RAKHMAH
Todas las civilizaciones han hablado de “servir” y “obedecer” a su dios o sus dioses; pero solo Jesús habló
de AMAR a Dios. Y de amarlo con “todo” lo que somos, porque Dios nos ama con “todo” lo que Él es.
Servir y obedecer a Dios es la respuesta a ese amor. El problema es que Dios nos pide “todo” y nosotros
queremos darle “menos”.
En esta oportunidad tenemos dos videos que nos ayudan a reflexionar sobre el
Antiguo Testamento
Ahavah (hebreo) – amor fraternal mediante una acción.
Rakhmah (arameo) - buscar el bienestar de los demás sin importar cómo nos correspondan.
Agape (griego) - buscar el bienestar de los demás sin importar cómo nos correspondan.
La misma palabra se utiliza para describir distintos tipos de afecto. Pero más que un sentimiento, es
ACCIÓN a favor del otro. La ELECCIÓN que se hace para buscar el bienestar de otra persona, sin esperar
nada a cambio; y muy especialmente de personas que no pueden devolverlo.
1. La navidad nos muestra el amor de Dios y nos enseña en qué consiste
“En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros: en que Dios envió al mundo a su Hijo unigénito,
para que vivamos por él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que
él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo como sacrificio para el perdón de nuestros pecados”. 1 Juan 4:9-10
Durante este tiempo de Navidad miramos el pesebre; pero no perdamos de vista que la “razón” por la que
Jesús viene, es la cruz a nuestro favor. Esta Navidad recordemos el amor que Dios nos mostró en Jesús;
quien nació para morir como sacrificio en la cruz. Su nacimiento, muerte y resurrección nos muestran que
todo lo que Dios hace es a nuestro favor.
AMOR A MI ESPOSA o AMO LA PIZZA
Lo que seguidores interpretaron el amor a través de Jesus!
2. Lo más importante
Cuando le preguntaron a Jesús por el principal mandamiento, Jesús utilizó el SHEMA... Respondió lo que
esperaban escuchar: AMAR A DIOS.
Pero inmediatamente dijo el segundo, de igual importancia: AMAR AL PRÓJIMO.
Mateo 22:36-40 36 Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? 37 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu
Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. 38 Este es el primero y grande
mandamiento. 39 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. 40 De estos dos
mandamientos depende toda la ley y los profetas.
¿Cuál es el más importante?
Para Jesús no son dos acciones separadas porque esto es INSEPARABLE. Como si fueran las dos caras de
una misma moneda. ¿Mis acciones y decisiones buscan el bienestar de los demás o el mío propio?
Es muy fácil caer en el autoengaño; por eso debemos esforzarnos para no ser fariseos del
siglo XXI donde el amor a uno mismo está primero que amar a Dios y al prójimo.
3. La marca del amor
Las enseñanzas y la manera de vivir de Jesús han impactado la vida de sus discípulos... y lo siguen haciendo
hoy.
- AMAR... JESÚS NOS ELEVA LA VARA “¡Ama a tus enemigos!” Mateo 5:43-48 / Lucas 6:27-36 Jesús nunca
nos pide hacer algo que Él no haya hecho antes. Sus palabras coinciden con sus acciones. Jesús lo dijo y lo
hizo.
Mateo 5:43-48 Reina-Valera 1960 43 Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu
enemigo. 44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los
que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; 45 para que seáis hijos de vuestro Padre
que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e
injustos. 46 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo
los publicanos? 47 Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también
así los gentiles? 48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.
Él nos amó y se acercó a nosotros. Jesús amó y se acercó a los más necesitados, a los enfermos, a los
mendigos, a los que sufrían las injusticias del sistema humano. Esto lo convirtió en “enemigo” de los líderes
religiosos; pero aun desde la cruz tiene palabras de amor para ellos: “Padre, perdónalos, porque no saben
lo que hacen”.
¡Amor por los olvidados, por los que están en oposición!
4. ¡Consejos!
- AMAR ES LA MARCA DEL DISCÍPULO Juan 13:35 Reina-Valera 1960 35 En esto conocerán todos que sois
mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.
- AMAR COMO JESÚS, ES LA META “Este es mi mandamiento: Que se amen unos a otros, como yo los he
amado.” Juan 15:12
CONCLUSIÓN
¡El amor no tiene que ver con lo que hagas tiene que ver con lo que vos haces!
Día a día somos desafiados a vivir de esta manera: que los demás puedan ver el amor que practicamos.
Que ese amor alcance la medida que Jesús ha modelado; y que ese amor alcance aún a nuestros enemigos.
En esta Navidad recordemos el amor eterno de Dios por nosotros. (Jeremías 31:3)
Jeremías 31:3 Reina-Valera 1960 3 Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor
eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia. Dios nos ama porque nos ama. Él es así. Es su
naturaleza, su carácter. El amor nace de Dios. Amamos, porque Él ES amor y porque Él nos amó primero.
Él nos muestra su amor y nos da ejemplo de en qué consiste: La “temporada” nos muestra el pesebre; pero
la “razón” es la cruz y su corona de espinas. Amemos a Dios... al prójimo... y al enemigo.
“Si Dios nos ha amado así, nosotros también debemos amarnos unos a otros”. 1 Juan 4:11
Lucas 6:27-36 El amor hacia los enemigos, y la regla de oro (Mt. 5.38-48; 7.12) 27 Pero a vosotros los que
oís, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen; 28 bendecid a los que os
maldicen, y orad por los que os calumnian. 29 Al que te hiera en una mejilla, preséntale también la otra; y al
que te quite la capa, ni aun la túnica le niegues. 30 A cualquiera que te pida, dale; y al que tome lo que es
tuyo, no pidas que te lo devuelva. 31 Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también
haced vosotros con ellos. 32 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? Porque también los
pecadores aman a los que los aman. 33 Y si hacéis bien a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? Porque
también los pecadores hacen lo mismo. 34 Y si prestáis a aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué mérito
tenéis? Porque también los pecadores prestan a los pecadores, para recibir otro tanto. 35 Amad, pues, a
vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y
seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos. 36 Sed, pues, misericordiosos,
como también vuestro Padre es misericordioso.