LA EUCARISTÍA
Jesús quiso dejar a la Iglesia un sacramento
que perpetuase el sacrificio de su muerte en la cruz. Por esto, antes
de comenzar su pasión, reunido con sus apóstoles en la última cena,
instituyó el sacramento de la Eucaristía, convirtiendo pan y vino en
su mismo cuerpo vivo, y se lo dio a comer; hizo participes de su
sacerdocio a los apóstoles y les mandó que hicieran lo mismo en
memoria suya.
Así la Santa Misa es la renovación del sacrificio reconciliador del
Señor Jesús. Además de ser una obligación grave asistir a la Santa
Misa los domingos y feriados religiosos de precepto -a menos que se
esté impedido por una causa grave-, es también un acto de amor que
debe brotar naturalmente de cada cristiano, como respuesta agradecida ante el inmenso don que significa que
Dios se haga presente en la Eucaristía.
¿CUÁNDO EMPEZÓ LA EUCARISTÍA?
- Jesús, la noche antes de comenzar su Pasión, quiso tener con sus apóstoles una ÚLTIMA CENA. Él sabía
que pronto moriría y no estaría más en este mundo. Entonces quiso dejarnos ¨algo¨ para que los hombres
SIEMPRE PUDIÉRAMOS TENERLO CON NOSOTROS.