Tibia
Tibia
Anatomía
La metáfisis tibial proximal está formada por dos
Valoración clínica de la pierna
cóndilos (interno y externo) separados por las
lesionada
espinas tibiales (fig. 20.1). La superficie articu- Anatómicamente, la pierna es la parte de la
lar del platillo tibial interno es cóncava y la del extremidad inferior entre la rodilla y el tobillo, y
platillo tibial externo, convexa. Estas superficies el segmento proximal de la extremidad inferior
articulares de la tibia están cubiertas, y en cierta se denomina muslo. Las fracturas tibiales suelen
medida protegidas, por los meniscos interno y ser evidentes por la deformidad o por una herida
externo (v. fig. 19.2). Las superficies articulares abierta debido a que la superficie anterointerna
proximal y distal de la tibia (en la rodilla y en el de la tibia es subcutánea.
tobillo) son paralelas y perpendiculares al eje
mayor de la tibia en el plano frontal. La deformi- Anamnesis
dad angular no se tolera igual que en el fémur o Las fracturas tibiales están causadas a menudo
en el húmero, donde las articulaciones esféricas por accidentes deportivos y caídas. Si el mecanis-
del hombro y de la cadera pueden compensarla. mo de lesión es de alta energía, debe realizarse
La meseta tibial tiene una pendiente posterior una valoración primaria y secundaria, así como
de 10°. pruebas diagnósticas apropiadas, para descartar
lesiones potencialmente mortales.
La diáfisis tibial es triangular en sección trans-
versal. La superficie anterointerna es subcutá-
nea y, por tanto, la cubierta de partes blandas Exploración
alrededor de una fractura tibial es muy vulnera- Inspección
ble. Las fracturas abiertas son relativamente fre- Se observa si hay deformidad y acortamiento de
cuentes, así como la necesidad de técnicas de la extremidad, tumefacción en la pierna, heridas
reconstrucción complejas de lesiones de partes abiertas y alteración de la piel. Se observa con
blandas asociadas a una fractura (v. pág. 41). atención para detectar otras lesiones, sobre todo
Las caras externa y posterior de la tibia están en la rodilla y en el tobillo de la misma extremidad
cubiertas por los cuatro compartimentos fas- inferior.
ciales de la pierna (v. fig. 3.8) y las fracturas
tibiales pueden causar tumefacción muscular, Palpación
que puede provocar un síndrome compartimental Se palpa para notar la prominencia de los extre-
agudo (v. pág. 45). mos óseos fracturados. Al aplicar tracción y
Por detrás de la articulación de la rodilla está la realinear una extremidad deformada, se puede
fosa poplítea y sus estructuras vasculonervio- notar crepitación.
sas (v. fig. 19.3). Estas estructuras tienen poca
movilidad y, por tanto, son muy vulnerables des- Movilidad
pués de una fractura tibial proximal y durante la Al realinear la extremidad es evidente que la tibia
cirugía. Distal a la trifurcación, las arterias tibial no se mueve en bloque. Se explora la movilidad
anterior, tibial posterior y peronea atraviesan activa en el tobillo y en los dedos del pie.
los compartimentos anterior, posterior y exter-
no, donde son vulnerables a la lesión por una Valoración vasculonerviosa
fractura tibial. El nervio ciático poplíteo externo Se palpan los pulsos pedio dorsal y tibial pos-
está muy cerca del cuello del peroné al salir de terior. Se marca su ubicación con rotulador
la fosa poplítea hacia el compartimento anterior para reevaluación posterior.
TC
La configuración de las fracturas complejas
y bicondíleas se aprecia mejor en los cortes
axiales, que ayudan a planificar la intervención
quirúrgica. La TC es innecesaria en las fracturas
diafisarias tibiales.
RM
Las fracturas complejas de la meseta tibial,
sobre todo en pacientes jóvenes, pueden estar
asociadas a roturas meniscales o ligamentosas,
y a veces es conveniente realizar tanto una TC
como una RM.
FRACTURAS DE LA MESETA
TIBIAL
Las fracturas de la meseta tibial son lesiones
intraarticulares graves. Tienen una distribución
bimodal, con fracturas complejas por traumatis-
mos de alta energía en los jóvenes y fracturas de
Fig. 20.1 Anatomía ósea de la pierna. baja energía por insuficiencia en los ancianos. Las
fracturas de la meseta tibial tienen una «cubierta
de partes blandas», vulnerable que debe vigilarse
y protegerse. Las complicaciones, como infección,
Se valoran con atención los signos y sínto- dehiscencia de la herida, lesión vasculonerviosa
mas de síndrome compartimental y se anali- y síndrome compartimental, son más frecuentes
za la conveniencia de colocar un monitor de si el traumatismo ha sido de alta energía. Para
© Elsevier. Fotocopiar sin autorización es un delito.
presión compartimental (v. fig. 3.7). Estos lograr resultados satisfactorios hay que evitar
signos y síntomas no son los mismos que estas complicaciones quirúrgicas y restablecer
los de una extremidad con disfunción vas- el eje mecánico de la extremidad.
cular aguda.
Ingreso
Todos los pacientes con fractura de la meseta
tibial deben ser valorados por el traumatólogo.
Técnicas quirúrgicas
Fijación con placa
Las fracturas unicondíleas (tipo B de la AO, I-IV
de Schatzker) se fijan con tornillos de com-
presión o con placa de sostén. Se expone la
fractura y la superficie articular, se extraen
los coágulos y los fragmentos óseos residua-
les, se reduce y se fija provisionalmente con
agujas de Kirschner y con pinzas de hueso.
Después se colocan tres o cuatro tornillos
© Elsevier. Fotocopiar sin autorización es un delito.
Tabla 20.1 Fijación con placa de las fracturas de la meseta tibial (cont.)
creada bajo el ensanchamiento metafisario tibial indicada principalmente para tratar complicacio-
(fig. 20.13A). Estas fracturas pueden estabili- nes como infección, consolidación desalineada
zarse después con tornillos canulados grandes o seudoartrosis.
(7 mm) percutáneos (fig. 20.13B, C). A menudo
se inyecta cemento de fosfato cálcico por vía Cirugía artroscópica
percutánea como sustituto de injerto óseo para Las fracturas tipo I-IV mínimamente desplazadas
rellenar el defecto resultante (fig. 20.13D). pueden verse con claridad mediante artroscopia.
Esto permite una reducción percutánea de la frac-
Fijación externa tura con visión artroscópica antes de la fijación
En las fracturas complejas con daño grave de percutánea (tabla 20.1).
partes blandas pueden utilizarse fijadores con
agujas finas. Se hacen pequeñas incisiones de
artrotomía para reducir la fractura y permitir la Asistencia ambulatoria
colocación de tornillos de compresión interfrag- Difiere según la «personalidad» de la fractura,
mentaria. Después se comprimen los fragmentos la estabilidad de la fijación y la edad y la salud
principales mediante agujas con oliva. Por último, general del paciente. A menudo se utiliza una
Descargado para Ricardo Criales Zopoaragon ([email protected]) en Universidad El Bosque de ClinicalKey.es por Elsevier en
agosto 18, 2019. Para uso personal exclusivamente. No se permiten otros usos sin autorización. Copyright ©2019. Elsevier Inc. Todos
los derechos reservados.
454 Capítulo 20: Tibia
Punto clave
La fijación con placas bicondíleas a través de
una incisión anterior en la línea media, con
creación de colgajos medial y lateral, implica
un despegamiento considerable y puede poner
en riesgo la vascularización de los bordes de
la herida y de los fragmentos de fractura. Esto
se denomina coloquialmente «emparedado de
hueso muerto» y tiene una tasa alta de dehis-
cencia de la herida y de infección.
Fig. 20.12 Tornillos percutáneos: tipo I
de Schatzker.
Fig. 20.13 Fijación percutánea de una fractura tipo II de Schatzker. A, Elevación con un punzón
a través de una ventana cortical. B, Sujeción con aguja guía de 3,2 mm. C, Fijación con tornillos
canulados. D, Cemento de CaPO4. Véanse los detalles en la tabla 20.1.
COMPLICACIONES
Tempranas
Locales Lesión vascular: la arteria poplítea está «crucificada al esqueleto» detrás de la rodilla
y puede lesionarse.
Lesión neurológica: hay riesgo de lesión de los nervios ciático poplíteo externo
y tibial posterior. Suele ser una neurapraxia o una axonotmesis y por lo general
desaparece, al menos parcialmente, de manera espontánea.
(Continúa)
Descargado para Ricardo Criales Zopoaragon ([email protected]) en Universidad El Bosque de ClinicalKey.es por Elsevier en
agosto 18, 2019. Para uso personal exclusivamente. No se permiten otros usos sin autorización. Copyright ©2019. Elsevier Inc. Todos
los derechos reservados.
Fracturas de la meseta tibial 455
COMPLICACIONES (cont.)
Dehiscencia de la herida e infección: son más frecuentes con una sola incisión en
la línea media asociada a exposición medial y lateral, o con una incisión situada
directamente sobre la placa. También pueden ocurrir después de incisiones extensas
a través de una cubierta de partes blandas desvitalizada.
Síndrome compartimental: es más frecuente en las fracturas tipo VI por traumatismo
de alta energía (v. pág. 45).
Tardías
Locales Retraso de consolidación o seudoartrosis: son más frecuentes en la unión
metafisodiafisaria con conminución o estabilidad inadecuada. El tratamiento consiste
en revisión con placa de compresión, con o sin autoinjerto óseo.
Artrosis postraumática: aunque el pinzamiento del espacio articular radiográfico
es relativamente frecuente después de las fracturas de la meseta tibial, la tasa de
conversión en artroplastia total de rodilla es <5% y habitualmente está relacionada
con fracaso de recuperación de la estabilidad en el plano frontal.
Rigidez: la artrofibrosis postraumática es frecuente y puede precisar liberación quirúrgica.
© Elsevier. Fotocopiar sin autorización es un delito.
Fig. 20.14 Fijación con placa de una fractura tipo VI de Schatzker. Véanse los detalles en la tabla 20.1.
Descargado para Ricardo Criales Zopoaragon ([email protected]) en Universidad El Bosque de ClinicalKey.es por Elsevier en
agosto 18, 2019. Para uso personal exclusivamente. No se permiten otros usos sin autorización. Copyright ©2019. Elsevier Inc. Todos
los derechos reservados.
456 Capítulo 20: Tibia
Inmovilización y comprobación
Se coloca una férula inguinopédica con 20°
de flexión de rodilla para controlar la rotación
(v. pág. 72). El primer espacio interdigital del
pie debe estar alineado con la rótula. Una férula
suropédica es insuficiente porque no controla
la rotación en la fractura (v. pág. 73). Se vuelve
a valorar el estado vasculonervioso y se repiten
las radiografías con la férula (fig. 20.17).
Ingreso
Todos los pacientes con una fractura diafisa-
ria tibial deben ser valorados por el trauma-
tólogo.
La presencia de una lesión vascular aguda Fig. 20.15 Fractura diafisaria tibial. Fracturas
o de un síndrome compartimental es una transversas simples diafisarias de tibia
urgencia quirúrgica. y peroné. A, Proyección AP. B, Proyección lateral.
© Elsevier. Fotocopiar sin autorización es un delito.
Fig. 20.18 Fractura diafisaria tibial: tratamiento no quirúrgico. PTB, yeso con apoyo en tendón
rotuliano.
© Elsevier. Fotocopiar sin autorización es un delito.
Fig. 20.19 Colocación de una cuña en el yeso. A, Fractura diafisaria en un niño tratada con yeso
inguinopédico que se ha desplazado en valgo. B, Después de colocar la cuña se ha corregido
la alineación.
Descargado para Ricardo Criales Zopoaragon ([email protected]) en Universidad El Bosque de ClinicalKey.es por Elsevier en
agosto 18, 2019. Para uso personal exclusivamente. No se permiten otros usos sin autorización. Copyright ©2019. Elsevier Inc. Todos
los derechos reservados.
460 Capítulo 20: Tibia
Fig. 20.20 Clavo tibial. La misma fractura de la figura 20.15 fijada con un clavo intramedular
bloqueado. A, Proyección AP. B, Proyección lateral.
Descargado para Ricardo Criales Zopoaragon ([email protected]) en Universidad El Bosque de ClinicalKey.es por Elsevier en
agosto 18, 2019. Para uso personal exclusivamente. No se permiten otros usos sin autorización. Copyright ©2019. Elsevier Inc. Todos
los derechos reservados.
Fracturas diafisarias tibiales 461
despegamiento del periostio, con una fijación asocia a una tasa de consolidación más elevada
con elevada estabilidad biomecánica intrínseca que los clavos sin fresado (v. pág. 100). En las
(v. pág. 98). Casi siempre se realiza fresado fracturas abiertas es adecuado por lo general un
porque permite colocar un clavo más grueso y enclavado primario después de una valoración
resistente con tornillos más resistentes y se y un desbridamiento apropiados.
(Continúa)
Descargado para Ricardo Criales Zopoaragon ([email protected]) en Universidad El Bosque de ClinicalKey.es por Elsevier en
agosto 18, 2019. Para uso personal exclusivamente. No se permiten otros usos sin autorización. Copyright ©2019. Elsevier Inc. Todos
los derechos reservados.
462 Capítulo 20: Tibia
Descargado para Ricardo Criales Zopoaragon ([email protected]) en Universidad El Bosque de ClinicalKey.es por Elsevier en
agosto 18, 2019. Para uso personal exclusivamente. No se permiten otros usos sin autorización. Copyright ©2019. Elsevier Inc. Todos
los derechos reservados.
Fracturas diafisarias tibiales 463
Final de la intervención
Se cierran las heridas y puede ser aconsejable colocar una sonda para monitorizar la presión
compartimental.
Restricciones postoperatorias
Movilidad: se anima al paciente a hacer ejercicios de arco de movilidad completo de rodilla
y tobillo.
Apoyo en carga: se permite al apoyo en carga total a menos que haya alguna duda sobre
la estabilidad de la fractura.
Descargado para Ricardo Criales Zopoaragon ([email protected]) en Universidad El Bosque de ClinicalKey.es por Elsevier en
agosto 18, 2019. Para uso personal exclusivamente. No se permiten otros usos sin autorización. Copyright ©2019. Elsevier Inc. Todos
los derechos reservados.
Fig. 20.23 Enclavado tibial: se muestra Fig. 20.24 Enclavado tibial: identificación
una incisión horizontal en las líneas de Langer. del punto de entrada y de la trayectoria
Puede ser más apropiada una incisión vertical. apropiada.
Fig. 20.25 Enclavado tibial: técnica. Véase el cuadro de técnica quirúrgica (v. pág. 461).
Descargado para Ricardo Criales Zopoaragon ([email protected]) en Universidad El Bosque de ClinicalKey.es por Elsevier en
agosto 18, 2019. Para uso personal exclusivamente. No se permiten otros usos sin autorización. Copyright ©2019. Elsevier Inc. Todos
los derechos reservados.
Fracturas diafisarias tibiales 465
Fig. 20.29 Fijación con placa de las fracturas tibiales distales. A, Fractura conminuta en la región
metafisodiafisaria. B, Fractura estabilizada con una placa bloqueada anteroexterna. El enclavado
intramedular también es una técnica apropiada.
Fig. 20.32 Fijador externo transarticular en una fractura abierta de la meseta tibial.
Descargado para Ricardo Criales Zopoaragon ([email protected]) en Universidad El Bosque de ClinicalKey.es por Elsevier en
agosto 18, 2019. Para uso personal exclusivamente. No se permiten otros usos sin autorización. Copyright ©2019. Elsevier Inc. Todos
los derechos reservados.
470 Capítulo 20: Tibia
Asistencia ambulatoria
Resumen de asistencia ambulatoria
Semana Notas de exploración Radiografías Notas adicionales
2 postoperatoria Inspeccionar herida AP y lateral Permitir movilización
de tibia temprana con apoyo
Estado
en carga si la fijación
vasculonervioso
es estable
6 Comprobar arco AP y lateral Esta revisión puede
de movilidad en rodilla de tibia ser innecesaria en
y tobillo una fractura simple
16 Comprobar arco AP y lateral Si la fractura
de movilidad de tobillo ha consolidado
y el paciente anda
sin dolor, alta
Valoraciones adicionales a intervalos de 4 semanas si es necesario por retraso
de consolidación
Plazo medio de consolidación de una fractura diafisaria tibial cerrada = 16 semanas
COMPLICACIONES
Tempranas
Locales Síndrome compartimental: hay que prever esta complicación y aplicar
monitorización continua u observación clínica intensiva antes y después
de la cirugía. Una vez confirmado el diagnóstico de síndrome
compartimental, no debe retrasarse la fasciotomía urgente de los
cuatro compartimentos (v. fig. 3.8).
Lesión vasculonerviosa: se asocia a fracturas de alta energía.
La lesión de las tres arterias principales de la pierna precisa cirugía
de revascularización urgente (v. fig. 3.24). La lesión de dos vasos
(la «pierna con un vaso») es una indicación relativa de exploración e injerto
vascular. La mejoría de la vascularización puede acelerar la consolidación
de la fractura y la recuperación de las partes blandas.
Generales Embolia grasa (v. pág. 28): es excepcional después de enclavado tibial.
Descargado para Ricardo Criales Zopoaragon ([email protected]) en Universidad El Bosque de ClinicalKey.es por Elsevier en
agosto 18, 2019. Para uso personal exclusivamente. No se permiten otros usos sin autorización. Copyright ©2019. Elsevier Inc. Todos
los derechos reservados.
Fracturas diafisarias tibiales 471
COMPLICACIONES (cont.)
Tardías
Locales Retraso de consolidación o seudoartrosis: es infrecuente después de un
enclavado tibial percutáneo (<1%), pero su incidencia es más alta en las
fracturas abiertas o con tratamiento quirúrgico abierto. El cambio por otro
clavo es efectivo en el 95% de los pacientes, pero puede ser necesario
un cambio por una placa de compresión con o sin autoinjerto óseo.
Consolidación desalineada: es muy poco frecuente después del
enclavado, pero habitual con tratamiento no quirúrgico o con fijador
externo monoaxial.
Rigidez articular: es infrecuente después de enclavado si se inicia pronto
la movilidad activa y muy frecuente después de inmovilización con yeso,
sobre todo en el retropié.
Dolor de rodilla: presente en el 40% de los pacientes después de una
fractura tibial con independencia del tipo de tratamiento, pero se asocia
con más frecuencia a enclavado. Los factores predisponentes son un
clavo prominente y una disección transrotuliana del tendón. Desaparece
en la mitad de los afectados al extraer el clavo.
© Elsevier. Fotocopiar sin autorización es un delito.
Descargado para Ricardo Criales Zopoaragon ([email protected]) en Universidad El Bosque de ClinicalKey.es por Elsevier en
agosto 18, 2019. Para uso personal exclusivamente. No se permiten otros usos sin autorización. Copyright ©2019. Elsevier Inc. Todos
los derechos reservados.