Brainstorming
directo
Este método directo es el más sencillo y tradicional de los tipos de lluvia de ideas. Por
eso, también se le denomina brainstorming clásico. Se trata de plantear claramente
el objetivo ante el equipo y dejar que ellos expresen sus ideas. Es una modalidad
caracterizada por ser espontaneo, el libre y continuo flujo de opiniones, por lejos es uno
de los métodos que permite el mayor desarrollo de creatividad del equipo.
Brainstorming inverso
En este método inverso, también se pide a los integrantes que aporten todas las ideas
que vengan en su cabeza. Pero a diferencia del método directo, las opiniones serán
totalmente contrarias al objetivo planteado. Los integrantes del equipo plantearán
sugerencias a no dar soluciones al problema.
Es muy utilizada cuando los integrantes de la lluvia de ideas tienen temor a la crítica. Con
el reverse brainstorming, como también se le llama, se sienten más relejados y menos
temerosos del que dirán.
Mapa Mental
Durante la realización se dibujan imágenes que relacionan diferentes ideas. Se inicia por el
objetivo principal de nuestro proyecto, su gran ventaja es que, al hacer la información más visual,
aumenta la creatividad y las posibilidades de memorizar cualquier dato de interés. Ahora bien,
este es un recurso empleado con diferentes fines, no solo en la lluvia de ideas. Por eso, es
importante saber cómo funciona un mapa mental durante una sesión de brainstorming.
Muy sencillo. Llevas a cabo un brainstorming tradicional. Durante el proceso de organización de
ideas, dibuja un mapa mental. En el centro, ubica el objetivo rector. En los laterales, a modo de
ramificaciones, coloca las diferentes ideas que el equipo va comunicando.
Brainstorming tipo Gordon
Dentro de los tipos de lluvia de ideas, este es uno de los más complejos. Requiere una gran
capacidad de comparación y extrapolar. ¿Por qué?
Porque se busca una situación análoga a la que se quiere resolver. Se planteará al equipo como
real. Sin embargo, debe hacerse de una manera imprecisa, sin muchos detalles. Así, son los
propios miembros del equipo los que irán construyendo los detalles a través de
sugerencias, preguntas e intercambios.
Luego de que todos los participantes terminen con el flujo de ideas, estás se transformarán de
modo que encajen a modo de solución del problema real.
Análisis DAFO
Para tener una visión mas global del tema a analizar este método es el más adecuado. Se define
como un estudio exhaustivo del proyecto en dos niveles: interno y externo. Durante el análisis
interno es válido enfocarse en lo negativo y positivo de nuestra propuesta, es decir, ¿cuáles son las
fortalezas y las debilidades del proyecto?, Para continuar con el estudio de los factores externos
indaga en las posibles amenazas y oportunidades que nuestro producto o servicio enfrentará en el
mercado.
El análisis DAFO es ideal cuando lanzamos una propuesta novedosa al mercado. Sin embargo,
su campo de acción es más amplio. También puede ser utilizado para mejorar nuestro proyecto.
Role Storming
Este método se trata de una tormenta de ideas, lo más importante es la cantidad de ideas que se
puedan generar. El role storming es uno de los tipos de lluvia de ideas enfocado a mejorar la
participación durante la actividad. Consiste en dar solución a una determinada situación
poniéndose en el lugar de la otra persona. Desde una perspectiva diferente es posible generar
nuevas opiniones de gran valor.
Brainstorming Round Robin
Si se quiere una mayor participación del equipo este el indicado. ¿Cómo funciona? Pues a través
de rondas o vueltas. En cada una, se selecciona un participante para que proporcione una idea.
Por eso, al inicio de la sesión cada participante deberá tener un pedazo de papel en el cual escribir
sus pensamientos.
Luego, las sugerencias serán discutidas por todos. Cuando ya no haya más opiniones, o el tiempo
otorgado a esa ronda se termine, se pasa a la siguiente. Será el turno para que otro participante
exprese su idea.
Existen algunas condiciones para que el Brainstorming Round Robin funcione adecuadamente. Por
ejemplo, no debe haber distracciones de ningún tipo. Es importante, establecer límites de tiempo
Estrella
Nada como las preguntas para generar un gran flujo de ideas. Por eso, la tipología de la estrella
o starbursting es de vital importancia en una sesión de lluvia de ideas. Este es uno de los tipos de
lluvia de ideas que se recomienda usar cuando queremos lanzar un producto o un servicio por
primera vez al mercado.
Lo primero es dibujar una estrella. Tiene que ser visible, estar a la vista de todos. En el centro, se
coloca nuestro objetivo, la meta que queremos alcanzar. En cada punta de la estrella se escribirán
preguntas básicas como: ¿Quién? ¿Qué? ¿Dónde? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Por qué?
Estas preguntas son el punto de partida. Ellas serán la base para crear más interrogantes.
Pongamos como ejemplo que queremos sacar al mercado una nueva marca de cosméticos. Una de
las puntas de la estrella nos sugiere la pregunta:
¿Quién es nuestro cliente potencial? De esa pregunta inicial, surgen otras como: ¿Qué
características tiene este cliente potencial?
A través de todas las interrogantes que van surgiendo, podemos tener una idea clara del mercado
al que nos enfrentamos.
Sin embargo, el método de la estrella no está diseñado para elaborar una estrategia. ¿Qué
significa esto? Pues que es una herramienta excelente para desarrollar estudios de mercado. Pero,
en el momento de hacer planes es recomendable combinarla con otras tipologías de lluvia de
ideas.
¿Y si?
Trabajar no tiene por qué ser aburrido. Este tipo de brainstorming permite llegar a soluciones y a
la vez pasar un rato divertido con compañeros de trabajo.
¿En qué consiste? Pues como en toda sesión de lluvia de ideas, tener claro el objetivo es
fundamental. Una vez que este sea transparente para todos, entonces cada participante dejará
volar su imaginación y construirá un escenario hipotético para la problemática a resolver.
Imaginemos que nuestro objetivo es el lanzamiento de un nuevo teléfono. Entonces la tormenta
de preguntas comienza: ¿Y si este teléfono hubiera existido hace 30 años? ¿Y si Batman fuera el
responsable del lanzamiento de este teléfono? ¿Y si este teléfono no existiera en absoluto?
¿Parece de locos?, ¿verdad? Pero no. Muy creativas ideas pueden salir de este vuelo de la
imaginación. Y, sobre todo, nada como la risa para relajar tensiones, bajar los niveles de estrés y
divertirse en el trabajo.
Charrette
Para una sesión de brainstorming, se recomienda la presencia de 10 a 15 participantes. Pero
sabemos que las situaciones ideales no son siempre posibles. A veces, nos enfrentamos a
reuniones con más de 30 personas de diferentes departamentos. Todas intentando aportar ideas
sobre un único problema. Realmente este escenario puede resultar agotador, aburrido y, sobre
todo, totalmente ineficaz. ¿Qué hacer entonces?
Pues entre los tipos de lluvia de ideas, es Charrette quien viene en tu ayuda. ¿Cómo? Pues se
parte del problema central y de la división en grupo de los participantes. La gran problemática se
segmenta en micro situaciones en las que cada grupo debe pensar.
Una vez cada grupo ha debatido sobre una idea, sus sugerencias pasan a otro equipo. Este
trabajará sobre la base ya construida por el colectivo anterior. Al final del ejercicio, cada idea
habrá sido discutida más de cinco veces. De esta manera, al final estarán más pulidas y trabajadas.