Las representaciones mentales son formas simbólicas de reproducir la realidad en ausencia
de ésta. Para dar sentido a aquello que nos rodea las representaciones se organizan en
estructuras y se construyen partiendo de un contexto social propio de un grupo
determinado. Es decir, el ser humano forma representaciones mediante una serie de
intercambios o interacciones con los demás.
REPRESENTACIÓN POR IMAGEN
Una imagen mental es una experiencia que, en la mayoría de las ocasiones, se parece
significativamente a la experiencia de percibir visualmente algún objeto, evento o escena,
pero ocurre cuando el objeto, evento o escena relevante no está realmente presente en los
sentidos. A veces hay episodios, particularmente al quedarse dormido ( imágenes
hipnagógicas ) y al despertar ( hipnopómpicas ), cuando las imágenes mentales, que son de
carácter rápido, fantasmagórico e involuntario, desafían la percepción, presentando un
campo caleidoscópico, en el que no se puede distinguir ningún objeto distinto.
Las imágenes mentales a veces pueden producir los mismos efectos que producirían el
comportamiento o la experiencia imaginada. La naturaleza de estas experiencias, lo que las
hace posibles, y su función (si las hay) han sido objeto de investigación y controversia
durante mucho tiempo en filosofía, psicología, ciencias cognitivas y, más recientemente,
neurociencia. A medida que los investigadores contemporáneos usan la expresión, las
imágenes o imágenes mentales pueden comprender información de cualquier fuente de
información sensorial; Uno puede experimentar imágenes auditivas, imágenes olfativas, y
así sucesivamente. Las imágenes son el vehículo de la representación más difícil de
estudiar, puesto que no llegamos a ellas directamente. Se estudian indirectamente a través
del dibujo o descripciones verbales.
Piaget e Inhelder (1966) han estudiaron detenidamente el desarrollo de las imágenes en
relación con las operaciones de la inteligencia. Se oponen a la idea de que las imágenes
derivan de la percepción y sostienen que las imagen es el resultado de la actividad del
sujeto. Para ellos las imágenes provienen de la imitación y constituyen la imitación
interiorizada.
Las imágenes derivan entonces de la imitación y del conocimiento que se tiene sobre el
objeto.
El desarrollo de las imágenes de los niños está muy ligado al nivel de desarrollo intelectual.
Las imágenes se clasifican en:
● Reproductivas: representan algo que se ha percibido anteriormente
● Anticipadoras:representan algo imaginado, por ejemplo cómo sería nuestra cocina
con otros muebles.
REPRESENTACIÓN PROPOSICIONAL
El concepto de proposición se refiere a las estructuras últimas de conocimiento en las que la
información se codifica y almacena. Es la unidad más pequeña de conocimiento, un
enunciado sobre el cual hay que valorarlo como falso o como cierto.
Las proposiciones se basan en conceptos, mientras que las imágenes lo hacen en
preceptos. Los hechos que prueban las proposiciones son aquellos experimentos de
memoria en los que el recuerdo de una expresión verbal no retiene el orden exacto de las
palabras, sino su significado. Esto se debe a que la memoria activa tiene una capacidad
limitada.
En general, la memoria del significado dura más que la de los detalles físicos o perceptivos.
El significado queda representado por las proposiciones y cada proposición tiene un
predicado (o función) y un argumento, y se desarrolla en redes proposicionales de
estructura jerárquica que muestran las asociaciones entre los conceptos.
Propiedades de las proposiciones
1. Son de carácter analítico.
2. Son reticulares.
3. Son abstractas.
4. Son amodales (independientes de las modalidades y entradas sensoriales).
5. Poseen valor de verdad.
6. Tienen una estructura jerárquica.
7. Admiten recursividad: es la relación que una idea guarda con otras, incluso una idea
puede conectarse consigo misma, (es la mayor ventaja que tienen los proposicionales respecto
a los analógicos), eso sí, al conectarse consigo misma cambiaría su significado.
8. Forma unidades mayores de conocimiento como los esquemas, los guiones
(acciones) y los marcos (objetos) o las descripciones estructurales.
9. Forman unidades de mayor a menor. La menor es la proposición, si rompo una
proposición ya no salen más proposiciones, solo conceptos.
10. Si agrupo más proposiciones formo esquemas que describen muchos objetos.
11. Otra agrupación proposicional es la definición de la descripción estructural que, al
contrario que el esquema, describe a un único objeto concreto.
12. Si sigo agrupando más proposiciones, podemos llegar a los modelos mentales que
incluyen conocimientos proposicionales y si sigo, llego a las teorías (no solo
científicas, sino la teoría de nuestros abuelos sobre la electricidad).
13. Si sigo agrupando puedo llegar a las ideologías que se caracterizan por no querer
ser rectificables (véanse a las ideologías políticas). Cuanto mayor sea un sistema
proposicional, más difícil es determinar su valor de verdad.
14. Son funcionalmente isomórficas con el mundo representado.
REDES SEMÁNTICAS
Las redes de significados -llamadas también redes semánticas- son las concepciones que
las personas hacen de cualquier objeto de su entorno, de acuerdo a Figueroa (1976),
mediante el conocimiento de ellas se vuelve factible conocer la gama de significados,
expresados a través del lenguaje cotidiano, que tiene todo objeto social, conocido.
Para Cole y Scribner (1977), el lenguaje constituye una herramienta crucial, para la
construcción de las relaciones sociales y de la expresión propia de la individualidad.
Además, se destaca la relación de la palabra con la realidad, con la propia vida y con los
motivos de cada individuo. Chomsky (1971) sugirió que el estudio del lenguaje, puede
ofrecer una “perspectiva notablemente favorable” en el auxilio a los estudios de los
procesos mentales, pues el autor defiende la relación íntima del lenguaje, no solo con el
pensamiento, también con la percepción y el aprendizaje.
La investigación actual, en Psicología, especialmente, con el modelo de redes semánticas;
le da un énfasis preponderante al estudio de los procesos cognitivos y la forma en que se
estructura la información aprendida.
Para este modelo, la información almacenada está organizada en forma de redes, en las
cuales las palabras, eventos o representaciones, forman relaciones que en conjunto
producen significados (Figueroa, 1976). Esos significados no permanecen estáticos, ellos
son dinámicos; susceptibles al cambio; pudiendo ser modificados por procesos de identidad
y aculturación, que le permiten al Redes semánticas: aspectos teóricos, técnicos,
metodológicos y analíticos individuo, un ajuste diferencial al nuevo grupo de pertenencia o
al mismo grupo con nuevos referentes sociales.
La técnica de redes semánticas, ofrece un medio empírico de acceso a la organización
cognitiva del conocimiento. Por tanto, puede proporcionar datos referentes a la organización
e interpretación interna de los significantes. También indica cómo la información, fue
percibida individualmente en el curso de la composición del aprendizaje social y provee
indicios fundamentales acerca de la tendencia a actuar basándose en ese “universo
cognitivo”. Krech et al. (1975), suponen que el ambiente físico y el social aprendido por el
individuo; facilitan el entendimiento del mundo social y solución de problemas. Por tanto,
suponen, que existen problemas sociales, que provocan necesidades comunes a las
personas, llevándolas a organizar el conocimiento ganado empíricamente con el fin de
actuar, eficazmente, de manera colectiva frente a situaciones específicas.
Según Tulving (1972), la técnica de redes semánticas, se deriva de los estudios de la
memoria a largo plazo en el campo de la Psicología cognitiva. De acuerdo con Morales
(1994) la memoria semántica es construida por representaciones de conceptos y
conocimientos generales. La memoria semántica es la memoria necesaria para el uso del
lenguaje, organiza el conocimiento que las personas poseen de las palabras y otros
símbolos verbales, sus significados y referentes acerca de las relaciones entre ellos y de las
reglas, fórmulas y algoritmos para la manipulación de los símbolos, conceptos y relaciones.
Grzib y Briales (1996) concluyen que la memoria semántica toma en cuenta la capacidad
humana para construir la realidad, en una interpretación interna y es a través de ésta, que
se decodifican las experiencias pasadas, predicciones y causalidades, se conectan dentro
de combinaciones nuevas.
¿Qué es un esquema?
Suele decirse que un rasgo característico de la forma de proceder del sistema humano de
cognición es utilizar el conocimiento previo para interpretar nuevos hechos, datos,
percepciones, conceptos, etc. Desde Ia perspectiva de los esquemas, este conocimiento
almacenado en la memoria está organizado en un conjunto de esquemas o representaciones
mentales, cada uno de los cuales representa todo el conocimiento genérico que hemos
adquirido a través de nuestra experiencia pasada con objetos, situaciones, secuencias de
situaciones, acciones, secuencias de acciones, conceptos,etc. En cierto modo, los esquemas
son como modelos del mundo exterior, que representan el conocimiento que tenemos acerca
del mismo.
En el tratamiento de la información, los esquemas intervienen en un proceso de arriba-abajo
para interpretar el flujo de información procedente del mundo exterior. Es decir, Ia
representación y adquisición de nuevos contenidos en la memoria no son copias pasivas de Ia
realidad, sino que son el resultado de los procesos constructivos guiados por los esquemas.
La idea presentada en los párrafos anteriores acerca de lo que es un esquema y su
funcionamiento, en términos generales corresponde a las nociones manejadas por Bartlett y
Piaget. Las definiciones actuales del constructo le han hecho más preciso y operativo mediante
la atribución de una serie de características que son necesarias( o por Io menos útiles) para
formular sistemas que se comporten tal como se ha apuntado.
Características
A pesar de las diferencias temáticas y nominales (esquemas, scripts, frames) con las que se han
aplicado estos constructos, Rumeihart y sus colaboradores (Rumelhart, 1981 ; Rumeihart y
Norman, 1983) han elaborado una lista con las propiedades más características, que sirve para
describir en términos generales a cualquiera de ellos. La descripción que presentamos sobre el
concepto de esquema recoge los cmco rasgos señalados en la lista de Rumelhart y la definición
dada por Brewer y Nakamura (1984):
En primer lugar, los esquemas se definen como estructuras y procesos mentales inconscientes
que subyacen a los aspectos molares del conocimiento y de las destrezas humanas. Como
estructuras de conocimiento se caracterizan por disponer de huecos o variables (slots), que
pueden tomar valores fijos y/u opcionales. Por ejemplo, la representación del concepto de
«gato» mediante un esquema, estaría formado por partes fijas, que se dan siempre o casi
siempre, tales como «tiene cuatro patas»,«tiene uñas»; y por partes variables, tales como
«clase .»,«color .»,«tamaño...».
Un aspecto importante a destacar sobre la función de los huecos o variables es su
disponibilidad para recibir asignaciones complementarias de información (default value). Esto
es, los esquemas suelen disponer de información acerca de los valores que puede o debe
tomar una variable para hacer comprensible un concepto, una acción o una situación, cuando
Ia evidencia recibida sobre los mismos es incompleta o ambigua.
En segundo lugar, los esquemas se definen por su modularidad, ya que se supone que los
distintos dominios cognitivos están representados por esquemas con diferentes
características. Dentro de cada módulo, los esquemas se caracterizan por estar ligados unos
con otros en sistemas relacionados. De manera que, en general, se admite que los esquemas
están formados por un conjunto de subesquemas. Por ejemplo, el esquema de «cabeza»
estaría formado por los subesquemas de «ojos», «nariz», «boca», «orejas». a su vez, el
subesquema de boca estaría formado por los subesquemas de «labios», «dientes», «lengua».
Aunque también se acepta la existencia de esquemas primitivos, no configurados por otros
esquemas.
En tercer lugar, los esquemas se caracterizan por organizar el conocimiento en rangos de
representaciones, que van desde los rasgos más discretos hasta las categorlas más genéricas.
Es decir, pueden representar el conocimiento a todos los niveles de abstracción. Así, en los
esquemas pueden estar representados desde el conocimiento sobre la forma de cualquier
letra o número (e.g., B ô 5), hasta conocimientos más complejos, como los relativos a una
teoría científica o una ideología.
Una cuarta característica hace referencia a la clase de conocimiento representado por los
esquemas. En este sentido, se entiende, que en los esquemas está representado el
conocimiento semántico y el conocimiento episódico procedentes de las experiencias
individuales y concretas. Por ejemplo, en el esquema de «mamífero», además del
conocimiento semántico sobre el concepto, también estaría representado el conocimiento
adquirido a través de nuestras experiencias con los mamíferos.
En quinto lugar, los esquemas se caracterizan porque la elicitación de una de sus partes implica
la activación del conjunto de la estructura. Y, una vez activados, se Comportan como
mecanismos activos de procesamiento, que operan de forma interactiva. Esto es, los esquemas
participan activamente en la selección y codificación de la información recibida, pero, al mismo
tiempo, los componentes de dicha información propician Ia activación y, si procede, la
modificación de aquellos esquemas relevantes para su procesamiento.
A juzgar por la características apuntadas, los esquemas intervienen de modo decisivo en los
procesos de memoria y aprendizaje. Teniendo en cuenta que uno de los principales problemas
planteados a la moderna Psicología de la Instrucción consiste en conocer cuáles son los
estados y procesos cognitivos internos, para comprender la relación entre las manipulaciones
instruccionales y las actuaciones resultantes del aprendizaje (Mayer, 1987), parece lógico
pensar en los esquemas como un marco teórico que puede ayudarnos a comprender algunas
de las cuestiones planteadas en las situaciones de enseñanza aprendizaje. En los apartados
siguientes nos ocuparemos de ver cómo los esquemas afectan a los procesos internos de la
representación, codificación, adquisición y recuperación del conocimiento y sus posibles
implicaciones para la Psicología de la Instrucción.
3. Representación de los esquemas en la memoria
El conocimiento representado por los esquemas tiene un papel decisivo en el procesamiento
de la información. Por ejemplo, en la lectura de un texto, puede ayudar a establecer las
relaciones existentes entre las distintas partes del mismo, y, como consecuencia de ello,
aumentar la rapidez de la lectura (Graesser, Miller y Kintsch, 1981) y el nivel de comprensión
(Thorndyke, 1976; Black y Bern, 1981). Datos como estos Y otros semejantes dan a entender
que la representación de los esquemas en la memoria responde a algunas formas de organizar
y estructurar el conocimiento que condicionan el modo de procesar la información.
En concreto, las representaciones de los esquemas en la memoria se caracterizan. Por lo
siguiente:
Los contenidos que las configuran están organizados en unidades o agrupaciones de carácter
holístico, que se activan al acceder a uno de sus componentes; los contenidos dentro de cada
unidad holística responden a una ordenación de carácter temporal;
los contenidos que forman las unidades holísticas están agrupados en subunidades
interrelacionadas; y la organización del orden temporal de los contenidos se ajusta a una
estructura jerárquica y serial.
A) Organización en unidades holísticas, que se activan como un todo. Los componentes
que forman el esquema sobre un objeto, una actividad, una situación o un concepto
están relacionados unos con otros y se organizan en la memoria en unidades
holísticas; esto es, cuando uno de los componentes se activa, también lo hace el resto.
Al preguntar a las personas por las acciones típicas que efectúan cuando llevan a
cabo actividades muy comunes (v.g., ir al cine, al doctor o a clase), se ha observado que la
mayoría de las acciones citadas Io son por más de la mitad de los sujetos; únicamente un tres o
un cuatro por ciento son mencionadas por un sólo sujeto. Estos resultados dan a entender que
los sujetos tienen agrupadas en unidades holísticas (esquemas) las acciones que componen
este tipo de actividades, y, además, que las formas de las agrupaciones (esquemas) son muy
semejantes. También se ha observado que la lectura de un relato sobre una actividad común,
en el que se suprimen algunas acciones típicas de dicha actividad, provoca que los sujetos,
erróneamente, las recuerden como acciones leídas. En ambos casos, cuando se pregunta a los
sujetos por las acciones típicas de una actividad común, y cuando leen relatos sobre este
mismo tipo de actividades, las unidades holísticas (esquemas) que las representan en la
memoria son activadas como un todo.
Conclusiones semejantes se pueden extraer de investigaciones en las que se registra el tiempo
que tardan los sujetos en reconocer contenidos que les han sido presentados con anterioridad.
En este tipo de trabajos (e.g., Smith, Adams y Schon,1978), se ha observado que, cuando se
incrementa el número de contenidos no relacionados (no pertenecientes al mismo esquema)
que los sujetos deben memorizar, aumenta el tiempo empleado en reconocer cada uno de los
componentes de los contenidos. Sin embargo, cuando se incrementa el número de contenidos
relacionados (pertenecientes al mismo esquema), los tiempos requeridos para reconocer los
componentes permanecen estables. Una explicación de este resultado es que los
componentes de un mismo esquema están relacionados, de tal manera que se activan como
un todo. Por ello, el aumento del número de contenidos relacionados a memorizar por los
sujetos no exige a éstos gastar más tiempo en el proceso de recuperación.
B) Ordenación temporal de los contenidos representados por los esquemas Los
esquemas son agrupaciones o unidades holísticas en donde el conocimiento se ajusta
a un orden. En el caso concreto de los scripts, que es una clase de esquemas, se ha
encontrado que están formados por conjuntos de acciones ordenadas. Después de
leer una historia o visualizar un vIdeo (Lichtenstein y Brewer, 1980) donde Se había
alterado el orden de algunos sucesos, cuando se pedía a los sujetos que
reconstruyesen la historia vista o leída, recordaban el contenido original, pero
situando Aquellos sucesos cambiados en el lugar que desde un punto de vista lógico
les correspondía en la secuencia.
También se ha podido comprobar la ordenación temporal en tareas donde se exige a los
sujetos que decidan lo más rápido posible el orden de dos acciones que normalmente
forman parte de una actividad muy común (e.g., en la de ir al restaurante,¿qué acción se
realiza antes, pedir el menú o sentarse en la mesa?). En estos casos, Se suele tardar más
tiempo en tomar la decisión cuando las acciones están muy próximas en el orden temporal
que cuando están más distantes la una de la otra.
C) Segmentación de las representaciones holísticas en subunidades
Además de estar ordenados en unidades holísticas, los contenidos en los esquemas
parecen agruparse en subunidades interrelacionadas. En la teoría de los scripts
De Schank y Abelson (1977), para quienes los esquemas están formados por «escenas»
y, a su vez, éstas están formadas por «acciones», Ias subagrupaciones de contenidos
corresponderían a Io que ellos denominan «escenas». Bower et al. (1979) han
Encontrado algunos datos en favor de esta segmentación. En concreto, observaron
Que cuando los sujetos dividían una historia por grupos de sucesos, que a su juicio
Debían ir juntos, lo hacían segmentándola en unidades que correspondían a
«escenas». Es más, constataron una amplia coincidencia en la fijación de los límites de
Cada escena, lo cual evidenciaba que la segmentación en subunidades era consistente
Entre los sujetos.
D) Estructuración serial y jerárquica de las representaciones
Manteniendo las características que acabamos de comentar (unidades holísticas Que
se activan como un todo, ordenación temporal de los contenidos y segmentación
En subunidades), las representaciones de los esquemas se estructuran en la memoria
De forma jerárquica y serial, tal como se recoge en la figura 1. De acuerdo con la
estructuración jerarquizada de la representación de los esquemas en la memoria, en la
parte superior de jerarquizar sé sitúa el componente que Resume o sintetiza el total
del conocimiento representado por el esquema (e.g., ir al Restaurante).
De acuerdo con la estructuración serial de la representación de los esquemas en La memoria,
los componentes que se sitúan en el mismo nivel de la jerarquía están Organizados
temporalmente. Esto es, los diferentes indicadores de escenas, en lo Que se segmenta el
esquema, mantienen una relación temporal entre ellos; y lo mismo sucede con las acciones
subordinadas a los indicadores de escenas. La estructuración jerárquica y serial, tal como se
recoge en la figura 1, es compatible con el resto de las características atribuidas a la
representación de los esquemas en Ia memoria. Se comporta como unidad holística
segmentada en subunidades (escenas y acciones), donde los componentes mantienen un
orden temporal.