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Técnicas de Defensa en Voleibol

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Artículos técnicos de Voleibol

LA TÉCNICA - SEGUNDA PARTE


DESCRIPCIÓN DE LOS ELEMENTOS DE JUEGO
Autor: Aurelio Ureña Espa

6. TÉCNICAS PARA LA DEFENSA


El objetivo de la defensa es neutralizar los balones atacados por el contrario, que hayan
traspasado la primera línea, ya sea en forma de remate, de rebote en el bloqueo o de finta; así como
permitir las máximas garantías posibles para la construcción del contraataque.

La defensa es una acción que requiere ajustarse a la velocidad con la que viaja el balón, lo
que supone grandes requerimientos de rapidez. Sin embargo la capacidad de interpretar la
trayectoria con inmediatez y precisión, acaba por ser más determinante que la propia velocidad
gestual.

Al defender, es cierto que, en ocasiones, se deben neutralizar balones que viajan al rededor
de los 100 kms/h.; sin embargo, se deben interceptar con cambios de peso inmediatos, con
movimientos fluidos y ralentizados en su fase próxima al contacto, para absorber la fuerza del impacto
con un ajuste final muy controlado. Por eso en defensa hay situaciones que interesa más golpear en
desequilibrio, mediante un movimiento ralentizado, que golpear en apoyo mediante un
desplazamiento brusco al balón o una orientación corporal inadecuada.

Se debe inculcar en los jugadores, antes que nada, una actitud defensiva, que se basa en:
a) impedir que ningún balón toque el suelo en ningún momento.
b) que ningún ataque es irrecuperable y
c) que todas las jugadas requieren el máximo desempeño, concentración y esfuerzo.

Existe una premisa esencial en la formación de defensores: en orden de importancia lo primero


que se debe desarrollar es el deseo de defender (actitud), luego cómo defender (técnica) y por último
dónde defender (táctica).

6.1. La postura de espera (o de alerta)

Es una situación estable y preactiva a la vez (facilitar la reacción desde el equilibrio). El centro
de gravedad estará desplazado hacia la parte anterior de la base de sustentación, gracias a la flexión
de los miembros inferiores, especialmente la articulación del tobillo, facilitando una salida rápida. Pero
las plantas de los pies están totalmente apoyadas en el suelo y los hombros no sobrepasan el nivel de
las rodillas, facilitando el equilibrio.

Las piernas tienen una separación claramente


superior a la anchura de las caderas, siempre que no
se pierda la capacidad de un traslado rápido del
centro de gravedad hacia los laterales.

Las rodillas se proyectarán por delante de los


tobillos. Debemos incidir en que las rodillas se
proyecten por delante de los tobillos y que la tensión
esté localizada en esta articulación. Cada rodilla debe
alinearse en la misma dirección que la punta del pie,
para evitar tensiones en las caras laterales de esta
articulación. El punto de apoyo que soporta más peso
del cuerpo es la parte interna del metatarso,
quedando la punta de los pies orientada ligeramente
hacia dentro para poder hacer una impulsión rápida
hacia los lados. El tronco queda prácticamente
perpendicular al suelo, sin alcanzar los hombros la línea
de rodillas.

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Si damos predominio a la cobertura bilateral por parte del defensor, los pies estarían a la
misma altura. Si la prioridad es una cobertura más amplia sobre un lado, el pie contrario tiene que
estar ligeramente atrasado con respecto al otro.

Respecto a la posición de los brazos, los hombros se adelantan (hundiendo el pecho), los
codos deben estar flexionados, los antebrazos paralelos a los muslos, de forma que los brazos tengan
el mismo recorrido para realizar un agarre al defender balones bajos, laterales o balones altos.

6.2. El contacto

6.2.1. La superficie de contacto

Se producirá en la mitad superior de los antebrazos y en su cara anterior. Durante el contacto,


la velocidad del ataque, requiere que la acción de los brazos se produzca en el mismo sentido que el
balón para conseguir amortiguación. Los hombros se dirigen hacia delante elevados y próximos para
obtener una superficie amplia y homogénea, pero en el contacto se relajan y extienden para frenar el
balón, aunque el resto de los miembros superiores se mantienen firmes y sólidos. La imagen es la de
una tabla (los brazos rígidos) articulada por un muelle (los hombros flexibles). El agarre de las manos
será igual que en la recepción, juntando las manos poco antes del contacto, garantizando estabilidad
y simetría en la superficie de impacto. Cuanta mayor velocidad adquiera el balón habrá que realizar
un mayor movimiento de absorción con los brazos hacia el cuerpo.

En ocasiones, cuando el balón es contactado por encima del nivel de la cintura y delante del
eje central del cuerpo, la amortiguación se realiza con todo el cuerpo, dejándose caer el defensor
hacia atrás con el impacto.

Si el contacto se produce por encima de la cintura se eleva el hombro de ese lado y los brazos
golpean el balón por fuera del tronco. Esta técnica es más fácil emplearla sobre el lado del pie
atrasado o en ataques dirigidos al centro del cuerpo (llevando el peso del cuerpo al lado del pie
adelantado y sacando los brazos desde el lado del pie atrasado).

La trayectoria que debe adquirir el balón debe ser alta y no pegada a la red para facilitar la
acción del colocador. La defensa también requiere que se realicen movimientos ralentizados para el
contacto, a fin de conseguir mayor precisión y evitar el rechace incontrolado del balón.

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6.2.2. Orientación

Defensa de la diagonal. Para defender ataques y dirigirlos hacia la misma dirección que la de
procedencia (por ejemplo un defensor en zona 5 frente a un ataque procedente de la zona 4 del
oponente), el jugador se propone perpendicular a la trayectoria del ataque, que en este caso,
coincide con la trayectoria del defensor a la zona de colocación. Si la trayectoria del ataque se dirige
al eje central del cuerpo del defensor, éste contactará el balón delante de sí. Si fuese por encima de
su cabeza, usaría el pase de dedos. Si el balón atacado le llega al defensor por un lateral,
simplemente debe juntar los brazos por ese mismo lado, por fuera del cuerpo, elevando el hombro
correspondiente. En ningún caso necesita cambiar la orientación del cuerpo, ni desplazarse para
situarse detrás del balón.

Defensa de la línea. Para defender ataques y dirigirlos hacia distinta dirección que la de procedencia
(por ejemplo un defensor en zona 5 frente a un ataque procedente de la zona 2 del oponente), el
jugador se propone perpendicular a la trayectoria del ataque, que en este caso, no coincide con la
trayectoria del defensor a la zona de colocación. Si la trayectoria del ataque se dirige al eje central
del cuerpo del defensor o hacia el lado interior (más cercano a la zona de colocación), éste basculará
el peso del cuerpo hasta que coincida la trayectoria del balón con la pierna exterior (más alejada de
la zona de colocación), debe juntar los brazos por ese mismo lado, por fuera del cuerpo, elevando el
hombro correspondiente. Por esta razón, es interesante que el pie exterior esté ligeramente atrasado,
favoreciendo el cambio de peso hacia el interior. Si fuese por encima de su cabeza, usaría el pase de
dedos, girando sobre su eje longitudinal y cambiando la orientación hasta colocarse frente al
colocador. Si el balón atacado le llega al defensor por el exterior (lado más alejado del colocador),
simplemente debe juntar los brazos por ese mismo lado, por fuera del cuerpo, elevando el hombro de
ese mismo lado. Es importante evitar los giros del tronco o los brazos hacia el colocador (excepto
cuando se usa el pase de dedos).

6.3. Los desplazamientos

La rapidez es una exigencia evidente para el defensor. Realizar desplazamientos eficaces que
impliquen poco tiempo será vital conforme avancemos en el nivel de juego. Pero más allá de la fuerza
y la velocidad, será la técnica de los desplazamientos el factor más determinante para el éxito en este
requerimiento. Usaremos técnicas de pasos laterales cruzados, sin cruzar o anteroposteriores, según las
circunstancias y siempre intentando reducir el número de apoyos necesario. Una vez llegue el defensor
al sitio requerido, deberá adoptar la postura de espera coincidiendo con el último apoyo del
desplazamiento. Además, recordamos que, en el modelo propuesto, el jugador debe llegar a la
posición definitiva de defensa orientado frente al atacante.

Los movimientos del defensor desde una posición inicial hasta la posición final deben
producirse en dos fases. Primero se dan desplazamientos de ajuste en función de la carrera del primer
tiempo de ataque y en relación con el bloqueo previsto para el mismo. En segundo lugar, se produce
un nuevo ajuste desde el contacto del balón por el colocador oponente hasta justo antes del
contacto del rematador. Continuar el desplazamiento durante el golpe de ataque implica limitar las
posibilidades del defensor contra los ataques dirigidos al lado contrario a su desplazamiento. Sólo en
algunos casos se solicitará a defensores que continúen su desplazamiento durante el contacto del
atacante, como por ejemplo, el bloqueador que no llega al bloqueo y asiste a una zona de fintas o
rechaces cortos; o defensores que comprueban que el bloqueo se ha cerrado y cambian su posición
para asistir a fintas o rechaces en zonas cubiertas por el bloqueo.

6.3.1. Tipos de desplazamiento, atendiendo a las necesidades del juego

a) Misma orientación. Al llegar a la posición final, el defensor orienta su cuerpo en la misma


dirección que mantenía en la posición de partida.
• Laterales. Se da tanto en traslados paralelos a la red, como oblicuos.
Corto. La distancia a recorrer es aproximadamente la equivalente a la
anchura del apoyo de los pies en la postura de alerta.
Largo. La distancia a recorrer es claramente superior a la equivalente a la
anchura del apoyo de los pies en la postura de alerta.
• Hacia delante. Se dan en ajustes que llevan al defensor de una zona periférica del
campo a una ligeramente más interior. Habitualmente ante colocaciones rápidas y la
previsión de un bloqueo deficitario.

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b) Con cambio de orientación. El defensor se traslada de una posición a otra cambiando la


orientación con respecto a la red:
• Desde el bloqueo. Se dan en jugadores delanteros cuya posición de partida es la del
bloqueo y se trasladan a defender un ataque en la zona de diagonal corta
Corto. Cuando la posición de partida del bloqueador es exterior.
Largo. Cuando el bloqueador, debido a una ayuda, parte de una posición
interior en la red.
• Para la línea. Se dan en jugadores que están orientados hacia el centro de la red
(alerta al primer tiempo de ataque) y se trasladan a defender un ataque en la zona
de la línea (perpendicular al ataque)
Corto. Cuando el defensor parte de una posición inicial de defensa del
primer tiempo lejana a la red (aproximadamente 5 metros).
Largo. Cuando el defensor parte de una posición inicial de defensa del
primer tiempo cercana a la red (aproximadamente 3 metros).

Desde el bloqueo corto Desde el bloqueo largo

Lateral corto
Para la línea corto Lateral largo Para la línea largo

Situaciones donde se requieren distintos tipos de desplazamiento

6.3.2. Descripción de los desplazamientos para la defensa

Lateral corto. Se parte de la postura de alerta (pies claramente más separados que la anchura de las
caderas), con lo cual, es más práctico iniciar el movimiento con el pie contrario a la dirección del
desplazamiento. Si la distancia a cubrir nos lo permite, el pie que inicia el movimiento se aproxima al
otro, o lo sobrepasa muy ligeramente, sin necesidad de cambiar la orientación original del cuerpo.
Cuando se apoya el pie alejado al lado de desplazamiento, la pierna del mismo lado se lanza hasta
apoyarla en el suelo de forma que conforme el resto del cuerpo amortigüe, se adopte la postura de
alerta.

Lateral largo. Si la distancia es mayor, a la vez que la pierna contraria al destino se desplaza, el pie del
mismo lado se abre, orientando así las caderas perpendiculares a la trayectoria de desplazamiento y
permitiendo que la pierna contraria cruce ampliamente por delante de todo el cuerpo del defensor.
Una vez que el pie contrario contacta en el suelo, hace de pivote para que mientras la pierna del
mismo lado se lanza hacia su punto de apoyo, todo el cuerpo gire, regresando a la orientación
original. Al apoyar el pie del mismo lado en el suelo, el resto del cuerpo amortigua, a la vez que se
adopta la postura de alerta.

Hacia delante. Desde la postura de alerta, se da un impulso, lanzando las piernas hacia delante y con
una recepción en el suelo consecutiva de los pies. Lo más normal es que si parto de un lateral del
campo (zona 5 ó 1), el pie que corresponde a ese lado esté ligeramente atrasado con respecto al
otro. Por lo tanto el impulso lo efectuará ese pie, que a su vez llegará en segundo lugar a la nueva
posición. Conservar el equilibrio en la fase de amortiguación es difícil en este caso, por lo que es
importante insistir en que las rodillas al flexionarse queden por delante de los tobillos, mientras que el
tronco baja en la flexión de caderas, perpendicular al suelo, quedando toda la planta del pie
apoyada.

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Desde el bloqueo corto. En la postura de bloqueo, el jugador dirige el pie interior rotado hacia fuera,
lanzando ampliamente la pierna correspondiente, pivotando sobre el pie más exterior cambiando la
orientación de todo el cuerpo, ahora perpendicular a la red. El pie interno del bloqueador (primer
apoyo), contacta rotado hacia fuera, para que las caderas permitan que la pierna contraria cruce
ampliamente por delante de todo el cuerpo del defensor. Durante el cruce de la pierna exterior del
bloqueador por delante de la interior, el cuerpo del mismo queda casi de espaldas a la red. Una vez
que el pie contacta en el suelo (segundo apoyo), hace de pivote para que, mientras la pierna del
mismo lado se lanza hacia su punto de recepción, todo el cuerpo gire, orientándose frente al
atacante. Al apoyar el pie que inició el movimiento en el suelo (tercer apoyo), el resto del cuerpo
amortigua, a la vez que se adopta la postura de alerta. Para mantener el equilibrio durante el último
apoyo, es importante que las piernas vayan en todo el movimiento claramente por delante del resto
del cuerpo. De forma que el tronco llegará a la proyección del centro de la base de sustentación
cuando los pies estén totalmente apoyados en el suelo.

Desde el bloqueo largo. En la postura de bloqueo, el jugador dirige el pie interior, lanzando
ampliamente la pierna correspondiente, hacia el mismo lado y hacia atrás, pivotando sobre el pie más
exterior cambiando la orientación de todo el cuerpo, ahora perpendicular a la zona de ataque.
Desde aquí un desplazamiento hacia detrás, exige una técnica de pasos rápidos y amplios, con los
mínimos apoyos posibles, es decir la mayor distancia con el menor número de pasos; lo más difícil, es
este caso, es conseguir que el centro de gravedad quede adelantado en el momento del último
apoyo (rodillas delante de los tobillos)

Para la línea corto. Como la distancia con respecto a la red en la posición de partida es cercana a la
que pretendemos para defender el ataque sobre la línea, proponemos una técnica de dos apoyos, El
jugador desplazará la pierna más alejada de la red, por detrás del cuerpo, hacia el lateral del campo.
Pivotará sobre esta misma pierna y girará todo el cuerpo hasta quedar orientado paralelo a la red, a la
vez que separa la segunda pierna, contactando ligeramente por detrás de la primera (segundo y
último apoyo). El resto del cuerpo amortigua, a la vez que se adopta la postura de alerta.

Para la línea largo. Como la distancia con respecto a la red en la posición de partida es lejana a la
que pretendemos para defender el ataque sobre la línea, proponemos una técnica de tres apoyos, El
jugador desplazará la pierna más cercana de la red, hacia atrás, girando hasta orientar el cuerpo
prácticamente paralelo a la red del campo. Después pivotará ligeramente sobre esta misma pierna
para poder cruzar por detrás del cuerpo la pierna que comenzó más alejada de la red, dirigiéndola
en trayectoria diagonal hacia detrás y hacia el exterior del campo (segundo apoyo). Finalmente,
quedará orientado paralelo a la red, a la vez que separa la pierna que quedará más externa,
contactando ligeramente por detrás de la interna (tercer y último apoyo). El resto del cuerpo
amortigua, a la vez que se adopta la postura de alerta.

6.4. Las defensas en desequilibrio

Cuando el balón llega lateralmente con respecto al


defensor se realiza un desplazamiento del peso del cuerpo hacia
el mismo lado donde se va a interceptar. Se produce un fondo
lateral de las piernas, desplazando el peso del cuerpo hacia la
pierna más cercana al balón, generando un desequilibrio que
conduce, tras el golpeo, a una caída lateral. El movimiento de
impulso (contracción concéntrica de la pierna alejada) es
rápido; mientras que el movimiento de frenado (contracción
excéntrica de la pierna cercana) es lento. Así se combinan la
velocidad y el equilibrio.

Si el balón es contactado por debajo de las rodillas, se


puede amortiguar la caída con apoyo de la mano contraria al
lado de golpeo y girando el eje longitudinal del cuerpo para
ofrecer al suelo la zona dorsal. Pero si el contacto se produce por
encima de las rodillas, será la del mismo lado de caída la primera
en aterrizar, por lo que el uso de protectores es vital.

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Esta técnica es más fácil emplearla sobre el lado


del pie adelantado y el alcance, en jugadores
formados puede ser por encima de dos metros (sin
desplazamiento previo alguno). Por lo tanto, en el otro
lado, la responsabilidad de balones bajos suele ser
para el defensor adyacente.

Es tan importante como difícil, mantener la


formación correcta de la plataforma de contacto es
situaciones de desequilibrio. Además de una buena
elasticidad, es necesario un trabajo coordinativo
especialmente dirigido a ello. Para recuperar la
verticalidad se dan tres opciones:

a) Volver sobre el mismo recorrido para ponerse de pie. Si es un contacto por encima de la
rodilla y se ha aterrizado con la ella.
b) Girar sobre el eje longitudinal manteniendo la pierna del lado de giro flexionada y la otra
extendida. Si es un contacto por debajo de la rodilla y se ha aterrizado con la mano.
c) En ocasiones, ante balones que caen muy lejos de la posición del defensor, se usa un gran
impulso para buscar un balón muy cerca del suelo (a menudo con una mano). En estas
ocasiones de gran aceleración final es útil la recuperación mediante un giro sobre el eje
horizontal del cuerpo, rodando por la espalda y saliendo con el peso del cuerpo sobre el
hombro del lado de caída y las piernas elevándose y dirigiéndose al suelo por encima del
hombro contrario.

En otras ocasiones un balón que cae por delante del defensor es interceptado con un fondo
de piernas hacia delante con una técnica similar pero dirigiendo el fondo de piernas hacia delante. En
este caso la recuperación óptima es la b.

6.5. Las planchas

Las planchas se realizan sobre balones más lejanos a los cuales no se llega con caídas. En éstas
buscamos un lanzamiento del cuerpo hacia el suelo en profundidad, nunca en altura.

Desde la posición defensiva se realiza un paso previo, que debe ser largo, descendiendo el
centro de gravedad, y se realiza un impulso con el pie atrasado describiendo una trayectoria oblicua,
con un ángulo muy cerrado con respecto al suelo. Como en las caídas, si es posible, el balón será
contactado con los dos antebrazos unidos, durante la fase aérea de la acción.

Tras el golpeo ambas manos toman contacto con el suelo y los codos se flexionan para
amortiguar la caída. La siguiente parte del cuerpo en aterrizar es el tórax, a la altura del diafragma,
debido al arqueamiento del tronco, que realiza un recorrido desde detrás hacia delante deslizándose
por el terreno, evitando así cualquier impacto brusco contra el suelo.

Para favorecer este deslizamiento las manos y brazos impulsan hacia atrás. Es importante al
aterrizar, elevar la barbilla para evitar que ésta golpee en el suelo, y arquear el tronco para proteger
las caderas.

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Si el balón cae más allá del alcance con dos brazos del defensor, queda la opción de utilizar
una mano para el golpeo. Si éste se produce en la fase aérea, el aterrizaje es idéntico al descrito.

Una situación aún más extrema la protagoniza una variante en donde se amortiguaría el
impacto con una mano mientras se desliza intentando que el balón golpee sobre el dorso de ésta y así
se eleve; mientras la otra mano realiza el movimiento de amortiguamiento y deslizamiento.

6.6. Defensas altas

Se dan situaciones en las que el defensor se ve obligado a interceptar balones por encima del
pecho, bien por ubicarse en una zona muy adelantada en una situación de emergencia, o bien, por
haberse producido un rechace en el bloqueo propio que le obliga a defender un balón dirigido fuera
del terreno de juego.

Antes del año 94 la infracción por doble contacto obligaba golpeos por encima de la cabeza
con ambas manos cerradas, ofreciendo el lateral de las mismas. Superficie ésta que ofrecía pocas
garantías de precisión.

Podemos decir que hoy en día, y a partir de la modificación del reglamento correspondiente,
esa técnica ha sido sustituida por el pase de dedos de forma similar al descrito para la recepción del
saque.

No obstante, determinados ataques ejecutados a gran velocidad no permiten el uso de los


dedos como superficie de contacto, siendo más utilizadas las palmas de las manos.

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