Hora Santa
Bienaventurados los pobres de espíritu
• Exposición del Santísimo Sacramento
Tantum ergo sacramentum
Veneremur cernui
Et antiquum documentum
Novo cedat ritui
Praestet fides supplementum
Sensuum defectui
Genitori, genitoque
Laus et iubilatio
Salus, honor, virtus quoque
Sit et benedictio
Procedenti ab utroque
Compar sit laudatio
Amen
Fr. Emilio
(Mt 5,3-12)
Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los
cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la
tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos
serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos
alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque
ellos verán a Dios. Bienaventurados los que buscan la paz, porque ellos
serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa
de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos. Bienaventurados
seréis cuando os injurien, os persigan y digan con mentira toda clase de
mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos porque vuestra
recompensa será grande en los cielos.
MEDITEMOS (3’)
Fr. Arturo: "Los pobres son los primeros capacitados para reconocer la
presencia de Dios y dar testimonio de su proximidad en sus vidas, ya lo
escuchábamos el día de hoy en el Sermón de San León Magno Papa de
Oficio de Lectura.. Dios permanece fiel a su promesa, e incluso en la
oscuridad de la noche no deja que falte el calor de su amor y de su
consolación. Sin embargo, para superar la opresiva condición de pobreza
es necesario que ellos perciban la presencia de los hermanos y hermanas
que se preocupan por ellos y que, abriendo la puerta de su corazón y de su
vida, los hacen sentir familiares y amigos. Solo de esta manera podremos
«reconocer la fuerza salvífica de sus vidas» y «ponerlos en el centro del
camino de la Iglesia» (Exhort. apost. Evangelii gaudium, 198).
Fr. Ignacio: En este momento de oración y contemplación se nos invita a
concretar las palabras del salmo: «Los pobres comerán hasta saciarse» (Sal
22,27). Sabemos que tenía lugar el banquete en el templo de Jerusalén
después del rito del sacrificio. Orar juntos en fraternidad y compartir el
alimento que da vida durante la misa. Una experiencia que nos devuelve a
la primera comunidad cristiana, que el evangelista Lucas describe en toda
su originalidad y sencillez: «Perseveraban en la enseñanza de los
apóstoles, en la comunión, en la fracción del pan y en las oraciones.
[....] Los creyentes vivían todos unidos y tenían todo en común; vendían
posesiones y bienes y los repartían entre todos, según la necesidad de cada
uno» (Hch 2,42).
MEDITAMOS (3’)
CANTO
Adoro te devote, latens Deitas,
Quae sub his figuris vere latitas:
Tibi se cor meum totum subiicit,
Quia te contemplans totum deficit.
Visus, tactus, gustus in te fallitur,
Sed auditu solo tuto creditur.
Credo quidquid dixit Dei Filius:
Nil hoc verbo Veritatis verius.
Iesu, quem velatum nunc aspicio,
Oro fiat illud quod tam sitio;
Ut te revelata cernens facie
Visu sim beatus tuae gloriae.
Bienaventuranzas del Pobre
Fr Samuel: Bienaventurados los pobres de espíritu... estamos ante una
crisis económica donde sufren muchos por causa de las injusticias sociales,
pero hablar de la pobreza y unirlo a la felicidad es algo que no checa en
nuestro pensamiento, entonces en qué sentido hablamos de la pobreza
como una bienaventuranza.
Todos: Bienaventurado el pobre que cada mañana dice "Padre Nuestro",
llevando en su corazón todas sus esperanzas, y no se conformará con una
vida mezquina.
Fr Felipe de Jesus : Bienaventurado el pobre que mantiene su ideal e
ilusión por el Reino y no pierde el
tiempo en cosas accidentales, porque Dios acompaña a los que siquen su
ritmo.
Todos: Bienaventurado el pobre con un corazón puro y transparente, que
da a conocer el
amor y la ternura de Dios sin complicaciones, porque Dios siempre estará
a su lado.
Fr Efren: Bienaventurado el pobre que reconoce y acepta con amor sus
capacidades para
salir adelante y no pretende ser soberbio, porque Dios se complace en los
humildes.
Todos: Bienaventurado el pobre que sabe discernir con sabiduría lo que
conviene callar y
hablar en cada circunstancia, porque nunca tendrá que arrepentirse de
haber ofendido a
un hermano.
Fr Jesús: Bienaventurado el pobre que sabe que no puede vivir sin la
oración y maravillándose de la Palabra de Dios, porque esto dará sentido
a su vida.
Todos: Bienaventurado el pobre que sabe proclamar sin pena a Dios y
denuncia las injusticias que oprimen a los pobres, porque será llamado
profeta de los signos de los tiempos.
Fr René: Bienaventurado el pobre que sabe asumir y valorar la pobreza,
porque habrá entendido el misterio de la Encarnación.
Todos: Bienaventurado el pobre que a pesar de su pobreza se da tiempo
para hacer felices a los demás, que encuentra tiempo para los amigos, la
lectura, el esparcimiento, porque ha comprendido el Mandamiento del
Amor y se conoce humano y necesitado.
Fr René: Gracias Señor porque nos amas
Todos:Gracias por la vida, por mi vida.
CANTO
PRECES
Fr Arturo: La Iglesia en nuestros días, amando a todos sus hijos por igual,
ha optado sin embargo de modo preferencial por los pobres. Nosotros le
decimos al Señor:
Todos: ¡Que descubramos la riqueza que entraña la pobreza del
Evangelio!
Fr Ignacio: Para que los creyentes sepamos adivinar la voz de los nuevos
profetas que Dios manda también hoy al mundo:
Todos: te rogamos, Señor Jesús, que tu Espíritu Santo abra nuestros oídos
y disponga nuestros corazones para conocer tu voluntad.
Fr Samuel: Que desaparezca la pobreza injusta, contraria al querer de
Dios:
Todos: y haga que todos trabajemos por el bienestar que merecen y
necesitan nuestros hermanos más pobres.
Fr René: Cristo, Hijo de Dios vivo, que resucitaste de entre los muertos a
tu amigo Lázaro,
Todos: lleva a una resurrección de vida a Nuestro hermano Félix García
Ibarra a quien rescataste con tu sangre preciosa.
Fr Efrén: Al despedirnos ahora de ti, Señor Jesús:
Todos: enriquécenos abundantemente con los bienes del Espíritu y da el
descanso y la paz eterna a los hermanos difuntos, especialmente a Fr Félix
García Ibarra, a quien has llamado a la morada eterna.
CANTO:
QUIEN CREE EN TÍ, SEÑOR, NO MORIRÁ PARA SIEMPRE.
Dichosos los difuntos que mueren en el Señor.
El Señor los guiará a las fuentes de agua viva,
y enjugará toda lágrima de sus ojos.
Si morimos con Cristo, con El también viviremos.
Fr Arturo: Damos gracias a Dios por esta hora santa que queremos poner
a tus pies por todos los pobres y asistirnos en cada momento.
Nos disponemos para recibir la bendición.
V. Les diste pan del cielo.
R. Que contiene en sí todo deleite.
Oremos.
Oh Dios, que en este admirable sacramento nos dejaste el memorial de tú
Pasión, te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados
misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos
constantemente el fruto de tu redención. Tú que vives y reinas por los
siglos de los siglos R. Amén.
Pange lingua gloriosi
Corporis mysterium,
Sanguinisque pretiosi,
Quem in mundi pretium
Fructus ventris generosi,
Rex effudit gentium.
Nobis datus nobis natus
Ex intacta virgine,
Et in mundo conversatus,
Sparso verbi semine,
Sui moras incolatus
Miro clausit ordine.