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Dr. Horacio Cruz Tejada.
Facultad de Derecho
Departamento de Estudios Jurídicos
Maestría en Derecho
Universidad Icesi
Santiago de Cali, 24 de marzo de 2023
Títulos propuestosː
1 LAS HERRAMIENTAS TECNOLOGICAS EN LA
ADMINISTRACIÓN
DE JUSTICIA
[Link] Y HERRAMIENTAS TECNOLOGICAS EN LA
ADMINISTRACION DE JUSTICIA
-ACCESO A LA ADMINISTRACION DE JUSTICIA-
El artículo 2 de la constitución política de 1991, señala como fines esenciales
del Estado, garantizar el acceso a la administración de justicia en cualquier
tiempo modo y/o lugar, brindando garantías que hagan efectivos los
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principios, derechos y deberes consagrados en la carta magna y que
permitan una justicia equitativa y de fácil acceso asegurando el cumplimiento
de los deberes del estado.
La justicia digital garantiza a todos los miembros de la comunidad puedan
acceder al poder judicial de la misma manera a través de la tecnología, ya
sean sujetos activos o pasivos, jueces o funcionarios (como secretarios) de
un caso. Busca proporcionar una infraestructura de comunicaciones de
múltiples capas para garantizar que la información esté disponible para todas
las partes involucradas, lo que puede fortalecer el derecho a la defensa de
un individuo; Si bien como lo menciono el Docente y magistrado David
Roberto Penagos Londoño, “ Las tecnologías vinieron para quedarse”.
Al tenor exegético de la ley 2213 del 2022, “ Por medio de la cual se
establece la vigencia permanente del Decreto Legislativo 806 de 2020 y se
adoptan medidas para implementar las tecnologías de la información y las
comunicaciones en las actuaciones judiciales, agilizar los procesos judiciales
y flexibilizar la atención a los usuarios del servicio de justicia y se dictan otras
disposiciones”. Nos prepara para enfrentar una serie de desafíos
tecnológicos y nos obliga hacia la virtualidad de las TIC, por lo que la
administración de justicia debe ser gestionada con herramientas
tecnológicas, pues todas las comunicaciones, transacciones y envíos, se
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realizarán por los medios técnicos disponibles autorizados por Artículo 111
del Código General del Proceso.
En conclusión, la tecnología ha tenido un impacto muy positivo en la
administración de justicia en Colombia. Aumenta la transparencia, la
eficiencia, la accesibilidad y la seguridad del proceso judicial, lo que hace
que el sistema de justicia sea más justo y eficaz.
Cabe agregar arriba que el Código General del Proceso permite el desarrollo
de procesos civiles a través de mecanismos virtuales y mediante el uso de
nuevas tecnologías, muchas de las mismas reglas están sujetas a la
implementación del llamado plan de justicia digital.
Ya en la Ley No 1564 de 2014 (Código General del Proceso), se consolida la
implementación de la justicia digital en su Artículo 103, el cual dice así: En
todo proceso judicial se debe procurar el uso de las tecnologías de la
información y las comunicaciones en la administración y tramitación de los
procesos judiciales para facilitar y agilizar el acceso a la justicia y ampliar su
alcance. Los procedimientos legales pueden iniciarse a través de mensajes
de datos. Las autoridades judiciales deben contar con mecanismos que
permitan la generación, archivo y comunicación de mensajes de datos,
posibilitando la concreción de principios de justicia digital de manera que un
código común de procesos oriente el proceso judicial de manera ágil y
eficiente. y especificar qué programas operan.
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Uno de los principales problemas potenciales que afectan a la comunidad es
el momento de resolver el proceso judicial es el gran volumen de
procedimientos, siempre ha sido un problema difícil que el poder judicial
debe resolver, pero no existía una forma de comenzar.
Las tecnologías están surgiendo en las esferas pública y privada de maneras
definidas, fomentando una mejor interacción entre los individuos e incluso las
instituciones de la sociedad como nunca antes. En resumen, esta es una
realidad que el poder judicial no puede cambiar, la implementación de
innovaciones de vanguardia puede mejorar la prestación de servicios de
justicia. Los juzgados y los expedientes digitales son claros ejemplos de los
avances en el ámbito jurídico.
Sin lugar a dudas, el efecto de pandemia de manera forzosa e inesperada,
obligó a implementar medidas que garantizar la accesibilidad a la
administración de justicia, ajustándose a la necesidad y dando origen entre
otros al Decreto temporal 806 de 2020, que aunque derogado fue el albor
que nos inició en esa transición la virtualidad y un mayor uso de
herramientas tecnológicas para garantizar ese fin y principio constitucional;
que posteriormente fue re afirmado con la expedición de la Ley 2213 de 2022
que adoptó de manera permanente el decreto 806 de 2021 y estableció
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medidas para implementar tecnologías de la información, además de agilizar
los procesos y una mayor flexibilización para los usuarios; y es
precisamente aquí donde surge un gran cuestionamiento, ¿la aplicación de la
ley 2213 de 2022 si está o no cumpliendo con el propósito de celeridad en
los procesos?
La nueva práctica e implementación de la tecnología de la información en el
acceso a la administración de justicia, es un reto importante para todos los
usuarios de la administración de justicia, tienen que afrontar el gran reto de
transformarse y ajustarse a los nuevos cambios y tendencias modernas del
sistema judicial, no es fácil esta transición cuando por años se ha transitado
en un sistema de tradición escritural y apenas haciendo tránsito hacia a la
oralidad. Sin embargo, la implementación y adopción de este nuevo sistema
de justicia digital, que en principio se ve como una solución de celeridad y
avance en el problema de la congestión en los despachos judiciales,
evidencia grandes fallas en la justa y correcta administración de justicia.
Al adentrarnos en un análisis del problema o cuestionamiento planteado, nos
remitimos a la primera y más relevante sentencia que hasta el momento ha
desarrollado el tema de acceso a la administración de justicia, en el marco
Decreto 806 de 201, la Sentencia STC7284-2020 con Radicación No.
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25000-22-13-000-2020-00209-01 de fecha 11 de septiembre de 2020, del
M.P. OCTAVIO AUGUSTO TEJEIRO DUQUE, en la cual se ahondará
principalmente en este ensayo, por lo relevante de la misma.
En esta sentencia, advertimos la manifestación por parte de un apoderado al
juez natural o a quo dentro de un proceso declarativo verbal de resolución de
contrato de compraventa, de no conocer el expediente digital y no tener el
conocimiento tecnológico necesario para asistir a audiencia programada
conforme a los artículos 372 y 373 del código General del Proceso
(Audiencia inicial y de instrucción y juzgamiento). Llevó al abogado a solicitar
su aplazamiento, solicitud que no fue aceptada por el juzgado y que llevó al
togado a requerir vía acción constitucional la declaratoria de nulidad de lo
actuado en la diligencia previendo entonces la posible vulneración del
derecho fundamental al debido proceso (Art. 29 Constitución Política de
Colombia).
La Corte decide darle la razón al jurisconsulto accionante y reconocer la
vulneración del derecho al debido proceso deprecado por el abogado en su
escrito, por lo que invalida la diligencia de audiencia adelantada y ordenar
convocar a las partes para adelantar de nuevo lo estimado en los artículos
372 y 373 del código General del Proceso.
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Por lo expuesto en líneas precedentes, nuestro propósito no es otro que
visibilizar la importancia de la formación y actualización constante en la que
deben estar los abogados en pro de ir a la vanguardia de los cambios
tecnológicos, los cambios legislativos y todo aquello que lleve a los juristas
mejorar su conocimiento, con la intención final de velar correctamente por los
intereses de sus usuarios o clientes.
Tres aspectos importantes y a destacar en esta sentencia, el primero hace
referencia al recorrido factico sobre lo que llevó al colega a presentar la
acción constitucional por la violación al debido proceso; el segundo,
considera lo expresado por la Corte Suprema de Justicia y por último
manifestaremos la posición crítica de la actuación judicial desde el litigio y/o
responsabilidad de los apoderados en tiempos de modernización de la
justicia debido a la pandemia vivida por la COVID-19, para así terminar en
las conclusiones retomando los argumentos principales que expuso la Corte
y confirmar el enfoque dado a lo largo del trabajo.
En primer lugar, se evidencia en la Sentencia emanada por la Corte Suprema
de Justicia, que el sustento fáctico inicia por la citación a audiencia inicial y
de instrucción y juzgamiento que está contemplado en los artículos 372 y 373
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del estatuto procesal, esta diligencia fue citada en un término de 7 días
calendario para ser adelantada de manera virtual, es por eso por lo que el
apoderado de la demandada solicitó dos días antes, que la audiencia fuera
aplazada debido a la falta de acceso al expediente digital, problemas en la
conexión y comunicación con su mandante, además de dificultades en su
salud, razones pues que fueron insuficientes para el a quo, por lo que decidió
adelantar el juicio citado y dictar sentencia.
El togado, en memorial enviado después de la audiencia adelantada, arguyó
que esta debió aplazarse por las razones expuestas con anterioridad y más
aún al verificar el despacho, que su mandante no pudo conectarse ni a las
pruebas que habían hecho el día anterior al juicio, además el jurista increpó
la decisión como desproporcionada e injusta por parte del Juez, a sabiendas
de la solicitud de aplazamiento, así como la incapacidad y la imposibilidad
tecnológica para conectarse a la diligencia citada.
El Juez entonces decide no acoger la posición del abogado, por lo que este
acude a la acción constitucional de tutela para solicitar se proteja el derecho
fundamental al debido proceso de su mandataria, solicitud que fue
despachada desfavorable por el tribunal en primera instancia.
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Ahora bien, después de conocer el sustento de los hechos que llevaron a la
presentación de la presente tutela, vamos a mencionar lo considerado por la
Corte, para luego en el último acápite manifestar nuestra posición al
respecto. Para la Corte entonces es importante verificar si se vio afectado el
derecho de contradicción, conforme a las decisiones que se tomaron en el
juicio adelantado y es allí donde esta hace un recorrido de lo importante que
es para el proceso la comparecencia de los apoderados, con la intención de
proteger y salvaguardar los derechos de sus prohijados, aunque en
audiencia inicial los protagonistas son las partes, en esta misma audiencia se
hace control de legalidad y decreto de pruebas, acciones técnicas que
corresponden a cada apoderado.
Con relación al caso en particular de discusión, a raíz de la pandemia y la
regla general de llevar a cabo las audiencias de manera virtual, la falta de
acceso y conocimiento tecnológico podría interrumpir el proceso, siempre y
cuando se considere las condiciones de tiempo, modo y lugar que llevaron a
tal caso. Aunque no sea nuevo el uso de las tecnologías de la información y
las comunicaciones en el mundo, y de manera atenta en la legislación
colombiana a través de la Ley 270 de 1996 y el artículo 103 del Código
General del Proceso, para el servicio de la justicia si lo es, lo que implica a
los funcionarios y usuarios a acoplarse a nuevas herramientas para poder
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adelantar actuaciones judiciales o procesales que se desarrollan dentro del
litigio propio.
Lo anterior solo es posible bajo dos presupuestos, acceso a los medios
tecnológicos y el conocimiento de su uso y aplicación, así fue contemplado
por el Decreto Legislativo 806 del 4 de junio de 2020, en donde se privilegia
el uso de la virtualidad bajo el presupuesto que se deben adoptar medidas
para el correcto funcionamiento donde se pueda garantizar el debido proceso
a las partes; es por esto que la Corte considera desacertado la no
suspensión o reprogramación de la audiencia, aún con las debidas
explicaciones previas a la audiencia citada.
Por lo tanto, consideró la Corte con el material probatorio aportado, el
estrecho tiempo hábil entre la citación y la audiencia, la situación nacional de
confinamiento inteligente debido a la pandemia, y de forma especial la falta
de conocimiento tecnológico y acceso al expediente; decide tutelar el
derecho deprecado, invalidar la audiencia adelantada en primera instancia y
ordenar entonces se convoque a nueva audiencia inicial e instrucción y
juzgamiento.
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En tercer lugar, arrollaremos la posición crítica de la actuación judicial desde
el litigio y/o responsabilidad de los apoderados en tiempos de modernización
de la justicia debido a la pandemia vivida por la COVID-19, lo anterior visto
como la oportunidad de muchos y declive de otros…
La anterior afirmación está sustentada por nosotros desde el ámbito de la
oportunidad; para aquellos que optamos en la profesión de abogados por el
litigio, y como la pandemia llevó a la modernización acelerada de las
actuaciones judiciales; dos contrastes que pueden ser contrapuestos o que
por el hecho de ser un cambio drástico y en condiciones poco comunes,
lleven a muchos colegas al declive o frustración en su profesión, y todo por el
desconocimiento y falta de acceso a los medios tecnológicos que se van
imponiendo en las relaciones humanas, y ahora en las acciones procesales.
Si bien en la Sentencia estudiada el enfoque fue la falta de acceso al
expediente, se debe resaltar de forma especial lo correspondiente a la falta
de conocimiento a las nuevas tecnologías de la información y la
comunicación “TIC’S”. aspectos que deben motivar e incentivar a los colegas
al estudio continuo no solo de las leyes vigentes, si no también a los cambios
que el mundo nos trae, desde las formas de relacionarnos, de estudiar, de
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comunicarnos, entre otras que nos llevan a estar “al día” con nuestro
entorno.
Si bien la Sentencia estudiada, se emitió bajo vigencia del Decreto temporal
806 de 2020, su trascendencia e impacto en la garantía del Acceso a la
administración de justicia fue tal, que la ley 2213 de 2022 adoptó de manera
permanente el Decreto 806 de 2020, y en consecuencia la virtualidad, las
herramientas tecnológicas llegaron para quedarse en el sistema judicial y
accedo de administración a la justicia, y con ello la evidencia de fallas y
problemas en la transición a esa justicia digital, muchos cuestionamientos,
muchas quejas tanto del operador judicial y los demás usuarios.
En publicación de fecha 22 de julio de 2022, en la revista judicial Ámbito
Jurídico, el abogado Fabio David SUAREZ, en su calidad de presidente del
Colegio de jueces y fiscales de Bogotá, cuestionó la virtualidad porque si
bien se evidencia un avance en el sistema, desde la llegada del mismo se
incrementó en gran manera a la congestión judicial, y es la percepción
general y la realidad de nuestro sistema judicial, tanto de operadores
judiciales y demás usuarios, que esperaban con la ley 2213 de 2022 una
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verdadera celeridad en los procesos, la tan anhelada descongestión de
despachos judiciales, pero que en la práctica tuvo efecto contrario.
Al interrogar e indagar en diferentes fuentes e incluso a los distintos actores
y usuarios de la administración de justicia, frentes a los posibles factores que
inciden en las fallas y problemas actuales, que no permiten la plena
efectividad de la ley 2213 de 2022, al no cumplirse el presupuesto o
propósito de celeridad en los procesos, entre las principales causas que se
endilga esta problemática se señala a falta de capacitación del operador
judicial, b falta de una verdadera plataforma que permita falta de operadores
judiciales capacitación de los abogados litigantes, entre otros.
Por ello frente a la crisis actual de congestión judicial y falta de celeridad en
los procesos judiciales, se hace urgente que de manera oficial se indague y
determine los verdaderos factores que están afectando la efectividad y
cumplimiento a cabalidad de la Ley 2213 de 2022 y se adopten medidas
urgentes para que se continué avanzando en la transición a la virtualidad y
adopción de todos los medios tecnológicas que permitan y garanticen la
efectividad del acceso a una verdadera administración de justicia con
celeridad en los procesos y nos permita seguir adaptándonos a los cambios,
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transformándonos en el mundo de la era digital pero con resultados positivos
y no un retroceso que tenga frenada nuestra justicia.
CONCLUSIONES
Finalmente, podemos concluir que los cambios en la justicia llegaron para
quedarse, esto debe evitar reprocesos en los despachos y facilitar a los
litigantes a mirar más allá de los problemas estructurales de la legislación y
las dificultades por las que camina nuestro sistema judicial; para prepararnos
para la transformación a la que estamos y seremos obligados a atender, de
lo contrario el desconocer por capricho los nuevos esquemas de
comunicación, pueden ser la muerte paulatina de los profesionales en
derecho o de cualquier profesión que se niegue a esa transformación o la
perdida de oportunidades que te llevarán a la cima
En ese orden de ideas el derecho y la tecnología van ligadas de la mano,
esta última en pro de los intereses de los clientes, que usada con mesura y
buen tacto abre posibilidades para lograr que la justicia camine de tal forma
que el acceso a la información sea para todos y desde cualquier lugar del
mundo, solo con el fin de lograr entregar justicia adecuada, en tiempos de
modernidad y cambio constante.
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Los tiempos cambian, y con ello los mecanismos de acceso a medios
tecnológicos; la utilización de estos canales son de vital importancia en estos
tiempos donde la tecnología nos encaminan activar una justicia digital
mediante la implementación de las TIC, estas herramientas mejoran la
calidad de vida y contribuyen al desarrollo de la población en general, el
gobierno ha logrado un avance significativo en este aspecto, al implementar
estos cambios que favorecen en gran porcentaje tanto a las instituciones del
estado, como al aparato judicial con el fin de administrar justicia evitando la
transgresión de derechos.
La adaptación de la virtualidad ofrece celeridad en los procesos, acceso fácil
y dinámico a la información y una justicia digital moderna encaminada a
avances que disminuyen el trámite judicial, ahorran tiempo y costos para las
partes.
Finalmente, es preciso concluir que implementar una justicia virtual o por
medios tecnológicos no ha detenido el efectivo cumplimento en las garantías
procesales, por el contrario, estos cambios a los cuales nos hemos
adaptado, traen consigo las garantías de defensa tales como, la inmediación,
concertación, contradicción, publicidad y todas aquellas que sumadas
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permiten el acceso judicial en las condiciones actuales y nos prepara para
afrontar los cambios futuros que con seguridad nos esperan, son
precisamente estos cambios los que nos mantienen vigentes.
no se está viendo celeridad en los procesos, por el contrario el fenómeno de
la congestión judicial en los despachos judiciales se agudizó; por lo cual se
hace necesario y urgente determinar los factores que inciden y determinan
si está Ley está o no siendo efectiva.
Eduardo J. Couture, al establecer entre los Mandamiento del Abogado,
“Estudia. - El derecho se transforma constantemente, si no sigues sus pasos,
serás cada día un poco menos abogado”, no se equivocó en modo alguno, y
continua y continuará en vigencia, porque como vemos los tiempos cambian,
las formas también, el derecho se continuará transformando de manera
constante y la sociedad adaptándose.