Cap II PDF
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Victoria R. Rosati
INTRODUCCIÓN
Llanura Chaqueña
La región es una planicie que está emplazada en el Noroeste cordobés, entre la depresión de
las Salinas Grandes (175 msnm), el piedemonte del sistema serrano (500 msnm) y la depresión
de la Laguna Mar Chiquita. Caracteriza el paisaje la presencia de un amplio bolsón con
escasas aguas superficiales, tanto corrientes como estancadas. El clima es templado con
estación seca en invierno. Su régimen térmico se caracteriza por temperaturas máximas
absolutas de 45º C y mínimas absolutas de -6 º C. El período lluvioso se extiende de octubre a
marzo (480 - 580 mm), en el tiempo que se producen el 80 % de las precipitaciones anuales.
La evapotranspiración potencial es muy elevada durante todo el año generando una deficiencia
hídrica considerable, con valores que se incrementan hacia occidente. Las heladas ocurren
entre los meses de mayo y septiembre.
La vegetación característica de la región es un bosque xerófilo, compuesto por árboles
de 8 a 15 m de altura, caracterizado por la presencia del quebracho blanco (Aspidosperma
quebracho-blanco) como especie dominante y por otras especies arbóreas de gran porte como
el algarrobo blanco (Prosopis flexuosa), el mistol (Ziziphus mistol), el tala (Celtis
ehrenbergiana), la brea (Cercidium praecox), y el tintitaco (Prosopis torquata). En los
bosques próximos a las Salinas es notable la presencia del cardón (Stetsonia coryne). El
estrato arbustivo está compuesto por numerosas especies entre las que sobresalen la jarilla
(Larrea divaricata), la lata (Mimozyganthus carinatus), el piquillín (Condalia microphylla), el
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atamisqui (Capparis atamisquea), el tala churqui (Celtis chichape), el abriboca (Maytenus
spinosa), y el chañar (Geoffroea decorticans). El estrato herbáceo está dominado por pastos
megatérmicos como las especies de los géneros Trichloris spp., Setaria spp., Pappophorum
spp., Aristida spp., Sporobolus spp. y Gouinia spp. entre otros. En condiciones de
sobrepastoreo predomina el helecho rastrero del género Selaginella que cubre el suelo como
una alfombra. En la región norte, el bosque chaqueño tiene árboles de 12 a 20 m de altura,
dominado por el quebracho blanco (Aspidosperma quebracho-blanco), el quebracho colorado
santiagueño (Schinopsis lorentzii) y el itín o barba de tigre (Prosopis kuntzei). Hacia el Sur
desaparecen gradualmente las especies más importantes del bosque. Algunos ambientes están
caracterizados por la presencia de palmas (Trithrinax campestris) y cactáceas entre las que se
destacan el cardón (Stetsonia coryne), el quimilo (Opuntia quimilo) y el ucle (Cereus forbesii).
Próximo a las Salinas, la vegetación característica es un arbustal con plantas capaces de
resistir, tolerar o regular el exceso de sal; comúnmente suculentas, de hojas pequeñas, o sin
hojas y de marcado aspecto xerófito como el jume negro (Allenrolfea patagónica), el jume
(Suaeda divaricata) y cardonales de Cereus coryne (Fig. 1).
En esta ecorregión habitan principalmente animales adaptados a condiciones de aridez
y elevadas temperaturas. Así, por ejemplo la mayoría de los anfibios se reproducen
explosivamente y en corto tiempo aprovechando las escasas lluvias y presentan notables
adaptaciones a la sequía, como es el caso de la rana mono (Phillomedusa sauvagii).
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reptiles como la tortuga terrestre (Chelonoidis chilensis), la lampalagua (Boa constrictor
occidentalis), la iguana colorada (Tupinambis rufescens) y numerosos anfibios.
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Sierras
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El piso intermedio está constituido por un bosque serrano típico que se extiende entre
los 700 y 1000 m en las sierras del norte. El estrato arbóreo presenta en la vertiente oriental
especies como el mato, el molle, el coco y el manzano del campo.
Por otro lado, en las Sierras del Norte, el piso superior está constituido por palmares en
los valles intermontanos y estepas de espinillo en las áreas de contacto con el piso intermedio,
en la altiplanicie y particularmente en las áreas de valles con suelos más profundos, aparece la
palma o caranday, combinada con elementos de los bosques chaqueños. En las sierras del sur
por arriba de las comunidades de bosque y matorral serranos se presentan los pastizales y
bosquecillos de altura. Los pastizales varían su composición de acuerdo con la altitud. En los
sectores más bajos (entre 1.000 mnsm y 1.500 msnsm) predominan especies de origen
chaqueño, mientras que a partir de los 1.800 msnm casi la mitad de las especies son de origen
andino - patagónico. Los pastizales y pajonales a menor altitud, están dominados por Festuca
hieronymi y distintas especies del género Stipa. A mayor altitud las especies dominantes en los
pastizales son Deyeuxia hieronymi y Festuca tucumanica, mientras que en los céspedes de
pastoreo se presenta la yerba de la oveja, Carex fuscula y Muhlenbergia peruviana entre las
especies más importantes. En las quebradas que descienden desde las sierras hacia el Este y el
Oeste, especialmente desde la Pampa de Achala se presentan en sitios escasos, bosques de
tabaquillo (Polylepis australis), rosácea arbórea de corteza rojiza y caediza, que forma parches
de bosques y matorrales casi puros, acompañado por maitén u orco molle (Fig. 2).
Desde el punto de vista faunístico, esta región constituye una de las más interesantes
como resultado de la heterogeneidad de sus ambientes, tal como quedó planteado en el párrafo
anterior. Habitan en las sierras mamíferos marsupiales como la comadreja común (Didelphys
albiventris) y marmosas o comadrejas enanas (Gen. Thylamys); murciélagos como el vampiro
común (Desmodus rotundus) y el murciélago común (Myotis levis); carnívoros como el puma
(Puma concolor), el gato montés (Oncifelis geoffroyi salinarum); el zorro gris (Lycalopex
gymnocercus), el huroncito (Galictis cuja), el zorrino común (Conepatus chinga) y en las altas
cumbres, el zorro colorado (Lycalopex culpaeus). Otras especies conspicuas son la vizcacha
(Lagostomus maximus), la corzuela parda (Mazama gouazoubira). En la región serrana
abundan aves de muy distintos géneros y especies. Las aves rapaces o de rapiña están
representadas por diversas especies como el cóndor (Vultur gryphus), el jote cabeza negra
(Coragyps atratus), el halconcito colorado (Falco sparverius), el carancho (Polyborus
plancus), el chimango (Milvago chimango), la lechuza común (Otus choliba), la lechucita de
las vizcacheras (Athene cunicularia) y el caburé (Glaucidium brasilianum). Otras aves fáciles
de observar en la región serrana son el jilguero dorado (Sicalis flaveola), el cardenal (Paroaria
coronata), el zorzal chiguanco (Turdus chiguanco), el benteveo (Pitangus sulphuratus),
el picaflor común (Chlorostilbon aureoventris), el picaflor coludo (Sappho sparganura),
la calandria grande (Mimus saturninus), el tordo renegrido (Molothrus bonariensis), y
el vencejo de collar (Streptoprocne zonaris). En la zona de los pastizales encontramos
la perdiz chica (Nothura maculosa); en las quebradas, la paloma torcaza (Zenaida auriculata)
y la cotorra (Myiopsitta monachus). Esta región es la más diversa en reptiles.
En la región norte de las sierras habitan la lampalagua (Boa constrictor occidentalis),
la iguana overa (Tupinambis merianae), la iguana colorada (Tupinambis rufescens), y especies
venenosas como la serpiente de cascabel (Crotalus durissus) y la yarará chica (Bothrops
diporus). En las Sierras del Sur habitan el lagarto verde de Achala (Prystidactilus achalensis)
y la serpiente característica de estos ambientes, la yarará ñata (Bothrops ammodytoides). En
los arroyos serranos se encuentran anfibios como el sapo común (Rhinella arenarum),
el escuercito serrano (Odontophrynus cordobae), el sapito de colores (Melanophryniscus
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stelzneri), el sapito de Achala (Rhinella achalensis) entre otros y serpientes como la culebra
rayada (Ligophis anomalus) y la culebra amarilla (Ligophis poecilogyrus) (Fig. 2).
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en las áreas sujetas a inundaciones prolongadas o de bañados, se desarrolla una vegetación
particular, similar a la de los esteros de la llanura pampeana.
Conforme a las propiedades ecotonales de la región, su fauna no presenta
características particulares. En general, están presentes especies que se distribuyen en las otras
ecoregiones de la provincia.
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Llanura Pampeana
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etc. Entre los arbustos se destacan el romerito, la carquejilla y el mío-mío como las más
frecuentes.
En los bajos, se presenta un conjunto de comunidades vegetales que forman un
gradiente desde el contacto con las charcas y lagunas del fondo de las depresiones, hasta las
partes más altas. En esa secuencia se observan juncales de junco negro, espartillares o
pajonales de espartillo, pastizales bajos y céspedes de pelo de chancho, gramilla y finalmente
estrechas fajas de pastizales de paja brava en los sitios que no son afectados por las
inundaciones. Como consecuencia de las inundaciones, han prosperado en la región
comunidades compuestas por plantas hidrófilas, cuya distribución fluctúa de acuerdo al nivel
de las aguas (Fig. 4).
Los vertebrados característicos son, entre los anfibios el escuerzo (Ceratophrys ornata), entre
los reptiles la yarará grande (Bothrops alternatus), la viborita de cristal (Ophiodes
intermedius), entre las aves el ñandú (Rhea americana), la lechucita de las vizcacheras
(Athene cunicularia), el tero común (Vanellus chilensis), el crespín (Tapera naevia), la paloma
manchada (Columba maculosa), la cotorra (Myiopsitta monachus), el carpintero real (Colaptes
melanochloros), el hornero (Furnarius rufus) y el benteveo (Pitangus sulphuratus). Entre los
mamíferos caben mencionarse el quirquincho bola (Tolypeutes matacus), el cuis común (Galia
musteloides), el zorrino común (Conepatus chinga) y el huroncito (Galictis cuja). En esta
ecorregión es común la liebre europea (Lepus europaeus), especie no autóctona, introducida
de Europa. En las comunidades de pastizales han reducido sus poblaciones algunas aves como
el ala colorada (Rhynchotus rufescens) y la loica pampeana (Sturnella defilippi) y las
poblaciones de mamíferos, en general, también están muy reducidas.
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Los Ecosistema Acuáticos
Salinas
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jumecillo (Heterostachys ritteriana) y matorrales xerófilos facultativos dominados por el
cachiyuyo (Atriplex spp.) y el palo azul (Cyclolepis genistoides) (Fig. 6). Elevaciones de pocos
centímetros determinan condiciones favorables para el establecimiento de comunidades
arbustivas o arbóreas, tal es el caso de la presencia de rodales de chañar o comunidades
dominadas por mistol. En las elevaciones presentes en el interior de la cuenca, conocidas
como "Monte de las Barrancas" y "Monte Negro", se desarrolla un bosque abierto y bajo de
quebracho blanco, acompañado por otras especies del bosque chaqueño como algarrobos,
brea, lata, mistol, etc. y elementos propios de los matorrales halófilos.
Entre las especies de animales silvestres de la región están presentes el escuerzo
salinero (Lepidobatrachus llanensis), el escuercito salinero (Chacophrys pierottii), la lagartija
(Liolaemus ditadai), la tortuga terrestre (Chelonoidis chilensis), el ñandú (Rhea americana), la
monjita salinera (Neoxolmis salinarum), la monterita canela (Poospiza ornata), el conejo de
los palos (Pediolagus salinicola) y el gato montés (Felis geoffroyi salinarum).
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La Laguna Mar Chiquita también conocida como Mar de Ansenuza, de aguas salobres, se
extiende en la región noreste de la provincia. Se trata de una cuenca endorreica alimentada por
el Río Dulce que aporta sus caudales desde el noroeste y antes de alcanzar la Laguna forma un
sistema de bañados, y los ríos Primero y Segundo que hacen su aporte desde el suroeste. El
índice de evaporación es intenso, produciéndose ciclos de mayor intensidad de aportes o de
evaporación que hacen que la laguna crezca y retroceda con pulsaciones que dan lugar a un
paisaje dinámico, profundamente influenciado por la acción del agua y la gran variación de los
aportes superficiales. El ciclo húmedo iniciado en la década del 70, aumentó la superficie
ocupada por la laguna debido a los mayores caudales aportados por sus tributarios,
principalmente el Río Dulce, generando una pronunciada disminución de la salinidad del agua.
El clima presenta gran amplitud térmica entre estaciones, se han registrado
temperaturas estivales absolutas de 42,6•C e invernales absolutas que han llegado a los -6•C.
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Las heladas son escasas y por períodos breves, generalmente en el mes de julio. Las mayores
precipitaciones se registran en marzo, mientras que las mayores deficiencias se observan entre
los meses de noviembre a febrero.
Como consecuencia de las fluctuaciones en el nivel de las aguas de la laguna, la
cobertura vegetal es reducida. En los sitios que no están permanentemente bajo el agua,
predominan las costras salinas. La escasa vegetación se compone de algunas hierbas efímeras,
que pueden tolerar la alta concentración salina y algunos individuos aislados de arbustos como
jumecillo y verdolaga salada (Sarcocornia ambigua), presentes también en los matorrales
halófilos frecuentes en los Bañados del Río Dulce.
Este gran cuerpo de agua funciona como un mar en el interior de Sudamérica y sirve de
resguardo para las especies migrantes del Hemisferio Norte. Los migrantes recurren a esta
vasta región, para descansar y alimentarse en sus costas barrosas, en sus orillas con aguas
someras y en aguas con mayor o menor tenor salino. Este ecosistema se caracteriza por la gran
diversidad de aves entre las que se destacan varias especies de chorlos y playeros, el flamenco
austral (Phoenicopterus chilensis) y el andino (Phoenicopterus andinus), el falaropo común
(Phalaropus tricolor) que se puede observar en grandes bandadas, gaviotines y gaviotas y
diversas especies de patos, garzas y gallaretas. En la laguna está presente el pejerrey
(Odontesthes bonariensis) especie introducida para la pesca deportiva y comercial. En las
riberas de la laguna se encuentran tres especies de peces orilleros pequeños (Cnesterodon
decenmaculatus, Jenynsia multidentata y Gambusia affinis). G. affinis es una especie
introducida para el control de los mosquitos. Entre los mamíferos son característicos la rata
colorada (Holochilus sp.), el carpincho (Hydrochoerus hydrochaeris), el coipo o nutria
(Myocastor coypus) y la comadreja colorada (Lutreolina crassicaudata).
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Los Bañados del Río Dulce se extienden entre el límite Norte provincial y la Laguna Mar
Chiquita. Está región está formada por el área de inundación del Río Dulce, que es el tributario
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principal de la laguna y del sistema de bañados que en conjunto ocupan la depresión. Por su
magnitud constituye la cuenca endorreica (aguas de un territorio sin desagüe al mar) más
importante de la provincia.
Localmente, el relieve permite diferenciar un área o franja de transición, bajos
inundables y planos salino-alcalinos, que tienen importancia desde el punto de vista del
manejo y uso sustentable de los humedales. Las tierras están sujetas a inundaciones que siguen
el pulso de las crecidas del Río Dulce, condicionando toda la actividad biológica y productiva
de la región.
Las constantes fluctuaciones en el nivel del agua, producen anegamiento e inundación
de los terrenos bajos, que junto a las variaciones en la concentración salina del agua, definen
una dinámica de pulsos con influencia directa sobre los patrones de distribución de las
comunidades vegetales. Así se observan matorrales halófilos bajos, arbustos suculentos
presentes en sectores con suelos salitrosos, que no permanecen inundados por largo tiempo y
matorrales sub-halófilos con especies suculentas y xerófilas. En sitios salinos, sujetos a
inundaciones más o menos breves y de escasa profundidad, se observan espartillares
(Elionurus muticus), matorrales bajos presentes en sitios que permanecen inundados durante la
mayor parte del año y fragmentos de bosques chaqueños en sitios algo elevados de la cuenca,
donde las inundaciones carecen de influencia.
Esta región en conjunto con la de la Laguna Mar Chiquita, constituyen el área más rica
en biodiversidad animal de la provincia. Entre los anfibios característicos se destaca la rana
chaqueña (Leptodactylus chaquensis) y entre los reptiles la yarará grande (Bothrops
alternatus). Entre las aves, la perdiz ala colorada (Rhynchotus rufescens) está presente en
áreas con pastizales de inundación temporaria, el macá grande (Podiceps major) en el Río
Dulce, la espátula rosada (Ajaja ajaja) y anátidos, pollas de agua, burritos, gallinetas y
gallaretas. Los mamíferos característicos de estos ambientes son el coipo (Myocastor coypus),
el aguará guazú (Chrysocyon brachyurus) especie muy amenazada, el yaguarundí
(Herpailurus yaguaroundí), el lobito de río (Lontra longicaudis) y el carpincho
(Hydrochoerus hydrochaeris), aunque las poblaciones de la mayoría de estos se encuentran
con serios problemas de conservación, mientras que han desaparecido de la región el venado
de las pampas (Ozotoceros bezoarticus) y el yaguarete (Panthera onca).
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Este sistema está formado por áreas plano-cóncavas o depresiones de origen tectónico,
ocupadas por lagunas permanentes o semipermanentes poco profundas y caracterizadas por
una gran variabilidad en concentración y tipo de sales, lo cual queda reflejado en la
composición de la vegetación.
La región se caracteriza por presentar condiciones permanentes o cíclicas de
anegamiento e inundación y sedimentación, asociados a consecuentes procesos de salinización
y alcalinización de los suelos. Entre las depresiones merecen citarse los bañados del Tigre
Muerto, los Bañados de La Amarga y los Bañados del Saladillo. Las lagunas, en forma de
sistemas independientes o integrados, constituyen un elemento importante de este paisaje.
Existen en la región alrededor de 1.400 lagunas, entre permanentes y temporarias, ocupando
una superficie aproximada de 170.000 ha. En general son poco profundas y están
caracterizadas por una gran variabilidad en concentración y tipo de sales (desde 2 a 45 gr/l),
reflejadas en la composición de la vegetación, desde juncales (Juncus acutus) y totorales
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(Typha latifolia) en las primeras, hasta pastizales altos de espartillo (Spartina spp.) o praderas
saladas de pelo de chancho (Distichlis spicata), en las zonas periféricas. Aunque
profundamente modificada por las actividades agropecuarias, en las lagunas y bañados
sobrevive, con escaso nivel de degradación, la vegetación original de este tipo de ambientes.
Las lagunas son el hábitat fundamental para el mantenimiento de una rica avifauna. La
región proporciona condiciones adecuadas para el descanso, protección, alimentación y el
apareamiento de muchas aves y mamíferos. La fauna característica está constituida por: la
ranita hocicuda (Elachistocleis bicolor), la culebra verde (Philodryas aestiva), la falsa coral
(Xenodon semicinctus) y aves como el macá común (Podiceps rolland), la cigüeña común
(Ciconia maguari), la garza blanca (Egretta thula), el mirasol común (Ixobrychus involucris),
la espátula rosada (Ajaja ajaja), el cisne cuello negro (Cygnus melancoryphus), el coscoroba
(Coscoroba coscoroba), los patos zambullidores, el pato cabeza negra (Heteronetta
atricapilla), el pato maicero (Anas georgica), el pato barcino (Anas flavirostri), el pato
capuchino (Anas versicolor), el pato gargantilla (Anas bahamensis), el pato colorado (Anas
cyanoptera), el pato overo (Anas sibilatrix) y el pato picazo (Netta peposaca). Entre los
mamíferos se destaca el coipo (Myocastor coypus).
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Rios y Arroyos
La Llanura Chaqueña recepta numerosos arroyos que descienden de la región serrana y que en
su mayoría desaparecen por infiltración y/o por uso antrópico. Estos sistemas son de
recorridos cortos como consecuencia de las bajas precipitaciones y de la alta evaporación.
Las áreas de relieve escarpado de las Sierras, constituyen las nacientes de los cursos de
agua más importantes de la provincia, que desaguan tanto hacia la vertiente oriental como
hacia la occidental. Este tipo de relieve se caracteriza por presentar fuertes pendientes, cursos
angostos, encajonados, valles, con ollas y rápidos a nivel del cauce. En el borde occidental y
sur de las sierras hay valles con alta disponibilidad hídrica. Los ríos y arroyos serranos,
presentan en general, lechos rocosos, con saltos, rápidos, ollas y un régimen turbulento. El
pico de caudales se presenta en la estación de lluvias.
La llanura del espinal, está surcada por ríos y arroyos que nacen en la región serrana y
derraman hacia el Este, a los que se suman los originados en depresiones de la llanura. El
régimen hidrológico torrencial de la mayoría de estos arroyos depende de las precipitaciones
en el área serrana. También existen lagunas dispersas asociadas a derrames de los cursos de
agua, alimentadas superficial y sub superficialmente. Se destacan los arroyos Santa Catalina,
Las Lajas, Los Manantiales, Los Sunchales, Achiras y las Lagunas del Tigre Muerto.
La llanura pampeana presenta cursos de aguas importantes como los ríos Ctalamochita,
Saladillo, Carcarañá, algunos arroyos menores y lagunas en forma aislada. Los ríos serranos
cuentan con una fauna ictícola constituida por especies como la mojarra (Astyanax cordovae),
la mojarrita (Cheirodon interruptus), el dientudo (Oligosarcus jenynsi), la vieja del agua
(Hypostomus cordovae) y el bagre cantor (Pimelodella laticeps). En los arroyos serranos se
encuentran anfibios como el sapo común (Rhinella arenarum), el sapito de colores
(Melanophryniscus stelzneri), la rana trepadora cordobesa (Hypsiboas cordobae) y abundan
aves como el martín pescador (Ceryle torquata).
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Embalses artificiales
BIBLIOGRAFIA
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