Historia de Soportes Documentales
Historia de Soportes Documentales
TALLER DE ESPECIALIZACIÓN
CONSERVACIÓN DE DOCUMENTOS
PREPARADO POR: LIC. AMELIA GÓMEZ FERNÁNDEZ
ESPECIALISTA EN CONSERVACIÓN Y
RESTAURACIÓN DE BIENES MUEBLES
INVESTIGADOR AUXILIAR
PROFESOR AUXILIAR ADJUNTO
(Universidad de La Habana e Instituto Superior de Arte)
Desde la más remota antiguedad el ser humano ha necesitado trasmitir o contar sus ideas
sobre la realidad circundante, así como su actividad, no solo para sus contemporáneos sino
como constancia para la posteridad. Esto solo se materializa a través de los documentos.
Estos primeros soportes no resultaron idóneos para almacenar información, por lo que se
buscaron otras alternativas que han ido evolucionando hasta hoy día y se describen a
continuación.
SOPORTES ANTIGUOS
PAPIRO
Fue inventado por los Egipcios y su uso se popularizó hacia el año 3000 a. de C., consistía en
una placa elaborada con tallos de una planta del mismo nombre, una caña de gran tamaño,
abundante en las orillas del río Nilo. Estos tallos eran cuidadosamente alineados y
conformada por dos capas para darle resistencia, a las que se sometía a prensa para que se
aglutinaran como unidad. Los defectos del papiro consistían en su elevado costo y su gran
fragilidad. Hoy día se conservan algunos textos sobre papiro en algunos museos del mundo.
PERGAMINO
Los procedimientos para la obtención del pergamino incluyen la inmersión en cal, el raspado
y/o estiramiento. La cal elimina el pelo y produce la saponificación de los contenidos
estructurales. Con el raspado se remueve la parte interior de la piel y el pelo restante,
lográndose así el espesor deseado.
Los griegos alisaban los pergaminos y daban brillo a su superficie con la aplicación de clara
de huevo y aceite de linaza. Este procedimiento era necesario, pues los miniaturistas griegos
aplicaban las tintas de manera muy espesa. Sin la existencia de una base las tintas tenían poca
adherencia y luego se desprendían.
Los productores occidentales, después del secado, pulían los pergaminos con piedra pómez y
yeso, logrando así superficies aterciopeladas y opacas, que permitían una mejor fijación de
las tintas, tanto al escribir como al pintar miniaturas.
El pergamino siempre fue un soporte muy valioso, tanto que cuando un texto ya no era
necesario lo raspaban, preparando la superficie para su reutilización, los que se denominan
palimpsestos. Con luz ultravioleta estos textos removidos pueden ser percibidos y
fotografiados.
Tanto el pergamino como la vitela están constituidos de una proteína llamada colágeno y son
muy vulnerables a los cambios climáticos; en condiciones de alta humedad absorbe el agua
hasta quedar prácticamente mojado, cuando es muy baja pierde fácilmente su humedad
estructural tornándose quebradizo. Por otra parte, la preparación con la cal le proporciona
una reserva alcalina que lo preserva de la corrosión de las tintas metaloácidas y contra otros
agentes ácidos presentes en la atmósfera con contaminantes como el dióxido de azufre.
De los siglos III al IV, el pergamino fue sustituyendo poco a poco al papiro y tuvo un papel
primordial en la antiguedad y la Edad Media. Aún después de la introducción del papel en
Europa, era una regla redactar las cartas gubernamentales y tratados internacionales sobre un
pergamino debido a su resistencia y belleza. Su alto costo y la necesidad de cantidades cada
vez más crecientes fueron limitando su producción. En la actualidad sólo se utiliza en
ediciones de lujo o como reconocimiento a personas. Numerosos archivos, bibliotecas y
museos del mundo, aún conservan pergaminos antiguos.
SOPORTES MODERNOS
PAPEL
La manufactura del papel, que originalmente empleaba desechos de seda y después lino,
cáñamo y otras fibras vegetales, se mantuvo en secreto hasta principios del siglo VIII, cuando
se inicia en Samarcanda la fabricación de papel gracias a unos prisioneros chinos que
conocían la técnica. Así se supone que aquellos presos fueron quienes trasmitieron a los
árabes la técnica de la manufactura del papel. En Bagdad, bajo el reinado de
Harum-Al-Rachid, en el mismo siglo VIII, se desarrolló la fabricación de papel.
Por la expansión del dominio árabe, el papel fue llevado hasta Europa y su manufactura tuvo
inicio en España, durante el siglo XI. Más tarde, en el siglo XII se refiere la existencia de
molinos de papel en Játiva, cerca de Valencia. En Italia, ya existían molinos de papel en el
siglo XIII, mientras que en Francia, Inglaterra y Alemania no surgirían sino hasta el siglo
XIV. Desde entonces, el papel fue manufacturado en grandes cantidades y su uso se
generalizó en documentos, diseños, pinturas, grabados y después en la impresión de libros.
La materia prima fundamental para la fabricación del papel son las fibras celulósicas
vegetales, la celulosa es el componente principal de las paredes de las células de las plantas
mayores y comprende una tercera parte de la materia vegetal.
Las telas de lino y algodón, rasgadas y maceradas, fueron las principales materias primas
para la manufactura del papel por mas de seis siglos. Estas fibras son consideradas nobles,
pues constituyen celulosa casi pura y su densidad garantiza la resistencia del papel por la
formación y el entrelazamiento de numerosas cadenas de hidrógeno.
Los molinos de papel estaban situados a la orilla de los ríos, porque el proceso se iniciaba
cuando las telas eran sacudidas para eliminar el polvo, luego se separaban por el tipo de fibra
y el color. Estas telas eran rasgadas en pedazos, lavadas y maceradas para activar el proceso
de fermentación; después, tratadas con una solución de hidróxido de sodio, eran golpeadas
con martillos para desfibrarlas. Tales martillos eran impulsados por ruedas de agua.
La pasta de celulosa era puesta en tinas de madera, piedra o metal, y en ellas se hacían las
hojas de papel manualmente, con el auxilio de un bastidor de tela colocado en un marco
suelto de madera, distribuyéndola uniformemente con rápidos movimientos circulares,
eliminando así el agua. Una vez retirado el molde, que determinaba la extensión del papel, las
hojas eran apiladas entre filtros, una tras otra y después prensadas para extraer el agua
restante.
Mientras los orientales empleaban formadores de hilos de bambú, los europeos los hacían
con hilos de cobre. En ambos casos, los hilos se colocaban horizontal y verticalmente,
formando una trama: los primeros eran puestos muy próximos unos a otros, mientras que los
segundos estaban puestos en forma perpendicular y más espaciados, creando un resistente
papel.
El papel de esta época muestra nítidamente, a contraluz, las marcas de este entrelazado, pues
sobre los hilos se formaba un depósito no muy espeso de fibra. A través de estas marcas
translúcidas nació la idea de diseñar, con hilo de cobre, la marca o símbolo de los molinos de
los fabricantes, la llamada así marca de agua o filigrana.
Con el fin de obtener una distribución homogénea de las fibras, en el molde se mezclaba a la
pasta una cierta cantidad de goma de almidón, generalmente de trigo, que confería
posteriormente impermeabilidad al papel, lo cual impedía la penetración excesiva de la tinta,
facilitando la escritura. Los adhesivos de origen vegetal serían sustituidos más tarde por otros
de origen animal. Las hojas también eran sumergidas en adhesivos o, cuando ya estaban
secas, se les aplicaba cola superficialmente con un pincel. Este proceso fue utilizado
frecuentemente hasta la segunda mitad del siglo XIII, cuando apareció la pila holandesa, que
sustituyó al sistema de maceración con martillos.
Con el crecimiento de la demanda del papel, las materias primas llegaron a escasear, de
manera que ya en el siglo XVIII se comenzaron a investigar otras fibras vegetales. No
obstante, el lino y el algodón fueron las materias primas predilectas hasta mediados del siglo
XIX, cuando se desarrolló la técnica para la obtención de celulosa, partiendo de fibras de
madera.
Muy diferente del algodón- materia prima con más de 93% de celulosa- la madera posee un
contenido máximo de 50% de celulosa. En su constitución hay otros polímeros como la
hemicelulosa y la lignina, la oxidación degradativa de estos, produce compuestos químicos
con características ácidas y de color amarillento. Además, las fibras obtenidas de la madera
son más cortas y por tanto, no ofrecen las mismas posibilidades de entrelazamiento, dando
por resultado papeles poco resistentes.
El primer componente del papel por tanto, son los materiales fibrosos y de acuerdo al tipo de
material dependerá también la calidad de este. Estos materiales provienen de las maderas
suaves, tales como coníferas; pino, abetos, de las maderas duras; haya, abedul, olmo,
eucalipto y de las plantas anuales como el bagazo de la caña de azúcar, la paja del arroz y el
algodón entre otros.
En los procesos industriales la pulpa de celulosa es obtenida por tres sistemas básicos, que
son: el mecánico, el químico y el químico-mecánico.
En el proceso mecánico, el desfibramiento de los troncos de madera es realizado con
materiales abrasivos en agua. Posteriormente continúa la refinación en la pila holandesa, de
donde la pulpa es apenas blanqueada por agentes clorados, conservando de esta forma todas
las sustancias no celulósicas.
En el proceso químico se puede obtener una pulpa con alto contenido de celulosa, semejante
a los papeles de tela, pero siempre que se usen los procesos adecuados para extraer las
sustancias no celulósicas. Básicamente en este proceso se realiza la llamada digestión, en la
cual se emplea en conjunto tanto sustancias químicas como temperatura y presión. El primer
proceso al sulfito resultaba en papeles ácidos, debido al empleo del dióxido de azufre.
Actualmente los procesos a la sosa y al sulfato son un tanto alcalinos y no tan perjudiciales
para las fibras. La pulpa al sulfato, conocida como Kraft, que significa fuerza en alemán, es la
de mejor calidad y la más empleada por los fabricantes de papel, siendo con todo, necesario
su blanqueamiento posterior, con objeto de atender las exigencias de blancura para el soporte
gráfico.
Ya en el siglo XVIII el descubrimiento del cloro básico tuvo una importancia fundamental,
para el blanqueamiento de trapos. En los procesos mecánico y químico de las pastas de
madera el empleo del cloro y sus derivados fue aún más importante. La acción oxidante de
estos blanqueadores los hace muy agresivos para la celulosa, disminuyendo su resistencia
física. El cloro es difícil de extraer completamente, por lo que la continuidad del proceso
oxidativo contribuye a la degradación del papel.
Además del material fibroso, el papel contiene aditivos llamados funcionales, que son
sustancias que se le adicionan al papel para obtener determinadas propiedades y disminuir los
costos de producción, estos son las cargas o rellenos y los encolantes.
Las cargas son compuestos de origen inorgánico, polvos minerales, tales como el caolín, el
carbonato de calcio, la barita, y el silicato de magnesio entre los rellenos naturales y el
dióxido de titanio, el sulfuro de zinc y el sulfato de calcio precipitado entre los artificiales.
El término carga es empleado porque el papel es modificado por una adición de 5 a 40% de
material inorgánico, lo que le confiere más peso específico, resultando la reducción del costo
del producto por el ahorro de fibras de celulosa. El papel además aumenta su brillantez,
opacidad y lisura, mejorando la posibilidad de impresión. Sin embargo la cantidad y el tipo
de carga deben ser controlados, pues puede conducir a la pérdida de resistencia en el papel.
El otro aditivo funcional es el encolante, que se utiliza para aumentar la retención de las
fibras, la solidez de las hojas, evitar el corrimiento de tintas y aumentar la resistencia a la
penetración de líquidos. Los agentes encolantes pueden añadirse en medio ácido o básico y
pueden ser usados la colofonia, alquildicetenas o encolados poliméricos. Los encolados en
medio básico son más convenientes para la estabilidad del papel.
De forma general los papeles antiguos que poseen fibras largas y relleno de carbonato de
calcio que ofrece una reserva alcalina al papel, son más estables que los papeles modernos,
cuyas fibras son más cortas y que poseen determinados componentes, que aunque
beneficiaron a la industria papelera, constituyeron un cambio negativo, pues la acidez
presente en ellos los induce a degradarse rápidamente.
En nuestros días los papeles de mala calidad que empleamos, serán en parte culpables de la
pérdida de nuestra memoria escrita, por lo que es necesario fabricar papeles de una alta
estabilidad, lo cual está dado por una alta permanencia y durabilidad.
Permanencia del papel significa la resistencia al deterioro por acción química, debida a
impurezas del papel o a agentes en el ambiente circundante y durabilidad, es la resistencia al
manejo ordinario o trato.
Los papeles de alta estabilidad deben ser de celulosa pura, sin acidez y de fibras largas; lo que
significa, por ejemplo, no contener lignina ni azufre. En el proceso de encolado o
impermeabilización, las cargas y los pigmentos deben ser estables e inalterables. Como
primer paso, entonces, es necesaria la normalización de especificaciones técnicas para
papeles de estas características y además la promoción de una legislación específica sobre el
empleo de materiales de calidad archivística, por decirlo así, en los documentos con carácter
comprobatorio e histórico.
De forma general los materiales fotográficos constan de una película base, sobre la que se
extiende una capa fotosensible compuesta por un aglutinante y partículas de sales metálicas
(haluros de plata), que es la sustancia formadora de la imagen.
FOTOGRAFIA
Las imágenes fotográficas forman parte del patrimonio cultural de un país. Su función e
importancia se refleja en el número cada vez mayor de exposiciones y publicaciones que
contienen fotografías y en el uso que hacen de ellas los autores e investigadores.
En calidad de soporte se han utilizado placas metálicas, vidrios, papel y por último las
películas plásticas de nitrato de celulosa, acetato de celulosa y las más estables de poliéster
(tereftalato de polietileno). El aglutinante más usado es la gelatina, aunque anteriormente se
utilizó el colodión y la albúmina.
La inmensa mayoría de las fotografías actuales en blanco y negro tienen un soporte de papel
y contienen partículas de plata en una matriz de gelatina. Actualmente tenemos también las
fotografías a color, cuyos papeles son recubiertos de resinas y además contienen pigmentos
de origen orgánico. Entre el soporte y el aglutinante suele haber aunque no siempre una capa
intermedia con varias finalidades, desde constituir un adhesivo entre las dos capas, hasta
mejorar la calidad de la fotografía. Por lo que decimos que estos diversos elementos
comunican a los materiales fotográficos una estructura estratificada única.
MICROPELICULAS
Sus comienzos se remontan a 1839 cuando el inglés John Benjamin Dancer elaboró el primer
microfilm oficialmente reconocido, por medio del proceso del daguerrotipo. Inicialmente los
microfilmes fueron utilizados para el despacho de mensajes en tiempo de guerra y fue el
francés René Prudent Patrice Dagron quien, en 1859, aplicó esta tecnología al registro
documental en archivos.
La micropelícula actual está compuesta por una capa soporte de poliéster o tereftalato de
polietileno, la cual posee gran estabilidad química, sobre la que se extiende una capa de
gelatina, conteniendo granos de plata finamente divididos. Además tiene una serie de capas
protectoras y anti-halo que le confieren una serie de propiedades, dependiendo del fabricante.
Una vez que la documentación seleccionada para microfilmar es ordenada, se selecciona el
equipo adecuado, con el grado de reducción mas apropiado. Después que se microfilma, la
película es procesada, se le realizan los controles de calidad y si reúne los parámetros
exigidos se le sacan copias de sales de plata y de diazo. Se mantiene un original de plata
como copia de seguridad y las otras para la consulta y uso.
Rollo
Es la microforma más utilizada por su bajo costo, facilidad para su organización y por el
pequeño espacio que requiere. Se presenta en dos longitudes 100 y 215 pies. En cuanto al
ancho, comercialmente se encuentran en 16, 35 y 105 mm. Esta última especialmente para
obtener microfichas.
Planas
Tarjeta de ventana
También Tarjetas de apertura. Se trata de una tarjeta de cartulina translúcida, con una
ventana, donde se coloca el fotograma en microfilme. Ha sido particularmente diseñada para
la microfilmación de planos, gráficos técnicos y mapas. El resto de la tarjeta se utiliza para
incluir la información adicional referente al fotograma de la tarjeta. Este tipo de tarjeta
permite una sencilla clasificación y puede duplicarse fácilmente por el sistema diazo. Tiene
un tamaño aproximado de 10,5 X 14,7 cm.
Jacket
Esta conformado por dos hojas de triacetato transparente, pegadas o soldadas por las
costillas, que permite almacenar trozos de película. Esta microforma tiene la ventaja de ser de
fácil actualización, razón por la cual es útil para sistemas de archivo en que los expedientes se
renuevan o aumentan constantemente.
Microficha
Es una placa de microfilme de 105 X 148 mm, que contiene gran cantidad de fotogramas
dispuestos en hileras y columnas y puede almacenar de 72 a 270 de estos en dependencia de
la reducción.
Ventajas de la microfilmación:
PELICULAS CINEMATOGRAFICAS
A fines del siglo XIX fue posible grabar nuestro tiempo en películas cinematográficas, lo que
permitió la observación de la vida en la historia, y tener una versión reproducida de la
realidad grabada para toda la vida. Estas películas se han convertido en un documento de
vital importancia para estudiar todo lo que nos rodea, aunque la información que nos brindan
sea en secuencia de imágenes y no como se representa en libros y revistas, también guardan
valores artísticos y documentales. Razón suficiente para que se conserven en un archivo
fílmico.
La primera demostración pública de una película tuvo lugar en 1895. Las imágenes
fotográficas fueron recogidas en una base de nitro celulosa. Este es muy peligroso por ser un
material altamente inflamable, provocando varios desastres de incendios, pero el nitrato
continuó en el uso comercial hasta 1951. Aunque hasta esa fecha, algunas firmas comerciales
como la Kodak y la Motion Picture entre otras habían desarrollado otros plásticos no
inflamables, el factor costo y otras propiedades no deseables, hicieron que continuara el
nitrato. Los otros plásticos fueron acetato, propionato y butirato.
En 1948 la Kodak desarrolló el triacetato que tenía todas las buenas cualidades del nitrato,
era además no inflamable y tenía una larga vida. Por ese tiempo las películas pudieron ser
preservadas duplicándolas en este nuevo soporte.
Fue solo después de 1980 que todos los materiales de 16 mm Kodachrome comenzaron a ser
manufacturados en triacetato. Posteriormente varias películas Eastman Kodak introdujeron
la base de poliéster (tereftalato de polietileno), las cuales son estables y pueden considerarse
películas de seguridad.
La mayoría de las películas se producían en blanco y negro hasta hace cuatro décadas,
después empiezan a colorearse a mano en impresiones individuales. Diversos procesos de
color fueron desarrollados en la primera y segunda década de la centuria como Kinemacolor,
pero el proceso dominante fue por los años 20 de Technicolor, sistema de dos colores. A
partir de allí el color se fue desarrollando por diversas empresas hasta nuestros días, siendo la
mayoría no estables en el tiempo.
Muchos experimentos fueron hechos para sincronizar el sonido a través del período silente,
pero no se encontró nada comercialmente viable hasta la mitad de la década del veinte, con el
desarrollo del sonido en la misma película, grabando fotográficamente a través de impulsos
de luz.
Con respecto a su estructura, como material fotográfico está constituido por una capa base en
este caso de nitrato, triacetato o poliéster. La capa de la fotoemulsión, está compuesta por
gelatina como aglutinante, con partículas fotosensibles de halogenuros de plata. Las
modernas películas a color tienen diversas capas y se adicionan pigmentos de naturaleza
orgánica. Además, es añadida a veces, una capa de barniz para proteger la capa externa.
SOPORTES MAGNETICOS
CINTAS MAGNETOFONICAS
Existen diferentes tipos de cintas y calidades, debiendo ser seleccionadas para preservación
de archivo aquellas de más calidad.
La cinta magnética consta de dos capas, la base y la capa magnética. Antes, se utilizaba
acetato de celulosa para la base, hoy día se usa el poliéster, de mayor estabilidad. La cinta de
poliéster tiene una enorme resistencia a la tensión y es capaz de experimentar la degradación
por hidrólisis a un ritmo mucho más lento que la emulsión.
CINTAS DE VIDEO
El videotape es un medio todo electrónico, a diferencia de la película, que está formada por
una serie de fotografías fijas que son evidentes a la visión, el videotape no revela nada al ojo
humano. El mismo hay que rastrearlo electrónicamente y traducir su señal en sombras de luz
y oscuridad en una pantalla de televisión.
En 1951, las Empresas Bing Crosby, desarrollaron un sistema de grabación por video en
blanco y negro sobre una cinta magnética, la misma utilizó una cinta de una pulgada de
ancho, doce cabezas y se operó a una velocidad de 100 pulgadas por segundo (IPS). En 1956,
la corporación Ampex, presentó la norma que se utilizaría durante casi veinte años, el
videotape cuadruplex de dos pulgadas, como el mismo se grababa y reproducía por cuatro
cabezales por separado, a este se le conocía comúnmente como un Quad.
En 1959, la Toshiba en Japón, dio a conocer la grabación de video rastreada en espiral, tenía
dos pulgadas de ancho y corría a 15 pulgadas por segundo. Ya en 1968, se vendió el primer
sistema de video de media pulgada con una cámara en los Estados Unidos, la Portapak de la
Sony. La misma dio auge a una nueva demanda a favor de las producciones de video fuera de
la industria cinematográfica.
Alentados por el crecimiento de la industria del cable y el acceso público a los canales a
principios de los setenta, el "movimiento del video", frecuentemente conocido como la
"televisión guerrillera", condujo a nuevos tipos de programación que ha influido en la
transmisión, el cable u la industria informática hasta hoy día.
En 1972, la Sony introdujo el formato de cassette de 3/4 de pulgada conocido como U-Matic.
A diferencia de los formatos de rastreo en espiral de rollos abiertos, el almacenamiento de
estos se encontraba dentro de cajas plásticas que se auto-cargaban. Esto significó un menor
uso y daño sobre la cinta y una mayor facilidad a la hora de insertar ésta en dispositivos de
grabación o de reproducción. También la tecnología mejoró la calidad de las señales y la
estabilidad de la imagen en cintas mas estrechas. A los dos años de su aparición, el sistema de
cassettes U-Matic de 3/4 se había generalizado y era intercambiable. Ya a finales de los
setenta, la industria cinematográfica lo había adoptado como formato que medía las normas
técnicas más rigurosas de la época.
Existen como hemos señalado anteriormente distintos sistemas de video y por lo tanto
existen distintos formatos de cinta (U-Matic, Video 8, VHS, etc.), y aún más dentro de un
mismo formato de cinta, existen distintos tipos, diferenciándose por su calidad y extensión.
En general las cintas PRO (proffesional), HiFi (High Fidelity) y HG (High Grade), son cintas
especiales que deben usarse como matrices para almacenar grabaciones durante largo
tiempo. No deben usarse para regrabaciones constantes ya que poseen una densidad de
partícula muy alta por lo que se dificulta el borrado sucesivo, dropándose por este motivo
más que las películas standard o regulares, que sí están hechas para regrabaciones constantes
y en un tiempo relativamente breve.
La cinta como tal, consta de una película base de acetato o de poliéster sobre el que se
deposita la capa magnética, la misma consiste de partículas magnéticas distribuidas en un
agente aglutinante. En la cinta PRO-X de la Sony, estas partículas están compuestas por
óxido férrico gamma en forma de agujas modificadas con iones de cobalto y un aglutinante
que es el líquido que permite la distribución de los cristales de óxido sobre el soporte. Está
formado por un agente humectante que permite la fluidez del producto al aplicar la capa, un
agente lubricante que permite el contacto libre con las cabezas de video y elastómeros para
darle flexibilidad, adhesión y cohesión.
Las dimensiones de las partículas magnéticas son de importancia vital, ya que cuanto más
fina es la señal registrada, más definición tendrá la imagen.
Las ventajas y desventajas del videotape con relación a otros medios audiovisuales son los
siguientes:
Ventajas
· La mayoría de los problemas encontrados con el uso de las grabaciones de video son de
naturaleza física.
· Las imágenes en el video no son restaurables.
· El video sufre cambios constantes de formato.
· Las cintas de video pueden ser borradas intencionalmente.
SOPORTES DIGITALES
MAGNETICO
DISCO OPTICO
Se trata de un medio eficiente para almacenar información de tipo digital, que consiste en un
disco metálico sobre cuya superficie se puede grabar y leer puntos, utilizando para ello un
rayo láser. Con el objeto de proteger esta superficie se utiliza una capa plástica transparente y
en algunos casos, una cubierta tipo cartucho.
Hasta ahora el disco óptico es el único soporte viable para esta técnica. Las imágenes
digitalizadas pueden ser visualizadas por dos formas; la pantalla de alta resolución y las
impresoras tipo láser que producen copias a papel.
WORM
WORM (Write Once Read Many), son discos vírgenes sobre los cuales es posible grabar
información una sola vez, pero pueden ser leídos muchas veces. Se encuentra en tamaños de
3,5", 51/4" y 11", con capacidad de almacenamiento entre 125 MB y 4,7 GB según su diseño
y si utiliza o no las dos caras del disco. Fue el primer desarrollo de discos ópticos y tiene
como desventaja que no cumple los estándares de fabricación, por lo que existen al menos 15
diferentes formatos no intercambiables entre sí.
REGRABABLES
Son discos cuya operación es similar a los diskettes magnéticos, es decir que el usuario puede
grabarlos, leerlos y borrarlos cuantas veces desee. Se apoya en la tecnología magneto-óptica
y son capaces de almacenar hasta 4,7 GB de memoria dependiendo del tamaño, tienen como
desventaja frente a los anteriores el hecho de que al igual que los soportes magnéticos, son
fácilmente alterables por el medio ambiente
DESVENTAJAS
· Elevado costo.
· Ingreso lento de documentos en papel, frente a otros soportes.
· No todos los formatos están estandarizados.
· Tecnología en constante evolución por lo que requiere periódicas actualizaciones (Al
menos cada dos años), de los soportes físico y lógico.
· Utiliza equipo especial para su lectura y copiado.
· Requiere personal especializado en el diseño y ejecución del proyecto.
· Está aún poco definida la durabilidad del disco óptico.
CONFERENCIA
Todo documento gráfico consta de dos elementos básico: el soporte y la grafía (o elemento
sustentado según medios de expresión natural o convencional: escritura, sonido o imagen).
En la escritura se utiliza la tinta que por lo general está constituida de un pigmento,
responsable del color y un diluyente, responsable de su dispersión y fluidez. Esta tinta al
secar tendrá que fijarse al soporte, por tanto, debe añadírsele un tipo de adhesivo o
aglutinante. La fijación al soporte se realiza, en muchos casos, a través de reacciones
químicas por medio de renovadores, que generalmente son ácidos, y que interactúan con el
pigmento y el soporte.
Las tintas por su naturaleza pueden ser de origen vegetal, animal y mineral y tienen
componentes básicos y complementarios.
Componentes básicos
Componentes secundarios
· Espesante
· Humectante
· Antiséptico
· Olorante
· Anticoagulante
· Abrillantador
· Penetrante
La combinación de estos componentes da origen a los distintos tipos de tinta y a su vez a sus
diferentes variantes y calidades, influyendo también en su permanencia.
Se denominan tintas estables aquellas que poseen equilibrio físico-químico ante factores
ambientales y son neutros con relación al soporte que las sustenta e inestables aquellas que en
su constitución intervienen elementos que directa e indirectamente, provocan su propia
alteración o la del soporte que las contiene.
TIPOS DE TINTAS
· TINTAS CALIGRAFICAS
Entre las tintas caligráficas se encuentran las de carbón, de sepia, bistre, metaloácidas
(ferrogálicas, campeche, alizarina, vanadio) y de anilinas.
Las más antiguas tintas caligráficas conocidas -cerca de 2500 años a. de C.- provienen de
Egipto y China y eran compuestas básicamente de negro humo mezclado con aglutinantes,
como la goma arábiga y la cola de pescado. Su durabilidad se debe a la calidad de sus
componentes fundamentales, en especial el pigmento, por lo que son tintas estables. Con
algunos cambios en su composición esta tinta fue llevada a Europa y utilizada en forma casi
exclusiva hasta el siglo XV. Desde entonces la tinta ferrogálica conocida desde la
antiguedad, resurgió tomando el lugar de la tinta de china.
La corrosión del papel, observada en muchos manuscritos con tintas ferrogálicas, está
intrínsecamente asociada a sus componentes básicos. El sulfato de hierro, además de su
oxidación, cataliza el dióxido de azufre, proveniente del aire contaminado, formando así el
trióxido de azufre y éste con la humedad, el ácido sulfúrico. Existen diversos estudios que se
refieren a la acción de microorganismos que se instalan específicamente en estas tintas,
proporcionándoles cambios químicos y acelerando su proceso.
De las tintas metaloácidas debemos considerar también las constituidas por sulfato de cobre,
de color azul y verde, empleadas hasta el siglo pasado para colorear o pintar, especialmente
los mapas. De la misma forma que las ferrogálicas, provocan la corrosión del papel por la
acción de la acidez producida por la reacción con el oxígeno, la humedad y los
contaminantes.
De las tintas caligráficas tenemos actualmente las tintas con fluidez, ya sea para plumas
metálicas, las de punta de fieltro, y la tinta pastosa para las de esfera; el grafito, cuando se
emplea para escribir se puede considerar también como una forma de tinta, a pesar de que no
tiene las mismas características.
Las tintas fluídas modernas, producidas para sustituir las tintas ferrogálicas, mantienen
algunas características de aquellas, en cuanto al empleo de removedores químicos: sus
pigmentos sintéticos presentan considerable fragilidad a la luz, al agua y a los productos
alcalinos, entre estos los de color negro acostumbran presentar mas resistencia. Las tintas
para rotuladores, con punta de fieltro, están constituidas de anilinas disueltas en agua y
alcohol y se caracterizan por su baja resistencia a la luz y el agua; sin embargo no causan
daño al papel. Las tintas de bolígrafo a base de anilina, poseen como aglutinante una resina
sintética viscosa, cuya función es lograr una distribución uniforme y un secado rápido en la
superficie del papel.
La tinta china que aún se utiliza es una continuación adaptada de la antigua fórmula, sus
propiedades siguen siendo las mismas, con el pasar del tiempo se fija cada vez más al papel y
su color negro es permanente. El grafito tiene al igual que el carbón características de
resistencia con relación a la luz, al agua y a los microorganismos, siendo aconsejable para
anotaciones en documentos, por ser inocuo al papel.
Las tintas para sellos, constituidas hoy en día de pigmentos sintéticos, cuando son de buena
calidad suelen tener características de permanencia, aunque todavía encontramos algunas
con fragilidad con relación al agua.
· TINTAS DE IMPRESION
Generalmente se usaba aceite de linaza, que ha sido sustituido por resinas sintéticas.
Normalmente setas tintas presentan permanencia, especialmente las de color negro pues
utilizan pigmentos a base de carbono.
Las tintas de impresión pueden clasificarse en tipográficas - para periódicos y tiradas de lujo,
litográficas y offset entre otras.
· TINTAS PICTORICAS
· TINTAS PERMANENTES
Actualmente en algunos países se producen tintas para escribir y para sellos de gran calidad y
permanencia. En su elaboración se emplean materiales que reúnen las siguientes
características:
CONFERENCIA
Los materiales documentales sufren lentos procesos naturales de alteración, que se han
venido acelerando de manera dramática, debido al desarrollo industrial de la sociedad. El
deterioro se presenta no sólo por la alteración de los propios materiales que los conforman
sino también por su interacción con el medio ambiente en el cual se hallan inmersos o bien
por la manera como son manipulados, almacenados o archivados.
Son concebidos como aquellos factores con capacidad de inducir, mediante cambios o
características propias a su naturaleza, ciertos mecanismos que producen la transformación
de los materiales.
MECANISMOS DE ALTERACION
Son una secuencia de cambios físicos y químicos que provocan modificaciones en ciertas
propiedades específicas del material, cuando éste es influenciado por factores de alteración.
INDICADORES DE ALTERACION
Son todas aquellas manifestaciones de alteración mediante las cuales podemos determinar o
deducir los procesos deteriorantes - mecanismos de alteración -, que ha sufrido el material.
Los factores de deterioro se dividen en dos grandes grupos; los extrínsecos o externos entre
los que se encuentran los factores ambientales, los bióticos, los desastres y los
antropogénicos, y los intrínsecos o internos causados por los componentes inestables e
incompatibles existentes en el papel.
FACTORES EXTERNOS
· AMBIENTALES
Las alteraciones producidas por estos agentes se manifiestan en los documentos de muy
diversas formas y pueden condensarse en: debilitamiento y pulverización de los soportes,
reblandecimiento del encolado, manchas, deformación, fragilidad, pérdida de resistencia
estructural, decoloración de los soportes y registros, acumulación de suciedad y oxidación.
Temperatura y Humedad
En ambientes muy húmedos estos materiales tienen a absorber el agua, lo que favorece su
combinación con los contaminantes atmosféricos, formando ácidos que a su vez promueven
reacciones de hidrólisis. En estas condiciones también se favorecen los agentes bióticos.
Por otra parte en condiciones muy secas existe la tendencia a perder humedad, con lo que
puede ocurrir la pérdida de agua estructural, volviendo al papel quebradizo, debido a la
reducción de los enlaces de hidrógeno entre las moléculas de las fibras
La humedad de los materiales determina la intensidad de acción de los demás factores como
son: los procesos lumínicos, térmicos y biológicos del deterioro.
Luz
El factor físico principal que provoca la rápida destrucción del papel y los colorantes es la
luz. Las consecuencias de las radiaciones luminosas dependen en general de la intensidad de
las radiaciones, de la extensión de las ondas, del tiempo de exposición, así como de la
capacidad de absorción y sensibilidad a la luz de los materiales.
La luz está formada por ondas electromagnéticas, siendo las longitudes de ondas más cortas
las más nocivas pues son más energéticas. Por debajo de 400 nm existen las radiaciones
ultravioletas que tienen una acción fotoquímica destructiva sobre los materiales. En
dependencia de la extensión de la onda, estas radiaciones pueden causar diversos perjuicios;
por ejemplo el UV cercano (300 a 400 nm) provoca la descomposición de la lignina, mientras
que el UV lejano (100 a 200 nm) provoca la ruptura de los enlaces C-C y C-O, de las
sustancias químicas.
Por encima de 800nm, igualmente invisibles pero térmicos, están los infrarrojos, que
provocan las reacciones químicas del tipo de oxidación.
La luz solar portadora de rayos infrarrojos, rayos visibles y una gran parte de rayos
ultravioletas es el destructor más activo. Las fuentes de luz artificial, de manera más o menos
intensa, provocan los mismos efectos, en especial la luz fluorescente por liberar gran
cantidad de rayos ultravioleta.
Contaminantes atmosféricos
La primera sustancia que actúa sobre el documento y lo envejece es el oxígeno del aire. El
dióxido de azufre, el sulfato de hidrógeno, los óxidos de nitrógeno y el ozono poseen una
comprobada acción destructiva.
El ozono es también poderoso agente oxidante; actúa sobre los materiales orgánicos,
ocasionando el rompimiento entre los átomos de carbono.
La mayor parte del dióxido de nitrógeno presente en el aire, proviene de los escapes de los
automóviles. Los óxidos (dióxidos y monóxidos) solubles en agua, originan el ácido nítrico,
que actúa de manera semejante a la del ácido sulfúrico.
La cloruración es también dañina. En lugares cerca del mar, el viento y la niebla transportan
cloruro sódico, sustancia con características higroscópicas que aumenta la humedad en los
materiales.
El polvo contiene partículas constituidas por sustancias químicas cristalinas y amorfas, tales
como tierra, arena, hollín y una gran diversidad de microorganismos, así como residuos
ácidos y gaseosos provenientes de la combustión en general y de las actividades industriales.
Las pequeñas partículas minerales poseen acción cortante y abrasiva. La adherencia del
polvo no es sólo superficial, se fija en los intersticios de las fibras y aún es adsorbido por
medio de enlaces químicos.
· BIOTICOS
Interactuando con los factores ambientales aparecen los agentes biológicos. El término
biodeterioro agrupa a todos los tipos de deterioro causado por insectos, roedores, aves,
mamíferos y microorganismos (hongos, bacterias y actinomicetos)
Las condiciones ambientales que propician un rápido desarrollo de los agentes bióticos son,
los ambientes húmedos, cálidos, oscuros y de poca ventilación. Es conocido que los límites
críticos de temperatura y humedad para el desarrollo de los microorganismos se encuentran
o
por encima de 22 C combinados con una humedad relativa mayor de 65%. Esto es agravado
por la presencia de polvo y suciedad, rincones y zonas ocultas, canalizaciones o accesos
directos al exterior, la presencia de materiales contaminados y la ausencia de revisiones
periódicas y tratamientos curativos.
Los materiales más susceptibles al ataque biológico son los de origen orgánico, por lo que, el
papel, los textiles, la madera, las pieles, las colas y otros componentes de los documentos y
los libros son comúnmente dañados en archivos y bibliotecas.
Entre los microorganismos son los hongos los más dañinos, ellos degradan una gran
diversidad de materiales mediante la producción de enzimas específicas. Estas actúan sobre
los polímeros componentes hidrolizándolos, como por ejemplo las celulasas, la celulosa; las
amilasas, el almidón; las proteasas, las proteínas, etc. Además producto de su metabolismo
producen ácidos orgánicos(oxálico, fumárico, nítrico), que actúan igualmente sobre los
materiales.
El crecimiento micelial característico de los hongos, con el desarrollo de sus hifas, hace que
el mismo se extienda rápidamente por la superficie del papel, ocasionando además un efecto
mecánico que se traduce en un debilitamiento de las fibras y una mayor fragilidad. A esto se
suma la producción de pigmentos de diferentes colores y tonalidades y su difusión, que
ocasionan numerosas manchas.
Entre los géneros de hongos conocidos como mohos que atacan con más frecuencia los
bienes culturales se encuentran los géneros: Aspergillus, Penicillium, Cladosporium,
Chaetomium, Fusarium, Trichoderma, Alternaria y Paecilomyces entre otros.
Los insectos devastadores de archivos y bibliotecas son numerosos. Los mismos pueden
llegar a los depósitos con algún material contaminado, a través del viento, o atraídos por la
mala calidad de la madera de los estantes. Producen abrasión, galerías y grandes pérdidas en
las hojas y las encuadernaciones, así como la acumulación de excrementos y estratificaciones
producto de su actividad, además llevan adheridos en sus patas y abdomen esporas de hongos
que incrementan la contaminación microbiana en los materiales.
La acción destructiva de los insectos es mayor en las regiones de clima tropical, cuyas
condiciones de clima cálido y húmedo favorecen numerosos ciclos reproductivos anuales y
un desarrollo embrionario más rápido.
Las ratas y ratones acuden a los depósitos en busca de alimentos y desperdicios, pero causan
sobre los documentos una gran destrucción mecánica. Además son portadores de una gran
carga de microorganismos en muchos casos perjudiciales para la salud.
· DESASTRES
Daños causados por el fuego y el agua pueden estar ligados a causas naturales, como
terremotos, erupciones volcánicas, huracanes o fuertes tempestades; los rayos y descargas en
la red eléctrica provocan incendios, y el rompimiento de tuberías de agua, la obstrucción del
sistema de desague de los edificios y la elevación del nivel de los ríos y las costas son causas
de inundaciones.
El fuego, por su rápida acción, causa daños irreparables. En los casos de incendios, la
temperatura en el interior del edificio puede llegar a niveles altísimos, y los documentos,
cuando se queman, son dañados de forma irreversible; por otra parte por el intento de apagar
las llamas el uso del agua u otras sustancias aumenta los daños al material, o bien, en casos de
inundación los documentos mojados son vulnerables a graves daños, ya que además de la
deformación causada a las encuadernaciones, existe el peligro del escurrimiento de las tintas
o la putrefacción por el ataque microbiológico. Según el origen de la inundación, el agua
puede estar contaminada por factores químicos agresivos, con gran diversidad de impurezas
y de microorganismos.
· ANTROPOGENICOS
FACTORES INTERNOS
· COMPOSICION DE MATERIALES
Debido al carácter orgánico de los materiales documentales, estos tienen una degradación o
envejecimiento natural mediante procesos físico-químicos, a una velocidad de reacción lenta
en condiciones estables, sin embargo la presencia de materiales incompatibles o inestables
hace que estas reacciones sean catalizadas aumentando la velocidad de estas reacciones.
Entre estos materiales se encuentran la colofonia, radicales ácidos, lignina, tintas ácidas,
metales y adhesivos.
Finalmente queremos enfatizar que el conocimiento de los factores que provocan deterioro
en las colecciones, nos alerta, de cuales son las medidas que debemos implementar para
contrarrestarlos. De esta manera estamos mejor preparados para elaborar una coherente y
efectiva política de preservación de nuestro patrimonio documental.
CONFERENCIA
CONSERVACION PREVENTIVA
CONCEPTO
Se entiende por conservación preventiva, todas aquellas acciones tendientes a evitar los
posibles daños futuros de un bien cultural gracias al conocimiento previo y control de los
riesgos potenciales de deterioro.
EFICACIA
La eficacia de una política preventiva esta en razón directa del conocimiento de las
características del objeto, de las causas que produzcan su patología y en el empleo de
materiales y medios técnicos que eviten esta última.
COHERENCIA
Sin duda una política de conservación coherente se nutre de planes de actuación concretos y
a su vez, estos no pueden elaborarse si no se dispone de un inventario que de cuenta de lo que
tenemos y el estado de conservación en que se encuentra.
CONTROL CLIMATICO
Antes de decidir cómo y con qué equipamiento se mejorará el clima de nuestros almacenes,
es necesario conocer como es el clima de los mismos. La única manera de saber cual es el
clima en el edificio es midiendo y registrando la temperatura y la humedad relativa con
instrumentos diseñados para tal fin. Ello debería hacerse sistemáticamente en todo depósito
de colecciones de valor permanente. Un registro concreto y preciso puede sacar el control del
clima del ámbito hipotético y llevarlo a un conjunto de pasos prácticos o metas para mejorar
las condiciones de almacenamiento o de exhibición. A menudo esto es útil para convencer a
los altos encargados de la toma de decisiones, de que las preocupaciones en cuanto al clima
de un edificio no son imaginarias. Además de documentar las condiciones existentes, un
programa de control puede registrar el efecto de los cambios en la operación del equipo
disponible para la climatización.
Los higrómetros simples de escala graduada: Constituyen el medio menos costoso para
medir la HR. Generalmente son imprecisos y en su mayoría no pueden calibrarse.
Los sicrómetros de mano o giratorios: Poseen dos termómetros paralelos. el bulbo de uno
está cubierto con una tela, la cual se humedece con agua destilada. El usuario hace girar
manualmente el instrumento aproximadamente una vez por segundo, durante varios minutos,
para obtener una lectura precisa. El flujo de aire resultante actúa sobre la tela húmeda y enfría
el segundo termómetro: la diferencia entre las temperaturas del bulbo seco y del húmedo se
usa para calcular la HR.
Son los menos costosos de los instrumentos capaces de medir con precisión la HR. Las
principales ventajas que posee son su costo y su carácter portátil. Un sólo instrumento puede
usarse durante el día en muchos espacios. Las desventajas son su impresición al ser usado por
una persona inexperta; los problemas con las mediciones reproducibles; y el hecho de que un
programa de control basado en lecturas puntuales no proporciona otras informaciones
críticas, tales como la velocidad y frecuencia diaria de las variaciones.
El higrómetro electrónico: Es otro instrumento manual que utiliza un sensor calibrado para
medir la HR a una temperatura conocida. Cada día son más sofisticados y algunos tienen
ahora una pantalla de cristal líquido que indica tanto la HR como la temperatura. Son capaces
de una gran precisión y fáciles de usar. Necesitan recalibrarse con un sicrómetro de mano u
otros dispositivos normalizados disponibles.
Los higrotermógrafos pueden ser de cuerda y de batería. Son instrumentos sensibles y están
sujetos a cambio en la precisión. Deberían recalibrarse (y siempre que se trasladen) usando
un sicrómetro o un higrómetro electrónico calibrado.
Los registradores de datos (dataloggers): Son una herramienta relativamente nueva para
inspeccionar el clima. Estas unidades, del tamaño aproximado de un casete de sonido, usan
sensores electrónicos y un chip empleando un computador personal (PC). Luego los datos se
transfieren del instrumento al PC por un cable. Se han creado programas de computación
para que el usuario interprete los datos, pero todavía no sugieren soluciones a los problemas
observados.
Para decidir cual instrumento comprar, debe analizarse: para qué se desea la información,
cúan exactas deben ser las mediciones, que rango de condiciones se necesitan medir, si se
necesita registrar información cuando el edificio está desocupado y cual será la fuente de
enegía entre otras consideraciones.
El control del clima debe ser responsabilidad de una persona específica en la institución. Si se
dispone de un número limitado de higrotermógrafos de registro, puede trazarse un perfil
razonablemente preciso de las condiciones de varios espacios, dejando un instrumento en
cada área por varias semanas en cada una de las estaciones del año. Estos registros mostrarán
las condiciones climáticas típicas que pueden ser interpretadas por un preservador
profesional.
Al conocer el clima en nuestro edificio y/o en sus almacenes, de no estar en los parámetros
adecuados de temperatura y HR, las medidas correctivas para mejorar las condiciones
ambientales de las colecciones son:
En el caso de los archivos se recomiendan los sistemas independientes, pues además de los
depósitos, que necesitan funcionar ininterrumpidamente, existen las áreas de trabajo y de
circulación del público. Este sistema permite la adopción de parámetros más rigurosos y
diferenciados para los distintos soportes documentales, ya sean convencionales o no
convencionales.
PROTECCION DE LA LUZ.
La luz tiene dos fuentes: natural y artificial. Las bibliotecas y archivos deberían evitar la luz
natural. La luz del sol tiene un alto porcentaje de radiación ultravioleta (UV). Es también más
brillante y más intensa, y por tanto causa mas daño que la mayoría de las luces artificiales.
Las dos fuentes primarias de luz artificiales utilizadas en bibliotecas, archivos y museos son
el tungsteno y las lámparas fluorescentes. Las lámparas de tungsteno son llamadas también
lámparas incandescentes. las lámparas de tungsteno solo convierten un pequeño porcentaje
de la electricidad en luz, el resto se convierte en calor. Estas lámparas emiten muy poca luz
ultravioleta y no requieren filtros para este tipo de radiación.
Las lámparas fluorescentes dejan pasar cierta cantidad de luz UV, por lo que este tipo de
lámpara requiere la utilización de filtros UV. Las lámparas de tungsteno-halógeno (también
conocidas como de cuarzo-yodo) son una variación de la lámpara de tungsteno tradicional,
estas emiten una cantidad significativa de luz UV por lo que puede ser necesario el uso de
dispositivos especiales para la colocación de fltros de UV.
Los niveles de luz visible se miden en lux (lúmenes por metro cuadrado) o en bujía-pie. Una
bujía-pie equivale a 11 lux. las recomendaciones más generalizadas indican que los niveles
de luz para materiales foto-sensibles (ello incluye el papel) no deberían exceder los 55 lux (5
bujías-pie). Para materiales menos sensibles se permite un máximo de 165 lux ( 15
bujías-pie). En las salas de lectura no deberán rebasarse los 200 lux, siempre referido a su
incidencia en los docuemntos. La luz ultravioleta se mide en microvatios por lumen (uw/l).
El límite estándar de UV para la preservación es 75 uw/l. Cualquier fuente de luz con una
emisión de UV mayor requiere filtros apropiados.
La radiación UV puede filtrarse haciendo pasar la energía a través de un material que sea
transparente a la luz visible pero opaco a la ultravioleta. El filtro ideal evitaría el paso de
todas las longitudes de onda de UV inferiores a 400 nm, pero esto es muy difícil de lograr.
Exiten muchos productos disponibles en el mercado y al establecer prioridades, es
importante abordar primero la luz natural, luego la luz fluorescente.
En el mercado pueden encontrarse plásticos con filtro incorporado para cubrir ventanas y
claraboyas y barnices que absorven la luz UV, aunque estos últimos actualmente no se
recomiendan ya que son difíciles de aplicar uniformemente y se deterioran con el tiempo. El
plástico es más conveniente, dura más tiempo y funciona mejor.
Los filtros UV que se usan para las lámparas fluorescentes se fabrican como fundas de
plástico delgadas y suaves y como tubos de plástico duro. Los tubos son generalmente
bastante más caros y no proporcionan una mayor protección que las láminas delgadas. Otra
opción disponible para protegerse de la luz UV es la aplicación de pintura blanca que
contenga dióxido de titanio. Aunque este método no es tan efectivo, reducirá
significatibamente la luz UV. Puede usarse directamente sobre ventanas, siempre y cuando
no constituyan las únicas fuentes de luz.
El daño producido por la luz es acumulativo y , por tanto, menores niveles de iluminación
significan a largo plazo un menor daño.
Existen diversos instrumentos para medir la luz visible y la UV. El luxómetro mide el nivel
de luz visible. Para la medición, el medidor debe encarar la fuente de luz en la misma
disposición que lo hace el objeto, de modo de obtener una lectura precisa. Para medir la
fracción del componente UV de la luz, el medidor más común es el monitor Crawford, pero
todos los medidores registran la proporción de radiación ultravioleta.
Controlar la calidad del aire resulta difícil y complejo, y depende de varios factores
interrelacionados. Varias normas para la calidad del aire han sido sugeridas. Sin embargo,
hasta que se adquiera más experiencia, la recomendación más razonable es que la cantidad de
contaminantes sea reducida tanto como sea posible,
Los contaminantes gaseosos pueden extraerse con filtros químicos, extractores húmedos, o la
combinación de ambos. Las partículas pueden filtrarse mecánicamente. Los precipitadores
electrostáticos no deben usarse debido a que producen ozono.
Los equipos varían en tamaño , complejidad y efectividad y van desde equipos individuales
acoplados a respiraderos, calefactores o acondicionadores de aire, hasta sistemas que abarcan
toda la edificación.
Pueden tomarse otras medidas adicionales como garantizar un buen intercambio de aire en
áreas donde se almacenan o usan las colecciones, procurándose que el aire de reemplazo sea
lo más limpio posible, no ubicar los respiraderos cerca de fuentes de contaminación fuerte,
además de almacenar las colecciones en estuches protectores que puedan ayudar a disminuir
los efectos de los contaminantes sobre ellos.
Deben eliminarse tantas causas de contaminación como sea posible tales como, los
automóviles y las industrias, probablemente que están fuera de nuestro control, y de otras que
sí pueden reducirse como, los cigarrillos, las máquinas fotocopiadoras, pinturas, selladores,
ciertos materiales de construcción, sustancias limpiadoras, muebles y alfombras. La limpieza
y eliminación del polvo es una medida esencial.
Finalmente podemos decir que, si algunas de las medidas aquí referidas implican un alto
costo a las instituciones, lo más importante es el análisis de las condiciones existentes y el
tratar de mejorarlas tanto como nuestra economía lo permita , teniendo presente que el
control del ambiente es la máxima prioridad en la preservación de nuestras colecciones.
CONFERENCIA
Tradicionalmente las plagas han sido combatidas de forma puntual y la saturación del aire
circundante o del objeto mismo con productos tóxicos, eliminaba a las instituciones la
necesidad de estudiar o intervenir con alternativas más pasivas para controlarlas. En las
bibliotecas y archivos se ha confiado tradicionalmente en el uso de pesticidas para la
prevención rutinaria de plagas y como respuesta a la infestación observada. Sin embargo, a
menudo los pesticidas no previenen la infestación, y su aplicación después de ocurrido el
hecho no puede corregir el daño ya ocasionado. Por otra parte, ahora los pesticidas son
menos atractivos debido a la creciente conciencia de que los químicos utilizados en su
composición pueden poner en peligro la salud del personal y dañar las colecciones
elaboradas en papel.
Los profesionales de la preservación recomiendan cada vez más, una estrategia conocida
como Control Integrado de Plagas (IPM) por sus siglas en inglés). La Organización
Internacional de Lucha Biológica, definió el control integrado de plagas "como una
estrategia que mantiene los organismos dañinos por debajo del umbral de tolerancia". Para
ello debe atenderse en primer lugar a los factores naturales de mortalidad, combinándolos
después con todos los sistemas de lucha aceptables desde un punto de vista económico,
ecológico y toxicológico. Estos conceptos, que inicialmente se aplicaron al ámbito de plagas
forestales y de infecciones y/o infestaciones hospitalarias, pueden ser extrapolados al campo
de la conservación del Patrimonio Cultural.
Primeramente se debe hacer una evaluación del sistema que se emplee en la actualidad. Es
necesario examinar todos los puntos débiles e incorporar las experiencias satisfactorias al
nuevo programa.
Evitar
Bloquear
Detectar
Responder
Recuperar/ Tratar
Estas cinco etapas, definen las acciones que preservan las colecciones del daño ocasionado
por las plagas. El orden presenta una jerarquía de actividad que aumenta en esfuerzos y
costos si no se incorporaron actividades previas. Sin actividad de evitación bloqueo y
detección, la etapa de responder será a menudo una actividad de control de crisis que recarga
excesivamente la etapa de recuperación.
EVITAR
Esta etapa comprende todas aquellas medidas profilácticas que evitan la infestación. Las
medidas higiénico-sanitarias, son el factor más importante para el control. Se plantea que una
adecuada higiene, representa el 95% del control de plagas, donde la limpieza de pisos y
accesorios y el aseo frecuente con aspiradora en los materiales aparece en primer orden.
BLOQUEAR
Se refiere a impedir la entrada al depósito de los vectores desde el exterior o de los que ya
habitan en el edificio. Algunas de las medidas implican el uso de telas metálicas en ventanas,
dobles puertas y eliminación de agujeros y rendijas. La mayoría de los roedores se pueden
excluir eliminando rendijas y agujeros mayores de 6 mm de ancho y de 0,5 mm los insectos.
Además es muy importante establecer un período de cuarentena de la documentación que
ingresa a la institución, para evitar la entrada de nuevas plagas.
DETECTAR
La inspección debe iniciarse por el exterior, tomando debida nota de lo hallado, la del
interior, deberá seguir un recorrido lógico desde el momento en que los materiales entran en
el edificio hasta que se almacenan. Las inspecciones deben ser periódicas, registrando el tipo
de contaminante encontrado, la dimensión de la infestación, el lugar y la fecha de detección.
Toda tarea y estrategia debe documentarse en registros que le permitan a la institución
evaluar a largo plazo los cambios en la actividad.
Es esencial la revisión de materiales que hayan cumplimentado su tiempo de cuarentena. Los
mismos deben examinarse para ver si existen evidencias de la infestación. Debe trabajarse
sobre una superficie limpia cubierta con papel secante u otro papel liviano. Debe removerse
todos los objetos de las cajas y/o estuches donde han sido almacenados y /o enviados, y
observar la encuadernación, páginas y huecos (si los hay), en los libros. Examine los
respaldos y cartones de los marcos, envoltorios y otros materiales acompañantes. Busque
criaturas vivas, desechos de insectos, larvas o animales muertos. De haber evidencia de
insectos, debe hablarse con el profesional de la preservación para obtener asesoría antes de
emprender cualquier acción.
RESPONDER
Es importante recordar que cuando se observan uno o dos insectos, esto no representará
necesariamente una situación de crisis; en todo caso el equipo encargado del control ha de
determinar la gravedad del problema. Anteriormente, la sola detección de insectos
ocasionaba un uso indiscriminado de pesticidas
Una vez detectada una plaga debe valorarse la aplicación de las ténicas de erradicación, estas
cubren una gama que va desde la intensificación en las medidas de aseo y sanitarias, hasta el
tratamiento puntual con atmósferas de gases inertes, la manipulación de la temperatura y el
uso de pesticidas.
El tratamiento directo de la infestación, es una estrategia que debería emplearse como último
recurso, y en tal caso, siempre que sea posible darle preferencia a los tratamientos no
químicos.
TRATAMIENTOS QUIMICOS
Inorgánicos
Entre estos se encuentran, el tetraborato de sodio y el fluoruro de sodio. Casi todos son
sólidos y se usan para aquellos insectos que caminan mucho sobre las superficies y que
vuelan poco o nada, además de que tengan aparato bucal masticador, por lo que su uso es
muy limtado.
Fumigantes
Entre los que han sido más utilizados se encuentran , el bromuro de metilo, el óxido de
etileno y la cloropicrina. Aunque pueden ser líquidos, su forma de actuar es en forma gaseosa
y aunque son muy efectivos, son en extremo tóxicos al hombre y en alguna medida causan
efectos secundarios nocivos en los materiales, por lo que su uso se ha restringido y en
ocasiones eliminado.
Organosintéticos
Estos pueden dividirse a su vez en; organoclorados, organofosforados, carbamatos y
piretroides.
Los organoclorados son muy persistentes y aunque antes era una cualidad deseada, hoy se
considera detestable por la afectaciones sobre el equilibrio ecológico, la salud del hombre, y
porque propicia la resistencia a sus efectos en los insectos. Ejemplos de ellos son el DDT, el
Dieldrin y el Clordane. Estos siguen siendo efectivos contra los comejenes cuando se aplican
en las lacas o barnices sobre las maderas.
Los carbamatos y los organofosforados presentan la mayor toxicidad, mientras que los
piretroides que son los menos tóxicos requieren una menor dosis efectiva.
Los piretroides están siendo cada vez más utilizados para las edificaciones de archivos y
bibliotecas. Estos tienen un moderado poder residual cuando se impregna por aspersión.
Cuando se nebuliza su efecto desaparece a los pocos días. Se utiliza tanto para insectos que
caminan, vuelan o se esconden. Actúan por contacto e ingestión. Su amplia utilización se
basa en su baja toxicidad y porque existen pocos casos de resistencia entre las plagas.
Para una infestación por ratones, se utilizan cebos venenosos, pero estos no se recomiendan
para los grandes depósitos ya que al morir y no ser detectados, pueden servir de alimento a
otros vectores. El uso de ratoneras o jaulas es más conveniente, si se revisan periódicamente.
TRATAMIENTOS NO QUIMICOS
Congelación
Al igual que los tratamientos químicos, la congelación no proporciona los beneficios del
efecto residual. En tal sentido, si las colecciones no regresan a un depósito con un buen
mantenimiento, casi con seguridad ocurrirá una reinfestación.
Atmósferas modificadas
Este sistema ha sido utilizado ampliamente en las industrias agroalimentarias para controlar
la infestación de insectos. El término se refiere a varios procesos: la disminución de oxígeno,
el incremento de dióxido de carbono y la utilización de gases inertes, principalmente
nitrógeno. Diversas instituciones culturales han realizado experimentos empleando una
cámara o burbuja de fumigación. En otras, se ha utilizado un depurativo químico en un
estuche hermético (tal como una bolsa plástica de baja permeabilidad para reducir el oxígeno
del aire) a una proporción menor de la que necesita un insecto para vivir.
Al parecer no ocurre daño evidente a las colecciones, pero se ha investigado poco sobre los
efctos a largo plazo . Las atmósferas modificadas muestran un futuro promisorio, pero se
hace necesario continuar las investigaciones para determinar los métodos y tiempos de
exposición necesarios.
Es conocido que, mientras más baja sea la humedad y más alta la temperatura durante el
tratamiento, es más efectivo el proceso y que se necesitan contenidos menores de 0,1% de
oxígeno para la anoxia completa. El tiempo de anoxia requerido, a su vez depende, de todos
estos factores y de la resistencia del insecto a tratar.
Gómez (1998), refirío la adaptación de una cámara al vacío de óxido de etileno para
atmósferas modificadas de gases inertes , en este caso el nitrógeno , obteniendo excelentes
resultados en insectos de las especies Lasioderma serricorne (Fabricius), Stegobium
paniceum (Linnaeus), Triboleum castaneum (Herbst) y Cryptotermes brevis ( Walk), todos
contaminantes en bienes culturales.
Calor
Aunque la mayoría de los insectos mueren a temperaturas de 60 C durante una hora, ese
calor acelera enormemente en el papel las reacciones de oxidación y envejecimiento.
Radiación gamma
La radiación gamma puede ser efectiva contra los insectos, pero todavía se desconoce la
dosis letal mínima para varias especies, y ésta resulta afectada por variables como las
condiciones del clima y la naturaleza del material tratado. Por otra parte, la investigación ha
demostrado que la radiación gamma puede iniciar un proceso de oxidación y causar escisión
de las moléculas de celulosa , por lo cual es potencialmente dañina al papel.
Microondas
Los rumores sobre la efectividad de las microondas para matar insectos ha circulado entre la
comunidad bibliotecaria en los últimos años. Las microondas se emplean en la industria de
alimentos, agrícolas y textiles para controlar insectos, pero esta estrategia no se recomienda
para colecciones de bibliotecas. Las microondas tienen una penetración limitada, y el
principal argumento en contra de las microondas es el peligro del daño para los materiales
tratados, ya que las pruebas obtenidas en los experimentos indican que puede ocurrir que las
páginas y las cubiertas lleguen a chamuscarse; las grapas de metal pueden arquearse y los
adhesivos ablandarse, lo que hace que las páginas se despeguen de sus encuadernaciones en
algunos libros.
Actualmente , la congelación y las atmósferas modificadas son las opciones más promisorias
frente a los pesticidas tradicionales. Sin embargo, para su uso debería consultarse a un
profesional de la preservación antes de ejecutar cualquiera de los tratamientos.
Hasta hace poco, la fumigación era un método popular para detener el crecimineto de
hongos, pero ya no se recomienda. La fumigación es peligrosa para las personas y para
ciertos objetos, y no garantiza para éstos un estado permanente libre de hongos.
Hace una década los materiales se exponían a gases de óxido de etileno en cámaras especiales
al vacío . Además se empleaban otras sustancias químicas entre los que se encuentran los
gases procedentes de cristales de timol. ortofenil fenol y formaldehído. Todas estas
sustancias son tóxicas, siendo el más agresivo el óxido de etileno como ya se explicó con
anterioridad.
Si el hongo efectivamente está presente, es conveniente realizar una limpieza profunda con
aspiradora, tomando las precauciones pertinentes para la salud del personal y para la
integridad del material.
RECUPERAR/TRATAR
Consiste en la reparación del daño estructural en los objetos después de la infestación. Esta
sólo tiene sentido cuando los mismos se conservarán posteriormente en un sitio no infestado.
El tener que invertir recursos en restaurar daños causados por nuevas plagas es de hecho
inadmisible.
RESUMEN
Las colecciones de bibliotecas y archivos pueden verse amenazadas por una variedad de
plagas que dañan el papel y otros materiales. El método de control de plagas menos dañino a
las colecciones y el personal, es el uso de medidas preventivas y de supervisión continuas. Si
ocurre una infestación debería diseñarse un tratamiento según las especies de insectos
encontradas y el tipo de material infestado. Los tratamientos químicos deberían evitarse, y
sólo utilizarse como último recurso. Métodos incipientes como el congelado y las atmósferas
modificadas poseen un potencial significativo como alternativa al control biológico.
CONFERENCIA
CONSERVACION PREVENTIVA
El plan debe ser revisado regularmente junto con el personal, por lo menos cada año y así
mismo debe incluir una lista de pasos a seguir si ocurre un desastre, las fuentes de
suministros y asistencia que puedan requerirse.
1. INTRODUCCION
3. LINEA DE AUTORIDAD
10. BIBLIOGRAFIA
1. INTRODUCCION
En esa hoja se recogerán los datos de los servicios necesarios en caso de emergencias, tales
como , la estación de bomberos y de policía, los servicios de ambulancia y médicos, la
defensa civil y de cuantos se estimen necesarios. Debe señalarse además de los teléfonos, el
nombre de la compañía a que pertenecen y el nombre de los contactos.
3. LINEAS DE AUTORIDAD
La primera prioridad ante cualquier desastre es la seguridad humana. Salvar las colecciones
nunca justifica el poner en peligro la vida del personal o de los usuarios. Una vez atendidas
las preocupaciones de seguridad, la próxima consideración serán los registros y equipos
vitales para la operación de la institución, tales como registros de archivo, inventarios y
archivos administrativos. El rescate de las colecciones y la rehabilitación del edificio
constituirán la siguiente prioridad.
Los objetos o colecciones de gran importancia para la institución deben ser identificados con
antelación. Si esto no se hace, se desperdiciará tiempo valioso salvando materiales de poco
valor, o bien discutiendo sobre lo que debería rescatarse primero. En condiciones ideales,
este paso incluye un plano de planta que señale con claridad el orden de prioridad en cuanto
al rescate de las colecciones. Este debería anexarse al plan de desastre, pero la seguridad de
este tipo de información debe tomarse en cuenta; sería conveniente permitir el acceso
solamente al personal de más alto nivel a esta parte del plan antes de presentarse una
emergencia real.
Las prioridades de rescate deben basarse no sólo en el valor de los objetos, sino en su
vulnerabilidad al daño en particular causado durante la situación de emergencia. Si no tiene
conocimiento sobre los peligros a los que están expuestos los materiales, debe contactarse a
un conservador para que ayude a incorporar estas consideraciones en el plan de rescate.
Estas medidas son de gran importancia en todo plan de desastre, ya que mientras más
efectivas sean las mismas , el daño a la institución, colecciones y personal será menor. De
forma general se pueden agrupar en:
· IDENTIFICACION DE RIESGOS.
Debe ser considerado además los desastres provocados por el hombre, tales como
interrupciones de energía eléctrica, descargas de rociadores de extinción de incendios, fallas
en el suministro de combustible o agua, derrames químicos, incendios premeditados,
amenazas de bombas, u otros problemas de este tipo. Debe tenerse en cuenta también los
riesgos ambientales que rodean la institución.
Aunque no todas las instituciones son susceptibles a sufrir todos los tipos de desastre,
cualquier acontecimiento que constituya una posibilidad real debe ser contemplado en el
plan.
· IDENTIFICACION DE RECURSOS
En primer lugar debe identificarse las fuentes de asistencia en caso de desastre, determinar
que suministros se necesitarán para responder al mismo y los esfuerzos de rescate necesarios
para colecciones específicas. Por ejemplo los suministros básicos como trozos de polietileno,
esponjas, linternas y guantes de goma deberían comprarse con antelación y mantenerse a
mano, guardados en un lugar claramente señalado. Otros suministros que también pueden
necesitarse son deshumidificadores, papel secante, ventiladores eléctricos portátiles, bolsas y
guacales plásticos etc..
Los recursos humanos con los que cuenta la institución, para la evacuación, o simplemente
para desarrollar las fases de respuesta y recuperación de la documentación, también deben
ser contemplados.
· DISMINUCION DE RIESGOS
Una vez especificados los peligros que enfrenta su institución, el responsable de un plan de
contingencia ante situaciones de desastre debería vislumbrar un programa con metas
concretas y recursos identificables, y con un esquema de actividades eliminar la mayor
cantidad de riesgos posibles. La geografía ni el clima pueden cambiarse, pero en cambio, la
vulnerabilidad de la institución puede ser reducida. Si las condiciones del edificio y de la
colección se supervisan con regularidad, se reparan y mejoran, muchas de las situaciones de
emergencia serán eliminadas.
La protección contra el daño causado por el agua es esencial para la preservación de los
materiales. Incluso accidentes menores, tales como el goteo de una tubería, pueden causar un
daño extenso e irreparable en las colecciones. Al respecto pueden tomarse varias
precauciones como el cubrimiento de techos, limpieza de drenajes , no colocar la
documentación bajo tuberías de agua o cualquiera otra fuente potencial de daño por
mojadura. Es conveniente colocar los materiales que conforman la colecciones como mínimo
, a 10 cm. del suelo, nunca directamente sobre el piso. Es además necesario evitar el
almacenamiento en sótanos o áreas, donde el peligro de inundaciones sea de alta
probabilidad. Si esto fuera inevitable, sería recomendable instalar las alarmas pertinentes
para asegurar la detección rápida de agua.
Aunque el daño causado por el efecto del agua es el desastre más común , cada institución
con colecciones de valor perdurable necesita un buen sistema de protección contra incendios.
Dado que la mayoría de las emergencias pueden suceder fuera de las horas normales de
trabajo, los sistemas de detección confiables con monitoreo las 24 horas del día constituyen
una sabia elección.
A su vez, cada institución debe tener por lo menos un método de extinción de fuego en
operación. Los rociadores automáticos están actualmente considerados por la mayoría de los
profesionales de seguridad contra incendios, bibliotecólogos, archivistas y conservadores
como la mejor opción para la protección contra el fuego en las bibliotecas y archivos. Sin
embargo, la opinión sobre el tipo preferido de sistema de rociado varía con el tiempo. Por tal
motivo, antes de hacer una elección sería conveniente hacer las consultas previas pertinentes.
Para la extinción manual deben instalarse extintores de CO2, distribuidos en puntos visibles y
de circulación bien determinados. El polvo químico y la espuma se aplican sobre
instalaciones eléctricas.
Otras acciones que reducen la vulnerabilidad del edificio y de las colecciones incluyen el
mantenimiento e inventario de la colección, la aplicación de mejoras al almacenamiento y el
cumplimiento de adecuados procedimientos de seguridad . El inventario proporciona una
lista básica de existencias, que, además de ser de una gran ayuda para asignar las prioridades
de salvamento, es requisito esencial para fines de seguros. Las mejoras al almacenamiento de
la colección, como por ejemplo la utilización de cajas y la colocación de los materiales a una
altura por encima del nivel del suelo reducen o eliminan las posibilidades de daño. Los
procedimientos globales de seguridad y almacenamiento pueden evitar emergencias por
hurto, vandalismo o ataques de insectos. Asimismo, garantizan la accesibilidad a las vías de
escape y contribuyen a eliminar los peligros de incendio.
· CAPACITACION
La respuesta se ejecuta de forma rápida , pero con ecuanimidad, evitando las improvisaciones
innecesarias. Estas instrucciones e informaciones abarcarán los aspectos siguientes:
Debe reunirse el personal fuera del lugar para asignar tareas y revisar las prioridades de
salvamento. Se establecerá un puesto de mando con todas las condiciones necesarias, como
es una buena comunicación y se asignará un área de salvamento seguro, con cerraduras,
ventiladores, mesas, estantes, láminas plásticas, materiales de secado y agua limpia.
· ELIMINACION DE PELIGROS
Debe alertarse al personal de los riesgos potenciales, como líneas sueltas o derribadas, olor a
gas o silbidos etc.. Debe realizarse el corte de la electricidad , el agua o el gas de ser
necesario.
· DOCUMENTACION DE LA ACTIVIDAD
· SUPERVISION Y COMUNICACION
Toda vez concluidas las tareas de salvamento y respuesta ante el desastre, se pasa a la fase de
recuperación que abarcará los aspectos siguientes:
Si los hongos comienzan a crecer, separe los materiales afectados del resto de los materiales
y trasládelos a un área limpia con una humedad relativa inferior al 45 %. Cuando movilice los
mismos, colóquelos en bolsas de plástico selladas; esto ayuda a evitar la contaminación de
otros materiales durante este trabajo.
· ESTABILIZAR MATERIALES
Secado al aire
El secado al aire es el método más antiguo y el más común para tratar libros y documentos
mojados. Puede emplearse para un volumen o para muchos, pero es más adecuado para
pequeñas cantidades de libros y documentos mojados o ligeramente humedecidos.
En general se colocan los materiales en una área fresca, de baja humedad con buena
circulación del aire. Se realiza un interfoliado de las hojas con papel secante, el cual es
reemplazado cuando está mojado.
Si los materiales ya están afectados por los hongos, nunca se utilizarán ventiladores para su
secado, para evitar la diseminación de las esporas.
Deshumidificación
Es el método que más recientemente ha ganado credibilidad dentro del mundo de las
bibliotecas y archivos. Grandes deshumidificadores comerciales se instalan en el área donde
se encuentran todas las colecciones, equipos y mobiliarios afectados. La temperatura y la
humedad pueden controlarse según las especificaciones. Se están realizando pruebas
adicionales, pero la técnica es realmente exitosa para libros ligera o moderadamente
humedecidos, aún para aquellos con papel recubierto, siempre y cuando el proceso se inicie
antes que el material se hinche y se adhiera entre sí. Tiene la ventaja de dejar los materiales
en los estantes y cajas de almacenamiento, lo cual elimina la costosa fase de traslado a un
congelador o una cámara de vacío.
Secado por congelación
Si los objetos no pueden ser secados dentro de las primeras 48 horas, deben ser congelados
hasta que se pueda actuar. El congelamiento estabiliza las colecciones durante meses; detiene
el crecimiento del moho y que se corra la tinta, la transferencia de tintes y el aumento de
volumen. Lo mejor es un congelador comercial sub-cero, pero también sirve un congelador
doméstico. Un camión refrigerado puede mantener los materiales lo suficientemente frescos
como para retardar el crecimiento del moho.
Con éste método se recomienda tener precauciones pues las hojas de papel recubierto pueden
adherirse entre sí.
Los materiales ya sea mojados o congelados, se secan en una cámara al vacío, a menudo a
temperaturas superiores a 100° F (37,78° C). Los materiales permanecen húmedos o
mojados mientras se secan y es una forma aceptable de secado, pero a menudo produce una
distorsión física extrema en los libros y casi siempre una compactación en los papeles
recubiertos. Además acelera el envejecimiento y puede producir daño al cuero, el pergamino,
las películas de cine etc.. Este método es una solución para materiales que han sufrido un
fuerte daño por acción del agua.
· SUPERVISAR EL PERSONAL
El residuo fungoso debería removerse tan pronto como el material se seque. Es conveniente
consultar a un micólogo para asegurarse de que no estén presentes especies patógenas.
Cuando se limpie materiales afectados por hongos, trabaje al aire libre en la medida de lo
posible, y siempre use prendas protectoras, como respirador con filtro, guantes de goma y
lentes protectores entre otros. Si no es posible remover los hongos al aire libre, trabaje frente
a un ventilador, haciendo que la corriente de aire contaminado se dirija hacia la ventana, o
trabaje bajo una campana de extracción.
Tome precauciones cuando deseche materiales de limpieza como bolsas o filtros aspiradores.
Estos deberían sacarse del edificio dentro de bolsas plásticas selladas.
Para remover los hongos del papel, deben aspirarse, si es posible con una aspiradora de
múltiples filtros. Las unidades pequeñas para limpiar computadoras son útiles para ese fin.
Los papeles pueden limpiarse con aspiradora a través de una rejilla o pantalla mantenida
sobre el papel mediante algún peso. Debe emplearse cepillos para la limpieza de libros. En
todo caso, es recomendable cubrir las boquillas o cepillos de la aspiradora con estopilla o
mallas para evitar la pérdida de piezas sueltas.
La limpieza de materiales afectados por hongos con una brocha suave no es tan segura como
el uso de aspiradoras, pero es aceptable para el hongo en estado inactivo si se toman las
precauciones pertinentes. El hongo inactivo es polvoso y sale fácilmente con un pincel. Sin
embargo, el hongo activo es blando y tiende a manchar o puede incrustarse en materiales
porosos tales como papel y tela. Este último se extrae mejor con una aspiradora pequeña, o
con una boquilla del tamaño de un gotero conectado a un compresor. Conviene que este
delicado trabajo sea desempeñado por un conservador.
Hasta hace poco, la fumigación era un método popular para detener el crecimiento de
hongos, pero ya no se recomienda. La fumigación es peligrosa para ciertos objetos y para las
personas, y no garantiza un posterior estado permanente libre de hongos. Lo más importante
en el control del hongo es el control del ambiente.
· DOCUMENTAR CUIDADOSAMENTE
9. APENDICES
Los apéndices pueden incluir planos de evacuación por piso; lista de nombres y
responsabilidades de los miembros del equipo que atenderá las emergencias; teléfonos de
interés; ubicación de llaves; procedimientos ante las alarmas contra incendio o hurtos; lista
de suministros in situ; lista de suministros y servicios que se encuentran fuera de la
institución; información sobre seguros; planillas para llevar el registro de los objetos
movilizados, etc..
10. BIBLIOGRAFIA
Como parte de la capacitación del personal y actualización del plan, debe reunirse una
pequeña bibliografía relativa a la recuperación para diversos materiales.
RECOMENDACIONES FINALES
CONSERVACION PREVENTIVA
Puede decirse que un archivo está configurado físicamente por tres elementos a saber; el
espacio, la estantería o mobiliario que contiene el material y por último la documentación
ordenada. No debe hablarse de archivo en el estricto sentido de la palabra, si se carece de
algunos de los elementos mencionados.
Se debe partir de un espacio adecuado en ubicación, construcción y diseño que contemple las
siguientes características:
· Tener una estructura sólida y resistente para el peso o carga que genera la documentación.
· Garantizar que los muros de cerramento, divisorios, pisos y entre pisos o placas no sean
un vehículo que permita el paso de humedad, ni sean factor de producción de polvo. Es
decir que tengan características de impermeabilidad, previendo así mismo, que los
cerramentos ofrezcan garantías en caso de siniestro por inundación, fuego, movimientos
sísmicos y vendavales.
· Igualmente que la cantidad de luz natural sea la mínima o en su defecto que ésta sea muy
bien controlada y que la renovación, circulación o ventilación mecánica sea constante y
garantice la limpieza del aire que penetra en los depósitos.
MOBILIARIO Y CONTENEDORES
El mobiliario utilizado para ordenar y guardar los fondos suele estar formado por estanterías,
armarios, archivadores y planeros y el nombre específico de contenedores o unidades se
aplica a estuches, cajas, carpetas etc. , de carácter móvil y reducidas dimensiones y
capacidad.
MOBILIARIO
Las características que deben tener las estanterías son las siguientes;
· Solidez estructural.
Dada por el empleo de calibres adecuados de lámina y sistemas de ensamblaje que aporten a
la estructura la mayor rigidez. Es aconsejable que cada balda sea diseñada para soportar una
carga de 100 kilos. Si la estantería es de madera, ésta deberá ser previamente inmunizada a
fin de evitar posibles ataques de insectos.
· Recubrimientos.
Las pinturas de recubrimiento o acabado, no deben poseer vehículos de fijación que emanen
gases durante el secado y aún después de éste. Hasta hace poco sólo se recomendaban los
muebles de acero con revestimiento de esmalte horneado, pues se pensaba que estaban
hechos de materiales químicamente estables. Sin embargo, si el proceso no se hace con el
suficiente tiempo y a la temperatura adecuada, puede emitir formaldehído y otras sustancias
volátiles.
Los muebles de aluminio anodizado constituyen otra opción. este metal no revestido es
extremadamente fuerte a pesar de ser de peso liviano. Según informes, el metal propiamente
no es reactivo y , ya que no está revestido, quedan eliminados los problemas por la emisión
de gases. Es considerado como muchos como la mejor opción, especialmente para materiales
altamente sensibles, pero tiende a ser la más costosa.
En el caso de estantería de madera, toda ella debe estar sellada. El sellador más fácil de
obtener recomendado en este momento es un poliuretano a base de agua. Aparte del sellado
de la madera, las estanterías y gavetas deben forrarse con un material de barrera efectivo.
· Diseño.
Las desventajas de este tipo de estanterías , estriban en que es muy difícil mantener el control
climático y luchar contra incendios, plagas bibliófagas, etc., dado el volumen indivisible.
· Distribución
La estantería no irá recostada sobre los muros, dejando un espacio de 20 cm entre estos. Es
aconsejable un espacio de circulación entre estantes de 80 a 90 cm., lo anterior considerando
que debe permitir la circulación cómoda del personal y el acceso de carros para el transporte.
La existencia de un corredor central de acceso así como de corredores laterales, facilita la
labor de búsqueda y evita zonas poco ventiladas.
· Ubicación
CONTENEDORES
Las características generales que deben tener estos contenedores son las siguientes:
· Composición
Los contenedores o unidades de conservación deben ser hechos con materiales de calidad de
archivo. El término, calidad de archivo es empleado por los especialistas en preservación
para indicar un conjunto de propiedades que varían para distintos materiales, pero que tienen
en común el efecto de reducir el impacto nocivo de una manipulación o un ambiente
inadecuados.
Los estuches de almacenamiento inestables pueden reaccionar con sus contenidos y ellos
mismos pueden deteriorarse para producir ácidos que dañen los materiales que albergan. El
término libre de ácido ya no se usa ampliamente en el campo de la preservación ya que puede
ser engañoso. Los estuches libres de ácido pueden ser neutros (pH 7,0), pero ello no indica
que posean otras propiedades deseables para el almacenamiento con fines de preservación.
Además del pH, la expectativa de vida depende de otras propiedades. Los estuches
amortiguados (pH 8, o mayor), con bajo contenido de lignina, son los más recomendables
para la mayoría de los objetos a base de papel preservables a largo plazo. Las mejores cajas,
monturas y carpetas poseen estas propiedades en todas sus partes constituyentes. Los
estuches de menor precio pueden estar construídos con una cubierta de buena calidad sobre
un núcleo potencialmente ácido.
Los plásticos (y aquí el término es usado en un sentido muy general para referirnos al
material flexible y generalmente transparente al que estamos familiarizados) varían
grandemente en cuanto a su estabilidad. El polietileno y el prolipopileno pueden ser lo
suficientemente estables para su uso en preservación si no contienen plastificantes. Los
plastificantes y vinilos, incluido el cloruro de polivinilo (PVC), reaccionan rápidamente con
muchos otros materiales. El triacetato, aunque puede ser químicamente estable, puede variar
sus dimensiones, por lo que, no se recomienda para la fabricación de estuches de
preservación. El poliéster con grado de preservación, mejor conocido por sus nombres
comerciales ( por ejemplo, Melinex 516 o Mylar D ), es casi inerte y por lo tanto
recomendable.
· Diseño
Los estuches han sido diseñados para satisfacer las necesidades específicas de muchos
formatos de bibliotecas y archivos. Debemos familializarnos con las opciones, pero se
aplicarán los siguientes principios:
· Las cajas para libros deben ser hechas a la medida de cada libro.
Cajas.- Son más apropiados para documentos de papel de archivo, especialmente cuando se
trata de legajos o expedientes sueltos.
· Colocación
Los libros deben colocarse en posición vertical en los estantes. No debe permitirse que
queden inclinados hacia un lado u otro, ya que esto deforma la encuadernación. Para libros
que sean demasiado altos se deben reubicar o los estantes se deben modificar a fin de que los
mismos quepan en posición vertical. En tanto se solventa el problema de la estantería, es
preciso almacenar los libros con el lomo hacia abajo, lo cual evitará que el cuerpo se
desprenda de la encuadernación debido al peso. Los libros de gran tamaño, pesados y
estructuralmente débiles o dañados deben almacenarse horizontalmente a fin de darles el
soporte total que requieran.
Los documentos deben guardarse en carpetas. Idealmente no se deben colocar más de diez a
quince hojas en cada carpeta; mientras más valioso o frágil sea el documento, menos hojas se
colocarán por carpeta. Las carpetas deben guardarse en cajas. Todas las carpetas contenidas
dentro de una caja deben ser del mismo tamaño. Las cajas pueden almacenarse en posición
horizontal o vertical. Si se almacenan horizontalmente, sólo deben apilarse dos para facilitar
la manipulación de las mismas. Este almacenamiento, sin embargo, hace que los documentos
que se encuentran en el fondo de la caja sufran el peso de los que están encima. El
almacenamiento vertical es preferible siempre y cuando los documentos y las carpetas tengan
un buen soporte, para evitar combaduras y daños en sus bordes. Una alternativa al uso de las
cajas, es el almacenamiento en un archivador equipado con carpetas colgantes.
Los materiales de gran tamaño, como dibujos arquitectónicos, y mapas se guardan mejor
colocándolos horizontalmente dentro de gavetas en planeras o bien en cajas grandes de
calidad aceptable. Si son friables o frágiles los materiales de gran tamaño pueden ser
enrollados cuando no es posible guardarlos horizontalmente.
Los libros deben mantenerse limpios. esto prolongará significativamente su vida útil. La
limpieza debe hacerse regularmente con una frecuencia determinada por la rapidez conque el
polvo y la suciedad se acumulen en los depósitos de libros. Se debe tener criterio para decidir
cuando limpiar los libros.
Para reducir la cantidad de polvo y suciedad que se acumula en los libros y estantes, los pisos
de los depósitos se deben mantener lo más limpios posible, aspirándose y nunca barriéndose.
Los pisos deben lavarse cuando sea necesario. Deben tomarse precauciones para evitar que
los libros de los estantes más bajos se salpiquen con los detergentes.
Los estantes se limpian mejor con un paño limpiador magnético, que atrae y retiene el polvo
con una carga electrostática. Puede en su defecto usarse aspiradoras. Nunca se deben usar
plumeros porque sólo redistribuyen el polvo.
Las acumulaciones gruesas de polvo y suciedad pueden requerir el lavado de estantes con un
detergente suave o con una solución de alcohol etanol del 50 al 70 %. En todos los casos debe
asegurarse de que los estantes estén completamente secos antes de volver a colocar los libros,
especialmente si han sido limpiados con agua.
Los libros deben limpiarse manteniéndose firmemente cerrados y quitándoles el polvo con
uno de los paños mencionados anteriormente o si el polvo es muy grueso, sería recomendable
el aspirado. Se debe colocar un pedazo de malla o tamiz entre el extremo de la manguera de la
aspiradora y la extensión con el cepillo para evitar que fragmentos sueltos sean succionados
por la misma. La aspiradora no debe usarse directamente sobre libros que poseen valor como
objeto o valor referencial. En su lugar, se debe usar una brocha de cerdas suaves para barrer
el polvo del libro hacia la boquilla de la aspiradora.
Ya que la limpieza implica riesgos de daño a los libros, el personal debe ser instruido
cuidadosamente en cuanto a las técnicas de manipulación. Esta tarea básica es una de las más
importantes en la preservación de colecciones.
MANIPULACION
En general, los aspectos que deben ser contemplados en la manipulación durante los procesos
de gestión, consulta y depósito, son los siguientes:
· Al tomar las unidades de conservación de las estanterías, no las hale y evite ejercer fuerza
exagerada sobre las partes más débiles, ya que estas operaciones causan debilitamientos y
deterioros estructurales a la unidad.
· Evite trasladar paquetes por sus amarres, ya que el cordel o cuerda con el peso de la unidad
ocasiona abrasiones y roturas en las tapas. y los documentos.
· Fumar, beber o comer, tanto en las salas de consulta como en las demás áreas de depósito
y tratamiento del acervo.
En el caso de que los archivistas requieran emplear sellos o marcas escritas no se aconsejan
los que perforan, ni los de relieve, sino los sellos pequeños que requieren poca tinta; el sello
debe aplicarse en el reverso de los documentos y fuera del área escrita. Las inscripciones
deben ser hechas exclusivamente por personal autorizado, con lápiz de grafito suave.
Diversos autores consideran que en la nueva acepción, la palabra política es una declaración
formal de los objetivos de una organización para un tiempo determinado. Esta constituye la
guía rectora de un conjunto de acciones que marcan pautas administrativas para la toma de
decisiones y su posterior ejecución. Contribuye con su implementación al cumplimiento
exitoso de los objetivos, la misión y visión institucionales propuestos.
"En teoría, el fin subyacente a todas las políticas es asegurarse de que las decisiones sirvan de
apoyo a los objetivos y planes deseados por la organización de manera coordinada y
coherente".
· Es de aplicación general, porque la mayoría de las veces aborda aspectos que se pueden
aplicar de igual manera en cualquier lugar, al tiempo que constituye un modelo
coherente.
· Es flexible, ya que al existir situaciones de cambio, esta puede ser modificada o adaptada
al momento en cuestión, sin que implique la ruptura de la regla como tal.
· Explica su propósito claramente para que la o las personas que tengan que aplicarla, la
entiendan y no tengan ninguna dificultad para su aplicación.
Para que sean efectivas, al igual que cualquiera otra política, deberán estar bajo un estricto
control y permanente revisión, para asegurar que mantenga su vigencia. Deberán contener la
aplicación correcta de los programas preventivos, al tiempo que flexibles. Contendrá la
solución de los problemas a corto, mediano y largo plazo, para que sean realizables por las
instituciones de información con los recursos disponibles. Estarán encaminadas a la
búsqueda de soluciones mediante la eliminación o el control de las causas que originan el
deterioro de las colecciones, independientemente del tipo de institución que las atesora y de
la composición química de los soportes.
La misión de una unidad de información no es más que el propósito para el cual fue creada,
explica su razón de ser y compromiso social. "Una misión bien formulada expresa el
propósito distintivo que establece una organización, independientemente del alcance de sus
operaciones en términos de productos/ servicios ofrecidos o usuarios a que sirve"(2).
Los objetivos pueden cumplimentarse a corto, mediano o largo plazo; por constituir las metas
que se deberán alcanzar para ser consecuentes con la misión declarada. Visto desde otro
ángulo no es mas que la forma en que la institución materializará su misión.
Al respecto Gräfin (5) plantea: "No podemos conservarlo todo, la selección es y tendrá que
ser hecha. No sólo concierne a lo que tenemos ahora, sino también a lo que cruzará la puerta
de un museo en el futuro".
En los últimos años se ha notado una toma de conciencia en cuanto a la necesidad de elaborar
y poner en práctica políticas de conservación preventiva y diagnósticos, para conocer los
problemas y el estado de conservación de las colecciones. Debe existir una total
correspondencia entre los elementos que integran la política y las variables a medir en el
modelo teórico metodológico a utilizar en el diagnóstico. Las variables a su vez se
formularán siempre sobre la base de las causas de deterioro. No obstante, se observa que la
relación directa que debe existir entre los elementos no siempre se cumple.
Como se explicó en clases pasadas existen muchos métodos de diagnóstico, sin embargo
proponemos y fue también objeto de estudio el modelo de Conservación Preventiva de
documentos, propuesto por la Lic. Hilda León (2001), y que fue presentado como tesis para
optar por el grado de doctora en Ciencias de la Información.
Este modelo tiene en cuenta muchos aspectos y asume el criterio que para frenar el
envejecimiento natural de los documentos, se debe actuar sobre las causas que lo aceleran.
Las causas congénitas, son las que nacen con él y poco se puede hacer para eliminarlas. Para
que la política sea efectiva deberá estar dirigida, fundamentalmente, hacia las causas externas
que ocasionan el deterioro de la colección completa en cada uno de los procesos del ciclo de
vida de la información en una organización.
Los factores de deterioro no actúan de forma aislada, sino que se encuentran formando parte
de un sistema en el que interactúan unos con otros, al tiempo que inciden sobre los
documentos.
· Ambiente
· Manipulación.
· Ciclo de vida.
· Gestión.
Ambiente.
Interactúa con todos los elementos componentes del sistema. Comprende la ubicación y
condiciones de la instalación, incluidos los depósitos, salas de consultas y exposiciones, así
como el resto de los locales. Forma parte del ambiente el mobiliario y su estado de
conservación, el clima (interior y exterior), la contaminación ambiental (polvo y gases
contaminantes) limpieza de locales, documentos y estanterías, presencia de agentes
biológicos, los virus informáticos en el caso de los documentos electrónicos, el estado
técnico de los equipos rerproductores, hacinamiento de las colecciones, forma de
almacenamiento, la presencia de objetos ajenos a la colección en los depósitos, existencia de
puestos de trabajo en los depósitos y otros.
Ambiente es todo lo que rodea a las colecciones y documentos en los diferentes procesos por
donde transita durante su ciclo de vida. Las condiciones ambientales obligan a la
administración a gestionar los recursos materiales y financieros en función de modificarlos y
al diseño e implementación de políticas, planes y programas para mejorarlo.
Manipulación.
El factor manipulación es uno de los que más negativamente incide sobre las colecciones.
Está presente durante todo el ciclo de vida de la información. Los documentos se manipulan
en su generación, transportación, selección y adquisición, procesamiento, búsqueda y
recuperación y en la prestación del servicio, incluido las exposiciones, el préstamo interno y
externo. Se rallan, escriben, mutilan, hurtan, se manipulan con las manos sucias, etc. Este
componente del sistema contempla, además, la manipulación incorrecta de los equipos
reproductores y materiales especiales.
Ciclo de vida.
Gestión.
Es el proceso mediante el cual se obtiene, despliega o utiliza una variedad de recursos básicos
para apoyar los objetivos de la organización (8).
Toda organización deberá tener entre sus objetivos la conservación preventiva de sus
colecciones. En la misión y objetivos quedará declarado el tiempo por el que se pretende su
retención y, en dependencia de esto, se decidirán las estrategias a seguir.
Sin colecciones no se puede prestar el servicio. Para poder garantizar el servicio hay que
garantizar la integridad de las colecciones y los documentos por el tiempo que se determine
sea necesario según la misión y objetivos declarados. Esto se logra con una adecuada política
de conservación documental preventiva que deberá ser planificada, organizada, dirigida y
controlada al igual que el resto de las actividades y procesos que tienen lugar en la
organización.
En el sistema la gestión incide sobre las causas del deterioro de cada uno de los procesos del
ciclo de vida y puede actuar e incluso modificar el ambiente, además de atenuar los efectos
negativos de la manipulación con una adecuada gestión de los recursos humanos,
financieros, materiales y tecnológicos.
Una gestión ineficiente se refleja en la no-observancia de los procedimientos establecidos
para el almacenamiento, uso y control de los documentos, la utilización de personal sin la
preparación requerida, la no-preparación de planes emergentes contra desastres y la
aplicación de medidas no apropiadas. No se puede hablar de la conservación preventiva
como un "algo" aparte de la administración, porque es inherente a ella. Los problemas en una
entidad de información, en relación con la prevención del deterioro, van desde qué
documentos adquirir, cómo procesarlos, cómo moverlos de lugar, cómo empacarlos, cómo
ponerlos a disposición de los usuarios, hasta cuales deberán ser restaurados, reproducidos o
eliminados.
4. Análisis de los resultados y diseño de propuesta de política con las estrategias y acciones
a realizar para el mejoramiento de la actividad de prevención del deterioro de las
colecciones, según el modelo teórico-metodológico utilizado.
5. Aprobación por parte de la dirección institucional de la política preventiva propuesta e
implementación.
CONFERENCIA:
Los factores de deterioro no actúan de forma aislada, sino que se encuentran formando parte
de un sistema en el que interactúan unos con otros, al tiempo que inciden sobre los
documentos.
· Ambiente
· Manipulación.
· Ciclo de vida.
· Gestión.
En la selección y adquisición está presente la propia naturaleza del proceso, si esta se ajusta o
no a la misión y objetivos institucionales. La conservación preventiva está estrechamente
vinculada a la política de colecciones que, según Child (6), consiste en un programa de
desarrollo y gerencia que organiza y dirige los procesos de adquisición de documentos, su
integración en colecciones coherentes, la administración de su crecimiento, su
mantenimiento y el descarte, cuando sea necesario en dependencia de los costos de
almacenamiento y los servicios que se prestan a los usuarios.
En los procesos de selección y adquisición puede ocurrir que documentos adquiridos por vía
de canje, donación, depósito legal o compra, estuvieran almacenados en lugares de los cuales
se ignoren las condiciones del depósito y ello traiga como consecuencia, en primer lugar, que
microorganismos no detectados anteriormente, se desarrollen y proliferen en el nuevo
depósito con lo que se dañaría no sólo el documento en cuestión, sino que también ejerzan
una acción destructora sobre los demás documentos.
Para la integración del documento a una colección, este deberá pasar por un proceso de
clasificación, en el cual el marbete desempeña un importante papel con el código asignado.
Sin embargo la fijación del marbete le ocasiona un posible daño en la medida en que la goma
utilizada suele no ser inocua y atrae la presencia de insectos y microorganismos. Además, en
algunos centros, aparte del marbete, se escribe con tinta en el documento el código de
clasificación, con el consiguiente daño al utilizarse tintas comerciales que, por lo general, son
ácidas y al ser solubles en agua, tienden a correrse con relativa facilidad y dificultan la
restauración.
Durante el almacenamiento de las colecciones actúan causas del deterioro que pudieran
también encontrarse en las etapas anteriores del ciclo de vida de la información, pero es aquí
donde ejercen una mayor incidencia. Entre estos factores podemos señalar las condiciones
inapropiadas del ambiente en que se encuentran: proliferación de plagas, problemas de
suciedad en los depósitos incluidos los documentos y las estanterías, alta temperatura y
humedad relativa, iluminación incorrecta, la forma en que son colocados en los estantes sin
tener presente el formato y la tipología de los soportes, sin protectores o con protectores
inapropiados de materiales que no reúnen los requisitos de calidad de archivo; unido a la falta
de medidas para atenuar los daños que ocasionan a las colecciones estos parámetros, la
ausencia de planes anticatástrofes, entre otros.
La prestación del servicio es uno de los procesos en que más se deterioran las colecciones.
Inciden en él, además del ambiente y la manipulación de los trabajadores del centro, la de los
usuarios, fundamentalmente en aquellas organizaciones donde no se les educa
adecuadamente ni se capacita al personal trabajador.
Por otra parte, la misión institucional define el número y la forma de servicios que se han de
prestar y ello, a su vez, incidirá tanto en el índice de permanencia como de deterioro que se
habrá de prever para los documentos de la colección en cuestión. Obviamente este índice
variará según se trate de documentos para el uso interno de investigadores de un centro o de
documentos puestos en servicio de préstamo externo (circulante).
La seguridad de los documentos precisa que se analicen qué medidas tomar para evitar el
robo y el vandalismo. Un factor importante es el descontrol que puede existir al realizar el
préstamo tanto interno como externo. Resulta muy riesgoso en tanto no se detectaría a
tiempo irregularidades en la devolución del documento, de modo que el usuario tendría
posibilidad de sustraerlo de los fondos, al no devolverlo, o bien hacerlo pero con
sustituciones o mutilaciones parciales, con la pérdida que ello supone para la institución. Si el
documento, por otra parte, no está debidamente protegido, cualquier visitante ocasional
tendría oportunidad de hurtarlo.
En las salas de exhibición, por lo general, la iluminación de las vitrinas es excesiva, e incide
directamente sobre el material expuesto, lo que ocasiona la decoloración de las tintas y la
fragilidad de los documentos. Cuando son prestados a otras instituciones para exposiciones
no siempre se tiene cuidado en el embalaje y la transportación.
En las salas donde se realizan las consultas de los materiales especiales como discos,
microfichas, microfilms, cintas magnéticas, etc., en ocasiones son manipulados por usuarios
que no poseen los conocimientos necesarios para la manipulación de los equipos
reproductores, o éstos no se encuentran en óptimas condiciones desde el punto de vista
técnico y se convierten en un factor capaz de acelerar el deterioro.
CONFERENCIA
Siempre que se necesite conocer el origen de un mal que aqueja o una persona u objeto de
estudio, es necesario realizar una investigación, para indagar y profundizar en las causas,
apoyándose en los síntomas o hechos que permitan emitir un juicio (diagnóstico) sobre el
particular, con vista a solucionar el problema.
El diagnóstico constituye una herramienta de primer orden para evaluar las necesidades de
conservación preventiva de las instituciones de información y el estado físico en que se
encuentran las colecciones que atesoran, al poner de manifiesto los daños ocasionados por las
diferentes causas de deterioro, al tiempo que permite conocer la situación objetiva existente y
recoger datos pertinentes par la formulación de una política de conservación documental
preventiva que sea efectiva. Deberá realizarse en todas las instituciones y con todo tipo de
documentos, para tener una visión real de la situación de los fondos y de las necesidades del
centro para la prevención del deterioro de sus colecciones.
Una vez que se ha confeccionado el diseño de la investigación, el paso siguiente consiste en
la recolección de los datos pertinentes de acuerdo con el problema a investigar y consta de
tres problemas fundamentales.
· Por entrevista telefónica: Similar a la anterior sólo que la entrevista no es cara a cara.
Otro de los instrumentos que se pueden utilizar para la recolección de los datos necesarios en
una investigación es la observación, que puede utilizarse como instrumento de medición en
muy diversas circunstancias y es el registro, por lo general, de manera sistemática del
comportamiento del objeto de estudio.
En los últimos años se ha notado una toma de conciencia en cuanto a la necesidad de elaborar
y poner en práctica políticas de conservación preventiva y diagnósticos, para conocer los
problemas y el estado de conservación de las colecciones. Debe existir una total
correspondencia entre los elementos que integran la política y las variables a medir en el
modelo teórico metodológico a utilizar en el diagnóstico. Las variables a su vez se
formularán siempre sobre la base de las causas de deterioro. No obstante, se observa que la
relación directa que debe existir entre los elementos no siempre se cumple.
Resulta obvio pensar, que es prioritario realizar diagnósticos que permitan dictar las medidas
para preservar todas las colecciones. El método Diagnos sería muy práctico, para determinar
de una forma objetiva cuál o cuáles son las colecciones más deterioradas y para tomar
medidas específicas con las mismas.
RESTAURACION DE DOCUMENTOS
En consecuencia, los métodos curativos son de aplicación directa sobre la misma obra y
tratan de enmendar cuantos daños producidos por unas u otras causas ha experimentado a
través de su propia historia, y siempre que éstos supongan mutilación o modificación de sus
valores documentales.
PRINCIPIOS DE LA RESTAURACION
· EFECTIVIDAD
La restauración debe eliminar en primer lugar, las consecuencias de los procesos destructivos
y eliminar todas las estratificaciones extrañas y si es posible excluir las causas de la
destrucción activa de la muestra, tales como agentes biológicos, alta acidez e impurezas
catalizadoras entre otros.
La restauración no debe introducir adiciones que tergiversen la idea del autor y que no sean
absolutamente necesarias para garantizar la integridad y buen estado de la obra. La
reintegración de las partes perdidas del documento tienen el fin de prever una ulterior
destrucción y crear una sensación visual de integridad del documento.
· CONOCIMIENTO
· REVERSIBILIDAD
Todo proceso que se utilice en cualquier fase de la restauración debe ser reversible. El
documento es por su naturaleza único, y nadie incluyendo el restaurador debe arriesgarse a
causarle ningún daño.
CRITERIOS DE RESTAURACION
En primer lugar se seleccionan los materiales más valiosos, los intensamente deteriorados; en
segundo lugar los documentos utilizados con mayor frecuencia, con huellas de deterioro
mecánico.
Los síntomas más evidentes del deterioro, se expresan en, alta fragilidad del papel, roturas,
dobleces, faltantes, suciedad, manchas de diverso origen, incluyendo la difusión de óxido de
hierro debido a oxidación de presillas, amarillamiento y en algunos casos decoloración,
abrasión, reblandecimiento por pérdida de encolado y tintas emborronadas o empalidecidas
entre otros.
El proceso de restauración marca pautas que evitan improvisaciones, pero hay que tener en
cuenta que cada obra es distinta y requiere aplicar unas fases u otras según necesidades
específicas.
Tomando como base el esquema teórico y con vistas a un prototipo de supuesta restauración,
los "procedimientos generales' son los siguientes:
CONTROL
Comienza con el análisis de la obra, tanto de las características materiales como culturales, y
se realiza un auténtico diagnóstico tras identificar alteraciones y causas. A partir de estos
datos se prescribe el tratamiento adecuado a las características y estado de alteración del
documento.
El análisis se realiza con la ayuda de las ciencias aplicadas a la restauración, que dictaminan,
por medio de las correspondientes pruebas físicas, químicas y biológicas, la naturaleza y el
estado de conservación de la obra.
Las actividades se centran en estos objetivos:
La fotografía también forma parte del informe iniciado en la fase de control como testimonio
del estado de conservación y la evolución durante el proceso restaurador y el resultado final,
además es un medio de investigación por el desarrollo de métodos de análisis para identificar
daños y aspectos particularizados invisibles al ojo humano ( macro y micro fotografía,
radiaciones infrarrojas, ultravioletas ).
La fotografía se utiliza como medio de seguridad ante los riesgos que conlleva todo proceso
restaurador y además puede ser utilizada con fines pedagógicos.
Son todos aquellos procedimientos que tienden a proteger al material durante todas aquellas
fases de la restauración. Entre estos se encuentran aquellos tratamientos por baño, donde
según el estado del material se le aplicarán soportes rígidos o flexibles, de características
permeables o impermeables, pudiendo recurrir en estados de conservación extremos , a la
laminación previa por una de las caras. El soporte de tipo flexible y permeable más
generalizado es el "reemay". Entre los rígidos y permeables se destacan las rejillas metálicas
inoxidables o de fibra sintética y entre los materiales impermeables, dentro de los rígidos el
más usado es el metacrilato transparente y , dentro de los flexibles, el teflón, el tereftalato de
polietileno y la película de polietileno.
A menudo, el objeto ha sido sometido a reparaciones en las cuales se han utilizado materiales
dañinos para el papel, como adhesivos inestables o que ensucian el objeto. Los adhesivos con
base en agua se quitan con agua, bien sea líquida o en vapor. Muchos adhesivos sintéticos y
cintas autoadhesivas se deben eliminar con solventes orgánicos.
DESINFECCION Y DESINSECTACION
Esta fase va dirigida a eliminar todos aquellos agentes biológicos de deterioro tales como
hongos, bacterias e insectos.
Los medios para eliminar estos agentes bibliófagos suelen ser de carácter químico, y reciben
el nombre de fungicidas, bactericidas o insecticidas, según su capacidad de eliminarlos.
La forma de aplicación de los productos químicos pueden ser en estado sólido (mediante
sublimación), líquido (por pulverización y menos frecuentemente en baño ) y gaseoso
(fumigación).
Hay que indicar que todos los productos químicos convencionales son altamente tóxicos por
lo que deben ser aplicados por personal especializado. En la actualidad existen métodos no
convencionales como son el uso de los gases inertes y la congelación, que no son tóxicos,
pero que deben ser igualmente aplicados por personal entrenado.
Se debe ser muy consciente, de que estos sistemas , sobre todo los gaseosos, anulan
momentáneamente la causa de alteración, pero el origen de los bibliófagos radica en la
conjunción de una serie de factores ambientales que de proseguir conllevarán a la
reinfección, es por ello que en ocasiones una buena limpieza y su posterior conservación en
ambiente óptimo es lo más adecuado.
LIMPIEZA
Limpieza mecánica: Específica para anular partículas secas como el polvo. Debe realizarse
siempre antes de cualquier tratamiento por inmersión en un líquido. Se realiza con elementos
secos que pueden actuar mediante la extracción o remoción del polvo ( aspiradores, aire
a presión, cepillos), o a través de la abrasión ( gomas de borrar, bisturí etc..)
DESACIDIFICACION
La acidez es uno de los agentes más perniciosos para la conservación del papel. Mediante el
proceso de desacidificación se elimina la causa originaria , la acidez, pero no los efectos
provocados por la misma como son, el amarillamiento y la fragilidad. Aunque este
tratamiento no se aprecie en su aspecto "externo", su importancia es primordial al eliminar en
el documento uno de los más grandes factores de alteración.
Existe un amplio repertorio de productos desacidificadores que van desde los métodos
gaseosos ( poco eficaces o excesivamente complejos y caros, como el dietil de zinc) a los
líquidos, tanto acuosos (hidróxido cálcico) como no acuosos (hidróxido bárico). La mayoría
de estos desacidificadores además de eliminar la acidez, dejan en el documento una reserva
alcalina que refuerza y potencia su acción neutralizante.
El blanqueo supone la eliminación del color de una mancha o del amarillamiento general de
un documento, pero no la desaparición de la sustancia que la ocasiona; no debe considerarse
como un método absoluto de limpieza sino como un tratamiento estético.
A pesar de todos estos peligros, el blanqueo es necesario en aquellos documentos en los que
el valor estético sea primordial, y estén gravemente afectados por una mancha que desvirtúe
sus características. Si nos decidimos a realizar el tratamiento, debemos hacerlo con medidas
que atenúen los problemas citados con anterioridad. Unas de las medidas más importantes
son desacidificar el documento antes del blanqueo, y un abundante lavado acuoso después de
realizado el mismo.
ESTABILIZACION HIGROSCOPICA
CONSOLIDACION
Por causa del lavado u otro tipo de baños , o por la merma natural de la propiedades del
soporte , puede ser necesario dotar a los materiales celulósicos de un nuevo encolado o
apresto con el objeto de suplir las pérdidas del adhesivo que consolidaba su estructura.
El encolado se realiza mediante baño o impregnación por brocha y será más o menos intenso
según las características y estado del documento. Los productos más recomendados son los
derivados celulósicos sintéticos, o la hidroxipropilcelulosa en caso de no ser posible el
tratamiento acuoso, pues son mucho más estables que los adhesivos de origen natural.
SECADO Y ALISADO
Cualquier tratamiento por humectación provoca una serie de defectos porque aumenta el
volumen de las fibras, lo que origina deformaciones y un sensible alabeamiento. Se corrige
todo ello mediante un alisado.
Un sistema que da buenos resultados en materiales difíciles de tratar y que no pueden ser
humedecidos o se resisten al alisado, es la mesa de succión: el documento se adhiere a una
superficie lisa y porosa gracias a la absorción de aire que se logra a través de la mesa, y así
con ayuda de disolventes volátiles, de vapor o por la simple corriente de aire, se logra el
secado y el alisado.
Para la reintegración del soporte, relleno de lagunas o zonas perdidas, podemos utilizar
procedimientos manuales o mecanizados. Los sistemas manuales consisten en la colocación
de injertos utilizando un material similar al documento. Los sistemas mecanizados se apoyan
en el principio de la fabricación del papel a mano. Consisten, a grandes rasgos, en la
instalación del documento sobre una rejilla que actúa de primitiva formadora de hojas,
haciendo pasar sobre ella una columna de agua con fibras dispersas en cantidad equivalente
al volumen de material a reponer. Cuando la columna de agua desciende, las fibras son
retenidas por un filtro que se coloca entre el documento y la rejilla formadora, rellenando el
orificio por donde se canaliza el agua, justo en las zonas donde existían lagunas.
LAMINACION
La laminación consiste en adherir a una o ambas caras del documento un refuerzo que
proporciona la consistencia necesaria para su mejor manejo y conservación. Este
recubrimiento debe poseer un mínimo de grosor y un máximo de transparencia, salvo en
aquellas obras que , por carecer de grafía en el reverso, admiten en esta cara refuerzos opacos
más consistentes.
Un grave error consiste en realizar la laminación sin haber anulado o erradicado cuantos
factores o elementos degradatorios afecten o hayan afectado el soporte a restaurar.
ENCAPSULADO
ENCUADERNACION
Encuadernaciones sin el cuerpo del libro: No son excesivamente frecuentes. Cuando ocurren
estas circunstancias podemos recurrir a dos soluciones; confeccionar un cuerpo de hojas en
blanco, o realizar un montaje en forma de maqueta.
En general las características deseables que debe tener una encuadernación de biblioteca
según Oldham (1984) son:
· La encuadernación debe causar el menor daño posible al cuerpo del texto y no debe
acortar su vida útil.
· El volumen encuadernado debe abrirse fácilmente en una posición de 180° para facilitar el
proceso de fotocopiado.
· El volumen encuadernado debe permanecer abierto cuando se deja boca arriba sobre una
superficie plana, de modo tal que el lector tenga ambas manos libres y pueda tomar notas
con facilidad.
Por último hay que enfatizar que la restauración es arte y ciencia aplicada, del conocimiento
y la pericia del restaurador dependerá el resultado final en la obra restaurada.
BIBLIOGRAFIA
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retos: Utilización de gases inertes una opción ventajosa para la desinsectación de
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