SISTEMA OSEO
TIPOS DE CELULAS DEL HUESO
CELULAS OSTEOGENAS: Son células madres no especializadas que se derivan de mesénquima (el sitio donde se
forman todos los tejidos de tipo conectivo). Son las únicas células ideas con capacidad de división; las células hijas
resultantes se transforman en osteoblastos. Las osteogenas se localizan en la porción interna de los huesos que contienen
vasos sanguíneos.
OSTEOBLASTOS: Son las células que constituyen el hueso, sintetizan y segregan fibras de colágena y otros
componentes orgánicos necesarios para formar la matriz del tejido óseo, además de iniciar el proceso de calcificación.
OSTEOCITOS: Son las células ideas maduras que constituyen el tipo celular principal del tejido óseo. Se derivan de
los patronos shows que quedan atrapados en las secreciones de la matriz. Sin embargo ya no secretan materiales de esta,
en vez de ello, mantiene las actividades celulares diarias del tejido óseo, como el intercambio de nutrientes y desechos con
la sangre.
OSTEOPLASTOS: Son células muy grandes, derivados de la función de hasta 50 monocitos (un tipo de glóbulos
blanco) y se concentran en el endostio. En el lado de esas células que da hacia la superficie del hueso, la membrana
plasmática del osteoplasto tiene pliegues profundos, que se denominan “bordes arrugados”. En ellos la célula libera tanto
encimas lisosómicas potentes como ácidos que digieren los componentes proteicos y los minerales del hueso subyacente.
Esta destrucción de la matriz ósea es parte del desarrollo, crecimiento, mantenimiento y reparaciones normales del hueso.
SISTEMA ESQUELETICO: TEJIDO OSEO
1- Sostén: los huesos constituyen el largo estructural del cuerpo, ya que brindan soporte a los tejidos suaves y
aportan los puntos de inversión para los tendones de la mayoría de los músculos esqueléticos.
2- Protección: los huesos proteje muchos órganos internos contra posibles lesiones. Por ejemplo: oso huesos del
cráneo proteje el encéfalo; las vértebras la médula espinal y la caja torácica el corazón y los pulmones.
3- Movimientos: cuando los músculos se contraen, tiran los huesos y con ello producen movimientos.
4- Homeostasis de minerales: el tejido óseo almacena varios minerales, en especial calcio y fósforo, lo cual
contribuye a la resistencia de los huesos, que a su vez pueden liberar estos elementos en el torrente sanguíneo con
el fin de mantener el equilibrio decisivo de minerales y distribuirlos a los órganos.
5- Producción de células sanguíneas: en ciertas partes de algunos huesos el tejido conectivo llamado médula ósea
roja lleva a cabo un proceso denominado “HEMOPOYESIS” para producir eritrocitos, leucocitos y plaquetas. La
médula ósea, consta de células sanguíneas en desarrollo dentro de una red de fibras reticulares. También contiene
adipocitos, macrófagos y fibroblastos.
6- Almacenamiento de triglicéridos: en los neonatos toda la médula ósea es roja y participa en la hemopoyesis. Sin
embargo la producción de células sanguíneas disminuye con el paso de los años y la mayor parte de la médula
ósea se vuelve amarilla. La médula ósea amarilla consiste principalmente en adipocitos y unas cuantas células
sanguíneas dispersas.
ESTRUCTURA DE LOS HUESOS
1- La Diáfisis: es el cuerpo o porción cilíndrica principal del hueso.
2- La Epífisis: son los extremos proximal y distal del hueso.
3- La Metáfisis: son las regiones de los huesos maduros, donde la diáfisis se une con la epífisis. Durante el
crecimiento de los huesos, la metáfisis comprende la placa epifisaria, el sitio donde el cartílago es reemplazado
por tejido óseo. Dicha placa se forma de cartílago hialino, el cual permite que la diáfisis aumente en longitud pero
no en anchura.
4- El Cartílago Articular: constituye una capa delgada de cartílago hialino que cubre la parte de la epífisis donde
un hueso de articula con otro, reduce la fricción y absorbe impactos que sufren las articulaciones de movimientos
libres.
5- El Periostio: es una vaina resistente de tejido conectivo denso en irregular; rodea la superficie ósea que no está
cubierta por el cartílago articular. Esta capa contiene las células formadas de tejido óseo, gracias a las cuales el
hueso aumenta su diámetro o grosor pero no su longitud. Además proteje el hueso, participa en la reparación de
fracturas, la nutrición ósea y sirve como punto de inserción para tendones y ligamentos.
6- La Cavidad Medular: corresponde al espacio interno de la diáfisis que contiene la médula ósea.
7- El Endostio: es una membrana que contiene células formadas de hueso y recubre la cavidad medular.
TEJIDO OSEO COMPACTO
Posee contados espacios entre sus componentes euros, forma la capa externa de todos los huesos y gran parte de la diáfisis
de los huesos largos. Brinda protección y sostén, además de resistir los esfuerzos que se producen con el apoyo de peso y
los movimientos.
El hueso compacto está dispuesto en unidades llamadas “osteonas o sistema de havers”. Los vasos sanguíneos y linfáticos
así como los nervios provenientes del periostio penetran el hueso compacto por los conductos perforantes (de volkmann).
Los vasos y nervios de este conducto se conectan con los de la cavidad medular, el periostio y los conductos centrales de
havers que tienen un trayecto longitudinal en los huesos y se hayan rodeados por laminillas concéntricas de Havers, las
cuales son anillos de matriz calcificada dura. Entre estas hay pequeños espacios llamados “lagunas” que contienen
osteocitos. Desde las lagunas se irradian en todas direcciones diminutos canalículos llenos de liquido extracelular, los
comunican las lagunas entre si, y con los conductos centrales.
Las osteonas del tejido óseo compacto se alinean en la misma dirección que las líneas de esfuerzo es por ello que la
diáfisis de los huesos largos resiste la flexión o las fracturas. El tejido óseo compacto tiende a ser más grueso en las partes
de los huesos del de aplica más esfuerzos en pocas direcciones.
Las líneas de esfuerzo cambian en el momento de aprender a caminar y en respuesta a la repetición de actividades físicas.
Además pueden variar como resultado de fracturas o deformidades, de este modo la organización de las osteonas sufren
modificaciones con el paso del tiempo en respuesta a las exigencias físicas a que se ve sometido el esqueleto.
Las áreas que hay entre las osteonas contienen laminillas intersticiales las cuales también incluyen osteocitos y
canalículos. Las que rodean el hueso debajo del periostio se denominan laminillas circunferenciales externas, y las que
envuelven la cavidad medular laminillas circunferenciales internas.
El esqueleto corresponde al conjunto de huesos que se aproximan entre sí, formando unidades
denominadas articulaciones.
Los huesos son órganos vivos, euros y poseen una resistencia a la tensión similar a la del hierro, pero son
tres veces más ligeros y diez veces más flexibles.
Funciones del sistema óseo:
•Proteger órganos vitales. •Base mecánica para el movimiento.
•Soporte para el cuerpo. •Albergar la médula ósea.
•Además, sirve de reservorio de calcio, fósforo y otros iones.
HUESOS
•Son la parte rígida del aparato locomotor.
•Existen aproximadamente 208 huesos en el cuerpo humano.
•Básicamente se componen de agua y sustancias minerales formados a partir de calcio y fósforo, además de una sustancia
llamada “ osteína”.
•En el cuerpo humano existen 208 huesos incluidos los ocho huesecillos del oído.
•De los huesos 34 son impares y 87 son pares.
- 26 en la columna vertebral.
- 14 en la cara.
- 1 hueso hioides.
- 64 en los miembros superiores.
- 62 en los miembros inferiores.
- 8 en el cráneo.
- 6 en el oído.
- 25 en el tórax.
ESTRUCTURA DE LOS HUESOS
El hueso está formado por dos materias diferentes:
• La sustancia ósea. • La médula ósea.
La sustancia ósea es la parte dura del hueso, en ella abunda el calcio. Puede adoptar dos formas diferentes:
Hueso esponjoso o reticulado: Este tejido óseo se encuentra en los extremos de los huesos largos y en el
interior de los demás huesos.
Hueso compacto: Es un tejido óseo de estructura gruesa y rígida que proporciona a los huesos su dureza,
proporciona fuerza para el soporte del peso.
En el tejido óseo existen cuatro tipos de células:
1- Células ostoprogenitoras: son células que pueden experimentar mitosis y transformarse en osteoblastos. Se
encuentran en el periostio, endostio, y canales del hueso que contienen los vasos sanguíneos.
2- Osteoblastos: son células que sintetizan la parte orgánica (colágeno y glucoproteínas) de la matriz ósea y
participan en la mineralización de la misma. Se disponen siempre en la superficie ósea, lado a lado, en una
disposición que recuerda el epitelio simple.
3- Osteocitos: son células maduras del hueso derivadas de los osteoblastos, son las células principales del tejido
óseo. Se encuentran en la superficie del hueso pero a medida que van siendo rodeados por los materiales de la
matriz se convierten en osteocitos. Participan en el intercambio de sangre de elementos nutritivos y desechos.
4- Osteoclastos: su función es destruir el tejido óseo. Los osteoclastos secretan ácido y otras enzimas que atacan a
la matriz y liberan calcio. También participan en la eliminación de los restos del tejido óseo que se forman
durante la reabsorción del hueso.
ESTRUCTURA DEL HUESO
•DIAFISIS: La porción principal del hueso largo.
•EPIFISIS: Extremos del hueso.
•METAFISIS: La región de un hueso maduro donde se unen la epífisis y diáfisis.
•CARTILAGO ARTICULAR: Es una fina capa de cartílago hialino que recubre la epífisis en las zonas donde el hueso
forma articulación con otro hueso. El cartílago reduce la fricción y absorbe las fuerzas de choque en las articulaciones que
se mueven libremente.
•PERIOSTRIO: Es una membrana que rodea la superficie del hueso sin cubrir al cartílago articular. Es esencial para el
crecimiento en diámetro, la reparación y nutrición del hueso. También sirve como punto de unión para los ligamentos y
tendones.
•CAVIDAD MEDULAR O MEDULA: Es el espacio interior de la diáfisis que contiene la médula amarilla grasa de los
adultos.
•ENDOSTIO: Recubre la cavidad medular conteniendo a células osteoprogenitoras.
TIPOS DE HUESOS
HUESOS PLANOS: Suelen ejercer funciones protectoras, son los huesos de la bóveda craneal. Existen otros huesos
planos como por ejemplo la escapula, costillas, esternón, coxales, sacro y cóccix.
HUESOS BREVES (CORTOS): Son cuboides y se encuentran solo en el carpo y tarso.
HUESOS IRREGULARES: Se concentran en lugares específicos del hueso y tienen variada forma. Como ejemplo
están las vértebras y huesos de la cara.
HUESOS LARGOS: Son estructuras tubulares, sin importar la longitud real del hueso. Ejemplo: el humero, fémur, y las
falanges.
HUESOS SESAMOIDEOS: Estos huesos de desarrollan en ciertos tendones y los protegen del desgaste excesivo. Por
ejemplo: la rótula.
SISTEMA ESQUELETICO AXIAL Y APENDICULAR
El esqueleto humano adulto consta de 206 huesos, los cuales se agrupan en dos divisiones principales:
• Los 80 huesos del esqueleto axial y los 126 del esqueleto apendicular.
El esqueleto axial comprende los huesos dispuestos a lo largo del eje longitudinal o centro del cuerpo
humano:
✓Huesos del cráneo. √ Huesecillos del oído. √ Huesos hioides. √ Costillas
√Esternón y √ Huesos de la columna vertebral.
El esqueleto apendicular incluyen los huesos de las extremidades superiores e inferiores así como los
huesos de las cinturas que los conectan con el esqueleto axial.
El estudio del esqueleto se organiza con base en sus dos divisiones principales con énfasis en la manera con la que se
interrelacionan muchos huesos del cuerpo.
TIPOS DE HUESOS
Se clasifican en 5 tipos principales con base en su forma:
1- HUESOS LARGOS: tienen mayor longitud que anchura y constan de diáfisis y un número variable de extremos
(epífisis) por lo regular son un tanto curvos lo cual les confiere mayor resistencia. Los huesos con curva leve
absorben el esfuerzo que implica el apoyo del peso corporal en diversos puntos de modo que tal esfuerzo se
distribuya uniformemente. SI fueran rectos el peso del cuerpo se distribuiría de manera no uniforme y sería más
fácil que se fracturara. Todos los huesos largos se forman principalmente de tejido óseo compacto en la diáfisis, si
bien contienen cantidades significativas de tejido de hueso esponjoso en las epífisis. En este tipo de hueso de
incluye los del muslo (fémur), pierna (tibia y peroné), brazo (húmero), antebrazo (cubito y radio) y dedos de las
manos y pies (falanges).
2- HUESOS CORTOS: son más bien cuboides con anchura y longitud casi iguales y se componen de tejido óseo
esponjoso excepto en su superficie, que cuenta con una capa delgada de tejido óseo compacto. Entre los ejemplos
están los de la muñeca o carpo (excepto el pisiforme, que es un hueso sesamoideo) y los del tobillo o tarso (salvo
el calcáneo que es un hueso irregular).
3- HUESOS PLANOS: por lo general son delgados y están compuestos de dos placas casi paralelas de tejido óseo
compacto que envuelve a otra de hueso esponjoso. Brindan protección considerable y tienen áreas extensas para la
inserción de músculos. Entre ellos están los del cráneo que protegen el encéfalo; el esternón y las costillas que
protegen las vísceras del tórax y los omóplatos (escapulas).
4- HUESOS IRREGULARES: tienen forma compleja y no se pueden agrupar en ninguna de las categorías
precedentes. Es variable su contenido de tejido óseo, esponjoso y compacto. Este grupo abarca las vértebras y
algunos huesos de la cara.
5- HUESOS SESAMOIDEOS: están en ciertos tendones donde hay tensión, fricción y esfuerzos físicos
considerables como las palmas de la manos y plantas de los pies. Su número variable de una persona a otra, no
siempre están osificados por completo y por lo general miden unos cuantos mm de diámetro. Una excepción
notable son las dos rotulas, huesos sesamoideos grandes que se encuentran normalmente en cualquier individuo.
Protegen los tendones del uso excesivo y con frecuencia cambian la dirección en que se ejerce tracción en un
tendón, lo cual mejora el funcionamiento mecánico en una articulación.
*** Un tipo adicional de huesos no se incluye en esta clasificación por forma ya que se basa en su localización. Los
huesos suturales son pequeños huesos ubicados dentro de articulaciones llamadas suturas de algunos huesos craneales.
***
Los huesos poseen marcas superficiales características que son rasgos estructurales adaptados a funciones específicas.
Hay dos tipos principales de marcas:
•Depresiones y orificios, que forman articulaciones o permiten el paso de tejidos suaves como los vasos sanguíneos y los
nervios.
•Apófisis, las cuales son prominencias o proyecciones que participan en la formación de ciertas articulaciones o sirven
como puntos de inserción para estructuras de tejidos conectivos con los ligamentos y tendones.