este lugar y si lo hiciese, ¿quién
podría fijarse en ti? ¿Acaso crees que existe un Dios que es más grande y más hermoso que yo?
Y seguían burlándose de él.
Pasaron unos años y las discusiones eran siempre las mismas. Lo único diferente era que los dos
grandes árboles estaban más hermosos y más altos, y el pequeño seguía como siempre.
Sin embargo, en menos tiempo del que ellos esperaban, el hombre llegó hasta la montaña y
comenzó a destrozarlo todo. Muchos de ellos se acercaron hasta los grandes árboles y
admiraban su enorme altura y su belleza, y sin pensarlo mucho tiempo sacaron sus hachas y
comenzaron a cortarlos. Sus gritos y clamores eran lamentables. Cada hachazo les provocaba
enormes heridas, y aunque rogaban por sus vidas, nadie podía entender lo que decían. Sólo yo
podía escucharlos. Pasadas unas horas ya no quedaba nada, sólo un viejo árbol que a nadie le
causó interés.

Cierto día, cuando el pequeño árbol estaba más solo y más triste que nunca, unos niños se
acercaron hasta él y comenzaron a jugar entre sus ramas. Su felicidad era enorme, y lo fue más
aún cuando al cabo de unos días vio que entre sus copas se anidaban unas hermosas aves y que
sobre sus ramas secas brotaban cientos de verdes hojas. Los niños seguían viniendo con
frecuencia y las aves entonaban dulces cantos sobre él. Muy emocionado dijo: gracias mi Dios
por darme tanta felicidad, ahora puedo morir tranquilo, sabiendo que he sido de utilidad para
alguien, gracias nuevamente. Mientras decía esto y elevaba su oración al Padre Bueno y
Bondadoso, se percató que un hombre lo observaba y que llevaba un hacha sobre sus hombros.
El hombre se dijo para si mismo: ¿para qué continuar hasta la otra montaña si aquí tengo un
árbol que cubre las dimensiones que yo necesito? Y sin pensarlo más, comenzó a cortarlo.

Era el año 33 d.C. Mientras Jesús sufría los azotes de los romanos y pedía a Dios Padre que se
haga su voluntad; cerca de allí, el viejo árbol daba gracias a Dios por cada hachazo que le
aplicaba el leñador. Su agonía era de lo más dulce. Su fin había llegado.
En cuanto a los dos grandes árboles, fueron destinados para madera de construcción, la cual fue
arrumada en suelo descubierto y desprotegido por las aguas. Al cabo de unos años, la humedad
los destruyó por completo y no sirvieron para nada. El pequeño árbol que creyó haber cumplido
su misión aquel día de su muerte, no sabía que el Buen Dios le había destinado para un hermoso
futuro. Su madera se había transformado en la cruz de Jesús.

 • COMPARTIR:
¿Quién es Jesús para ti?
En relación al cuento, ¿Con qué árbol te sientes identificado y por qué?
 PLENARIA DE RESPUESTAS

 REFLEXION:

Hoy Jesús te invita a encontrarte con Él a través de su Evangelio; en Él encontrarás las


respuestas a tus interrogantes. Es Él quien te invita a descubrir el tesoro escondido o la perla
preciosa, o el manantial fresco y profundo, o la raíz de nuestro árbol, o la roca en donde se
levanta nuestra casa.

Encontrarte con Jesús, es abrir los ojos a Él, es escucharlo, acercarse a Él, abrazarlo con fuerza
en la Fe, llevar a nuestro estilo de vida el estilo de Él.

Encontrar a Jesús, es encontrarse consigo mismo, es mirarle y mirarme, oírle y escucharme


dentro, es dejarse llenar el corazón del amor y la ternura que Él te quiere dar.

TERCER MOMENTO
(RESPONSABILIDAD COMO PADRES Y
PADRINOS )

Lectura: Lucas 24, 13-32

Jesús representa la imagen de ustedes padrinos y papás


Camina
Conversa con fundamento, con conocimiento
Escucha
Permanece (presencia) ¿Quédate con nosotros?

1. Tomar la iniciativa: Jesús toma la iniciativa, se acerca, camina con ellos, Jesús va por quien
lo necesita, hoy está disponible,
Los papás y los padrinos deben ser alguien que se interese por las alegrías el dolor las
necesidades de los niños.

2. Acercamiento progresivo. Jesús se acerca incluso cuando ellos no son capaces de


reconocerlo. Él no espera circunstancia perfectas, Esta es una indicación clara de que nosotros,
como acompañantes, debemos ser capaces de reconocer el momento en el cual se encuentra
nuestro hijo/ahijado , acogerle sin exigencias, tal como es, en su realidad, e ir dando pasos
progresivos para el descubrimiento de la verdad.

2. Practicar la Escucha. Jesús no les dice quién es Él, no se anticipa, no apura el resultado, no
les quita la aflicción de golpe. Por el contrario, quiere escuchar, le interesa que el otro
pueda expresarse. No revela verdades antes de tiempo. Primero escucha, y para fomentar
que el diálogo se dé, hace preguntas. Incluso sabiendo lo que aflige sus corazones, se
manifiesta como uno más y quiere escucharlos. Escuchar es un acto de amor, y el Señor no
se quiere ahorrar ningún acto de amor hacia los suyos, así que es capaz de ser paciente y
dejarles expresarse. Les permite manifestar su pesar y su falta de esperanza. La labor de un
papas/padrino implicará facilitar las condiciones para un diálogo abierto, hacer preguntas
que permitan que el ahijado/hijo se exprese, manifieste su mundo interior y pueda ver
aquello que hay dentro de sí, mientras nos permite verlo a nosotros. La escucha será
esencial y precederá cualquier intento de transmitir alguna idea que podamos tener. Es
necesario tomarse el tiempo necesario de escuchar sin apurar al otro, sin intentar revelarle
cosas para las cuales aún no está preparado, sin buscar anticipar tiempos que no son
nuestros.

3. Facilitar el Desahogo. Aun cuando Jesús escucha atento, su labor de acompañante no es


solo facilitar el desahogo. Él reconoce la necesidad que ellos tienen de exteriorizar lo que
les aqueja, pero no los deja en ese estado. Luego de escuchar, es tiempo de revelarles lo que
está observando en ellos: falta de comprensión y lentitud para creer. Jesús no quiere
dejarlos en el estado de pesadumbre y tristeza, sino mostrarles una esperanza aún mayor.
Como padrinos y padres, hemos de propiciar que el otro sea capaz de reconocer sus "puntos
ciegos", esas cosas que están obstaculizando y limitando su vida,

4. Escuchar y orar para facilitar el crecimiento del otro.

Las Escrituras: Palabras que sanan. Jesús les instruye, les explica las Escrituras. Abre para
ellos la verdad y se las revela. Acercarnos a vivir nuestra fe juntos para que crezca nuestra
comprensión y aumente nuestra fe.

5. Libertad de decidir. Jesús respeta los planes que los discípulos traían. Ellos llegan al pueblo al
cual se dirigían y Jesús no intenta cambiar sus planes, Él respeta la libertad de ellos para decidir sus
propios pasos. Pero lo vivido con Él, ha generado en ellos apertura, un cambio de actitud que les
motiva a querer seguir teniéndolo cerca, especialmente en su noche, esa que también representa la
noche oscura en el alma de cada uno de ellos, que estaban confundidos. Ante la petición del
hombre, Jesús permanece, se adentra aún más. Como papás /padrinos, debemos aprender a respetar
la libertad de los hijos/ahijados que acompañamos. Nosotros no decidimos su camino, presentamos
la verdad de Cristo, pero será la persona quien decida si quiere acoger esa verdad y vivir según ella.
También debemos reconocer que, si en el otro hay apertura y deseo de seguir avanzando, nuestra
labor será apoyar para que recorra ese camino.

6. Eucaristía: Como papas y padrinos considero que hemos de ser personas enamoradas de la
Eucaristía, empezar primeramente nosotros a reconocer el poder incomparable que está presente en
el Santísimo Sacramento, enamorarnos de Él, para poder transmitir tal grandeza de Cristo en
nuestros acompañamientos.

ACTIVIDAD INDIVIDUAL: Hacer una lista de 10 características que me identifiquen con Jesús.

En esto me parezco a Jesús y que quiero que mi


hijo/ahijado aprenda de mí.
El padrino o madrina comparten responsablemente con los papás todos los compromisos y
exigencias que de la confirmación surgen, especialmente, son invitados a preocuparse y actuar,
junto con los papás, por la educación cristiana de su ahijado. Pueden verse obligados en ciertos
casos, a reemplazar a los papás en esta tarea. Ocupan un lugar importante en el espíritu y ambiente
familiar.
Ser invitado a ser “padrino/madrina”, debe ser un motivo de alegría, y se debe tener conciencia que
implica replantear la manera como asumo la fe en mi vida diaria, hacer una pausa en el camino,
para avanzar con nuevas fuerzas, decididamente hacia la construcción del Reino de Dios en nuestro
tiempo y lugar.

Reflexionemos:
¿Cómo pretendemos cumplir con dichas responsabilidades?

CUARTO MOMENTO: CELEBRACIÓN

NOS COMPROMETEMOS.

¿Se comprometen a crear un ambiente en la familia que pueda ayudar a que su hijo se eduque en la
fe, iniciándolo en la oración y en la celebración de la Eucaristía y los sacramentos, y dándole ejemplo
de convivencia cristiana?

¿Se comprometen a dar testimonio de la fe en Jesucristo con valentía, ante la Iglesia y el mundo?

¿Se comprometen a celebrar los sacramentos con dignidad, evitando lo que pueda ser obstáculo a la
fe que en su hijo se acrecienta, o que desvirtúe la celebración del mismo?

¿Se comprometen a ser padrino que garantice cumplir con los compromisos y exigencias que le
corresponderán?

¿Se comprometen a respetarse entre. papás y padrinos. cómo es nuestra tradición y como nos dice
Jesucristo "ámense como Yo los he amado"?

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