0% encontró este documento útil (0 votos)
461 vistas5 páginas

Análisis de "Historia de una escalera"

Este documento resume la obra de teatro "Historia de una escalera" de Antonio Buero Vallejo. Cubre temas como el tratamiento del tiempo y el espacio en la obra, los símbolos utilizados como la leche derramada y la escalera, la estructura, el título, los temas, el mensaje, el final abierto y los personajes. La obra, dividida en tres actos que abarcan 30 años, examina el sufrimiento y la frustración de una familia trabajadora atrapada en la pobreza a través del símbolo de la escalera en la
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
461 vistas5 páginas

Análisis de "Historia de una escalera"

Este documento resume la obra de teatro "Historia de una escalera" de Antonio Buero Vallejo. Cubre temas como el tratamiento del tiempo y el espacio en la obra, los símbolos utilizados como la leche derramada y la escalera, la estructura, el título, los temas, el mensaje, el final abierto y los personajes. La obra, dividida en tres actos que abarcan 30 años, examina el sufrimiento y la frustración de una familia trabajadora atrapada en la pobreza a través del símbolo de la escalera en la
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

“HISTORIA DE UNA ESCALERA”

1. TRATAMIENTO DEL TIEMPO EN LA OBRA

La obra, dividida en tres actos y sin fragmentaciones en cuadros, abarca un periodo de treinta
años. La frase “es ya nuestra época” del tercer acto nos permite recomponer la cronología de
esos actos. Descubrimos así que el acto tercero se sitúa en la fecha de su estreno:1949; el acto
II, veinte años atrás: 1029 y el acto I, 10 años antes. A pesar del transcurso del tiempo y del
lavado de cara que muestra la escalera, la vida de los personajes no cambia. Más bien,
asientan el inmovilismo, la decepción y la frustración a la que esos personajes están
condenados.

Destacar también el salto cronológico que hace Buero Vallejo de 20 años y no de 10 entre el
acto II y el III para evitar aludir al final de la Guerra Civil y a su condena a muerte en 1939.

2. TRATAMIENTO DEL ESPACIO

La escenografía de la obra es aparentemente simple: un único escenario, sometido a pocas


modificaciones a lo largo del tiempo, va dando cuenta de los cambios que se producen en la
vida de quienes habitan en ese rellano de la escalera. La escena se presenta oscura y
deliberadamente claustrofóbica como una ratonera de donde es casi imposible escapar y en la
que conviven diferentes familias que terminan estableciendo vínculos y discordias entre ellos,
a imagen de un pequeño microcosmos.

Sorprende ese decorado por lo que no es. No es un salón de una casa burguesa, que era el
decorado casi obligatorio de las comedias y dramas de moda en la posguerra. Tampoco es el
interior de un castillo o palacio, típico de los dramas históricos, ni una casa de pueblo, propio
de las comedias. Además, no es un espacio cómodo donde reunirse y pasar el rato sino más
bien un lugar de paso.

Nos encontramos con el hueco de una escalera de vecindario. La misma idea de hueco deja,
además, bien claro que no hay conflicto basado únicamente en los sentimientos, las
emociones o las relaciones familiares. Es algo mucho más social. La desnudez de los decorados
y de las posesiones de sus personajes hablan también de la pobreza extrema en la que viven.
De ahí que el escenario sea deliberadamente feo, mal cuidado y gris

3. LOS SÍMBOLOS

A. EL SÍMBOLO DE LA LECHE DERRAMADA

El conocido cuento de la lechera (popularizado por el francés Jean de la Fontaine y en la


literatura española por Félix María de Samaniego) se ve plasmado al final del primer y tercer
acto. Esta escena provoca en el espectador que está familiarizado con esta historia un
movimiento mental de identificación y de prolepsis: del mismo modo que termina la fábula
original así van a terminar Carmina y Fernando. Buero refuerza de este modo la certeza de que
todo lo que proyecta Fernando es ilusorio, pues el personaje se ha mostrado ya como un ser
impotente para cambiar con sus propias fuerzas y sin ayuda de nadie. El carácter de Fernando,
que combina el orgullo con la holgazanería y la falta de sentido práctico, lo abocan a un fracaso
tras otro. Lo van a obligar a renunciar a todos sus sueños y harán de él un idulto sin ilusiones,
frustrado y lleno de rencor y de rabia.

B. EL SÍMBOLO DE LA ESCALERA

La escalera es un personaje inmóvil y mudo; un símbolo del paso del tiempo que va
envejeciendo, como el resto de los personajes de la obra, y que divide el escenario en tres
planos superpuestos. Retrata a la perfección el hundimiento progresivo de una clase social
condenada a perpetuar el fracaso y la falta de horizontes y simboliza el inmovilismo social
propio de la posguerra.

1949 era la primera vez que se mostraba en escena los problemas de la clase trabajadora,
agotada por el esfuerzo e incapaz de salir de su postración.

4. ESTRUCTURA DE LA OBRA

Buero Vallejo utiliza la construcción argumental clásica de planteamiento, nudo y desenlace


que se corresponde con cada uno de los tres actos. Además, la intriga o tensión dramática se
construye alrededor del conflicto que surge del romance fallido entre Carmina y Fernando y de
la relación fallida entre Carmina y Urbano. El conflicto de estos dos acontecimientos crea una
tensión dramática creciente que estalla en la pelea familiar del acto III.

5. EL TÍTULO

“Historia de una escalera” es un título con una doble lectura: Por un lado, tiene una lectura
denotativa (narración de una serie de acontecimientos que transcurren en la escalera de una
casa modesta de vecindad) y por otra de carácter simbólica (espacio cerrado y claustrofóbico
en donde los personajes están atrapados como en una ratonera debido a las circunstancias
sociales y personales que les ha tocado vivir. Muestra así la historia de España, la falta de
movilismo social en la posguerra).

6. TEMAS

En la obra Buero intenta trasladarnos una visión realista de la vida española de la primera
mitad del siglo XX a través de una imagen amarga del sufrimiento humano. El sufrimiento es
así inherente a la existencia de sus personajes.

La impotencia, el fracaso, la frustración –que conforman el núcleo temático de la obra-


acompañan a los protagonistas desde el comienzo. Estos intentan en vano salir de la precaria
situación en la que se encuentran, pero el medio social en el que se desenvuelven y sus
propias circunstancias personales – la falta de voluntad o de carácter- les impide realizar sus
sueños.

Paralelamente, Buero desarrolla una serie de motivos secundarios que concurren con el tema
de la frustración colectiva: la pobreza, la fuerza del destino. El miedo a la verdad, la
incomprensión…
7. MENSAJE DE LA OBRA

No hay ningún mensaje sociopolítico explícito en la obra, pero sí implícito pues el hecho de
que el personaje colectivo sea una comunidad pobre de vecinos y que les vaya mal en la vida
es una forma de decir indirectamente que el régimen de Franco no ha sido capaz de traer
felicidad y abundancia al país. Aunque la propaganda de la dictadura consistía en exaltar los
logros extraordinarios de la nueva época, la verdad que transmite Buero es que España no es
ningún paraíso y que la pobreza y el sufrimiento eran lo habitual en esa época.

La obra tiene también un carácter testimonial pues refleja los problemas latentes en la España
de 1919-1949. Así se alude en el acto I a algunos aspectos de la situación social y sindical de los
años 20 (a la huelga general de la empresa eléctrica La Canadiense que paralizó el país durante
más de un mes y que derivó en el triunfo sindical al obtener por decreto ley una jornada
laboral de ocho horas) y el espectador sabe que entre el acto II y el III ha tenido lugar la Guerra
Civil.

8. FINAL ABIERTO

Tras el juego de paralelismos y condicionantes de la obra, el final de esta parece decirnos que
los hijos tampoco tendrán un final feliz. Ese es el razonamiento más lógico. Sin embargo, Buero
deja una puerta abierta a la esperanza. Por eso, no la cierra e invita al lector y al espectador a
meditar sobre ello.

9. PERSONAJES

Se dice que en las obras de Buero suelen enfrentarse personajes activos con personajes
contemplativos. Según esto, Fernando sería el personaje contemplativo de esta obra. Él espera
solucionar todos sus problemas por él mismo (individualismo). Urbano, por el contrario, es el
personaje activo. Opina que es imprescindible una cantidad ingente de trabajo para salir de la
miseria y que lo mejor es la lucha colectiva (el sindicato) para salir de la pobreza.

En el fondo, ambos personajes se parecen mucho porque ninguno de ellos hace frente a su
situación ni intenta buscar soluciones de cambio. Uno porque es un vago y no tiene agallas y el
otro porque es un pusilánime que se ampara en el sindicato para que le resuelvan sus
problemas porque es incapaz de hacerlo él solo.

10. PREGUNTAS A TENER EN CUENTA

1. La escena final del acto II es un ejemplo de sobreentendidos, alusiones indirectas y


tensiones reprimidas. ¿Qué manifiestan es ese breve diálogo Fernando, Elvira, Carmina y
Urbano?

Fernando escurre el bulto y demuestra que sabe nadar entre dos aguas: evita el conflicto
abierto y, al mismo tiempo, sigue dejando claro su interés amoroso por Carmina. De hecho,
manifiesta los celos que lo asaltan al verla con Urbano.
Elvira demuestra ser una hipócrita, llena de cinismo y crueldad. Despechada y rencorosa,
exhibe su éxito familiar mientras, a solas, trata con profundo desprecio a su marido.

Carmina está destrozada tanto por la muerte de su padre y su claudicación a los


requerimientos amorosos de Urbano como por el contraste entre su situación y la de Elvira.
Sigue enamorada de Fernando, que la traicionó, y envidia hacia Elvira y el hijo de esta que ha
tenido con él. Además, todavía no se siente bien con su nueva situación como novia de
Urbano.

Urbano, por último, exhibe su nueva condición de novio de Carmina, orgulloso, ante Fernando.
Él ha triunfado.

2. ¿Qué rasgos caracterizan a Manolín? ¿Crees acertado su inclusión en la obra?

Manolín, quien cumple 12 años al comienzo del acto III, es un niño consentido, mimado y
caprichoso. Es un reflejo evidente de la educación que ha recibido de sus padres.

Su inclusión en la obra refuerza la idea de movimiento cíclico (todo vuelve, todo se repite) y de
que en realidad, nada ha cambiado.

3. Fernando le echa en cara a Urbano haber fracasado. ¿Tiene su acusación algún sentido
histórico?

Sí. Urbano ha fracasado porque es un proletario y el proletariado es la clase que ha perdido la


Guerra Civil y está sufriendo todas las represalias de la dictadura. Ese es el sentido histórico de
las palabras de Fernando, que tienen mucho de puñal envenenado.

4. ¿Qué paralelismos encontramos entre la declaración de amor de Fernando y Carmina y la


de su padre y su madre? ¿Presagia un mismo final o es posible que la historia no se repita?
¿Cómo cabe interpretar ese final abierto?

El paralelismo es evidente, incluso en la profesión escogida por Fernando hijo. Solo falta un
detalle: Fernando hijo no escribe versos.

En cuanto al resto de la pregunta, es opinable ya que Buero quiso para su obra un final abierto,
claramente expresado mediante un final en anticlímax. Por eso, cada lector tiene una
interpretación de ese final.

El razonamiento más lógico es pensar, debido a ese paralelismo, que los hijos fracasarán
también como sus padres, pero tal vez no. Hay una puerta abierta a la esperanza.

5. Expresa la trascendencia y actualidad de “Historia de una escalera”.

A pesar de situarse el argumento de la obra en 1949 sorprende que su discurso siga todavía
siendo válido. Buero habla de la ausencia de futuro si no hay voluntad ni esfuerzo por cambiar
la situación de la que se parte. Plantea, además, la necesidad de proyectar cambios desde
realidades imaginadas o cambios en el propio sistema. La temporalidad y el planteamiento de
Buero Vallejo son así asumibles en la actualidad. La obra es un documento y un testimonio de
cómo la cultura es una herramienta muy poderosa para testimoniar la historia.

También podría gustarte