SEXTO DE PRIMARIA
MERLÍN EL MAGO
Hace muchos años, cuando Inglaterra no era más que un
puñado de reinos que batallaban entre sí, vino al mundo Arturo, hijo del
rey Uther.
La madre del niño murió al poco de nacer éste, y el padre se lo
entregó al mago Merlín con el fin de que lo educara. El mago Merlín
decidió llevar al pequeño al castillo de un noble, quien, además, tenía
un hijo de corta edad llamado Kay. Para garantizar la seguridad del
príncipe Arturo, Merlín no descubrió sus orígenes.
Cada día Merlín explicaba al pequeño Arturo todas las ciencias
conocidas y, como era mago, incluso le enseñaba algunas cosas de las
ciencias del futuro y ciertas fórmulas mágicas.
Los años fueron pasando y el rey Uther murió sin que nadie le conociera descendencia.
Los nobles acudieron a Merlín para encontrar al monarca sucesor. Merlín hizo aparecer sobre
una roca una espada firmemente clavada a un yunque de hierro, con una leyenda que decía:
"Esta es la espada Excalibur. Quien consiga sacarla de este yunque, será rey de Inglaterra"
L os nobles probaron fortuna pero, a pesar de todos sus esfuerzos, no consiguieron mover la
espada ni un milímetro. Arturo y Kay, que eran ya dos apuestos muchachos, habían ido a la
ciudad para asistir a un torneo en el que Kay pensaba participar.
Cuando ya se aproximaba la hora, Arturo se dio cuenta de que había olvidado la espada de
Kay en la posada. Salió corriendo a toda velocidad, pero cuando llegó allí, la puerta estaba
cerrada.
Arturo no sabía qué hacer. Sin espada, Kay no podría participar en el torneo. En su
desesperación, miró alrededor y descubrió la espada Excalibur. Acercándose a la roca, tiró del
arma. En ese momento un rayo de luz blanca descendió sobre él y Arturo extrajo la espada sin
encontrar la menor resistencia. Corrió hasta Kay y se la ofreció. Kay se extrañó al ver que no
era su espada.
Arturo le explicó lo ocurrido. Kay vio la inscripción de "Excalibur" en la espada y se lo hizo
saber a su padre. Éste ordenó a Arturo que la volviera a colocar en su lugar. Todos los nobles
intentaron sacarla de nuevo, pero ninguno lo consiguió. Entonces Arturo tomó la empuñadura
entre sus manos. Sobre su cabeza volvió a descender un rayo de luz blanca y Arturo extrajo la
espada sin el menor esfuerzo.
Todos admitieron que aquel muchachito sin ningún título conocido debía llevar la corona de
Inglaterra, y desfilaron ante su trono, jurándole fidelidad. Merlín, pensando que Arturo ya no le
necesitaba, se retiró a su morada.
Pero no había transcurrido mucho tiempo cuando algunos nobles se alzaron en armas
contra el rey Arturo. Merlín proclamó que Arturo era hijo del rey Uther, por lo que era rey
legítimo. Pero los nobles siguieron en guerra hasta que, al fin, fueron derrotados gracias al
valor de Arturo, ayudado por la magia de Merlín.
SEXTO DE PRIMARIA
Para evitar que lo ocurrido volviera a repetirse, Arturo creó la Tabla Redonda, que estaba
formada por todos los nobles leales al reino. Luego se casó con la princesa Ginebra, a lo que
siguieron años de prosperidad y felicidad tanto para Inglaterra como para Arturo.
"Ya puedes seguir reinando sin necesidad de mis consejos -le dijo Merlín a Arturo-. Continúa
siendo un rey justo y el futuro hablará de ti"