INTRODUCCION
El término neurosis. Consideramos que esto debe ser así porque la evolución
médica y científica de los conocimientos en esta materia no ha ido ocurriendo, ni se ha
ido trasladando, con la misma velocidad en el ámbito jurídico. Por otra parte, la
jurisprudencia se basa en actuaciones previas, a veces de cierta antigüedad, basadas en
un estado de conocimiento diferente al que se posee en la actualidad, haciéndose pues
necesario enfocar el problema también desde una perspectiva histórica.
En la actualidad, la Real Academia de la Lengua define el término neurosis
como “enfermedad funcional del sistema nervioso caracterizada principalmente por
inestabilidad emocional”158. El paciente neurótico se caracteriza por el desequilibrio de
los aspectos emocionales e instintivos de su dinámica interna, capaz de generar una
tensión interna y dificultades para la relación interpersonal. A diferencia del psicótico,
el individuo neurótico conserva intacto el juicio de la realidad y lucha, aunque con
especial dificultad y mediante mecanismos anómalos, por adaptarse a ella.
En las neurosis hay dos grandes enfoques clásicos. El primero es el de FREUD.
Su punto de partida consiste en considerar lo psíquico como somático. Desde su punto
de vista, las neurosis son el producto de una dinámica conflictiva inconsciente de la que
la persona, el yo, intenta defenderse con mecanismos poco adaptativos y bastante
inmaduros.
Los trastornos neuróticos son aquellos trastornos emocionales o mentales que
presentan miedo irracional o ansiedad significativa. Los trastornos neuróticos no tienen
ninguna causa física y no presentan síntomas psicóticos como ilusiones o alucinaciones.
El tratamiento de estos trastornos puede ser psicoterapia, psicofármacos o una
combinación de ambas. Mientras algunos tipos de trastornos neuróticos responden bien
al tratamiento, otros son recurrentes.
TRANSTORNO NEUROTICO
DEFINICION. - Los trastornos neuróticos son aquellos trastornos emocionales
o mentales que presentan miedo irracional o ansiedad significativa. Los trastornos
neuróticos no tienen ninguna causa física y no presentan síntomas psicóticos como
ilusiones o alucinaciones.
El tratamiento de estos trastornos puede ser psicoterapia, psicofármacos o una
combinación de ambas. Mientras algunos tipos de trastornos neuróticos responden bien
al tratamiento, otros son recurrentes.
Qué es un trastorno neurótico
Una persona diagnosticada de un trastorno neurótico puede presentar ansiedad,
fatiga, insomnio, irritabilidad, preocupación, compulsiones y somatización. Estos
síntomas suelen desencadenarse por el estrés y no forman parte de una personalidad
“sana”, aunque podría tratarse de una exacerbación de un aspecto de la personalidad.
Muchos de estos síntomas pueden coexistir en la persona y por eso, el tipo de
trastorno neurótico se define por el síntoma principal que experimenta el individuo.
TRASTORNOS NEURÓTICOS MUY COMUNES
Depresión
Es otro trastorno neurótico común. Una persona que tiene depresión presenta tristeza
intensa o desesperación. Síntomas que interfieren con el funcionamiento en otras áreas
de su vida diaria: familia, escuela, trabajo...
Trastorno obsesivo-compulsivo
Es un trastorno que se caracteriza por una serie de obsesiones y/o compulsiones. Las
obsesiones son pensamientos, frases, palabras estereotipadas y sin ningún propósito que
la persona no puede controlar o quitar de su cabeza.
Las compulsiones son rituales repetidos y sin sentido. Por ejemplo, encender y apagar la
luz un número determinado de veces con el objetivo de aliviar la obsesión de que algo
malo va a suceder. La prevalencia de vida de este trastorno es 2,5%. Suele comenzar en
la adolescencia o adultez temprana.
Trastornos de personalidad
Algunos trastornos de personalidad como el trastorno límite de la personalidad son
posibles manifestaciones de neurosis. Personas con este trastorno suelen presentar cierta
impulsividad que se manifiesta a través de una conducción temeraria, abuso de
sustancias, ira excesiva, autoimagen inestable, conductas suicidas, síntomas
disociativos, etc.
TIPOS DE LOS TRASTORNOS NEURÓTICOS Y DEL CONTROL DE LOS
IMPULSOS
Trastornos de ansiedad
Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) y Trastornos relacionados
Trastornos relacionados con traumas y factores de estrés
Trastornos disociativos
Trastornos de síntomas somáticos y trastornos relacionados
Trastornos disruptivos, del control de los impulsos y de la conducta
Trastornos adictivos no relacionados con sustancias (juego patológico)
CAPITULO II
TIPOS DE TRASTORNOS NEURÓTICOS
TRASTORNO DE ANSIEDAD FÓBICA
En este grupo de trastornos la ansiedad se pone en marcha exclusiva o
predominantemente en ciertas situaciones bien definidas o frente a objetos (externos al
enfermo) que no son en sí mismos generalmente peligrosos. En consecuencia, estos se
evitan de un modo específico o si acaso son afrontados con temor. La ansiedad fóbica y
la depresión coexisten a menudo. Incluye las siguientes:
Agorafobia: Este trastorno se refiere no sólo a lugares abiertos sino también temor a la
multitud y a la dificultad para poder escapar inmediatamente a un lugar seguro. El
término abarca un conjunto de fobias relacionadas entre sí, a veces solapadas. Están
presentes a menudo síntomas depresivos, obsesivos y fobias sociales, pero no
predominan en cuadro clínico.
Fobias sociales: Suelen comenzar en la adolescencia y giran en torno al miedo a ser
enjuiciado por otras personas en el seno de un grupo comparativamente pequeño (a
diferencia de las multitudes) y llevan a evitar situaciones sociales determinadas.
Fobias específicas (aisladas): Restringidas a situaciones muy específicas tales como a
la proximidad de animales determinados, alturas, truenos, oscuridad, viajar en avión,
espacios cerrados, tener que utilizar urinarios públicos, ingerir ciertos alimentos, acudir
al dentista, visión de la sangre, etc. Incluye también: zoofobia, claustrofobia, acrofobia,
fobia a los exámenes y fobia simple.
OTROS TRASTORNOS DE ANSIEDAD
Son aquellos trastornos que comparten características de miedo y ansiedad excesivos,
así como alteraciones conductuales asociadas. Incluye los siguientes:
Trastorno de ansiedad por separación: ansiedad excesiva ante el alejamiento del
hogar o del personas a las que se está vinculado.
Mutismo selectivo: timidez excesiva, miedo a la humillación social, aislamiento y
retraimiento social.
Fobia específica: miedo o ansiedad a objetos o situaciones claramente circunscritos
(estímulos fóbicos).
Trastorno de ansiedad social (Fobia social): intenso miedo o ansiedad a las
situaciones sociales en las que le individuo puede ser analizado por los demás.
Trastorno de pánico: ataques de pánico inesperados y recurrentes durante unos
minutos con al menos 4 de los 13 síntomas posibles.
Agorafobia: intenso miedo o ansiedad provocados por la exposición real o anticipatoria
a una amplia gama de situaciones (uso de transportes públicos, espacios cerrados, estar
fuera de casa solo, etc).
Trastorno de ansiedad generalizada (TAG): ansiedad o preocupación excesivas
acerca de una serie de acontecimientos o actividades, siendo difícil el autocontrol.
Trastorno de ansiedad inducido por sustancias/medicamentos: síntomas prominentes de
pánico o ansiedad debido a los efectos de una sustancia.
Trastorno de ansiedad debido a otra afección médica: ansiedad clínicamente
significativa cuya mejor explicación es el efecto fisiológico de una enfermedad
orgánica.
Otro trastorno de ansiedad especificado: Ataques sintomáticos limitados; ansiedad
generalizada que no se produce en mayor número de días que en los que no está
presente; Khyal cap (ataque del viento); ataque de nervios.
TRASTORNO OBSESIVO-COMPULSIVO (TOC)
La característica esencial de este trastorno es la presencia de pensamientos obsesivos o
actos compulsivos recurrentes. Los pensamientos obsesivos son ideas, imágenes o
impulsos mentales que irrumpen una y otra vez en la actividad mental del individuo, de
una forma estereotipada. Suelen ser siempre desagradables. Los actos o rituales
compulsivos son formas de conducta estereotipadas que se repiten una y otra vez. No
son por si mismos placenteros, ni dan lugar a actividades útiles por sí mismas. Para el
enfermo tienen la función de prevenir. Incluye los siguientes:
TOC con predominio de pensamiento o rumiaciones obsesivas: Pueden tomar la
forma de ideas, imágenes mentales o impulsos a actuar. Su contenido es muy variable,
pero se acompañan casi siempre de malestar subjetivo.
TOC con predominio de actos compulsivos (rituales obsesivos): La mayoría de los
actos compulsivos se relacionan con la limpieza (en particular el lavado de las manos),
con comprobaciones repetidas para asegurarse de que se ha evitado una situación
potencialmente peligrosa, o con la pulcritud y el orden. En la conducta manifiesta
subyace por lo general un miedo a ser objeto o motivo de un peligro y el ritual es un
intento ineficaz o simbólico de conjurar ese peligro.
TOC con mezcla de pensamientos y actos obsesivos: La mayoría de los enfermos con
un trastorno obsesivo-compulsivo presentan tanto pensamientos obsesivos como
compulsiones. Esta subcategoría debe ser usada cuando ambos son igualmente intensos.
REACCIONES A ESTRÉS GRAVE Y TRASTORNOS DE ADAPTACIÓN
Esta sección incluye trastornos que se identifican por tener antecedentes de un
acontecimiento biográfico, excepcionalmente estresante capaz de producir una reacción
a estrés agudo o la presencia de un cambio vital significativo, que dé lugar a situaciones
desagradables persistentes que llevan a un trastorno de adaptación. Incluye los
siguientes:
Reacción a estrés agudo: Se trata de un trastorno transitorio de una gravedad
importante que aparece en un individuo sin otro trastorno mental aparente, como
respuesta a un estrés físico o psicológico excepcional y que por lo general remite en
horas o días.
Trastorno de estrés postraumático: Se trata de un trastorno que surge como respuesta
tardía o diferida a un acontecimiento estresante o a una situación (breve o duradera) de
naturaleza excepcionalmente amenazante o catastrófica, que causarían por si mismos
malestar generalizado en casi todo el mundo (por ejemplo catástrofes naturales o
producidas por el hombre, combates, accidentes graves, el ser testigo de la muerte
violenta de alguien, el ser víctima de tortura, terrorismo, de una violación o de otro
crimen).
Trastornos de adaptación: Se trata de estados de malestar subjetivo acompañados de
alteraciones emocionales que por lo general interfieren con la actividad social y que
aparecen en el período de adaptación a un cambio biográfico significativo o a un
acontecimiento vital estresante.
El agente estresante puede afectar la integridad de la trama social de la persona
(experiencias de duelo, de separación) o al sistema más amplio de los soportes y valores
sociales (emigración, condición de refugiado). Incluye: Reacción depresiva breve,
Reacción depresiva prolongada, Reacción mixta de ansiedad y depresión, Con
predominio de alteraciones de otras emociones, Con predominio de alteraciones
disociales, con alteración mixta de las emociones y disociales
Reacción depresiva breve: Estado depresivo moderado y transitorio cuya duración no
excede de un mes.
Reacción depresiva breve: Estado depresivo moderado y transitorio cuya duración no
excede de un mes.
Reacción mixta de ansiedad y depresión: Tanto los síntomas de ansiedad como los
depresivos son destacados, pero no mayores que en el grado especificado para el
trastorno mixto de ansiedad y depresión.
Con predominio de alteraciones de otras emociones: Los síntomas suelen incluir
otros tipos de emoción, como ansiedad, depresión, preocupación, tensiones e ira. Los
síntomas de ansiedad y depresión pueden satisfacer las pautas de trastorno mixto de
ansiedad y depresión.
Con predominio de alteraciones disociales: La alteración principal es la del
comportamiento, por ejemplo una reacción de pena o dolor en un adolescente que se
traduce en un comportamiento agresivo o disocial.
Con alteración mixta de emociones y disociales: Tanto los síntomas emocionales
como el trastorno del comportamiento son manifestaciones destacadas.
TRASTORNOS DISOCIATIVOS (DE CONVERSIÓN)
El rasgo común que comparten los trastornos de este grupo es la pérdida parcial o
completa de la integración normal entre ciertos recuerdos del pasado, la conciencia de la
propia identidad, ciertas sensaciones inmediatas y el control de los movimientos
corporales. Incluye los siguientes:
Amnesia disociativa: La característica principal de este trastorno es la pérdida de
memoria en general para hechos recientes importantes, no debida a un trastorno mental
orgánico y demasiado intensa como para ser explicada por un olvido ordinario o por
cansancio. La amnesia se centra habitualmente alrededor de acontecimientos
traumáticos.
Fuga disociativa: Tiene todas las características de una amnesia disociativa, a la que se
añade un desplazamiento intencionado lejos del hogar o del lugar de trabajo, durante el
cual se mantiene el cuidado de sí mismo.
Estupor disociativo: El comportamiento del enfermo satisface las pautas de estupor,
pero la exploración clínica y la anamnesis ponen de manifiesto la falta de una etiología
somática. Se diagnostica por la disminución profunda o ausencia de la motilidad
voluntaria y la respuesta normal a los estímulos externos tales como la luz, los ruidos y
el ser tocado.
Trastorno de trance y de posesión: Son trastornos en los que hay una pérdida
temporal del sentido de la identidad personal y de la plena conciencia del entorno. En
algunos casos el enfermo actúa como poseído por otra persona, espíritu, deidad o
"fuerza".
Trastorno disociativo de la motilidad voluntaria y de la sensibilidad: En estos
trastornos hay una pérdida o alteración de la funciones motriz o de la sensibilidad
(generalmente cutánea), de acuerdo con las cuales el enfermo parece tener una
enfermedad somática, pero no puede encontrarse ninguna que explique los síntomas.
Trastorno disociativo de la motilidad: Las variedades más frecuentes son la pérdida
de la capacidad de movimiento de la totalidad o de una parte de un miembro o
miembros. La parálisis puede ser completa o parcial, con movimientos debilitados o
lentos. INCLUYE: afonía psicógena y disfonía psicógena.
Convulsiones disociativas: Pueden imitar a los ataques epilépticos.
Anestesias y pérdidas sensoriales disociativas: Las áreas de anestesia de la piel suelen
tener
unos límites que hacen evidente que están más bien relacionadas con las ideas del
enfermo sobre las funciones corporales que con los principios de la psicopatología de
los síntomas somáticos. Puede haber también una discrepancia entre las pérdidas de
modalidades sensoriales distintas que no puede explicarse por lesiones neurológicas. La
pérdida sensorial puede acompañarse de parestesias. Incluye: sordera psicógena.
Trastorno disociativo (de conversión) mixto: La mezcla de trastornos especificados
anteriormente.
Síndrome de Ganser: Caracterizado por pararrespuestas, por lo general acompañadas
de varios otros síntomas disociativos, y que suelen presentarse en circunstancias que
sugieren una etiología psicógena.
Trastorno de personalidad múltiple: El hecho esencial es la existencia aparente de
dos o más personalidades distintas en el mismo individuo, y el que cada vez se
manifiesta sólo una de ellas. Cada personalidad es completa, con sus propios recuerdos,
comportamiento y preferencias, que pueden ser muy diferentes a los de la personalidad
premórbida única.
TRASTORNOS SOMATOMORFOS
El rasgo principal de estos trastornos es la presentación reiterada de síntomas somáticos
acompañados de demandas persistentes de exploraciones clínicas, a pesar de repetidos
resultados negativos de exploraciones clínicas y de continuas garantías de los médicos
de que los síntomas no tienen una justificación somática. Incluye los siguientes:
Trastorno de somatización: Presencia reiterada de síntomas somáticos múltiples,
recurrentes y, con frecuencia, variables, que por lo general han estado presentes durante
varios años antes de que el enfermo haya sido remitido al psiquiatra. Incluye: trastorno
psicosomático múltiple trastorno de quejas múltiples.
Trastorno somatomorfo indiferenciado: Esta categoría debe ser tenida en cuenta
cuando las quejas somáticas sean múltiples, variables y persistentes, pero todavía no
esté presente el cuadro clínico completo y característico del trastorno de somatización.
Incluye: trastorno psicosomático indiferenciado.
Trastorno hipocondriaco: La característica esencial de este trastorno es la
preocupación persistente de la posibilidad de tener una, o más enfermedades somáticas
graves progresivas, puesta de manifiesto por la presencia de quejas somáticas
persistentes o por preocupaciones persistentes sobre el aspecto físico. Incluye:
hipocondría, neurosis hipocondriaca, nosofobia, dismorfofobia (no delirante), trastorno
corporal dismórfico.
Disfunción vegetativa somatomorfa: el enfermo presenta síntomas análogos a los de un
trastorno somático de un sistema u órgano que se encuentra totalmente o en su mayor
parte bajo control e inervación del sistema nervioso vegetativo, por ejemplo, los
sistemas cardiovascular, gastrointestinal o respiratorio.
Del corazón y sistema cardiovascular: Incluye: neurosis cardíaca, astenia
neurocirculatoria, síndrome de Da Costa.
Del tracto gastrointestinal alto: Incluye: neurosis gástrica, aerofagia psicógena, hipo
psicógeno, dispepsia psicógena y piloroespasmo psicógeno.
Del tracto gastrointestinal bajo: Incluye: flatulencia psicógena, meteorismo
psicógeno, colon irritable psicógeno y diarreas psicógenas.
Del sistema respiratorio: Incluye: hiperventilación psicógena y tos psicógena.
Del sistema urogenital: Incluye: disuria psicógena, polalquiuria psicógena y vejiga
nerviosa.
Trastorno del dolor somatomorfo persistente: La queja predominante es la
persistencia de un dolor intenso y penoso que no puede ser explicado totalmente por un
proceso fisiológico o un trastorno somático.
Otros trastornos somatomorfos: En estos trastornos los síntomas no están mediados
por el sistema nervioso vegetativo y se limitan a sistemas o a partes del cuerpo
específicos, lo que contrasta con la presencia de quejas frecuentes y cambiantes sobre el
origen de los síntomas y del malestar del trastorno de somatización.
Trastorno somatomorfo sin especificación: Incluye: trastorno psicofisiológico sin
especificación y trastorno psicosomático sin especificación.
TRASTORNOS DISRUPTIVOS, DEL CONTROL DE LOS IMPULSOS Y DE
LA CONDUCTA
Este tipo de trastornos incluye afecciones que se manifiestan con problemas en el
autocontrol del comportamiento y las emociones. Se traducen en conductas que violan
los derechos
de los demás (agresión, destrucción de la propiedad, etc) o llevan al individuo a
conflictos importantes frente a las normas de la sociedad o las figuras de la autoridad.
Incluyen los siguientes:
Trastorno negativista desafiante: patrón frecuente y persistente de enfado/irritabilidad y
discusiones/actitudes desafiantes o vengativas.
Trastorno explosivo intermitente: arrebatos agresivos impulsivos o basados en la ira
que presentan un inicio rápido y típicamente un escaso o nulo período prodrómico.
Suelen durar unos 30 min. La magnitud de la agresividad es muy desproporcionada.
Trastorno de conducta: patrón de conducta persistente y repetitivo en el que no se
respetan los derechos básicos de otros, ni las normas o reglas sociales propias de la
edad.
Piromanía: presencia de varios episodios de provocación deliberada e intencionada de
incendios.
Cleptomanía: reiterada imposibilidad de resistir el impulso de robar objetos aunque
éstos no sean necesarios ni para el uso personal ni por su valor monetario.
Otro trastorno disruptivo, del control de los impulsos y de la conducta
especificado: predominan los síntomas característicos de un trastorno disruptivo, del
control de los impulsos y de la conducta, que causan malestar clínicamente
significativo, pero que no cumplen todos los criterios de ninguno de los anteriores.
TRASTORNOS ADICTIVOS NO RELACIONADOS CON SUSTANCIAS
Esta categoría se encuentra dentro del capítulo “trastorno relacionados con sustancias y
trastornos adictivos”, pero tan sólo nos centraremos en el juego patológico, también
conocido
como ludopatía, por ser objeto del presente estudio.
El juego patológico es un comportamiento disfuncional persistente y recurrente que
provoca un deterioro o malestar clínicamente significativo y se manifiesta porque el
individuo presenta cuatro o más de los siguientes criterios durante un periodo de 12
meses: necesidad de apostar cantidades de dinero cada vez mayores; nerviosismo e
irritación cuando intenta reducir el juego; esfuerzos repetidos por controlar o reducir el
juego, sin éxito; a menudo tiene la mente ocupada con el juego; apuesta cuando siente
desasosiego; después de perder dinero suele volver para recuperarlo; miente para ocultar
su grado de implicación: ha puesto en peligro o perdido una relación, un empleo o una
carrera académica y cuenta con los demás para que le den dinero para aliviar su
situación financiera desesperada.
OTROS TRASTORNOS NEURÓTICOS
Neurastenia: Queja de aumento del cansancio tras realizar algún esfuerzo mental que
suele
acompañarse de una disminución del rendimiento laboral o de la eficiencia para resolver
las
tareas cotidianas.
Trastorno de despersonalización-des realización: El individuo se queja
espontáneamente de la vivencia de que su propia actividad mental, su cuerpo, su
entorno o todos ellos, están cualitativamente transformados, de manera que se han
vuelto irreales, lejanos o mecánicos (faltos de espontaneidad).
Otros trastornos neuróticos especificados: En esta categoría se incluyen trastornos
mixtos del comportamiento, creencias y emociones que son de etiología y nosología no
clara, que se presentan en ciertas culturas con especial frecuencia. Incluye: trastorno de
Bricquet, síndrome de Dhat, neurosis ocupacional, calambre del escribiente, psicastenia,
neurosis piscasténica y síncope psicógeno.
CAPITULO III
TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD
TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD Y DEL COMPORTAMIENTO DEL
ADULTO
En este apartado tan sólo nos detendremos en los que son objeto del presente estudio,
esto es, los trastornos del control de los impulsos , descartando los demás. La razón de
seleccionar estos y no el resto de los que aparecen en este epígrafe es sencillamente
porque la propia jurisprudencia los asemeja a los trastornos neuróticos por la
sintomatología de los mismos: la impulsividad, la falta de control de la voluntad, etc.
Por tanto, pensamos que sería con veniente incluirlos en el presente estudio y dedicarles
la misma atención que a la neurosis y los trastornos neuróticos.
Ludopatía: consiste en la presencia de frecuentes y reiterados episodios de juegos de
apuestas, los cuales dominan la vida del enfermo en perjuicio de los valores y
obligaciones sociales, laborales, materiales y familiares del mismo. Los enfermos
describen la presencia de un deseo imperioso e intenso a jugar que es difícil de
controlar, junto con ideas e imágenes insistentes del acto del juego y de las
circunstancias que lo rodean. Estas preocupaciones e impulsos suelen aumentar en
momentos en los que la vida se hace más estresante.
Piromanía: Se trata de un comportamiento caracterizado por la reiteración de actos o
intentos de prender fuego a las propiedades u otros objetos, sin motivo aparente junto
con una insistencia constante sobre temas relacionados con el fuego y la combustión.
Estas personas pueden estar también interesadas de un modo anormal por coches de
bomberos u otros equipos de lucha contra el fuego, con otros temas relacionados con los
incendios y en hacer llamadas a los bomberos.
Cleptomanía: Se trata de un trastorno que se caracteriza porque el individuo
reiteradamente fracasa en el intento de resistir los impulsos de robar objetos que no se
utilizan para un uso personal o por fines lucrativos. Por el contrario los objetos pueden
desecharse, regalarse o esconderse.
Tricotilomanía: Se trata de un trastorno caracterizado por una pérdida apreciable de
cabello debida al fracaso reiterado para resistir los impulsos de arrancarse el pelo. Este
comportamiento suele ser precedido por un aumento de tensión y se sigue de una
sensación de alivio o gratificación. Este diagnóstico no debe hacerse si existe
previamente una inflamación de la piel o si el pelo es arrancado como respuesta a una
idea delirante o a una alucinación.
Otros trastorno de los hábitos y del control de los impulsos: Esta categoría debe
usarse para otras clase de comportamiento desadaptativo repetido y persistente, no
secundario a un síndrome psiquiátrico reconocido y en el cual el enfermo fracasa
repetidamente en su intento de resistirse a los impulsos de llevarlo a cabo. Además hay
un período prodrómico de tensión y un sentimiento de alivio en el momento de realizar
el acto. Incluye: trastorno explosivo intermitente.
EL COMPONENTE AMBIENTAL EN LOS TRASTORNOS NEURÓTICOS Y
DEL CONTROL DE LOS IMPULSOS
Es evidente que el factor genético tiene una notable influencia en la aparición y
desarrollo de los trastorno mentales, y dentro de ellos y como hemos visto de los
trastornos neuróticos, pero también resulta evidente que existen otros factores externo-
ambientales que influyen, repercuten de manera positiva o negativa en este proceso.
En el caso de la conducta delictiva, el crimen es considerado como la manifestación de
una tendencia antisocial, derivada de la trasgresión de las normas jurídico-legales
establecidas en una determinada sociedad y época. Esta conducta antisocial y delictiva
parte de los comportamientos que mayor impacto tienen sobre los seres humanos. El
desarrollo de los seres humanos no se da de una forma aislada, pues vivimos y nos
relacionamos en una compleja red de sistemas interconectados (factores genéticos y
biológicos, ambiente familiar, acontecimientos de la vida negativos, características
intrínsecas del individuo, grupo de iguales, factores escolares, etc) que influyen de
forma directa o indirecta en el desarrollo de las personas. Esos factores ambientales son:
- El ambiente familiar es el factor con mayor influencia en los comportamientos
antisociales. Y dado que los problemas de desestructuración familiar han registrado un
incremento alarmante en España en los últimos años, con frecuencia hoy por hoy
producen problemas de adaptación tales como reacciones emocionales desadaptativas
en los miembros. de la familia, especialmente en niños y adolescentes pero que después
se trasladan y agravan en la vida adulta.
- Las desventajas socio-económicas muchas veces se relacionan con las formas de
psicopatología en el individuo, lo que junto con otros factores puede desarrollar
comportamientos criminales. Este factor se relaciona también con otros como frágiles
condiciones de vivienda, débiles recursos educacionales, desempleo, aumento del estrés
financiero, etc. Por ello, un sujeto suele estar más expuesto si reside en zonas de alta
concentración de pobreza.
- Áreas residenciales de elevada criminalidad, que están caracterizadas por un alto
deterioro físico de las viviendas, familias incompletas o desestructuradas y una
población residencial inestable y étnicamente heterogénea. Además acompañan factores
de baja escolaridad, baja renta y niveles ocupacionales menos cualificados. Estas áreas
también tienen altas tasas de delincuentes adultos, alcoholismo, prostitución y
personales con mayor incidencia también de problemas mentales.
- Aislamiento del individuo, que produce menor sensibilidad del individuo ante las
opiniones, principios y creencias. Ante esto, el sujeto es más susceptible de ser
influenciado o manejado por los amigos para desarrollar comportamientos criminales.
- Violencia familiar se refiere a todas las formas de abuso crónico temporal o
permanente, que se desarrollan en las relaciones intrafamiliares tales como el maltrato
infantil, violencia conyugal o el maltrato de ancianos.
CAPITULO IV
TRATAMIENTOS
Existen numerosas alternativas terapéuticas para tratar la ansiedad/depresión. La
primera
línea consiste en abordajes farmacológicos y/o psicoterapéuticos. Cuando estos fallan o
no han sido suficientes, existen abordajes basados en la neuroestimulación: terapia
electro convulsiva, estimulación magnética transcraneal, estimulación del nervio vago,
fototerapia y estimulación cerebral profunda, fundamentalmente.
El abordaje farmacológico es relativamente sencillo de entender, aunque más difícil de
manejar. Consiste en la administración de sustancias farmacológicas que son
precursores de neurotransmisores o potenciadores de su producción. Con ello se busca
aumentar los niveles de los mismos si el trastorno se ha ocasionado por un descenso de
los mismos.
La terapia electroconvulsiva (TEC) tiene una notable eficacia en el tratamiento de los
trastorno de estado de ánimo y otras patologías. Consiste en la aplicación de una
corriente eléctrica en la zona frontotemporal, bajo anestesia y relajantes musculares que
evitan los espasmos, produciendo una crisis epiléptica muy leve, mínima, debida a la
sedación generalizada y que tiene unos efectos antidepresivos muy eficaces gracias a la
recitación de los neurotransmisores cerebrales. Hay dos modalidades: TEC monolateral
y bilateral, según se apliquen los electrodos a una zona del cerebro a las dos.
La estimulación magnética transcraneal (EMTR) es una técnica sencilla y no
invasiva que consiste en la utilización de campos magnéticos para inducir una corriente
en determinadas áreas cerebrales implicadas en la depresión. Estas sesiones se
administran diariamente y de forma ambulatoria. Normalmente se necesitan de cuatro a
seis semanas para que el episodio depresivo remita. Y su eficacia en depresión resistente
está contrastada, con una mejoría hasta del 76% utilizando la escala de evaluación de
Beck.
La estimulación del nervio vago (ENV) es uno de los últimos avances en el
tratamiento de las depresiones resistentes a la medicación. El nervio vago es el décimo
par craneal. Aproximadamente el 80% de sus fibras son aferentes (de la periferia al
centro). Investigaciones muy recientes demuestran que la ENV en animales de
experimentación produce cambios muy acusados en el EEG, con una actividad que se
registra como sincronizada o de sincronizada. Las razones por las que funciona es que,
por un lado, los medicamentos anticonvulsivos, como el Valproato280, son
estabilizadores del ánimo, lo mismo que el TEC; por otro lado, la ENV mejora el ánimo
de los depresivos y se pueden recuperar de la depresión después de mucho tiempo
anclados en la tristeza y por último, la ENV actúa sobre los neurotransmisores
implicados en el origen de la depresión.
La fototerapia es utilizada en los casos de depresión con patrón estacional, utilizando
la luz artificial intensa administrada de manera que amplía el fotoperiodo. Se han
utilizado distintos tipos de luz: luz intensa, luz blanca, luz tenue, luz blanca como
amanecer progresivo, luz roja, ionizado desactivado de aire negativo, luz amarilla,
protección activa de la luz (gafas oscuras en el exterior).
Terapias cognitivo conductuales
Centrándonos en la terapia cognitivo conductual, es una intervención psicosocial, se
centra en el desarrollo de estrategias de afrontamiento personales que se dirigen a
resolver los problemas actuales y cambiantes patrones inútiles en las cogniciones (por
ejemplo, pensamientos, creencias y actitudes), los comportamientos y la regulación
emocional.
Terapias de tercera generación
Entre los tratamientos psicoterápicos más actuales, también llamados terapias de tercera
generación, surge la llamada Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) que supone
un nueva forma de tratamiento para los trastorno de ansiedad y el TOC. La ACT es un
modelo de salud y no de enfermedad, ya que entiende que el sufrimiento es universal y
su causa fundamental es la intromisión del lenguaje en áreas en las que no es funcional
o no es útil.
CAPITULO V
CONDICIONES DE TRABAJO DE LOS POLICÍAS
CONDICIONES AMBIENTALES
Según la definición de glosario de ciencia menciona que el condiciones ambientales de
trabajo es a todos los factores ambientales que condicionan la estructura y forma de vida
en un espacio definido, tanto físico como biológico.
Ambiente físico: el rendimiento humano necesita en condiciones ambientales
adecuadas como: temperatura, humedad, ruido y vibraciones, iluminación y fuerzas de
aceleración y desequilibrio, etc.
Los policías desarrollan su actividad en una zona específica, en jornadas de diferentes
horarios. Están expuestos a temperaturas (frio, calor), humedad (lluvia, nieve, etc.),
ruido (tráfico), iluminación (sol), ventilación y pureza del aire (contaminación). El
policía de tránsito, por ejemplo, está en permanente contacto con la atmósfera y el
ambiente, el cual puede estar corrompido por elementos perjudiciales para su salud.
Chiavenato menciona que estos componentes penetran en nuestro aparato respiratorio
afectando a la salud.
LOS MATERIALES Y EQUIPAMIENTO
Armas de fuego, en sus formas cortas y largas; fornituras, monturas, dotación de
municiones, chalecos antibalas, conforman el equipo mínimo que deberá cargar
permanentemente. Un policía tiene que cargar 7 kg de su equipo todo el tiempo (sin
excepción ya sea en el verano o el invierno). SIPLA menciona que, en la Policía Local
de Asturias, dentro del cuerpo de seguridad es un “caos organizativo”. Es decir, que
tienen 17 motocicletas de distintas marcas y cilindrajes, de las cuales solamente hay
cuatro con garantías para dar el servicio, es decir, que no pongan en riesgo la vida de los
policías. El sindicato hizo la donación de chalecos antibalas a los agentes como medida
de protección que minimizarían los posibles daños que pudieran derivarse de unan
situación extrema.
CONDICIONES DE SEGURIDAD
Este apartado refiere a cómo se realiza el trabajo en relación con prevención de riesgos
laborales y la posibilidad de accidentes, así como la posible aparición de enfermedades
o patologías profesionales. El trabajo de los policías puede ser muy peligroso y
estresante. “Los policías tienen uno de los índices más altos heridos y enfermedades
dentro del trabajo.”
Además, de los policías de enfrentarse con criminales, los policías deben de estar
constantemente y listos para lidiar adecuadamente con un sin numero de otras
situaciones amenazadores. Muchos oficiales de la ley son testigos de la muerte y el
sufrimiento de resultan de los accidentes del comportamiento criminal. Una carrera en
el cumplimiento de la ley podría también hacer estragos en sus personales.
CARACTERÍSTICA DE TAREA DEL POLICIA
Los oficiales de policía deben realizar diversas tareas generales para hacer cumplir la
ley. Ellos persiguen a individuos que no respetan la ley y mantienen registros de los
incidentes que encuentran. Una de sus actividades principales es la de patrullar
permanentemente, así como responden a las llamadas de emergencia pidiendo algún
servicio de ayuda. Asimismo, pasan mucho de tiempo respondiendo llamadas y
realizando el papeleo correspondiente a cada acción realizada. Por otra parte, también
dirigen el tráfico en la escena de un accidente, investigan un robo o dan primeros
auxilios a la víctima de un accidente. Identifican, persiguen y arrestan a sospechosos
criminales; resuelven problemas dentro de la comunidad y hacen cumplir las leyes de
tránsito.
DIVERSOS ESTUDIOS SOBRE LOS EFECTOS DE LA VIOLENCIA DE
TRABAJO EN LOS POLICÍAS.
El trabajo de los policías es una forma de afrontamiento de los modos de vida del otro,
del
transgresor de la ley, y con la responsabilidad de la seguridad ciudadana. Esta simple
idea, se puede convertir en un enorme conflicto, si además consideramos que
actualmente, vivimos inmersos en la cultura de la alta velocidad, en la que nunca hay
tiempo para asimilar y fijar las experiencias que acumulamos a lo largo del día. Según el
psicoanálisis, esta potencial descarga emocional que no encuentra una vía de escape,
acaba por ser reprimida y sustituida por cubrir vacíos.
Según Fromm, la fuerza humana (como poder), tiende a provoca la soberbia, la codicia
y la violencia, el ansia de destruir y el odio a la vida. Los policías tratan con los sujetos
(potencialmente enfermos psíquicos, y con poder) que ejecutan variados y complejos
actos violentos.15 Algunos autores consideran a los sujetos delictivos, a aquellos que
obedecen al efecto de una pulsión patológica, dado que es anormal su acto violento. En
la penitenciaría un alto porcentaje de delincuentes asociados con conductas delictivas
violencia, también fueron vinculados con diversas enfermedades mentales.
Principalmente, el lugar de trabajo de los policías es la calle, lugar donde se tropiezan
con niños de la calle, víctimas potenciales de los maltratos infantiles y las agresiones,
etc.
En este lugar del trabajo también se habitúan a toparse con otros comportamientos
agresivos
relacionados con la violencia intrafamiliar, con el trato a los drogadictos y los
alcohólicos, o con ancianos desvalidos, sin familia ni recursos, con deficientes mentales,
psicóticos crónicos, individuos pertenecientes a los carteles de la droga y o bien con
sujetos que participan en bandas criminales; con violadores, asesinos, abusadores y
psicópatas. Los policías tratan este tipo de personas como consecuencia de su trabajo y
como resultado de una tensión social, con altas tendencias peligrosas.
SALUD MENTAL OCUPACIONAL
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Internacional del
Trabajo (OIT) conceptuar la salud ocupacional como: “La rama de la salud pública que
busca mantener el máximo estado de bienestar físico mental y social de los trabajadores
en todas las ocupaciones, protegerlos de los accidentes de trabajo y las enfermedades
profesionales. En suma, adaptar el trabajo al hombre.
Los policías, deben, frente a la posibilidad de cuidar su salud mental, enfrentar retos
permanentes por las condiciones emocionales violentas que en su trabajo se generan, las
cuales impactan gravemente su calidad de vida y su salud mental; mismas que afectan
además de a los policías, a sus familiares y a la sociedad. Por lo tanto, resulta necesario
identificar cronológicamente los factores psicosociales relacionados con el estatus de
salud mental de los policías, objetivo del presente trabajo.
Algunos casos en los que policías han disparado a su propio familia y luego se suicidan,
los autoridades ha preocupado sobre la salud mental de los policías.
CONCLUSIONES
DDD
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