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Causas del Maltrato Escolar

En 3 oraciones: El documento resume un estudio sobre las atribuciones causales del maltrato entre iguales en escuelas de Guadalajara, México. El estudio encontró que la mayoría de los estudiantes se identificaron como víctimas o agresores. Tanto estudiantes como personal escolar atribuyeron las causas de la violencia a factores como la provocación, el entretenimiento, y características personales. El documento analiza estas atribuciones causales y sus implicaciones para la prevención de la violencia escolar.
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Causas del Maltrato Escolar

En 3 oraciones: El documento resume un estudio sobre las atribuciones causales del maltrato entre iguales en escuelas de Guadalajara, México. El estudio encontró que la mayoría de los estudiantes se identificaron como víctimas o agresores. Tanto estudiantes como personal escolar atribuyeron las causas de la violencia a factores como la provocación, el entretenimiento, y características personales. El documento analiza estas atribuciones causales y sus implicaciones para la prevención de la violencia escolar.
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FACULTAD DE PSICOLOGÍA

ESCUELA PROFESIONAL DE CIENCIAS DE


LA SALUD

Análisis crítico “ATRIBUCIONES CAUSALES DEL


MALTRATO ENTRE IGUALES”

INTEGRANTES:

Bedon Durán, Sara

Burga Díaz, Ashly Karoline

Cruzado Herrera, Ada Wendy

Flores Benites, Ehidi

Moreno Rosales, Lorella

Perez Julca, Camila

Silva Tantavilca, Carlos Alonso

PROFESOR:

Ojeda Siguas, Robert Cristian

CALLAO — PERÚ
2022
Introducción
En las escuelas existen varios intercambios que favorecen el desarrollo social y personal,
mientras que otros lo dificultan, lo que repercute negativamente en los alumnos y en la
propia escuela. Esta estructura relacional es importante para los miembros de la escuela,
especialmente para los estudiantes, porque abarca una fase más larga del ciclo de vida.
La igualdad de abuso en la escuela se llama comportamiento de intimidación, también
conocido como violencia, lesiones o amenazas, se refiere al proceso de una o más
personas que sufren una lesión natural o psicológica a los demás. Es el desequilibrio que
en el poder real o percibido entre la víctima y la penetración hace que la víctima se sienta
indefensa. Puede comenzar con una broma sobre un aspecto físico o psíquico de la pareja
cuyo efecto irritante sobre la víctima le hace repetirla para conseguir ese resultado, y
puede dar lugar a otras formas de agresión física o conductas indirectas que buscan el
aislamiento. sociedad de víctimas.

El presente artículo presenta información bajo el Reglamento de la Ley General de Salud


en Materia de Investigación para la Salud en México, que pretende proteger los derechos
de los seres humanos mencionados en este informe, manteniendo su identidad
completamente en anonimato.

Se realizó un estudio sobre la muestra de violencia en 18 escuelas públicas de


Guadalajara, Jalisco, Mexico. Se calculó, por medio de encuestas, que la violencia con
menos frecuencia es la amenaza con armas con un estimado del 95%. Las encuestas
fueron repartidas entre estudiantes, docentes y personal escolar con la finalidad de poder
obtener mayores resultados. Para los alumnos, el autoinforme se dividió en tres apartados:
a) lo que ha visto, b) su situación personal y c) su comportamiento como agresor, lo que
les permitió ubicarse en los tres roles: observador, víctima y agresor.

Se estudiaron 1 091 alumnos de secundaria de entre 12 y 18 años de edad, de ambos


sexos. De ellos, se reconocieron como víctimas 744 (68.2%) y una proporción importante
(75.5%) admitió haber ejercido conductas de maltrato. Las atribuciones causales del
maltrato entre iguales compartidas tanto por alumnos como el por el personal escolar se
sintetizan en el cuadro 1 y que describimos a continuación.
Opinión
De acuerdo al estudio realizado en las escuelas de la zona Metropolitana de Guadalajara,
México, se evidencia situaciones de violencia donde se determina a la víctima y al
agresor. Determinar las causas de los motivos atribuidos y compartidos de los iguales,
donde la mayor parte simplemente son observadores que mencionan que “los provocan”,
las víctimas refieren “los provoqué” y los agresores dicen “me provocan”.

En la actualidad, se observa que la violencia va de la mano con la aceptación en un grupo


y de alguna forma pertenecer en la sociedad, por parte del agresor se evidencia conductas
de querer sobresalir, sentirse importante, ser populares, entre otros. Pero, en este estudio
en específico las víctimas de violencia justifican la actitud del agresor, reflejando así su
baja autoestima, no se sienten merecedores de la empatía y que son menos que los demás.
Un factor de violencia es la falta de algo mejor que hacer, es la iniciativa primordial para
que este comportamiento se da por fastidio, referente con la inacción, como un
comportamiento entretenido. En ciertos casos, las personas que son observadores
consideran que lo merecen, ya que puede ser que reciben ese tipo de violencia en otro
escenario. Por otro lado, también existe el caso de que minimicen dichos actos de
violencia, esto último ocurre puesto que ya se encuentran habituados a este entorno. Esto
suele ser perjudicial para el observador ya que cabe la posibilidad de que lo normalice, e
incluso, dado que se vea tentado, realice dichos actos de violencia.

Dentro de los tres roles de observadores, víctimas y agresores, no siguen una secuencia
determinada, sino que viven los diferentes roles de manera diversas lo que los mantiene
en un constante movimiento lo que hace que el alumno puede pasar de agresor a víctima,
o de observador a agresor o de víctima a agresor.

Algunos agresores se justifican con excusas como “que todos los hacen”, la provocación
o desquitarse de compañero, y los adultos ven este comportamiento como broma, o que
es parte de la adolescencia. Además, agregan factores para explicar la agresión como; su
ambiente familiar, el entorno sociocultural y hasta los valores lo que denota que las
creencias personales de los educadores se convierten en causas. Por otro lado, estas
agresiones traen consecuencias que afectan fuertemente al estudiante, baja autoestima,
ver el maltrato como algo normal, depresión, soledad, entre otros.
Argumentación
Para poder abarcar el tema de la aceptación, se debe entender términos del rechazo y
envidia en grupos de las víctimas, por ello Avilés y Monjas (2005) mencionan que el
hecho de que atribuyen el maltrato a este sentimiento potencia su autoestima y su
autoimagen. Motivos atribuidos y compartidos por agresores, observadores y personal del
colegio. Abuso con elementos lúdicos jugar y reír son las principales razones por las que
estos actores tratan de hacer menos severa la situación violenta tratando de minimizar las
razones que explican el comportamiento abusivo. Los agresores señalaron que abusaban
“por diversión''.

Para muchos, la violencia adquiere su significado en el entretenimiento que aporta, o


como protagonista o espectador (García, 2005), que nuestros datos no tienen en cuenta.
Tomando en cuenta algunas de las características del agresor y sus características
personales; el personal refiere que son alumnos conflictivos, con una suma de altos
porcentajes, en cuanto a las Características de la víctima De acuerdo con las
características personales de la víctima, el personal escolar indica, principalmente, que es
“por ser tímido”. Las características psicológicas de las víctimas y los perpetradores
fueron implicadas como factores causales atribuibles a la violencia entre pares. No
obstante debemos saber que no debemos caer en estereotipos; cualquier estudiante,
independientemente de su personalidad, puede convertirse en agresor o víctima de
violencia por abuso de poder.

Con referencia a la provocación por la víctima, el personal estudiantil estima: “Porque se


meten con ellos”, es decir que es de manera intencional señalando como víctima
provocadora. Luego, tenemos a las tentativas de incorporación de los estudiantes a los
equipos que nos menciona que los esfuerzos en la transición de varias fases estudiantiles,
sobre todo en la enseñanza primara a la secundaria, que podría ser en especial difícil para
ciertos chicos dada la aparición de los efectos de la pubertad, los cambios en la jerarquía
social en la que está inmerso, el decrecimiento del apoyo social recibido, y que puede
describir la victimización en estas edades. Asimismo, este papel está en cierta forma
condicionado por falta de dominio de las novedosas reglas y normas como proceso crítico
pasajero, asociado con la obra de la identidad personal y social, el personal estudiantil
estima que el violencia “es parte del desarrollo social del adolescente”, “es por la edad”
(directivos 73.9%, intendentes 68.6%, prefectos 60.0%, maestros 54.9%, personal de
apoyo 51.9%).

Por otro lado, diversos autores (Del Barrio et al., 2003; Almeida, Lisboa y Caurcel,
2007:51), refieren que el personal de las escuelas de responsabilidad específica a la
organización educativa, compartiendo el hecho de una pérdida de administración de la
disciplina que propicia inconvenientes de maltrato, “algunas veces por la carencia de
comunicación e interés se han dejado de pasar actividades graves de los alumnos”. Otras
causas mencionadas se refieren al caso emocional del púber, “lo realizan para sacar las
emociones”, “no saben desahogar sus emociones, lo realizan para, de algún modo, sacar
los resentimientos que traen”, “traen inconvenientes personales” y “se descubren
molestos con ellos mismos”, “son estudiantes conflictivos”.

Mientras que, en los aspecto ligados con la dinámica y funcionamiento típicos de los
grupos microculturas de iguales, menciona que el fenómeno de violencia entre
equivalentes una actividad social, que pasa en el entorno de conjuntos de equivalentes,
donde la pertenencia es involuntaria, emergen empresas sociales que establecen un código
de rígidas reglas y normas que, una vez que son compartidas, componen la conducta de
sus miembros y esos que no coinciden o no se adhieren a ellas son excluidos y sus
comportamientos y hábitos rechazados (Almeida, 2006).
Conclusiones
En esta lectura se puede observar que el comportamiento violento ha sido aceptado por
alumnos y el mismo personal de la escuela. Los mismos observadores toman como
normal la violencia que ejerce el victimario frente a su víctima, aludiendo que éstos
provocan que los violenten y que estos episodios son frecuentes. Mencionan también que
las víctimas, al no defenderse de las agresiones, son consideradas como cobardes y que
no merecen la empatía de los demás.

Para muchos, la violencia deriva su significado del entretenimiento que brinda, ya sea
como protagonista o espectador. Dadas algunas de las características del atacante y sus
características personales, el personal dijo que eran estudiantes en conflicto con una alta
proporción de las características de la víctima. De acuerdo con las características
personales de la víctima, las autoridades escolares dijeron que se debió principalmente a
la "timidez". Se cree que la violencia entre compañeros es causada por las características
psicológicas de la víctima y el abusador. Sin embargo, debemos saber que no debemos
caer en estereotipos; cualquier alumno, independientemente de su carácter, puede
convertirse en agresor violento o víctima de abuso de poder.

En algunos casos los educadores creen que ser violento en la escuela, deriva a la etapa
que vive el alumno, la adolescencia, y la tildan de etapa violenta. Otros comentan que
tiene que ver con su entorno familiar y social. La realidad es que el comportamiento
violento no es parte de la adolescencia, se forma por el abuso que tiene el alumno en la
escuela, las burlas, el maltrato, los abusos, etc. Lo que trae como consecuencia un rencor
y se vuelve de víctima agresor, reflejando las inseguridades de uno mismo en otras
personas.

El diálogo es lo más importante para obtener una respuesta honesta y abierta de la


víctima. Los padres y familiares no deben mostrar un comportamiento a la defensiva o
cuestionable, ya que la víctima creerá que no se creen en sus confesiones, abandonarán
el caso mientras continúan con el acoso y el abuso.
Anexos

[Link]

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Referencias
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