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Historia de la Integración Europea

Este documento describe los antecedentes y proceso de formación de la integración europea. Tras las guerras mundiales, líderes europeos propusieron la unión económica y política para asegurar la paz. En 1957 se firmaron los Tratados de Roma estableciendo la Comunidad Económica Europea y la Comunidad Europea de la Energía Atómica, dando inicio formal a las Comunidades Europeas. El Tratado de Roma estableció las bases para la unificación económica a través de la creación de un merc
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Historia de la Integración Europea

Este documento describe los antecedentes y proceso de formación de la integración europea. Tras las guerras mundiales, líderes europeos propusieron la unión económica y política para asegurar la paz. En 1957 se firmaron los Tratados de Roma estableciendo la Comunidad Económica Europea y la Comunidad Europea de la Energía Atómica, dando inicio formal a las Comunidades Europeas. El Tratado de Roma estableció las bases para la unificación económica a través de la creación de un merc
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SEGUNDA PARTE

PROCESOS DE INTEGRACIÓN
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

CAPÍTULO VIII

INTEGRACIÓN EUROPEA
Antecedentes / Proceso de formación / Tratado de Roma / Desarrollo
del proceso / Ampliación de la Comunidad / Tratados Constitutivos y
Complementarios / Estructura Institucional / Relaciones Externas / Si-
tuación actual y proyecciones

1. ANTECEDENTES

Durante siglos una constante en la historia europea fueron los conflictos bélicos. Pese
a la formación y consolidación de los Estados nacionales en la Edad Moderna, las
guerras de conquista o agresiones mantuvieron la geografía política de Europa con
una impresionante volatilidad, que cambiaba con una dinámica inusitada los mapas
políticos y las fronteras entre los estados, al margen de considerar las grandes pérdidas
humanas que se tuvieron que soportar por generaciones a consecuencia del flagelo de
las guerras. Sin embargo, siempre estuvieron presentes las ideas de paz y unificación,
inspiradas por la conciencia histórica del rol que debía jugar Europa en el concierto
internacional.

Estas tendencias de paneuropeismo se fueron cristalizando en propuestas concretas


en la primera mitad del Siglo XX, ante el horror de las dos conflagraciones mundia-
les que tuvieron en Europa uno de sus principales escenarios. A la finalización de la
Segunda Guerra Mundial, muchos líderes europeos propugnaban con claridad que la
única forma de asegurar una paz duradera entre sus países era unirlos económica y po-
líticamente. Es precursora, por ejemplo, la propuesta de Churchill sobre la necesidad
de la creación de los Estados Unidos de Europa, proclamada en uno de sus famosos
discursos a la finalización del conflicto bélico.

En 1945, el problema europeo era fundamentalmente una cuestión de recursos, con


industrias destruidas, sin stocks de materias primas, deudas importantes de guerra
(Alemania e Italia) y las inmensas necesidades de la reconstrucción. Políticamente,
por otro lado, los partidos socialistas y comunistas presionaban hacia la socialización.
Se enfrentaba, en realidad, el fenómeno de un capitalismo descapitalizado, casi ago-
nizante.

Los siguientes años (1946-1947) fueron difíciles para todos los países, cada país bus-
caba sus propias soluciones, el Reino Unido enfrentaba el problema de la inconverti-

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INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

bilidad de la libra esterlina y fuertes presiones de socialización; Francia, pese al Plan


“Monnet” de modernización, enfrentaba un programa intenso de nacionalizaciones y,
Alemania, dividida en cuatro zonas ocupadas, tenía sus fábricas desmanteladas y pesa-
ba sobre ella la carga de las reparaciones de guerra. Fueron años de un rígido bilatera-
lismo, más de doscientos acuerdos de Clearing regían todo el comercio intraeuropeo
y mundial.

Ante esta situación, se empezaron a perfilar dos salidas:

1ª La ayuda externa. Para esta posibilidad los Estados Unidos eran el único
país con posibilidades de concederla.
2ª La planificación socialista. Mediante el sacrificio temporal del consumo
para generar tasas de ahorro e inversión a mediano plazo.

La primera salida fue adoptada por la Europa Occidental y la segunda por los países
del Este, optando estos últimos por una alineación con el bloque soviético.

En cuanto a la ayuda externa, los Estados Unidos tenían importantes razones para
concederla, la primera surgía de las necesidades de expansión de su propia economía,
indemne como resultado del conflicto bélico, pero además preocupaba sobremanera
el mantenimiento del sistema capitalista en las depauperadas economías europeas,
amenazadas también en lo político y militar por la recién inaugurada guerra fría.

Estas fueron las principales motivaciones del Plan Marshall, a través del cual se trans-
firieron un estimado de unos 35.000 millones de dólares en 4 años, destinados a la
recuperación de los países de Europa Occidental. Pero la característica importante del
Plan Marshall fue su enfoque y aplicación conjunta, es decir que no se operó indivi-
dualmente respecto a cada país receptor de la ayuda sino en forma colectiva, para lo
cual fue creado en 1948 un organismo multilateral, la Organización Europea de Co-
operación Económica, OECE, con el encargo de coordinar la aplicación de la ayuda
americana, así como para promover la liberación del comercio y una unión europea
de pagos, con el propósito de superar así las principales distorsiones del bilateralismo
de los años anteriores.

La OECE, pese a sus logros en materia de recuperación, no pudo superar la fase de la


simple cooperación, sin haber llegado realmente a figuras de integración. De manera
coincidente, las reglas del GATT, ya vigentes, sólo hacían posible la creación de zo-
nas de libre comercio y de uniones aduaneras, en cuyo marco se empezaron a dar los
primeros intentos de uniones aduaneras, registrándose entre estos el BENELUX (Bél-
gica, Países Bajos y Luxemburgo); el FRANCITAL (Francia e Italia) y el FINEBEL
(Finlandia, Holanda y Países Bajos), estos dos últimos fracasados.

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BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

2. PROCESO DE FORMACIÓN

En 1950, inspirado por Jean Monnet, se presentó el llamado Plan Schuman, propues-
to por el Ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Robert Schuman, que planteaba
integrar las industrias del carbón y del acero de Europa Occidental. Ello dio origen a la
suscripción del Tratado de París en 1951 y a la institución de la Comunidad Europea
del Carbón y del Acero (CECA), con seis miembros: Alemania Occidental, Bélgica,
Francia, Italia, Luxemburgo y los Países Bajos.

La importancia de la CECA radica en que, además de constituir el primer proceso de


integración europeo, mostró claros signos de un nuevo concepto de representatividad
y organización basado en lo que se llamó la supranacionalidad, puesto que el poder de
la toma de decisiones sobre los sectores integrados se ponía en manos de un órgano
independiente llamado “Alta Autoridad”, cuyo primer presidente fue precisamente
Jean Monnet.

Sin embargo, pese a su éxito pero por su limitado alcance sectorial la CECA tuvo un
carácter transitorio. El afán integrador europeo apuntaba hacia metas mucho más
ambiciosas. Las limitaciones de la integración sectorial y acontecimientos políticos
mundiales, como Corea, Canal de Suez y Hungría, impulsaron un avance más pro-
fundo en el proceso de la unidad europea. Los objetivos se dirigieron hacía el logro de
la unión aduanera y la unión económica.

A propuesta de los países del BENELUX, se plantea en el seno de la CECA la idea


de crear un Mercado Común sobre bases de integración global, abriéndose un rápido
proceso de negociaciones entre los mismos seis países que culminó en la Conferencia
de Messina, 1955, y con la aprobación del informe de la Comisión Spaak, encargada
de formular las proposiciones concretas.

De esta manera, en 1957 se suscriben los Tratados constitutivos de la Comunidad


Económica Europea (CEE) y de la Comunidad Europea de la Energía Atómica (EU-
RATOM), firmados en Roma el 25 de marzo de 1957 y que entraron en vigor el 10
de enero de 1958. De este modo quedaron oficialmente constituidas las Comunidades
Europeas, las cuales, recién en 1967, lograron fusionar sus respectivas instituciones
unificándose en una sola Comisión, un único Consejo de Ministros y el Parlamento
Europeo.

3. TRATADO DE ROMA

Considerado la piedra angular del proceso de integración económica, se trata en reali-


dad de un tratado base o marco que establece los fundamentos de la unificación eco-

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INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

nómica y crea un verdadero poder legislativo autónomo, permitiendo a la Comunidad


establecer disposiciones en áreas en las cuales los parlamentos nacionales resignan su
poder de legislar.

El Tratado, constituye un proceso más que un producto, el objetivo básico que plantea
es la conformación de un Mercado Común que deba evolucionar hacia una Unión
Económica. Para ello, establece un proceso gradual de supresión de barreras intra-
comunitarias y el establecimiento de un Arancel Externo (Unión Aduanera), en un
periodo transitorio de 12 años.

En el mismo marco, el Tratado de Roma establece la exigencia de la formulación de


políticas comunes en una amplia gama de campos, y el establecimiento de nuevas
instituciones de carácter comunitario. Entre las políticas, las más relevantes se hallan
referidas a la Política Agrícola Común, las reglas para regular la competencia entre los
actores económicos que actuen en el mercado común, la coordinación de políticas
económicas y la prevención de desequilibrios de las balanzas de pagos, la aproxima-
ción o armonización de legislaciones nacionales, una política externa común, y otras
de igual importancia para la consecución de los objetivos de la integración.

Entre las principales instituciones, fuera de las comunitarias previtas para gestionar
el proceso como el Consejo de Ministros, la Comisión, el Parlamento Europeo y el
Tribunal de Justicia, figuran instituciones como el Fondo Social para mejorar las con-
diciones y niveles de empleo y el Banco Europeo de Inversiones, una especie de banca
central comunitaria.

4. DESARROLLO DEL PROCESO

En una breve reseña, se puede afirmar que el proceso tuvo avances espectaculares pero
también crisis y fases de estancamiento. En todo caso, si algún observador apreciara
las condiciones que tenía Europa a la finalización de la Segunda Guerra Mundial, las
condiciones de las cuales arrancó la integración de la Europa de los Seis en 1957, y las
condiciones que presentaba el proceso europeo de integración 20 años después, no se
podría aspirar a un escenario de mayor optimismo. A título de ejemplo mencionamos
algunos de sus principales logros:

A. Unión Aduanera

El periodo transitorio de 12 años (1958 – 1970) para liberar el comercio intracomu-


nitario y conformar la unión aduanera, fue cumplido a cabalidad. En julio de 1968
se llegó al total desarme arancelario y al establecimiento de la Tarifa Externa Común

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BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

(TEC) con 18 meses de anticipación, dando como resultado que a partir de 1970 la
CEE alcanzara plenamente la unión aduanera.

B. Mercado Común Agrícola

Inicialmente y a diferencia de los productos industriales que contaban sólo con pro-
tección de aranceles y contingentes, el comercio de los productos agrícolas enfrentaba
otras muchas restricciones. Con evidentes dificultades que nacían de fuertes tradicio-
nes agrícolas nacionales y una fuerte competencia en algunos productos como el aceite
de oliva y los vinos. Mediante la PAC se fue avanzando no sólo en la formulación de
principios programáticos en seguridad alimentaria y precios estables para los produc-
tores, sino que gradualmente se llegó a un 90% de la producción agrícola regida por
la política común y liberada en su circulación.

C. Mercado Común

Superada la unión aduanera, el objetivo se centró en alcanzar la formación de un


mercado común, designación que pasó a identificar al mismo proceso. El objetivo del
mercado interior o único fue formalmente expresado en 1986 mediante el Acta Única,
instrumento adicional al Tratado de Roma. Sin embargo, tuvo que pasar algún tiem-
po antes de que se eliminaran todos los obstáculos y barreras a la libre circulación de
factores. El mercado común se completó formalmente recién en 1992, cuando pasó a
convertirse en un auténtico mercado único en el que las mercancías, los trabajadores,
las personas, las empresas, los capitales y los servicios pudieron circular y establecerse
libremente.

D. Paso a la Unión Económica y Monetaria

En 1993, mediante el Tratado de Maastricht, Tratado de la Unión Europea (TUE), el


proceso europeo se proyectó a las etapas superiores de la integración, introduciendo
nuevas formas de cooperación y armonización de políticas en varios sectores como los
de defensa, justicia e interior, estos nuevos desarrollos añadidos al sistema comunitario
existente posibilitó el paso a la etapa de unión económica, siendo el mencionado Tra-
tado de Maastricht el que crea formalmente la Unión Europea (U.E.), denominación
que sustituye a la CEE y que refleja directamente el grado de integración alcanzado.

Paralelamente, se crea una unión monetaria que supone la adopción de una moneda
europea única gestionada por un Banco Central Europeo. La moneda única, el Euro,
se hizo realidad el 1 de enero de 2002, cuando los billetes y monedas del Euro reem-
plazaron a los billetes y monedas nacionales en 12 de los entonces 15 países miembros

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INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

de la Unión (Bélgica, Alemania, Grecia, España, Francia, Irlanda, Italia, Luxemburgo,


Países Bajos, Austria, Portugal y Finlandia).

E. Supranacionalidad

Al presente, la Unión Europea es la organización supraestatal de ámbito europeo que


impulsa y gestiona la integración económica y política y refuerza la cooperación entre
sus estados miembros, mediante un especial sistema de relaciones basado en el con-
cepto de la supranacionalidad, que se refleja principalmente en su sistema normativo
y su sistema institucional.

El establecimiento de un mismo ordenamiento jurídico, cuya fuente es un verdadero


poder legislativo autónomo mediante la cesión de competencias, ha configurado la
categoría de un derecho comunitario que tiene primacía o prelación sobre los derechos
nacionales en aquellos casos en que las normas nacionales entren en colisión con las
normas comunitarias. El Derecho Comunitario, en realidad no es superior al Derecho
interno de los Estados miembros de la Unión, sino que se integra en él coexistiendo
de manera interdependiente.

En igual forma, la existencia y funcionamiento de sus propias instituciones comu-


nitarias introdujo nuevos elementos y conceptos en relación a la representatividad y
acción de los mismos, las cuales ya no responden al interés individual de cada uno de
los Estados miembros, sino que representan y gestionan el interés conjunto, el interés
comunitario.

Al mismo tiempo, en virtud del Tratado de la Unión Europea, que otorgó la ciudada-
nía europea a los ciudadanos de cada Estado, no sólo se avanzó en la concepción de
un proyecto de integración política, sino que se instauró para los ciudadanos europeos
un régimen de mayor libertad para circular, vivir, trabajar o estudiar en cualquiera de
los Estados miembros.

5. AMPLIACIÓN DE LA COMUNIDAD

A partir del proceso de formación, iniciado por pocos países de Europa occidental, la
integración europea tuvo periodos de ampliación muy importantes que fueron incre-
mentandose gradualmente, hasta enfrentar en la última década una verdadera avalan-
cha de solicitudes de incorporación. Se pueden distinguir los siguientes periodos de
crecimiento mediante la adhesión de nuevos miembros:

La Europa de los Seis


Agrupó a los seis Estados fundadores (Alemania, Bélgica, Francia, Italia, Luxemburgo
y Países Bajos), que iniciaron el proceso mediante la suscripción del Tratado de París

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BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

en 1951, que instituyó la CECA, y los Tratados de Roma en 1957 que instituyeron la
CEE y el EURATOM.

La Europa de los Nueve

Después de los Tratados constitutivos, el proceso se mantuvo sólo con los seis países
iniciales durante 15 años, lo que quizá le permitió un avance más acelerado y coordi-
nado. No obstante, desde temprano se hizo manifiesto el interés del Reino Unido y de
algunos de los países nórdicos para su adhesión a la CEE, atraidos seguramente por el
éxito visible del proceso y los pocos resultados de la EFTA (proceso paralelo liderizado
por Inglaterra y los denominados “países exteriores” del norte y centro de Europa, que
terminaron en su mayoría por integrarse a la CEE).

Despúes de un proceso complejo y largo de negociaciones, en 1973 se concretó la


incorporación del Reino Unido, Dinamarca e Irlanda. Noruega, que participó del
proceso de negociación terminó por no ingresar en virtud del resultado negativo del
referendo de consulta realizado en ese país.

La Europa de los Diez

En 1982 se produce la incorporación de Grecia

La Europa de los Doce

En 1986 se incorporan España y Portugal

En 1990 se produce la reunificación de Alemania, con la fusión de la República De-


mocrática Alemana (RDA) a la República Federal de Alemania (RFA), incorporándo-
se por tanto a la U.E. la población y el territorio de la RDA.

La Europa de los Quince

En 1995 se incorporan Austria, Finlandia y Suecia

La Europa de los Veinticinco

En 2004, la U.E. acoge a diez nuevos países miembros que se incorporan en bloque y
que provienen en su mayor parte del Este de Europa (Chipre, Eslovaquia, Eslovenia,
Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Malta, Polonia y la República Checa). Casi la
totalidad de estos países, con excepción de Chipre y Malta, son resultado del reor-

125
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

denamiento de la geografía política que se produce a raíz del derrumbe del Bloque
Soviético. Se incorporan a la comunidad internacional y a la U.E. como países de eco-
nomía en transición -de economía socialista a economía de mercado- bajo regímenes
especiales de apoyo y tratamiento preferencial.

La Europa de los Veintisiete

En 2007, se incorporan a la U.E. Bulgaria y Rumania, bajo el mismo régimen de


países de economía en transición.

Desde 2005, se hallan en curso de negociación las solicitudes de incorporación de


Turquía y Croacia.

Las sucesivas ampliaciones del proceso europeo de integración, si bien fortalecieron


su dimensión e importancia económica y política, no obstante significaron un efecto
de desaceleración del proceso en muchos aspectos, especialmente en cuanto a los re-
ajustes arancelarios e institucionales, en la adaptación a las políticas comunes y a las
disciplinas económicas y jurídicas del régimen comunitario, así como en el sistema
de toma de decisiones. Este efecto fue muy visible desde las primeras adhesiones y se
acentuó en procesos complejos como la reunificación alemana y la posterior adhesión
masiva de los países de economía en transición.

6. TRATADOS CONSTITUTIVOS Y COMPLEMENTARIOS

La Unión Europea se basa en el Estado de Derecho. Esto significa que todas sus ac-
tividades se derivan de los tratados, acordados y ratificados voluntaria y democrá-
ticamente por todos los Estados miembros. Los tratados se han ido modificando y
complementando para adaptarse a la evolución del proceso de integración.

Los principales Tratados del proceso europeo, desde los primeros hasta los más ac-
tuales, son:

Tratado Constitutivo de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA),


firmado el 18 de abril de 1951 en París, entró en vigor el 23 de julio de 1952 y expiró
el 23 de julio de 2002.

Tratado de Roma, constitutivo de la Comunidad Económica Europea (CEE), se fir-


mó en esa ciudad el 25 de marzo de 1957 y entró en vigor el 1 de enero de 1958. Su
firma coincidió con la del Tratado constitutivo de la Comunidad Europea de la Ener-
gía Atómica (EURATOM), por lo que ambos son conocidos conjuntamente como los
“Tratados de Roma”.

126
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

El Tratado de Fusión, firmado en Bruselas el 8 de abril de 1965, entró en vigor el 1


de julio de 1967. Estableció una sola Comisión y un solo Consejo para las tres Comu-
nidades Europeas entonces existentes.

El Acta Única Europea, firmada en Luxemburgo y La Haya, entró en vigor el 1 de


julio de 1987. Introdujo las adaptaciones necesarias para completar el mercado inte-
rior.

Tratado de la Unión Europea, firmado en Maastricht el 7 de febrero de 1992, en-


tró en vigor el 1 de noviembre de 1993. El Tratado de Maastricht introdujo nuevas
formas de cooperación entre los gobiernos de los Estados miembros (por ejemplo, en
Defensa, Justicia e Interior). Al añadir esta cooperación intergubernamental al siste-
ma “comunitario” existente, el Tratado de Maastricht creó una nueva estructura con
tres “pilares” de naturaleza tanto económica como política: es la denominada “Unión
Europea” (UE).

Tratado de Ámsterdam, firmado el 2 de octubre de 1997, entró en vigor el 1 de mayo


de 1999. Modificó el texto y la numeración de los Tratados UE y CE, estableciendo la
versión consolidada de ambos. Los artículos del Tratado de la Unión Europea pasaron
a designarse mediante números en lugar de letras.

Tratado de Niza, firmado el 26 de febrero del 2001, entró en vigor el 1 de febrero


de 2003. Sobre todo reformó las instituciones para que la Unión pudiera funcionar
eficazmente tras su ampliación a 25 Estados miembros en 2004, y a 27 Estados miem-
bros en 2007. El Tratado de Niza, el Tratado de la UE y el antiguo Tratado de la CEE,
han sido fusionados en una versión consolidada.

Tratado por el que se establece una Constitución para Europa, fue aprobado por
los Jefes de Estado y Gobierno en el Consejo Europeo de Bruselas de 17 y 18 de junio
de 2004, y firmado en Roma el 29 de octubre de 2004, con el que se pretende dotar a
la U.E. y a sus ciudadanos de una auténtica representación dentro y fuera de la Unión,
mediante varios ajustes institucionales especialmente en el campo de la política exte-
rior y las competencias, con el objetivo de dar voz a Europa en el mundo.

Este Tratado, no ha sido ratificado sino por pocos Estados miembros, mediante refe-
rendos. En Francia y Países Bajos, ganó el “No”.

Tratado de Lisboa, firmado el 13 de diciembre de 2007. El Tratado había sido ratifi-


cado por todos los Estados miembro para finales de 2008, a tiempo para las elecciones
al Parlamento Europeo de 2009. Sin embargo, esto no fue posible debido al rechazo

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INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

inicial del Tratado por parte del electorado de Irlanda en junio de 2008, por lo que
el texto no entró en vigor hasta el 1 de diciembre de 2009. Sus principales objetivos
son aumentar la democracia en la UE -como respuesta a las elevadas expectativas
de los ciudadanos europeos en materia de responsabilidad, apertura, transparencia y
participación- e incrementar la eficacia de la actuación de la UE y su capacidad para
enfrentarse a los actuales desafíos globales, como el cambio climático, la seguridad y
el desarrollo sostenible.

El acuerdo sobre el Tratado de Lisboa siguió a las discusiones mantenidas para la ela-
boración de una Constitución.

Los tratados fundacionales se han modificado también con motivo del ingreso de nue-
vos Estados miembros en 1973 (Dinamarca, Irlanda y Reino Unido), 1981 (Grecia),
1986 (España y Portugal), 1995 (Austria, Finlandia y Suecia), 2004 (Chipre, Eslo-
vaquia, Eslovenia, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Malta, Polonia y República
Checa) y 2007 (Bulgaria y Rumanía).

7. ESTRUCTURA INSTITUCIONAL

Las instituciones de la integración europea tuvieron un largo y complejo camino de


formación y evolución, determinado por la dinámica del proceso, por la naturaleza su-
pranacional de muchas de éllas, así como por el crecimiento importante de sus estados
miembros. Si bien se mantienen los órganos iniciales, hoy en día se han transformado
en instancias de compleja organización e institucionalidad.

La actual U.E. cuenta con cinco instituciones principales, cada una de ellas con una
misión específica:

- El Consejo de la Unión Europea, evolución del antiguo Consejo de Ministros,


es el órgano intergubernamental que representa a los Gobiernos de los Estados
Miembros, tiene capacidad decisoria y normativa (Reglamentos). Tiene una Presi-
dencia rotatoria entre los países miembros que se renueva cada semestre, así como
un Secretariado General con sede en Bruselas.

- La Comisión, órgano ejecutivo técnico que dirige el proceso y que tiene carácter
supranacional, con capacidad decisoria y normativa (Decisiones y Directivas). Se
halla constituido por una Presidencia y varios Comisarios sectoriales, tiene tam-
bién su sede en Bruselas (la presencia del Consejo y de la Comisión en esta ciudad
ha llevado a considerarla como la sede del virtual Gobierno europeo). La Comisión
tiene una planta muy grande de funcionarios y expertos en los diversos temas de la

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BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

integración que también ha llevado a designarla como la “eurocracia” que dirige y


gestiona el proceso de integración.

- El Parlamento Europeo, es el órgano deliberante de iniciativa y consulta del pro-


ceso, aunque también se le ha otorgado alguna potestad normativa mediante la
emisión de Directivas. El Parlamento es elegido mediante voto universal y directo
por los ciudadanos de los Estados miembros, antes sus miembros eran elegidos por
los parlamentos nacionales de entre sus miembros, pero en 1979 se celebraron las
primeras elecciones directas que permitieron a los ciudadanos votar por candidatos
en el ámbito comunitario, desde entoncés se han celebrado elecciones directas cada
cinco años.

- Tribunal de Justicia de la Unión Europea, es el órgano jurisdiccional indepen-


diente que ejerce el control de legalidad y garantiza el cumplimiento del ordena-
miento jurídico comunitario. Tienen legitimación activa ante el Tribunal tanto los
Estados como las personas naturales y jurídicas. Se halla constituido por magistra-
dos nombrados en forma comunitaria.

- Tribunal de Cuentas Europeo, efectúa el control de la legalidad y regularidad en


la gestión del presupuesto de la U.E.

Existen, además, muchas otras instituciones las más de carácter comunitario, entre
las más relevantes se hallan el Banco Central Europeo, el Comité Económico y Social
Europeo, el Comité de las Regiones, El Banco Europeo de Inversiones, la Defensoría
del Pueblo Europeo y la Europol.

8. Relaciones Externas

El relacionamiento externo de la Unión Europea siempre ha revestido una importan-


cia capital para el proceso, no se puede olvidar que una de sus iniciales y principales
motivaciones estuvo basada en una visión de defensa y seguridad, lo que ha constitui-
do una constante dentro de sus políticas comunes; tan es así, que sus principales países
miembros lo han sido también de la Organización del Tratado del Atlántico Norte
(OTAN), proceso paralelo que actúa en el campo de la seguridad y defensa de los paí-
ses democráticos occidentales. En todos los otros ámbitos, la política externa común
también ha sido uno de los pilares de la dinámica comunitaria, que tiene dimensiones
variadas en función de las áreas o países objeto de relacionamiento.

En las primeras etapas, su política externa estuvo preferentemente orientada hacia la


región, llegando a establecer un acuerdo de libre comercio con los países integrantes

129
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

de la Asociación Europea de Libre Comercio, más conocida por su sigla en inglés


como la EFTA, y desde la cual el proceso europeo se fue nutriendo con sucesivas ad-
hesiones, hasta dejar a la EFTA casi sin miembros.

Especial atención se tuvo también con los países o territorios de ultramar (PUT), bá-
sicamente con aquellos que en su momento fueron colonias o territorios bajo el domi-
nio de las principales potencias europeas. En la actualidad existen aproximadamente
unos veinte PUT franceses, británicos y neerlandeses, en algunos de los cuales incluso
sus ciudadanos poseen la ciudadanía de los correspondientes Estados Europeos. Con
este tipo de países, a los que se considera asociados, se tienen también acuerdos prefe-
renciales de comercio y políticas de cooperación muy definidas (Acuerdo de Lomé).

Con terceros países, si bién las relaciones externas siempre han tratado de ser conduci-
das en el marco de la promoción del comercio y las relaciones económicas recíprocas,
sin embargo las políticas comunitarias frente a estos países se ha caracterizado por un
alto proteccionismo, especialmente en el sector agrícola, lo que se mantiene pese a ser
la U. E. uno de los principales promotores y actores de los acuerdos multilaterales del
GATT y de la actual OMC. Otro rasgo característico del relacionamiento externo del
proceso europeo, ha consistido en privilegiar sus relaciones con bloques o grupos de
países, especialmente los participantes en acuerdos regionales, antes que relaciones de
carácter simplemente bilateral.

Respecto a las relaciones con América Latina, es reciente una tendencia a la aproxima-
ción y a promover acuerdos de cooperación especialmente de tipo comercial. Actual-
mente, tiene un acuerdo de asociación con Chile y se halla en curso de negociación
otro acuerdo parecido con el MERCOSUR. Con los países de la Comunidad Andina
ha concluido sus negociaciones en febrero de 2010, excepto con Bolivia y Ecuador.

9. SITUACIÓN ACTUAL Y PROYECCIONES

La Unión Europea, en un ya largo proceso de evolución y pese a sus dificultades de ori-


gen interno y externo, actualmente se ha convertido en una de las primeras potencias
económicas mundiales. Agrupa al mayor número de países participantes en un pro-
ceso de integración regional, que en conjunto representan indicadores significativos
a escala mundial, con una superficie que supera los 4 millones de Km2, excluyendo
territorios de ultramar, con una población de aproximadamente 470 millones de per-
sonas que sustentan el mercado interior, donde los intercambios recíprocos alcanzan el
60% de su comercio total, así como con un PIB superior al de los EE. UU.

La Unión Económica y Monetaria representa actualmente una zona con un mercado


único y con una zona de una moneda única, donde las personas, las mercancías, los

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BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

servicios y los capitales circulan sin restricciones. Consolidan este marco de estabilidad
económica un Banco Central independiente, el sistema de normas jurídicas obligatorias
a los Estados miembros y políticas comunes sólidas y coordinadas estrechamente.

En el aspecto político, el proceso europeo es sin duda el que ha alcanzado los mayores
niveles de integración, traducidos en una política única de defensa y de relaciones ex-
teriores, en el otorgamiento de una ciudadanía única a sus ciudadanos, en la creación
de fuertes instituciones comunitarias y en el objetivo -aún no alcanzado- de un marco
constitucional uniforme. La U.E. ha alcanzado también otro de sus más ansiados
objetivos, constituirse en un referente importante de la política internacional, consti-
tuyendo uno de los factores principales en la toma de decisiones a nivel mundial.

Indudablemente el proceso europeo de integración representa la más avanzada ex-


periencia de desarrollo y aplicación de los principios, normas e instituciones de la
integración. Inicialmente, los tratados de París (1951) y Roma (1957) y, después, el
Acta Única, los Tratados de Maastricht, Ámsterdam, Niza y Atenas, hasta el proyecto
de Constitución europea, que dieron el marco jurídico a la evolución del proceso, dan
cuenta de avances espectaculares, en una marcha que no estuvo exenta, sin embargo,
de períodos de crisis y de estancamiento. Muchas veces se enfrentaron periodos muy
complejos en los que el consenso fue alcanzado difícilmente. Si se considera solamente
los problemas derivados del crecimiento y expansión del proceso, con la incorporación
de tantos países, muchos de ellos con situaciones difíciles y en proceso de transición de
economías centralmente planificadas a economías de libre mercado, se puede entender
el costo de esta incorporación en la dinámica del proceso.

La apertura del proceso a los países del este de Europa, le ha significado resignar un
avance más homogéneo y acelerado y, seguramente, le significará el afrontar todavía
serias dificultades para superar problemas que se originan en el menor nivel de desa-
rrollo, de la mayor parte de los países recién incorporados. Preocupa, por ejemplo, la
profunda crisis generada en Grecia por su enorme deuda pública que ha desestabiliza-
do su economía y que, indudablemente, se ha reflejado en la zona del euro exponiendo
a la moneda comunitaria a sensibles riesgos en el mercado monetario internacional. La
crisis griega, además, como toda crisis financiera tiene un alcance global que amenaza
expandirse vía contagio a otros países europeos como España y Portugal e, incluso,
reflejar sus efectos en las economías más fuertes de la Unión. Esta situación representa
un nuevo desafío que pondrá a prueba la capacidad de concertación y de búsqueda de
equilibrios que solo la conciencia y el esfuerzo paradigmático de integración europea
podrán superar.

Pero lo importante para nuestro análisis, es el hecho que se desarrolló un orden jurí-
dico autónomo, que descansa sobre un sistema coordinado de normas e instituciones

131
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

comunes, que encarnan un nuevo concepto de la soberanía nacional dentro de un


orden supranacional, marco dentro del cual el proceso de integración ha podido evo-
lucionar hasta las formas superiores de unión económica y monetaria, y se apresta a
ingresar en un franco proceso de integración política, bajo una Constitución común.

Todas estas características apoyan una visión de integración económica, social y po-
lítica, que no es nueva, sino que fue avisorada ya desde el inicio del proceso por sus
precursores, cuando se arrancó con una idea muy clara en sentido de que el proceso
europeo debía proyectarse, haciendo un símil, como “un pacífico proyectil consignado
en tres fases: Unión Aduanera, Unión Económica y Unión Política”.

132
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

CAPÍTULO IX

INTEGRACIÓN SOCIALISTA: EL CAME/COMECON


Marco de análisis / Proceso de formación / Principios / Evolución / Ór-
ganos / Resultados

1. MARCO DE ANÁLISIS

El escenario de las posguerra fue muy dinámico en Europa, como se vio los procesos
de cooperación e integración tuvieron un desarrollo muy importante entre los países
de Europa Occidental, pero no dejó de ser menos entre los países de Europa del Este,
con la diferencia que en los primeros se trabajó en una integración de tipo capitalista,
es decir basada en la complementación de economías de libre mercado y, en los se-
gundos, en una concepción o sistema económico distinto, la economía centralmente
planificada de corte socialista.

Si bien es cierto que el proceso de integración socialista, denominado como el Con-


sejo de Ayuda Mutua Económica, CAME, pero más conocido por sus siglas en inglés
como el COMECON, dejó de tener existencia al promediar los años 90 del siglo
XX, como un resultado directo de la desintegración o derrumbe del bloque socialista
liderado por la ex Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, URSS, no se lo puede
ignorar por algunas características muy importantes que tuvo este intento de integrar
a un numeroso grupo de países, bajo un modelo completamente diferente al desarro-
llado entre los países de Occidente. Y este es el marco de análisis del presente capítulo,
relevar aunque sea de una manera muy general la formación y desarrollo de un proceso
que no puede dejar de ser -aunque extinguido- un referente obligado en el estudio
del fenómeno integrador, concebido bajo pautas de conducción e internacionalización
diferentes.

2. PROCESO DE FORMACIÓN

Como ya se vio, los Estados Unidos, con el Plan Marshall, consiguen poner en mar-
cha un programa de recuperación en Europa Occidental, para lo cual promovieron
la creación de la OECE en 1948, como paso previo a la organización de la OTAN.
Frente a esta acción, la URSS reacciona con la organización de mecanismos análogos,
primero el CAME/COMECON en enero de 1949 y después con el Pacto de Varsovia
en mayo de 1955.

133
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

En consecuencia, ambos procesos tuvieron una base de partida desde el mismo esce-
nario pero con concepciones distintas. Europa Oriental al terminar la II Guerra Mun-
dial, estaba constituida mayormente por países rurales y subdesarrollados, salvo la ex
Checoslovaquia y Alemania del Este. En este escenario de países de precario desarrollo
o dividos por el nueno mapa político que resultó del conflicto bélico, fue fácil lograr
su alineamiento en las líneas políticas que marcaba la URSS como nueva potencia
regional, que bajo la égida del socialismo vio la oportunidad de expandir su influencia
y control sobre todo un bloque de países, el Bloque Soviético, enfrentado al otro blo-
que que agrupaba a las democracias occidentales. En este marco de bipolaridad y de
“Guerra Fría”, se movio el mundo casi toda la segunda mitad del siglo XX.

Formalmente el COMECON se crea en enero 1949, teniendo como socios funda-


dores a la URSS, Polonia, Checoslovaquia, Hungría, Rumania, Bulgaria y República
Democrática Alemana. Posteriormente se produjo el ingreso de Albania, país que sin
embargo se retiró en 1968 como resultado del cisma chino-soviético, alineándose en
la tendencia del socialismo de la China Popular, la que por su parte se mantuvo como
observador hasta mediados de los años 60, marginándose después por el conflicto
ideológico con la URSS. En 1962, ingresan Mongolia y posteriormente Corea del
Norte, Vietnam y Cuba. La entonces Yugoslavia se mantuvo siempre como país ob-
servador.

Una de las principales características de este proceso fue la hegemonía política ejercida
por la URSS, muchas veces de manera vertical. Por ejemplo, en 1948 Bulgaria y Yu-
goslavia trataron de formar una Unión Aduanera, intento que tropezó con la negativa
determinante por parte de Stalín, rigidez que perduró mientras vivio éste, para quien
sólo eran concebibles y permitidas acciones que estuvieran bajo su directo control.

Posteriormente, pese a tratarse de una típica integración hegemónica, el proceso de


cooperación e integración socialista evoluciona a conceptos y mecanismos que son
considerados de avanzada en este tipo de procesos.

3. PRINCIPIOS

El proceso del COMECON se asentó en principios fundamentales como los siguien-


tes:

­– Cooperación económica, que fue esencialmente su sentido primigenio, estable-


ciéndose un flujo de cooperación económica, energética y tecnológica desde la
potencia mayor hacia el resto de los países.

134
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

­– Internacionalismo socialista, dentro de la concepción ideológica de expandir las


corrientes que buscaban la construcción de sociedades basadas en la solidaridad
socialista y en una posición conjunta hacia el mundo.

“La vida económica y política de la humanidad se internacionaliza más y más con


el capitalismo. El socialismo la internacionalizará por completo”. Lenín.

­– Colaboración científico-tecnológica, ya que el principal objetivo del proceso se


orientaba a privilegiar la industrialización como medio de una eficaz recupera-
ción económica y de un desarrollo armónico. Es paradigmático en este aspecto la
adopción del Principio de Sofía, por el cual se planteó como un objetivo central
del proceso la transferencia de tecnología entre los países, a nivel completamente
gratuito.

­– Especialización productiva, considerando la necesidad de optimizar los recursos


y evitar duplicaciones innecesarias, se propendió a la especialización de cada país
en determinados tipos de industria.

­– Unión económica socialista, como objetivo final se planteaba la creación de una


superior forma de cooperación y armonización de sus planes de desarrollo, que
condujera a la conformación de un bloque económico y político, compatible con
su rol de potencia mundial.

4. EVOLUCIÓN

El desarrollo del proceso, claramente puede mostrar las siguientes etapas y sus respec-
tivas caracterizaciones:

1949-1954:

- Planes nacionales para la reconstrucción y para la industrialización.


­- Acumulación socialista a base de restringir el consumo.
­- Comercio recíproco, pero en un marco de bilateralismo.
­- Formulación de políticas de industrialización pesada .
­- Crecimiento autárquico, aún sin coordinación.
­- URSS cubre 70% de materias primas y combustibles a cambio de productos agro-
pecuarios, barcos y equipos industriales.

1954-1962

135
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

­- Mayor vitalidad. Acuerdos de especialización en la producción de diversas ramas


industriales (máquinas-herramientas, siderurgia, equipo minero). Se establecen
Comisiones de coordinación.
­- Se trata de evitar un desarrollo paralelo de producciones en países sin economía de
escala.
­- Resultados modestos pero mucha claridad en los objetivos.

1962-1969

­- El Congreso de los Partidos Comunistas, reunido en Moscú, formula los princi-


pios básicos para la “División Internacional del Trabajo”.
­- Coordinación de planes nacionales para evitar tendencias autárquicas.
­- Establecimiento de un sistema multilateral de pagos.
­- Creación de un Banco Internacional de Cooperación Económica (BICE)

1970-Adelante

-­ Programa Complejo que formula la visión estratégica del proceso para el largo
plazo (15 a 20 años).
­- Coordinación y complementación de acciones y esfuerzos en todos los sectores de
la economía.
­- Planificación conjunta e integración económica.

5. ÓRGANOS

El COMECON, tuvo una estructura institucional muy simple, constituida por los
siguientes órganos:

­- Conferencia, era la asamblea de las partes, con representación gubernamental de


todos los países miembros.

­- El Consejo, órgano permanente que se encargaba principalmente del registro de


los acuerdos bilaterales y de los créditos recíprocos.

­- Comisiones, constituidas sectorialmente por representantes gubernamentales. Se


encargan de la coordinación de los planes y posteriormente de la formulación de la
planificación conjunta.

El poco desarrollo institucional se explica, quizá en mayor grado, por las características
hegemónicas del proceso, el nucleo decisorio estaba en manos de la principal potencia,
la URSS, con participación marginal de los demás países miembros.

136
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

6. RESULTADOS

En un intento de identificar los principales resultados del proceso de integración so-


cialista, se pueden de manera general destacar los siguientes:

- Procesos de especialización productiva entre los países


- Incremento industrial muy dinámico (580% , en los años 50 al 70)
- Prioridad del desarrollo científico-tecnológico (Principio de Sofía)
- Planificación versus mecanismos del mercado.
- Planificación conjunta, como quizá la caracterización más relevante.
- En el sector energético, la construcción del Oleoducto de la Amistad, a tra-
vés del cual se proveía de hidrocarburos desde la URSS a los demás países del
COMECON.

El proceso de la integración socialista tuvo indudablemente, a la par que algunos resul-


tados destacados, profundos problemas en su desarrollo, siendo quizá los principales
los relativos a la convertibilidad de sus monedas, que impidieron el establecimiento de
un adecuado sistema de pagos, y complicó en gran manera el comercio recíproco. El
poco desarrollo institucional también fue otra de las grandes limitaciones del proceso,
debido en gran medida al carácter hegemónico de este tipo de integración.

En el balance final, el COMECON sentó interesantes precedentes en materia de cre-


cimiento industrial, mediante la utilización de la especialización productiva para un
mejor aprovechamiento de un espacio económico ampliado. En todo caso, si se com-
para, sus resultados en general fueron escasos frente a los logrados en la integración de
la Europa Occidental.

137
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

CAPÍTULO X

INTEGRACIÓN LATINOAMÉRICA
PRIMERA ETAPA (AÑOS 60´)
Antecedentes / Contexto inmediato / Primeros procesos / Asociación La-
tinoamericana de Libre Comercio / Mercado Común Centroamericano
/ Tratado de la Cuenca del Plata
1. ANTECEDENTES

Fue, sin duda, el Libertador Simón Bolívar quien avizoró con mayor profundidad e
insistencia la necesidad de la unidad latinoamericana, mediante la formación de lo que
él denominaba una gran Nación de Repúblicas, así como los riesgos de no concretar
este propósito. Como lo señala Andrés Townsend Ezcurra, citado por Juan Mario
Vacchino (23), “ninguna idea más longeva en el vasto arsenal doctrinario del Liberta-
dor que la idea de la unidad americana…. La idea de una Latinoamérica unida, aún
teniendo en cuenta el ilustre precedente mirandino, es de privativo cuño bolivariano
y de vigente y notoria actualidad. Lo es también el encuadre de esta Latinoamérica
unida en el escenario mundial. Con visión anticipada de nuestra época, en la cual los
grandes espacios políticamente asociados son aquellos que predominan en el mundo,
Bolívar instó, predicó y presiono en mil formas, a lo largo de su espectacular y heroica
carrera, porque de nuestra independencia no pasáramos a la insignificancia o retroce-
diéramos a lo que el mismo llamó un “nuevo coloniaje”.

Su optimismo vital y excelso respecto del impacto que produciría la asociación de


los estados latinoamericanos, se trasunta transparente en un mensaje a Bernardo
O’Higgins, Director Supremo de Chile, cuando manifiesta “¿Quién resistirá a la Amé-
rica reunida de corazón, sumisa a una ley y guiada por la antorcha de la libertad?”.

Sin embargo, como dice Vacchino, las ideas y proyectos del Libertador, que tuvieron
en el Congreso Anfictiónico de Panamá en 1826, uno de sus momentos culminantes y
más esperanzadores, no se pudieron realizar por más de un siglo y medio. En la región
primaron, durante decenios, los antagonismos derivados de la época post independen-
tista y todos los intentos de unidad fracasaron. Es recién a finales de la década de los
años 50´ cuando la idea de la unidad latinoamericana readquiere vigencia a través de
los proyectos de integración económica que empiezan a ser concebidos en diferentes
ámbitos. Sólo las penurias económicas de los países latinoamericanos, las limitaciones
del estilo de crecimiento adoptado y una desfavorable inserción en el sistema inter-
nacional, los indujeron a pensar en la idea de la integración económica, de ahí que

138
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

los procesos regionales se concibieran bajo un sesgo economicista y, tal vez, con un
carácter exclusivamente comercialista.

2. CONTEXTO INMEDIATO

Los países de América Latina no estuvieron exentos de las influencias de los grandes
eventos económicos y políticos que se sucedieron en la primera mitad del Siglo XX. Al
contrario, por las características de sus economías y sus sistemas productivos primario-
exportadores, siempre estuvieron supeditados a los cambios, alteraciones o circunstan-
cias que se generaban en el mercado internacional, especialmente de las materias pri-
mas. Por ejemplo, los efectos de la Gran Depresión les determinaron graves problemas
económicos por la contracción de la demanda de productos básicos y la considerable
baja de los precios internacionales para los mismos, como posteriormente se originó el
efecto contrapuesto por los efectos de la Segunda Guerra Mundial, que motivaron el
aumento de la demanda y compras significativas de materias primas, particularmente
de aquellas que, como los minerales, tenían carácter estratégico.

A pesar que los precios pagados a los países productores por las potencias aliadas en la
guerra fueron muy inferiores a su valor real, por cuanto se consideró que este debía ser
el aporte de los países productores de materias primas al esfuerzo bélico. No obstante,
en el caso especial de la región, los países productores pudieron acumular un impor-
tante volumen de reservas monetarias que sirvió, una vez concluido el conflicto bélico,
como un soporte a las economías regionales, ante la caída vertiginosa de la demanda
y los precios de las materias primas, a lo que contribuyeron, paradójicamente, los
stocks de recursos básicos y minerales acumulados durante la guerra por las potencias
triunfantes, estableciéndose en torno a estas reservas los convenios y mecanismos de
regulación del mercado internacional y de los precios de varios productos básicos.

Para la utilización de sus reservas nacionales, se presentaban a los países de la región


dos vías alternativas: La primera, utilizarlas hasta su agotamiento en la importación de
bienes de consumo o; la segunda, plantearse la posibilidad de la producción local de
esos bienes. Esta segunda alternativa, fue la que dio pie a las políticas de industrializa-
ción o de “crecimiento hacia adentro”, basadas en la propuesta de la CEPAL de la in-
dustrialización a través de la sustitución de las importaciones. Si los modelos económi-
cos de los países de la región estuvieron centrados en el modelo exportador primario
o sea del crecimiento “hacia afuera”, era el momento de pensar en un desarrollo auto
sostenido por la producción nacional de los bienes e insumos que se importaban.

En 1949 la CEPAL, en su famoso “Manifiesto”, destacó el tamaño reducido de los


mercados nacionales como principal obstáculo para el crecimiento industrial y preco-

139
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

nizó la combinación de esfuerzos con vistas a lograr la ampliación de mercados. No se


hablaba aún de integración, pero es evidente que hubieron antecedentes de estudios
realizados para una Unión Aduanera y de Pagos. Sin embargo, toda la primera mitad
de los años de los 50´, se reforzaron las tendencias autárquicas, cada país aspiraba a
contar con industrias propias, lo que llevó a situaciones de fuerte proteccionismo,
como sustento de los procesos de sustitución de importaciones.

No obstante, son conocidas las distorsiones que este modelo originó en poco tiempo,
como la imposibilidad de lograr un desarrollo industrial basado en la transformación
de los propios recursos naturales, determinando en las estructuras que se fueron gene-
raron una fuerte dependencia de los factores importados. Se dejó, en algunos rubros
industriales, de importar productos terminados, pero se mantuvo intacta la dependen-
cia de los factores externos como el capital, los insumos industriales y la tecnología, lo
que determinó a nuestros países, en mayor o menor grado, en mayor o menor tiempo,
un proceso de industrialización liviana altamente dependiente y desarticulada de los
factores nacionales de producción. Al ser dependientes de factores externos, la región
se lanzó a una carrera de incentivos para atraer capital extranjero, en el mejor de
los casos inversión extranjera directa asociada a tecnología, cuya transferencia resultó
siendo cara e ineficaz.

De esta manera, los procesos industriales de los países latinoamericanos basados en las
políticas sustitutivas de importaciones se fueron agotando, limitándose a desarrollar
industrias livianas, con algunas excepciones en los países grandes de la región, pero en
general con un alto costo de dependencia tecnológica y financiera, siendo esta última
la causa directa de los graves procesos de endeudamiento externo de la región.

En un marco de autarquías nacionales, tampoco se logró incentivar el intercambio


intralatinoamericano, manteniéndose las exportaciones en los sectores primarios y la
sustitución de importaciones con alta protección arancelaria.

En 1958, la CEPAL crea el “Grupo de Trabajo del Mercado Regional Latinoamerica-


no”, que realiza estudios base para la integración continental.

Estos estudios no se aprovechan para el proyecto continental, pero son decisivos, así
como la participación directa de la CEPAL, en la formación de uno de los primeros
proyectos de integración en América Latina, el centroamericano.

Por otra parte, las políticas de proteccionismo especialmente hacia los productos bá-
sicos exportados desde América Latina por parte de los países europeos, ya agrupados
en la Comunidad Económica Europea, es otro factor inductor muy importante de los

140
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

primeros procesos de nuestra región, los que quisieron replicar la exitosa experiencia
europea a través de un propio mercado regional no discriminatorio.

Por último, también coincidió la necesidad de renovar viejos tratados comerciales o


acuerdos preferenciales suscritos entre varios países de la región, determinando a su
vez la necesidad de buscar formulas compatibles con las disciplinas que empezaban a
regular el comercio multilateral en el ámbito del GATT, particularmente en lo relativo
a la posibilidad permitida por el Artículo XXIV del Acuerdo General. Esta situación,
si bien no directamente por cuanto los países adheridos formalmente al GATT eran
todavía pocos, actúo también como inductor en la conformación de zonas de libre
comercio, como medio de ampliación de los mercados nacionales.

En resumen, los tres grandes factores motivantes e instrumentales de la integración


latinoamericana en su primera etapa, fueron: la CEPAL, la CEE y el GATT.

En todo caso, se puede decir que los procesos de integración en América Latina -y
también los de otras regiones del mundo en desarrollo- responden a motivaciones y
circunstancias diferentes a las que gestaron la integración europea. Surgen como una
respuesta a la situación desfavorecida y dependiente de estos países en la organización
económica mundial y por la toma de conciencia que en forma aislada es improbable
superar el drama común del subdesarrollo. Por tanto, la integración -para estos países-
es concebida como un medio para lograr el desarrollo económico y social, y una mejor
y más equitativa inserción en el sistema internacional. Esta concepción, que se refleja
en el desarrollo de los procesos de integración latinoamericana, cuyos objetivos se
ajustan a las características particulares de la realidad económica y política vigente en
la región, no es un óbice para que se considere al proceso europeo de integración como
modelo y como fuente de orientación en todo aquello que la experiencia europea sea
válida y pueda ser aprovechada en América Latina.

3. PRIMEROS PROCESOS

En 1960, con diferencia de escaso tiempo se suscriben, por una parte, el Tratado de
Montevideo por el cual se crea la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio
(ALALC) y, por otra, el Tratado de Managua que culmina el proceso de conformación
del Mercado Común Centroamericano (MCCA).

La orientación de estos primeros procesos en la región, indudablemente, no pasó de


constituir proyectos de integración con un sesgo esencialmente comercialista, que no
comtemplaron la necesidad de la armonización de las políticas nacionales y de la co-
ordinación en un espacio económico ampliado. Lo esencial se centró en lograr la

141
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

eliminación de los obstáculos y barreras arancelarias mediante procesos de desgrava-


ción o desarme con el objetivo de lograr, en diversos tiempos, la libre circulación del
comercio recíproco.

Posteriormente, dentro del mismo periodo se conformó otro acuerdo de integración


de suma importancia, el Tratado de la Cuenca del Plata, primer intento de integración
física en una de las zonas geográficas más importantes de la región.

4. ASOCIACIÓN LATINOAMERICANA DE LIBRE COMERCIO (ALALC)

4.1. Motivaciones

Las principales motivaciones que dieron origen a la ALALC, se las pueden encontrar,
en primer lugar, en la necesidad de superar las dificultades estructurales que enfrenta-
ban las economías de los países de la región, como la monoexportación de productos
básicos sin transformación ni valor agregado, la consiguiente y crónica vulnerabilidad
de sus sectores externos, la concentración del comercio con determinados países cen-
trales, así como la estrechez de los mercados nacionales para empreder con alguna
posibilidad procesos de industrialización.

Pero también, como ya se explicó, se pueden distinguir motivaciones de coyuntura,


como la creación de la CEE y el problema de sus políticas proteccionistas frente a los
productos latinoamericanos. En igual forma sirvió de condicionante para el surgi-
miento de la ALALC, la imposibilidad de ampliar nuevos acuerdos preferenciales en
el seno del GATT, quedando como alternativa la creación de zonas de libre comercio
o uniones aduaneras (Articulo XXIV). La acción de la CEPAL fue, asimismo, impor-
tante por la influencia de su pensamiento económico, por sus estudios y la promoción
de la idea de una integración regional.

4.2. Proceso de Formación

Las negociaciones para conformar la ALALC se iniciaron entre los países del Cono
Sur (Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay) más Perú. El ingreso de México
al proceso de negociaciones se debió a un hecho circunstancial, la presencia del Presi-
dente Lopez Mateos en los actos de posesión del Presidente argentino Artuto Frondizi,
quién lo invitó a participar en el nuevo esquema.

Despúes de un proceso de negociaciones relativamente breve, el 18 de febrero de 1960


se firmó, en la ciudad de Montevideo, el Tratado de Montevideo por el cual las Partes
Contratantes acordaron la creación de la Asociación Latinoamericana de Libre Co-

142
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

mercio (ALALC). Suscribieron el Tratado Argentina, Brasil, Chile, México, Paraguay,


Perú y Uruguay, adhirieron posteriormente Colombia (30 de septiembre de 1961),
Ecuador (3 de noviembre de 1961), Venezuela (31 de agosto de 1966) y Bolivia (8 de
febrero de 1967).

4.3. Objetivos

El objetivo de la ALALC fue la conformación de una zona de libre comercio dentro


de un plazo de doce años, que luego fue ampliado a veinte años. De esta forma la pro-
puesta de una integración acelerada patrocinada por Chile, Colombia y Venezuela, fue
derrotada por el bloque de Argentina, Brasil y México (ABRAMEX) que consiguió
hacer prevalecer su concepción de un proceso de integración “gradual” y dependiente
de los desarrollos nacionales.
En consecuencia, los objetivos previstos por el Tratado, fueron los siguientes:

-­ Solución a los problemas del comercio recíproco.


­- Establecimiento de una zona de libre comercio para posteriormente llegar hasta un
Mercado Común.
-­ Contribuir a la remoción de los obstáculos al desarrollo económico y al mejora-
miento del nivel de vida de sus pueblos.

4.4. Principios

La ALALC, basó el desarrollo del proceso en tres principios:

- Gradualidad, por el cual el proceso de liberación del comercio debía cumplirse en


un periodo de transición de 12 años (1960 – 1972), cumplido el cual se debería
haber logrado la zona de libre comercio.

- Reciprocidad en las concesiones. Ningún país podía pretender mayores beneficios


que los que otorgaba.

- No discriminación, a través de la aplicación recíproca de la Cláusula de la Nación


más Favorecida.

4.5. Estructura

La ALALC tuvo una estructura tripartita, en función del nivel de desarrollo de los
países participantes:

143
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

-­ Países de mayor desarrollo: Argentina, Brasil y Mexico (ABRAMEX)


­- Países de mercado insuficiente: Colombia, Venezuela, Chile y Perú.
­- Países de Menor Desarrollo Económico Relativo (PMDER): Bolivia, Ecuador, Pa-
raguay y Uruguay, este último con este status en forma transitoria.

4.6. Mecanismos

Durante el periodo de conformación de la zona de libre comercio, debían eliminarse


gradualmente todos los gravámenes y restricciones que obstaculizaran el intercam-
bio comercial entre las Partes Contratantes. Este proceso se llevaría a cabo mediante
negociaciones periódicas a través del mecanismo de las “listas nacionales” y la “lista
común”.

Listas nacionales

La liberación del comercio no era automática, se la va logrando mediante negociacio-


nes anuales, producto por producto. Las concesiones que cada país otorgaba al resto
de la zona se incluian en su Lista Nacional, deben ser cada vez más amplias y compren-
der concesiones mayores en relación a terceros. Sin embargo, los productos incluidos
en las Listas Nacionales podían ser revocados en una negociación posterior, con la sola
obligación de compensarlo con otra concesión de efecto equivalente, lo que produjo
el fenómeno que se llamó el “velo de Penélope”.

Lista Común

La Lista Común se negociaba multilateralmente cada tres años y se hallaba consti-


tuida por los productos cuya liberación era definitiva y suponía irreversibilidad, sin
posibilidad de retirada posterior. La inclusión en la Lista Común, no significaba la
liberación inmediata, sino que era la garantía de que al final del periodo de transición
ese producto iba con seguridad a ser liberado; sin embargo, no podían ser objeto de
restricciones no arancelarias ni de contingentes.

El programa de la Lista Común, partiendo de 1960, estaba previsto de la siguiente


forma:

- 25% del intercambio a los 3 años (1963)


- 50% del intercambio a los 6 años (1966)
- 75% del intercambio a los 9 años (1969)
- Lo sustancial del intercambio a los 12 años (1972)

144
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

Los dos mecanismos anteriores se hallaban complementados por los siguientes:

1) Supresión de restricciones cuantitativas



Las concesiones de las Listas Nacionales y de la Lista Común, corrían el riesgo de
ser anuladas por restricciones cuantitativas vigentes en algunos países (Colombia,
Venezuela y México). Por lo tanto, se estableció mediante una Resolución posterior
un procedimiento para la supresión paulatina de estas restricciones para productos
incluidos en Listas. El procedimiento funcionó relativamente, pero subsistió el
problema de fondo no previsto por el Tratado.

2) Acuerdos de Complementación Industrial



Fue la única manifestación no comercial prevista. Los países podían celebrar este
tipo de acuerdos entre dos o más de ellos para facilitar el establecimiento de in-
dustrias concretas, que pudieran contar con un mercado más amplio mediante
un programa de liberación más específico. Los Acuerdos de Complementación
Industrial estaban abiertos a la adhesión de todos los demás países miembros.

3) Tratamiento más favorable a los PMDER



Las evidentes diferencias en el grado de desarrollo relativo de los miembros de la
ALALC, obligaron a plantear la ya referida categorización de países entre los gran-
des, los medianos y los de menor desarrollo. Para esta última categoría, los PM-
DER, se trató de cubrir estas asimetrías mediante un tratamiento más favorable a
través de concesiones y ventajas especiales no extensibles a terceros de la zona y a
través de un sistema de apoyo permanente.

4.7. Régimen Institucional

Los órganos previstos en el Tratado para conducir y administrar el proceso de forma-


ción de la zona de libre comercio, fueron los siguientes:

- La Conferencia de las Partes, integrada por los plenipotenciarios de cada país, era
la instancia de mayor nivel decisorio que formulaba los lineamientos y las políticas
generales del proceso. Debía reunirse por lo menos una vez por año en forma or-
dinaria.

- Comité Ejecutivo Permanente, era el órgano permanente integrado por los repre-
sentantes gubernamentales de los países. Tenía a su cargo la conducción operativa
y permanente del proceso. Su sede era la ciudad de Montevideo.

145
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

- Secretaría General, constituía el órgano ejecutivo y de apoyo técnico, la presidían


un Secretario General y dos Secretarios Adjuntos, que debían representar, alterna-
damente, a los tres niveles de países. Estaba asistida por un equipo de funcionarios
internacionales y su sede también era la ciudad de Montevideo.

4.8. Desarrollo del Proceso

Los primeros años el intercambio comercial subió notoriamente (322 a 700 millones
de dòlares entre 1962 -68). Pero, superadas las concesiones fáciles, las negociaciones
de nuevos productos se fueron haciendo muy sensibles y difíciles, conduciendo al
proceso a un paulatino estancamiento.

Los últimos años de los 60 era ya visible la paralización del proceso y se mostraba cla-
ramente la imposibilidad de conformar la zona de libre comercio en el plazo acordado
(1972). No sólo la negociación producto por producto hacía dificil avanzar en los ob-
jetivos previstos para las Listas Nacionales (micronegociaciones), sino que en relación
a la Lista Común se había aprobado únicamente el primer tramo. De la concepción
de una zona de libre comercio, se pasó gradualmente a un conjunto de preferencias
arancelarias.

Todo este conjunto de problemas se trató de superar mediante el Protocolo de Cara-


cas, suscrito el 12 de diciembre de 1969, que amplió plazos y renovó objetivos. No
obstante, el proceso entró en un estado de parálisis irreversible.

Se han formulado muchas explicaciones para el fracaso de ALALC, sin embargo con-
sideramos que las principales se pueden identificar en las siguientes:

- Complejidad de las negociaciones. Siguiendo el modelo del GATT se adoptó la


negociación producto por producto, sistema que además de ser revocable se com-
plejizó cuando, superados los productos de fácil acceso por haber sido objeto de
anteriores tratados de comercio, se ingresó a sectores para los cuales la mentalidad
proteccionista de los países se mantenía intacta

- Beneficio exclusivo de ABRAMEX. En los años en los que se avanzó en el proceso


de desgravación comercial, fue claro que las ventajas de la liberación comercial
beneficiaban casi exclusivamente a los países grandes de la región. Y es más, estas
ventajas se traducían en beneficios exclusivos para las empresas internacionales con
filiales o subsidiarias en los países de ABRAMEX.

- Sentido exclusivamente comercial. Sin mayor énfasis en el fortalecimiento de los

146
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

sistemas productivos, especialmente de los países de menor desarrollo. Los acuer-


dos de complementación industrial fueron inexistentes.

- En realidad, el problema sustancial radicó en el gran desnivel de desarrollo entre


los países. Se quizo integrar los mercados de países con economías con un grado re-
lativo de industrialización, con países de economías primarias, agrarias y mineras.

4.9. Crisis y Replanteamiento

Desde 1970 el estancamiento del proceso fue total, básicamente por el desajuste entre
realidad y objetivos. Esta situación, que no se modificó durante toda la década, fue
madurando la idea de un replanteamiento profundo, basado en la resignación de ob-
jetivos -quizá demasiado ambiciosos para un mercado regional todavía prematuro- y
se pasó, mediante un nuevo proceso de negociaciones, a la concepción de un nuevo
esquema de integración, sin la presión de plazos y con objetivos más realistas y prag-
máticos. Este nuevo planteamiento se formalizó por el Tratado de Montevideo 1980
(denominación oficial) que creó la ALADI.

5. MERCADO COMÚN CENTROAMERICANO (MCCA)

5.1. Características Regionales

El istmo centroamericano en una región geográficamente homogénea donde se hallan


ubicados cinco países: Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, así
como un territorio recientemente independizado de su status colonial, Belice.

Tiene una superficie aproximada de 430.000 km2, una población estimada en 40


millones de habitantes y una economía basada principalmente en la agricultura (café,
banano, azúcar), con cierto grado de industrialización liviana.

Panamá, no obstante pertenecer geográficamente a la región, no es considerada parte


del istmo. Su independencia de Colombia recién se produjo a comienzos del siglo
XX, inducida por Estados Unidos por el control del Canal interoceánico recien
construido.

5.2. Antecedentes Históricos

Los países centroamericanos tienen un mismo origen y desarrollo histórico, nacieron


juntos a la vida independiente, juntos se anexaron a México y se constituyeron pos-
teriormente en una sola unidad política independiente. La mayor parte de ellos com-

147
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

parte, hasta ahora, la misma bandera y se considera que se trata del típico caso de un
solo país disgregado por la circunstancialidad histórica, pero que nunca dejó de estar
latente entre ellos la idea de la unidad.

La integración centroamericana, quizá sea la única que puede demostrar un proceso


histórico de lucha por la unidad, incluso con sus batallas y sus héroes, pero también
con sus frustraciones, las que finalmente determinaron el mosaico de unidades políti-
cas separadas que caracteriza su realidad actual.

Una breve cronología de los hechos más relevantes de su proceso histórico, sería la
siguiente:

1542 Carlos V, Emperador de España, instituye la Capitanía General de Guatemala


con jurisdicción en toda la región.

1570 Se establece la Audiencia de Guatemala, como órgano con jurisdicción políti-


ca, administrativa y judicial, que comprendía desde Soconusco y Chiapas, en
el actual territorio de México, hasta Costa Rica.

1821 Declaran en forma conjunta su independencia política de España.

1822 Se decide, también en forma conjunta, su anexión a México, bajo el imperio de


Iturbibe.

1823 Se reune el Congreso Centroamericano y proclama la separación de México.


No forman parte de esta decisión Socomusco y Chiapas, que desde entoncés
son parte de México, pero por lo menos Chiapas reclamada permanentemente
por Guatemala.

1823 Las cinco provincias fundan la República Federal “Provincias Unidas del Cen-
tro de América”.

1839 Disolución de la Federación

1840 Francisco Moragan, presidente de Guatemala, quizo rehacer la Federación,


pero fue vencido y fusilado por el gobierno de Costa Rica.

1884 Justo Rufino Barrios, presidente de Guatemala, propugna la restauración de la


Unión Centroamérica, pero es vencido en 1885 por El Salvador en la Batalla
de Chalchapuas.

148
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

1890 Hacia finales de ese siglo se producen nuevos intentos de lograr la rearticu-
lación de la unión regional, con importantes proyectos materializados en las
Dietas y la República Mayor que apuntaron, también infructuosamente, a la
consolidación de la patria grande.

1950 Hasta 1950 se producen no menos de un centenar de intentos de vuelta a la


unión, todos frustrados.

La imagen del istmo en los años 50´ se presenta como una región disgregada y mo-
noculturista. Guatemala, El Salvador y Costa Rica dedicados al café, Nicaragua a la
ganadería y Honduras al banano. La industria es incipiente y de tipo artesanal.

Como la mayor parte de los países latinoamericanos, los centroamericanos sufrieron


los efectos de la gran depresión y en la post guerra el impacto económico negativo por
la caída de los precios de sus productos de exportación. Se vivía una etapa de crisis y
desempleo, agravada por gobiernos dictatoriales y por el descontento social. Por otra
parte, el atraso en las vías de comunicación, los intereses contradictorios de las oligar-
quías locales y la presión de grandes compañías americanas del café y banano, fueron
quizá los factores determinantes para mantener una realidad de desunión.

5.3. Proceso de formación del MCCA

En la accidentada realidad histórica de Centroamérica, se habían intentado varias vías


de unidad, mediante la guerra, la política o la diplomacia, pero no se había intentado
la vía económica. Es desde finales de los años 40´ que surgen inquietudes e iniciativas
orientadas a plantear la integración económica como una solución a los problemas
económicos de la región. Sin embargo de esta orientación hacia fórmulas económicas,
el proceso en realidad comienza en el campo de la educación y cultura. En 1948 se
crea el Consejo Superior Universitario de Centro América (CSUCA).

En cuanto al proceso mismo de formación, se presenta la siguiente cronología:

1951 Se realiza el IV Período de Sesiones de CEPAL en México, donde claramente


se formula el objetivo de la integración económica centroamericana, a través
del desarrollo agrícola e industrial, de la ampliación de los mercados y del for-
talecimiento del intercambio, de la mejora de los medios de comunicación y
creación de empresas conjuntas.

1951 En el mismo año, se crea el Comité de Cooperación Económica del Istmo de


Centro América, como órgano subsidiario de CEPAL, formado por los 5 Mi-
nistros de Economía.

149
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

Paralelamente se buscó la unidad política a través de la ODECA, también


creada este mismo año (Carta del Salvador), organización que tuvo un rol pre-
minente en el fortalecimiento del proceso de unidad e integración regional.
A partir de entonces se inicia un activo proceso de concertación de convenios
multilaterales de comercio.

1955 Se suscribe el primer Tratado Multilateral de Libre Comercio con objetivos


limitados, pero como una señal clara de una determinación conjunta de iniciar
la integración. También se concreta el Convenio de Industrias Centroamerica-
nas de Integración y el Convenio sobre Incentivos Fiscales Uniformes.

1959 Se suscribe el Tratado Tripartito de Integración Económica, entre Guatemala,


El Salvador y Honduras.

1960 En diciembre, al adherirse Nicaragua, se cambia la designación a Tratado Ge-


neral de Integración Económica Centroamericana (Tratado de Managua).

1962 Se adhiere Costa Rica

5.4. Objetivos y Mecanismos

El proceso se orienta al establecimiento de una Unión Aduanera y plantea como ob-


jetivo final el llegar a la Unión Económica. Para ello se acuerdan los siguientes meca-
nismos:

Programa de Liberación, mediante un proceso de desgravación del comercio casi


inmediata, por cuanto, con excepción algunos productos incluidos en una Lista Espe-
cial, el 95% del comercio intraregional debía estar liberado en 1962 (en dos años).

Un Arancel Externo, es decir que se plantea simultáneamente una Unión Aduanera,


mediante el Convenio de Equiparacion de Gravámenes Aduaneros, que se establece
en forma automática e inmediata.

Política Industrial, se adoptan medidas de promoción y programación industrial y se


formula un régimen de Industrias Centroamericanas de Integración, para las cuales se
amplía el mercado automáticamente y se les aplican medidas de fomento.

Armonización de Políticas, se concretan avances importantes en aspectos de política


monetaria y de pagos, se crean instituciones comunes como el Banco Centroameri-
cano de Integración y el Instituto Centroamericano de Investigación y Tecnología

150
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

Industrial (ICAITI), la Escuela de Administración Pública (ESAP) y se renueva el


Consejo Superior Universitario de Centro América (CSUCA).

5.5. Regimen Institucional

La estructura institucional que se conforma por el Tratado es simple, inicialmente


contaba con los siguientes niveles:

- La Conferencia, constituida por los representantes plenipotenciarios de los países.


Es el órgano superior de decisión y conducción del proceso
- Consejo Ministerial, constituido por los ministros sectoriales de acuerdo al tema a
ser tratado.
- La Secretaría de Integración Económica Centroamericana (SIECA), como órgano
técnico administrativo que gestiona el desarrollo del proceso integrador.

5.6. Resultados

El MCCA tuvo éxitos notables en materia de liberación comercial y promoción del


intercambio. En 1955 el comercio intraregional llegaba apenas a los 3 millones de
dólares, en 1962 llegó a los 50 millones y para 1968 alcanzó los 200 millones. Por
estos excelentes logros en el campo comercial, se consideró a la integración centroame-
ricana como un modelo de rapidez y eficacia en el proceso de formación del mercado
ampliado.

Gracias al incremento del comercio regional, Centromérica gozó hasta la década de


los años 70´ de un crecimiento económico relativamente importante, marcado por la
sustitución de importaciones y por el creciente intercambio interregional, ambiente
favorable para el establecimiento de una serie de industrias livianas amparadas por le-
yes de fomento y zonas francas. Se llegó a considerar su posible adhesión a la ALALC
como un solo PMDER.

Sin embargo, pese al crecimiento económico logrado en este tiempo, y que muchos lo
asimilaron al incremento del comercio regional y al proceso de integración, la región
se halló enfrentada a otros factores internos y externos que, en conjunto, estaban lla-
mados a servir como obstáculos al proceso continuado de integración.

Uno de estos factores, por ejemplo, lo constituyó la migración y establecimiento de


una numerosa población salvadoreña en el territorio contiguo de Honduras, situación
que en forma paulatina fue provocando conflictos, violaciones a los derechos humanos
y dio pie a una situación tensa que culminó, en julio de 1969, en un enfrentamiento

151
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

armado entre los dos países, una serie de escaramuzas y batallas que desembocaron en
la ocupación por parte de El Salvador de una parte del territorio de Honduras, en lo
que se ha dado en llamar “La Guerra del Fútbol” o de “Las Cién Horas”. Aunque el
episodio bélico fue rapidamente superado, gracias a la intervención de la comunidad
internacional, las relaciones y el intercambio entre ambos países quedaron interrupi-
dos, afectando además la continuidad de los organismos integracionistas, algunos de
los cuales desaparecieron o replegaron. Es decir que el mayor impacto de este lamen-
table hecho se tradujo, en realidad, en el virtual estancamiento de todo el proceso de
integración.

Fue recién en 1980, cuando Honduras y El Salvador firmaron la paz y se dio lugar a un
nuevo acercamiento regional, solo que enmarcado en un contexto político de tirantez
y violencia que condujeron a las guerras internas en El Salvador, Nicaragua y Guate-
mala, con un gran fondo de contradicciones ideológicas, procesos que convulsionaron
la región y ocasionaron grandes cantidades de muertos, desaparecidos y desplazados.

En este marco de violencia y enfrentamientos, que abarcó gran parte de la década de


los años 80´, fue dificil sino imposible la continuidad del proceso de integración al
cual, sin extinguirlo formalmente, se lo estancó, quedó en suspenso y con una aplica-
ción residual.

Un proceso que fuera saludado por sus logros y eficiencia, con notables realizaciones
en el intercambio recíproco, fue drásticamente interrumpido por la violencia y las
contradicciones ideológicas y políticas, demostrando una véz más la vulnerabilidad de
la integración frente a contradicciones de esta naturaleza y a la ausencia de una base
común de objetivos e intereses conjuntos. Sin embargo, la motivación integracionista
siempre estuvo latente en diversos sectores de la región, manifestada en varios intentos
de reestructuración (Protocolo de San José, Comité de Alto Nivel, 1972).

No obstante, tuvo que pasar una década más para que, ya en los años 90, se reivindi-
cara la necesidad de paz y unidad y se pudiera concretar el relanzamiento del proceso
integrador centroaméricano.

6. TRATADO DE LA CUENCA DEL PLATA

6.1. Naturaleza distinta

El Tratado de la Cuenca del Plata se halla referido a un proceso de integración dife-


rente a los anteriores. Se trata de un caso típico de integración física, es decir de una
acción conjunta para promover el desarrollo de una zona territorial a la cual concurren
dos o más países. En el caso de la Cuenca del Plata, se trata de un sistema hidrográ-

152
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

fico perteneciente a varios países, cuyas aguas fluyen a una misma cuenca. Busca el
aprovechamiento más racional de los recursos naturales de la región y sus objetivos,
fundamentalmente, se orientan a la ejecución de proyectos de integración física.

6.2. Características regionales

La Cuenca del Plata es una de las más extensas del mundo y con inmensas posibili-
dades de desarrollo. Está formada por los ríos Paraná y Uruguay cuya confluencia da
origen al Río de la Plata, que es el que desemboca en el Oceano Atlántico en la parte
meridional este de Sur América.

El Paraná tiene como afluentes al Iguazú, al Salado del Norte y al Paraguay, éste úl-
timo recibe a su vez al Pilcomayo y al Bermejo. Los rios mayores de la cuenca como
el Paraná, Paraguay y Rio de La Plata son navegables. El sistema hidrográfico cubre
un área de aproximadamente 3.2 millones de Km2, con una población de más de
100 millones (1/3 parte de la población de América Latina). Comprende a regiones
de, Brasil y Uruguay. todo el territorio de Paraguay y extensiónes considerables de
Argentina y Bolivia.

Su potencial en recursos naturales es enorme, posee petróleo, gas, minerales, bosques.


En lo agrícola se considera a la región como una de las reservas más importantes del
mundo. Por la infraestructura instalada y proyectada y por la existencia de grandes
complejos industriales, muestra una clara tendencia a la conformación de economías
espaciales de escala. Frente a los grandes espacios vacíos del Subcontinente, la región
de la Cuenca es la que presenta mayores espacios integrados.

6.3 Formación del proceso

El primer antecedente se ubica en las notas firmadas entre Bolivia y el Paraguay (1940)
para promover una Conferencia Regional de los Países del Plata, con el objeto de
promover la cooperación económica y obtener facilidades de tránsito para estos dos
países.

En 1941, se celebra en Montevideo la Conferencia Regional de los Países del Plata con
la participación de los 5 países. Se aprobaron varios convenios y resoluciones sobre
diferentes materias (navegabilidad de los ríos, derecho de libre tránsito, predicción de
crecientes); hasta una, sobre la posibilidad de establecer una unión aduanera.

Los planteamientos fundamentales fueron retomados recién el año 1967, por la I


Reunión de Cancilleres efectuada en Buenos Aires. En esta oportunidad se crea el

153
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

Comité Intergubernamental Coordinador (CIC). Posteriormente, en Santa Cruz de


la Sierra en 1968, se precisaron los propósitos fundamentales que orientarían la acción
conjunta de los países del Plata (II Reunión de Cancilleres – Acta de Santa Cruz de
la Sierra).

Finalmente, en Brasilia el 23 de abril de 1969, en la I Reunión Extraordinaria de Can-


cilleres, se suscribe el Tratado de la Cuenca del Plata, para afianzar e institucionalizar
el sistema.

6.4. Características del Proceso


Las características que definen el proceso de la Cuenca del Plata son las siguientes:

- Naturaleza esencialmente geográfica en base a un sistema hidrográfico, que vier-


te su caudal final en el Río de la Plata.

- Fundamento principal de orden geo-económico, sobre la base de la unidad físi-


ca que estimula el interés común.

- Proceso geopolítico, tiende al desarrollo equilibrado de la región. Las obras deben


beneficiar a los estados geográficamente interesados y su utilización será comuni-
taria cuando así corresponda a la naturaleza de la obra.

- Convenio Zonal, cubre parte del territorio de los países, excepto el caso del Para-
guay.

- Integración física, tipo de proyectos se orientan al campo de la infraestructura (no


busca Zona de Libre Comercio, Unión Aduanera ni Mercado Común).

- Proceso sin plazo previamente establecido. Sus propósitos deben cumplirse en


tiempo indefinido.

6.5. Mecanismos y áreas básicas

Para el logro de sus objetivos el Tratado contempla acciones para la identificación de


áreas de interés común y la realización de estudios, programas, proyectos y obras, así
como la formulación de entendimientos operativos que se estimen necesarios.

Se establecen los llamados proyectos compartidos, con interés en dos o más países y
los proyectos específicos relativos a acciones directas en un solo país, pero con inci-
dencia en la Cuenca.

154
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

Las áreas básicas de acción son:

- El conocimiento integral de la Cuenca del Plata.

- Transporte en sus distintos medios y modos (Perfeccionamiento de las interco-


nexiones viales, ferroviarias, aéreas y fluviales).

- Facilidades y asistencia en materia de navegación (Transporte fluvial).

- Utilización racional del factor agua a través de la regulación de los cursos de agua
y su aprovechamiento múltiple y equitativo (generación de energía eléctrica, riego
y habilitación de extensiones navegables en zonas productoras)

- Preservación de recursos naturales y de la vida animal y vegetal.

- Interconexiones eléctricas y de telecomunicaciones

- Complementación regional mediante la promoción de industrias de interés para el


desarrollo de la Cuenca.

- Complementación económica de áreas limítrofes.

- Cooperación mutua en materia de educación y sanidad.

- Promoción de otros proyectos de interés común y en especial de aquellos relativos


al inventario, evaluación y el aprovechamiento de los recursos naturales del área.

6.6. Órganos

Los órganos que crea el Tratado de la Cuenca del Plata, son los siguientes:

- La Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores, como mayor nivel político y de


decisión del proceso. Se debe reunir en forma anual.

- El Comité Intergubernamental Coordinador (CIC), órgano permanente de apoyo


técnico y administrativo. Tiene su sede en la ciudad de Buenos Aires.

- Comisiones mixtas sectoriales

- Secretarias o unidades nacionales, de contraparte

155
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

- El Fondo Financiero de la Cuenca del Plata (FONPLATA), mecanismo de finan-


ciamiento de los proyectos. Tiene su sede en Bolivia, formalmente en la ciudad de
Sucre, pero en los hechos funciona en la ciudad de Santa Cruz.

6.7. Resultados - Obras y Proyectos

No obstante el enorme impacto que podría tener en el desarrollo general de América


Latina, el proyecto de la Cuenca del Plata, enfrentó y enfrenta muchas dificultades,
intereses y puntos de vista opuestos, reflejo de la tradicional competencia entre los
países mayores del área.

Sin embargo, en las ya varias décadas de vigencia del Tratado, se ha hecho efectivo el
desarrollo de importantes obras y proyectos, destacándose, a nuestro juicio, logros en
tres direcciones:

a) La energía hidráulica de la región, factor primordial en el cumplimiento de los


objetivos del Tratado. No obstante, la diferente ubicación de los países en el curso
inferior o superior de las aguas ha determinado una mayor, menor o nula par-
ticipación en los beneficios de estos proyectos. Por ejemplo, Paraguay resultó el
principal beneficiario ya que participa en la mayor parte de los proyectos hidro-
eléctricos; Argentina, y Uruguay situadas en el Estuario del Plata, donde los niveles
del relieve geográfico son menores, disponen de recursos hidroeléctricos de inferior
magnitud, mientras que Brasil cuenta con las nacientes de los ríos, con un poten-
cial mayor. Bolivia, por su parte, con cuencas altas de poco caudal no tuvo ninguna
participación del desarrollo hidroeléctrico de la zona.

Entre las importantes represas construidas para la generación de energía eléctrica,


se hallan:
- Itaipú, considerada la presa más grande del mundo, es un proyecto binacional
brasileño – paraguayo .
- Corpus y Yacireta, proyectos compartidos por Paraguay y Argentina.
- Salto Grande, entre Uruguay y Argentina.

Bolivia sólo cuenta con el potencial de aprovechamiento de los ríos Bermejo y


Pilcomayo, de pequeña generación.

b) El transporte fluvial, donde destaca el desarrollo logrado en la Hidrovía Paraguay-


Paraná, quizá la obra estrella del proceso, ya que habilita el transporte de carga
desde Bolivia y Paraguay, ambos países sin litoral, hasta los puertos del Atlántico
Sur. La Hidrovía Paraguay-Paraná ha constituido un proyecto que se concretó en

156
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

muchos años y que por su importancia tiene actualmente una administración au-
tónoma.

c) Inventariación de Proyectos, según el Instituto para la Integración de América La-


tina (INTAL/BID), se tienen más de cien proyectos identificados para ser desarro-
llados en la Cuenca del Plata (carreteras, puertos, oleoductos y gasoductos, líneas
ferroviarias y aeropuertos). Todo el paquete requeriria de unos 300.000 millones
de dólares. La distribución porcentual de estos proyectos, según el INTAL, es la
siguiente:

- 37% - Bolivia
- 15% - Brasil
- 13% - Uruguay
- 10% - Argentina
- 5% - Paraguay
- 20% - Proyectos Binacionales

6.8. Situación Actual

Pese al panorama de amplias posibilidades, el proceso se ha caracterizado por la lenti-


tud y postergación de proyectos, además del juego de los intereses nacionales para su
ejecución, se ha dado énfasis a proyectos bilaterales, y se ha volcado mucho tiempo y
recursos a demasiados estudios, pero pocos proyectos en ejecución.

Al presente se advierte un estado de estancamiento, demostrado en un general des-


interés para continuar con el desarrollo del proceso. Ello puede responder quizá a la
superposición del proyecto de la Cuenca del Plata por el MERCOSUR, que agrupa a
cuatro de los cinco integrantes del primero.

157
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

CAPÍTULO XI

INTEGRACIÓN LATINOAMERICANA
Segunda Etapa (Años 70´ y 80´)
Acuerdo Subregional Andino, Grupo Andino (GRAN) / Pacto Amazóni-
co / Sistema Económico Latinoamericano (SELA) / Asociación Latinoa-
mericana de Integración (ALADI).

1. ACUERDO SUBREGIONAL ANDINO - GRUPO ANDINO (GRAN)

1.1. Países Miembros (PM)

Los países que suscribieron el Acuerdo de Cartagena en 1969 fueron Bolivia, Chile,
Colombia, Ecuador y Perú. En 1973 se incorporó Venezuela y en 1976 se retiró
Chile.

1.2. Características Regionales

La superficie conjunta de los países andinos llega a 4.7 millones de Km2 (20 veces más
que Inglaterra y 9 veces más que Francia). Su población en el año de inicio del proceso
era de aproximadamente 80 millones con proyecciones de 100 millones al año 2.000.
Población joven siendo las 2/3 menor a los 30 años, así como mayoritariamente urba-
na (76%) con 10 ciudades de más de un millón de habitantes.

En la estructura productiva de los países andinos todavía primaba el modelo expor-


tador primario, con exportación de minerales, hidrocarburos y agroindustria y con
relativa industrialización liviana. El comercio exterior se hallaba orientado a los países
centrales y se poseía un mercado de importación de gran interés, alrededor del 20%
de la importación latinoamericana.

1.3. El Acuerdo de Cartagena

1.3.1. Motivaciones y Proceso de Formación

Motivaciones

El proceso andino de integración fue, en realidad, una reacción ante la situación por
la que atravesaba la ALALC. Una de las principales motivaciones del proceso andino

158
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

de integración fue la lenta y poco satisfactoria evolución de ALALC, pero también la


situación desfavorecida que los países medianos y de menor desarrollo tenían en este
proyecto de integración comercial. La integración andina se planteó, en consecuencia,
una aceleración del proceso de integración pero a través de un proceso de industriali-
zación acelerado de los países medianos y pequeños que permitiera una mejor inser-
ción posterior en el proceso regional.

Proceso de Formación

El proceso andino en su origen tuvo varias vertientes, estuvieron por un lado los
estudios de la CEPAL sobre la viabilidad y necesidad de procesos subregionales, los
que dieron base a una carta del Presidente de Chile Eduardo Frei dirigida a los 4 eco-
nomistas más destacados de la región por ese entoncés (Prebich, Mayobre, Herrera
y Sanz de Santa Maria), consultándoles la conveniencia de dinamizar el proceso de
la integración de ALALC por medio de procesos subregionales, consulta que tuvo
un amplio respaldo por estos personajes quienes inclusive sugirieron las bases de un
acuerdo subregional.

Se inició así un proceso de negociaciones, que en una primera instancia motivó la


llamada Declaración de Bogotá (16.08.66) que formuló ya las bases concretas de un
acuerdo. Posteriormente, la necesidad de un proceso subregional fue avalada por la
Declaración de Punta del Este (14.04.67), suscrita en el marco de la reunión de todos
los Presidentes de América.

De esta manera se inició el proceso de negociaciones, todavía en el marco del Tratado


de Montevideo 1960, mediante la creación de una Comisión Mixta cuyas labores
también fueron respaldadas por Resoluciones de ALALC (165, 202 y 203). El pro-
ceso de las negociaciones se concretó mediante reuniones sucesivas en las ciudades de
Viña del Mar, Quito, Caracas y Cartagena, siendo en ésta última donde se arribó al
acuerdo definitivo el 25 de mayo de 1969, debiendo a ello su denominación oficial. Al
día siguiente, el 26 de mayo de 1969, se suscribía en Bogotá el Acuerdo de Cartagena
por parte de Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú. Venezuela se adhirió el 13 de
febrero de 1973 y Chile se retiró en 1976.

1.3.2. Objetivos

Los objetivos del Acuerdo son primordialmente de tipo económico, pero también
plantean postulados en el campo social y se refieren igualmente al impulso del proceso
de integración latinoamericano. Son los siguientes:

159
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

i. Desarrollo armónico y equilibrado entre los países miembros, procurando re-


ducir las diferencias existentes entre estos.

ii. Acelerar su crecimiento, a nivel individual y conjunto, mediante la integración


económica.

iii. Facilitar su participación en el proceso de ALALC y establecer condiciones


favorables para su conversión en un mercado común.

iv. Mejoramiento persistente del nivel de vida de los habitantes de la Subregión.

En sí, el objetivo fundamental y mediato es alcanzar la Unión Económica.

1.3.3. Mecanismos

Para el cumplimiento de sus objetivos, El Acuerdo de Cartagena contempló una serie


de mecanismos algunos de los cuales fueron innovadores en su momento. Los princi-
pales mecanismos fueron:

­ Un Programa de Liberación del Comercio


­ Un Arancel Externo Común
­ La Programación Industrial Conjunta
­ Armonización de políticas económicas y sociales y la aproximación de las legisla-
ciones nacionales pertinentes.
­ Programas de Desarrollo Agropecuario
­ Integración Física
­ Canalización de recursos para el financiamiento de inversiones.
­ Tratamiento preferencial para Bolivia y Ecuador.

De todos estos mecanismos, los ejes programáticos principales fueron el Programa


de Liberación (PL), la Programación Industrial Conjunta (PI) y la Armonización de
Políticas (AP).

1.3.4. Programa de Liberación

Mecanismo aplicable al comercio recíproco, que pretende la eliminación de las ba-


rreras arancelarias y demás restricciones a las importaciones originarias de los países
miembros.

En diciembre de 1970 se aprobaron las Decisiones que sujetaron todo el Universo


Arancelario a las diferentes modalidades del Programa de Liberación. Estas modalida-
des de liberación fueron:

160
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

- Lista Común de ALALC, primer tramo: 132 ítems para los cuales a partir de
1970 se eliminaron todos los gravámenes y restricciones, con excepción de Bolivia
y Ecuador, que rigen la apertura de sus mercados por lo establecido en ALALC.

- Reserva para Programación Industrial: 1.500 ítems reservados para Programas


Sectoriales de Desarrollo Industrial.

- Productos No Producidos: 224 ítems para los que se eliminaron a partir de 1971
la totalidad de gravámenes y restricciones.

- Desgravación Autonómica: más de la mitad del Universo Arancelario, sujeta a la


eliminación progresiva de gravámenes y demás restricciones en forma anual auto-
mática e irreversible.
El funcionamiento de la Desgravación Autonómica, se hallaba previsto en la si-
guiente forma:

-­ Colombia – Perú – Venezuela:


La desgravación se debía producir entre estos tres Países Miembros en un término
de 10 años, a partir de 1970, con un ritrmo de desgravación del 10% anual, de-
biendo culminarse la zona de libre comercio en 1980.

-­ Bolivia y Ecuador
En virtud del trato preferencial para Bolivia y Ecuador, la apertura de mercado por
parte de los otros PM debía tener un plazo muy breve (3 años). A partir de 1974
las exportaciones originarias de Bolivia y Ecuador podían ingresar al mercado an-
dino en forma totalmente desgravada. A la inversa estos dos PM debían iniciar el
proceso de desgravación arancelaria recién en 1980.

1.3.5. Arancel Externo Común

Margen de protección y preferencia frente a terceros, se orienta a lograr la Unión


Aduanera Andina. Se debía establecer mediante un proceso de aproximación de los
aranceles nacionales mediante la formulación en una primera etapa de un Arancel
Externo Mínimo Común.

1.3.6. Programación Industrial Conjunta

Mecanismo que singularizó la integración andina y que le dio su inicial tónica indus-
trialista. Se trataba de crear una sólida base de industrialización en el área, a través de
una programación conjunta de inversiones y localización de plantas con miras a la

161
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

especialización productiva y al máximo aprovechamiento de recursos de la Subregión,


para lograr economías de escala, el mejoramiento de la productividad y la distribución
equitativa de beneficios.

Como instrumentos de la PI se concibieron los Programas Sectoriales de Desarrollo


Industrial (PSDI), mediante los cuales se debía buscar el racionalizar la producción en
los sectores industriales más dinámicos.

Cada PSDI, significaba un acuerdo colectivo sobre los productos del Programa, las
modalidades de producción y especialización, la asignación de plantas, disponibilidad
del mercado andino, la armonización de políticas y un Programa de Liberación y un
Arancel Externo Común específicos.

El proceso de aprobación de un PSDI, era un procedimiento complejo, en 1970 se


reservaban 1.500 ítems que debían ser objeto de programación hasta 1975, debiendo
los productos no programados pasar a Desgravación Automática.

1.3.7. Armonización de Políticas

Mecanismo fundamental dadas las miras del proceso. Si el GRAN pretende llegar a la
Unión Económica, la armonización de políticas y coordinación de planes era ineludi-
ble, una imposición derivada de la misma evolución del proceso.

En esta área el Acuerdo previó una Estrategia Subregional de Desarrollo como el inicio
de la coordinación de los planes de desarrollo nacionales, con la mira de llegar a un
régimen de planificación conjunta para el desarrollo integrado. En forma paralela con
la formación del mercado subregional se contempló, asimismo, la armonización de las
políticas monetaria, cambiaria, financiera y fiscal, así como un Régimen Común de
tratamiento al capital extranjero y sobre patentes, marcas, regalías y licencias; un Regi-
men para el establecimiento de Empresas Multinacionales Andinas y la armonización
de las legislaciones de fomento industrial.

1.3.8. Tratamiento Preferencial a Bolivia y Ecuador

Con el propósito de reducir las diferencias de desarrollo, el Acuerdo de Cartagena


estableció un Régimen Especial para Bolivia y Ecuador que busca posibilitar un ritmo
de desarrollo más acelerado y una participación más efectiva por parte de estos dos
PM de menor desarrollo.

Entre las medidas del tratamiento preferencial previstas, se pueden distinguirlas las
siguientes:

162
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

- Se otorgó la apertura inmediata al mercado andino para una nómina de productos


de interés de los dos PM.

- Proceso de Desgravación Automática más acelerado, a partir del 01.01.74 sus pro-
ductos liberados podían ingresar completamente libres a los mercados de Chile,
Colombia, Perú y Venezuela..

- En la Programación Industrial se les efectuaron asignaciones exclusivas de produc-


tos y localización de plantas.

- En materia de AEC, no debían aplicar el AEMC y recién adoptar el AEC en un


proceso gradual entre 1981 – 1990.

- En el campo de la Armonización de Políticas, se contemplaron tratamientos di-


ferenciales e incentivos para compensar sus deficiencias estructurales y asegurar la
movilización de recursos.

- Acción conjunta ante la CAF u otros organismos para conseguir asistencia técnica
y financiera para la instalación de plantas industriales. Asimismo, acción ante la
CAF para la asignación de recursos en proporción superior a la que resultaría de
sus aportes de capital.

1.3.9. Órganos Iniciales

La organización funcional que se hallaba prevista en el Acuerdo de Cartagena para


el arranque del proceso, en realidad tuvo una visión muy simple y asimilaba, en gran
medida, las instituciones del proceso europeo. Se hallaban previstos los siguientes dos
órganos principales:

- La Comisión, como un órgano intergubernamental que constituía el mayor ni-


vel de decisión y conducción del proceso. Se hallaba integrada por representantes
plenipotenciarios de cada uno de los PM y su voluntad se expresaba por medio de
Decisiones. Se reunía en periodos ordinarios y extraordinarios de sesiones.

- La Junta, órgano técnico y de ejecución, de naturaleza comunitaria, se hallaba


constituida por tres integrantes (generalmente personalidades de la región) de-
signados a título personal por la Comisión. Tenían un periodo determinado de
funciones y gozaban de plena autonomía respecto de todos los PM en el ejercicio
de sus funciones. La sede de la Junta se hallaba en la ciudad de Lima y estaba apo-
yada por un conjunto de funcionarios internacionales, con selección preferente y

163
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

proporcional de ciudadanos de los PM, que se encargaban de la gestión técnica y


administrativa.

Complementariamente, la estructura contaba con órganos de consulta y apoyo, como


los Consejos Consultivos (Empresarial y Laboral) y un Consejo de Asesoramiento
Económico y Social.

1.4. El Grupo Andino en funcionamiento

El proceso andino de integración, en su larga trayectoria, tuvo etapas de funciona-


miento diferenciadas, desde momentos de una dinámica notable hasta periodos de
estancamiento y crisis muy profundas que, muchas veces, lo llevaron a la posibilidad
de su definitiva extinción. Sin embargo, el proceso siguió adelante y tuvo la virtud de
levantarse algunas veces de sus cenizas.

En la siguiente relación, se pretende reseñar las principales etapas del primer periodo
de la integración andina, previo a su transformación y nuevo lanzamiento (años 90),
periodo este último que se lo considera, por las profundas modificaciones que se intro-
dujeron a la concepción inicial, como ubicado ya en la segunda etapa de la integración
latinoamericana. En consecuencia, el análisis del presente Capítulo va desde el inicio
de su vigencia hasta el nuevo Diseño Estratégico (1989) y los cambios que introduce
el Protocolo de Trujillo (1996), que implican cambios hasta en la denominación del
proceso.

Etapas:

De la firma del Acuerdo a la Adhesión de Venezuela (1969 – 1973)


Esta etapa inicial fue de una febril actividad y una dinámica notable, por cuanto el
arranque del proceso se caracterizó por una plena compatibilidad entre los países y
diriamos hasta de una mística integracionista. Se logró la implantación de los órganos,
mecanismos y programas del Acuerdo y se dieron las primeras normas de su desarrollo
institucional.

Entre los principales avances se pueden mencionar:

- Establecimiento de los órganos principales (Comisión y Junta del Acuerdo de Car-


tagena).
- Inicio del Programa de Liberación
- Adopción del AEMC
- Definición del ámbito de la Programación Industrial

164
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

- Apertura de mercado a Bolivia y Ecuador.


- Régimen Común de Tratamiento al Capital Extranjero (Decisión 24)
- Régimen de las Empresas Multinacionales Andinas (Decisión 46)
- Armonización de Legislaciones de Fomento Industrial (Decisión 49)
- Régimen de Transporte Automotor (Decisión 56)
- Bases para la Estrategia Subregional de Desarrollo (Decisión 22)
- Establecimiento de la NABANDINA (Decisión 51)
- Aprobación del primer PSDI, en Metalmecánica (Decisión 57)

En conclusión, esta etapa si bien muy dinámica no estuvo exenta de problemas para
poner en marcha mecanismos tan complejos. La adhesión de Venezuela si bien otorgó
su plenitud andina al GRAN, retardó la marcha por las negociaciones de su incorpo-
ración.

De la Adhesión de Venezuela al Protocolo de Lima (73-76)


Se inician una serie de dificultades y viscisitudes. Si bien el GRAN se fortalece con la
incorporación de Venezuela, se debilita con el alejamiento de Chile.

Esta etapa fue de crisis por el retiro de Chile, motivada por la visión incompatible en-
tre el nuevo Gobierno militar de Chile con los gobiernos del resto de los PM, respecto
al tratamiento al capital extranjero y de algunos aspectos de la orientación del proceso.
Además, los efectos de la crisis mundial se reflejan en los Países Miembros con políti-
cas favorables a la inversión extranjera, corrientes que se reflejan en las flexibilizaciones
del Protocolo de Lima y Decisiones posteriores. Esta crisis repercute negativamente en
la dinámica del proceso.

Sin embargo, en esta etapa se logran avances importantes en Política Tecnológica, en la


adopción del Régimen Uniforme de Propiedad Industrial, la formulación de los Pro-
gramas Sectoriales de Desarrollo Tecnológico (PADT) y en la aprobación del segundo
PSDI en el área de la Petroquímica.

En estos años, empiezan a manifestarse algunos desencantos principalmente por el


fenómeno de los incumplimientos y la insatisfacción por la falta de beneficios inme-
diatos. Cunde la sensación de escepticismo.

En octubre de 1976, se suscribe el Protocolo de Lima, cuyo propósito fue el de superar


los desajustes, actualizar plazos y reafirmar los postulados del Acuerdo.

Del Protocolo de Lima al Mandato de Cartagena (76 – 79)


Esta es una etapa de ajustes, flexibilizaciones y ampliación de plazos:

165
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

- Flexibilización de la Decisión 24
- Se concreta una nueva modalidad de contacto, al máximo nivel político,
las Reuniones de Presidentes.
- Aprobación del tercer PSDI, Programa Automotríz (Decisión 120) tras dilatadas y
complejas negociaciones.
- Establecimiento del Programa de Apoyo a Bolivia
- Creación del Fondo Latinoamericano de Reservas (Actual FLAR)
- Formulación del PADT – Alimentos, explorando nuevas rutas de integración.

No obstante, el proceso no puede retomar su ritmo inicial, se dilata la adopción de


instrumentos importantes y se agudizan los incumplimientos. Se hace necesaria la
suscripción de un Protocolo adicional, el Protocolo de Arequipa en abril de 1978.

Por otra parte, los procesos políticos de recuperación democrática concentraron la


atención de los PM. En ocasión de celebrarse el X Aniversario del Acuerdo, los presi-
dentes andinos se reúnen en mayo de 1979 y emiten el Mandato de Cartagena, como
reafirmación de postulados del proceso andino y se formulan pautas para su reactiva-
ción. Quizá lo más importante del periodo es la suscripción del Tratado del Tribunal
de Justicia, el 28 de mayo de 1979, la creación del Consejo Andino de Ministros de
Relaciones Exteriores y del Parlamento Andino.

Del Mandato de Cartagena a la Declaración “Para Nosotros la Patria es América”


(1979-1983)
Cobra importancia la dimensión política del GRAN. En esta línea se adscribe el mo-
delo democrático que es materia de compromiso formal mediante la Carta de Quito.

Las acciones conjuntas y afinidad democrática le permiten actuar con eficacia en varias
crisis políticas, como la crisis política de Bolivia.

En materia industrial, se aprueban dos PSDI más (Siderurgia y Fertilizantes), pero que
no tuvieron ejecución.

En el Sesquicentenario de la muerte del Libertador, se emite en Santa Marta la De-


claración “Para Nosotros la Patria es América”, llamando la atención sobre el virtual
estancamiento del proceso y la necesidad de redefiniciones en las orientación fun-
damental del modelo y la estructura de la integración andina. Como reacción a lo
anterior se aprueba el Plan de Reorientación, cuyos lineamientos se recogen de la De-
claración “Para Nosotros la Patria es América”, que formuló medidas de emergencia y
sugerencias para ajustar los instrumentos existentes y diseñar nuevos mecanismos para
configurar un estilo nuevo de integración.

166
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

De la Reorientación hasta el Protocolo de Quito (1984 -1987)


En ejecución del Plan de Reorientación, en 1984 se aprueban ocho estrategias sec-
toriales: relaciones exteriores, agropecuaria, comercial, industrial, financiera y pagos,
ciencia y tecnología, integración física, fronteriza y turismo; y régimen especial para
Bolivia y Ecuador.

En 1985 se formula el Proyecto de Protocolo Modificatorio, que es objeto de un largo


proceso de negociaciones, reservas, impugnaciones y rechazos.

Se llega finalmente a acuerdos que posibilitaron la suscripción del Protocolo de Quito,


en abril de 1987, plasmando varios ajustes a los plazos y a los mecanismos de integra-
ción.

Del Protocolo de Quito al Protocolo de Trujillo (1987-1996)


En 1989 los Presidente aprueban el Diseño Estratégico en Galápagos, que define un
punto de inflexión en el proceso andino y lo compatibiliza con las políticas de apertu-
ra económica que insurgen con mucha fuerza.

En 1990 se crea formalmente como una instancia del proceso el Consejo Presidencial
Andino como su órgano de dirección superior. Ese mismos año los Presidentes ade-
lantan los plazos para formar la Zona de Libre Comercio.

En 1991 los Presidentes aprueban el Acta de Barahona por medio de la cual se dispone
la adopción de un AEC con base en 4 niveles.

En 1992 se produce la suspensión temporal por parte del Perú de sus obligaciones
respecto al Programa de Liberación. En contraposción, en enero de 1993 entra en
pleno funcionamiento la Zona de Libre Comercio para Bolivia, Colombia, Ecuador
y Venezuela.

En 1995, los Presidentes aprueban, en Quito, el Nuevo Diseño Estratégico plantean-


do una reformulación profunda de las bases del proceso.

En marzo de 1996, los Presidentes aprueban el Protocolo de Trujillo, cambiando la


historia, los mecanismos, la estructura y la denominación del proceso andino de inte-
gración, que pasa a una nueva etapa.

1.5. Sistema Andino de Integración

En el desarrollo de la primera etapa de la integración andina, se fueron estructurando


un conjunto de organismos y convenios para el apoyo del proceso subregional, con

167
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

funciones de orden político, jurisdiccional, social y financiero, como mecanismos de


apoyo al logro de los objetivos del Acuerdo de Cartagena.

Su creación se concretó mediante tratados o convenios independientes, pero con una


orientación y objetivos comunes. En consecuencia, además de los órganos principales
del Acuerdo se crearon los siguientes:

- La Corporación Andina de Fomento (CAF), constituida incluso antes del Acuer-


do, como el brazo financiero del proceso.
- El Tribunal de Justicia del Acuerdo de Cartagena, como órgano jurisdiccional.
- El Fondo Andino de Reservas (FAR), con un rol de banca central subregional
- Consejo Andino de Ministros de Relaciones Exteriores
- Parlamento Andino.
- Convenio Andrés Bello (Educación)
- Convenio Hipólito Unanue (Salud)
- Convenio Simón Rodríguez (Socio-laboral).
- ASETA, Asociación de Empresas de Telecomunicaciones. Proyecto Satélite CON-
DOR.
- Convenio José Celestino Mutis (Seguridad Alimentaria)

En mayo de 1983, fue constituido el Sistema de Coordinación Permanente entre los


Organismos de la Integración Andina.

1.6. Dimensión Jurídica

Los problemas que surgieron en las primeras etapas de la integración andina, en torno
a la aplicación de las normas comunitarias, a su validez y a sus efectos, originados en
gran medida por el vacío que en este orden acusaba al Acuerdo de Cartagena, fueron
superados por las disposiciones del Capítulo I del Tratado Constitutivo del Tribunal
de Justicia, suscrito por los países miembros el 28 de mayo de 1979, modificado y
ampliado mediante el Protocolo de Cochabamba de 28 de mayo de 1996.

Dicho Capítulo, instituye un sistema normativo de aplicación del derecho andino y


crea las bases jurídicas de obligatoriedad y vigencia de sus normas derivadas. En pri-
mer término, incorpora e institucionaliza como categoría, con identidad y autonomía
propias, el concepto del “Ordenamiento Jurídico de la Comunidad Andina”, consti-
tuido por los siguientes niveles:

a) El Acuerdo, sus protocolos e instrumentos adicionales;


b) El Tratado del Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina;

168
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

c) Las Decisiones del Consejo Andino de Ministros de Relaciones Exteriores y de la


Comisión de la Comunidad Andina;
d) Las Resoluciones de la Secretaría General de la Comunidad Andina; y
e) Los convenios de complementación industrial y otros que adopten los Países
Miembros entre sí, en el marco del proceso de la integración subregional andina.

En el aspecto más sustancial del régimen que instituye, se confirma en forma expresa
el efecto vinculante de las Decisiones de la Comisión y por tanto su obligatoriedad a
partir de la fecha de su aprobación, (Art. 2). Pero además se establece que las Deci-
siones serán directamente aplicables en los Países Miembros a partir de la fecha de su
publicación en la Gaceta Oficial del Acuerdo, a menos que la misma Decisión señale
una fecha posterior (Art. 3, primer párrafo). Se sientan, en consecuencia, conceptos
fundamentales y compatibles con la evolución jurídica en esta materia, al establecer
como regla general la aplicación directa y automática de las normas derivadas, recono-
ciéndose el efecto de la supranacionalidad directa, con el sólo requisito de la publici-
dad. Los casos en los que fija una fecha posterior de aplicación, no significan sino una
demora circunstancial de ejecución, no siendo afectada en nada su obligatoriedad ni
su aplicabilidad directa.

En el mismo sentido, el Tratado establece también una excepción a la regla anterior de


aplicación directa, cuando dispone que “Cuando su texto así lo disponga, las Decisio-
nes requerirán de incorporación al derecho interno mediante acto expreso en el cual
se indicará la fecha de su entrada en vigor en cada País Miembro” (Art. 3, segundo
párrafo). En este precepto se contempla nítidamente la figura de la supranacionalidad
indirecta de las normas, las Decisiones no pierden su obligatoriedad pero están dirigi-
das en una primera instancia sólo a los Estados Miembros, los que para extenderla al
nivel de sus particulares deben incorporarlas a su ordenamiento jurídico a través de un
instrumento o acto expreso, del cual depende igualmente su entrada en vigencia.

Por último, en una clara afirmación de la naturaleza y obligatoriedad del derecho su-
bregional, se dispone que “Los Países Miembros están obligados a adoptar las medidas
que sean necesarias para asegurar el cumplimiento de las normas que conforman el
ordenamiento jurídico de la Comunidad Andina” (Art.4, primer párrafo). Asimismo,
se establece que los Países Miembros “se comprometen a no adoptar ni emplear me-
dida alguna que sea contraria a dichas normas o que de algún modo obstaculicen su
aplicación”, en una clara referencia a la primacía del derecho comunitario sobre las
normas nacionales (Art.4, segundo párrafo).

Este Tratado, para los países suscriptores, constituye una definición de principios so-
bre la dimensión jurídica de la integración andina y un compromiso internacional

169
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

vinculante, cuyo incumplimiento generaría responsabilidad internacional para el país


infractor.

1.7. Evaluación del Proceso

Esta primera etapa del proceso de la integración andina, bajo el denominativo de


Grupo Andino o Pacto Andino y que duró más de 35 años (1969-1996), tuvo sus
luces y sombras, sus avances y retrocesos, sus crisis y sus logros, pero lo innegable es
que fue, en su momento inicial, quizá el proyecto de integración más dinámico que
haya existido en la región y que logró un desarrollo y estructuración institucional muy
importantes.

En relación a los objetivos y mecanismos planteados por el Acuerdo de Cartagena, en


lo comercial, si bien con atrasos y muchas contradicciones, se llegó en los años 90 a
lograr la zona de libre comercio, pero hasta ahora no ha sido perfeccionada la unión
aduanera. En la programación industrial, que fue en su momento el programas que
más consistencia daba al diseño andino, los avances fueron pocos ya que en los hechos
sólo se pudo arrancar efectivamente en el sector metalmecánico; despúes, al influjo
de las corrientes aperturistas que proclamaban el libre mercado, la misma concepción
de la programación industrial entró en crisis y fue descartada, salvo en sus formas de
complementación industrial que sólo fueron nominales. En todo caso, el acento in-
dustrialista del proceso que fuera su principal característica inicial fue eliminada casi
por completo.

En el área de la armonización de políticas, sí que se avanzó mucho o por lo menos se


formularon muchas acciones y políticas comunes, reflejadas normativamente incluso
a través de Regímenes Comunes en muchas áreas de la integración. Esta formulación
también se manifiesta en el notable desarrollo de convenios específicos y estructuras
institucionalizadas donde participan todos los PM.

En lo político, quizá el ámbito más dificil y contradictorio, si bien se partió de bases y


orientaciones comunes, a muy poco tiempo afloraron contradicciones de visión y po-
lítica económica que determinaron la separación de uno de los miembros fundadores
del proceso, lo que se repite en forma reciente con otro importante participante por
discrepancias de carácter ideológico. Si se observa todo el desarrollo del proceso, un
rasgo que está siempre presente, salvo en la primera fase, es la insuficiente voluntad
política de cumplimiento de los compromisos asumidos y de reflejar en las políticas
internas de los países a la integración como un factor importante de desarrollo. Primó
más el interés individual que la noción del interés comunitario, ello estuvo agravado
en muchas situaciones por tensiones fronterizas y conflictos, generalmente territoria-

170
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

les, que enfrentaron a algunos PM y crearon un ambiente nada proclive a su aproxi-


mación. Por otra parte, las presiones negativas tanto internas como externas, condu-
jeron a la generación de alto grado de escepticismo en relación a la misma viabilidad
del proceso y, por último, al desfase del modelo y a la necesidad de su reorientación,
para compatibilizarlo con las corrientes de pensamiento económico y político que se
impusieron en el mundo y en la región.

En resúmen, la política o modelo predominante en los Setenta fue un “modelo de


sustitución de importaciones”, o “cerrado”, que protegía a la industria nacional impo-
niendo aranceles altos a los productos de afuera. El Estado y la planificación tuvieron
mucha importancia en esta etapa; sin embargo ese modelo entró en crisis.

La década de los Ochenta fue tanto para los países andinos como para la integración
andina, una década perdida. La atención de los países se volcó a los problemas de sus
economías internas y a la crisis de la deuda que afectó a todos los países de la región y
se reflejó en la integración, que sufrió un estancamiento.

A fines de los Ochenta, en 1989, en una reunión efectuada en Galápagos (Ecuador),


se decidió abandonar el modelo de desarrollo cerrado y dar paso al modelo abierto. El
comercio y el mercado adquirieron prioridad, lo que se reflejó en la adopción de un
Diseño Estratégico y un Plan de Trabajo, donde el tema comercial era el predominan-
te. Los países andinos eliminaron entre sí los aranceles y formaron una zona de libre
comercio en 1993, esto permitió que el comercio intracomunitario creciera en forma
dinámica. Se liberalizaron también los servicios, especialmente los de transporte en sus
diferentes modalidades.

En 1996, los Presidentes andinos decidieron, a través del Protocolo de Trujillo, intro-
ducir reformas en el Acuerdo de Cartagena para adaptar el proceso a los cambios en
el escenario internacional. Esta reforma permitió que la conducción de la integración
andina pase a manos de los Presidentes y que tanto el Consejo Presidencial Andino
como el Consejo Andino de Ministros de Relaciones Exteriores formen parte de la
estructura institucional. Se creó la Comunidad Andina en reemplazo del Pacto An-
dino.

A partir de estas modificaciones estructurales, otra historia se escribiría, quizá cuali-


tativamente menor respecto a la integración profunda que se pretendía en la primera
etapa, pero más abierta y sintonizada con las realidades mundiales. En todo caso, la
experiencia de la primera etapa dejó precedentes históricos muy valiosos, de los cuales
se puede resaltar la vocación integradora que resistió y persistió como proceso a todos
los problemas y crisis que se le presentaron en este periodo.

171
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

2. PACTO AMAZÓNICO

2.1. Características Regionales

La Amazonía constituye el mayor sistema hidrográfico del planeta, representa el 32%


de la superficie total de América del Sur con 5.6. millones de Km2 que conforman
la cuenca del Río Amazonas, el que discurre por 6.500 Km (desde los Andes hasta la
desembocadura en el Oceano Atlántico) con una anchura que sobrepasa en prome-
dio los 6 Km, siendo el río más caudaloso del mundo, con aproximadamente 1.100
afluentes.

La región cuenta con un quinto de las disponibilidades del agua dulce y un tercio de
las reservas forestales del planeta, por lo que se la considera el gran reservorio y el pul-
món del planeta. Tiene innumerables recursos naturales como caucho, resinas, aceites,
maderas y es una de las zonas más ricas en biodiversidad.

Pertenecen al Brasil, el país con mayor presencia en la cuenca, 3.6 Millones de Km2 y
a Bolivia, el país con menor presencia 600 millones de km2. Cuenta con una infraes-
tructura natural de de rios navegables de cerca 50.000 Km.

2.2. Tratado Constitutivo

El Pacto Amazónico fue constituido por el Tratado de Cooperación Amazónica, pro-


movido por el Brasil y suscrito el 3 de julio de 1978 en Brasilia. Los países suscriptores
son: Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela.

2.3. Naturaleza y Objetivos

El Pacto Amazónico es un típico proceso de integración física. Entre sus objetivos se


contemplan acciones y esfuerzos conjuntos a fin de hacer posible el desarrollo integra-
do y armónico de la región.

2.4. Principales Áreas

Las principales áreas de acción son las siguientes:


- Desarrollo de infraestructura de transporte y comunicaciones.
- Colaboración científica y tecnológica.
- Preservación de la flora y fauna de la región.
- Control ecológico
- Aprovechamiento de recursos hídricos

172
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

- Libertad del comercio


- Cooperación en materias de meteorología, agricultura, turismo, salud, vivienda y
desarrollo social.

2.5. Órganos

Tiene una estructura simple conformada por los siguientes órganos:


- Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores
- Consejo de Cooperación Económica
- Secretaria Pro Tempore, a cargo de cada país en forma rotativa

2.6. Proyecciones

La importancia del proyecto es básicamente estratégica, se motivó esencialmente por


la necesidad de asegurar el control de la Amazonía bajo soberanía latinoamericana. Se
trata de incorporar a las economías nacionales una gran área actualmente marginada,
pero con un potencial de recursos y desarrollo enormes.

La influencia del Brasil es evidente al constituir el país con mayor territorio amazó-
nico. Entre los proyectos relevantes, se puede identificar al impulsado por el Perú
sobre la carretera marginal de la selva, como un medio efectivo de integración física y
penetración en la Amazonía; sin embargo, a pesar de su antigua data el proyecto tiene
escaso desarrollo. La orientación actual gira más hacia acciones destinadas a la preser-
vación ambiental y a la conformación de empresas amazónicas conjuntas.

En realidad el desarrollo de la Amazonía es una agenda pendiente para Sur América.


Pese a su potencial y a su importancia planetaria no se puede entender la desatención
que todavía prevalece hacia la región.

3. SISTEMA ECONÓMICO LATINOAMERICANO (SELA)

3.1. Naturaleza y Motivaciones

El SELA no es propiamente un proceso de integración. Es un mecanismo permanente


que promueve la cooperación recíproca en materia económica y social, y que también
sirve como órgano de consulta y coordinación de las posiciones que América Latina
adopta ante terceros países, y en el seno de los organismos internacionales.

Su objetivo es contribuir al logro de un desarrollo integral, autosostenido e indepen-


diente, sirviendo de instrumento para fijar posiciones en los foros internacionales y en
las relaciones con los países desarrollados.

173
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

Los países de América Latina presentan una gama compleja de problemas, dentro del
común subdesarrollo que padecen. Por ello, es imprescindible un consenso latinoame-
ricano para adoptar en conjunto posiciones y acciones comunes que permitan actuar
con una sola voluntad en el sistema internacional.

3.2. Antecedentes

El SELA tiene algunos antecedentes históricos. En vísperas de la primera conferencia


de la UNCTAD (Ginebra 1964), los países latinoamericanos acuerdan asumir un
conjunto de actitudes concertadas respecto a los principales problemas de la región
(Carta de Altagracia). Esta posición sirve de base para la conformación del Grupo de
los 77 (países en desarrollo ante la UNCTAD).

Posteriormente, en la misma tónica de encarar acciones compartidas en el plano inter-


nacional, se instituye la CECLA (Comisión Especial de Coordinación Latinoamerica-
na), como instancia de negociación multilateral.

En el auge de las ideas del multilateralismo, 1974, las Naciones Unidas aprueban la
Declaración y el Plan de Acción del Nuevo Orden Económico Internacional (NOEI),
con el objetivo de lograr cambios en el ámbito internacional. Es entonces que los paí-
ses latinoamericanos, convienen en dar un carácter operativo y orgánico a sus acciones
conjuntas, mediante la creación de un foro permanente de consulta, coordinación y
cooperación.

El proceso de negociaciones, impulsado principalmente por Venezuela y México, cul-


mina en Panamá el 17 de octubre de 1975, cuando 25 estados de América Latina
suscriben el Convenio constitutivo del SELA y designan a Caracas como su sede.

3.3. Principios

El SELA proclama como principios la igualdad, soberanía, independencia, solidari-


dad, la no intervención en los asuntos internos, el beneficio recíproco y la no discrimi-
nación; así como el respeto a los sistemas económicos y sociales libremente decididos
por cada Estado latinoamericano.

3.4. Ámbito de Acción

Las acciones previstas en el Tratado de Panamá se orientan a:

- Promover la cooperación regional con el fin de lograr el desarrollo integral, auto-


sostenido e independiente.

174
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

- Acciones destinadas a una mejor utilización de recursos naturales, humanos, técni-


cos y financieros.
- Empresas Multinacionales regionales, como uno de los medios más recomenda-
dos.
- Apoyo a los procesos de integración y las acciones de convergencia y armonización
entre tales procesos.
- Promover la formulación y ejecución de proyectos y programas económicos y so-
ciales.
- Actuar como mecanismo de consulta y coordinación de América Latina para la
adopción de posiciones y estrategias comunes.
- Asegurar un tratamiento preferente para los Países de Menor Desarrollo Económi-
co Relativo, especialmente de aquellos cuya condición mediterránea incida negati-
vamente en su desarrollo.

El SELA no tiene compromisos a fecha fija, ni contempla la utilización de mecanis-


mos forzosos de política económica. Es un marco totalmente abierto y flexible, para
todas las iniciativas de cooperación. No se requiere la participación de todos los países
miembros, para implementar acciones de cooperación basta la participación de tres
países.

3.5. Mecanismos

El instrumento operativo son los Comités de Acción, concebidos y creados para cada
objeto o proyecto determinado. Se encargan desde la elaboración de los estudios, el
preparar las negociaciones conjuntas, hasta la ejecución de los programas o proyectos
específicos.

Cada Comité de Acción tiene su propia Secretaría y Sede en uno de los países parti-
cipantes.

3.6. Estructura Institucional

El SELA tiene una estructura constituida por:


- El Consejo Latinoamericano
- La Secretaria Permanente
- Comités de Acción
- Los Grupos Latinoamericanos (GRULAS), conformados por los representantes
diplomáticos acreditados ante organismos y países, con la misión de coordinar
posiciones conjuntas.

175
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

3.7. Importancia y Situación Actual

La eficacia de una acción coordinada se hizo evidente en la crisis de la deuda externa,


cuando el SELA sirvió como un instrumento útil para actuar a nivel conjunto. El ob-
jetivo de aunar posiciones para mejorar bases de acción y crear bases de propio poder,
otorga al SELA su justificación e importancia.

Al presente, las funciones de coordinación y consulta se han sobrepuesto con otras


organizaciones regionales (Grupo de Rio) y, por consiguiente, el SELA se halla vir-
tualmente en receso.

4. ASOCIACIÓN LATINOAMERICANA DE INTEGRACIÓN (ALADI)

4.1. Antecedentes

La creación de ALADI fue una reacción a la crisis definitiva de la ALALC. Ya a finales


de los años 60´ era notorio el estancamiento de la ALALC y, ante la imposibilidad
de poder cumplir el plazo inicialmente establecido (1972) para la conformación de la
zona de libre comercio, mediante el Protocolo de Caracas (1969) se amplió este plazo
hasta 1980, sin poder no obstante, dentro de este nuevo plazo, superar los problemas,
determinando con ello que el proceso ingresara en una parálisis irreversible.

Ante esta situación, los países participantes en la ALALC se deciden a realizar ajustes
profundos al proceso regional, mediante una concepción más real de objetivos y pla-
zos, se plantea así la necesidad de dar un paso atrás, a un área de simples preferencias,
pero que mantuviera la idea de la integración y renovara el impulso hacia el mercado
común latinoamericano en forma gradual y persistente.

Después de un intenso proceso de negociaciones entre las partes (Caracas, Asunción,


Acapulco) y estando próximo el vencimiento del plazo ampliado (31.12.80), se decide
la creación de un nuevo proceso de integración, más flexible pero más integral, proce-
diéndose a constituir la Asociación Latinoamericana de Integración, ALADI, median-
te el Tratado de Montevideo 1980 (denominación oficial) el 12 de agosto de 1980.

4.2. Países integrantes

Los países que suscribieron el Tratado de Montevideo 1980 fueron los mismos que
participaban en la ALALC: Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador,
México, Paraguay, Perú y Venezuela. Posteriormente, en los años 90´ se incorporó
Cuba.

176
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

La ALADI se halla abierta a la adhesión del resto de países latinoamericanos y a la


cooperación y convergencia con otros países, y áreas de integración de América Latina
y de fuera de ella.

4.3. Objetivos

Los objetivos que formula el Tratado de Montevideo 1980, son los siguientes:
- Proseguir proceso de integración latinoamericana
- Promover el desarrollo económico y social, armónico y equilibrado de la región
- Orientar el proceso en forma gradual a la creación del Mercado Común Latino-
americano.

4.4. Principios

Los principios que inspiran el desarrollo del proceso y que formula el Tratado, son:

- Pluralismo (diversidad política y económica)


- Convergencia (multilateralización progresiva de acuerdos parciales mediante ne-
gociaciones periódicas)
- Flexibilidad (concertación de acuerdos de alcance parcial, sin compromisos cuan-
titativos ni plazos)
- Tratamientos diferenciales (en función de los distintos grados de desarrollo de los
Países Miembros).
- Multiplicidad (utilización de todos los instrumentos capaces de dinamizar la in-
tegración y ampliar los mercados a nivel regional)

4.5. Funciones Básicas

- Promoción y regulación del comercio recíproco


- Complementación económica
- Acciones de cooperación económica que coadyuven a la ampliación de los merca-
dos.

4.6. Mecanismos

El área de preferencias que constituye la ALADI, se compone de tres mecanismos: una


Preferencia Arancelaria Regional (PAR) respecto de terceros países; Acuerdos de Al-
cance Regional (AAR) con la participación de todos los países miembros y; Acuerdos
de Alcance Parcial (AAP), así llamados porque se celebran entre dos o más de los países
miembros, pero no entre todos ellos. Asimismo, la mayoría de las ventajas comerciales

177
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

que habían sido negociadas en el marco de la ALALC fueron preservadas en carácter


de “patrimonio histórico” y sometidas a un procedimiento de renegociación e incor-
poración a los nuevos instrumentos creados por la ALADI.

Las principales características de estos mecanismos son las siguientes:

- Preferencia Arancelaria Regional (PAR)


Mecanismo multilateral que se aplica respecto al nivel arancelario que rija para terce-
ros, sobre las siguientes bases:

­ Debe abarcar la totalidad del universo arancelario


­ No implica consolidación de gravámenes.
­ Inicialmente partiendo de un nivel mínimo debe profundizarse a través de nego-
ciaciones.
­ Es distinta de acuerdo a cada sector económico
­ Modalidades especiales de aplicación para sectores sensibles de la economía
­ Posibilidad de establecer listas de excepciones cuya extensión se basa en los diferen-
tes niveles de los países.
­ Eliminación de restricciones no arancelarias.

- Acuerdos de Alcance Parcial (AAP)


Este es el elemento distintivo del nuevo Tratado. Sólo participan algunos Países Miem-
bros, pero estan abiertos a la adhesión del resto. Sus beneficios no se extienden au-
tomáticamente a los países que no participan, por la suspensión de la Cláusula de la
Nación Más Favorecida; sin embargo, deben contemplar cláusulas que propicien su
multilateralización, incluso hacia otros países latinoamericanos.

Pueden revestir las siguientes formas:


-­ Acuerdos Comerciales
­- Acuerdos de Complementación Económica
­- Acuerdos Agropecuarios
­- Acuerdos de Promoción del Comercio (en materias no arancelarias)
­- Cooperación científico – tecnológica
­- Promoción del Turismo
­- Preservación del medio ambiente

- Acuerdos de Alcance Regional (AAR)


Participan todos los Países Miembros y pueden versar sobre las mismas materias y
campos que los Acuerdos Parciales.

178
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

- Renegociación del Patrimonio Histórico


Este fue un mecanismo transitorio y consistió en la revisión de los compromisos de la
ALALC (Listas Nacionales, ventajas no extensivas y acuerdos de complementación).
Sus resultados debían reflejarse en Acuerdos de Alcance Parcial. Esta renegociación
concluyó en 1981.

4.7. Tratamientos Diferenciales


A semejanza de la ALALC, la ALADI reconoce tres categorías de países miembros,
que son funcionales al tratamiento que reciben en cada uno de sus mecanismos:

-­ Países de mayor desarrollo: Argentina, Brasil y México (ABRAMEX)


­- Países de desarrollo intermedio: Colombia, Chile, Perú, Venezuela y Uruguay.
­- Países de Menor Desarrollo Económico Relativo (PMDER): Bolivia, Ecuador y
Paraguay.

Esta calificación no tiene un sentido estático y reconoce situaciones especiales, como


la del Uruguay que tiene un tratamiento más favorable en su categoría y; los países me-
diterráneos, Bolivia y Paraguay, que tienen un tratamiento preferente para compensar
los efectos negativos de su situación geográfica.

4.8. Sistema de Apoyo a los PMDER

A diferencia de las “medidas” de apoyo que contemplaba la ALALC, en la ALADI se


establece un Sistema de Apoyo bajo dos principios: no reciprocidad y cooperación
comunitaria.

El Sistema de apoyo se aplica al ámbito de:


-­ Acuerdos Regionales
­- Acuerdos Parciales
­- Nómina de Apertura de Mercados (productos preferentemente industriales) apro-
bado por un Acuerdo Regional
­- Apoyo especial para países mediterráneos (se benefician automáticamente con
concesiones de países de América Latina y de fuera de ella)
­- Programas especiales de cooperación (Preinversión, financiamiento y tecnología)
­- Creación de la Unidad de Promoción Económica (UPE) dentro de la Secretaría
General.

4.9. Estructura Institucional

La organización de la ALADI contempla órganos políticos y un órgano técnico:

179
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

Órganos Políticos:
­
- El Consejo de Ministros de Relaciones Exteriores, que es la instancia superior
del Tratado, tiene a su cargo la conducción general del proceso. Se reune periódi-
camente en sesiones ordinarias y extraordinarias.
­- La Conferencia de Evaluación y Convergencia, instancia de revisión y segui-
miento general del proceso.
­- Comité de Representantes, órgano permanente constituido por un representante
plenipotenciario por cada país, su tarea es el seguimiento específico de la marcha
del proceso. Su sede es Montevideo.

Órgano Técnico:

­- La Secretaría General, integrada por un Secretario General como el titular de


todas las actividades de ejecución y gestión del proceso, cumple funciones por un
periodo determinado de tiempo y se halla apoyado por dos Secretarios Adjuntos,
estos últimos elegidos en forma rotativa por los diferentes niveles de países a los
que no pertenezca el Secretario General. Tiene su sede en Montevideo.

4.10. Evolución de los Acuerdos en el marco de la ALADI

A partir de los acuerdos de renegociación del patrimonio histórico de la ALALC, los


acuerdos patrocinados por la ALADI, especialmente los de alcance parcial, tuvieron
una evolución notable tanto por su frecuencia como por su contenido. Los prime-
ros acuerdos tuvieron el sentido de recuperar los avances logrados en el marco de la
ALAC, hallándose referidos únicamente al intercambio comercial. Los acuerdos de
segunda generación, agotada la renegociación del patrimonio histórico, profundiza-
ron la apertura comercial y se constituyeron en mecanismos valiosos para ampliar el
intercambio recíproco, pero lo importante fue que sirvieron de base para la insurgen-
cia de un nuevo tipo de acuerdos, los de Complementación Económica (ACE), verda-
deros tratados de comercio e integración que ampliaron su ámbito a otros campos de
acción como servicios, inversiones, medio ambiente, propiedad intelectual, solución
de controversias y otras áreas de importancia, que definieron su perfil como acuerdos
de “tercera generación”, influidos por todas las innovaciones derivadas de los grandes
acuerdos multilaterales suscritos en el marco de la OMC.

4.11. Situación actual

La ALADI, en las décadas de los años 80´ y 90´ tuvo un rol destacado en la promoción
del intercambio comercial de la región, así como en la convergencia de los procesos

180
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

subregionales de integración, En realidad, la importancia de la ALADI radica en su


modalidad de acuerdos parciales, entre los que resaltan los Acuerdos de Complemen-
tación Económica (ACE) que tuvieron una ejecutoria generalizada entre todos los
países miembros, o entre estos con los grupos subregionales constituidos. La ALADI
vino a constituirse, además, en una especie de órgano de consulta y rector de la vi-
gencia formal y del cumplimiento de los compromisos comerciales contraidos. Todo
convenio debe estar registrado en la ALADI para su validéz formal.

Sin embargo, en la última década, quizá por su orientación preferente sólo a ámbitos
comerciales, la ALADI fue perdiendo el ritmo de la dinámica regional y el papel que
hubiera podido jugar en la región empezó a ser asumido por otros mecanismos que
se organizaban para el tratamiento de temas más específicos (deuda externa, consulta
política, etc), y que relegaron su proyección y sus funciones a las de un simple regis-
trador de acuerdos comerciales. Un organismo tan estructurado, incluso con órganos
políticos permanentes, llamado a una proyección más interesante, en algún momento
perdió el rumbo y todavía se desenvuelve marginalmente en el escenario de la integra-
ción latinoamericana.

181
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

CAPÍTULO XII

INTEGRACIÓN LATINOAMERICANA
Tercera Etapa (Años 90´)
Mercado Común del Sur (MERCOSUR) / Sistema de Integración Cen-
troamericano (SICA) / Comunidad Andina (CAN)
1. MERCADO COMÚN DEL SUR (MERCOSUR)

1.1. Antecedentes y motivaciones

Una rivalidad tradicional en la geopolítica suramericana fue la de Argentina y Brasil.


La influencia y las tendencias hegemónicas de ambos países marcaron las relaciones
del Cono Sur del subcontinente desde la colonia hasta la época republicana, situación
imposible de ser ignorada en cualquier intento de cooperación o aproximación entre
los países de la subregión, por ser ambos los de mayor desarrollo económico y político.
Quizá la coincidencia que hay que distinguir es la de su organización federal, pese al
fuerte centralismo económico y político que caracterizó a ambos.

Fue por ello sorprendente el rápido proceso de aproximación y de integración que se


suscitó entre estos países a finales del siglo XX. Entre sus motivaciones principales se
pueden identificar las siguientes:

- El deseo mutuo de superar su competencia hegemónica y conformar juntos una


estructura de mayor influencia en la región.
- El ambiente de recuperación democrática proclive para buscar posibilidades de
cooperación.
- La revalorización de la integración como instrumento de desarrollo, venida a me-
nos en la década de los años 80´.
- La necesidad de complementar sus sectores industriales, ampliar sus mercados y
nivelar su desarrollo tecnológico.

1.2. Formación del proceso

El proceso de negociaciones y en sí el arranque de sus acciones tuvo dos características


importantes, su rapidez operativa y su inicial informalismo (se la llamó la “integración
en mangas de camisa”). Muy rapidamente se lograron varios acuerdos previos y no se
necesitó la suscripción solemne de un tratado para dar inicio al proceso, éste fue la
culminación de muchas acciones anteriores:

182
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

- En noviembre de 1985, en Foz de Iguazú, Argentina y Brasil crean una Comisión


Mixta para la Integración.

- En julio de 1986, en Buenos Aires, se establece el Programa de Integración y Co-


operación Económica a través de Protocolos Sectoriales (bienes de capital, trigo,
complementación alimentaria, expansión del comercio, empresas binacionales,
asuntos financieron, fondo de inversiones, cooperación energética, biotecnología,
estudios económicos).

- En octubre del mismo año de 1986, se suscribe en Brasilia el Acta de Amistad con
la ampliación del Programa mediante cinco nuevos protocolos (siderurgia, trans-
porte terrestre, transporte marítimo, comunicaciones y cooperación nuclear).

- En julio de 1987, en Buenos Aires, se amplía nuevamente el Programa mediante


tres protocolos (cultura, administración pública y moneda).

- En abril de 1988, en Brasilia, nueva ampliación del Programa mediante dos pro-
colos adicionales (industria automotríz y alimentos). En esta misma reunión se
suscribe el Acta de Alborada, mediante la cual el Uruguay se incorpora al Protocolo
de Transporte Terrestre.

- En noviembre de 1988, en Buenos Aires, se suscribe el Tratado de Integración y


Cooperación Argentino-Brasilero que dispone la creación de un espacio económi-
co común en un plazo máximo de 10 años.

- En 1989, en Brasilia, entra en vigor el Tratado y se incorpora al Programa un nue-


vo protocolo (coordinación de políticas macroeconómicas).

- En julio de 1990, en Buenos Aires, mediante el Acta de Buenos Aires se adelanta


en 5 años el establecimiento del mercado común bilateral.

- En agosto del mismo año de 1990, en Brasilia, se reunen los Cancilleres y Minis-
tros de Economía de Argentina, Brasil, Chile y Uruguay en relación a la creación
de un mercado común subregional. Se acepta el ingreso de Uruguay y se invita a
Chile y al Paraguay. Chile solicita un periodo previo de observación y el Paraguay
formula una aceptación inmediata.

- En diciembre de 1990, en el marco del Tratado de Montevideo-1980, se suscri-


bre el Acuerdo de Complementación Económica Argentino-Brasileño, que integra
y profundiza los acuerdos bilaterales preexistentes. Se registra este ACE ante la
ALADI.

183
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

- El 25 de marzo de1991, en la capital del Paraguay, se suscribe el Tratado de Asun-


ción como el instrumento constitutivo del Mercado Común del Sur (MERCO-
SUR), que constituye el proyecto internacional más relevante en que se encuen-
tran comprometidos los países integrantes.

1.3. Países participantes

Los países integrantes del MERCOSUR son los suscriptores del Tratado de Asunción,
la República Argentina, la República Federativa del Brasil, la República del Paraguay
y la República Oriental del Uruguay.

Como países asociados están Bolivia y Chile, primero, y posteriormente los otros paí-
ses andinos, que acuerdan esta posición mediante el ACE 58 con Perú, y el ACE 59
con Colombia, Ecuador y Venezuela.

Actualmente, Venezuela, tras su retiro de la Comunidad Andina, se halla a la espera de


su ratificación como miembro pleno del MERCOSUR.

1.4. Tratado de Asunción

El Tratado de Asunción formula los siguientes objetivo y principios:

Objetivo
Constituir un Mercado Común a ser conformado hasta el 31 de diciembre de 1994
denominado MERCOSUR. El periodo de transición para lograr la zona de libre co-
mercio, la unión aduanera y la libre circulación de factores económicos se la fijó, en
consecuencia, en algo más de tres años y medio.

Principios
El MERCOSUR se halla fundado en la reciprocidad de derechos y obligaciones entre
los Estados Partes.

Mecanismos
Para cumplir el objetivo enunciado, el Tratado establece los siguientes mecanismos:
- Eliminación de derechos aduaneros y restricciones no arancelarias a la circulación
de mercaderías, mediante un Programa de Liberación progresivo y durante un
periodo de transición.
- Un Arancel Externo Común y la adopción de una política comercial común.
- Libre circulación de bienes, servicios y factores productivos
- Coordinación de posiciones en foros regionales e internacionales

184
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

- Coordinación de políticas macroeconómicas y sectoriales (comercio exterior, agrí-


cola, industrial, fiscal, monetaria, cambiaria y de capitales, de servicios, aduanera,
transportes y comunicaciones, y otras que se acuerden).
- Armonización de legislaciones en las áreas pertinentes.

Para el proceso de liberación del comercio se fijaron además:


- Un régimen general de origen
- Cláusulas de salvaguardia
- Normas comunes sobre competencia comercial
- Un Sistema de Solución de Controversias (con base en el arbitraje comercial).

En el tratamiento recíproco entre las Partes, se fijaron mecanismos como:


- Tratamientos diferenciales a favor de Uruguay y Paraguay dentro del Programa de
Liberación.
- Tratamiento impositivo semejante. Los productos de un Estado Parte gozan en los
otros del mismo tratamiento impositivo que se aplique al producto nacional.
- Posiciones comunes en la ALADI, con el objeto de preservar los objetivos e intere-
ses de los países del MERCOSUR.

Estructura Orgánica
El Tratado de Asunción creó una estructura institucional simple y provisional, confor-
mada por los dos siguientes órganos:

- El Consejo del Mercado Común


- El Grupo del Mercado Común.

El Consejo del Mercado Común, como órgano superior de conducción política y


toma de decisiones, se halla integrado por los Ministros de Relaciones Exteriores y los
Ministros de Economía de las Estados Partes. Se reúne las veces que sea necesario y por
lo menos una vez al año con la participación de los Presidentes.

El Grupo Mercado Común, es el órgano ejecutivo, vela por el cumplimiento del Tra-
tado y de las decisiones del Consejo. Puede constituir subgrupos y se halla integrado
por 4 miembros titulares y 4 alternos por país.

Esta estructura se hallaba asistida por una Secretaría Administrativa encargada de la


conservación de documentos y las comunicaciones, con sede en Montevideo.

Adhesión
El Tratado de Asunción estableció un régimen especial de adhesión, estaba abierto a
los países de la ALADI mediante negociación, pero después de cinco años de vigencia

185
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

(1996). Antes de este plazo, podían considerarse solicitudes de adhesión de países de


ALADI que no formaran parte de esquemas de integración subregional o de asocia-
ciones extraregionales.

1.5 El MERCOSUR en funcionamiento

Los estados que conformaron el MERCOSUR partieron de la base común de su com-


promiso con la consolidación de la democracia y el desarrollo económico y social
con equidad. Sobre esa base de coincidencias, los socios buscaron la ampliación de la
dimensión de los respectivos mercados nacionales y llegar a un mercado común como
una condición fundamental para acelerar sus procesos de desarrollo.

El inicio del MERCOSUR constituyó un verdadero suceso en la integración regional,


no sólo por sus ambiciosos objetivos sino por la participación de los dos países más
grandes de Suramérica que representaban, además, los mayores niveles de desarrollo
en la región. No obstante, la presencia de otros dos países de menor desarrollo, im-
plicó desde el comienzo la necesidad de concebir una serie de equilibrios que permi-
tieran un desarrollo con equidad y sin los desfases característicos ante la presencia de
asimetrías de desarrollo.

Respecto del objetivo primordial de lograr la libre circulación de bienes, servicios y


factores productivos, la liberación del comercio pudo ser concretada en los términos
establecidos. Pero donde se tuvieron que enfrentar problemas fue en la adopción del
arancel externo común y la adopción de una política comercial común, tanto es así
que incluso al presente el MERCOSUR puede ser considerado aún como una unión
aduanera imperfecta.

Por otra parte, la coordinación de políticas macroeconómicas y sectoriales y la armo-


nización de legislaciones en las áreas pertinentes, para lograr el fortalecimiento del
proceso de integración, tuvo un escaso desarrollo por el resurgimiento al interior del
proceso de visiones nacionales no compatibles con estos objetivos.

En la Cumbre de Presidentes de Ouro Preto, diciembre de 1994, se aprobó el Pro-


tocolo de Ouro Preto, adicional al Tratado de Asunción, por el cual se estableció la
estructura institucional del MERCOSUR y se le dotó de personalidad jurídica in-
ternacional. En Ouro Preto se puso fin al período de transición, y se adoptaron los
instrumentos fundamentales de política comercial común que rigen la zona de libre
comercio y la unión aduanera, encabezados por el Arancel Externo Común.

Así los Estados Partes iniciaron una nueva etapa de consolidación y profundización,
donde la zona de libre comercio y la unión aduanera constituyan pasos intermedios

186
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

para alcanzar un mercado único que genere un mayor crecimiento de sus economías,
aprovechando las economías de escala y el mayor poder negociador del bloque. Se
puede decir que el MERCOSUR ha sentado las bases fundamentales para consolidar
las relaciones entre los países miembros, profundizando los vínculos tanto económicos
como políticos y neutralizando las tendencias hacia la fragmentación.

Donde el proceso logró avances importantes fue en el ámbito político, los avances
en la construcción del mercado común implicaron la conformación de un espacio
político común donde los Estados Partes del MERCOSUR, junto a Bolivia y Chile
como países asociados, constituyeron el “Mecanismo de Consulta y Concertación
Política” en el que se consensuan posiciones comunes en materias de alcance regional
que superan lo estrictamente económico y comercial. Así, en ocasión de la X Reunión
del Consejo del Mercado Común, 25 de Junio de 1996, se suscribió la “Declaración
Presidencial sobre Compromiso Democrático en el MERCOSUR”, así como el Pro-
tocolo de Adhesión de Bolivia y Chile a dicha Declaración, instrumento que traduce
la plena vigencia de las instituciones democráticas como condición indispensable para
la existencia y el desarrollo del MERCOSUR.

Posteriormente, en la Reunión del Consejo del Mercado Común de julio de 1998, los
presidentes de los Estados Parte del MERCOSUR y de Bolivia y Chile suscribieron
el “Protocolo de Ushuaia sobre Compromiso Democrático”, por medio del cual los
seis países reconocen que la vigencia de las instituciones democráticas es condición
indispensable para la existencia y desarrollo de los procesos de integración y que toda
alteración del orden democrático constituye un obstáculo inaceptable para la conti-
nuidad del proceso de integración regional.

Asimismo, en dicha ocasión se suscribió la “Declaración Política del MERCOSUR,


Bolivia y Chile como zona de Paz”, a través de la cual los seis países manifiestan
que la paz constituye un elemento esencial para la continuidad y el desarrollo del
proceso de integración regional. En ese sentido, los seis gobiernos acuerdan, entre
otros puntos, fortalecer los mecanismos de consulta y cooperación sobre temas de
seguridad y defensa existentes entre sus países, promover su progresiva articulación y
realizar esfuerzos conjuntos en los foros pertinentes, para avanzar en la consolidación
de acuerdos internacionales orientados a lograr el objetivo del desarme nuclear y la no
proliferación en todos sus aspectos.

En materia de relaciones externas el MERCOSUR tuvo un desenvolvimiento impor-


tante, fortaleciendo los procesos de apertura e inserción en los mercados mundiales
y concretando acuerdos comerciales con numerosos grupos de integración y países.
Se dice que el MERCOSUR no fue creado como una fortaleza con vocación de ais-

187
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

lamiento; sino que fue concebido como un reaseguro de la inserción de sus países al
mundo exterior.

Con el posicionamiento internacional del MERCOSUR se logró reducir el riesgo para


invertir en la región y, por tanto, se fomentaron nuevas inversiones de empresas regio-
nales y extranjeras, que tratan de aprovechar las ventajas y los atractivos del mercado
ampliado. Se dice que las empresas de todo el mundo tienen hoy al MERCOSUR en
su agenda estratégica y que sus decisiones de producción, inversión y comercio tienen
como referente obligado su mercado ampliado. Aun con todas las dificultades deriva-
das del difícil escenario económico internacional, y de los inconvenientes resultantes
de los procesos de reestructuración de las economías internas, el MERCOSUR ha sido
uno de los principales receptores mundiales de inversión extranjera directa.

A partir del año 2000, los Estados Partes del MERCOSUR decidieron encarar una
nueva etapa en el proceso de integración regional, la cual se denominó “Relanzamien-
to del MERCOSUR” y tuvo como objetivo fundamental el reforzamiento de la unión
aduanera tanto a nivel intracomunitario como en el relacionamiento externo. En este
marco, los Estados Partes del MERCOSUR reconocieron el rol central que tienen la
convergencia y la coordinación macroeconómica para avanzar profundamente en el
proceso de integración. Se buscó, de esta forma, la adopción de políticas fiscales que
aseguren la solvencia fiscal y de políticas monetarias que garanticen la estabilidad de
precios.

Finalmente, con el Protocolo de Olivos para la Solución de Controversias, se demues-


tra la voluntad de los Estados Partes de continuar la consolidación y profundización
del MERCOSUR.

Una de las grandes virtudes del MERCOSUR, es haber logrado que el proceso de
negociación se realizara sobre bases realistas, razonables y flexibles. Es decir, el gran
mérito fue mantener el proceso integrador adaptando los instrumentos con flexibi-
lidad a las realidades de los cuatro países. El resultado es un MERCOSUR posible,
dadas las características y capacidades de las estructuras económicas y políticas de cada
uno de los socios.

Al presente, se halla en proceso de ratificación la incorporación de Venezuela como el


quinto miembro pleno del MERCOSUR.

2. SISTEMA DE INTEGRACIÓN CENTROAMERICANO (SICA)

2.1. Etapas

El desarrollo del proceso de Integración Centroamericana evolucionó en dos etapas:

188
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

Primera Etapa: Integración Económica Centroamericana, 1960-1990.


Constituye el proceso iniciado en 1960 a través del Tratado de Managua (que ya se
revisó en la primera etapa de la Integración Latinoamericana) y que se paralizara por
los conflictos bélicos y las crisis políticas que azotaron a la región hasta finales de la dé-
cada de los años 80´. Sin embargo, formalmente el régimen instituido por el Tratado
de Managua siguió vigente y sus mecanismos y órganos todavía son los encargados de
conducir la integración económica de la región.

Segunda Etapa: Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), 1991 a la fecha.

2.2. Constitución
El SICA fue constituido el 13 de diciembre de 1991, mediante la suscripción del
Protocolo de Tegucigalpa el cual reformó la Carta de la Organización de Estados Cen-
troamericanos (ODECA), suscrita en Panamá el 12 de diciembre de 1962. El SICA
entró en funcionamiento formalmente el 1 de febrero de 1993.

El Sistema de Integración Centroamericano (SICA), es el marco institucional de la


integración regional de Centroamérica, creado por los Estados de Belice, Costa Rica,
El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá. La República Dominicana
participa como estado asociado.

La iniciativa del relanzamiento del proceso y la creación del SICA fue respaldada por
la Asamblea General de las Naciones Unidas (Resolución A/48 L del 10 de diciembre
de 1993), quedando el Protocolo de Tegucigalpa debidamente inscrito ante la ONU.
Esto permite que sea invocado internacionalmente y, además, le permite a los órganos
e instituciones regionales del SICA relacionarse con el Sistema de las Naciones Uni-
das.

2.3. Formación del Proceso

El Sistema se diseñó tomando en cuenta las experiencias anteriores para la unificación


de la región, así como las lecciones legadas por los hechos históricos de la misma, tales
como la crisis política, los conflictos bélicos y el régimen dictatorial de Gobierno. Con
base en esto, sumadas las transformaciones constitucionales internas y la existencia
de regímenes democráticos en la región, se estableció su objetivo fundamental que es
la realización de la integración de Centroamérica, para constituirla en una región de
paz, libertad, democracia y desarrollo, sustentada firmemente en el respeto, tutela y
promoción de los derechos humanos.

En 1980, cuando Honduras y El Salvador llegaron a un acuerdo de paz, se abrió la


posibilidad para un nuevo acercamiento regional, aunque todavía enmarcado en un

189
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

contexto de tensión y violencia por las guerras internas de El Salvador, Nicaragua y


Guatemala, que ocasionaron grandes pérdidas entre muertos, desaparecidos y despla-
zados. En este marco, los gobiernos de la región, que se debatían entre el sostenimien-
to de políticas contrainsurgentes, se abrieron no obstante a las propuestas para abrir
espacios de diálogo para conseguir la paz regional, expresadas especialmente en las
cumbres de Ministros de Relaciones Exteriores y Presidentes centroamericanos soste-
nidas de manera regular. Estas cumbres se institucionalizaron a partir de 1986 con el
Acuerdo de Esquipulas I.

En uno de esos eventos, conocido como Esquipulas II, se acordó el procedimiento


para establecer “una paz firme y duradera”, acuerdo inspirado en la propuesta presen-
tada por el Presidente costarricense, Oscar Arias Sánchez, quien fue objeto de amplio
reconocimiento internacional y del premio Nóbel de la Paz. Gracias a esta iniciativa
Centroamérica pudo visualizar una salida negociada para sus conflictos.

Como resultado de estos esfuerzos de fortalecer y relanzar el proceso integracionista, se


realizaron acciones destinadas a fortalecer el Banco Centroamericano de Integración
(BCIE) y el régimen arancelario y aduanero regional, a la vez que se crean la Corte
Centroamericana de Justicia, con sede en la ciudad de Managua, y el Parlamento Cen-
troamericano (PARLACEN) con sede en la ciudad de Guatemala.

El 12 de diciembre de 1991, en el marco de la XI Reunión Cumbre de Presidentes


Centroamericanos, se suscribe el Protocolo de Tegucigalpa que da origen al Sistema
de Integración Centroamericana (SICA), como nuevo marco jurídico y político para
todos los niveles y ámbitos de la integración centroamericana, como los aspectos eco-
nómicos, sociales, culturales, políticos y ecológicos que permitan visualizar un desa-
rrollo integral para la región.

2.4. Objetivo del SICA

El objetivo principal del SICA es la realización de la integración centroamericana, para


constituirla como región de paz, libertad, democracia y desarrollo.

2.5. Desarrollo del Proceso

El SICA tuvo como países fundadores a Costa Rica, El Salvador, Honduras, Guate-
mala, Nicaragua y Panamá, entró en funciones en febrero de 1993. Belice se incor-
poró el año 2000 y la República Dominicana se aproximó como país observador del
proceso.

Quizá su primer avance importante, destinado a estructurar las acciones y los órganos
del proceso de integración, fue la suscripción del Protocolo de Guatemala el 29 de

190
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

octubre de 1994, protocolo al Tratado General de Integración Económica Centro-


americana (Tratado de Managua), que establece y consolida el Subsistema de Integra-
ción Económica para adaptarlo al nuevo marco institucional del SICA y a las nuevas
necesidades de los países de la región. Por tanto, el proceso de integración se halla de-
finido en un solo marco jurídico y político, pero que admite en su seno un subsistema
especialmente encargado de la integración económica, dejando a la estructura general
del SICA las otras áreas de la integración. El alcance de este importante instrumento
será analizado más adelante.

También en octubre de 1994, los Presidentes centroamericanos acordaron la Alianza


para el Desarrollo Sostenible de Centroamérica (ALIDES) como la estrategia regional
para impulsar el desarrollo integral del istmo.

En igual forma, el 30 de marzo de 1995, los Presidentes centroamericanos firmaron


en el Cerro Verde (Santa Ana, El Salvador) un Protocolo derivado del que dio origen
al SICA, mediante el cual los gobiernos y países se comprometieron a lograr la inte-
gración centroamericana de manera voluntaria, gradual, complementaria y progresiva,
con especial énfasis en el desarrollo social. De esta manera se establecieron las bases
para lograr un mejor nivel de vida y el acceso a los beneficios del desarrollo sostenible
para la población centroamericana.

En este nuevo enfoque de la integración, se considera que lo importante no sólo es


lograr el desarrollo del comercio interregional o facilidades migratorias, aduaneras y
arancelarias, sino que se busca respetar las características, evolución propia, valores y
culturas de los distintos países miembros del SICA. En el mismo sentido, mediante
el Tratado de Seguridad Democrática, suscrito en San Pedro Sula, el 15 de diciembre
de 1995, se definen como las metas más altas de la integración la consolidación de la
democracia y la paz.

2.6. Subsistema de la Integración Económica

Creado por el Protocolo de Guatemala, el objetico básico del Subsistema de Integra-


ción Económica es “alcanzar el desarrollo económico y social equitativo y sostenible
de los países centroamericanos que se traduzca en bienestar de sus pueblos y creci-
miento de todos los países miembros mediante un proceso que permita la transfor-
mación y modernización de sus estructuras productivas, sociales y tecnológicas, eleve
la competitividad y logre una reinserción eficiente y dinámica de Centroamérica en la
economía internacional”.

El Subsistema de Integración Económica debe ajustarse a los principios de: legalidad,


consenso, gradualidad, flexibilidad, transparencia, reciprocidad, solidaridad, globa-

191
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

lidad, simultaneidad y complementariedad. Mediante este instrumento, los Estados


parte se comprometen a alcanzar de manera voluntaria, gradual, complementaria y
progresiva la Unión Económica Centroamericana cuyos alcances deberán responder a
los intereses de los países que integran la región.

Forman parte del Subsistema de Integración Económica Costa Rica, El Salvador,


Guatemala, Honduras y Nicaragua.

2.7. Estructura Institucional

Según el Protocolo de Tegucigalpa que crea el SICA, forman parte de su estructura


institucional los siguientes órganos:

1) La Reunión de Presidentes, como órgano supremo del SICA.


2) El Consejo de Ministros, integrado por los Ministros del ramo.
3) El Comité Ejecutivo, integrado por un representante de cada uno de los Estados
miembros.
4) La Secretaría General, a cargo de un Secretario General nombrado por la Reunión
de Presidentes por el periodo de cuatro años.
5) El Parlamento Centroamericano (PARLACEN), como órgano de planeamiento,
consulta y recomendación.
6) La Corte Centroamericana de Justicia, para garantizar el respeto al derecho, en la
interpretación y ejecución de los Protocolos.
7) El Comité Consultivo, como órgano de asesoría a la Secretaría General.

Según el Protocolo de Guatemala que crea el Subsistema de Integración Económica,


los órganos que participan de este Subsistema son los siguientes:

Órganos principales:
1) La Reunión de Presidentes de Centroamérica
2) El Consejo de Ministros de Integración Económica (COMIECO).
3) El Consejo Intersectorial de Ministros de Integración Económica
4) El Consejo Sectorial de Ministros de Integración Económica;
5) El Comité Ejecutivo de Integración Económica

Órganos técnico-administrativos:
1) La Secretaría de Integración Económica Centroamericana (SIECA).
2) La Secretaría del Consejo Agropecuario Centroamericano (SCA)
3) La Secretaría del Consejo Monetario Centroamericano (SCMCA)
4) La Secretaría de Integración Turística Centroamericana (SITCA)

192
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

Son Instituciones del Subsistema:


1) El Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE)
2) El Instituto Centroamericano de Administración Pública (ICAP)

2.8. Relacionamiento Externo

El SICA ha mantenido una política permanente de posicionamiento externo, fruto


de la cual, además de contar con la República Dominicana como país asociado, par-
ticipan como observadores regionales México, Chile y Brasil y como observadores
extraregionales Taiwán, España y Alemania.

En forma conjunta los países centroamericanos tienen suscritos importantes instru-


mentos de comercio, como el Tratado de Libre Comercio (TLC-CA) suscrito con los
Estado Unidos y un Tratado de Asociación con la Unión Europea.

2.9. Situación Actual

El proceso de integración centroamericana ha ido avanzando gradualmente en su de-


sarrollo, con avances pero también con problemas que desaceleraron la dinámica inte-
gracionista. Muchos esfuerzos han girado en torno a una aplicación efectiva del Con-
venio Marco de la Unión Aduanera perfeccionada, mediante la cual se podrá avanzar
hacia la Unión Económica Centroamericana, objetivo final que se comprometieron
alcanzar los países participantes en forma voluntaria, gradual y progresiva.

Para que el proceso sea más fluido, se considera que debe haber una mayor divulgación
de los beneficios que traerá este nuevo estadio de integración, lo cual implicará un
esfuerzo que los gobiernos y entes regionales deben realizar para involucrar al sector
privado, la sociedad civil y al mundo académico de la región para trabajar en una for-
ma sistemática y coordinada. El resultado de una verdadera política de sensibilización
y participación -se cree- sería poder contar con un aval que luego se manifieste en la
ratificación, a través de los congresos respectivos, de las políticas comunitarias. Esto
facilitaría la formación de un sistema multidimensional en donde la parte económica
sea uno de varios elementos, pues lo que se persigue como región es el desarrollo eco-
nómico, social y democrático.

El reto del proceso de integración centroamericano, es avanzar hacia etapas de ma-


yor profundidad tanto en la evolución institucional como en decisiones que busquen
hacer un proceso más operativo, innovador y más participativo de la sociedad centro-
americana. Los crecientes retos que genera la globalización demuestran la importancia
del proceso de integración económica de la región. Es importante dejar atrás ideolo-
gías importadas, que han persistido en los países centroamericanos como factor de

193
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

división y ,quizá, como una de las causas que más han obstaculizado el desarrollo del
proceso de integración.

Centroamérica es una región privilegiada, integrada por siete países, más de medio
millón de Km2 de superficie y una población en crecimiento, Todo esto la convierte
en un puente, en un lugar de encuentro entre las grandes regiones del norte y del sur
americano.

En todo caso, con aciertos y desaciertos, la integración centroamericana sigue su mar-


cha al futuro tratando de hacer realidad el sueño de casi dos siglos, lograr la unidad de
la antigua Patria Grande.

Sin embargo, en años recientes nuevos conflictos afectaron este proceso, esta vez de
naturaleza política y concretamente originados en la ola de populismo desatada por el
denominado “Socialismo del Siglo XXI” y la Revolución Bolivariana impulsada desde
Venezuela, que pretendió coptar y polarizar a los países más pobres y pequeños de La-
tinoamérica y el Caribe, para afiliarlos a un nuevo proceso de integración ideológica,
utilizando para ello su poder financiero derivado de sus ingentes ingresos petroleros
que provienen, irónicamente, de las ventas que realiza al mercado norteamericano. En
la región centroamericana dos países, Nicaragua y Honduras fueron afiliados al ALBA,
en el caso de Nicaragua por una indiscutible afinidad política, pero en Honduras con
una gran resistencia que enfrentó al país y suscitó el rechazo a la ya clásica estrategia
del ALBA, de alentar reformas constitucionales que permitan la reelección indefinida
de sus gobernantes aliados, al más puro estilo de la actual Venezuela.

En ese marco, en junio de 2009 se produjo la expulsión del país del Presidente hon-
dureño decidida por el Congreso, Corte Suprema y Fuerzas Armadas. Si bien en la
forma se equivocó el camino y se mostró ante la opinión internacional como un burdo
golpe de Estado, provocando el rechazo internacional unánime ante la interrupción
democrática en dicho país; sin embargo, el hecho es demostrativo de la resistencia y de
la polarización que provoca en muchos países el intento hegemónico bolivariano que,
en realidad, es el verdadero desestabilizador de la democracia en la región. El problema
de Honduras -felizmente ya resuelto por la vía democrática de nuevas elecciones- se
mantiene sin embargo como un factor de distanciamiento entre los países y de un
nuevo estancamiento del proceso integrador de Centroamérica.

3. COMUNIDAD ANDINA (CAN)

3.1. Antecedentes

El proceso andino de integración, iniciado en 1969 con la suscripción del Acuerdo

194
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

de Cartagena -como ya se vio en el capítulo correspondiente a la primera etapa de la


integración latinoamericana- se constituyó en uno de los esquemas subregionales más
profundos por sus objetivos y el desarrollo de un sistema institucional muy impor-
tante, con evidentes logros pero también con profundas crisis y estancamientos que
muchas veces llevaron a dudar de su factibilidad. Sin embargo, el proceso continuó
vigente y al promediar los veinticinco años de funcionamiento, se hizo patente la
necesidad de una nueva orientación y de ajustes al proceso, puesto que la concepción
original se hallaba superada por la dinámica internacional. Un nuevo escenario regía
la economía mundial orientada hacia un proceso de apertura y liberalización que en
muchos aspectos dejaban rezagado el modelo cerrado establecido para la integración
andina en el Acuerdo de Cartagena.

Como manifiesta la misma Secretaría General de la CAN, en su página web, la política


o modelo predominante en los Setenta era un “modelo de sustitución de importacio-
nes” o “cerrado”, que protegía a la industria nacional imponiendo aranceles altos a los
productos que venían de afuera. El Estado y la planificación tuvieron mucha impor-
tancia en esta etapa.

Ese modelo entró en crisis. La década de los Ochenta fue tanto para los países andinos,
como para la integración andina, una década perdida. La crisis de la deuda afectó a to-
dos los países de la región y se reflejó en la integración, que sufrió un estancamiento.

En 1989, como ya se dijo, en una reunión efectuada en Galápagos (Ecuador), se deci-


dió abandonar el modelo de desarrollo cerrado y dar paso al modelo abierto. El comer-
cio y el mercado adquirieron prioridad, lo que se reflejó en la adopción de un Diseño
Estratégico y un Plan de Trabajo, donde el tema comercial era el predominante.

En 1996, los Presidentes aprobaron el Protocolo de Trujillo, a través del cual se intro-
dujeron reformas en el Acuerdo de Cartagena para adaptar el proceso a los cambios
en el escenario internacional. Se creó la Comunidad Andina en reemplazo del anterior
Grupo o Pacto Andino.

3.2. Protocolo de Trujillo

Crea la “Comunidad Andina”, integrada por Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Ve-
nezuela, y por los órganos e instituciones del Sistema Andino de Integración, que se
establece por el instrumento.

En concreto, las reformas del Protocolo de Trujillo estuvieron orientadas a la reestruc-


turación institucional del proceso con el fin de acelerar su desarrollo, determinando
que la conducción del proceso pase a manos de los Presidentes y que tanto el Consejo

195
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

Presidencial Andino como el Consejo Andino de Ministros de Relaciones Exteriores


formen parte de la estructura institucional.

El Sistema Andino de Integración que instituye el Protocolo, está conformado por los
siguientes órganos e instituciones:
­ El Consejo Presidencial Andino;
­ El Consejo Andino de Ministros de Relaciones Exteriores;
­ La Comisión de la Comunidad Andina;
­ La Secretaría General de la Comunidad Andina;
­ El Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina;
­ El Parlamento Andino;
­ El Consejo Consultivo Empresarial;
­ El Consejo Consultivo Laboral;
­ La Corporación Andina de Fomento;
­ El Fondo Latinoamericano de Reservas;
­ El Convenio Simón Rodríguez, los Convenios Sociales que se adscriban al Sistema
Andino de Integración y los demás que se creen en el marco del mismo;
­ La Universidad Andina Simón Bolívar;
­ Los Consejos Consultivos que establezca la Comisión y;
­ Los demás órganos e instituciones que se creen en el marco de la integración su-
bregional andina.

El Sistema tiene como finalidad permitir una coordinación efectiva de los órganos e
instituciones que lo conforman, para profundizar la integración andina, promover su
proyección externa y consolidar las acciones relacionadas con el proceso de integra-
ción.

3.3. Funcionamiento de la CAN

En lo esencial, las actividades la CAN, al menos en su inicio, estuvieron abocadas a


la implementación del Diseño Estratégico que desde Galápagos constituyó el marco
referencial en cuanto al modelo abierto de integración, tratando de consolidar en
este marco los avances logrados en el programa de liberación comercial y en la cons-
trucción de la unión aduanera. Se adoptó como un marco conceptual la noción de
regionalismo abierto para compatibilizar el proceso con las tendencias de apertura y
liberalización global imperantes.

En lo institucional, al incorporar en la estructura institucional al Consejo Presidencial


Andino y el Consejo Andino de Ministros de Relaciones Exteriores, se da a la integra-
ción una dirección política, que hasta entonces había sido eminentemente técnica y

196
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

comercial. En el mismo sentido, se convierte a la anterior Junta del Acuerdo de Carta-


gena, de un órgano colegiado, en una Secretaría General unipersonal, con atribuciones
no solamente técnicas sino políticas e incluso jurisdiccionales en lo administrativo.

Ya en los años 2000, como reconoce la propia Secretaría General, se fueron haciendo
cada vez más notorias las limitaciones del modelo abierto de integración, que si bien
había permitido el crecimiento del comercio, mantenía intocados los problemas de la
pobreza, exclusión y desigualdad. Es así como en 2003 se incorpora la vertiente social
al proceso de integración y se dispone por mandato presidencial (Quirama, 2003) el
establecimiento de un Plan Integrado de Desarrollo Social, con el fin de recuperar
para la integración los temas de desarrollo, presentes en el inicio del proceso pero que
habían sido abandonados por una visión comercialista del mismo.
En el Plan de Trabajo de la Secretaría General de la CAN del 2007, queda reflejado
muy claramente ese cambio, que contempla nuevas áreas de acción, la Agenda Social,
Agenda Ambiental, Cooperación Política, Relaciones Externas y Desarrollo Produc-
tivo y Comercial.

3.4. Política Externa

Dentro de la concepción del regionalismo abierto, las relaciones externas cobran gran
importancia para el proceso andino y a esta área se hallan dirigidas muchas políticas y
acciones de la CAN. En primer lugar, se da prioridad a todo lo que pueda contribuir a
la aproximación entre los bloques regionales, particularmente en la idea de una nece-
saria convergencia entre la CAN y el MERCOSUR, con cuyos países, en forma indivi-
dual así como con la República de Chile, se concretan sendos acuerdos de asociación.
Actualmente, Chile -que se había retirado en 1976-, Brasil, Argentina, Paraguay y
Uruguay participan en el proceso andino como países asociados.

Se incorpora a la integración latinoamericana y suramericana como un objetivo priori-


tario dentro de la Agenda Andina. El propósito es hacer de la Comunidad Andina un
espacio que articule Sudamérica, Centroamérica y el Caribe. En este sentido, ha sido
importante el rol que los países andinos cumplieron en el proyecto de constitución de
la unión suramericana, concretado finalmente en la actual UNASUR.

A nivel comercial el intercambio, desde y hacia la subregión, tuvo evidentes logros de


crecimiento y diversificación. La CAN participó con vocería única en las negociacio-
nes destinadas al establecimiento del Área de Libre Comercio de América (ALCA),
proyecto que después de varios años de gestación terminó frustrándose ante las di-
ferencias entre la visión de los Estados Unidos, país propulsor del proyecto, y de los
países grandes de la región.

197
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

Ante el fracaso del ALCA, los Estados Unidos se empeñaron en aplicar a la región el
modelo que utiliza en sus negociaciones comerciales con países y grupos regionales
en varias partes del mundo, modelo que incorpora toda la temática de los grandes
acuerdos multilaterales de la OMC, logrando concretar en la región acuerdos de esta
naturaleza primero con Chile y después con los países centroamericanos y la Repú-
blica Dominicana. La CAN, si bien inició un proceso de negociaciones orientado a la
suscripción de un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, éste tuvo la
particularidad de una tenaz oposición por parte de Venezuela y la exclusión de Bolivia
que actúo como simple observador. Frente a las dificultades de negociaciones conjun-
tas, éstas se convirtieron en individuales habiendo culminado con la suscripción de
TLCs con Colombia y Perú, lo que motivaría al poco tiempo el retiro de Venezuela del
proceso andino. (El TLC con el Perú ya ha sido ratificado y se encuentra vigente).

Alrededor de las suscripciones de los TLCs de Colombia y Perú con los Estados Uni-
dos, se originó una severa crisis en el ámbito andino. Estos países consideraban que su
membresia andina no podía dificultarles la suscripción de acuerdos con terceros países
y especialmente con aquellos que constituían un mercado altamente favorable para sus
exportaciones, en cambio Venezuela argumentaba que el establecimiento de condicio-
nes y reglas de comercio diferentes con terceros, y especialmente la apertura de algunos
mercados andinos a países industrializados bajo sus condiciones, no sólo perjudicaba
al comercio de los países que no suscribieran tales acuerdos, sino que constituía una
directa violación al ordenamiento jurídico andino en temas muy sensibles.

No obstante de existir el compromiso de los países andinos (Decisión 508) de efectuar


una consulta previa y el respeto a la normativa andina en caso de compromisos co-
merciales con terceros, Colombia y el Perú procedieron a sus suscripción, provocando
la reacción de Venezuela que consideró que se había incumplido este compromiso y
actuado unilateralmente, dejando inútil toda la normativa andina.

En abril de 2006, Venezuela decidió retirarse de la CAN y Bolivia casi siguió su ejem-
plo, con grave riesgo del proceso.

3.5 Contradicciones ideológicas

A pesar de las motivaciones circunstanciales del retiro de Venezuela, existen razones


de mayor profundidad que explican esta crisis y la situación en la que se encuentra
actualmente la integración andina. A nuestro juicio, entre otras, se pueden mencionar
las siguientes:

-­ La evidente contradicción política e ideológica que separa a los países andinos.


Colombia y el Perú, por un lado, con una visión democrática moderna, basada
en la libertad económica de mercado, y en la cultura occidental; frente a Bolivia y

198
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

Ecuador, por el otro, que reivindican lo que denominan el “Socialismo del Siglo
XXI”, basado en un socialismo comunitario con añoranzas de marxismo leninismo
ortodoxo y, ante todo, por su enfrentamiento al imperialismo norteamericano.
­- La pertenencia de Bolivia y Ecuador a un esquema de populismo y socialismo bajo
la égida de Cuba y Venezuela, que se ha institucionalizado a través de la Alianza
Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), a la cual estos países
le asignan prioridad en su adhesión respecto a cualquier otro proceso regional,
proclamando una total condena al capitalismo y al libre comercio. Dentro de esta
vertiente se inscribe también el Tratado de Comercio de los Pueblos (TCP) -ini-
ciativa boliviana- a través de la cual se busca una relación directa entre los pueblos
para un comercio más justo, pero con una visión altamente etnicista y negadora
del Estado.
-­ La pretensión de Venezuela, en base a los ingentes recursos provenientes del pe-
tróleo, de constituir un liderazgo regional de países con gobiernos populistas y
discurso antinorteamericano, que se traduce en una directa injerencia en la política
interna mediante el financiamiento de movimientos y gobiernos afines (Bolivia,
Ecuador, Nicaragua), tendencia que ha orientado a este país a dirigir su acción e
influencia hacia otros ámbitos de la región diferentes al andino. Al presente se halla
pendiente de ratificación por los países del MERCOSUR, al parecer aún resistida
por algunos, la incorporación de Venezuela como miembro pleno de ese grupo
regional.

3.6. Principales Logros

En sus 40 años de existencia, el proceso andino exhibe logros indudables que no se


limitan al campo comercial, entre los principales se pueden mencionar los siguientes:
-­ La liberación sustancial del comercio intrasubregional
­- El establecimiento de un Arancel Externo Común en perfeccionamiento, que ubi-
ca al proceso al nivel de una unión aduanera imperfecta.
­- La armonización de políticas en muchas de las áreas involucradas en la integra-
ción.
­- La formulación de Regímenes Comunes que legislan en forma uniforme aspectos
fundamentales para la integración.
­- El establecimiento de un ordenamiento jurídico andino sobre bases de supranacio-
nalidad.
­- El desarrollo de un sistema institucional andino con órganos principales de carác-
ter político y técnico y un conjunto de instituciones que cubren las distintas áreas
del proceso.

Según la Secretaría General se han concretado los siguientes logros adicionales no


comerciales:

199
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

-­ La supresión de pasaportes y visas para viajar a cualquiera de los países miembros.


Bastan los documentos nacionales de identidad.
­- Normas comunitarias que garantizan la circulación y permanencia de nacionales
andinos en la subregión con fines laborales sin perder sus derechos a la seguridad
social.
­- Se ha comenzado a hacer realidad la elección por voto popular y directo a los par-
lamentarios andinos.
­- Se cuenta con un Plan Integrado de Desarrollo Social en temas de empleo, salud,
educación, inclusión, etc.
­- Se cuenta con una Agenda Ambiental.

3.7. Evaluación general del proceso andino

En la perspectiva general el proceso andino de integración, como todo proceso de esta


magnitud, ha tenido luces y sombras, avances y retrocesos, crisis profundas -incluso
bélicas como la de Ecuador y Perú- que le han marcado un desarrollo inestable y lleno
de viscisitudes. Pero lo sorprendente es que, pese a todo ello el proceso andino haya
podido resurgir de todas sus crisis, dicen que como el Ave Fénix. Quizá en los sub-
conscientes nacionales existe un fuerte animus integracionista motivado por la certeza
de que, en forma aislada será muy difícil superar los niveles de pobreza y subdesarrollo
en los que se debate la mayor parte de la población de estos países.

En sus inicios, el proceso arrancó se diría casi con mística, no sólo se logró la im-
plementación de programas y órganos institucionales complejos, similares a los del
proceso europeo, sino que se lograron verdaderos hitos en la armonización de políticas
que definieron la personalidad singular del proceso andino, como la relativa al trata-
miento común del capital extranjero y de la propiedad industrial de ese origen.

Se partió sobre la base de una comunidad de visiones y objetivos, dentro de los cuales
el desarrollo armónico y equilibrado debían constituir el pilar para la construcción de
sociedades democráticas y más justas. Hasta que empezaron las diferencias políticas e
ideológicas que trasladaron y prolongaron la guerra fría en estas latitudes, cuando en
sus centros de origen ya se hallaba superada.

Por otro lado, el desarrollo espectacular del sistema institucional convirtió al proceso
andino en el primero en ostentar una red completa de órganos e instituciones comu-
nitarias actuando en las diversas áreas de la integración. Sin embargo, a medida que
los países empezaron a retraer su voluntad integracionista y priorizaron sus posiciones
nacionales, la calidad institucional, de excelencia en las primeras etapas del proceso,
se desvalorizó en su dirección y funciones y muchos órganos e instituciones quedaron

200
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

y actúan todavía sin rumbo y precariamente, con algunas excepciones por supuesto,
especialmente en el campo financiero donde más bien se proyectaron tanto, que se
desarraigaron de su misión esencial de apoyo a la integración.

En el mismo sentido, el desarrollo de un ordenamiento jurídico con base supranacio-


nal y de un sistema jurisdiccional autónomo, constituyeron avances extraordinarios
para toda la integración latinoamericana; pero sólo en teoría, por cuanto en la realidad
el incumplimiento de las normas comunitarias se convirtió en la moneda corriente
que no se puede superar en toda la evolución del proceso, existen países en los que
aún no se ha dado un respaldo constitucional al derecho comunitario, se lo desconoce
completamente y todavía predomina el concepto de la soberanía absoluta de su de-
recho nacional. Tampoco el Tribunal de Justicia, cuyos magistrados obedecen en la
realidad a designaciones políticas de los gobiernos nacionales, ha encontrado el nivel
y la eficiencia que demanda su importante misión.

Por último, la adopción del concepto de regionalismo abierto como visión del desa-
rrollo del proceso, en vez de fortalecerlo y proyectarlo hacia una óptima inserción en
la economía internacional, más bien lo ha debilitado internamente al fomentar el pre-
dominio de las posiciones nacionales, los compromisos externos y los tratamiento más
preferentes a las relaciones con terceros, aún a costa de sacrificar la normativa andina
y los intereses del resto de países miembros.

3.8. Situación Actual

En el campo del relacionamiento externo, es quizá donde más se evidencia el enfren-


tamiento de posiciones entre los países andinos, una de las situaciones más claras al
respecto, como ya se dijo, fue la suscripción de TLCs con Estados Unidos, estrategia
alternativa que aplica este último país ante el fracaso del ALCA. Si bien se negoció
conjuntamente entre Colombia, Perú y Ecuador y los Estados Unidos, con el cambio
de gobierno y de orientación política en Ecuador, se terminó suscribiendo TLCs sólo
con Colombia y Perú, pero en forma bilateral. Bolivia, que participó en las negociacio-
nes como observador, con la ascención de su nuevo gobierno de tendencia socialista
rechazó absolutamente esta posibilidad, pero sin embargo siguió por unos años más
acogiéndose al régimen preferencial del ATPDEA, otorgado por los Estados Unidos
para respaldar la lucha contra las drogas y la erradicación de los cultivos de coca, régi-
men que al final -diciembre de 2008- fue suspendido para Bolivia, entre otros motivos
por interpretar los Estados Unidos que no se estaba cumplienendo con los objetivos
de erradicación de los cultivos de la hoja de coca, lo que significó la pérdida del acceso
preferencial al mercado norteamericano para importantes rubros de exportación.

201
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

Al presente, en febrero de 2010 concluyeron las negociaciones, largamente preparadas


entre la Unión Europea y la Comunidad Andina, destinado a concretar un régimen de
asociación entre los dos bloques de integración. Antes de iniciarse las negociaciones,
que obviamente deberían ser conjuntas, las contradicciones de los países andinos se
pusieron nuevamente en evidencia, otra vez polarizadas entre Colombia y Perú que
querían proceder a las negociaciones y, por el otro lado, especialmente por Bolivia
que impugnaba algunos términos de la propuesta, entre ellos aspectos de propiedad
intelectual (patentamiento de derivados de la biotecnología) que según este país afec-
taban los conocimientos tradicionales de sus poblaciones indígenas. Para superar este
enfrentamiento interno, se propuso, con la aceptación de la UE, una negociación
gradual primero con los países dispuestos a iniciar el proceso negociador y después con
los que mantenían observaciones, posición que fue rechazada por Bolivia que insistía
en una negociación en bloque.

El problema se resolvió por la decisión de la UE de entablar negociaciones en forma


bilateral con cada uno de los países andinos, iniciando negociaciones bilaterales con
Colombia y Perú, a las cuales también, a último momento, se adhirió el Ecuador,
quedando solo Bolivia excluida de las negociaciones, aunque la UE declara que éstas
pueden ser retomadas posteriormente.

Especial mención merece el conflicto suscitado por el ataque aéreo por parte del Go-
bierno de Colombia a una fracción de las FARC, fuerza guerrillera que opera en Co-
lombia desde hace muchos años, pero que esta vez fue sorprendida y exterminada en
territorio fronterizo ecuatoriano, lo que suscito una reacción airada de Venezuela y
Ecuador, ruptura de relaciones diplomáticas y cuasi enfrentamiento bélico. Felizmen-
te, una cumbre de Presidentes de los países que conforman el Grupo de Rio, reunida
en la República Dominicana, pudo distender lo agudo del conflicto.

Por otro lado, también se produjo un distanciamiento inédito en las relaciones entre
Perú y Bolivia, ante un conflicto del primero motivado por una rebelión indígena en
su zona amazónica, que según interpretación del Perú fue instigado en parte por el
discurso indigenista y llamado a la rebelión por parte del Presidente de Bolivia. En
todo caso, lo que parece evidente es que la política de injerencia que se desarrolla en
el ámbito del ALBA hacia los países de su área de influencia, abona la convicción de
estarse socavando la estabilidad de los procesos de integración de la región. Bolivia,
en la Sexta Cumbre del ALBA, realizada en Venezuela, ha respaldado las razones que
motivaron el retiro de Venezuela de la CAN y no sería raro que pretenda seguir su
ejemplo.

En igual forma, el conflicto de las bases militares norteamericanas en territorio colom-


biano, ha significado un nuevo factor de enfrentamiento entre los países andinos y se

202
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

mantiene como uno de los contradictorios que aún considera la UNASUR, problema
que se comentará con mayor detalle cuando se analice este nuevo esquema de coope-
ración.

Todo ello, refleja la difícil realidad que enfrenta la unidad de los países miembros del
proceso andino, minado por dentro y carente, en este momento, de uno de los requi-
sitos básicos de la integración que es la identidad de objetivos e intereses comunitarios.
Lamentablemente se abren serias incógnitas sobre la suerte del proceso andino y una
grave responsabilidad histórica de los conductores de los gobiernos nacionales, que
deberán decidir por la continuidad de un proceso que supone una visión conjunta
y equilibrada de sus países miembros o, contradictoriamente, por su adscripción a
esquemas hegemónicos de nuevo cuño.

203
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

CAPÍTULO XIII

NUEVOS PROYECTOS Y PROCESOS EN LA REGIÓN


Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) / Tratados de Libre
Comercio (TLCs) / Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra
América (ALBA) / Tratado de Comercio de los Pueblos (TCP) / Unión de
Naciones Suramericanas (UNASUR) / Comunidad de Estado Latinoa-
mericanos y del Caribe / URUPABOL

1. ÁREA DE LIBRE COMERCIO DE LAS AMÉRICAS (ALCA)

1.1. Formación del Proceso

Los esfuerzos para unir las economías de las Américas en una sola área de libre comer-
cio se iniciaron en la Cumbre de las Américas, que se llevó a cabo en Miami, EEUU,
en diciembre de 1994. Los Jefes de Estado y de Gobierno de las 34 democracias de la
región acordaron la creación de un Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA),
en la cual se eliminarían progresivamente las barreras al comercio y a la inversión. Re-
solvieron igualmente que las negociaciones con miras a lograr el acuerdo finalizarían
a más tardar en el año 2005 y que lograrían avances sustanciales en el establecimiento
del ALCA para el año 2000. Los Jefes de Estado y de Gobierno instruyeron además
a sus Ministros responsables del comercio para que adoptaran una serie de medidas
iniciales concretas para la creación del ALCA. Sus decisiones con relación a estas me-
didas se encuentran en la Declaración de Principios y el Plan de Acción de la Cumbre
de Miami.

Durante la fase preparatoria (1994-1998), los 34 Ministros responsables del comercio


establecieron doce grupos de trabajo para identificar y analizar la medidas ya existentes
relacionadas con el comercio en cada área, con vistas a identificar posibles enfoques
para las negociaciones. Los resultados del trabajo preparatorio de los Grupos fueron
puestos a la disposición del público. Se celebraron cuatro reuniones ministeriales du-
rante la fase preparatoria: la primera tuvo lugar en junio de 1995 en Denver, EEUU;
la segunda en marzo de 1996 en Cartagena, Colombia; la tercera en mayo de 1997 en
Belo Horizonte, Brasil y; la cuarta, en marzo de 1998 en San José, Costa Rica.

En la Declaración de San José, los Ministros determinaron la estructura de las nego-


ciaciones y acordaron los principios generales y objetivos que sirvan de guía a estas
negociaciones, y recomendaron a sus Jefes de Estado y de Gobierno que se iniciaran
las negociaciones formales del ALCA.

204
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

Las negociaciones del ALCA se iniciaron formalmente en abril de 1998 durante la Se-
gunda Cumbre de las Américas en Santiago de Chile, los Jefes de Estado y de Gobierno
acordaron que el proceso de negociaciones del ALCA sería equilibrado, comprensivo,
congruente con la OMC, y constituiría un compromiso único (single undertaking).
También acordaron que el proceso de negociaciones sería transparente y que tomaría
en cuenta las diferencias en los niveles de desarrollo y tamaño de las economías de las
Américas, con el fin de facilitar la participación plena de todos los países. Acordaron,
asimismo, que las negociaciones deberían avanzar con el fin de contribuir a elevar el
nivel de vida, mejorar las condiciones de trabajo de todos los pueblos de las Américas
y proteger mejor el medio ambiente. Finalmente, acordaron una estructura conforme
a la cual se llevarían a cabo las negociaciones.

1.2. Estructura y Organización de las Negociaciones del ALCA

Las negociaciones del ALCA se desarrollaron de acuerdo con una estructura que buscó
garantizar una amplia participación geográfica. La Presidencia del proceso en su to-
talidad, la sede de las negociaciones y la Presidencia y Vicepresidencia de los diversos
grupos de negociación y de los otros comités y grupos, debían rotar entre los países
participantes. La Presidencia de las Negociaciones se rotaría aproximadamente cada
dieciocho meses o al concluir cada Reunión Ministerial.

Se establecieron nueve grupos de negociación del ALCA en las siguientes áreas: acceso
a mercados; inversión; servicios; compras del sector público; solución de controver-
sias; agricultura; derechos de propiedad intelectual; subsidios, antidumping y dere-
chos compensatorios; y política de competencia. Estos grupos de negociación actua-
ban bajo mandatos específicos de los Ministros y para negociar los textos de sus áreas
específicas se reunían regularmente a lo largo del año.

Existían además tres comités y grupos que se encargan de temas horizontales relacio-
nados con las negociaciones. Ellos eran: el Grupo Consultivo sobre Economías más
Pequeñas, el Comité de Representantes Gubernamentales sobre la Participación de la
Sociedad Civil, y el Comité Conjunto de Expertos del Sector Público y Privado sobre
Comercio Electrónico.

El apoyo técnico, analítico y financiero para las negociaciones se hallaba a cargo de


un Comité Tripartito, integrado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la
Organización de Estados Americanos (OEA) y la Comisión Económica para América
Latina y el Caribe de las Naciones Unidas (CEPAL). Las instituciones individuales del
Comité Tripartito también prestaron asistencia técnica en temas relacionados con el
ALCA, especialmente a las economías más pequeñas del hemisferio.

205
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

La Secretaría Administrativa del ALCA, localizada en la misma sede de las reuniones


de los grupos de negociación, brindaba apoyo administrativo y logístico a las nego-
ciaciones. La Secretaría llevaba los archivos oficiales de las negociaciones y prestaba
servicios de traducción e interpretación.

La sede de las negociaciones tenía un carácter rotativo, se designaron previamente tres


países anfitriones para las negociaciones, de 1998 a 2001 Estados Unidos (Miami);
Panamá (Ciudad de Panamá) de 2001 a 2003 y; de 2003 hasta la conclusión de las
negociaciones, México (Puebla).

1.3. Avances de las Negociaciones

La Tercera Cumbre de las Américas se llevó a cabo en la ciudad de Quebec en abril


de 2001. En esta reunión, los Jefes de Estado y de Gobierno aprobaron formalmente
la decisión de los Ministros de publicar lo más pronto posible el primer borrador del
acuerdo del ALCA en los cuatro idiomas oficiales. Este acuerdo se publicó en el sitio
electrónico oficial del ALCA en julio de 2001.

Por otra parte, se establecieron fechas límite para la conclusión y la implementación


del Acuerdo del ALCA. Las negociaciones habrían de concluir, a más tardar, en enero
de 2005, y la entrada en vigor del acuerdo se procuraría concretarla a la mayor breve-
dad posible tras el fin de las negociaciones, a más tardar en diciembre de 2005.

La fase final de las negociaciones del ALCA sería conducida bajo la Copresidencia
de Brasil y Estados Unidos. Se acordó además realizar dos reuniones de Ministros
responsables del comercio, una en noviembre de 2003 en Miami, EEUU, y otra en
2004 en Brasil.

En su VIII Reunión, celebrada en Miami el 20 de noviembre de 2003, los Ministros


reiteraron su compromiso con el Área de Libre Comercio de las Américas y reafirma-
ron el compromiso para que las negociaciones del ALCA concluyan con éxito a más
tardar en enero de 2005, con el objetivo final de lograr un área de libre comercio e
integración regional.

A principios del año 2004, varias ciudades competían por obtener la sede del ALCA,
entre ellas Miami, Atlanta, Colorado Springs, Chicago y Houston en los Estados Uni-
dos; Puebla y Cancún en México; Puerto España (Trinidad y Tobago), San Juan en
Puerto Rico y la Ciudad de Panamá.

Sin embargo, en este año y los siguientes el impulso del ALCA se desaceleró, se enfren-
taba una verdadera crisis de concepción del proceso que se reflejó en las negociaciones.

206
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

El cambio de regímenes políticos en América del Sur complicó las negociaciones y en


la Cumbre Extraordinaria de las Américas, celebrada en Monterre y, México, se acordó
implementar una versión menos ambiciosa para el 1 de enero de 2005, y que la Presi-
dencia del proceso se compartiera entre los Estados Unidos y Brasil.

En 2005, se reunió la Cumbre de Miami que decidió el futuro del ALCA. La reunión
fue promovida por [Link]. y Brasil que presidían las negociaciones, ante las muchas
dificultades que habían surgido para el progreso de un acuerdo que intentaba crear la
zona de libre comercio más grande del mundo.

1.4. Ventajas, Impugnaciones y Final de las Negociaciones del ALCA

Ventajas:

La integración al mercado hemisférico por parte de América del Norte suponía una
población de 800 millones de personas y un Producto Interno Bruto (PIB) combi-
nado de US$ 11.000 billones anuales, escenario que abría grandes posibilidades de
comercio, de inversiones y, consiguientemente, de un desarrollo compartido para los
34 países de la región.

Aquellos que apoyaban el ALCA, decían que era un tratado que quería impulsar el
comercio en toda la región, reduciendo los aranceles sin consecuencias traumáticas
iniciales; pero sí, como un paso hacia el desarrollo a través de las transacciones co-
merciales que impulsarían la especialización, la competitividad, la desaparición de
monopolios, la mejora del nivel de bienestar de la población y un desarrollo de las
infraestructuras.

En su versión original contemplaba la gradual reducción de las barreras arancelarias al


comercio y a la inversión en 34 países de la región, menos Cuba.

Impugnaciones:

El ALCA, en primer lugar, siempre fue considerado como la expansión del Tratado
de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) a todos los países de Centro-
américa, Sudamérica y el Caribe, excepto Cuba. Esto implicaba la ausencia de una
libertad negociadora para definir los temas que debían ser involucrados en el proceso,
constituyendo en realidad un procedimiento de adhesión colectiva a un modelo pre-
determinado de libre comercio que –se consideraba– no había sido tan exitoso en el
caso de México y Canadá.

207
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

En relación a los temas, estos eran similares a los de la OMC respecto a los cuales gran
parte de los países latinoamericanos tenían ritmos y tratamientos especiales, los que se
veían acelerados por el ALCA o por similares tratados bilaterales de libre comercio que
Estados Unidos negociaba con diversos países. Entre otros temas, se discutía acerca de
la reducción de las barreras arancelarias y el acceso a mercados, bienes y servicios de
intercambio comercial, inversión extranjera, privatización de bienes y servicios públi-
cos, agricultura, derechos de propiedad intelectual, subsidios y medidas antidumping,
libre competencia y resolución de diferendos, temas que tenían plataformas de ne-
gociación demasiado rígidas, de simple adhesión, donde se destacaba nítidamente el
propósito de imponer condiciones favorables a los intereses de Estados Unidos.

En este marco, las posiciones de los países se hallaban divididas puesto que se tenía
la impresión de estar delante de un proceso de carácter hegemónico, que contrastaba
muy claramente con la visión de muchos países, incluidos los más grandes de la región
(Brasil y Argentina).

Brasil y Argentina, opinaban que no se oponían al tratado, pero demandan que éste
sea libre de verdad y lo condicionaban, principalmente, a la eliminación por parte de
los Estados Unidos de los subsidios a la agricultura, a la provisión de un acceso efectivo
a los mercados, y a que se contemplaran las necesidades y las sensibilidades de todos
los socios.

Uno de los principales críticos del ALCA fue el presidente venezolano Hugo Chávez,
quien lo calificaba como un tratado de adhesión y una herramienta más del impe-
rialismo para la explotación de Latinoamérica. Como contra-propuesta a este mo-
delo Chávez planteó la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América
(ALBA).

Uno de los temas más polémicos del tratado propuesto por los Estados Unidos, era el
relacionado con los derechos de propiedad intelectual y patentes. Los críticos afirma-
ban que si las medidas propuestas por el ALCA se aplicaran, se impediría la investiga-
ción científica en Latinoamérica ocasionando aún más desigualdad y dependencia tec-
nológica respecto a países desarrollados. En lo relacionado con el tema de las patentes,
analistas latinoamericanos han acusado a los Estados Unidos de querer patentar todo,
desde invenciones, descubrimientos, mitología indígena hasta seres vivos.

Según muchos sectores sociales de los países, a pesar de las declaraciones formales,
las negociaciones fueron conducidas en secreto, pues no hubo participación de la
sociedad civil en la formulación de las reglas y normas propuestas para el tratado.
Paradójicamente, fueron los sectores sociales de los países, impulsados por una diver-
sidad de organizaciones no gubernamentales y activistas, ambientalistas y también por

208
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

populistas, las que fueron creando una imagen negativa del ALCA, lo que fue incor-
porándose en los colectivos sociales de las mayor parte de los países, que terminaron
por rechazar este proceso.

Final de las Negociaciones

Lo cierto es que había muchos obstáculos para la creación del ambicioso proyecto
comercial y, quizá, el determinante final para su fracaso fue el relativo a los subsidios
agrícolas, que fue lo que ocasionó también el fracaso de la cumbre de Cancún de la
OMC. En esta oportunidad, Brasil fue uno de los países que llevaron la batuta para
que se incluyera de una vez por todas el tema agrícola bajo el lema: “libre comercio es
libre comercio y no comercio selectivo”.

En todo caso, Brasil se mostró optimista en que se lograría un cierto acuerdo entre
los 34 países que conformaban el ALCA. Sin embargo, Estados Unidos insistió que
el tema agricultura se deje en la jurisdicción de la OMC, mientras que Brasil insistía
que si ese era el caso, también habría que dejar los temas que interesan a las empresas
estadounidenses como el de inversiones y la propiedad intelectual fuera del ALCA.

Ante la premura del tiempo, puesto que la fecha limite para llegar a un acuerdo ven-
cía el 1 de enero del 2005, lo único que al parecer se lograría alcanzar era un ALCA
“Light” (o ligero). Sin embargo, persistieron las posiciones contradictorias, Washing-
ton se opuso a la eliminación de subsidios agrícolas, mientras que los países latinoame-
ricanos (para pagar con la misma moneda) evitaron que se incluyeran las regulaciones
sobre servicios, inversiones, propiedad intelectual y compras gubernamentales.

Ante la alternativa de un acuerdo que quedará sólo en la reducción de aranceles y me-


jora del acceso al mercado, muy lejos de las ambiciones que se tenían en un principio,
el proyecto del ALCA quedó indefinidamente pospuesto. A partir de la cumbre de
2005 el ALCA entró en crisis terminal, al punto que actualmente se lo considera como
un proyecto extinguido.

2. TRATADOS DE LIBRE COMERCIO (TLCs)

2.1. Naturaleza y Antecedentes

Los tratados de libre comercio, comúnmente conocidos por su sigla TLC, no constitu-
yen figuras o instituciones propias de la integración aunque parten de una base inicial
similar. Los TLCs son acuerdos suscritos entre dos o más países, mediante los cuales
se conceden recíprocamente determinados beneficios o preferencias que favorezcan su
intercambio comercial y tiendan a eliminar las barreras o restricciones de toda índole
para ampliar su mercado de bienes, servicios, inversiones y tecnología.

209
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

Estos acuerdos comerciales, considerados como de última generación, han proliferado


en el comercio internacional por considerarse que son instrumentos idóneos para la
aplicación de las disciplinas y mecanismos de los grandes acuerdos multilaterales de la
OMC. Su importancia radica, además, por la profundidad de sus compromisos, por
su número creciente en el comercio internacional, y por la variedad de su temática y
áreas comprometidas en sus procesos de liberalización del comercio.

Estados Unidos, al presente, es uno de los principales exponentes de esta modalidad


de acuerdos comerciales, que le permite, por una parte, evitar asumir compromisos
más profundos como los derivados de un proceso de integración regional y, por otra,
le define con precisión límites a sus compromisos comerciales con países y áreas de su
interés, El tratado de Libre Comercio suscrito con Canadá y posteriormente el Tratado
de Libre Comercio de América del Norte, TLCAN o NAFTA por sus sigla en inglés,
suscrito con Canadá y México, fueron los primeros ejemplos de este tipo de acuerdos
que, posteriormente, Estados Unidos se propuso ampliar a nivel del continente ame-
ricano a través del ALCA.

Ante la paralización de las negociaciones del ALCA y, en realidad, su virtual fracaso, la


estrategia de los Estados Unidos se reorientó hacia la suscripción de TLCs con países
individuales o con grupos regionales, aplicando el mismo modelo de acuerdo comer-
cial formulado para el ALCA y también bajo procedimientos de adhesión antes que
procedimientos de negociación abierta.

2.2. Objetivos de un TLC

En promedio y formalmente, los TLCs pretenden los siguientes objetivos:


-­ Eliminar las barreras que afecten el comercio recíproco
­- Promover las condiciones para una competencia justa
­- Incrementar las oportunidades de inversión
­- Proporcionar protección a los derechos de propiedad intelectual
­- Establecer procesos efectivos para la estimulación de la producción nacional
­- Fomentar la cooperación entre países amigos
­- Ofrecer un mecanismo de solución de diferencias

2.3. Principales Características


­
- Su contenido y -temática son compatibles con las normas de la OMC
­- Pese a su complejidad y alcance no conllevan integración económica
­- Reflejan un esquema de cooperación basado en la liberación de comercio y las
inversiones

210
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

­- No representan una solución a los grandes problemas del sistema internacional de


comercio (agricultura).
­- Representan el 90% de los acuerdos comerciales regionales notificados.
­- Se calcula que hasta el 2011 puedan llegar a 500 en el ámbito del comercio mun-
dial.

2.4. Algunos Tratados de Libre Comercio Vigentes

Entre los principales países suscriptores de TLCs, se hallan los siguientes:

País suscriptor: Estados Unidos:


-­ NAFTA: México y Canadá
­- CAFTA-D: Países Centroamericanos y República Dominicana.
­- Chile
­- Perú, Colombia y Panamá
País suscriptor: India:
­- Mercosur
­- Chile
­- Sri Lanka, Bhutan, Singapur, Tailandia
­- ASEAN
País suscriptor: Chile:
­- Canadá, EEUU, México
­- MCCA, Panamá
­- Corea del Sur, China
­- EFTA y UE

2.5. Negociación de un TLC entre [Link]. y la CAN

Ante el estancamiento de las negociaciones del ALCA y el impulso de negociaciones


bilaterales por parte de los EEUU, los países andinos, bajo el liderazgo de Colombia,
buscaron negociar un TLC con este país, habiéndose motivado con este propósito a
que el Gobierno de Estados Unidos, previa notificación a su Congreso, comunicara su
disposición a iniciar negociaciones.

Se inicio el proceso de negociación en mayo de 2004, mediante una negociación


conjunta y concertada por parte de Colombia, Ecuador y Perú. Bolivia fue país obser-
vador desde las primeras rondas.

Por el cambio de gobierno en Ecuador y siendo adversa la nueva administración a esta


negociación, ésta fue interrumpida por este país ya en la última fase. En relación a los
otros países, se concluyó la negociación bilateral con Colombia y Perú y se suscribie-

211
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

ron los respectivos acuerdos. Como uno de los últimos actos de la administración del
gobierno Busch se concretó la ratificación parlamentaria para el TLC con el Perú. Se
espera la aprobación parlamentaria para el TLC con Colombia.

En el caso de Bolivia, por la orientación del nuevo gobierno se desestimó totalmente


la posibilidad de negociar y suscribir un TLC con los Estados Unidos.

3. ALTERNATIVA BOLIVARIANA PARA LOS PUEBLOS DE NUESTRA


AMÉRICA (ALBA)

3.1. Naturaleza

La Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), hoy mo-
dificada su designación como “Alianza” en vez de “Alternativa” ( al estar superado el
proyecto del ALCA frente al cual se planteó como alternativa), es una propuesta de
integración ante todo política e ideológica que pone énfasis en la lucha contra el im-
perialismo norteamericano por los países de América Latina y el Caribe. Se concreta
en un proyecto de colaboración y complementación política, social y económica entre
países de América Latina y el Caribe, promovida inicialmente por Cuba y Venezuela,
como contrapartida al Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) impulsada
por Estados Unidos.

Se fundamenta en la creación de mecanismos que aprovechen las ventajas cooperativas


entre las naciones asociadas, para compensar las asimetrías entre esos países. Esto se
realiza mediante la cooperación de fondos compensatorios, destinados a la corrección
de discapacidades intrínsecas de los países miembros, y con la aplicación del “Tratado
Comercial entre los Pueblos”.

3.2. Países Miembros

Los primeros países miembros del ALBA fueron: Cuba, Venezuela, Nicaragua, Bolivia,
Dominica y Honduras (esta última antes del derrocamiento del Presidente Zelaya).
Hace poco, en el marco de su Sexta Reunión Extraordinaria cumplida en Venezuela,
convocada para asumir posiciones conjuntas en la Cumbre de las Américas realizada
en Trinidad y Tobago, se formalizó la unión plena al ALBA por parte de Ecuador, San
Vicente y Granadinas y Antigua y Barbuda, estas últimas islas del Caribe.

3.3. Formación del Proceso

El ALBA se constituyó en La Habana (Cuba) el14 de diciembre de 2004 por acuerdo


de Venezuela y Cuba, con la implicación personal de los presidentes de ambos países,
Hugo Chávez y Fidel Castro. El 29 de abril de 2006 se sumó al acuerdo Bolivia y

212
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

posteriormente Nicaragua confirmó su adhesión. En 2007 los estados caribeños de


Antigua y Barbuda, Dominica y San Vicente y las Granadinas, pertenecientes al CA-
RICOM suscribieron un Memorando de Entendimiento.

En Honduras, cabe destacar que la adhesión oficial al ALBA se demoró un tiempo.


Los problemas presentados se debían a la gran oposición que existía de sectores de la
población hondureña hacía el ALBA, así como a las influencias políticas de este grupo
y particularmente de Venezuela. Además Honduras ya tenía suscrito un Tratado de
Libre Comercio con Estados Unidos el cual podría crearle una situación ambivalente.
La empresa privada tampoco quería el ALBA por la orientación ideológica de sus
integrantes, pero finalmente, el 10 de octubre de 2008, el Congreso Nacional de Hon-
duras aprobó la adhesión. En la actualidad, superada la crisis política generada por el
derrocamiento de su Presidente por la vía de nuevas elecciones, el nuevo gobierno de
Honduras ya no mantuvo al país en el seno del ALBA.

3.4. Objetivos y Fundamentos del ALBA

EL ALBA es una propuesta de integración que fundamentalmente constituyó una


reacción a los esfuerzos de los Estados Unidos por establecer el ALCA, presentándose
como alternativa progresista a este último. Mientras el ALCA respondía a los intereses
del capital trasnacional y perseguía la liberalización absoluta del comercio de bienes y
servicios e inversiones, el ALBA -según su portal en la WEB- pone énfasis en la lucha
contra la pobreza y la exclusión social.

El ALBA, según el portal mencionado, es una propuesta para construir consensos y


repensar los acuerdos de integración, en función de alcanzar un desarrollo endógeno
nacional y regional que erradique la pobreza, corrija las desigualdades sociales y ase-
gure una creciente calidad de vida para los pueblos. La propuesta del ALBA – se dice
- se suma al despertar de la conciencia que se expresa en un nuevo liderazgo político,
económico, social y militar en América Latina y El Caribe. Se sostiene que el ALBA,
como propuesta bolivariana y venezolana, se suma a la lucha de los movimientos, de
las organizaciones y campañas nacionales que se multiplican y articulan a lo largo y
ancho de todo el continente contra el ALCA, siendo -se expresa- en definitiva, una
decisión histórica de las fuerzas progresistas de Venezuela para demostrar que otra
América es posible.

3.5. Principales Planteamientos del ALBA

En sus diferentes declaraciones y publicaciones, el ALBA postula las siguientes posi-


ciones:

213
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

Desarrollo endógeno

La noción neoliberal de acceso a los mercados se limita a medidas para reducir el


arancel y eliminar las trabas al comercio y a la inversión. El libre comercio, entendido
en estos términos, sólo beneficia a los países de mayor grado de industrialización y
desarrollo. La aplicación de las pautas actuales de la globalización y sus expresiones
hemisféricas o regionales ha dado al traste con las aspiraciones de un verdadero desa-
rrollo endógeno en cualquiera de los países del continente.

Los grandes acuerdos de integración deberían quedar, por el contrario, supeditados a


los objetivos del desarrollo endógeno. Podrán crecer las inversiones y las exportacio-
nes, pero si estas se basan en la industria maquiladora y la explotación masiva de la
fuerza de trabajo, sin lugar a dudas que no podrán generar el efecto multiplicador so-
bre los encadenamientos sectoriales, no habrá un efecto multiplicador en los sectores
agrícolas e industrial, ni mucho menos se podrán generar los empleos de calidad que
se necesitan para derrotar la pobreza y la exclusión social.

En consecuencia -se manifiesta- que urge una propuesta alternativa basada en la so-
lidaridad. Se trata de ayudar a los países más débiles a superar las desventajas que los
separan de los países más poderosos del hemisferio.

La agricultura, mucho más que un sector productor de mercancías

La exigencia de reducción de las políticas proteccionistas y de los masivos subsidios


que otorgan los principales países industrializados, no puede convertirse en una exi-
gencia generalizada de liberalización de comercio de productos agrícolas. Para muchos
países de América Latina y El Caribe, la actividad agrícola es fundamental para la
supervivencia de la propia nación. Las condiciones de vida de millones de campesinos
e indígenas se verían muy afectados si ocurre una inundación de bienes agrícolas im-
portados, aun en los casos en los que no exista el subsidio.

Hay que dejar en claro -se expresa- que la producción agrícola es mucho más que
la producción de una mercancía. Es, más bien, un modo de vida. Es el fundamento
básico para la preservación de opciones culturales, es una forma de ocupación del te-
rritorio, define modalidades de relación con la naturaleza, tiene que ver directamente
con los temas críticos de la seguridad y la soberanía alimentaria. Por lo tanto, no puede
ser tratado como cualquier otra actividad económica o cualquier producto.

Derechos de propiedad intelectual

La propiedad intelectual -se afirma- es otro de los asuntos en los cuales se expresa más

214
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

nítidamente la oposición de intereses entre las grandes corporaciones internacionales y


los países pobres del Sur, especialmente las poblaciones campesinas y aborígenes.

Apelando a lo que fueron denominados “asuntos relacionados con el comercio”, se es-


tableció un amplio régimen de protección de la propiedad intelectual en condiciones
muy desventajosas para los países el Sur. A pesar de la resistencia inicial, los países del
Norte lograron imponer un régimen obligatorio y global de protección de la propie-
dad intelectual de acuerdo a sus exigencias, a partir de propuestas formuladas por las
transnacionales farmacéuticas. Antes, muchos países no tenían regímenes legales de
protección de patentes sobre productos farmacéuticos, con lo cual sus mercados in-
ternos podían ser surtidos por medicamentos genéricos a precios muy inferiores a los
ofrecidos por las empresas dueñas de las patentes.

Reducción de la variedad genética

La “libertad de comercio” impuesta crecientemente por los intereses de las transna-


cionales a los campesinos de todo el mundo -se expresa- está conduciendo hacia una
reducción de la variedad genética de muchos de los principales cultivos alimenticios.
Esta reducción de la diversidad genética, asociada a una visión ingenieril de la agricul-
tura, basada en un control extremo de tipo fabril sobre cada fase del proceso productivo
-con semillas manipuladas genéticamente y el uso intensivo de agroquímicos- reduce
drásticamente la capacidad auto-adaptativa y regenerativa de los sistemas ecológicos.

Producto de este régimen global de biopiratería, es la inmensa gama de patentes basa-


das en la expropiación no reconocida de los conocimientos y/o recursos de otros que
han sido otorgados. En el espectro de asuntos críticos para el presente y futuro de la
humanidad, que están siendo afectados por los acuerdos de derecho a la propiedad
intelectual, se trata de uno de los ejes más dinámicos de concentración del poder y
acentuación de las desigualdades, que caracteriza las actuales tendencias hegemónicas
de la globalización.

Liberalización, desregulación y privatización de los servicios

En el ALCA se propone un conjunto de normas multilaterales que, aparentemente,


ordenaran el comercio internacional de servicios. Pero lo que realmente se pretende
es la liberalización, desregulación y privatización progresiva de los servicios esenciales
para la sociedad, y que suponen una obligación de los estados y gobiernos con sus
ciudadanos.

El ALBA, en consecuencia, se opone a esta desregulación y privatización de servicios,

215
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

los que deben estar operados, principalmente los servicios básicos, por los sectores
públicos por considerar que constituyen verdaderos derechos humanos que deben ser
tutelados por el Estado.

Fondos compensatorios para la corrección de asimetrías en el ALBA

Para la construcción del ALBA, Venezuela propone la creación de Fondos Compen-


satorios o de Convergencia Estructural, con el objetivo de reducir de manera signi-
ficativa las asimetrías en los niveles de desarrollo entre las naciones y entre sectores
productivos, asignándole a dicho mecanismo metas sociales y económicas precisas,
plazos establecidos y mecanismos de seguimiento.

Principios Rectores

1) El ALBA tiene que atacar los obstáculos a la integración desde su raíz, a saber:
a. La pobreza de la mayoría de la población;
b. Las profundas desigualdades y asimetrías entre países;
c. Intercambio desigual y condiciones inequitativas de las relaciones internacio-
nales;
d. El peso de una deuda impagable;
e. La imposición de las políticas de ajuste estructural del FMI y el BM, y de las
rígidas reglas de la OMC que socavan las bases de apoyo social y político;
f. Los obstáculos para tener acceso a la información, el conocimiento y la tecno-
logía que se derivan de los actuales acuerdos de propiedad intelectual y;
g. Prestar atención a los problemas que afectan la consolidación de una verdadera
democracia, tales como la monopolización de los medios de comunicación
social.
2) Enfrentar la llamada Reforma del Estado que solo llevó a brutales procesos de
desregulación, privatización y desmontaje de las capacidades de gestión pública.
3) Como respuesta a la brutal disolución que éste sufrió durante más de una década
de hegemonía neoliberal, se impone ahora el fortalecimiento del Estado con base
en la participación del ciudadano en los asuntos públicos.
4) Hay que cuestionar la apología al libre comercio per se, como si sólo esto bastara
para garantizar automáticamente el avance hacia mayores niveles de crecimiento y
bienestar colectivo.
5) Sin una clara intervención del Estado dirigida a reducir las disparidades entre paí-
ses, la libre competencia entre desiguales no puede conducir sino al fortalecimien-
to de los más fuertes en perjuicio de los más débiles.
6) Profundizar la integración latinoamericana requiere una agenda económica defi-
nida por los Estados soberanos, fuera de toda influencia nefasta de los organismos
internacionales.

216
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

3.6. Avances Importantes

Según sus fuentes, el ALBA, pese a la resistencia de sectores de derecha, cuenta con
destacados avances en varios sectores:

-­ La triplicación del comercio interno entre sus miembros (?)


­- Una asegurada estabilidad energética(?)
­- El aumento de la producción agrícola en países como Cuba y Nicaragua
­- La eliminación del analfabetismo, ya finalizada en Venezuela, Bolivia (?) y prácti-
camente en Nicaragua, con la ayuda de Cuba.
­- El acuerdo para crear una Zona Monetaria Común entre sus miembros, donde
existiría en un primer momento una unidad de cuenta común y transacciones
homologadas, fondos de compensación y más tarde una moneda real denominada
Sucre.
-­ La creación del Banco del ALBA, ente económico que se encarga de financiar los
proyectos multinacionales de los países miembros, otorga además créditos blandos
y soluciona litigios de índole económica, cuenta con un capital inicial de más de
1.000 millones de dólares aportados por todos los participantes según su capaci-
dad financiera, así los mayores aportes fueron hechos por Venezuela y Cuba. Su
sede principal está en Caracas, aunque cuenta con sucursales en todos los estados
miembros, la sucursal en La Habana ya fue inaugurada en 2008.

3.7. Influencias en Países No Miembros

La influencia del ALBA en sus países miembros es determinante, marca sus visiones
y políticas gubernamentales, pero no son menos los esfuerzos que realiza, gracias a la
abundancia de recursos venezolanos derivados del petróleo, en los países que le son
afines y en aquellos que no lo son.

El Ecuador, por ejemplo, en tanto no fue miembro, actuaba como miembro observa-
dor y asociado a mecanismos internos como el Banco del Alba y la adopción del Sucre
como futura moneda común.
En el Perú, no obstante tener un gobierno de declarada convicción de economía de
mercado, el ALBA realiza visibles esfuerzos para ejercer influencia en sus sectores po-
pulares, especialmente de la zona andina. Se han fundado sedes o las denominadas
casas del Alba en Cuzco y Puno y se denuncia asimismo su injerencia en los conflictos
recientes en la zona amazónica.

El actual Gobierno de Paraguay se halla también en la onda de influencia y se consi-


dera muy próximo al ALBA, así como es notoria la influencia que ejerce respecto al
Gobierno de la Argentina, debido al salvataje financiero de Venezuela.

217
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

En el conflicto político en Honduras, que derivó en el derrocamiento de su Presiden-


te debido a su intento de modificar la Constitución vigente mediante una consulta
popular para posibilitar su reelección, siguiendo una consigna del ALBA en todos sus
países. Si bien este derrocamiento fue condenado por toda la comunidad internacio-
nal al interrumpirse de esta forma un gobierno elegido democráticamente, la reacción
airada y amenazante de Venezuela y de sus aliados provocó, paradojicamente la resis-
tencia del Gobierno de facto a las iniciativas de solución que contemplaran el regreso
del Gobierno, si bien legítimo, pero considerado supeditado a Venezuela. Despúes de
muchos meses de tensión, no sólo en Honduras sino en toda la región por el invlu-
cramiento de muchos países en la disputa, el problema se resolvió mediante nuevas
elecciones de las cuales surgió un gobierno independiente de la influencia del ALBA.

3.8. Evaluación General

En realidad, el ALBA nace como una reacción contra el ALCA y una propuesta alter-
nativa al mismo. Un vez que el intento del ALCA fue superado, en el marco de la VI
Cumbre realizada en Caracas (junio de 2009), se modificó la denominación -Alianza
Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América- y algunos de sus planteamientos. En
todo caso, no es un proceso de integración, es más bien un instrumento de aproxima-
ción y cooperación política entre países afines a una postura ideológica, cuyo sustento
principal es un rechazo radical al imperialismo norteamericano.

Se proclama como única posibilidad de liberación de los pueblos la adhesión al de-


nominado “Socialismo del Siglo XXI”, cuyo contenido ideológico es todavía confuso
pero, ante todo, contradictorio al sistema capitalista, cuya eliminación se propugna en
base a un ideario socialista rescatado de las mejores épocas de la Guerra Fría, imperan-
te en las décadas de los años 60´ y 70´ del Siglo XX.

Pese al discurso de reivindicación de la soberanía y dignidad de los pueblos de América


Latina y el Caribe, que estimula sentimientos nacionalistas y populistas en nuestros
países, el ALBA en sí misma reproduce un esquema hegemónico de adhesión a las
estrategias de Cuba y Venezuela respecto a la política regional. Desde su mismo ori-
gen, el ALBA nace de una concepción cubana para garantizar su seguridad energética
mediante el petróleo venezolano, puesta en peligro por el casi derrocamiento de Hugo
Chávez el año 2002. Dentro de esta concepción, Cuba pone las ideas y la estrategia y
Venezuela el financiamiento proveniente de sus ingresos petroleros. Esta estrategia, no
sólo consolidó al gobernante venezolano sino que le ha permitido, mediante hábiles
maniobras políticas y electorales, proyectarse de forma indefinida en el poder con apa-
riencia democrática; y para Cuba, el sorpresivo rédito del ALBA, ha significado ganar
una influencia determinante en varios países de la región, lo que no pudo hacerlo ni en
los mejores tiempos en los que pretendía exportar su todavía prestigiosa revolución.

218
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

Las políticas y acciones de Cuba y Venezuela respecto a los países del ALBA, son de
una franca y abierta injerencia en lo político, económico y militar. Bolivia es quizá
uno de los casos patéticos que ha generado un gobierno subordinado que sigue e
imita estricta y fielmente el proceso venezolano, replica sus tácticas y ha conseguido
imponer una nueva Constitución sin deliberación alguna, donde se constitucionaliza
un socialismo comunitario combinado con un indigenismo radical, todo en el marco
de generosas e incontroladas contribuciones financieras de parte de Venezuela, cuyas
empresas se han apoderado también de varias empresas nacionales y medios de comu-
nicación social.

La impresionante subida de los precios del petróleo hasta el año 2008, representó para
Venezuela ingentes recursos por la venta de sus hidrocarburos, principalmente a los
Estados Unidos, pero lo paradójico de esta situación es que dichos recursos no son uti-
lizados para mejorar los índices de pobreza de su propio país, sino que son destinados
a sustentar y difundir una posición de radical enfrentamiento a los Estados Unidos -su
mejor cliente- y al respaldo financiero de los países afines que, sugestivamente, son los
más pobres de la región y que quizá se motivan por la ayuda económica fácil.

En todo caso, la injerencia de Venezuela en la región y su instrumento el ALBA, al


parecer son fuente de desestabilización política de los países y las economías, incluso
para los países más grandes, algunos de los cuales, como la Argentina, tienen un nivel
de aproximación evidente, ya que Venezuela es al momento el principal tenedor de los
bonos emitidos para superar su crisis financiera.

El problema se torna cada vez más complejo y puede aparejar riesgos para toda la
región, especialmente por las nuevas relaciones que ha iniciado Venezuela con países
de alta conflictividad mundial como Irán, al que le esta abriendo las puertas de Sura-
mérica en lo comercial y en lo político. Asimismo, en lo militar, mediante maniobras
navales conjuntas en el Caribe está atrayendo a Rusia -una nueva Rusia fortalecida- a
tener presencia en la región, quizá como una manera de provocar a los Estados Uni-
dos, pero con alto riesgo de provocar un nuevo armamentismo y relaciones bipolares
que se habían superado al final de la Guerra Fría.

En octubre de 2009, se realizó en Cochabamba, Bolivia, la VII Cumbre del ALBA,


con la participación de mandatarios y autoridades de nueve países de América Latina
y el Caribe (Bolivia, Cuba, Nicaragua, Venezuela, Ecuador, Honduras (Canciller del
gobierno depuesto), Dominica, Antigua y Barbuda y San Vicente y las Granadinas).
La Cumbre concluyó con la suscripción de la Declaración de Cochabamba que entre
sus 66 puntos consigna, quizá como el principal, la creación del Sistema Unificado
de Compensaciones Regionales (Sucre), que apunta a “ …la eliminación de la depen-

219
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

dencia del dólar en el comercio regional”, dando a este mecanismo una trascendencia
exagerada si se considera que este tipo de sistemas son usuales en procesos regionales
de integración con volúmenes de comercio recíproco que los justifiquen, que no es el
caso de los países del ALBA donde el comercio recíproco es muy reducido. En el mis-
mo sentido, afirmar que este es el primer paso hacia la futura creación de una moneda
común, implica el desconocimiento de la mecánica de un proceso de integración que
para llegar a una unión monetaria, demanda un largo proceso de conformación de un
mercado único y de la armonización de políticas macroeconómicas que impliquen,
como en el caso de la Unión Europea, llegar a un alto grado de integración como base
de una integración monetaria. Es poco comprensible , por otro lado, que la propuesta
de una moneda común liberalizadora de la dependencia del dólar, provenga del Ecua-
dor donde la moneda oficial, como se sabe, es precisamente el dólar americano.

La VII Cumbre del ALBA resolvió, asimismo, la creación de cinco empresas de pro-
piedad estatal llamadas “grannacionales” (Grannacional de Importaciones y Expor-
taciones del ALBA; Grannacional en Materia de Aluminio: Grannacional en Hierro
y Acero; Grannacional de Minas y Metalurgia, y el Instituto Grannacional de Inves-
tigación y Evaluación de Geología, Minería y Metalurgía). Además se determinó la
creación de empresas binacionales para los textiles (Bolivia-Cuba): para Aluminio y
vidrio plano (Venezuela-Cuba); y la Empresa Socialista de Capital Mixto (Bolivia-
Venezuela).
Pero la propuesta más debatida fue la formulada por el Presidente de Venezuela -con-
vertido en el principal protagonista del evento- para la creación de una “alianza militar
defensiva” con el fin de acabar con las “amenazas del imperio”, propuesta que no se
concretó o por lo menos se postergó al no existir consenso entre los participantes.
No obstante, se acordó la conformación de un “Comité Permanente de Soberanía y
Defensa de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, ALBA-TCP”
, que tendrá como objetivos principales la definición de una “ Estrategia de Defensa
Integral Popular Conjunta” y la constitución de una Escuela de Dignidad y Soberanía
de las Fuerzas Armadas de los países del ALBA-TCP”.

En todo caso, merced al ALBA, la integración latinoamericana y las relaciones entre


los países de la región se han tensionado y polarizado al extremo, adquiriendo un cariz
de estrategias de geopolítica y de poder que están derivando en procesos de armamen-
tismo y enfoques de militarismo que se suponía superados.

Por último, en noviembre de 2009, el Presidente de Venezuela, sorprendió a toda la


región al convocar a las Fuerzas Armadas y la población de su país a prepararse para
la guerra contra Colombia y los Estados Unidos, al considerar que el acuerdo militar
entre estos dos países constituía un acto de agresión a Suramérica y que era inminente

220
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

una invasión de Estados Unidos a la región. En realidad y así lo ha interpretado la


opinión internacional, se trata de una sintomática sensibilidad del mandatario frente
a un control más estricto que realiza Colombia sobre las FARC y el narcotráfico; pero
además, una maniobra distraccionista para desviar la atención de su población frente
a los serios problemas internos de tensión y desabastecimiento de energía y hasta de
agua que aquejan a Venezuela. En todo caso se ha calificado a este acto, como de una
irresponsabilidad extrema que creó innecesariamente una situación de tensión en toda
la región.

Lo curioso del caso -pero previsible por su evidente sometimiento- es que esta con-
vocatoria ha tenido eco inmediato en el gobierno de Bolivia, cuyo Presidente ha con-
vocado a una reunión de emergencia a los países del ALBA y a sus Fuerzas Armadas,
actualizando la propuesta de una fuerza armada conjunta para hacer frente a la imagi-
naria invasión norteamericana.

4. TRATADO DE COMERCIO DE LOS PUEBLOS (TCP)

4.1. Naturaleza

El Tratado de Comercio de los Pueblos (TCP) -propuesto por el gobierno de Boli-


via- es una reacción a los Tratados de Libre Comercio, posibilidad que se hallaba en
proceso de negociación entre los países andinos y los Estados Unidos y del cual Boli-
via, de todas maneras, no participaba. Posteriormente el TCP fue incorporado como
apéndice del ALBA y se considera como un cuestionamiento al libre comercio y un
planteamiento sobre el agotamiento del modelo neoliberal, fundado en la desregula-
ción, la privatización y la apertura indiscriminada de los mercados.

Su argumentación central sostiene que ya no es aceptable que un grupo reducido de


naciones poderosas, le nieguen a los países pobres el derecho a diseñar sus propios
modelos de desarrollo en función de sus necesidades internas, e intenten dictar una
política económica “global” que no solucionará los problemas de desarrollo. Por eso
en América Latina -se considera- los pueblos han comenzado a ser los artífices de su
propio destino y están castigando en las urnas a los artífices de las políticas de entre-
guismo aplicadas durante casi 20 años.

4.2. Fundamentos del TCP

En los documentos difundidos, ya que no existe un tratado como tal, se fundamenta


que a diferencia del ideario capitalista el TCP propone en el debate sobre la integra-
ción comercial la complementación, la cooperación, la solidaridad, la reciprocidad, la

221
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

prosperidad y el respeto a la soberanía de los países, incorporando objetivos ausentes


en los programas de integración comercial, como son la reducción efectiva de la po-
breza, la preservación de las comunidades indígenas y el respeto a la naturaleza. El
TCP entiende al comercio y la inversión -se afirma- no como fines en sí mismos, sino
como medios del desarrollo, por eso su objetivo no es la liberalización absoluta de los
mercados y el “achicamiento” de los Estados, sino el beneficio para los pueblos.

Es decir, que se prioriza el fortalecimiento de los pequeños productores, microempre-


sarios, cooperativas y empresas comunitarias, facilitando el intercambio de mercancías
con los mercados extranjeros. El TCP no está pensado para un pequeño grupo ex-
portador – se sostiene - sino que se propone como parte de un nuevo modelo econó-
mico destinado a mejorar las condiciones de vida de los bolivianos (ingresos, salud,
educación, agua, cultura) y promover un desarrollo sostenible, equitativo, igualitario
y democrático que permita la participación consciente de los ciudadanos en la toma
de decisiones colectivas.

Si los TLCs se negocian en secreto -se advierte- el TCP debe ser parte de la activa
participación y discusión por parte de los movimientos sociales.

La integración comercial promovida por los países centrales privilegian la “libertad


de mercado” frente a las funciones regulatorias de los Estados, y niegan a las naciones
más débiles el derecho a proteger a sus sectores productivos. Los TLCs son como
un “candado” que impide salir del neoliberalismo y tomar medidas soberanas como
la nacionalización de los hidrocarburos. Una de las cláusulas del ALCA y los TLCs,
establece que las controversias entre Estados y empresas se resolverán en tribunales
arbitrales por encima de los Estados nacionales.

En función del interés nacional -se argumenta- la propuesta de TCP promueve un


modelo de integración comercial entre los pueblos que limite y regule los derechos
de los inversionistas extranjeros y las transnacionales para que actúen en función del
desarrollo productivo nacional. “Socios y no patrones” es uno de sus principios fun-
damentales.

Por eso, parte de la propuesta es incentivar acuerdos entre empresas públicas de los
diferentes países para lograr su fortalecimiento mutuo. El TCP no prohíbe el uso de
mecanismos para fomentar la industrialización, ni impide proteger las áreas del mer-
cado interno que sean necesarias para preservar a los sectores más vulnerables. Si los
TLCs implican la muerte del campo frente a los productos subsidiados del Norte, el
TCP promoverá -se expresa- la defensa de las economías campesinas y la soberanía
alimentaria de nuestros países.

222
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

El TCP declara reconocer el derecho de los pueblos a definir sus propias políticas
agrícolas y alimentarias; a proteger y reglamentar la producción agropecuaria nacional
para evitar que su mercado doméstico sea inundado por excedentes de otros países;
y a privilegiar el bien colectivo por sobre los derechos del agro-negocio a través del
control de la oferta y la regulación de las importaciones. Al mismo tiempo, el TCP
considera que los servicios vitales deben depender de empresas públicas como pro-
veedoras exclusivas, reguladas por los Estados. La negociación de cualquier acuerdo
de integración debe tener presente que la mayoría de los servicios básicos son bienes
públicos, que no pueden ser entregados al mercado.

4.3. El TCP promueve una visión indígena del desarrollo

Para el TCP, los tratados comerciales diseñados en el Norte facilitan el desarrollo y la


expansión del sistema capitalista a escala global que se fundamenta en la explotación
ilimitada de los recursos naturales y humanos en la búsqueda constante del beneficio
y la acumulación individual de riqueza, una visión que inevitablemente deriva en la
degradación del medioambiente. La contaminación y depredación, con el solo fin de
obtener beneficios, pone en riesgo la vida de los grupos humanos que conviven más
estrechamente con la naturaleza, es decir las comunidades indígenas.

Los TLCs inducen a la fragmentación y posterior desaparición de las comunidades


indígenas, no sólo porque contribuyen a la destrucción de su hábitat, sino también
porque les empujan a una competencia descarnada, y en desigualdad de condiciones
con las grandes corporaciones del norte.

El TCP cuestiona la sostenibilidad de la teoría del “crecimiento económico” y la cultu-


ra del derroche occidentales, que miden el desarrollo económico de una nación según
la capacidad de consumo de sus habitantes. Por ello, plantea otra lógica de relaciona-
miento entre los seres humanos, es decir un modelo de convivencia distinto que no se
asiente en la competencia y el afán de acumulación, que aprovecha/explota al máximo
la mano de obra y los recursos naturales.

Rescatando las premisas de la cultura indígena, el TCP postula la complementariedad


frente a la competencia; la convivencia con la naturaleza en contraposición con la
explotación irracional de recursos; la defensa de la propiedad social frente a la priva-
tización extrema; el fomento de la diversidad cultural frente a la monocultura y; la
uniformización del mercado que homogeneiza los patrones de consumo.

Independientemente de los acuerdos, la propuesta boliviana considera listas de pro-


veedores prioritarios, especialmente grupos étnicos, cooperativistas y empresas comu-

223
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

nitarias, para evitar la competencia ruinosa e imposible con las poderosas transnacio-
nales. Con la propuesta de un Tratado de Comercio de los Pueblos (TCP), Bolivia
se propone alcanzar una verdadera integración que trascienda los campos comercial
y económico -cuya filosofía es alcanzar el desarrollo endógeno justo y sustentable en
base a principios comunitarios- que tenga en cuenta las diferencias nacionales respecto
a población, superficie, producción, acceso a infraestructura y recursos e historia, en
la línea de las dos propuestas de integración más avanzadas en este sentido, como son
la Alianza Social Continental (ASC) y la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de
Nuestra América (ALBA).

4.4. Evaluación General

El denominado Tratado de Comercio de los Pueblos (TCP), como se vio, se funda-


menta como una reacción al modelo neoliberal vigente en nuestros países durante las
dos últimas décadas, pero constituye básicamente una proclama con un alto conteni-
do ideológico que rescata muchos principios de reivindicación de los países en desa-
rrollo en las décadas de los años 60´ y 70´ del siglo pasado. Sin cuestionar la certeza
de algunas de sus argumentaciones, como el derecho de los pueblos pobres a mejores
condiciones de vida y a un mejor destino, no toma en cuenta que es precisamente
mediante la integración y sus mecanismos que se busca superar esta injusta realidad.
Al contradecir todo esquema de libre comercio, por ejemplo, impugna una de las ba-
ses de los modernos procesos de integración para un fortalecimiento conjunto de sus
capacidades productivas.

Su visión, es una visión pastoril del mundo, de la economía y de la sociedad, llena de


añoranzas de un socialismo indígena -que jamás existió- que se puede comprender
únicamente por el entusiasmo que acompaño, el año 2006, la asunción al gobierno
de Bolivia de un Presidente indígena, lo que enamoró, en una primera etapa, a bue-
na parte de la comunidad internacional, pero que a muy corto plazo se reveló como
parte de una estrategia digitada por los países que propugnan el llamado “Socialismo
del Siglo XXI”, que lamentablemente está determinando el aislamiento de Bolivia de
los procesos de integración comercial, así como la anulación de nuevas posibilidades
como las de un tratado de asociación con la U.E., que ya negociaron Colombia y
Perú.

En cuanto al intercambio comercial con los países del ALBA, al margen del comercio
con Ecuador en el marco del proceso andino y con Venezuela, que proviene todavía
de los compromisos asumidos en la CAN, el intercambio con el resto de estos países
(Cuba, Nicaragua y los pequeños países del Caribe) es nulo. Bolivia, incluso ha su-
frido restricciones en el mercado de Venezuela, especialmente para sus exportaciones

224
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

de soya, al haber este país -ya fuera de la CAN- concedido preferencias arancelarias a
favor de la soya de los Estados Unidos, con la cual Bolivia no puede competir.

En resumen, el TCP, como instrumento del ALBA, no tiene hasta ahora ningún efecto
positivo para Bolivia, habiéndole creado, por el contrario, una imagen y condiciones
negativas para la inversión, la producción y el comercio con la región. En cuanto a
relaciones de comercio “entre los pueblos”, fuera de constituir un enunciado populis-
ta, se enfrenta a la realidad cruda de la capacidad de mercado de los países integrantes
del ALBA, que es probadamente insuficiente e incompatible con la oferta exportable
de Bolivia.

5. UNIÓN DE NACIONES SURAMERICANAS (UNASUR)

5.1. Antecedentes

En América Latina, sólo en el primer intento fallido de integración que fue la ALALC
se propuso un esquema de alcance regional, puesto que la totalidad de países surame-
ricanos más México participaron en este proyecto, y aún participan en la ALADI, el
proceso sucesor de la ALALC. El desarrollo posterior de la integración estuvo cons-
tituido por esquemas o grupos subregionales constituidos por países con afinidad
geográfica. Así, en Suramérica, se hallan presentes la Comunidad Andina (CAN) y
el Mercado Común del Sur (MERCOSUR). No obstante, la idea de la integración
regional no se perdió de vista y su necesidad se halla proclamada en diferentes instru-
mentos regionales. La meta más próxima en este objetivo constituye, por ejemplo, la
convergencia entre la CAN y el MERCOSUR, proceso que si bien tiene importantes
avances no se puede concretar hasta el presente.

En ese marco, surge en los últimos años un nuevo intento integrador que abarca a
toda la región suramericana, pero cuyas motivaciones se fundaron, no en la convicción
sobre la necesidad de rescatar la noción de un mercado común latinoamericano pro-
pugnado ya en la década de los años 60´, sino fundamentalmente como una reacción
de varios países al esfuerzo de Estados Unidos, primero, para imponer el ALCA con
dimensiones continentales y, después, ante el intento de generalizar los TLCs como
figura alternativa y homogenizadora del libre comercio regional.

Sin embargo, es importante destacar que la nueva aproximación de los países sud-
americanos comenzó con proyectos de integración física, como la construcción de la
Carretera Interoceánica, que unirá el Brasil con el Perú pasando por Bolivia, otorgán-
dole al Brasil una salida al Oceáno Pacífico y al Perú una salida al Oceáno Altlántico.
Le siguió el proyecto del Anillo Energético Sudamericano, para que Argentina, Brasil,

225
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

Chile, Paraguay y Uruguay sean abastecidos por el gas peruano de Camisea y el gas
de Venezuela.

5.2. Formación del proceso y países participantes

El 8 de diciembre de 2004, reunidos en Cuzco (Perú), los presidentes de los países


de América del Sur decidieron conformar la Comunidad Sudamericana de Naciones,
proyecto que fue evolucionando a través de la Cumbre de Brasilia, 30 de septiembre
de 2005 y de la Cumbre de Cochabamba, 9 de diciembre de 2006. En teoría se bus-
caba alcanzar la forma de integración lograda por las comunidades europeas. En este
propósito, una Comisión Estratégica de Reflexión aportó las bases para el estableci-
miento de la Unión.

Con estos antecedentes, los Presidentes de Suramérica, reunidos en la Isla Margarita el


17 de abril de 2007, decidieron renombrar a la comunidad como Unión de Naciones
Suramericanas. El tratado constitutivo se firmó el 23 de mayo de 2008 en la ciudad de
Brasilia donde se estructuró y oficializó la Unión. Durante esta cumbre, la presidenta
de Chile, Michelle Bachelet, fue elegida presidenta pro tempore de la organización por
el periodo de un año.

La Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) , en consecuencia, es una comuni-


dad política y económica que integra a doce países independientes de Sudamérica.

La UNASUR está integrada por:

Los miembros de la Comunidad Andina (CAN):


Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú.
Los miembros del Mercado Común del Sur (Mercosur):
Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay;
Los miembros sudamericanos de la Comunidad del Caribe (CARICOM):
Guyana y Surinam (Estos países se integrarán de manera más pausada que los demás
miembros).
Otros países: Chile y Venezuela
Observadores: Panamá y México

5.3. Objetivos

La Unión de Naciones Suramericanas, UNASUR, tiene como objetivos construir, de


manera participativa y consensuada, un espacio de integración y unión en lo cultural,
social, económico y político entre sus pueblos, otorgando prioridad al diálogo políti-
co, las políticas sociales, la educación, la energía, la infraestructura, el financiamiento

226
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

y el medio ambiente, entre otros, con miras a eliminar la desigualdad socioeconómica,


lograr la inclusión social y la participación ciudadana, fortalecer la democracia y re-
ducir las asimetrías en el marco del fortalecimiento de la soberanía e independencia
de los Estados.

El Tratado Constitutivo de UNASUR formula los siguientes objetivos específicos:


-­ El fortalecimiento del diálogo político entre los Estados Miembros que asegure un
espacio de concertación para reforzar la integración suramericana y la participa-
ción de UNASUR en el escenario internacional;
­- El desarrollo social y humano con equidad e inclusión para erradicar la pobreza y
superar las desigualdades en la región;
­- La erradicación del analfabetismo, el acceso universal a una educación de calidad
y el reconocimiento regional de estudios y títulos;
­- La integración energética para el aprovechamiento integral, sostenible y solidario
de los recursos de la región;
­- El desarrollo de una infraestructura para la interconexión de la región y entre nues-
tros pueblos, de acuerdo a criterios de desarrollo social y económico sustentables;
­- La integración financiera mediante la adopción de mecanismos compatibles con
las políticas económicas y fiscales de los Estados Miembros;
­- La protección de la biodiversidad, los recursos hídricos y los ecosistemas, así como
la cooperación en la prevención de las catástrofes y en la lucha contra las causas y
los efectos del cambio climático;
­- El desarrollo de mecanismos concretos y efectivos para la superación de las asime-
trías, logrando así una integración equitativa;
­- La consolidación de una identidad suramericana a través del reconocimiento pro-
gresivo de derechos a los nacionales de un Estado Miembro, residentes en cual-
quiera de los otros Estados Miembros, con el fin de alcanzar una ciudadanía sura-
mericana;
­- El acceso universal a la seguridad social y a los servicios de salud;
­- La cooperación en materia de migración, con un enfoque integral, bajo el respeto
irrestricto de los derechos humanos y laborales para la regularización migratoria y
la armonización de políticas;
­- La cooperación económica y comercial para lograr el avance y la consolidación de
un proceso innovador, dinámico, transparente, equitativo y equilibrado, que con-
temple un acceso efectivo, promoviendo el crecimiento y el desarrollo económico
que supere las asimetrías mediante la complementación de las economías de los
países de América del Sur, así como la promoción del bienestar de todos los secto-
res de la población y la reducción de la pobreza;
­- La integración industrial y productiva, con especial atención en las pequeñas y
medianas empresas, las cooperativas, las redes y otras formas de organización pro-
ductiva;

227
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

-­ La definición e implementación de políticas y proyectos comunes o complemen-


tarios de investigación, innovación, transferencia y producción tecnológica, con
miras a incrementar la capacidad, la sustentabilidad y el desarrollo científico y
tecnológico propios;
­- La promoción de la diversidad cultural y de las expresiones de la memoria y de los
conocimientos y saberes de los pueblos de la región, para el fortalecimiento de sus
identidades;
­- La participación ciudadana a través de mecanismos de interacción y diálogo entre
UNASUR y los diversos actores sociales, en la formulación de políticas de integra-
ción suramericana;
­- La coordinación entre los organismos especializados de los Estados Miembros,
teniendo en cuenta las normas internacionales, para fortalecer la lucha contra el
terrorismo, la corrupción, el problema mundial de las drogas, la trata de personas,
el tráfico de armas pequeñas y ligeras, el crimen organizado transnacional y otras
amenazas, así como para el desarme, la no proliferación de armas nucleares y de
destrucción masiva, y el desminado;
­- La promoción de la cooperación entre las autoridades judiciales de los Estados
Miembros de UNASUR;
­- El intercambio de información y de experiencias en materia de defensa;
­- La cooperación para el fortalecimiento de la seguridad ciudadana; y
­- La cooperación sectorial como un mecanismo de profundización de la integración
suramericana, mediante el intercambio de información, experiencias y capacita-
ción.

5.4. Órganos

El Tratado Constitutivo de UNASUR establece la siguiente estructura orgánica:

El Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno

El Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno es el órgano superior de la Unión


y es el encargado de establecer los lineamientos políticos, planes de acción, programas
y proyectos del proceso de integración suramericana y decidir las prioridades para su
implementación, para lo cual se pueden convocar Reuniones Ministeriales Sectoriales
y decidir sobre las propuestas presentadas por el Consejo de Ministras y Ministros de
Relaciones Exteriores.

La Presidencia Pro Témpore


La Presidencia Pro Témpore de la Unión será ejercida sucesivamente por cada uno de
los Estados Miembros, por períodos anuales. La Presidencia se encarga de preparar,
convocar y presidir las reuniones de los órganos, además de representar a la Unión

228
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

en eventos internacionales, asumir compromisos y firmar Declaraciones con terceros,


previo consentimiento de los órganos correspondientes.

El Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores

Este Consejo se encarga de cumplir e implementar las decisiones del Consejo de Jefas
y Jefes de Estado y de Gobierno, y hacer el seguimiento del proceso para coordinar
posiciones en temas centrales de la integración suramericana, desarrollar y promover el
diálogo político y la concertación sobre temas de interés regional e internacional.

El Consejo de Delegados

Este Consejo tiene como función la publicación de las Decisiones del Consejo de Jefes
de Estado y las Resoluciones del Consejo de Ministros, con el apoyo de la Presidencia
Pro Tempore y la Secretaría General. Además, debe compatibilizar y coordinar las
iniciativas de UNASUR con otros procesos de integración regional y subregional, con
la finalidad de promover la complementariedad de esfuerzos, y promover los espacios
de diálogo que favorezcan la participación ciudadana en el proceso de integración
suramericana.

La Secretaría General

La Secretaría General es el órgano que, bajo la conducción del Secretario General,


ejecuta los mandatos que le confieren los órganos de UNASUR y ejerce su represen-
tación por delegación expresa de los mismos. La Secretaría General del organismo
tendrá sede permanente en la ciudad de Quito, Ecuador, aunque temporalmente se
ubica en Brasilia.

La Secretaría General debe apoyar las demás instancias en el cumplimiento de sus


funciones, a la vez que propone iniciativas y efectúa el seguimiento a las directrices de
estos órganos, así como preparar las diversas reuniones, informes y proyectos de la ins-
titución. La Secretaría General se encarga, además, de coordinar con otras entidades
de integración y cooperación de América Latina y el Caribe para el desarrollo de las
actividades que le encomienden los demás órganos.

El Secretario General

El Secretario General será designado por el Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Go-
bierno a propuesta del Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores, por
un período de dos años, renovable por una sola vez. El Secretario General no podrá
ser sucedido por una persona de la misma nacionalidad.

229
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

Durante el ejercicio de sus funciones, el Secretario General y los funcionarios de la


Secretaría tendrán dedicación exclusiva, no solicitarán ni recibirán instrucciones de
ningún Gobierno ni entidad ajena a UNASUR, y se abstendrán de actuar en forma
incompatible con su condición de funcionarios internacionales, responsables única-
mente ante esta organización internacional.

En el desarrollo de su institucionalidad, UNASUR ha creado o prevé crear las siguien-


tes instituciones:

-­ El Banco del Sur, institución financiera del proceso, cuya Acta de Fundación se
halla suscrita.
­- Parlamento Suramericano, se localizará en Cochabamba, Bolivia
­- Consejo de Defensa Suramericano.
­- Consejo Energético de Suramerica.

5.5. Importancia y dimensión

La economías de los países de UNASUR, si bien tienen como característica común un


nivel de subdesarrollo relativo, presenta dimensiones importantes y más que todo un
potencial y una proyección enorme por sus ingentes recursos naturales, y por las altas
tasas de crecimiento poblacional.

Los mayores productores y exportadores de productos agropecuarios de América del


Sur son el Brasil, Argentina y Chile. Brasil es el mayor productor mundial de hierrro
y manganeso, además de tener la más grande producción de algodón, soya, etanol,
carne bovina y carne de pollo. Argentina es un tradicional exportador de carne a los
países europeos y asiáticos, su producción está entre las de mejor calidad en el mundo,
también es un productor importante de gas natural y petróleo, y moderado de cobre.
Chile es el mayor exportador mundial de cobre y sus exportaciones llegan a diversos
mercados mundiales. Perú es el primer productor de plata en el mundo, quinto en
oro, segundo en cobre y segundo en zinc.

La extracción y exportación de petróleo es notable en Venezuela, dueña de grandes


reservas. También son importantes en hidrocarburos la Argentina, Ecuador y el Brasil,
donde recientemente se han descubierto enormes reservas de petróleo en el océano
Atlántico. Bolivia es destacada por la producción de gas natural, contando con im-
portantes reservas de esta materia, así como por tener la mayor reserva mundial de
litio (Salar de Uyuni). Uruguay, cuenta con un importante sector agroexportador y es
también un país de alto desarrollo humano.

230
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

En todo caso, la economía brasileña es la más diversa en América del Sur, con una
amplia ventaja en casi todas las áreas en comparación con los otros países de la región.
Brasil es parte de la teoría BRIC (Brasil, Rusia, India y China) que señala que en el
año 2050 figurarán entre las economías más grandes del mundo.

Si se analizan las estadísticas, la región suramericana, en forma conjunta, presenta los


siguientes datos actuales:

• Tiene un PIB conjunto de 3.886.780 millones de dólares, lo que la convierte en la


quinta economía más grande del mundo
• Tiene una población de más de 380 millones de personas.
• El PIB per cápita llega a 10.228 de dólares, en la posición centésimosegunda (102)
de las economías del mundo.
• Tiene una superficie superior a 17 millones de kilómetros cuadrados, más que
cualquier nación, y en cuarto lugar si se la compara con otros bloques internacio-
nales.
• Sus ingresos por exportación están entre 452.502 y 481.856 millones de dólares
• Sus pagos por importación ascienden a 345.930 millones de dólares.
• Posee el 30% de las fuentes de agua dulce del mundo.
• Tiene ocho millones de kilómetros cuadrados de superficie forestal.
• Está ubicada entre los dos principales océanos del mundo.
• Es el primer productor y exportador de alimentos del mundo.
• Tiene importantes reservas de hidrocarburos.
• La gran mayoría de sus habitantes habla dos idiomas mutuamente inteligibles (es-
pañol y portugués).
• Tiene un proyecto de moneda única (Luego de la constitución de Unasur, se co-
menzó a planear una Unión Monetaria entre los países de la región. Esta moneda
comenzaría a circular en la década del 2010 y sería emitida por el Banco del Sur).
(Fuente: UNASUR)

5.6. Cumbres iniciales

Sin considerar las Cumbres realizadas durante el proceso constitutivo de UNASUR,


la primera Cumbre con la que se estrena formalmente la Unión es convocada por la
Presidenta Pro Témpore, Michelle Bachelet, con carácter de emergencia en Santiago
de Chile el 15 de septiembre de 2008. En realidad esta primera cumbre del organis-
mo es convocada para tratar una crisis política interna de Bolivia en el marco de la
polarización aguda que vivía este país por el enfrentamiento político entre el gobierno
central y los gobiernos regionales. En esta reunión, convocada a gestión del Gobierno
boliviano, se acordó solidarizarse con este gobierno y dar “su más pleno y decidido

231
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

respaldo a Bolivia”; es decir, se dirime una diferencia de política interna, pero sobre la
base de considerar las versiones de una sola de las partes en conflicto.

La segunda Cumbre de UNASUR, se realizó el 10 de agosto de 2009 en Quito, Ecua-


dor, en oportunidad de asumir el Presidente Correa nuevamente la Presidencia de ese
país y en cuyo marco también se transfirió la Presidencia Pro Tempore de UNASUR
al Ecuador. En esta reunión, además se debatió como tema principal el acuerdo entre
Colombia y Estados Unidos, mediante el cual se autoriza a este último la utilización de
bases militares colombianas por efectivos estadounidenses con el propósito de inten-
sificar el control del tráfico de drogas y el terrorismo, considerado por algunos países,
especialmente por Venezuela y Bolivia, como un riesgo a la soberanía suramericana.

Se trasladó, de esta forma, al escenario de la UNASUR un conflicto que tensiona


desde hace tiempo las relaciones de Colombia con sus vecinos Venezuela y Ecuador y
que se motiva en la sospecha que estos últimos países brindan una cooperación encu-
bierta o toleran la presencia en sus zonas fronterizas de las FARC (Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia), grupo guerrilero de antigua data que opera en este
país y que ha derivado en un foco de terrorismo, secuestro y narcotráfico que afecta
profundamente la estabilidad y la paz de la sociedad y del Gobierno colombiano. Estas
complejas relaciones se conflictuaron mucho más cuando, en marzo de 2008, aviones
colombianos atacaron y aniquilaron a un grupo de las FARC en territorio fronterizo
ecuatoriano, lo que originó una crisis política, diplomática y casi militar -rompimien-
to de relaciones diplomáticas de parte del Ecuador y la reacción y amenaza airada por
parte de Venezuela de movilizar tropas contra Colombia- situación dificilmente supe-
rada en una reunión de emergencia del Grupo de Rio en la República Dominicana.

No obstante, en forma posterior y con base en las informaciones provenientes de


las computadoras portatiles del Comandante del grupo de las FARC, capturadas en
el operativo, según la versión de Colombia existían fuertes indicios de una relación
muy próxima y de protección del grupo terrorista por los gobiernos de Venezuela y
Ecuador. Para complicar aún más la situación, en operativos colombianos posteriores
se logró capturar armamento bélico en poder de una facción de las FARC, resultando
tratarse de armas adquiridas de un país europeo por el Gobierno de Venezuela, el
cual no pudo dar una explicación coherente de la posesión de este armamento por las
FARC.
Es en este marco de conflictos muy sensibles, que Colombia decide autorizar la pre-
sencia de efectivos estadounidenses en siete bases militares en su territorio, decisión
que nuevamente provocó reacciones airadas de Venezuela, que congeló sus relaciones
diplomáticas con Colombia. El Presidente de Colombia, Alvaro Uribe, realizó una
gira por los otros países de la región informando y explicando las razones de esta de-

232
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

cisión en forma previa a la Cumbre de UNASUR en Quito, la cual no contó con su


presencia ni con la del Presidente del Perú, dando lugar a que la reunión se convirtiera
en un foro dominado por las reacciones de condena por parte de Venezuela, secunda-
da especialmente por Bolivia.

Esta situación de conflicto dio lugar a la convocatoria inmediata de otra Cumbre de


UNASUR para seguir tratando el tema, la que se realizó en Bariloche, Argentina el 28
de agosto de 2009, con la presencia de todos los mandatarios de los países miembros.
En esta reunión, pese a las tensiones previas y a las posiciones de Venezuela y Bolivia,
se dio un análisis más sereno especialmente por la actitud moderadora del Brasil, se es-
cucharon las justificaciones de Colombia que apuntaban más que todo a la necesidad
de un control efectivo del tráfico de drogas.y se descartaron las propuestas de alianzas
militares y de creación de escuelas de defensa regional formuladas por Venezuela y
Bolivia, respectivamente. Al final, el problema no pasó del nivel de simples recomen-
daciones, pero dejó claramente establecido el posicionamiento y los radicalismos que
marcan las relaciones en la región.

5.7. Críticas a la conducción del organismo

Pese a la todavía corta vigencia de UNASUR, ya se han levantado opiniones críticas


que señalan que la organización es solamente un escenario que se aprovecha para la
vosinglería y manipulación política de posiciones radicales, que no ha producido sino
tensiones entre los países y que a llevado a actuaciones inconducentes de injerencia
como en el caso de Bolivia, que culminó con la designación por parte de UNASUR
de una Comisión para que investigara los hechos sucedidos en Pando, para lo cual se
designó a conocidos militantes de la antigua izquierda radical argentina, los que indu-
dablemente emitieron un informe (Informe Mattarolo) completamente parcializado,
sirviendo el mismo de base para acciones represivas por parte del Gobierno, y a una
masiva violación de derechos humanos en esta región. Pero lo curioso del informe, es
que reportaba la muerte de varias personas de sectores movilizados por el Gobierno
que, sin embargo, muy poco tiempo después fueron apareciendo vivas y en perfecto
estado de salud.

El debut de injerencia de una organización tan importante y de alcance regional, cuya


misión es velar por el interés conjunto y porque impere la democracia en los países
suramericanos, no fue de los más afortunados.
En el caso de la nueva Presidencia Pro Tempore, a cargo del Presidente Correa del
Ecuador, tampoco se considera adecuado que su Gobierno convierta UNASUR en un
escenario que trata de resolver conflictos de los cuales este país es parte comprometida
y que, en función de su alineación, haya privilegiado la influencia y las posiciones del
ALBA en este foro.

233
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

6. COMUNIDAD DE ESTADOS LATINOAMERICANOS Y DEL CARIBE

En el marco de la XXII Reunión del Grupo de Rio, denominada también como la


Cumbre de la Unidad de América Latina y el Caribe, reunida en febrero de 2010 en
la ciudad de Cancún, México, 25 Presidentes de países de Latinoamérica y el Caribe,
aprobaron por aclamación crear un nuevo bloque regional sin Estados Unidos ni Ca-
nadá.

Según la Declaración emitida y hecha conocer por el Presidente de México, el nuevo


grupo – que carece aún de denominación oficial y cuyos estatutos serán definidos en
la cumbre a ser realizada en Venezuela el año 2011 – “deberá prioritariamente impul-
sar la integración regional con miras a la promoción de nuestro desarrollo sostenible,
impulsar la agenda regional en foros globales y tener un mejor posicionamiento ante
acontecimientos relevantes mundiales”. “La región requiere de una instancia de con-
certación política fortalecida que afiance su posición internacional y se traduzca en
acciones rápidas y eficaces que promuevan los intereses latinoamericanos y caribeños
frente a los nuevos temas de la agenda internacional” establece otro párrafo de la De-
claración.

Entre otras de las principales decisiones adoptadas en la Cumbre, destacan la decla-


ración de solidaridad con Haití, la que pide poner fin al bloqueo de Estados Unidos
sobre Cuba y la que defiende los derechos de Argentina sobre las Islas Malvinas frente
al Reino Unido.

En realidad, la intención formal de los países participantes es que esta nueva entidad
regional, asuma el “patrimonio” del Grupo de Rio y de la Cumbre de América Latina
y el Caribe (CALC), mecanismos que, en tanto no culmine el proceso de constitución
de la Comunidad de Estados Latinoamericanos, se mantendrán de forma unificada
con sus respectivos métodos de trabajo, prácticas y procedimientos a fin de asegurar el
cumplimiento de sus mandatos.

La creación de esta nueva instancia regional de consulta y coordinación política, con-


cebida como “un espacio regional propio que una a todos los Estados”, levantó entu-
siastas reacciones como las de Cuba y Brasil que coincidieron en el carácter “histórico”
del acuerdo que permitirá conquistar una “personalidad propia como región”. No fal-
taron, sin embargo, posiciones críticas como la del Presidente saliente de Costa Rica,
quien lamentó que los países latinoamericanos sean “escleróticos e hipertrofiados”
censurando que Honduras no fuera invitada a la Cumbre por seguir fuera de la OEA,
así como que se reunan invocando la unidad “países que se arman los unos contra los
otros” denunciando la existencia de una “guerra armamentista” en el Continente.
Lo sintomático de la “Cumbre de la Unidad”, fue que este importante evento arran-

234
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

cara con un episodio de enfrentamiento verbal que llegó a la diatriba y al insulto


personal entre los Presidentes de Venezuela y Colombia.

En todo caso, ojalá que este nuevo bloque regional, que como es público se motiva
en el afán de algunos países de desplazar a los Estados Unidos de los foros regiona-
les y de reincorporar plenamente a Cuba al sistema interamericano, responda a los
verdaderos interes de América Latina y el Caribe, asuma su representación legítima
ante un sistema internacional cada vez más excluyente, y no se agote en un estusiamo
ideologizado circunstancial o sólo sirva para duplicar o sustituir funciones de otras
instancias regionales existentes (OEA, SELA y el mismo Grupo de Rio), limitándose
a seguir multiplicando la constelación de organismos regionales sin trascendencia real
para nuestros países.

7. URUPABOL

Durante la visita oficial del nuevo Presidente del Uruguay a Bolivia, 13 de marzo de
2010, ambos presidentes, mediante una declaración conjunta suscrita en la ciudad de
Cochabamba, ratificaron su decisión de concretar mayores lazos de integración entre
ambos países y Paraguay, mediante la restauración y consolidación del mecanismo
trilateral URUPABOL. (Este mecanismo estuvo vigente en las décadas de los años 60
y 70 y constituía un acuerdo de coordinación y acción conjunta de los tres países en el
Directorio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), pero sin mayor trasceden-
cia en otras dimensiones de integración).

La idea de reestablecer URUPABOL, según la declaración conjunta, responde al in-


terés de iniciar un proceso de integración física, energética, de transportes y servi-
cios logísticos entre los tres países. En el marco de la reunión, asimismo, el Uruguay
manifestó su interés por gas boliviano y ratificó su oferta de conceder a Bolivia una
conexión atlántica a través de la Hidrovía Paraguay-Paraná y puertos uruguayos. Esta
oferta uruguaya data igualmente de la década de los años 70´, cuando se concedió
una zona franca y el uso del puerto de Nueva Palmira sobre el Río de la Plata para el
comercio boliviano.

En todo caso, resulta interesante que los dos países más chicos del MERCOSUR y el
país más chico de la CAN retomen un impulso de aproximación y de restauración de
antiguos proyectos conjuntos sin realización, que en su momento estuvieron contem-
plados en el proceso de la Cuenca del Plata del cual participan, como también Bolivia
y Paraguay comparten el tratamiento de PMDERs en el marco de la ALADI.

235
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

CAPÍTULO XIV

PROCESOS DE INTEGRACIÓN
EN OTRAS REGIONES
Caribe: Comunidad Económica del Caribe (CARICOM / Tratado de
Libre Comercio de América del Norte: TLC y TLCAN (1994) / Asia-
Pacífico: ASEAN y APE / Procesos de Integración en África.
1. CARIBE: COMUNIDAD ECONÓMICA DEL CARIBE (CARICOM)

1.1. Antecedentes

La comunidad fue creada por el Tratado de Chaguaramas suscrito entre los primeros
ministros de Barbados, Guyana, Jamaica y Trinidad y Tobago el 4 de julio de 1973.
El proceso nació bajo el nombre de Comunidad y Mercado Común del Caribe con el
objetivo de fortalecer sus lazos e integrar un mercado común en la región del Caribe.

El Tratado fue modificado en febrero de 1992 para cambiar el nombre del organismo
al actual de la Comunidad del Caribe, CARICOM (por su sigla en inglés) y para
redefinir sus objetivos.

1.2. Países Miembros

Actualmente cuenta con 15 miembros plenos, 5 miembros asociados y 7 miembros


observadores, la mayoría de los cuales pertenecen a la Mancomunidad Británica de
Naciones.
Los miembros plenos son: Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados,Belice, Dominica,
Granada, Guyana, Haití, Jamaica, Montserrat, Santa Lucía, San Cristóbal y Nieves,
San Vicente y las Granadinas, Surinam y Trinidad y Tobago.
Los miembros asociados son: Anguila, Bermuda, Islas Caiman, Islas Turcas y Caicos
e Islas Vírgenes Británicas.
Los miembros observadores son: Aruba, Antillas Neerlandesas, Colombia,
México, Puerto Rico, República Dominicana y Venezuela.

1.3. Objetivos

Los objetivos que se plantea el CARICOM son:


-­ La integración económica de los estados miembros a través del establecimiento de
un régimen de Mercado Común.

236
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

-­ La coordinación de las políticas exteriores de los estados Miembros.


­- Promover la cooperación en los ámbitos educativo, cultural e industrial.

1.4. Órganos

Los máximos órganos de gobierno son la Conferencia de Jefes de Estado y el Consejo


de Ministros. Los órganos principales son asistidos por 4 Consejos, 3 Comisiones y
una Secretaría. Existen además varias instituciones derivadas o asociadas con la Co-
munidad.
Consejos:
Consejo de Finanzas y Planificación (COFAP)
Consejo de Comercio y Desarrollo Económico (COTED)
Consejo de Relaciones Internacionales (COFCOR)
Consejo de Desarrollo Humano y Social (COHSOD)
Comisiones:
Comité de Asuntos Legales: da asistencia legal a los órganos y comités.
Comité de Presupuesto: examina el presupuesto y trabaja en el programa de la Secre-
taría, también da recomendaciones al Consejo de Ministros.
Comité de Gobernadores de Banco Central: da recomendaciones al Consejo de Fi-
nanzas y Planificación en materia monteria y fiscal.
Secretaría:
Constituye el órgano técnico y administrativo del proceso.
Instituciones Derivadas:
Algunas instituciones han sido creadas bajos los auspicios de la Comunidad como el
Instituto Meteorológico del Caribe (CMI), la Organización Meteorológica del Caribe
(CMO), el Instituto de Investigaciones Agrícolas del Caribe (CARDI), el Centro Re-
gional para la Educación y Entrenamiento en Veterinaria y Salud Animal y el Instituto
para la Alimentación y Nutrición del Caribe (INANPC). Otras instituciones se han
asociado formalmente con la Comunidad: el Banco de Desarrollo del Caribe (CDB),
la Universidad de Guyana, la Universidad de las Indias Occidentales y la Organización
de Estados del Caribe Oriental (OAECS).

1.5. Idioma Oficial

Aunque la lengua inglesa es oficial en la mayoría de sus miembros, en 2003 la Comu-


nidad del Caribe acordó hacer del castellano su segundo idioma oficial, y reconoció
la necesidad de popularizarlo en la región, para lo que solicitó la ayuda de Cuba y de
la Organización de Estados Americanos. Se tomó esa decisión para ayudar a reducir
las distancias culturales y de comunicación que la separan de sus vecinos latinoame-
ricanos

237
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

1.6. Evaluación

Si se consideran los indicadores económicos de los países que componen el CARI-


COM, se puede observar que en la mayoría de los casos existe crecimiento económico.
Sin embargo, no existe una participación equitativa de todos los países en los costos y
en los beneficios del proceso, debido quizá a las evidentes asimetrías que existen entre
ellos.

En cuanto a la capacidad de negociación internacional, este es un punto crucial ya


que el CARICOM ha concretado tratados con diferentes naciones u organismos de
cooperación regional entre ellos el Grupo de los 3 ó G3 (Venezuela, Colombia y
México). Venezuela, en este caso, es uno de los mas activos ya que prové con petróleo
a varios de los países del CARICOM y muchas de ellos han comenzado a desarrollar
petroquímicas y empresas de productos derivados del petróleo.

En el área de desarrollo social, Cuba que no es miembro del CARICOM prové con
médicos a Haití y acepta una cantidad considerable de estudiantes en sus universida-
des mediante programas de cooperación educativa.

Otros logros han sido los avances realizados para la implementación del pasaporte del
CARICOM, que ya mas de tres países han introducido sustituyendo los pasaportes
de sus naciones para viajes entre países miembros. Se tiene, asimismo, la fundación de
tres recintos universitarios de la Universidad de las Indias Occidentales (ubicados en
Barbados, Jamaica y Trinidad).

Sin embargo, algunos analistas piensan que el esquema de integración del CARI-
COM está llegando a su límite, porque después de más de 25 años de la creación del
CARICOM el intercambio comercial es sólo de un 12% , porque las estructuras de
producción existentes no pueden sustentar un mayor intercambio, a lo que se añade
que la inversión intraregional es prácticamente inexistente. A estas dificultades se debe
sumar la incorporación de países más grandes como Surinam, Haití y República Do-
minicana, que hacen más difícil el crear políticas comunes, si bien estas incorporacio-
nes obedecieron a la necesidad de extender los vínculos regionales y extra regionales
frente a la globalización, y a los alcances de integración que experimentan los países
del hemisferio y de la región.

En todo caso, hay que concluir que el CARICOM ha sido un vehículo de desarrollo
del Caribe, mientras los países de la región buscan nuevas formas de cooperación para
desarrollar sus economías. Además el CARICOM, es un grupo de presión interna-
cional efectivo que puede expresarse con impacto regional, dando más fortaleza a las
posturas comunes de los varios y pequeños países de la región.

238
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

2. TRATADO DE LIBRE COMERCIO DE AMÉRICA DEL NORTE (TL-


CAN)

2.1. Antecedentes

A principio de los años Ochenta, el presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan,


lanzó la idea de una América del Norte librecambista, iniciativa que fue acogida por el
gobierno del Canadá, dirigido por Brian Mulroney, en 1984. A partir de entonces se
entablan negociaciones bilaterales de libre intercambio, con la pretensión de concluir
un Tratado de Libre Comercio (TLC) en 1987. Posteriormente en 1989 se firma un
Tratado de Libre Comercio.

Por su parte México, comenzó el planeamiento de un programa propio que más tarde
introduciría las industrias maquiladoras en el norte de su territorio. Las maquilado-
ras son básicamente fábricas de capital extranjero (principalmente estadounidense),
ubicadas casi en su totalidad a lo largo de la frontera mexicana y se caracterizan por
la diversidad de productos que producen, abarcando desde la industria textil hasta la
química, pasando por componentes electrónicos, maquinarias y repuestos para auto-
motores. El “programa de maquiladoras”, fue impulsado por el Gobierno mexicano
como respuesta al cierre del programa de braceros, por el cual se autorizaba a trabaja-
dores agrarios mexicanos a realizar trabajos temporales en territorio estadounidense.

En 1990, ante la suscripción del TLC entre Canadá y Estados Unidos, México pide
a su vez entablar negociaciones de libre intercambio con Estados Unidos, pero a pe-
tición de Canadá las negociaciones se vuelven trilaterales a principios de 1991. Al
año siguiente los tres gobiernos concluyen negociaciones y firman el Tratado de Libre
Comercio de América del Norte (TLCAN), en diciembre de 1992.

En consecuencia, el TLCAN, conocido también como NAFTA (por sus siglas en in-
glés), es un bloque comercial entre Canadá, Estados Unidos y México, que establece
una zona de libre comercio. Entró en vigor el 1 de enero de 1994.

2.2. Contenido

El TLCAN es considerado como un nuevo modelo de acuerdo comercial, a tono con


las nuevas áreas y exigencias del comercio internacional y de la OMC. Su contenido
comprende las siguientes áreas:
-­ Primera Parte: Objetivos, Aspectos Generales y Definiciones Generales.
­- Segunda Parte: Comercio de Bienes; Trato Nacional y acceso de bienes al merca-
do; comercio e inversion en el sector automotriz, sector textil y el vestido; reglas de

239
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

origen y procedimientos aduaneros; energía y petroquimica básica; sector agrícola,


disposiciones zoosanitarias y fitosanitarias; y salvaguardas.
-­ Tercera Parte: Barreras Técnicas al Comercio.
­- Cuarta Parte: Compras al Sector Publico.
­- Quinta Parte: Inversión y Comercio de Servicios.
­- Sexta Parte: Propiedad Intelectual.
­- Séptima Parte: Solución de Controversias.

2.3. Objetivos

Los objetivos declarados de TLCAN son:


-­ Eliminar las barreras aduanales y facilitar los intercambios transfronterizos de bie-
nes y servicios.
­- Promover condiciones de competencia en el área del libre comercio.
­- Proporcionar protección y aplicación de derechos intelectuales en cada país.
­- Crear procedimientos de la implementación y aplicación de este acuerdo, para
su administración conjunta, así como la resolución de problemas y solución de
litigios.
­- Establecer una estructura más trilateral, regional, y multilateral de cooperación
para extender y aumentar los alcances de este acuerdo.
­- Eliminar barreras al comercio entre Canadá, México y Estados Unidos, estimulan-
do el desarrollo económico y dando a cada país signatario acceso a sus respectivos
mercados.
­- Eliminar obstáculos al comercio y facilitar la circulación fronteriza de bienes y
servicios, con la excepción de personas entre territorios de las partes firmantes.
­- Aumentar sustancialmente las oportunidades de inversión en los territorios de las
partes.
­- Fortalecer la cooperación trilateral para extender los beneficios del Acuerdo.

2.4. Liberación del comercio

Para la creación de la Zona de Libre Comercio, una de las partes centrales de la regu-
lación del comercio de bienes es el programa de desgravación arancelaria, mediante el
cual se plantea la eliminación progresiva de los aranceles sobre bienes originarios, de
acuerdo con listas y categorías de desgravación:
-­ La categoría A corresponde a la entrada libre de derechos cuando entra en vigor el
Tratado.
­- La categoría B prevé la eliminación del arancel en un período de 5 años.
­- La categoría C prevé que linealmente el arancel va a llegar a cero en un período de
10 años.

240
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

­- La categoría D, incorpora todos aquellos bienes que estaban exentos del pago de
aranceles y que continuarían así, por ejemplo todos aquellos productos mexicanos
que se benefician de SGP (Sistema Generalizado de Preferencias Arancelarias) en
los Estados Unidos o de un sistema preferencial en Canadá.
­- La categoría E que tiene una desgravación en 15 años para productos especiales,
por ejemplo el jugo de naranja en Estados Unidos, el maíz y frijol en México.

2.5. Reglas de origen

La eliminación de todas las tasas arancelarias sobre los bienes procede solamente para
aquellos que sean originarios de México, Canadá y Estados Unidos. Para determinar
cuáles bienes son susceptibles de recibir trato arancelario preferencial, son necesarias
las reglas de origen. Las disposiciones sobre las reglas de origen contenidas en el trata-
do están diseñadas para:
-­ Asegurar que las ventajas del TLCAN se otorguen sólo a bienes producidos en la
región de América del Norte y no a bienes que se elaboren, total o en su mayor
parte en otros países.
­- Establecer reglas claras y obtener resultados previsibles.
­- Reducir los obstáculos administrativos para los exportadores, importadores y pro-
ductores que realicen actividades comerciales en el marco del Tratado.
­- Eliminar restricciones no arancelarias según convenga.

2.6. Órganos

A diferencia de tratados o convenios similares, no establece organismos centrales de


coordinación política, social o técnica. Existe sólo una Secretaría para administrar y
ejecutar las resoluciones y mandatos que se derivan del tratado mismo. Tiene tres sec-
ciones: La Sección Canadiense, ubicada en Ottawa, la Sección Mexicana, en México,
D.F.; y la Sección Estadounidense, en Washington, D.C.

2.7. Acuerdos paralelos

Los acuerdos paralelos sobre cooperación ambiental y en el sector laboral, se negocia-


ron y firmaron en 1993, antes del ingreso en vigor del TLCAN, como resultado de
una iniciativa del presidente estadounidense Bill Clinton acogiendo las inquietudes
expresadas por el Congreso estadounidense (en su mayoría demócrata) y de varios gru-
pos de presión. Estos últimos expresaron su temor por las condiciones de trabajo y en
el terreno del medio ambiente en México. El Congreso ratificó finalmente el TLCAN
por un estrecho margen.

241
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

2.8. Evaluación

La información oficial del TLCAN se refiere a la zona de libre comercio más grande
del mundo, con cuatrocientos seis millones de personas produciendo bienes y servi-
cios por un valor de más de once billones de dólares e intercambios comerciales coti-
dianos por un valor de cerca de 1.8 millones de dólares estadounidenses. En el marco
del TLCAN se estima haberse creado 19.8 millones de puestos de trabajo desde 1994;
así como generado 1.3 billones de dólares estadounidenses en inversiones extranjeras
directas, equivalente a un 28% del total mundial.

El TLCAN preveía la eliminación de la mayor parte de las cuotas aduanales sobre el


intercambio entre Canadá, México y los Estados Unidos, durante un periodo prede-
terminado variable, según el caso, de cinco a diez años. Sin embargo, desde la puesta
en marcha del TLCAN en 1994, los socios han convenido en realizar tres rondas de
eliminación acelerada de las cuotas de aduana. La última ronda se remonta al mes de
abril de 1998, cuando Canadá y México convinieron acelerar la eliminación de las
cuotas aduanales sobre algunos productos para el primero de enero del 2003, cuando
se consideró perfeccionada la zona de libre comercio.

Algunos de los resultados que se afirma generó el TLCAN respecto a sus países miem-
bros, se resumen en los siguientes:
-­ Las exportaciones de México hacia sus socios del TLCAN son 238 % más que en
1993. El alza de las exportaciones es responsable de más de la mitad del crecimien-
to real del PIB en México durante este periodo.
­- Las exportaciones estadounidenses hacia sus socios del TLCAN se han más que
duplicado entre 1993 y 2000, en contraste a una tasa de crecimiento del 52 % de
las exportaciones al resto del mundo.
­- El comercio total entre los tres socios del TLCAN ha aumentado un 128 % y
supera ahora los 676 mil millones de dólares al año. Cada día, los socios del TL-
CAN efectúan intercambios trilaterales por un valor de 1,800 millones de dólares
aproximadamente.
­- En el transcurso de los siete primeros años de función del TLCAN, la producción
en América del Norte se ha incrementado en más del 30 % en comparación a un
crecimiento de un poco menos del 20 % en el transcurso de los siete años prece-
dentes.
­- El comercio total durante este periodo aumentó en un 98 % para elevarse a 9,000
millones de dólares canadienses, habiendo aumentado las importaciones mexica-
nas en un 105 % hasta llegar a los 7,000 millones de dólares canadienses.
­- Los Estados Unidos representan para Canadá el 77 % de sus importaciones y el 84
% de sus exportaciones.

242
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

­- De 1993 a 2000, el valor $US de las exportaciones canadienses de mercancía hacia


Estados Unidos y México ha aumentado un 109 %, mientras que sus exportacio-
nes hacia el resto del mundo se han incrementado en un 29 %.
­- Más del 82 % de las exportaciones mexicanas están destinadas a los Estados Uni-
dos.

Por otra parte, el TLCAN ha liberalizado sustancialmente el comercio de servicios y


ha abierto los mercados públicos, incluyendo el sector servicios y el de la construcción.
El acuerdo, impide a las partes el discriminar entre los productores nacionales y los
productores extranjeros en el comercio de servicios, de mercado público y de inversio-
nes. En contraste con el anterior Tratado de Libre Comercio entre Canadá y Estados
Unidos, todos los servicios están incluidos mientras no sean excluidos explícitamente
de las disposiciones del TLCAN.

El Acuerdo reconoce el derecho de cada país a establecer normas de salud, seguridad,


medio ambiente u otras, según sus propias necesidades. Además, el Acuerdo estipula
que esas normas no deben ser transgredidas; sin embargo, la fuerza de este sistema de
protección es discutible como demuestran los múltiples litigios comerciales.

2.9. Críticas

No obstante de los resultados alcanzados, el TLCAN provoca aún cuestionamientos


en relación a sus efectos en sus países miembros. Son evidentes, por ejemplo, las posi-
ciones de rechazo expresadas especialmente por las organizaciones gremiales de Esta-
dos Unidos que alegan que el traslado de inversiones y de unidades productivas hacia
México afectaron y restringieron las oportunidades de empleo en los Estados Unidos.
Por su parte en México, existe un reclamo constante por los efectos que producen
en el sector agrícola las exportaciones estadounidenses por su mayor competitividad,
originadas en sus políticas de subsidios.

En otro aspecto, el acuerdo no trata de la movilización de mano de obra, salvo algunas


disposiciones destinadas a facilitar la entrada temporal de negociantes y de profesiona-
les en sectores restringidos, lo que se considera agrava las condiciones del importante
fenómeno de migración que existe desde México a los Estados Unidos.

Estas insatisfacciones, antes de atenuarse se incrementan con el tiempo, especialmente


en México donde son ya una constante las impugnaciones que se formulan al TL-
CAN. En forma reciente, por ejemplo, las organizaciones campesinas y obreras mexi-
canas organizaron para el primero de febrero de 2008 marchas contra el Tratado y en
concreto para renegociar el capítulo agropecuario en defensa de la soberanía alimen-
taria y en contra de la reforma energética. Las manifestaciones marcharon en muchos

243
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

estados aunque la mayor fue en el DF, estimada en 200 mil personas. Sin embargo, las
manifestaciones concluyeron sin lograr una respuesta favorable por parte del Gobier-
no para renegociar el TLC.

3. ASIA - PACÍFICO: ASEAN y APEC

3.1. Marco General

Durante las últimas décadas, la formación de diferentes organizaciones de coopera-


ción e integración económica ha sido uno de los rasgos más destacables en esta región.
Donde estos procesos han alcanzado un gran dinamismo y significativo progreso. De
hecho, la región se caracteriza por ser una de las más dinámicas zonas económicas
de la actualidad, a la vez que presenta una gran complejidad por sus connotaciones
geoestratégicas para el planeta.

Los procesos de cooperación e integración en el Asia se han formado sobre caracte-


rísticas muy particulares de la región, que han promovido vínculos económicos sobre
todo en términos productivos y de flujos financieros y que ha implicado un proceso
de una gradual especialización productiva, que partió originalmente del desarrollo de
las inversiones japonesas en el área.

El proceso, en general, se ha caracterizado por el desarrollo de pocas instituciones y


de mecanismos de bajo compromiso. Al contrario de la clásica integración establecida
mediante acuerdos explícitos entre países, como los desarrollados a partir de los años
50´ en Occidente, en los procesos asiáticos no existen acuerdos que oficialicen los
vínculos comerciales y financieros que, de modo fáctico, se han fomentado entre los
países de la región. A este tipo de integración se la ha denominado de esta forma como
la integración “silenciosa” pero “real”, fomentada sobretodo por agentes microeconó-
micos que han logrado éxitos significativos, pese al bajo perfil de los gobiernos.

Puede sostenerse que Asia, en la mayoría de sus procesos de integración, no ha nece-


sitado un cuerpo supranacional de normas o instituciones, sino sólo un marco de en-
tendimiento conceptual y operativo. De esta forma se han desarrollado varios procesos
subregionales específicos, especialmente con la participación de regiones cercanas o
fronterizas de diferentes países, llegando a conformar territorios económicos naturales
llamados “zonas o triángulos de crecimiento”, motivados por el objetivo de potenciar
la cooperación y la complementariedad productiva y económica.

No obstante, dentro de toda la variedad de esquemas de cooperación e integración en


Asia-Pacífico, los dos procesos de mayor nivel de institucionalización y desarrollo son
la ASEAN y el APEC.

244
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

3.2. ASEAN

3.2.1. Naturaleza e importancia

La Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN por su sigla en inglés), es una
organización regional de estados del Sudeste asiático creada el 8 de agosto de 1967,
constituyendo el proceso de integración más desarrollado en la región. Los principales
objetivos de la ASEAN se orientan a acelerar el crecimiento económico y fomentar
la paz y la estabilidad de su región. Si bien en las primeras etapas de su desarrollo lo
central estuvo más orientado hacia el campo político, posteriormente la cooperación y
el desarrollo económico han alcanzado mayor preponderancia. Actualmente los países
de ASEAN propugnan la integración de sus economías, sin dejar de lado una mayor
cooperación en cuestiones políticas y de seguridad.

La importancia de la ASEAN radica en la magnitud de su mercado que abarca una


población de alrededor 500 millones de personas, así como en el sorprendente y acele-
rado desarrollo que experimentaron algunos de sus países, denominados los “dragon-
citos” o “tigres” asiáticos, pasando en poco años de países sumidos en niveles de sub-
desarrollo a economías florecientes, demostrando la posibilidad del desarrollo a partir
de economías pequeñas con base en políticas productivas y comerciales adecuadas.

3.2.2. Países Miembros

La ASEAN fue fundada en 1967 por cinco países: Tailandia, Indonesia, Malasia, Sin-
gapur y Filipinas. Con posterioridad se fueron adhiriendo Vietnam, Laos, Camboya,
Brunéi y Birmania, llegando a sus 10 miembros actuales. Al presente cuenta con un
país candidato Timor Oriental y con un país observador Papúa-Nueva Guinea. Junto
con Japón, Corea del Sur y China forman el foro ASEAN + 3.

3.2.3. Desarrollo

Buscando consolidar la cooperación e integración económica, los países de ASEAN


han impulsado una serie de mecanismos para impulsar el intercambio comercial y
la inversión con resultados altamente satisfactorios. En materia de intercambio co-
mercial se han logrado estos resultados con base en políticas de fuertes reducciones
arancelarias y en materia de inversiones extranjeras directas se ha experimentado una
tendencia creciente en toda la región.

En la actualidad, la ASEAN se encuentra construyendo su Área de Libre Comercio


(AFTA), como un paso importante para consolidar el proceso de integración econó-
mica. El esquema de libre comercio contempla tratamientos diferenciados en función

245
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

de los distintos niveles de desarrollo, para el 2010 se halla previsto terminar el proceso
de liberalización en los seis países más desarrollados y, para el 2015, para los países de
economía más atrasada o de reciente incorporación, con la posibilidad de evaluar la
inclusión de productos sensibles hasta el 2018.

Pese a los avances significativos del programa de liberación del comercio, se dan toda-
vía algunas circunstancias que obstaculizan su desarrollo, como la profunda diferencia
en los niveles de desarrollo entre los países miembros, que entraña grandes desafíos
para los países de menor economía que se verán obligados a abrir sus mercados a pro-
ductos mucho más competitivos que su propia producción, así como existen también
dificultades entre las principales economías de la ASEAN que se enfrentan en el mer-
cado mundial con los mismos productos, lo que provoca que sean más competitivas
que complementarias.

3.2.4. ASEAN + 3

La crisis suscitada en la región a partir de 1997, estimuló la búsqueda de nuevos me-


canismos de concertación que impulsaran las relaciones económicas y políticas en los
países de la misma. En este contexto tuvo lugar la creación del ASEAN+3, integrada
por los 10 países de la ASEAN más China, Corea del Sur y Japón, pretendiéndose así
constituir una plataforma regional de diálogo, consulta, intercambio y cooperación
entre las naciones del noroeste y del sudeste asiático.

Se espera que este mecanismo prospere hasta convertirse en un instrumento para


promover el comercio, las inversiones la transferencia de tecnología y el conocimiento,
así como una vía para la discusión conjunta sobre problemas regionales y mundiales.
En el marco de este foro, se han firmado acuerdos de libre comercio entre ASEAN-
China, ASEAN-Japón y ASEAN-India, así como se están produciendo importante
flujos de inversión desde los principales países inversionistas de la región. Como
proyección, se vislumbra el tránsito hacia la creación de una zona de libre comercio
de Asia Oriental.

En cuanto a la cooperación, esta se ha centrado especialmente en el campo financiero,


motivada quizá por la crisis del 97 y que tiene como principal objetivo, el facilitar li-
quidez a los países del área mediante el establecimiento de un sistema de intercambio
de monedas y la unión de reservas internacionales. De este modo, los miembros de la
ASEAN y sus socios de diálogo se benefician de una posición ventajosa y segura ante
turbulencias futuras, al contar con un respaldo monetario alternativo.

En materia industrial, se marca una tendencia regional en el tránsito de industrias de

246
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

uso intensivo de mano de obra a industrias de un uso cada vez más intensivo de capital
y tecnología, lo que contribuirá a potenciar las ventajas dinámicas de la región.

En resumen, puede decirse que los procesos de integración han progresado mucho en
los últimos años, tanto desde el punto de vista de número de esquemas, bilaterales y
regionales, como del desarrollo cualitativo y la consolidación de los existentes.

3.2.5. Proyecciones

En forma reciente, 13 países asiáticos, los diez de la ASEAN más China, Japón y
Corea del Sur, se comprometieron a reforzar sus lazos económicos y políticos con la
pretensión de analizar las vías que permitan crear un mercado común y una moneda
única en todo Extremo Oriente. Los trece aglutinan una población de 2.000 millones
de personas y sus economías suman anualmente 7,75 billones de dólares. La cumbre
de los diez de la ASEAN con sus tres potentes vecinos del norte, hizo votos por la
creación de “una unión aduanera, un mercado común y una moneda única” que, de
llevarse a efecto, sería un muy serio competidor tanto de la Unión Europea como de
Estados Unidos.

En todo caso, se vislumbra que a través de los procesos de diálogo, cooperación e


integración, los países de esta región puedan aprovechar los efectos de esta sinergia de
desarrollo para fortalecer sus economías y contribuir a que Asia-Pacífico consolide su
rol propulsor del dinamismo de la economía mundial en el siglo XXI.

3.3. APEC

3.3.1. Naturaleza e importancia

El Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC por su sigla en inglés) es un


foro multilateral creado en 1989 a iniciativa de Australia. Está formado por 21 países
y territorios de los dos orillas del Pacífico. Por la parte asiática lo integran 12 países,
mientras que por la parte americana incluye a 5 países, más la membresía de Australia,
Rusia, Nueva Zelanda y Papúa Nueva Guinea.

Desde sus inicios fue concebido como un foro transpacífico de cooperación econó-
mica de carácter intergubernamental, que trata temas relacionados con el intercam-
bio comercial, coordinación económica y cooperación entre sus integrantes. Como
mecanismo de cooperación y concertación económica está orientado a la promoción
y facilitación del comercio, las inversiones, la cooperación económica y técnica y al
desarrollo económico regional de los países y territorios de la cuenca del Pacífico.

247
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

La importancia del APEC radica en que se trata del único ejemplo de acuerdo de
cooperación intercontinental, puesto que participan del mismo países pertenecientes
a la cuenca del Pacífico que comprende a buena parte de países asiáticos, norteameri-
canos y latinoamericanos con costas sobre el Océano Pacífico. La suma del Producto
Nacional Bruto de las 21 economías que conforman el APEC equivale al 53% de la
producción mundial, agrupa al 40% de la población mundial y en conjunto represen-
tan el 47% del comercio global.

La APEC no tiene un tratado formal, sus decisiones se toman por consenso y funciona
con base en declaraciones no vinculantes. Tiene una Secretaría General, con sede en
Singapur, que es la encargada de coordinar el apoyo técnico y de consultoría. Cada año
uno de los países miembros es huésped de la reunión anual de la APEC. La cumbre del
año 2007 se realizó en Australia y la cumbre del 2008 se realizó en Lima, Perú.

3.3.2. Países Miembros

Sus actuales miembros por son los siguientes:


Australia, Brunéi, Canadá, Indonesia, Japón, Corea del Sur, Malasia, Nueva Zelanda,
Filipinas, Singapur, Tailandia, Estados Unidos, China Taipei, Hong Kong, China,
México, Papúa Nueva Guinea, Chile, Perú, Rusia y Vietnam.

3.3.3. Actividades y Desarrollo

Si bien el esquema de APEC es el de mayor dimensión entre los de cooperación e


integración, constituye sin embargo el proyecto más informal dentro de los esquemas
regionales institucionalizados. Es por tanto un foro extremadamente amplio y com-
plejo, formado por países y territorios con diferentes niveles de desarrollo y sistemas
políticos, un mosaico de culturas, religiones y maneras de pensar.

No obstante, su sistema de concertación se basa en ciertos principios rectores entre los


cuales se destacan el consenso en la toma de decisiones, la combinación de medidas
individuales y de iniciativas colectivas, la flexibilidad y la aplicación voluntaria de los
acuerdos.

Su accionar se sustenta sobre tres pilares básicos: 1) la liberalización comercial y de


inversiones; 2) la facilitación de negocios; y 3) la cooperación económica y técnica
entre sus miembros.

El tema de mayor atención hasta el presente ha sido el de la liberalización comercial,


donde el objetivo propuesto es crear un área transpacífica de libre comercio que irá
incluyendo progresivamente a los países según su nivel de desarrollo. En ese sentido se

248
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

han establecido dos plazos, hasta el 2010 para los países desarrollados y hasta el 2020
para los países en desarrollo.

El proceso de liberalización se ha extendido también a los servicios financieros, a fin


de motivar el crecimiento de los sistemas bancarios, campo en el cual el papel y peso
que Japón y los Estados Unidos ejercen es indiscutible. Otro campo prioritario es el
relativo a las inversiones, sobre todo el de la inversión extranjera directa, habiéndose
establecido un conjunto de principios y disposiciones destinadas a garantizar el in-
cremento de los flujos de capital entre sus países miembros, particularmente desde
Estados Unidos y Japón.

No obstante, el proceso a pesar de sus potencialidades tiene sus grandes limitaciones,


entre las que se destacan la imposibilidad del foro de aplicar políticas coherentes frente
a las emergencias regionales como la crisis asiática del 97, así como la mantención
de políticas proteccionistas de los Estados Unidos y Japón a pesar de que el esquema
propugna el libre comercio.

4. PROCESOS DE INTEGRACIÓN EN ÁFRICA

4.1. Marco General

África puede considerarse pionera de los ensayos integracionistas contemporáneos a


nivel mundial. Ya en 1910 se estableció la Unión Aduanera de África Austral, primer
intento de integración económica en el continente y en el mundo, y de la que es he-
redera la actual Unión Aduanera de África Austral (SACU). Sin embargo, recién en
los años 70 se inician procesos integradores cuyo desarrollo tuvo un carácter distinto
pero una motivación común. Se puede decir que la integración regional tuvo en esa
época dos objetivos principales: 1) la superación, o por lo menos la mitigación de las
fronteras artificiales eregidas por el colonialismo entre los pueblos africanos; y 2) el
fin de la dependencia neocolonial de los nuevos estados africanos, bajo el principio
común del pan-africanismo.

Por tanto, los países del África, si bien conocen de la experiencia del regionalismo
desde hace décadas, sus tentativas resultaron fallidas en la mayoría de los casos. Tal
afirmación se sustenta al observarse el discreto volumen del comercio intraregional
y la desigualdad creciente en materia de industrialización y desarrollo, entre otros
indicadores. Y es que las estrategias de integración se inspiraron generalmente en el
modelo de sustitución de importaciones, que ya había demostrado limitaciones en su
aplicación en todas las regiones donde fue intentado.. Esta orientación de política eco-
nómica resultó en un marcado carácter proteccionista en los modelos de integración
ensayados, lo que obstaculizó el éxito de las propuestas.

249
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

Es recién a partir de los años Noventa -una década de cambio fundamental en Africa-
cuando una oleada de democratización sacudió el Continente, dando lugar, como una
de sus consecuencias, a procesos de cooperación e integración regional en todas las
regiones del mismo.

Son por tanto los años finales del Siglo XX, marcados por el fenómeno de la globa-
lización, que surge todo un auge de los procesos africanos de integración regional,
especialmente entre los países del África Subsahariana. Las preocupaciones africanas
descansan, sobre todo, en la necesidad de superar lo limitado de sus mercados y la
marginalidad creciente en un mundo dominado por pujantes bloques comerciales. A
esto se añade la constatación que los principales actores del comercio mundial -Esta-
dos Unidos y la Unión Europea- se muestran altamente proteccionistas precisamente
en aquellos sectores donde los países africanos podrían ser competitivos.

Es así que en África se fueron generando alrededor de 30 agrupaciones de integración


comercial de carácter regional, con dos o más de ellas en casi cada una de las subre-
giones del Continente. Según datos de la Comisión Económica para el Africa (CEA),
en promedio, para el año 2004, cada nación africana pertenecía a más de una de
estas agrupaciones. De los 54 países africanos, 26 son miembros de dos agrupaciones
económicas regionales, 20 pertenecen a tres y una nación, la República Democrática
del Congo, es miembro de cuatro. Solo 6 países mantienen su adhesión a solo una
comunidad económica. Por otra parte, 34 son las naciones africanas Miembros de la
Organización Mundial del Comercio (OMC).

Al Continente africano se lo divide generalmente en dos grandes regiones: la de África


del Norte y la África Subsahariana (al sur del Sahara). Esta última comprende a su vez
a tres subregiones: África del Oeste, Africa Central y África del Este y África del Sur.
En función de estas regiones y subregiones, se pueden localizar los principales procesos
de integración en la siguiente forma:
África del Norte: Unión Arabe del Maghreb (UMA) y Comunidad de Estados del
Sahel-Sahara (CEN-SAD).
África Subsahariana, con sus tres subregiones y procesos:
África del Oeste: Unión Económica y Monetaria del África del Oeste (UEMOA);
Comunidad Económica del África del Oeste (CEDEAO); y Unión del Río Manu.
África Central: Comunidad Económica del África Central: Comunidad Económica
de Estados de África Central (CEEAC); Comunidad Económica y Monetarian de
África Central (CEMAC), y Comunidad Económica de los Países de los Grandes
Lagos.
África del Este y África del Sur: Mercado Común para el Áfríca del Sur y el Este
(COMESA); Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo (IGAD); Comisión

250
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

para el Oceáno Índico; Comunidad para el Desarrollo del África Austral (SADC); y
Unión Aduanera del África Austral (SACU).

En consecuencia, a pesar de las ideas de unidad panafricana, en la actualidad África se


caracteriza por una diversidad de tratados de integración de carácter subregional. En
todo caso los procesos más importantes se ubican entre los países del África Subsaha-
riana, los que se destacan por factores como su representatividad geográfica, cantidad
de países miembros, éxitos relativos y perspectivas futuras, así como por su importan-
cia regional y proyección internacional.

4.2. Principales procesos, miembros, objetivos y estado actual

Con el propósito de sistematizar la información, se transcribe la excelente síntesis de


los principales procesos africanos, contenida en el interesante trabajo de Jacqueline
Laguardia Martínez (publicado en Monografí[Link] >Economía):

COMUNIDAD MIEMBROS OBJETIVOS ESTADO ACTUAL


Aún no se establece como
Zona de Libre Comercio
(ZLC). Sin embargo, fun-
Camerún, Congo, cionan convenios que regu-
Comunidad
Gabón, Guinea lan las inversiones, los pagos
Económica y
Ecuatorial, Unión y el transporte terrestre. Es
Monetaria de
República Económica una Zona Monetaria vincu-
África Central
Centroafricana y lada a la Zona Franco, por
(CEMAC)
Chad. lo que se subordinan a un
Banco Central Regional y
posee además una Comisión
Bancaria.

251
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

COMUNIDAD MIEMBROS OBJETIVOS ESTADO ACTUAL


Angola, Burundi,
Camerún,
Congo, Chad,
Comunidad Gabón, Guinea
Económica de Ecuatorial,
La implementación de una
Estados de África República Unión
ZLC aún está en considera-
Central Centroafricana, Económica
ción.
República
(CEEAC) Democrática del
Congo, Rwanda
y Sao Tomé y
Príncipe
Angola, Burundi,
Comores, Funciona como ZLC desde
Djibouti, octubre de 2000 y como
Egipto, Eritrea, Unión Aduanera desde di-
Etiopía, Kenya, ciembre de 2004.
Madagascar,
Mercado Común Malawi, Mauricio, Existen criterios de conver-
para África del gencia para la política ma-
Mozambique, Mercado
Este y el Sur Namibia, croeconómica. El programa
Común
República de armonización monetaria
(COMESA)
Democrática del considera una Unión Mone-
Congo, Rwanda, taria hacia el 2025. En 2003
Seychelles, Sudán, aprobaron un marco común
Swazilandia, para el funcionamiento ban-
Uganda, Zambia cario.
y Zimbabwe

252
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

COMUNIDAD MIEMBROS OBJETIVOS ESTADO ACTUAL


Unión Aduanera alcanzada
desde 1996 para los pro-
ductos de agricultura y arte-
sanía, y desde 2000 para las
manufacturas, asumiendo
una tarifa exterior común.
También han logrado la
Benin, Burkina
armonización de leyes mer-
Unión Económi- Faso, Costa de
cantiles y convergencia ma-
ca y Monetaria Marfil, Guinea- Unión
croeconómica establecida,
del África del Bissau, Malí, Económica
especialmente en lo relativo
Oeste (UEMOA) Níger, Senegal y
al manejo del presupues-
Togo.
to. Es una Zona Monetaria
vinculada a la Zona Franco,
por lo que se subordinan a
un Banco Central Regional
y posee además una Co-
misión Bancaria creada en
1990.

253
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

COMUNIDAD MIEMBROS OBJETIVOS ESTADO ACTUAL


Se propone el establecimien-
to de la ZLC y la Unión
Aduanera antes de 2007, a
partir de la real eliminación
de tarifas para bienes no
procesados. Aquellos países
que no pertenecen a la UE-
MOA prevén la creación de
Benin, Burkina una segunda zona moneta-
Faso, Cabo Verde, ria para su posterior fusión
Costa de Marfil, con la zona monetaria UE-
Comunidad Eco- Gambia, Ghana, MOA, que desembocará en
nómica del Áfri- Guinea, Guinea Unión una única zona monetaria
ca del Oeste – Bissau, Liberia, Económica CEDEAO. Mantienen la
Malí, Níger, convergencia de las políticas
(CEDEAO)
Nigeria, Senegal, macroeconómicas, y meca-
Sierra Leona y nismos de paz y seguridad
Togo. adoptados. Exhiben una
nomenclatura aduanera co-
mún. Desarrollan proyectos
relativos a la construcción
de rutas intracomunitarias,
las telecomunicaciones y el
desarrollo de recursos agrí-
colas, energéticos e hidráu-
licos.

254
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

COMUNIDAD MIEMBROS OBJETIVOS ESTADO ACTUAL


ZLC lanzada desde septiem-
bre del 2000, y mecanismos
de paz y seguridad adopta-
dos. Exhiben avances en el
enlace de las redes energéti-
Angola, Bostwana, cas nacionales y en una ma-
Lesotho, Malawi, yor seguridad alimentaria,
Mauricio, así como en el desarrollo
Mozambique, de proyectos relativos a la
Comunidad para Namibia, rehabilitación de caminos y
el Desarrollo del Sudáfrica, Unión carreteras, puertos y líneas
África Austral Swazilandia, Económica férreas. Aún confrontan
(SADC) República problemas con las reglas de
Democrática del origen para algunos produc-
Congo, Tanzania, tos. Desde 1997 se negocia
Zambia y un Protocolo para Finanzas
Zimbabwe. e Inversiones. A finales de
2004 se crea un Comité de
Supervisores Bancarios para
armonizar las legislaciones
bancarias y supervisar siste-
mas y prácticas bancarias.
Bostwana,
Lesotho, Namibia,
Sudáfrica y
Swazilandia. Es la La Unión Aduanera es una
Unión Aduanera más antigua unión realidad, así como un acuer-
Unión
del África Austral aduanera del do monetario entre sus
Aduanera
(SACU) mundo, y surge miembros con la excepción
en 1969 como de Bostwana.
sustitución de la
Unión Aduanera
de 1910.

255
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

COMUNIDAD MIEMBROS OBJETIVOS ESTADO ACTUAL


Comisión
creada para
Comores, promover el
Madagascar, desarrollo
Mauricio, sostenible a Novedoso programa comer-
Comisión para
Seychelles y partir de la cial y creación de la Univer-
el Océano Índico
Reunión (esta cooperación sidad Virtual del Océano
(COI)
última isla en comercio, Índico.
pertenece a medio
Francia). ambiente
y política
exterior.
Elaboración de programas
Autoridad Inter- Unión multilaterales en áreas cla-
gubernamental Djibouti, Eritrea, Económica ves tales como agricultura
para el Desarro- Etiopía, Kenya,
y medio ambiente, asuntos
llo Somalia, Sudán y
políticos y humanitarios y
Uganda.
la cooperación económica
(IGAD)
regional.

4.3. Principales experiencias en el África Subsahariana

Como ya se mencionara, es la década de los años 90´ cuando se renueva el interés por
la integración, especialmente en el Africa Austral, donde se destaca la SACU, cuyo
éxito relativo se explica por la participación de Sudáfrica, país de mayor desarrollo
del subcontinente y que ya tiene incluso un Tratado de Libre Comercio con la Unión
Europea. Dicha razón también justifica el impulso recibido por la Comunidad para el
Desarrollo del África Austral (SADC), cuya viabilidad como comunidad económica se
vio reforzada a partir de la adhesión de Sudáfrica en 1994 tras la derrota del régimen
del apartheid. Es, por tanto, en el África Austral donde más se ha progresado en la
formulación de las iniciativas de integración, tanto en el plano comercial como en el
financiero, con un marcado protagonismo de la banca privada sudafricana.

En África del Este, el imperio británico dejó una buena estructura de instituciones
encargadas de coordinar las acciones en asuntos relativos a las aduanas, la recolección
de impuestos, las infraestructuras de transporte y la política monetaria entre Kenya,
Uganda y Tanganika, que después devendría en la Tanzania actual. Sin embargo, esta
herencia no sobrevivió a las crecientes divergencias ideológicas y económicas de estas

256
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

tres naciones, lo que conllevó al fracaso de la Comunidad del África del Este (CAE)
en 1973 y que ha sido recientemente relanzada.

En el África del Oeste, si bien encontramos numerosos organismos intergubernamen-


tales que trabajan sobre las cuestiones de integración y existen, teóricamente, las con-
diciones propicias para la cooperación, los resultados concretos son poco alentadores
pues en la mayoría de los casos los países involucrados participan a su vez en varios
esquemas construidos sobre objetivos y estrategias divergentes. La Comunidad Eco-
nómica del África del Oeste (CEDEAO) tuvo una influencia positiva en el comercio
intrarregional apenas verificada su conformación, pero la expansión de los intercam-
bios fue deteriorándose con el paso del tiempo.

Por su parte, la Unión Económica y Monetaria del África del Oeste (UEMOA), ex-
hibe progresos notables al instituir una tarifa exterior común en enero de 2000, así
como un conjunto de reglas jurídicas. Se nota además una interacción política cre-
ciente, que se manifiesta sobretodo en las actividades de mantenimiento de la paz en
Liberia y Sierra Leona. En el seno de la UEMOA se ha comenzado a discutir sobre la
convergencia de las monedas y la creación de una Zona Monetaria Única. Este propó-
sito resulta beneficiado por la existencia de un Banco Central Regional, creado para el
funcionamiento de la Zona Franca.

Los esquemas de integración ensayados en África Central no se destacan particular-


mente, clasificando como la zona con menos avances que mostrar. Ni la Comunidad
Económica y Monetaria de África Central (CEMAC), ni la Comunidad Económica
de Estados de África Central (CEEAC), han sido capaces de establecer Zonas de Libre
Comercio exitosas. La CEMAC, más bien ha avanzado en la integración financiera
con un Banco Central Regional junto a otras estructuras regionales de control banca-
rio, con el fin de eliminar las trabas administrativas al proceso de integración finan-
ciera en la región.

Por otra parte y como comentario general, las instituciones económicas regionales
de África Subsahariana a menudo han jugado un rol importante en el plano militar.
Los Estados han otorgado a los acuerdos de integración un rol político demasiado
ambicioso, y el simple hecho de que las organizaciones regionales se comprometan en
operaciones de mantenimiento de la paz, es una muestra de la imposibilidad de los
países de ofrecer un ambiente más estable a la política continental.

4.4. Avances y Proyecciones

A pesar de las numerosas dificultades y amenazas que conspiran contra el avance de la


integración, podemos constatar algunos éxitos relativos. Tal es el caso de la consecución

257
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

de Zonas de Libre Comercio en la mayoría de las comunidades regionales. También se


aprecian esfuerzos significativos en lo relativo a la convergencia macroeconómica y en
las negociaciones para el establecimiento de un esquema de integración regional que
abarque la totalidad del continente. Como un primer antecedente contemporáneo
en este sentido, se halla el Tratado de la Comunidad Económica Africana (CEA) de
1991, más conocido como el Tratado de Abuja, que planteó un proceso de 6 etapas
que culminaría con el establecimiento de un Mercado Común Africano, apoyándose
en las comunidades económicas regionales como pilares básicos.

Sin embargo, los propósitos mayores y más recientes referidos a la integración conti-
nental se recogen en la Acta Constitutiva y la Carta de la Organización de la Unidad
Africana (OUA), remplazada por la Unión Africana (UA) en un intento de los países
africanos de relanzar la visión de unidad económica y política. La UA se propone
avanzar, a través de las comunidades regionales que deberán transitar hacia Zonas de
Libre Comercio y Uniones Aduaneras, hacia un Mercado Común que comprenda la
totalidad del continente.

Otra de las iniciativas adoptadas para consolidar los ideales de unidad panafricana,
fue la creación de la Nueva Asociación para el Desarrollo de África (NEPAD). El
surgimiento de la NEPAD ocurre en la 37ma Cumbre de la OUA, en Lusaka, en julio
de 2001. Su objetivo era dotar a la OUA de un marco estratégico para un desarrollo
socioeconómico integrado.

La NEPAD reconoce como su objetivo central la erradicación de la pobreza en el


continente, a la vez que ubicar a los países africanos en la senda de un crecimiento
sostenido y de desarrollo, sustrayendo a África de la marginalización de los procesos
de la globalización. Presta especial atención a los temas de género, con el propósito de
un mayor reconocimiento a la mujer africana y su papel en la sociedad.

4.5. Unión Africana (UA)

La UA es la heredera de varios intentos previos de unir políticamente al continente,


como la Unión de Estados Africanos, la Organización de la Unidad Africana (OUA) y
la Comunidad Económica Africana. La idea de la creación de la UA fue relanzada por
algunos Jefes de Estado y de Gobierno en la Declaración de Sirte el 9 de septiembre
de 1999. A esta declaración le siguieron una serie de reuniones cumbres, como las de
Lomé (2000) donde se aprobó el Acta Constitutiva de la UA, y la de Lusaka (2001),
donde se aprobó el plan para la instauración de la UA. La UA celebró su primera se-
sión oficial en Durban, Sudáfrica, en 2002, reemplazando a la anterior OUA.

258
BOLIVIA Y LA INTEGRACIÓN

La actual Unión Africana (UA), es la organización supranacional de ámbito africano


dedicada a acelerar la integración económica y política entre sus Estados Miembros
para su inserción exitosa en la economía mundial.

Entre los objetivos de la UA se formulan el de promover un desarrollo sostenible,


avanzar en la adopción de posiciones comunes africanas en la esfera internacional, de-
fender la soberanía, la integridad territorial y la independencia de los Estados Miem-
bros, así como reforzar la cooperación entre ellos, en un clima de paz, seguridad y
estabilidad. En sus esfuerzos por activar la integración económica, la UA se plantea
además coordinar y armonizar las políticas entre las múltiples comunidades econo-
mías regionales.

La meta es que la Unión Africana no resulte en una simple prolongación de la OUA


bajo un nuevo nombre, sino en una estructura diferente que, inspirándose más o
menos en el modelo de la Unión Europea, debe centrarse en su carácter africano. Con-
seguir la unidad de la totalidad del continente es clave para superar la fragmentación
económica, promover la diversificación y construir vínculos transfronterizos entre en-
tidades productivas. Para ello, se prevé un prolongado periodo de tiempo, cuyo primer
paso será el fortalecimiento de las comunidades económicas regionales.

La UA se halla integrada por 53 de los 54 países africanos (Marruecos es el único


país del continente que se mantiene fuera del proceso, como consecuencia de sus
pretenciones de anexarse el territorio de la República Arabe Saharaui, posición que los
estados de la UA no comparten).

Los principales órganos de la UA son:


-­ La Asamblea
­- El Comité Ejecutivo
­- La Comisión
­- Comité de Representantes Permanente
­- Consejo de Paz y Seguridad

En 2004, la UA celebró la primera reunión de su Comité Ejecutivo, habiéndose apro-


bado la creación de otros órganos adicionales de carácter sectorial y técnico, como un
Tribunal de Derechos Humanos, un Banco Central, así como se formularon como
objetivos concretos, dentro del plan trazado por la Unión, el establecimiento de una
unión monetaria para el año 2023 y la organización de una fuerza militar común de
reacción rápida antes del año 2010.

259
INTEGRACIÓN - TEORÍA Y PROCESOS

4.6. Comentarios finales

Tras un periodo de estancamiento y declive de los procesos de integración, constitui-


dos a lo largo y ancho del continente, en África se reconoce hoy la importancia de es-
tos procesos considerándose la urgencia de acelerar la integración económica regional
mediante un ambicioso proyecto de total unión africana.

África podría hacer de la integración económica una poderosa herramienta que le per-
mita enfrentar los retos que significa la globalización de la economía, sustrayendo al
continente de la marginalidad que tradicionalmente lo ha apartado de la comunidad
internacional. Con la unión efectiva de sus economías podrían superarse los obstácu-
los diversos que individualmente enfrentan los países africanos, carentes de los recur-
sos financieros, tecnológicos y humanos para participar de los beneficios potenciales
asociados al fenómeno de la globalización.

Para ello, se considera que son imprescindibles políticas y la voluntad de cada país
para ejecutar impostergables programas en las áreas de la salud, la educación y el
empleo, tan necesarios para rescatar a su población del drama de la pobreza extrema.
No es posible pensar en una integración regional exitosa, donde ni siquiera existe la
infraestructura mínima adecuada para garantizar el abastecimiento de agua potable, y
las personas contagiadas con el VIH SIDA aumentan dramáticamente, modificando
incluso la estructura demográfica de la región.

Por su parte, la comunidad internacional debe apoyar los esfuerzos de unión de los Es-
tados africanos y ayudarles a vencer las resistencias y el escepticismo, lejos de intentar
capitalizar las ventajas de la situación actual, tal y como hacen los países más desarro-
llados. La condonación total de la deuda externa junto a la supresión de los obstáculos
comerciales que aún se mantienen –especialmente en el sector de la agricultura– son
los pasos más importantes que los países de la OCDE debieran tomar para apoyar la
integración regional y el desarrollo económico en África.

Son numerosos los factores que podrán mantener o desviar a las naciones africanas
de sus derroteros actuales. Lo que sí se puede concluir, es que los países africanos ne-
cesitan avanzar con rapidez en sus procesos de integración regional, para unirse en la
promoción del crecimiento económico y el desarrollo social desde una visión panafri-
cana, que vele en primer lugar por los intereses regionales. Del éxito de estos esfuerzos
depende la suerte de sus pueblos empobrecidos e históricamente explotados.

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